La carrera del Bronco

By  |  17 / junio / 2015

DSC_3337Vestido de pantalón de mezclilla, chaqueta, botas y sombrero, sin pelos en la lengua, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón “El Bronco”, ganador de la contienda por la gubernatura de Nuevo León por la vía novedosa de la candidatura independiente, responde bien al estereotipo del norteño difundido por personajes de la cultura popular como “El Piporro”.

El Bronco articuló un discurso y un mensaje de campaña directos contra la corrupción y los vicios del sistema, que impactó en jóvenes, personas con escolaridad media y superior y simpatizantes de la izquierda. Tal discurso consiguió polarizar a la sociedad neoleonesa entre broncos —es decir indóciles y justicieros— y rudos, proclives al régimen.

Al ver los resultados que lo favorecieron 2 a 1 sobre el PRI y el PAN —de hecho, sus votos superan la suma de todos los demás contendientes— podría creerse que la tuvo fácil. Nada de eso. La campaña se desarrolló en un ambiente de guerra sucia también sin precedente en la historia electoral de la entidad. Y el día de la votación el PRI-Gobierno no se quedó cruzado de brazos.

Muy temprano, el 7 de junio, los taxistas afiliados a la CTM iniciaron el acarreo de votantes a las inmediaciones de las casillas electorales, donde personas con copias de la lista nominal en mano pagaban no menos de 500 pesos por fotografía tomada con celular de la boleta tachada a favor de Ivonne Álvarez, candidata del PRI a la gubernatura. Esmeralda Salazar Esparza subió a su página de Facebook el video de una presunta delincuente electoral sorprendida en posesión de la lista nominal en la colonia Caracol, en Monterrey.

Los noticieros matutinos reportaron la apertura tardía de los centros de votación por la ausencia de las autoridades de casilla y de los paquetes de boletas. Esto ocurrió en un 40 % de casos, según estimación del comité de campaña del Bronco, que consideró el hecho como parte de una estrategia para sustituir a las autoridades de casilla por personas de confianza del PRI.

La víspera, los representantes de casilla del candidato independiente recibieron citatorios apócrifos de la PGR —documentos a los que el reportero tuvo acceso—, con el objeto de inhibir su presencia en los centros de votación. Las voces de la calle advertían de un plan del PRI-gobierno de llevar a sus adeptos a encabezar las filas de votantes e inducir disturbios en las casillas para disuadir la participación de los demás. Los independientes iban con la consigna de no caer en provocaciones. Abundaron las denuncias de reventadores del PRI intimidando votantes en los municipios de Juárez y Guadalupe, en la periferia de Monterrey. Pero evidentemente el plan oficial no funcionó.

Al mediodía, un integrante del comité de campaña independiente recibió y mostró al reportero el resultado de la primera encuesta de salida realizada por la Secretaría de Gobernación las 11:30 horas. El Bronco iba adelante por una nariz con 32.53 de los votos contra 31.20 de su más cercana contendiente Ivonne Álvarez. Según la misma fuente, a las 14:30 el Bronco sumaba un punto más.

Antes de que llegara el siguiente sondeo interno del gobierno, a las 18:00 horas, TV Azteca difundió su encuesta de salida con 6 puntos a favor del candidato independiente. El periódico El Norte hizo lo propio, para el que la ventaja porcentual era de 17 puntos.

DSC_3392Pero el comité en general no dio muestras de júbilo, tenía la orden de contenerse, de no verse triunfalista anticipadamente. Además, algunos de sus integrantes a esas horas ya habían visto resultados de un sondeo propio que ubicaba al Bronco con alrededor de 20 puntos de ventaja. Diez mil camisetas con el emblema del Bronco (la “bronco-señal”) y la leyenda ¡Ya ganamos! se quedaron guardadas para el día siguiente en un salón contiguo a la sala de prensa en el edificio Convex de Monterrey.
En realidad, la carrera del Bronco por la gubernatura siempre se vio cuesta arriba. Por la falta de recursos financieros, su equipo de campaña enfocó la promoción del voto a las redes digitales y al contacto directo en mítines y reuniones, con el apoyo de un nutrido grupo de voluntarios.

Su hermana, la profesora Esmeralda Rodríguez Calderón, cuenta que entre algunos de sus familiares y amigos aportaron 10 mil pesos cada uno para contratar 14 anuncios de gran tamaño (panorámicos). Mientras la candidata del PRI se anunciaba como la primera mujer gobernadora en 826 panorámicos, más 1,500 de un formato menor.

“La gente nuestra hacía sus lonas, cartulinas, dibujos usando cajas de cartón… la gente mostró creatividad infinita, bordaba sus camisetas, les ponía lentejuelas. Nosotros imprimimos engomados pequeños; los más grandes, cada quien se los hacía con base en diseños que nosotros proporcionábamos”, dice la maestra.

“Yo no había visto tanta mierda,” dijo un miembro del comité de campaña, refiriéndose a la guerra sucia contra Rodríguez. Acusaron al Bronco de golpear mujeres, de ser “terrateniente” —posee 70 mil metros cuadrados de tierras, chilló Televisa, cuando eso equivale a 7 hectáreas, menos de lo que poseen muchos ejidatarios—, incluso pusieron en duda que el secuestro de su hija y el asesinato de su hijo ocurridos poco antes de que asumiera la presidencia municipal de García en 2009, se debieran a su lucha contra el narco. O los atentados de que fue objeto y de los que salió vivo gracias a que alguien le prestó una camioneta blindada.

Malhablado como DSC_3460es, El Bronco dijo entonces a los medios, “Me quieren matar porque yo no me hago pendejo”..

Pero ya no hubo modo de parar la Broncomanía. La mayor parte de la gente descreía de los ataques mediáticos al Bronco y ponía su atención en los escándalos de corrupción que involucran al gobernador Rodrigo Medina y su familia. El día de la votación, el diario La Jornada, en nota de Sanjuana Martínez, estimó la fortuna de Medina en mil millones de pesos y informó sobre denuncias en su contra por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

“Es mucho más”, dice un informante del comité de campaña que prefirío no dar su nombre. “Nosotros calculamos que los recursos desviados suman más de 30 mil millones y hemos detectado 79
edificios nuevos en Monterrey de los cuales 16 son de él a través de prestanombres”.

Cuando el empresario, ex gobernador interino y candidato de Movimiento Ciudadano, Fernando Elizondo, declinó y se sumó a la campaña del Bronco, anunció el hecho como la nueva receta para desayuno de los neoleoneses: “huevos con sesos”.

La campaña dispendiosa del PRI siguió su marcha. La contienda se celebraba “con gran pompa y con esmero” pero el vaquero desdeñado y perseguido terminó quedándose con la gubernatura.

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