Martelly rehace un gobierno autoritario en Haití

By  |  20 / agosto / 2015

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44380_425025149634_6197661_nEn el año 2010, el aspirante a la presidencia Michel Martelly anunció su candidatura con canto y baile en la calle. El artista famoso era un favorito de la milicia brutal de Jean Claude Duvalier, los Ton Ton Macoutes, bajo su nombre artístico “Sweet Mickey”. Martelly, conocido por sus controvertidos comentarios políticos en el género provocativo de música compas, también apoyó el golpe militar de 1991, que derrocó a Jean-Bertrand Aristide, el presidente de Haití elegido democráticamente.

Después de la victoria del artista en la ronda final de las elecciones de enero del 2011, el escritor Jeb Sprague expresó serias preocupaciones sobre una administración Martelly, explicando, “Los haitianos deberían tener graves dudas sobre un hombre que ha apoyado dos regímenes de golpe de estado que usaban escuadrones de la muerte para silenciar a la mayoría pobre y ahogar la naciente democracia en Haití.” [1]

Como era de esperar, el Presidente Michel Martelly de Haití comenzó a gobernar la isla por decreto el 13 de enero, 2015, después de dejar caer la Asamblea Nacional. Siguiendo los pasos de negociaciones fallidas entre el presidente y los partidos opositores sobre una nueva ley electoral, expiraron los términos de casi todos los 129 representantes en la legislatura bi-cameral, dejando la Asamblea sin los representantes adecuados para formar un quórum de 16 miembros, necesario para ratificar las leyes.

Unos eventos claves llevaron a cabo el reino por decreto de Martelly que empezó el enero pasado. En diciembre, el primer ministro del país renunció en medio de protestas contra el gobierno. Entonces Martelly despidió al encargado de la Corte Suprema. Mientras la ultima hora del parlamento se acercaba, las negociaciones trastabillaron, con seis Senadores prominentes de la oposición reticente de apoyar una extensión de los términos de cuatro y de seis años prescritos por la constitución.

Una semana después de empezar su gobierno por decreto, Martelly instaló un nuevo primer ministro y un gabinete de 36 miembros. Aun sin un parlamento funcional, permitieron expirar los términos del Gobernador del Banco Central y de varios miembros de la mesa directiva, y el término del Jefe de Policía expirará próximamente.

Un Comité Electoral Provisional, formado el 23 de enero, envió un propuesto calendario legislativo al presidente, con recomendaciones que las elecciones legislativas sucedan el 9 de agosto de 2015, y que las elecciones presidenciales y municipales sucedan el 25 de octubre. Las elecciones legislativas y municipales en Haití ya se atrasaron por más de tres años. La ronda final de las elecciones presidenciales está propuesta para el 27 de diciembre.

33403_405792344634_951777_nComo líder del Comité, Martelly será capaz de hacer las decisiones críticas sobre las elecciones, incluso quien y cuales partidos serán permitidos de ser candidatos. El 23 de abril, la Primera Dama de Haití, Sophia Martelly, anunció su candidatura de Senadora del Departamento Oeste, donde se ubica Port-Au-Prince. Su registro como candidata fue anunciada con un tuit críptico del Twitter del Presidente, “Como sospecharon, así es”. [2] Aunque Martelly solo quisiera confirmar los rumores de que su esposa iba a ser candidata, su declaración también sugiere algo más para las personas que han sospechado, y temieron, que Martelly va a empezar a parecerse más y más a su descarado amigo y mentor, Jean Claude Duvalier.

Nostalgia por un dictador

Según la experta de Haití Amy Wilentz, “El recibimiento animado y emotivo hacia Duvalier por Martelly, más que lo que ha hecho Martelly como presidente, hizo sospechosas las promesas de Martelly sobre la democracia y la transparencia.” [3] Para muchas personas, la celebración de “Baby Doc” Duvalier en cuanto regresó a Haití el 16 de enero 2011, ilustra no solo una aceptación del pasado brutal de Haití sino también nostalgia por esos tiempos. Confirmando su entusiasmo para ignorar las injusticias cometidas por el dictador, Martelly elogió a Jean Claude Duvalier como “un autentico hijo de Haití” cuando falleció en octubre 2014.

Las acciones recientes de Martelly parecen mucho las acciones de Jean Claude Duvalier poco antes de su expulsión forzada de Haití. En 1985, cuando una Iglesia Católica cada vez más radical incitó protestas a través del país, Duvalier prometió nombrar a un primer ministro y dejar que formaran partidos políticos. La Asamblea Legislativa formalizó la propuesta dos meses después, indicando que los partidos fueran autorizados por el Ministro Interior, y que tuvieran que aceptar al presidente como “árbitro supremo”.

Las elecciones legislativas estaban programadas para 1987, después de que un primer ministro del partido mayoría hubiera sido nombrado, con la función de “realizar fielmente las instrucciones y pensamientos del Presidente”. Entonces Duvalier llevó a cabo un referéndum popular sobre la presidencia por vida, que aprobó con una mayoría de 99.8 por ciento de la población, resultado que los grupos de derechos humanos declararon fraudulento. Tras protestas en noviembre de 1985, durante las cuales unos miembros de la policía secreta mataron a tres estudiantes, Duvalier despidió a su Ministro Interior y de Defensa, Jean-Marie Chanoine, en una concesión similar a la renuncia del primer ministro de Martelly este diciembre pasado.

La administración de Martelly también ha seguido la tradición de Duvalier de utilizar el poder ejecutivo para influir en el sistema judicial. Se le ha acusado a Martelly de hacer trampa con las cortes y que los casos criminales contra individuos cercanos al presidente hayan sido bloqueados. Por ejemplo, el caso del ex-promovedor de música Woodley Ethéart fue suspendido el 17 de abril, menos de un mes después de levantarle cargos por su participación en una banda de secuestradores. Ethéart es muy amigo del cuñado de Martelly. El Ministro de Justicia Jean Renel Sanson no solo demandó que Ethéart fuera liberado de acuerdo a evidencia insuficiente para una condena, sino también despidió al fiscal del caso. [4]

Martelly, como Duvalier, parece más interesado en retener el poder y proteger a sus amigos que en mejorar la vida de la ciudadanía haitiana. Ha seguido los pasos de Duvalier aceptando ayuda externa y capital económico que, en algunos casos, no llega a la mayoría de los haitianos, y en otros casos hasta les hace daño. Por ejemplo, muchos haitianos han exigido la expulsión de los 7.000 miembros de las fuerzas de paz de la ONU quienes han estado en Haití desde el 2010. Las fuerzas están involucradas en introducir cólera a la población después del terremoto del 2010, resultando en la muerte de más de 8.700 personas. A pesar de todo, Martelly deja que las fuerzas se queden. En un aparente quid pro quo, la ONU ha apoyado a la administración de “ley y orden” de Martelly, sosteniendo que ayuda a mantener estabilidad en el país.

Sin embargo, “estabilidad” no es una palabra que describe el clima político actual. Por meses, los haitianos han estado protestando la presencia internacional en Haití así como las elecciones atrasadas en el país. Las demonstraciones de un movimiento político comunitario creciente demandan que las fuerzas de la ONU y otros trabajadores humanitarios se vayan del país y que renuncie Martelly.

37349_405321419634_695426_nCon fuerza característica, la policía respondió a los manifestantes con mangueras de alta presión y gas lacrimógeno en varios incidentes a través del país. El 1ero de mayo, la Policia de la Compañía de Intervención y Mantenimiento de Orden (CIMO) dispersó violentamente a un grupo de manifestantes que denunció a Martelly y demandó un aumento del sueldo mínimo a 500 gourdes (aproximadamente 10,57 dólares americanos). Mucha gente lamenta el hecho de que los jóvenes no entiendan las dificultades experimentadas por sus padres y abuelos bajo el gobierno de Duvalier, identificando esta falta de entender como la mayor razón por la elección de Martelly. El alcance de la violencia y opresión bajo Duvalier, frecuentemente descartado después del régimen brutal de su padre, se documenta bien, con sus efectos atestiguados hoy en día. Los dos regímenes combinados resultaron en la muerte de 30.000 personas.

El legado de Duvalier debe de servir para recordar que un ejecutivo todo poderoso puede ocasionar un clima peligroso, particularmente cuando se está apoyado por la comunidad internacional.

Alexandra Smith es contribuidora al Programa CIP Américas www.americas.org

Fotos: Jake Haisley
Traduccion: Erin Jonasson

Notas

  1. Jeb Sprague, “Michel Martelly: Stealth Duvalierist,” Haiti Liberté, el 22 de diciembre, 2010. Anota que aunque la pagina de web indique que el reportaje fue publicado en la fecha indicada, el texto del reportaje discute la ronda final de las elecciones de enero 2011.
  2. Thony Belizaire, “First Lady Sophia Martelly joins candidates for Haitian parliament,” Miami Herald, el 23 de abril, 2015.
  3. Amy Wilentz, “Why Baby Doc’s Death Doesn’t Mark the End of Haiti’s Duvalier Era,” The Nation, el 14 de octubre, 2014.
  4. Peter Granitz, “U.S. ‘concerned’ about ruling in Haiti kidnapping case,” Reuters, el 20 de abril, 2015.

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