Con dolor y esperanza, las caravanas migrantes unen a Honduras y Washington

By  |  3 / septiembre / 2015
Members of AMIREDIS with Living Hope Wheelchair Association, Houston, Texas.

Members of AMIREDIS with Living Hope Wheelchair Association, Houston, Texas.

José Luis Hernández, presidente de la Asociación de Migrantes Retornados con Discapacidad de Honduras, (AMIREDIS), hablo frente a la Capilla ecuménica Rothko para anunciar que su caravana continuaría hacia el norte hasta Washington, D.C.

“El nombre de la Caravana es ‘Todo es Posible’, dijo el 5 de junio frente al público de Houston que los apoya. “Si es posible reunirse con el Presidente Obama, le diremos que es posible poner un alto a las muertes. Que es posible ponerle un alto a las mutilaciones. Que es posible que no haya más deportaciones.”

Los ocho hondureños de AMIREDIS habían viajado más de 2,000 millas desde sus hogares en El Progreso, Honduras para llegar a Houston, y viajarán otras 1,500 millas hasta el Distrito de Columbia donde esperan reunirse con el Presidente Barak Obama y miembros del Congreso. En cada parada a través del camino denunciaron los sufrimientos, heridas y muertes causadas por las políticas de inmigración de los EE.UU.

Al viajar de Honduras hasta D.C., estos migrantes conectan físicamente Centro América, México y los Estados Unidos. La Caravana AMIREDIS lleva tres demandas a los legisladores de los EE.UU.
“1) Que oigan directamente de los migrantes que han sido lesionados por las políticas migratorias y las practicas de todos los gobiernos.

2) Dejar de proveer ayuda y entrenamiento militar a los gobiernos mexicanos y centro americanos. Esto sólo ha llevado a más violencia y muertes. Lo que nuestros países necesitan es más empleos con buenos salarios y condiciones laborales.

3) Terminar con las deportaciones. Sólo hacen a los países más pobres y fomenta, aún más, los ciclos migratorios.

Estas demandas vinculan las políticas de los EE.UU. con la violencia y el abuso en México y Centro América. La Caravana de AMIREDIS apoya el derecho de la gente a migrar y su derecho a vivir en paz en sus comunidades de origen. Son una nueva voz para demandas que han sido expresadas por años por muchos grupos de derechos de inmigrantes en los Estados Unidos, México y Centro América.

Al igual que miles de migrantes Centro Americanos en ruta a los Estados Unidos, los miembros de AMIREDIS cruzaron México montados arriba del tren carguero para evitar los muchos retenes a lo largo de las autopistas. En algún punto mientras que la Bestia, así es como llaman al tren, rugía a lo largo de su ruta, algunos cayeron o fueron empujados y perdieron una pierna, algunos perdieron un brazo, otros perdieron dos piernas, o un brazo y una pierna.

Hace diez años, José Luis Hernández casi llega a la frontera de E.U. con México, cuando cayó del tren cerca de Delicias, Chihuahua, cuando trataba de atar sus zapatos arriba del tren mientras éste rodaba por las vías. Perdió su brazo derecho completo y su pierna derecha completa, y se lastimó gravemente su mano izquierda. Él es uno de los cientos de centro americanos que han sufrido algún tipo de amputación a través de su travesía por México.

Su historia está conectada a los otros miles que han encontrado violencia en su larga travesía por México. AMIREDIS tiene 53 miembros en El Progreso, todos han sido amputados por el tren, y se estima que de los 700 migrantes que han regresado a Honduras con este tipo de heridas por los últimos quince años. Este número no incluye los cientos de migrantes de otros países centroamericanos con heridas o los heridos que se quedaron en México.

En la conferencia de prensa en Houston, Hernández denuncio la inherente violencia de las políticas de inmigración.

“Sabemos que es imposible que mi pierna vuelva a crecer, que mi brazo vuelva a crecer, pero si es posible detener el sufrimiento.”

Insistiendo que es posible detener el sufrimiento, Hernández empuja la causa de las heridas más allá del tren. Las heridas son más que accidentes individuales –son los resultados de las políticas. Las heridas de los migrantes tienen raíces en la relación de opresión y la explotación entre los EE.UU. y Honduras y en las políticas de migración y seguridad. Los trabajadores migrantes pobres no pueden obtener visas para entrar a los EE.UU. o México – con una visa podrían cruzar México por medio de autobús o aún en  avión. Sin acceso a visas y con un aumento en la represión migratoria en México por los últimos años, los migrantes cruzan la nación en condiciones peligrosas.

El peligroso viaje comienza con la situación precaria en la que viven en su tierra, cuando estos migrantes se van por la falta de trabajos decentes y el aumento en la violencia. De acuerdo al Banco Mundial, cerca de dos tercios de hondureños viven en pobreza, y el país tiene la tasa más alta de homicidios en el mundo.

La Caravana demanda que los gobiernos de Honduras y los EE.UU. inviertan en trabajos y oportunidades para Honduras, en lugar de militarización. Señala que el gobierno Hondureño recibe con beneplácito las remesas de los migrantes, pero falla en proveer apoyo para los migrantes que regresan.

De acuerdo al Banco Mundial Honduras recibió aproximadamente $3 mil millones de dólares en remesas en el 2012. Esto representa el 16.5% del Producto Interno Bruto del país, el porcentaje más alto para toda Latino América. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional ahora incluyen las remesas para evaluar la habilidad de los países con bajos ingresos para pagar su deuda; las remesas futuras pueden ser utilizadas como garantía para préstamos internacionales.

Mientras que el Banco Mundial celebra que las remesas pueden “emplearse” para desarrollo— los migrantes como los de AMIREDIS pagan con su vida y sus extremidades. El Grupo de Trabajo Mesoamericano observó que la violencia ha aumentado en Honduras después de la afluencia de ayuda militar por la Iniciativa Mérida en el 2008 y la impunidad después del apoyo de EE.UU. al golpe de Estado que quitó al Presidente Manuel Zelaya en el 2009. Aún así la ayuda a Honduras continúa. Actualmente el Plan Biden propone una asistencia de $1 mil millones de dólares para Centro América, incluyendo apoyo para la policía y la el ejército en Honduras.

En la conferencia de prensa en Houston, las extremidades que les faltan a los miembros de AMIREDIS fueron inmediatamente visibles. Sin embargo muchas de las heridas—físicas y psicológicas—causadas por las políticas migratorias no son tan visibles. Políticas que causan que los migrantes crucen áreas cada vez más peligrosas han provocado muertes causadas por el calor extremo en el desierto de Arizona y los matorrales en Texas. Las políticas que ocasionan que los migrantes clandestinamente crucen México han resultado no en cientos sino miles de muertes. Las políticas que previenen el trabajo efectivo de recuperar e identificar los cuerpos de los fallecidos, causa que las familias sufran el dolor de no saber si sus seres queridos murieron o sobrevivieron. Políticas que deportas a padres y madres y los separan de sus niños, la mayoría siendo ciudadanos estadounidenses, provoca un gran dolor y causa heridas cuando los padres y madres tratar de reunirse con sus hijos.

Una Caravana de Conciencia

La historia de la caravana de AMIREDIS tiene sus raíces en la lucha por los derechos de los inmigrantes de Honduras y en las otras Caravanas que han cruzado México para aumentar la conciencia sobre los resultados violentos de las políticas migratorias. En Honduras, el aumento de migrantes que han desaparecidos en su viaje  hacia los E.U., madres, abuelas, y otros se organizaron para encontrar a sus seres queridos. En el 1999 se unieron para formar el Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso (COFAMIPRO) apoyado por Radio Progreso de los Jesuitas. Estas mujeres organizan caravanas anualmente a través de México para llevar a cabo búsquedas y públicamente denunciar las desapariciones y violencia contra los migrantes. Ellas viajan la ruta migrante desde Honduras por México y la parte norte de México hasta la frontera norte, algunas veces se les unen mujeres de Guatemala y El Salvador que también buscan a sus desaparecidos.

En El Progreso, las mujeres del Comité comenzaron a visitar los hogares de los amputados que regresaban a Honduras para ofrecerles ayuda a los heridos y sus familias. Ellas trabajaron con los amputados para ayudarlos y comenzar a organizarse poco a poco. En el 2008 estos migrantes lesionados en la travesía migratoria crearon AMIREDIS con la meta de plantear la conciencia al gobierno sobre las injusticias de las políticas migratorias, publicar las crueles realidades de la migración, y compartir las crónicas de los sufrimientos de los amputados. Los miembros buscan cuidado médico para los heridos y becas para los hijos e hijas para que puedan asistir a la escuela.

En el 2014 AMIREDIS organizó su primera Caravana internacional viajando por la Ciudad de México con esperanzas de conseguir la atención de los legisladores porque sus voces no han sido escuchadas en su propio país. Mientras que el intento de tener una reunión con el Presidente Peña Nieto falló pudieron denunciar las violentas experiencias por la que pasan los centroamericanos cuando cruzan la nación. Su demanda de libre tránsito para todos los migrantes que crucen México y respeto para los derechos de los migrantes es compartida por las Caravanas de COFAMIPRO y el Vía Crucis Migratorio anual organizado por los albergues en México.

La Caravana actual de AMIREDIS a Washington, D.C. comenzó en febrero 25, del 2015 cuando los grupos partieron de El Progreso, Honduras. Viajaron con una pequeña cantidad de lempiras que ahorraron, dinero que se les terminó al principio del viaje en la Ciudad de Guatemala, todavía antes de llegar a la frontera sur de México.

El viaje fue difícil y peligroso.  Un miembro en silla de ruedas cruzó el Rio Suchiate en la frontera México-Guatemala en una balsa hecha de tablas atadas sobre una cámara de llanta. Sin visas para cruzar México, ellos y ellas como los miles de centroamericanos que tratan de cruzar México cada año, fueron marcados como migrantes “irregulares”, vulnerables a ser detenidos y deportados por las autoridades. Así como los migrantes tratan de viajar clandestinamente, ellos y ellas son vulnerables a los múltiples abusos de extorsión, robo, violación y asalto. Los albergues y organizaciones de derechos humanos han documentado los abusos que se comenten contra los centroamericanos no solos por criminales, sino por los agentes del Estado. De acuerdo al reporte sobre derechos humanos “Migrantes invisibles, violencia tangible” veinte porciento de los abusos contra migrantes son cometidos por las autoridades incluyendo policías, soldados y agentes del Instituto Nacional de Migración de México.

El actual Plan Frontera Sur aumenta la militarización y vigilancia en el sur de México y es el más reciente programa en el cual los EE.UU han presionado al gobierno de México a contener la migración centroamericana. El Presidente mexicano, Enrique Peña Nieto y el Presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina anunciaron el plan el 7 de julio, 2014, promoviéndolo como un pacto para proteger los derechos humanos de los centroamericanos en México y dar un orden al cruce internacional para aumentar el desarrollo y la seguridad en la región.

Sin embargo las organizaciones para los derechos humanos y los albergues a través del camino migrante tienen fuertes críticas hacia el Plan por causar un aumento en los abusos a los derechos humanos y en general la violencia en contra de los migrantes. Rubén Figueroa del Movimiento Migrante Mesoamericano llama al Plan “cacería de migrantes.”

El Plan Frontera Sur ha tratado de detener a los migrantes de subirse al tren de carga colocando guardias armados arriba de los trenes y teniendo redadas en donde los trenes son detenidos y las personas son forzadas a bajarse. El Plan también incluye apoyo para mejorar las vías para que los trenes puedan circular a altas velocidades, previniendo a los migrantes subir. Estas políticas deshumanizan a los migrantes en el nombre del orden y la seguridad, poniendo a los migrantes en más peligro.

El Plan Frontera Sur tiene lazos cercanos a las políticas de los EE.UU. y apoya sus intereses de detener la migración centroamericana. De hecho, $86 millones de dólares de la Iniciativa Mérida financiará este plan. En su testimonio al Comité de Apropiación del Senado, sobre la “oleada” de migrantes en Centro América el verano pasado, el Consejero del Departamento de Estado, Thomas Shannon directamente conectó los fondos del Plan con una disminución de esta migración. Hizo notar la necesidad de mejorar “la habilidad de México y Guatemala de restringir a los migrantes antes de que crucen hacia México y entren a las rutas de contrabando que los conducen a nuestra frontera” (10 de julio del 2014).

El Plan Frontera Sur ha estado en efecto por un año completo. Mientras que los legisladores en EE.UU. aparentemente celebran que menos centroamericanos están cruzando la frontera EE.UU. – México, el gobierno mexicano ha deportado a un gran número de jóvenes y adultos. México está haciendo el trabajo sucio de los Estados Unidos de controlar la migración.

Mutilación en Migrantes, Detenciones y Deportaciones

El 19 de marzo, trece miembros de AMIREDIS cruzaron la frontera de EE.UU. – México en Piedras Negras y fueron detenidos en Eagle Pass, Texas porque no tenían visas para entrar al país. Solicitaron asilo político y fueron enviados al Complejo de Detención del Sur de Texas (South Texas Detention Complex) en Pearsall, cincuenta millas al suroeste de San Antonio, donde fueron retenidos por seis semanas.

El grupo GEO, una de las corporaciones de prisiones privadas en los EE.UU., conduce este centro de detención con cupo para casi 2,000 detenidos, incluyendo hombres, mujeres y jóvenes. De acuerdo a la página de Internet del Centro de Detención,  Immigration, Customs and Enforcement (ICE) les contrató  para “alojar a los detenidos con procesos de remoción pendientes. En cooperación con ICE, las instalaciones asisten en el proceso de admisión, vivienda, proceso y transporte de extranjeros ilegales (detenidos) a su país de origen de una manera eficiente. Debido a la naturaleza de la población de detenidos las instalaciones no ofrecen programas de entrenamiento educacional o vocacional.”

Los miembros de AMIREDIS compartieron historias del maltrato en estas instalaciones. José Luis Hernández habló de lo absurdo de ponerle grilletes cuando fue llevado a una reunión. Porque sólo tiene un brazo, los agentes se tardaron veinte minutos tratando de resolver como esposarlo. Encadenaron su brazo a su cintura. Con una sola pierna, el comento, “Apenas puedo caminar, pero me encadenaron,” y agrego “me sentí como el Chapo Guzmán’ refiriéndose al conocido capo de la droga el cual ha escapado dos veces después de estar encarcelado).

A los hombres se les negaron los artículos básicos médicos, incluyendo gaza y alcohol para limpiar sus prótesis.

Numerosas organizaciones han denunciado los abusos en los centros de detención en Texas, incluyendo la falta de cuidado médico básico, el uso de confinamiento solitario y la falta de alimentos nutricionales adecuados, (“Expose & Close” Proyecto Detención Watch Network).

Una de las muchas preocupaciones sobre las prisiones privadas es los millones de dólares que anualmente se gastan cabildeando y el gran impacto a la legislación migratoria.  En “Private Companies Profit Off Laws that Define Immigrants as Criminals” (Las Compañías Privadas sacan Ganancias de las Leyes que Definen a los Inmigrantes como Criminales), Laura Carlsen hace mención del reporte anual 2010 del CCA y el vínculo directo entre las ganancias y a la necesidad de políticas de cumplimiento más severas.

Siendo una compañía de propiedad pública en la Bolsa de Valores de Nueva York, individuos y corporaciones invirtiendo en este mercado obtienen ganancias por las detenciones. El Detención Watch Network y el Centro por los Derechos Constitucionales expidió un reporte en junio de este año documentando que los centro de detención privados tienen “mínimos garantizados” eso quiere decir que ICE pagara por cierto número de camas para detenidos se ocupen o no. Esto pone presión a ICE para mantener estas cuotas. El GEO maneja siete centros de detención con tales cuotas, haciéndolos los “más beneficiados” de esta política. En el Centro de Detención de Pearsall del GEO, ICE garantiza un mínimo de 725 detenidos por día.

Mientras 17 hombres de AMIREDIS salieron de Honduras juntos con la esperanza de llegar a los EE.UU. los números fueron descendiendo poco a poco debido a las dificultades del viaje. Solo 13 llegaron a la frontera de EE.UU. – México y de estos, tres fueron coaccionados por ICE y por oficiales del Consulado de Honduras a firmar la orden de salida voluntaria. Sus experiencias reflejan la práctica común en la que los detenidos son presionados a firmar su deportación para poder obtener su liberación.

Cuando firman la orden, no solo son deportados, sino que no podrá ser posible apelar sus casos y si tratan de regresar pueden ser procesados con una sentencia de hasta veinte años.  El grupo AMERIDIS estaba en una situación inusual comparado con otros migrantes sin autorización que entran al país – ellos tuvieron asistencia legal de la organización sin fines de lucro en San Antonio, el Centro de Inmigración y Refugio por Educación y Servicios Legales (RAICES, por sus siglas en inglés). Aun así, y a pesar de sus lesiones, pasaron seis semanas detenidos. Cuando los miembros de AMIREDIS fueron liberados, estuvieron en San Antonio antes de viajar a Houston donde planean continuar con su caravana. En Houston, ellos enviaron una carta al Consulado de Honduras denunciando la falla del gobierno a escuchar las demandas de los migrantes, generar empleos, denunciar la violencia que experimentan los migrantes en México, y apoyar a los migrantes detenidos en los Estados Unidos.

Varios grupos de base comunitaria se unieron a la bendición en Houston para despedir a la Caravana, incluyendo Living Hope Wheelchair Association (Asociación Esperanza Viva en Silla de Ruedas), una organización no lucrativa de Latinas y Latinos migrantes con lesiones en la medula espinal, y Alianza Mexicana, un grupo por los derechos de migrantes. Noé Ramírez, Presidente de Living Hope, dijo al concluir el evento, “No pedimos, demandamos que el Presidente Obama reciba a AMIREDIS. También demandamos que reconozcan que es de más valor invertir en desarrollo en los países pobres que en una muralla que costaría millones de dólares. Si no lo hacen, la inmigración no va a parar. Demandamos una reforma migratoria. Demandamos que los políticos dejen de demorarse y aprueben una reforma migratoria que sea digna para todos.

Los miembros de AMIREDIS están en Washington, D.C. ahora, siguen esperando reunirse con el Presidente Obama y los miembros del Congreso. Mientras que están en la capital de país, se están conectando con organizaciones por los derechos de inmigrantes tales como el National Day Laborer Organizing Network, quien ha apoyado su viaje a través de los Estados Unidos.

La Caravana llevo a cabo pequeñas protestas frente a la Casa Blanca, para exponer al público los resultados terribles de las políticas migratorias de los EE.UU. Paradójicamente, debido a la limitación en su movilidad–ambos como migrantes sin autorización y como individuos con lesiones–los miembros de AMIREDIS exigen los derechos a la movilidad humana, el derecho a cruzar la frontera con dignidad, y el derecho de todos a vivir una vida con dignidad en su patria.

Su carta al Consulado de Honduras en Houston dice, “Basado en nuestras experiencias de sufrimiento y esperanza, sabemos que todo es posible cuando existe la voluntad de trabajar juntos para una vida digna para todos. No nos rendiremos. Seguiremos adelante con nuestra jornada hasta que lleguemos a Washington, D.C. donde llevaremos estas demandas a la Embajada de Honduras en los Estados Unidos y de igual manera al Presidente Obama, para demandar que haga todo lo que se pueda hacer para prevenir más muertes y mutilaciones de migrantes, poner un alto a las deportaciones y detenciones y para apoyar un desarrollo sustentable en Honduras.

“Sabemos de la dignidad de los Hondureños, la solidaridad de las comunidades inmigrantes y las personas de buena voluntad en los Estados Unidos están con nosotros y por consiguiente, esta caravana de esperanza continuara hasta que logremos nuestra meta.”

Para Más Información

Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem). 2015. Migrantes invisibles, violencia tangible. http://www.sjmmexico.org.mx/wp-content/uploads/2015/07/informe-migrantes-2014.pdf

Reichman, Daniel R. 2013. “Honduras: The Perils of Remittance Dependence and Clandestine Migration.” Migration Policy Institute. http://www.migrationpolicy.org/article/honduras-perils-remittance-dependence-and-clandestine-migration

Christine Kovic en una Profesora Asociada de Antropología de la Universidad de Houston-Clear Lake y autora del reporte sobre las muertes en el Sur de Tecas. Actualmente investiga la intersección de los derechos humanos y la inmigración, con énfasis en los migrantes de Centro América que cruzan México en su jornada hacia al norte y sobre los derechos humanos y los esfuerzos de organizarse de los Latinos y Latinas en los Estados Unidos. Ella escribe para el Programa de las Américas.

Foto por Francisco Argüelles

Traducción al español Elena Durán y Francisco Argüelles

 

 

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