La Caravana Contra el Miedo exige la libertad del periodista mexicano Martin Méndez, detenido por ICE tras pedir asilo

By  |  2 / mayo / 2017

Frente al centro de detención a las afueras de El Paso, Texas, golpean las rejas y gritan a las paredes de ladrillo amarillo: “¡Libertad para Martín Méndez! ¡El asilo es un derecho humano! ¡Los periodistas no somos criminales!”

Adentro, Martin Méndez está a punto de cumplir tres meses encerrado como si fuera reo por cumplir con su trabajo periodístico. Méndez huyó de Acapulco, Guerrero después de recibir amenazas de muerte. También fue golpeado por ocho agentes. En su caso, las amenazas no provenían del crimen organizado. Provenían de la policía federal.

Todo empezó para el reportero de 25 años, cuando publicó una nota en el diario Novedades de este centro turístico sumido en la violencia. Se tituló “Gendarmes violan y abusan los derechos de los ciudadanos”. En la nota reveló las actividades abusivas de este élite de las fuerzas armadas mexicanas, creada por el presidente Enrique Peña Nieto.

El reportero metió una denuncia con la Comisión Nacional de Derechos Humanos y se contactó con la organización internacional en defensa de periodistas Reporteros sin Fronteras. Esta última le hizo un análisis de riesgo que concluyó que era necesario salir del país. Méndez se había trasladado a baja California donde recibió más amenazas, comprobando que sus atacantes lo estaban siguiendo el paso. Llegó a la frontera a pedir asilo el 5 de febrero.

Carlos Spector, reconocido abogado especialista en casos de asilo, pensó que el caso sería sencillo—el periodista llegaba con un historial claro de amenazas y ataques, y respaldado por la organización internacional en defensa de la libertad de expresión.  Normalmente en estos casos se concede la libertad condicional mientras esperan la decisión. No se violó ninguna ley. En el caso de Méndez, el 1 de marzo se comprobó el “miedo creíble”, es decir que tenia razón en temer por su vida, y el periodista esperaba su pronta liberación.

La Migra tenía otros planes. Tres meses después, Martín Méndez sigue detenido.

La Caravana Contra el Miedo llegó al centro de detención a exigir su libertad inmediata. En la manifestación pacífica, otro refugiado mexicano, Ricardo Chávez, se dirigió al grupo. Chávez fue liberado en espera del asilo, lo cual tardó 7 años.

“Antes, la persona entraba a EEUU y solicitaba asilo político y si se comprobara el miedo creíble, rápidamente salía libre y seguía su proceso fuera de la cárcel,” explicó.

“Ahora no, ahora estas políticas antiinmigrantes o racistas han hecho que Martin está detenido ya casi 70 días y es una desesperación total.”

Caso emblemático de la nueva era de Trump

La política nueva de Donald Trump es que la gente en espera de sus audiencias migratorias se va a detención, y cada vez más a centros de detención privadas que lucran con esta violación de los derechos humanos.

En casos de asilo se supone que la norma debería ser libertad. Pero la agencia de migración ICE se negó a liberar a Méndez, argumentando que no tenia una comunidad en Estaos Unidos para garantizar que no huyera. Hay que recordar que Méndez no ha cometido ningún crimen y mucho menos constituye una amenaza a la seguridad. Es un periodista que en el transcurso de su trabajo tocó a intereses corruptos y muy poderosos en su país.

Después de conocer la decisión injustificable, Emmanuel Colombié, director de la sección América Latina, dijo, “Llamamos a ICE a liberar a Martin Méndez Pineda sin demoras. Este periodista, que ha sido perseguido y amenazado de muerte en su país, debe poder presentar su caso por asilo político de manera libre y digna ante un juez de inmigración”.

Días antes de llegar al centro de detención en El Paso, la Caravana conoció el caso de Méndez cuando el abogado Spector les haló en el pueblo El Chaparral, Nuevo México. El Chaparral, cerca de la frontera con el estado de Texas, fue una de las múltiples paradas de la caravana en su recorrido por la frontera entre Estados Unidos y México para evaluar la situación que existe para las comunidades migrantes con el endurecimiento de las políticas antiinmigrantes bajo Trump y construir redes de acción y solidaridad.

“El propósito de encarcelar a este periodista”, dijo Spector,“es mandar un mensaje a la comunidad mexicana aquí en la frontera que: ‘¿Ya ven que pasó a Martín? Es reportero y tuvo una campana internacional y aun así no lo pueden sacar. ¿Qué va a pasar si pides asilo?’

Explicó que este mensaje busca desalentar a las personas que quieren solicitar asilo, no importa el caso ni la gravedad de las circunstancias.

Fomenta, a su vez, la migración ilegal. “Van a preferir entrar ilegal que en el puente porque ‘Si entro por el desierto ilegalmente, quizás me agarren o muero en el desierto y quizás no, pero si voy por el puente, Trump me va a encarcelar.”

Una integrante del grupo Mexicanos en el Exilio que salió de México tras la desaparición forzada de su hermana y dos sobrinos por el ejército declaró a los y las manifestantes de la Caravana, “Sabemos que es una de las retóricas de Trump—la detención prolongada para desanimar a las personas a que sigamos peleando nuestros casos.”

Agregó, “No somos buscapapeles, no somos criminales, como dice Trump. Somos mexicanos que venimos huyendo de la violencia que se vive en nuestro país, perseguidos y amenazados por nuestro propio gobierno.”

Además de la política de encarcelación masiva que se ha intensificado en el gobierno de Trump, los casos de asilo de México tienen otro agravante. Según estadísticas federales, de 2,831 solicitudes de asilo de mexicanos recibidos en , año fiscal 2016 solo 464 o menos de 4% fueron aceptados—muy por debajo  del promedio nacional. ¿Por qué negar casi todas las solicitudes de asilo, un derecho humano incluido en tratados internacionales, de un país ampliamente reconocido por los ataques contra periodistas, un país que tiene más de 30,000 desaparecidos y que vive una creciente ola de violencia?

“Tenemos una situación gravísima aquí en la frontera, involucrando los dos países,” afirma Spector. “Existe una conspiración internacional, una política de facto de que en México el estado persigue a su gente y en Estados Unidos los encarcela. Es una conspiración para ocultar la violencia en México y para negar 99% de los casos de asilo político mexicano para decir: ‘Mira, los gringos dijeron no hay ningún problema’.

Al negar la violencia y represión en México, sigue la impunidad y la colusión entre los dos países para mantener una política compartida—la guerra contra las drogas– que mata y amenaza a la población, y sobre todo a las personas que se atrevan a informar sobre esta realidad.

El día 29 de abril los y las integrantes de la Caravana Contra el Miedo permanecieron frente al centro de detención gritando consignas a pesar del viento y frío, inusual en esta ciudad del desierto, y la indiferencia de las autoridades. Esperaban que Martín Méndez, encarcelado adentro, escucharan sus gritos.

 

Este texto se publicó originalmente en Desinformémonos el 1 de mayo de 2017.

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