{"id":10106,"date":"2013-07-22T12:55:48","date_gmt":"2013-07-22T17:55:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10106"},"modified":"2013-07-22T12:55:48","modified_gmt":"2013-07-22T17:55:48","slug":"primavera-brasilena-o-golpe-de-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/primavera-brasilena-o-golpe-de-derecha\/","title":{"rendered":"\u00bfPrimavera brasile\u00f1a o golpe de derecha?"},"content":{"rendered":"<p>Preguntas y respuestas sobre un movimiento que est\u00e1 cambiando la escena del pa\u00eds, y cuyo futuro abierto ser\u00e1 decidido tambi\u00e9n por usted.<\/p>\n<p>&#8220;Brasil no es para principiantes&#8221;, dijo una vez el compositor Tom Jobim. La sabidur\u00eda de esta frase hizo eco de nuevo todos los d\u00edas durante las recientes semanas de movilizaciones.<\/p>\n<p>Entre el 6 y el 19 de junio, una abrumadora ola de protestas en las calles rescat\u00f3 la idea de que las luchas sociales valen la pena y marc\u00f3 el surgimiento de una cultura pol\u00edtica de la autonom\u00eda, las redes sociales y la horizontalidad. Un d\u00eda despu\u00e9s, las manifestaciones que deb\u00edan celebrar este rescate fueron desviadas en parte.<\/p>\n<p>Resbalaron por episodios de autoritarismo e intolerancia, despu\u00e9s de que las cr\u00edticas de injusticia y falta de derechos fueron dirigidas contra los gobiernos de izquierda y sus limitaciones. Muchos de los que se hab\u00edan manifestado desde el principio, se replegaron.<\/p>\n<p>Fue inteligente, pero lleg\u00f3 el momento de un nuevo paso. Las calles no tendr\u00e1n paz si los que luchan por la justicia est\u00e1n lejos de ellas. Debemos \u2014y podemos\u2014 disputarlas. Este art\u00edculo trata de explicar el por qu\u00e9 y el c\u00f3mo, mediante un formato urgente e imperfecto de preguntas y respuestas.<\/p>\n<p>1. \u00bfEs posible hablar de la primavera brasile\u00f1a?<\/p>\n<p>Todav\u00eda no, pero hay signos muy alentadores de una gran ola de movilizaciones por los derechos sociales, capaces de ampliar los logros muy importantes \u2014aunque limitados\u2014 de diez a\u00f1os de gobiernos de izquierda. Alrededor de un tema catalizador (transporte urbano y su tarifa), las desigualdades claramente asociadas y un modelo urbano cada vez m\u00e1s rechazado, millones de personas salieron a las calles en cientos de ciudades. Y surgieron otras demandas de igual naturaleza que el derecho a la vivienda.<\/p>\n<p>Una de las grandes novedades es que las manifestaciones tuvieron un perfil completamente diferente del que caracterizaba a las luchas sociales brasile\u00f1as. No fueron convocadas por los partidos de izquierda ni por los movimientos sociales tradicionales. A partir de un peque\u00f1o grupo llamado Movimiento Paso Libre (MPL), las multitudes se auto convocaron, utilizando las redes sociales. Esta cultura pol\u00edtica de la autonom\u00eda no es del todo nueva. Fue la misma que levant\u00f3 a principios de siglo los grandes eventos como los Foros Sociales Mundiales. Sin embargo, es la primera vez que llega a ser realmente popular, protagonizada por las masas. Este hecho puede tener una gran importancia. Sacude una pol\u00edtica que tendi\u00f3 al estancamiento de la izquierda, cuando su gobierno tiene grandes compromisos con el poder econ\u00f3mico y se mueve muy lentamente, pero la alternativa institucional viable es mucho peor: los partidos neoliberales y conservadores.<\/p>\n<p>Al 15 de junio, este movimiento hab\u00eda sufrido interferencias que pueden paralizar o invertir su direcci\u00f3n. Los medios de comunicaci\u00f3n y los partidos a la derecha del PT, hasta entonces demonizados y reprimidos, realizaron un gran giro t\u00e1ctico. Pasaron a impulsar el movimiento, al tiempo que intentaban cooptarlo. Trataron de vaciarlo de las reivindicaciones de los derechos y de la igualdad (es decir, quitarle su car\u00e1cter \u201cpeligroso\u201d de cr\u00edtica social) y levantar en su lugar la lucha gen\u00e9rica &#8220;en contra de la corrupci\u00f3n.&#8221; De esta manera intentan voltear el movimiento contra los gobiernos de izquierda. Sacarlos del poder, de ser posible, es algo que en los \u00faltimos diez a\u00f1os nunca ha estado fuera de la agenda de la derecha. Es un intento de gran alcance, ya que los medios de comunicaci\u00f3n, aunque viejos y en decadencia, todav\u00eda tienen una enorme influencia en Brasil. Por lo tanto, el futuro del movimiento est\u00e1 abierto. Depender\u00e1 de nuestra capacidad para comprender el escenario y actuar con ingenio.<\/p>\n<p>2. \u00bfHay en el aire un intento de golpe antidemocr\u00e1tico?<\/p>\n<p>Varias se\u00f1ales indican que s\u00ed. Desde el martes 18 de junio, el periodista Quadros de Freitas se refiri\u00f3 a la intensa presencia de provocadores, en episodios como el intento de invadir la ciudad de S\u00e3o Paulo. Las acciones que desarrollaron \u2014radicalizaci\u00f3n<\/p>\n<p>artificial del movimiento para justificar la &#8220;restauraci\u00f3n [autoritaria]&#8221;\u2014 son t\u00edpicas de golpes de estado en Am\u00e9rica Latina, como en Brasil (1964) y en Chile (1973). Por otra parte, las manifestaciones del jueves 20 de junio tuvieron presencia abierta de grupos de <i>skinheads<\/i> que atacaron a los izquierdistas. Ese d\u00eda, TV Globo rompi\u00f3 un tab\u00fa y sac\u00f3 del aire todas sus telenovelas para &#8220;cubrir&#8221; las manifestaciones de forma distorsionada, en un esfuerzo por desinformar. Ya el viernes 21 por la noche, peque\u00f1os grupos cortaron el tr\u00e1fico de casi todas las carreteras que enlazan S\u00e3o Paulo con el resto del pa\u00eds. Hubo saqueos en la Via Dutra y Barra da Tijuca. T\u00e1cticas totalmente ajenas a los movimientos sociales, adoptadas para generar miedo y provocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El intento de golpe se intensificar\u00e1 en los pr\u00f3ximos meses, debido a una serie de factores que pone en tela de juicio las pol\u00edticas gubernamentales adoptadas desde hace diez a\u00f1os. Habr\u00e1 que elegir entre profundizarlas o dejarlas atr\u00e1s. Exactamente por eso, las calles no pueden ser abandonadas por los que luchan por una sociedad justa.<\/p>\n<p>3. \u00bfC\u00f3mo fue posible convertir las manifestaciones por los derechos aut\u00f3nomos en territorio de los prejuicios y la violencia?<\/p>\n<p>La t\u00e1ctica de orientaci\u00f3n que los medios de comunicaci\u00f3n y las fuerzas conservadoras aplicaron aquel fin de semana, fue muy clara. El car\u00e1cter de esta acci\u00f3n consiste en impulsar las movilizaciones mientras se las vac\u00eda de contenido o incluso se invierte su direcci\u00f3n. La manera m\u00e1s efectiva de ejecutarla es difundir la bandera &#8220;contra la corrupci\u00f3n&#8221;, que desencadena autom\u00e1ticamente la idea de que el castigo es la soluci\u00f3n a los problemas nacionales.<\/p>\n<p>Para hacer frente a este intento de manipulaci\u00f3n es importante entender de d\u00f3nde viene su fuerza. La mayor\u00eda de los manifestantes son menores de 25 a\u00f1os. Adem\u00e1s, acaban de empezar su formaci\u00f3n en la participaci\u00f3n pol\u00edtica. A\u00fan saben poco del contexto y la historia de los gobiernos de izquierda y de la historia institucional de Brasil ante ellos. Ven, con raz\u00f3n, que el pa\u00eds es muy injusto y hay una gran promiscuidad entre el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico. Pero la bandera &#8220;contra la corrupci\u00f3n&#8221;, gen\u00e9rica y difusa, elude en vez de poner en jaque a quienes se benefician de nuestras desigualdades. Tampoco se dan cuenta que el \u201cFuera Dilma\u201d claramente insinuado por los medios, significar\u00eda en las condiciones pol\u00edticas de hoy abrir espacio a un gobierno directamente ligado a las \u00e9lites.<\/p>\n<p>La maniobra de los conservadores, sin embargo, es muy arriesgada. Las manifestaciones rebosan de quienes quieren un cambio real y buscan comprometerse con un p\u00fablico mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>4. \u00bfPor qu\u00e9 la intenci\u00f3n de controlar las protestas es fr\u00e1gil y puede ser vencida?<\/p>\n<p>Los conservadores no quer\u00edan que hubiera protestas. Se apropiaron de ellas brevemente, usando su peso y poder. Pero tienen mucho que temer. Si la agenda de los derechos sigue extendi\u00e9ndose, y el espacio horizontal de las calles sigue siendo experimentado por las multitudes, a continuaci\u00f3n, se encender\u00e1 la agenda de temas que requieren un cambio social &#8220;peligroso&#8221;, mucho m\u00e1s profundo que las transformaciones llevadas a cabo en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para esto se necesita esfuerzo: hay que romper la barrera de la cr\u00edtica gen\u00e9rica a la &#8220;corrupci\u00f3n&#8221; y \u00a0el &#8220;poder&#8221;. Pasar de este discurso ingenuo e inofensivo a la concreci\u00f3n de los cambios sociales: las ciudades (las sociedades) para todos, la redistribuci\u00f3n de la riqueza. El primer paso es dif\u00edcil porque requiere enfrentar la avalancha de los medios de comunicaci\u00f3n a favor de conceptos masificadores y desconcertantes como &#8220;el gigante despert\u00f3.&#8221; Implica proponer preguntas inusuales, pero de poder extremo: &#8220;\u00bfQui\u00e9n es el gigante?&#8221; &#8220;\u00bfQui\u00e9n se apropia de la riqueza que otros producen&#8221;? &#8220;\u00bfC\u00f3mo volverla de todos&#8221;?<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que la din\u00e1mica del debate nacional ha cambiado. Durante la \u00faltima d\u00e9cada, hemos llegado a una disputa permanente de visiones de pa\u00eds, pero de baja intensidad. De repente, esto qued\u00f3 atr\u00e1s. La agresividad que los conservadores han demostrado, su voluntad de apelar tanto a la violencia policial extrema (por ejemplo, en S\u00e3o Paulo, el 14 de junio) como a los <i>skinheads<\/i>, no debe dejar ninguna duda acerca de lo que est\u00e1 en juego. Al menos esta vez, el ant\u00eddoto para el golpe no es la moderaci\u00f3n sino concretar y profundizar la agenda de derechos para todos.<\/p>\n<p>5. \u00bfQu\u00e9 temas permiten reanudar la agenda de los derechos y el cambio social?<\/p>\n<p>Uno de los motes m\u00e1s peligrosos que circulan en las manifestaciones es &#8220;el gigante despert\u00f3&#8221;, y su referencia al nacionalismo sofocante en curso. &#8220;Naci\u00f3n&#8221; es un concepto que puede servir a la vez para unirse contra la opresi\u00f3n extranjera como para ocultar las propias desigualdades. Peor, es una idea despolitizadora que sugiere que las luchas por el cambio en Brasil est\u00e1n empezando hoy. Busca ocultar las d\u00e9cadas de esfuerzo realizado por los movimientos sociales y la sociedad civil para formular directrices relacionadas con la garant\u00eda de los derechos para todos. Este an\u00e1lisis es importante para romper la barrera desconcertante de los medios y las \u00e9lites.<\/p>\n<p>Pero valdr\u00eda la pena, en este punto de la discordia, concentrar la energ\u00eda en el di\u00e1logo con el sentimiento de la calle para provocar la reflexi\u00f3n. Esto es algo que tenemos que hacer juntos.<\/p>\n<p>El primer objetivo, casi obvio, es O Globo y el poder medi\u00e1tico. El oligopolio de las comunicaciones mantiene una enorme influencia y act\u00faa aparentemente para competir por la direcci\u00f3n del movimiento. Pero se mueve en una casa de vidrio delgado: nunca ha sido tan amplio el sector de la sociedad que entiende su acci\u00f3n manipuladora.<\/p>\n<p>Contra O Globo deben enfocarse campa\u00f1as web, manifestaciones callejeras, boicots. Informar sobre su poder oligop\u00f3lico abre el camino a la bandera de la democratizaci\u00f3n de las comunicaciones, tal como se expresa en una campa\u00f1a construida conjuntamente por activistas y organizaciones, formulada en un sitio web, con propuestas concretas, argumentos e incluso un proyecto de ley sobre el tema.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los que fueron enganchados por las banderas &#8220;contra la corrupci\u00f3n&#8221; est\u00e1n en el fondo en contra de privilegios y desigualdades. Tenemos que dar importancia a estos sentimientos, mostrando que el derecho no ofrece ninguna alternativa para ellos. &#8220;Contra la corrupci\u00f3n&#8221; tiene que convertirse, por ejemplo, en &#8220;Fuera el poder econ\u00f3mico de la pol\u00edtica.&#8221; Es una forma popular de abordar la reforma pol\u00edtica, otra bandera estrat\u00e9gica para cambiar el pa\u00eds e indispensable en este momento decisivo. Varios movimientos han trabajado en torno a este tema. Algunos de ellos ya construyeron incluso una plataforma com\u00fan. \u00c9sta se\u00f1ala propuestas (entre otras, la ampliaci\u00f3n del poder de plebiscitos y referendos, reducir sueldos de los parlamentarios y prohibici\u00f3n del financiamiento de empresas a los partidos pol\u00edticos). Re\u00fane una amplia documentaci\u00f3n: art\u00edculos, videos, programas de radio, biblioteca. La riqueza de este material, construido colectivamente, muestra precisamente c\u00f3mo es primaria y vac\u00eda la bandera &#8220;contra la corrupci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>El \u00e1mbito de la lucha contra el aumento de precios muestra c\u00f3mo el programa del Derecho a la Ciudad toca a la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. Decenas de millones de personas, que viven en las afueras de las ciudades, ya no se sienten inferiores en los \u00faltimos diez a\u00f1os. Se sienten tratados injustamente: sin ellos, no se producir\u00eda esa inmensa riqueza de la cual son excluidos. Ellos quieren igualdad y derechos. Por otra parte, la clase media es mucho m\u00e1s que los paleros de la &#8220;lucha contra la corrupci\u00f3n&#8221;. Incluye un sector creativo, libertario, defensor de un pa\u00eds para todos y dispuesto a participar en su construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>El derecho a la ciudad \u2014lo que tal vez deber\u00eda traducirse en conceptos tales como reforma urbana y ciudades libres\u2014 se puede instrumentar en las propuestas que comparten estos dos grupos sociales. Derecho a la vivienda (incluyendo el centro de las metr\u00f3polis). Combate a la especulaci\u00f3n inmobiliaria. La movilidad urbana, con transporte p\u00fablico r\u00e1pido, c\u00f3modo y barato (The Economist, tal vez la revista de impacto m\u00e1s grande en el mundo, acaba de publicar una historia muy amable sobre tarifa cero). La limitaci\u00f3n del uso de autom\u00f3viles. Descontaminaci\u00f3n de los r\u00edos. Exigencia de eliminaci\u00f3n adecuada de la basura. V\u00edas para bicicletas.<\/p>\n<p>No se puede abrir el abanico en la agenda de los derechos sociales sin hablar de la reforma fiscal. Como se\u00f1al\u00f3 el economista Ladislao Dowbor, en un texto reciente, es necesario borrar la creencia de que Brasil tiene una de las cargas tributarias m\u00e1s altas del mundo. La verdad es otra: la mayor\u00eda paga muchos impuestos, porque una peque\u00f1a minor\u00eda, que tiene un alt\u00edsimo poder de contribuci\u00f3n, cuenta con muchas formas de evasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La reforma fiscal merece tratamiento aparte. Pero tenemos que estar preparados para ofrecer m\u00e1s y no menos impuestos. Impuestos inteligentes y progresivos, con car\u00e1cter claramente redistributivo. Impuestos que corrijan la injusticia t\u00edpica de los mercados, que transformen los servicios dignos en un derecho (no una mercanc\u00eda al alcance de quienes puedan pagar) y que garanticen ciudades y un pa\u00eds para todos.<\/p>\n<p>6. \u00bfQu\u00e9 son las Asambleas Populares y c\u00f3mo pueden prepararse para una nueva fase de la movilizaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Surgieron el domingo 23 de junio: tres en S\u00e3o Paulo, a iniciativa del Movimiento Paso Libre; en Fortaleza, Brasilia y Belo Horizonte (\u00e9sta, con m\u00e1s de dos mil personas). Las asambleas populares permiten que la poblaci\u00f3n se encuentre y converse horizontalmente, libre de la masificaci\u00f3n de la televisi\u00f3n. Establecen un entorno propicio para discutir la situaci\u00f3n en el pa\u00eds y, en particular, para desarrollar la conciencia de los derechos y la movilizaci\u00f3n por ellos. Si contin\u00faan extendi\u00e9ndose, ser\u00e1 probable generar, muy pronto, una nueva ola de manifestaciones, ahora m\u00e1s potentes.<\/p>\n<p>No hay una receta para reunirse: se puede convocar a los residentes de una regi\u00f3n o llamar a personas interesadas en discutir colectivamente un tema en particular, en una plaza, un sal\u00f3n, una casa o incluso en las paradas del transporte.<\/p>\n<p>Tampoco hay necesidad de esperar a nadie para organizar una reuni\u00f3n. Cualquier organizaci\u00f3n o grupo de personas puede y debe hacerlo. Lo importante es no perder un momento \u00fanico, cuando las multitudes han salido de la pasividad y se sienten empoderadas para hablar de su futuro colectivo.<br \/>\n7. \u00bfCu\u00e1l es el significado del discurso de Dilma, c\u00f3mo los movimientos pueden aprovecharlo?<\/p>\n<p>Otra singularidad brasile\u00f1a: frente a las protestas de las \u00faltimas semanas, la postura de la presidente fue distinta de las adoptadas desde el a\u00f1o 2011 por todos los gobernantes que han enfrentado revueltas similares. Los dictadores \u00e1rabes reaccionaron a balazos. En toda Europa, los l\u00edderes mantienen las pol\u00edticas de atacar los derechos sociales, incluso en la cara de las manifestaciones masivas y el descontento p\u00fablico. Obama ignor\u00f3 el movimiento Occupy. En cambio, bajo intensa presi\u00f3n de las calles, Dilma dio la bienvenida a las manifestaciones. En su discurso del 21 de junio, sugiri\u00f3 que &#8220;la idea central de esta nueva energ\u00eda pol\u00edtica&#8221; puede ayudar a &#8220;hacer, mejor y m\u00e1s r\u00e1pido, muchas cosas que Brasil todav\u00eda no ha podido conseguir debido a limitaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas.&#8221;<\/p>\n<p>El 24 de junio avanz\u00f3 dos pasos m\u00e1s. Comenz\u00f3 a recibir a los movimientos que comenzaron las protestas. Y lanz\u00f3 en una reuni\u00f3n con los gobernadores y alcaldes de la capital, una iniciativa inesperada. Sugiri\u00f3 pactos en educaci\u00f3n, salud, movilidad urbana y responsabilidad fiscal. M\u00e1s importante a\u00fan, defendi\u00f3 la idea de un refer\u00e9ndum para que el pueblo decida sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente, enfocada a la reforma del sistema pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La \u00faltima propuesta provoc\u00f3 una reacci\u00f3n inmediata. Los pol\u00edticos conservadores y los ministros de la Corte Suprema la calificaron de inconstitucional (lo cual es absurdo porque sugiere que las instituciones son irreformables). Todo indica que, si se lleva adelante esta iniciativa, se enfrentar\u00e1 a una enorme resistencia, tanto entre las \u00e9lites como en el propio Congreso. El poder econ\u00f3mico no quiere revisar un sistema que le da una enorme influencia sobre las decisiones pol\u00edticas. Y los pol\u00edticos prefieren no alterar las reglas mediante las cuales fueron elegidos.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo ven los movimientos sociales y aquellos que salieron a las calles la iniciativa de Dilma?<\/p>\n<p>Centrar la atenci\u00f3n s\u00f3lo en la propuesta de un Constituyente puede conducir a la par\u00e1lisis. Es un tema \u00e1rido, poco debatido en la sociedad. Y aunque existe un amplio conocimiento de la necesidad de una reforma pol\u00edtica, hay mucha controversia sobre algunos de los cambios implicados. El riesgo es que al participar en resolver las diferencias, el movimiento se dividiera y se dispersara la energ\u00eda necesaria para mantener y ampliar la gran marea de demandas.<\/p>\n<p>Sin embargo, es posible considerar una respuesta dual. Por un lado, mantener el foco en la lucha por los derechos. Continuar estimulando asambleas populares, formulando demandas y presionando por ellas. Los derechos no se consiguen sin luchar. Antes de recibir al movimiento, Dilma no mostr\u00f3 voluntad de actuar a favor de sus reivindicaciones.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, no ser\u00eda inteligente despreciar la propuesta estrat\u00e9gica de la Reforma Constitucional y Pol\u00edtica. Brasil tambi\u00e9n tiene instituciones que &#8220;no nos representan&#8221;. Constituyen un sistema arcaico, altamente corruptible, cerrado a la participaci\u00f3n directa de los ciudadanos, y son uno de los fundamentos en que se basa la injusticia social, la desigualdad y el modelo de &#8220;desarrollo&#8221; hostil a la naturaleza.<\/p>\n<p>Para cambiar el pa\u00eds habr\u00e1 que sacudirlo. Por lo tanto, la lucha por la Constituyente puede ser un indicador paralelo a las reivindicaciones de derechos. Cuanto m\u00e1s se multipliquen las luchas reivindicatorias, m\u00e1s se pondr\u00e1 de manifiesto que el sistema pol\u00edtico es un obst\u00e1culo para ellas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es necesario reinventar la democracia. Bajo la amenaza de una importante reforma, los ocupantes de los poderes actuales tender\u00e1n a ceder ante la presi\u00f3n popular.<\/p>\n<p>8. \u00bfPor qu\u00e9 Brasil estar\u00e1 en una encrucijada, en los pr\u00f3ximos meses? \u00bfQu\u00e9 papel jugar\u00e1 la movilizaci\u00f3n social?<\/p>\n<p>Lograr la reducci\u00f3n simult\u00e1nea de las tarifas de autobuses en las dos ciudades m\u00e1s grandes del pa\u00eds, y en otras capitales y grandes ciudades, es probablemente una haza\u00f1a sin precedentes. Por lo tanto, cientos de miles de brasile\u00f1os vencieron las bombas de la polic\u00eda y las botas de plomo de la pasividad. Mediante el pago de un boleto con descuento, decenas de millones est\u00e1n asumiendo que &#8220;es posible&#8221;&#8230; Pero veinte centavos conquistados son insignificantes, teniendo en cuenta la importancia que la victoria podr\u00eda adquirir en los pr\u00f3ximos meses. Es la introducci\u00f3n a un per\u00edodo turbulento en el que Brasil ser\u00e1 cruzado por el poder rebelde de la movilizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os, los conflictos por la riqueza social en el pa\u00eds fueron relativamente leves. La mayor\u00eda \u2014especialmente los m\u00e1s pobres\u2014 tuvieron un poco de alivio. El valor de las prestaciones sociales aument\u00f3 en t\u00e9rminos reales. El salario m\u00ednimo se elev\u00f3 muy por encima de la inflaci\u00f3n. El desempleo se redujo a uno de los niveles m\u00e1s bajos del mundo (5.5%). El porcentaje de empleados con contrato laboral \u2014y por lo tanto con sus derechos laborales a salvo\u2014 aument\u00f3 del 46 al 54%. Con los apoyos a los estudiantes, las universidades ya no son patrimonio exclusivo de la \u00e9lite.<\/p>\n<p>Pero desde un punto de vista econ\u00f3mico, los muy ricos tampoco ten\u00edan alguna raz\u00f3n para quejarse. El consumo expandi\u00f3 lo que antes era un muy pobre volumen de negocios y ganancias. A medida que el estado reanud\u00f3 grandes obras de infraestructura y abri\u00f3 programas como el denominado Mi Casa, Mi Vida, sectores tales como los contratistas y constructores recuperaron la sonrisa. La miner\u00eda y la agroindustria surfean ahora en la ola de altos precios internacionales de las materias primas. Las ganancias de los grandes inversores con los intereses pagados por el Tesoro (y por lo tanto por nosotros) han ca\u00eddo dr\u00e1sticamente, pero siguen estando entre las m\u00e1s altas del mundo.<\/p>\n<p>Este escenario que cre\u00f3 una zona de confort e inhibi\u00f3 cuestionamientos y transformaciones m\u00e1s profundas, se est\u00e1 derrumbando r\u00e1pidamente a partir de dos cambios importantes en el \u00e1mbito internacional. Los precios de los bienes primarios \u2014en la actualidad, alrededor del 54% de sus exportaciones\u2014 volvieron a caer. Un posible aumento de las tasas de inter\u00e9s en Estados Unidos est\u00e1 atrayendo la mayor parte de la riqueza monetaria que circula en el planeta y volviendo m\u00e1s dif\u00edcil para otros captarla. Como la econom\u00eda brasile\u00f1a se internaliz\u00f3 y se desindustrializ\u00f3, estos fen\u00f3menos tienen un impacto. Est\u00e1n en la ra\u00edz, por ejemplo, el alza del d\u00f3lar y la inflaci\u00f3n, dos tendencias que han llegado a dominar las noticias de los medios tradicionales y ser\u00e1n exploradas con intensidad creciente en los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p>Como de costumbre, ante las dificultades, los conservadores apelan al moralismo y los impulsos (auto) punitivos de una sociedad mayoritariamente cristiana: la causa estar\u00eda en la &#8220;incompetencia&#8221; de los gobiernos anteriores. La salida &#8220;natural&#8221; ser\u00eda &#8220;apretarse el cintur\u00f3n&#8221; o la pol\u00edtica de recortar los servicios p\u00fablicos y los derechos sociales, como en los pa\u00edses de Europa. Brasil debe mostrar &#8220;buena conducta&#8221; para recuperar la &#8220;confianza&#8221; de los mercados internacionales&#8230;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la pol\u00edtica, el moralismo busca evitar que se vea lo que es atractivo y prohibido. El estancamiento de las reformas sociales limitadas de los \u00faltimos diez a\u00f1os, no es necesario revertirlo, en vez de ello se pueden estimular cambios mucho m\u00e1s profundos. Ya no se tratar\u00e1 en este caso, s\u00f3lo de una redistribuci\u00f3n superficial de la riqueza, controlada por el estado.<\/p>\n<p>Los signos de la primavera experimentados en las \u00faltimas semanas sugieren que, en un momento de crisis de la civilizaci\u00f3n y b\u00fasqueda de nuevas perspectivas, Brasil podr\u00eda estar dispuesto a revisar y reinventar desde abajo. Es el mejor detonante de la lucha por los derechos. Un transporte r\u00e1pido, bueno y barato. Vivir en el centro de las ciudades. Una revisi\u00f3n exhaustiva de las prioridades del gasto p\u00fablico en las metr\u00f3polis, para garantizar servicios p\u00fablicos de calidad en los suburbios. La reducci\u00f3n de la jornada laboral a 44 horas, iniciativa que el Congreso Nacional congel\u00f3 desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es hora de elevar la lucha por los derechos relacionados con la sociedad de la informaci\u00f3n. Internet gratuito y universal. Romper el oligopolio de los medios de comunicaci\u00f3n y la libertad efectiva de expresi\u00f3n. Libre circulaci\u00f3n del conocimiento y la cultura, con revisi\u00f3n de las leyes retr\u00f3gradas de propiedad intelectual. La reanudaci\u00f3n de proyectos estancados, como los Puntos de Cultura.<\/p>\n<p>La agenda de los derechos desencadena inmediatamente la lucha contra la desigualdad y los privilegios. S\u00e3o Paulo tiene la mayor flota de helic\u00f3pteros civiles del planeta (m\u00e1s de 500, por arriba de Nueva York y Tokio &#8230;), mientras que 6 millones de personas viajan a veces tres o m\u00e1s horas por d\u00eda en autobuses atestados, sucios e inc\u00f3modos. Brasil, que ocupa la posici\u00f3n n\u00famero 85 en el ranking del \u00cdndice de Desarrollo Humano, y cuyas v\u00edas f\u00e9rreas permanecen desechas, es el segundo pa\u00eds del mundo en n\u00famero de jets ejecutivos.<\/p>\n<p>Pero la conciencia de la desigualdad no tiene por qu\u00e9 dar lugar a un primario <i>distribucionismo<\/i>. No se trata de &#8220;democratizar&#8221; el patr\u00f3n actual de consumo, sino recrear la l\u00f3gica de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de la riqueza. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, las jornadas de las \u00faltimas semanas han sido inspiradoras. Se combati\u00f3 por el transporte p\u00fablico como un bien com\u00fan. Se abri\u00f3 el camino para discutir, por ejemplo, las ciudades libres de la dictadura del autom\u00f3vil o de la contaminaci\u00f3n de los r\u00edos. Educaci\u00f3n y salud p\u00fablica de excelencia e innovadoras. Utilizaci\u00f3n menos voraz y alienada de la electricidad, para permitir una gran variedad de fuentes de energ\u00eda m\u00e1s limpias. Un modelo de desarrollo del campo que valore y estimule no la producci\u00f3n de mercanc\u00edas en latifundios &#8220;modernos&#8221; con uso masivo de pesticidas, sino al peque\u00f1o productor y la diversidad de nuestros cultivos alimentarios.<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 una revisi\u00f3n del pa\u00eds largamente demorada. Al final result\u00f3 que nada est\u00e1 seguro. Los pr\u00f3ximos d\u00edas y meses estar\u00e1n llenos de sorpresas, nuevas posibilidades y riesgos. Pero estamos en una posici\u00f3n mucho mejor para vivir esta nueva fase ahora, cuando las calles mostraron su cara y su voz ronca.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n Alfredo Acedo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Preguntas y respuestas sobre un movimiento que est\u00e1 cambiando la escena del pa\u00eds, y cuyo futuro abierto ser\u00e1 decidido tambi\u00e9n por usted.<\/p>\n<p>&#8220;Brasil no es para principiantes&#8221;, dijo una vez el compositor Tom Jobim. La sabidur\u00eda de esta frase hizo eco de nuevo todos los d\u00edas durante las recientes semanas de movilizaciones.<\/p>\n<p>Entre el 6 y el 19 de junio, una abrumadora ola de protestas en las calles rescat\u00f3 la idea de que las luchas sociales valen la pena y marc\u00f3 el surgimiento de una cultura pol\u00edtica de la autonom\u00eda, las redes sociales y la horizontalidad. Un d\u00eda despu\u00e9s, las manifestaciones que deb\u00edan celebrar este rescate fueron desviadas en parte.<\/p>\n","protected":false},"author":341,"featured_media":10109,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/341"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10106\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10109"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10106"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}