{"id":10125,"date":"2013-07-23T20:09:05","date_gmt":"2013-07-24T01:09:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10125"},"modified":"2013-07-26T10:37:52","modified_gmt":"2013-07-26T15:37:52","slug":"lecciones-de-goudou-goudou-para-la-ayuda-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/lecciones-de-goudou-goudou-para-la-ayuda-internacional\/","title":{"rendered":"Lecciones de Goudou Goudou para la ayuda internacional"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10127\" alt=\"Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires-168x300.jpg\" width=\"168\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires-168x300.jpg 168w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires-576x1024.jpg 576w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Costantini-PetionvilleClub-MixingCement1-2010-5-24-hires.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 168px) 100vw, 168px\" \/><\/a>Encima de una colina con vistas sobre Puerto Pr\u00edncipe, un haitiano musculoso vestido con una camiseta verde levanta una barra de acero y la golpea con fuerza contra un agujero, aplastando as\u00ed un poco del esqueleto calc\u00e1reo de Hait\u00ed.\u00a0 El hombre es fuerte, pero despu\u00e9s de algunos minutos de martilleo en el calor h\u00famedo, el sudor fluye como riachuelos sobre su cuerpo.\u00a0 Me pasa la herramienta.<\/p>\n<p>En poco tiempo, el vye blan (viejo gringo) est\u00e1 mojado y jadeante.\u00a0 Un grupo de haitianos me anima, y cuando no puedo m\u00e1s, otro toma la barra y comienza su turno. Nos encontramos en uno de los campamentos de tiendas de campa\u00f1a m\u00e1s grande de Hait\u00ed, que alberga a m\u00e1s de 50,000 personas desplazadas por el terremoto del 12 de enero de 2010.\u00a0 Lo apodaron Goudou Goudou porque produjo un ruido como un motor di\u00e9sel que se acercaba: gudugudugudugudu&#8230;<\/p>\n<p>Cuatro meses despu\u00e9s, estoy trabajando como voluntario con un equipo de la ONG Arquitectura para la humanidad.\u00a0 Nuestra misi\u00f3n consiste en construir una plataforma de madera para una tienda de campa\u00f1a m\u00e9dica que hay que trasladar, por eso cavamos hoyos y colocamos postes de cuatro por cuatro sostenidos con hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>Llegamos al sitio con el plan de trabajar con cinco voluntarios.\u00a0 Pero acudieron 32.\u00a0 Adem\u00e1s de sus hogares, la mayor\u00eda hab\u00edan perdido sus empleos y algunos miembros de sus familias.\u00a0 Estaban hartos del desempleo en el campamento, y buscaban desesperadamente el trabajo \u00fatil.\u00a0 Nosotros no quer\u00edamos rechazarlos, y tratamos de involucrarlos a todos en el proyecto.<\/p>\n<p>En pocos d\u00edas, los voluntarios se hab\u00edan auto-organizado.\u00a0 Los pocos hombres experimentados en el trabajo de construcci\u00f3n se convirtieron en capataces de la obra.\u00a0 Pero hab\u00eda tambi\u00e9n contadores y estudiantes universitarios, una muestra del mosaico que es la sociedad haitiana.<br \/>\nLa gente se entusiasm\u00f3 de aprender y de ense\u00f1ar las t\u00e9cnicas de construcci\u00f3n.\u00a0 Ellos se turnaban para cortar los postes con una sierra el\u00e9ctrica, enderezarlos en los agujeros, y echar hormig\u00f3n para fijarlos.<\/p>\n<p>Dos semanas m\u00e1s tarde, la tienda de campa\u00f1a m\u00e9dica estuvo lista y funcionando. \u00a0Adem\u00e1s, un grupo de personas atrapadas en el limbo de los campamentos hab\u00eda mejorado su comunidad y aprendido habilidades \u00fatiles.\u00a0 Aun as\u00ed, fue una peque\u00f1a vela contra una vasta oscuridad. Goudou Goudou fue la peor cat\u00e1strofe en la historia del hemisferio occidental. Se estima que mat\u00f3 a 200,000 personas al menos, una cifra que supera proporcionalmente el n\u00famero de muertes en el Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial.\u00a0 Por supuesto, necesitaba de una respuesta internacional similar al Plan Marshall.<\/p>\n<p>La devastaci\u00f3n provoc\u00f3 inmediatamente respuestas generosas de asistencia bien apreciada por parte de mucha gente en todo el mundo.\u00a0 En los tres a\u00f1os consiguientes, los gobiernos extranjeros prometieron US$ 12 mil millones de ayuda.\u00a0 A la fecha, menos de la mitad ha sido desembolsada, y queda muy poco claro para qu\u00e9 ha servido.\u00a0 Unas 347,000 personas quedan atrapadas en los campamentos, y muchos de los que han salido regresaron a estructuras da\u00f1adas.\u00a0 Solamente se han construido unas 6,000 viviendas nuevas permanentes, y se han reparado 15,000 residencias existentes.\u00a0 Una epidemia de c\u00f3lera que sigue hirviendo ha matado a m\u00e1s de 8,000 personas.<\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o m\u00e1s o menos, regres\u00e9 a Haiti para pasar cinco meses trabajando como ingeniero de redes con la ONG Inveneo.\u00a0 Extendimos una red inal\u00e1mbrica de Internet de alta velocidad a distintas zonas del campo, e instalamos laboratorios de c\u00f3mputo alimentados por energ\u00eda solar en escuelas.\u00a0 A\u00fan m\u00e1s importante, reclutamos y capacitamos a t\u00e9cnicos y peque\u00f1as empresas haitianas, y luego les transferimos la gesti\u00f3n de la red y de los laboratorios casi por completo.<\/p>\n<p>Fue alentador saber que existe una industria de tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n peque\u00f1a pero din\u00e1mica en Hait\u00ed, y que existen algunas universidades que grad\u00faan a licenciados capacitados para trabajar en esta. Su productividad e ingenio es capaz de desencadenar multiplicadores que se extienden hacia el fondo de la escala econ\u00f3mica.\u00a0 Sin embargo, la mayor\u00eda de los haitianos sigue aferr\u00e1ndose a los pelda\u00f1os m\u00e1s bajos.<\/p>\n<p>Mucha tinta se ha derramado, y con raz\u00f3n, sobre los fracasos de la ayuda a gran escala desde arriba hacia abajo.\u00a0 Claramente, no hay una receta sencilla para la cooperaci\u00f3n eficaz.\u00a0 No obstante, algunas pautas para la solidaridad desde abajo hacia arriba empiezan a esclarecerse ante m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Primero, no hacer da\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p>Los U.S. Marines ocuparon a Hait\u00ed de 1915 a 1934 para garantizar la devoluci\u00f3n de pr\u00e9stamos bancarios estadounidenses.\u00a0 Washington apoy\u00f3 la dictadura Duvalier de 1957 a 1986, y desde entonces, ha respaldado a reg\u00edmenes de facto y apoyado gobiernos indeterminadamente democr\u00e1ticos.<br \/>\nLa ayuda oficial en ocasiones ha hecho m\u00e1s mal que bien.\u00a0Elimin\u00f3, por ejemplo, a los cerdos criollos, una raza ind\u00edgena y robusta, y empobreci\u00f3 a numerosos campesinos haitianos.\u00a0 Tomar\u00e1 d\u00e9cadas curar estos traumas al cuerpo pol\u00edtico. Incluso a estas alturas, la ayuda sigue infligiendo heridas.<br \/>\nAvanzar de la caridad al consorcio.<\/p>\n<p>Un hospital universitario entre los m\u00e1s avanzados abri\u00f3 las puertas recientemente a Mirebalais.\u00a0 Partners for Health (Amigos para la Salud), la organizaci\u00f3n que lo construy\u00f3, describe su trabajo como \u201cel acompa\u00f1amiento\u201d.\u00a0 Durante 25 a\u00f1os, esta ONG ha capacitado a numerosos m\u00e9dicos y enfermeras haitianos, y ha enviado cientos de organizadores comunitarios de salud de vuelta a sus aldeas.<\/p>\n<p>El Ministerio de Salud y la Facultad de Medicina de la Universidad del Estado de Hait\u00ed estaban diezmados por el terremoto.\u00a0 Partners in Health apoya su recuperaci\u00f3n y la integraci\u00f3n con ellos del nuevo hospital.<\/p>\n<p><strong>Avanzar de la reconstrucci\u00f3n al desarrollo.<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la reconstrucci\u00f3n ha procedido con una lentitud agonizante, nuevos flujos de capitales internacionales ya est\u00e1n provocando debate.\u00a0 Empresas mineras norteamericanas est\u00e1n explotando dep\u00f3sitos de oro, de plata y de cobre potencialmente muy ricos.\u00a0 Una f\u00e1brica coreana de ropa empez\u00f3 hace poco a contratar trabajadores en un nuevo parque industrial.<\/p>\n<p>Los haitianos y sus amigos se enfrentan una vez m\u00e1s a los rompecabezas perennes de c\u00f3mo canalizar las mareas de inversi\u00f3n para que levanten incluso los botes de remos, y como calcular el retorno de la inversi\u00f3n para la mayor\u00eda empobrecida.<\/p>\n<p><strong>Hacerlo sencillamente y con tecnolog\u00edas apropiadas.<\/strong><\/p>\n<p>A veces las viejas tecnolog\u00edas funcionan mejor.\u00a0 La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la alimentaci\u00f3n y la agricultura moviliza a los campesinos a construir terrazas de piedra en las laderas empinadas y a plantar sus cultivos encima.\u00a0 Este reduce las inundaciones y deforestaci\u00f3n y extiende las tierras cultivables.<br \/>\nPor otra parte, algunas nuevas tecnolog\u00edas han madurado.\u00a0 Con muy pocas comunidades conectadas a la red el\u00e9ctrica, el gobierno ha lanzado programas piloto de energ\u00eda solar en algunas zonas rurales.\u00a0 Una peque\u00f1a empresa haitiana, ENERSA, fabrica paneles fotovoltaicos y los instala por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Construir capacidades, comunidades e instituciones humanas, no solamente las cosas.<\/strong><\/p>\n<p>La ayuda debe comenzar con el 90 por ciento de ni\u00f1os que no tienen escuelas p\u00fablicas, y la gran mayor\u00eda de los adultos que no saben leer ni escribir.\u00a0 La educaci\u00f3n gratuita y la alfabetizaci\u00f3n universal son indispensables para desarrollar el capital humano, para captar el valor a\u00f1adido a la econom\u00eda, y para ampliar la democracia.<\/p>\n<p><strong>Fomente el genio haitiano para el bricolaje y el trabajo equitativo, basados en las tradiciones profundas de lakou (comunidad) y konbit (cooperaci\u00f3n).<\/strong><\/p>\n<p>Durante cuarenta a\u00f1os al menos, las organizaciones de campesinos han movilizado a centenares de miles de socios para practicar la agricultura sostenible.\u00a0 Hoy el Movimiento Campesino de Papay construye \u201ceco-pueblos\u201d para realojar a familias desplazadas, en colaboraci\u00f3n con el Unitarian-Universalist Service Committee.\u00a0 Son s\u00f3lo una rama de un sistema radicular generalizado de cooperativas, sindicados y empresas sociales comunitarias, muchos de los cuales operan bajo el radar de la asistencia oficial.\u00a0 Muchos de ellos se benefician de los talentos y los recursos de la di\u00e1spora haitiana.<\/p>\n<p><strong>Priorice lo que busca la gente local, y lo que las organizaciones, empresas y gobiernos comunitarios ya saben hacer bien.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, existe la corrupci\u00f3n y la incompetencia, y estos problemas han sido exacerbados por las repentinas afluencias de dinero.\u00a0 Pero hay tambi\u00e9n redes de gente dedicada e ingeniosa que hacen trabajos vitales en circunstancias a veces desesperadas, y por eso hay que ponerse hombro a hombro con ellos y ayudarlos a empujar.\u00a0 No se trata de c\u00f3mo la ayuda internacional puede \u201csalvar\u201d a Hait\u00ed, sino m\u00e1s bien c\u00f3mo los haitianos mismos pueden construir la naci\u00f3n que han anhelado desde hace dos siglos.<\/p>\n<p><strong>Pensar a largo plazo.<\/strong><\/p>\n<p>Mida el \u00e9xito de las iniciativas tras el paso de una d\u00e9cada o dos, en el contexto de las prioridades nacionales. Una vez construida una carretera, deteriora r\u00e1pidamente.\u00a0 Su mantenimiento necesita equipo pesado con operadores, ingenieros y planificaci\u00f3n.\u00a0 Al fin y al cabo, es el gobierno quien debe convertirse quien financie y coordine las gestiones.<\/p>\n<p>Reza el dicho : \u201cDale un pescado a la gente, y comer\u00e1 por un d\u00eda.\u00a0 Ens\u00e9\u00f1ale a pescar, y comer\u00e1 para toda la vida.\u201d<\/p>\n<p>Es un buen principio, sin embargo, muchas personas no han notado que los haitianos llevan pescando desde hace buen rato, y que resulta duro ganarse la vida as\u00ed.<br \/>\nEntonces ay\u00fadelos a aprender a hacer mejores redes y a reparar motores fuera de borda.\u00a0 Suscriba pr\u00e9stamos para comprar barcos m\u00e1s grandes para poder pescar m\u00e1s mar adentro.\u00a0 Incubar sus esfuerzos para formar cooperativas de procesamiento y almacenamiento en fr\u00edo.\u00a0 Apoye su diversificaci\u00f3n en aves de corral, mangos y aguacates.\u00a0 Trabaje con el sector p\u00fablico y con las empresas privadas para mejorar el transporte a las ciudades y para desarrollar mercados en ellas.<br \/>\nY he aqu\u00ed la clave: lo antes posible, ret\u00edrese detr\u00e1s de las escenas. \u00a0Aprenda de la valent\u00eda, de la capacidad de trabajar, y de la creatividad de sus esfuerzos de construir econom\u00edas y comunidades duraderas sobre la piedra caliza haitiana.<\/p>\n<p><em>Peter Costantini ha sido voluntario en Hait\u00ed en varias ocasiones desde 1995. \u00a0Durante tres d\u00e9cadas, ha escrito sobre Am\u00e9rica Latina. Ha trabajando en las industrias tecnol\u00f3gicas, las construcci\u00f3n y como organizador comunitario.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Encima de una colina con vistas sobre Puerto Pr\u00edncipe, un haitiano musculoso vestido con una camiseta verde levanta una barra de acero y la golpea con fuerza contra un agujero, aplastando as\u00ed un poco del esqueleto calc\u00e1reo de Hait\u00ed.  El hombre es fuerte, pero despu\u00e9s de algunos minutos de martilleo en el calor h\u00famedo, el sudor fluye como riachuelos sobre su cuerpo.  Me pasa la herramienta.<\/p>\n","protected":false},"author":273,"featured_media":10127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/273"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10125\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10125"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}