{"id":10430,"date":"2013-08-28T17:37:14","date_gmt":"2013-08-28T22:37:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10430"},"modified":"2013-09-03T17:01:22","modified_gmt":"2013-09-03T22:01:22","slug":"corren-los-tiempos-mas-violentos-para-la-prensa-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/corren-los-tiempos-mas-violentos-para-la-prensa-en-mexico\/","title":{"rendered":"Corren los tiempos m\u00e1s violentos para la prensa en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG207.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10433\" alt=\"IMG207\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG207-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG207-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG207-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Durante los \u00faltimos seis a\u00f1os, muchos periodistas han sido v\u00edctimas de agresiones de la delincuencia organizada y del gobierno. La embestida incluye asesinatos, desapariciones, exilios, desplazamientos, amenazas y ataques armados a instalaciones de medios informativos. El Centro Nacional de Comunicaci\u00f3n Social (Cencos) asegura que M\u00e9xico vive el periodo m\u00e1s violento para la prensa en su historia moderna, y los datos, an\u00e1lisis y testimonios de organizaciones como Periodistas de a Pie, Reporteros sin Fronteras y la revista Nexos as\u00ed lo confirman.<\/p>\n<p>El informe <i>\u00bfPor qu\u00e9 tanto silencio? Da\u00f1o reiterado a la libertad de expresi\u00f3n 2012<\/i>, elaborado por <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2013\/07\/18\/politica\/014n1pol\">Cencos<\/a>, documenta un total de 258 agresiones contra comunicadores s\u00f3lo durante el \u00faltimo a\u00f1o del gobierno de Felipe Calder\u00f3n. De acuerdo con el documento, aunque las agresiones han provenido m\u00e1s frecuentemente del crimen organizado, el estado es responsable de agresiones directas, de negar protecci\u00f3n y de no dar garant\u00edas para el ejercicio pleno de los derechos.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros aportados por Cencos, Periodistas de a Pie y Reporteros sin Fronteras son alarmantes: en los sexenios panistas 87 periodistas fueron asesinados, 15 desaparecidos, 17 exiliados y 12 desplazados de sus estados.<\/p>\n<p>Y en los primeros seis meses de la nueva administraci\u00f3n, <a href=\"http:\/\/articulo19.org\/segundo-informe-trimestral-reprimir-la-protesta\/\">Art\u00edculo 19<\/a> \u2014organizaci\u00f3n que promueve la libertad de expresi\u00f3n\u2014 report\u00f3 un incremento de agresiones contra periodistas de m\u00e1s del 46%, por un total de 151 casos, incluidos dos asesinatos, una desaparici\u00f3n, cuatro ataques a medios, 26 amenazas y siete privaciones ilegales de la libertad. Y sigue la mata dando. El segundo informe trimestral de la mencionada organizaci\u00f3n estableci\u00f3 adem\u00e1s que \u201cparece haber en los hechos y en el discurso una intenci\u00f3n deliberada de reprimir la protesta\u201d y se percibe una pol\u00edtica de silenciamiento en la cobertura medi\u00e1tica de la violencia.<\/p>\n<p>En cuanto a las agresiones registradas en 2012, ocho fueron asesinatos (Veracruz 6, Puebla 1 y Sonora 1) y hubo 4 casos de desaparici\u00f3n (Veracruz 2, San Luis Potos\u00ed 1 y Tamaulipas 1). El 58 por ciento de las 133 agresiones f\u00edsicas cometidas el a\u00f1o pasado fueron cometidas por agentes de polic\u00eda municipales, por la polic\u00eda estatal y grupos de particulares. Tambi\u00e9n ocurrieron 33 detenciones arbitrarias, tres secuestros, 32 actos de intimidaci\u00f3n, cuatro de difamaci\u00f3n, siete ataques contra instalaciones de medios informativos y 41 amenazas directas.<\/p>\n<p>Hay muchos m\u00e1s casos de agresiones que no figuran en las listas reconocidas porque los familiares son tambi\u00e9n v\u00edctimas de amenazas y han declinado denunciar. Existe un clima de angustia e impunidad que ha generado el abandono de la profesi\u00f3n y el \u00e9xodo de periodistas. O el silencio.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez S\u00e1nchez, auditor de contenidos de la agencia Quadrat\u00edn, en <a href=\"http:\/\/www.nexos.com.mx\/?P=leerarticulo&amp;Article=2204281\">Nexos<\/a> coincide plenamente:<\/p>\n<p>\u201cLas amenazas y desapariciones de personas crecieron, generalmente por acciones beligerantes de la delincuencia, pero en no pocos casos tambi\u00e9n por acciones de polic\u00edas municipales, estatales y federales, e inclusive por soldados y marinos. Esos casos inevitablemente trastocaron el quehacer de los medios de comunicaci\u00f3n. Entre 2009 y 2011 desaparecieron o fueron encontrados torturados y muertos Mauricio Estrada Zamora, de <em>La Opini\u00f3n<\/em> de Apatzing\u00e1n; Javier Miranda, del peri\u00f3dico <em>Panorama<\/em> de Zit\u00e1cuaro y la agencia Quadrat\u00edn; Enrique Villica\u00f1a Palomares, de CB Televisi\u00f3n; Hugo Olivera Cartas, de ADN de Apatzing\u00e1n y de la agencia Quadrat\u00edn; Ram\u00f3n \u00c1ngeles Zalpa, de <em>Cambio de Michoac\u00e1n<\/em>, y Mar\u00eda Esther Aguilar, tambi\u00e9n de <em>Cambio de Michoac\u00e1n<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>En Sinaloa han sido asesinados cuatro periodistas en los \u00faltimos ocho a\u00f1os, en un contexto de agresiones sistem\u00e1ticas a la prensa. Los informes de <a href=\"http:\/\/articulo19.org\/a19-media\/publicaciones\/\">Art\u00edculo 19<\/a> muestran la pauta de las agresiones a los medios en la entidad sede del principal c\u00e1rtel del pa\u00eds:<\/p>\n<p>Las oficinas del peri\u00f3dico <em>El Debate<\/em> de Culiac\u00e1n fueron atacadas con granadas de fragmentaci\u00f3n en noviembre de 2008; menos de un a\u00f1o despu\u00e9s, un grupo armado levant\u00f3 la cortina de acero del semanario <em>R\u00edoDoce<\/em> y arroj\u00f3 explosivos al interior; en enero de 2010 a la Organizaci\u00f3n Impulsora de Radio de Los Mochis le fue incendiado un veh\u00edculo, a cuyo lado se dej\u00f3 un mensaje: \u201cEsto les pasar\u00e1 a todos los reporteros. Los quemaremos. Atte: La Mochomera\u201d.<\/p>\n<p>En septiembre de 2010 toc\u00f3 el turno al peri\u00f3dico <em>El Noroeste<\/em> de Mazatl\u00e1n: fueron acribilladas sus instalaciones y poco despu\u00e9s desconocidos exigieron el pago de 200 mil pesos para que el edificio no fuera demolido con explosivos; en octubre, ametrallaron la fachada de <em>El Debate<\/em> de Mazatl\u00e1n; en julio de 2011 dejaron sendos cuerpos decapitados a las puertas de <em>El Debate<\/em> y <em>El Noroeste<\/em>, con mensajes dirigidos al gobernador Mario L\u00f3pez Valdez.<\/p>\n<p>\u201cLo que esas muertes y esas agresiones han provocado \u2014declara el periodista sinaloense C\u00e9sar Mill\u00e1n a de Maule\u00f3n\u2014 es un cambio radical en la forma de hacer periodismo en Sinaloa. El miedo, la amenaza, la eterna sensaci\u00f3n de riesgo han provocado que se eviten temas, que se cuiden las palabras, que la informaci\u00f3n se edite hasta llegar a la autocensura total. El mensaje es claro: si matan a alguien que revela ciertas cosas, todos tienen que cuidarse de revelar esas cosas. Nadie quiere aparecer en una carretera dentro de una bolsa, as\u00ed que la prensa dej\u00f3 de investigar, dej\u00f3 de documentar, dej\u00f3 de narrar. El periodismo en este estado ha sido totalmente silenciado. El resultado est\u00e1 a la vista: nuestra prensa es absolutamente oficialista.\u201d<\/p>\n<p>Viridiana R\u00edos, colaboradora del Programa de Pobreza y Gobernabilidad de la Universidad de Stanford <a href=\"http:\/\/www.nexos.com.mx\/?P=leerarticulo&amp;Article=2204278\">observa que<\/a> los periodistas est\u00e1n m\u00e1s expuestos a la violencia cuando cubren \u00e1reas disputadas por grupos criminales nuevos. Es el caso de Los Zetas y las escisiones del C\u00e1rtel de Sinaloa. La investigadora afirma que el 66% \u00a0de los asesinatos de periodistas ocurri\u00f3 en \u00e1reas dominadas por alguno de estos grupos. \u201cLos Zetas son particularmente violentos, en especial cuando se est\u00e1n enfrentando al Golfo. 40% de los casos se present\u00f3 en zonas de rivalidad Zetas vs. Golfo. Otra rivalidad especialmente peligrosa para los periodistas es la que viene de fracciones de Beltr\u00e1n Leyva pele\u00e1ndose unas con otras. La probabilidad de que un periodista sea asesinado en dichas zonas es 50% mayor que en cualquier otra parte del pa\u00eds.\u201d Y ofrece un dato devastador: 96% de los asesinatos de periodistas queda impune.<\/p>\n<p>A proteger periodistas y desterrar la censura<\/p>\n<p>Ning\u00fan asesinato deber\u00eda quedar sin el castigo que la ley se\u00f1ala. Para empezar, nadie debe morir ni desaparecer ni recibir amenazas ni huir forzosamente ni exiliarse por lo que escribe. Pero si la muerte es irreparable, el destierro es una de las p\u00e9rdidas m\u00e1s dif\u00edciles de superar porque la v\u00edctima es arrancada violentamente de su entorno, de su familia, de su patria. Y se queda sin suelo firme que pisar.<\/p>\n<p>Las organizaciones Periodistas sin Fronteras y Periodistas de a Pie, la revista El Chamuco, el Club de Periodistas y la editorial Random House Mondadori organizaron recientemente un conversatorio acerca de la violencia ejercida contra la prensa, durante el cual llamaron a desterrar la censura, proteger a los periodistas exiliados y desplazados y apoyarlos mediante aportaciones y compra de libros.<\/p>\n<p>Acostumbrados a estar siempre detr\u00e1s de las c\u00e1maras, fuera del alcance de los reflectores, muchos periodistas han debido asumir el rol protag\u00f3nico sin buscarlo, han tenido que dejar a un lado el cartab\u00f3n trasnochado de objetividad por el cual el periodista no debe involucrarse, menos organizarse.<\/p>\n<p>Estos son fragmentos de los testimonios de cinco de ellos que hablan por los asesinados, desaparecidos y exiliados y del clima de inseguridad y amenazas del que ellos mismos no han estado a salvo, y que complementan el desolador paisaje de la prensa en los tiempos de la guerra del narco y la estrategia gubernamental que contin\u00faa tan campante 8 meses despu\u00e9s de iniciada la nueva administraci\u00f3n sexenal supuestamente de diferente signo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG208.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10435\" alt=\"IMG208\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG208-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG208-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG208-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Lydia Cacho<\/p>\n<p><i>Periodista, escritora y activista de derechos humanos, autora del libro Los Demonios del Ed\u00e9n, entre otros, en el cual denuncia a la mafia de la pederastia coludida con la clase pol\u00edtica en M\u00e9xico. Premio 2008 Libertad de Prensa de la Unesco, en 2012 recibi\u00f3 el Thompson Reuters Honorary Journalist Award.<\/i><\/p>\n<p>\u201c(\u2026..) No quiero perder la cabeza, escribo en una sola l\u00ednea mientras toco otra vez mi cabello y un escalofr\u00edo me recorre la piel. No quiero perder a m\u00e1s compa\u00f1eros. Vuelvo a mi lecho y me hago conciente de lo que sucede. El miedo se col\u00f3 entre mis sue\u00f1os y me record\u00f3 una imagen cada vez m\u00e1s conocida en los diarios de nuestro pa\u00eds: las personas decapitadas, cabezas sin cuello en las p\u00e1ginas de las revistas pol\u00edticas, cuerpos desmembrados en la portada de un diario que nunca antes hab\u00eda sacado semejante imagen diab\u00f3lica. Entre 80 mil asesinatos de una in\u00fatil y mentirosa guerra contra el narcotr\u00e1fico mi pa\u00eds se desangra y en medio de esa sangre millones sobrevivimos para decir la verdad.<\/p>\n<p>\u201cEn la pesadilla, la cabeza erguida sin nada alrededor en un paisaje desolado, \u00e1rido. Estaba mi rostro con los ojos cerrados, ya sin vida. Respiro nuevamente sin soltar la pluma. Debo escribirlo todo para exorcizar la imagen. El miedo es una emoci\u00f3n que nace de la suposici\u00f3n que frente a nosotros hay un futuro negativo o una p\u00e9rdida. El terror en cambio es aquello que sentimos cuando conocemos el peligro y nos sabemos indefensas ante \u00e9l. Como un ni\u00f1o que es abusado por su padre y cada noche sabe que el violador vendr\u00e1, siente el terror de que a pesar de conocer al agresor y sus impulsos se sabe paralizado ante su poder. Vuelven a mi mente las palabras de la pen\u00faltima amenaza de muerte que recib\u00ed por correo electr\u00f3nico. Primero entregar\u00edan mis manos a mi pareja, luego dar\u00edan la cabeza a mi padre.<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto recib\u00ed la amenaza llam\u00e9 a mis abogados, es lo \u00fanico que hacemos todas y todos. Segu\u00ed trabajando, seguramente las autoridades no har\u00edan nada por m\u00ed como no hacen por la mayor\u00eda de las mexicanas y mexicanos. Denunci\u00e9, dije todo lo que sab\u00eda. Mi enemigo sabe como saben los enemigos de todos los periodistas de este pa\u00eds, que les arrebatamos lo que las mafias m\u00e1s valoran: su escondite, su lugar seguro, su anonimato. Y segu\u00ed mi vida. Eso hacemos cada vez que llega una nueva amenaza, denunciamos y seguimos con la vida, aumentamos las precauciones y escribimos que es lo mismo que seguir viviendo.<\/p>\n<p>\u201cNo importa que hayamos acudido a terapia, no importa que hayamos decidido no darnos por vencidas con la determinaci\u00f3n de quien corre afanosamente hacia la tranquilidad y la esperanza. No importa que nos hayamos prometido no repetir las palabras de quienes nos quieren muertas, las palabras de ellos como las nuestras y las de otros periodistas viven entre nosotros y tienen su propio peso, su forma y su certeza. Se escabullen a medianoche aunque estemos seguras de haberlas tirado a la basura, aunque hayamos hecho el ritual imaginario quemando las amenazas en el fuego. No desaparecen as\u00ed nom\u00e1s. Se convierten en im\u00e1genes poderosas, ya no son amenazas sino hechos, su poder descriptivo es atroz porque son parte de la realidad y la realidad de los otros es parte de nuestras vidas. Cuando me hago conciente de ello me levanto nuevamente de la cama, tomo un ejemplar de mi libro Esclavas del poder, miro su portada. Para eso estoy ah\u00ed, para hablar de mis investigaciones de las mafias que compran y venden seres humanos. Llevo a la cama el libro, un libro que est\u00e1 vivo porque ah\u00ed transitan las vidas y palabras de cientos de personas, que a diario conf\u00edan aunque sufran, que sue\u00f1an, que temen, que conocen la libertad aunque est\u00e9n esclavizadas o sin esclavistas. Los libros, nuestros reportajes, son vidas latentes resguardadas en tinta y papel. (\u2026)<\/p>\n<p>\u201cMe cobijo, toco la bufanda que ha entibiado mi cuello y ya relajada me hago conciente de todo lo que me rodea: una habitaci\u00f3n que no es m\u00eda, una maleta con ropa barata, mi c\u00e1mara fotogr\u00e1fica, una botella de agua, la cobija tibia que me resguarda del fr\u00edo, mi pluma, mi libreta, mi libro escrito luego de cinco a\u00f1os de investigaci\u00f3n, mi soledad. Y entre todo ello estoy yo, pero estoy viva, estoy entera, estoy respirando sana y salva. Bebo un poco de agua. Escribo en otra p\u00e1gina No perder\u00e9 la cabeza.<\/p>\n<p>\u201cComo si supiera rezar, suplico que no muera un amigo m\u00e1s, pido que no tenga que huir con lo puesto otra reportera de provincia, suplico que est\u00e9n protegidas las amigas, los amigos desplazados.\u00a0 Cierro la libreta, respiro profundamente y pienso cu\u00e1n poca gente entiende lo que pasa en la vida de las reporteras cuando nos vamos a dormir.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anabel Hern\u00e1ndez<\/p>\n<p><i>Ganadora en 2012 de la Pluma de Oro de la Libertad de la Asociaci\u00f3n Mundial de Periodistas y Editores, es autora de Los Se\u00f1ores del Narco (2010) y M\u00e9xico en Llamas: el legado de Calder\u00f3n (2012), entro otros libros.<\/i><\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 es peor, afrontar la realidad de que no hay ninguna instancia de gobierno que quiera y pueda proteger la libertad de expresi\u00f3n y prensa, y por lo tanto a los periodistas, o seguir en esta simulaci\u00f3n que se ha vuelto perversa en la que los gobiernos estatales y federal crean instituciones que fingen estar para proteger a los periodistas y sancionar a quienes nos matan, nos intimidan o nos acorralan para silenciarnos.<\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 es peor, un presidente como Felipe Calder\u00f3n que se dec\u00eda preocupado por los ataques a los periodistas y medios de comunicaci\u00f3n pero que por debajo de la mesa instru\u00eda una consigna a los fiscales especiales para no investigar y no hacer nada respecto a los atentados a la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cO es peor que el presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto ni siquiera mencione el tema de la libertad de expresi\u00f3n y los ataques a periodistas como si no pasara nada. El pa\u00eds se sigue incendiando, socavando nuestras vidas, nuestros derechos y nuestras libertades. No es una historia que me haya contado un periodista, es una historia que he vivido en carne propia.<\/p>\n<p>\u201cSolitaria, denunci\u00e9 ante las autoridades del Distrito Federal y la Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica el constante acoso, persecuci\u00f3n, intimidaci\u00f3n del ex secretario de Seguridad P\u00fablica federal Genaro Garc\u00eda Luna, en represalia de mi trabajo por denunciar la impune corrupci\u00f3n de la SSP y del gobierno federal. El gobierno del DF me puso escoltas con los que vivo las 24 horas, pero eso no resuelve la sed de revancha de un hombre que me ha atacado por lo que escrib\u00ed, por ser mujer y por seguir investigando.<\/p>\n<p>\u201cPresent\u00e9 placas fotogr\u00e1ficas, tel\u00e9fonos, retratos hablados de quienes atacaron a mi familia y de quienes en ocasiones me persiguieron f\u00edsicamente. Durante a\u00f1o y medio, la fiscal\u00eda especial de la PGR NO HIZO NADA, \u00a1NADA! Mi expediente se qued\u00f3 empolvado, ni siquiera se tomaron la molestia de anexar los reportajes y los libros que originaron el hostigamiento e intimidaci\u00f3n de Garc\u00eda Luna. Mientras \u00e9l estuvo localizable, nadie le gir\u00f3 un citatorio para que siquiera declarara \u00a0en torno a mi caso. Hoy, que est\u00e1 en Miami, refugiado, disfrutando de su riqueza mal habida, lo pretenden citar a declarar y no lo encuentran. Se hace el <i>perdedizo<\/i>. Las pistas de los infames se borran con el tiempo y las que hay las borra la PGR, la Fiscal\u00eda Especial. La autoridad me amenaza, me reprende porque si yo no hago su trabajo, ellos dicen abiertamente que no har\u00e1n nada. La fiscal telefonea de vez en vez, es amable pero no resuelve nada, finge como ha fingido en el m\u00e1s de a\u00f1o y medio que lleva al frente de la fiscal\u00eda.<\/p>\n<p>Ingres\u00e9 al mecanismo porque se me dijo que era la \u00fanica manera de que el gobierno del DF mantuviera los escoltas que hasta ahora me han protegido. Entr\u00e9. Fue tortuoso. Promesas de condenas p\u00fablicas que nunca llegaron. Por ejemplo, Juan Carlos Guti\u00e9rrez, director del mecanismo, me prometi\u00f3 que iba a hacer una condena p\u00fablica de la secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n sobre las amenazas que hab\u00eda recibido y hab\u00eda seguido recibiendo de Genaro Garc\u00eda Luna y eso nunca ocurri\u00f3. Promesas de celeridad que jam\u00e1s se cumplieron.<\/p>\n<p>\u201cFinalmente fui a la m\u00e1s tortuosa etapa que es el pleno del comit\u00e9 del mecanismo, exig\u00ed que la PFS saliera del lugar, expuse mi caso, habl\u00e9 de la pasividad de todos los ah\u00ed sentados, \u00a1todos! No s\u00f3lo sobre m\u00ed, sobre el caso de cada uno de los periodistas ejecutados, desaparecidos o amenazados que han tenido que huir. Me hicieron una evaluaci\u00f3n de riesgo. Juan Carlos Guti\u00e9rrez, el director del mecanismo me dijo v\u00eda telef\u00f3nica que sali\u00f3 muy alto, es decir, que la SEGOB est\u00e1 conciente que mi vida corre gran peligro. Cuando le dije que me diera por escrito lo que me dec\u00eda verbalmente por tel\u00e9fono, tard\u00f3 un mes en entregarme mi an\u00e1lisis de riesgo, el cual, por supervivencia elemental me era muy importante.<\/p>\n<p>\u201cEse mecanismo no es as\u00ed con Anabel Hern\u00e1ndez, ese mecanismo es as\u00ed con todos los periodistas de este pa\u00eds. Yo lo s\u00e9, s\u00e9 lo que sufren mis compa\u00f1eros periodistas en el exilio y desplazados, y por eso estoy aqu\u00ed. Hasta el d\u00eda de hoy este funcionario y sus esbirros me amedrentan, amenazan con cazarme, eliminarme, darme un escarmiento. Pobres. No entienden ni lo entender\u00e1n. Para m\u00ed hay tres cosas que representan el aire, el agua y el alimento que me mantiene viva: mi coraz\u00f3n, mi familia y el periodismo. No puedo vivir sin ninguno de los tres. Ser periodista me ha hecho ser mejor persona, me dignifica, me hace sentir \u00fatil y no pierdo la esperanza de que mi trabajo y el de cientos de periodistas mexicanos como yo nos ayudar\u00e1 a ser libres, libres para saber la verdad, libres para no seguir contemplando pasivamente lo que ocurre, libres para tomar decisiones serenas y firmes para cambiar las cosas.<\/p>\n<p>\u201cEsta noche es una noche para ustedes, para cada uno de los que est\u00e1n sentados aqu\u00ed, para la sociedad a la que dedicamos d\u00eda a d\u00eda los reportajes que hacemos. Esas historias de ni\u00f1as violadas, de los desaparecidos y sus familiares, de la violencia de los Zetas o de la corrupci\u00f3n interminable de los jefes policiacos no son para los hombres del poder, son para ustedes, para que haya un mayor entendimiento de nuestro pa\u00eds, para que la sociedad de la que ustedes y nosotros somos parte como v\u00edctimas de las injusticias que vemos todos los d\u00edas, cambiemos, nos convirtamos en motores de cambio, ustedes y nosotros juntos.<\/p>\n<p>\u201cSin informaci\u00f3n veraz y oportuna no podemos tomar decisiones. Los principales damnificados cuando se mata a un periodista, cuando se amenaza a un periodista, cuando se hace que un medio de comunicaci\u00f3n cierre por los poderosos, ya sean narcotraficantes o funcionarios p\u00fablicos, somos todos, esta sociedad y por eso la lucha por la libertad de expresi\u00f3n y prensa en M\u00e9xico no es s\u00f3lo de periodistas, es de todos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG210.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10436\" alt=\"IMG210\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG210-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG210-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG210-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Marcela Turati<\/p>\n<p><i>Reportera de Proceso, y\u00a0 autora del libro Fuego cruzado, investigaci\u00f3n sobre las v\u00edctimas en los 10 estados del pa\u00eds m\u00e1s afectados por la guerra de Calder\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>\u201cComo ver\u00e1n, me cuesta mucho trabajo hablar en p\u00fablico \u2014precisamente por eso escribo\u2014, acostumbrada siempre a estar del lado donde van los periodistas, de pronto me ha tocado estar aqu\u00ed de este lado de la mesa, por la defensa de la libertad de expresi\u00f3n. Y ha sido a partir de este momento tan cr\u00edtico que viene la prensa registrando y en estos \u00faltimos a\u00f1os de violencia extrema que ha desatado una verdadera cacer\u00eda de periodistas, cuando varios reporteros como yo optamos por involucrarnos y tomar partido. Nos ha costado mucho: vida personal, tiempo, esfuerzo, robar parte de nuestros reportajes, rega\u00f1os de los jefes, tras de haber sido periodistas criados en la escuela de que se tiene que ser objetivo, que no se debe involucrar en nada y que no hay que organizarse con otros.<\/p>\n<p>\u201cDe pronto, el sexenio pasado nos movi\u00f3 a todos y de pronto yo y muchos reporteros y con mis amigas decidimos fundar Periodistas de a Pie. Empezamos a dar talleres para periodistas y un d\u00eda nos dimos cuenta que ya est\u00e1bamos tomando la avenida Reforma y marchando por las calles y ya \u00e9ramos ciudadanas tambi\u00e9n. Ese d\u00eda fue un parteaguas para todas, est\u00e1bamos pidiendo que cesara la impunidad, ya hab\u00eda muchos periodistas muertos, muchos desaparecidos y como siempre, ninguna investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEse d\u00eda no sab\u00edamos ni c\u00f3mo tomar la calle, recuerdo que est\u00e1bamos tratando de hacer nuestras pancartas afuera de un Starbucks, pintando, y lleg\u00f3 gente de ONGs, amigos de organizaciones de derechos humanos y nos daba pena empezar la marcha porque nunca hab\u00edamos hecho una marcha&#8211;como periodistas nosotros siempre cubr\u00edamos las marchas. Entonces le dijimos a los de las ONGs \u2018por favor ay\u00fadennos, qu\u00e9 se hace, c\u00f3mo se hace y c\u00f3mo se toma Reforma\u2019. Entonces ellos se pusieron enfrente con las mordazas y nosotras \u00edbamos atr\u00e1s. Se burlaban mucho de nosotras, dec\u00edan: ya ven, para que sepan lo que se siente. \u00cdbamos marchando y no sab\u00edamos qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>\u201cLlev\u00e1bamos las pancartas y de repente llegaba alg\u00fan cronista amigo y yo le dec\u00eda, oye, \u00bfme detienes mi pancarta mientras yo te entrevisto?, y me dec\u00eda: ahora tu det\u00e9nmela a m\u00ed para que yo te entreviste a ti; nos \u00edbamos entrevistando mutuamente y al final cuando llegamos a la SEGOB y nos despedimos y dijimos \u00bfahora qui\u00e9n va a hacer la nota? Nosotros somos protagonistas, y aqu\u00ed estamos entrevist\u00e1ndonos entre nosotros. Ese momento fue muy importante porque nos dimos cuenta que hab\u00edamos roto una barrera, tuvimos que tomar una postura pol\u00edtica frente a lo que estaba pasando.<\/p>\n<p>\u201cDe pronto, en un momento de cierre, el editor te est\u00e1 persiguiendo para que entregues tu reportaje, vas muy atrasada y te entra una llamada telef\u00f3nica y pueden ser unos reporteros de Veracruz que piden atenci\u00f3n sicol\u00f3gica, que est\u00e1n todos en crisis, o puede ser un periodista que te dice: est\u00e1n a punto de venir por m\u00ed, \u00bfd\u00f3nde me escondo?, y t\u00fa est\u00e1s como central telef\u00f3nica tratando de conectar con reporteros, reporteras, con Art\u00edculo 19, con quien se pueda, tratando de hacer algo.<\/p>\n<p>\u201cHab\u00edamos escuchado que hab\u00eda un grupo de reporteros en EUA, incluso yo ten\u00eda un amigo que hab\u00eda tenido que salir del pa\u00eds, se fue a Espa\u00f1a por amenazas, que supuestamente ven\u00edan del narco pero que en verdad ven\u00edan del mismo gobierno, de Garc\u00eda Luna. Un d\u00eda, una amiga de El Paso, Texas me dijo: fui a hacer un reportaje de estos periodistas desplazados en Texas y al terminar de entrevistar a dos muchachos, uno me pregunt\u00f3 si pod\u00eda cortarme el c\u00e9sped de mi casa y me qued\u00e9 muy sorprendida. Eso nos movi\u00f3 mucho en la red y dec\u00edamos: de qu\u00e9 viven, qu\u00e9 est\u00e1n haciendo, y nos dimos cuenta que en EEUU no pod\u00edan trabajar, que mientras dure el juicio, y los juicios por asilo pueden ser de a\u00f1os, el gobierno no les permite trabajar y tienen que hacer de todo.<\/p>\n<p>\u201cEsa Navidad en la red hicimos una colecta, juntamos algo de dinero, varios periodistas aportaron; cuatro reporteros nos dieron sus testimonios pero hab\u00eda muchos m\u00e1s periodistas desplazados y un d\u00eda me toc\u00f3 a m\u00ed cruzarme de Ju\u00e1rez a El Paso para llevarles el dinero. Me recogi\u00f3 uno y me empez\u00f3 a contar toda su experiencia, tener que salir con la llave en la bolsa, sin nada, s\u00f3lo con la llave de la casa y haber perdido la vida entera en un instante. Me contaba que algunos eran conserjes, otros vend\u00edan hot dogs, y eso no tiene nada de malo pero ellos tendr\u00edan que estar en una redacci\u00f3n e investigando a las personas que tienen que investigar y por lo que tuvieron que huir. Y por un par de horas me pude asomar al mundo de esos j\u00f3venes, sus experiencias, frustraciones, sus pesadillas, y dec\u00eda lo que dicen todas las v\u00edctimas de deslazamiento forzado que hab\u00eda tenido la oportunidad de entrevistar estos a\u00f1os: s\u00f3lo pido una oportunidad porque yo s\u00e9 trabajar, no pido un favor.<\/p>\n<p>\u201cLa lista de Reporteros Sin Fronteras nos indica que hoy son 17 los que est\u00e1n en el extranjero y hay muchos casos que no conocemos, puede haber m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s encontr\u00e9 a otros, conoc\u00ed en el DF a varios que huyeron por episodios violentos, la mayor\u00eda de Tamaulipas o de Veracruz, o algunos que llegaban de otros estados buscando una beca en el DF tratando de salvarse. Pensaban que aqu\u00ed era un oasis en comparaci\u00f3n de lo que ellos estaban viviendo. Entonces tambi\u00e9n me empec\u00e9 a encontrar a otros en las redacciones de algunos peri\u00f3dicos porque sus jefes hab\u00edan decidido \u201crescatarlos\u201d tray\u00e9ndolos a las oficinas centrales porque las cosas en Veracruz, principalmente, estaban muy dif\u00edciles despu\u00e9s de que asesinaron a la compa\u00f1era Regina Mart\u00ednez y a otros tres fot\u00f3grafos y reporteros. Me los empec\u00e9 a topar tambi\u00e9n en conferencias y los ve\u00eda como almas en pena, caminando de un lado a otro, sin saber qu\u00e9 cubrir, con la mente en su tierra natal, queriendo todo el tempo regresar para ver a su pap\u00e1 enfermo, a revisar si no les desmantelaron la casa que dejaron, pensando que el negocio se est\u00e1 yendo a la quiebra, sin saber si dejan de pagar la renta o no, y d\u00f3nde van a vivir, atrapados en ese camino hacia ninguna parte, en la incertidumbre siempre. Esa incertidumbre, me dijo uno un d\u00eda en un bar, eso es lo que nos mata.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda no aguant\u00f3, regres\u00f3 a su tierra natal a pesar de las amenazas de muerte, y ah\u00ed est\u00e1n todos los d\u00edas jug\u00e1ndosela, viendo c\u00f3mo le hacen para sobrevivir. Se sent\u00edan muy solos en el DF, aislados, e incomprendidos por los dem\u00e1s reporteros.<\/p>\n<p>\u201cHoy por ellos, ma\u00f1ana puede ser por cualquiera de nosotros. Se trata de estos h\u00e9roes que est\u00e1n entre nosotros, que d\u00eda a d\u00eda se levantan con una sonrisa, haciendo un nuevo intento de salir a la ciudad a la que llegaron para que \u00e9sta los adopte y les d\u00e9 esa oportunidad que est\u00e1n esperando y construyendo.<\/p>\n<p>Rafael Barajas \u201cEl Fisg\u00f3n\u201d<\/p>\n<p><i>Caricaturista del diario La Jornada y de la revista El Chamuco, activista pol\u00edtico de izquierda e investigador. Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo en 1999.<\/i><\/p>\n<p>\u201cHemos escuchado testimonios muy intensos que necesitan acompa\u00f1arse de cifras precisas y muy fuertes: en M\u00e9xico, desde el 2000 ha habido 87 periodistas asesinados, 18 periodistas desaparecidos, 26 desplazados que est\u00e1n trabajando fuera de su regi\u00f3n o viven en el exilio. No s\u00f3lo eso, tenemos peri\u00f3dicos que han tenido que dejar de tocar ciertos temas. Hemos tenido casos de persecuci\u00f3n muy agresiva contra periodistas espec\u00edficos y algo muy grave: obviamente todo esto se da en el contexto de un pa\u00eds infiltrado por el crimen organizado y tenemos un porcentaje de las agresiones contra periodistas han sido perpetradas por autoridades federales y estatales.<\/p>\n<p>\u201cLas cifras nos obligan a pensar que no estamos ante fen\u00f3menos aislados sino ante todo un proyecto y una forma de censura y lo que voy a tratar de hacer en cinco minutos es encontrar el c\u00f3mo funciona y en qu\u00e9 marco se inscribe esta agresi\u00f3n a los periodistas. John Milton hab\u00eda dicho en el siglo XVIII: <i>Quitadme todas las libertades menos la de poder pensar y expresarme seg\u00fan mi conciencia<\/i>. Sin lugar a dudas la libertad de expresi\u00f3n, la libertad de informaci\u00f3n, est\u00e1 ligada a la libertad de conciencia. El nivel de libertad de una sociedad se mide por el nivel de libertad que gozan sus periodistas. A todo lo largo de la historia, los grupos de poder han buscado controlar las mentes y la informaci\u00f3n. Cada sociedad tiene una prensa que es fiel reflejo de las estructuras del poder. Ustedes recordar\u00e1n que en tiempos del PRI, con una estructura vertical y muy corrupta, ten\u00edamos un periodismo muy corrupto y que repet\u00eda de manera vertical lo que dec\u00eda el poder.<\/p>\n<p>\u201cHoy en d\u00eda las reglas del juego han cambiado, estoy convencido que la sociedad ha peleado por ampliar los m\u00e1rgenes de lo que se puede expresar en el pa\u00eds y en este sentido, quiero decir que tenemos entre los periodistas a verdaderos h\u00e9roes civiles, estoy convencido de que Anabel, Lydia, y Marcela son hero\u00ednas civiles de este pa\u00eds y las tenemos que defender.<\/p>\n<p>\u201cQuiero decir que a pesar del esfuerzo de estas personas, estamos muy lejos de tener una sociedad que se maneja con m\u00e1rgenes amplios de libertad de expresi\u00f3n. Estoy convencido de que la sociedad ha avanzado mucho, el gremio ha avanzado mucho en materia de libertad de expresi\u00f3n pero todav\u00eda falta mucho por hacer, mucho por recorrer y no s\u00f3lo eso, tambi\u00e9n es un hecho que las nuevas formas que ha adquirido el poder han encontrado nuevos mecanismos de censura. Sin lugar a dudas, en la era del internet, la censura del viejo estilo es imposible y las redes sociales le dan voz a una comunidad cada vez m\u00e1s grande, cada vez m\u00e1s organizada, cada vez m\u00e1s informada pero tambi\u00e9n estoy convencido de que estamos viviendo un periodo muy negro dentro de la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>\u201cEn la era neoliberal la riqueza se ha concentrado a grados tales que hoy se calcula que menos de dos mil familias concentran el grueso de la riqueza mundial y es un hecho que uno de los grandes negocios de estas familias son los consorcios medi\u00e1ticos. Si nosotros revisamos qui\u00e9n fija la agenda en Am\u00e9rica Latina, pa\u00eds por pa\u00eds, nos vamos a dar cuenta que en cada naci\u00f3n radica un consorcio medi\u00e1tico que defiende grandes intereses. En Brasil est\u00e1 O Globo, en Colombia la casa editorial El Tiempo, en Venezuela el grupo Cisneros; en M\u00e9xico, Televisa. Y si nosotros revisamos c\u00f3mo est\u00e1 configurada esta empresa nos vamos a encontrar con que en el consejo de administraci\u00f3n de Televisa est\u00e1 representado el grueso de los grandes millonarios del pa\u00eds: Carlos Slim Domit, Emilio Azc\u00e1rraga Jean, Mar\u00eda Asunci\u00f3n Aramburuzabala, est\u00e1n todos. De modo que estos medios son \u2014y esto hay que entenderlo\u2014 un aparato ideol\u00f3gico casi personal, de grupos de poder, y estos aparatos ideol\u00f3gicos, si bien es cierto que avientan mucha basura por la televisi\u00f3n y por la radio, tambi\u00e9n es cierto que no operan de manera casual.<\/p>\n<p>\u201cEstos proyectos medi\u00e1ticos se rigen entre otras cosas por estudios sicol\u00f3gicos muy complejos, realizan operativos sicol\u00f3gicos vinculados al poder pol\u00edtico\u2026 Son proyectos de control informativo, medi\u00e1tico muy fuerte y forman parte ya de lo que se ha llamado una guerra de cuarta generaci\u00f3n, guerras sin fusiles, son proyectos de control de la poblaci\u00f3n mediante una mezcla muy sofisticada de un bombardeo medi\u00e1tico constante y actos aislados de violencia \u2014a veces no tan aislados\u2014 que buscan infundir p\u00e1nico y confusi\u00f3n entre la poblaci\u00f3n. Esto es algo que nos puede poner en contexto los 87 asesinados, los 18 desaparecidos y los 26 desplazados que tenemos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo podemos combatir esta situaci\u00f3n? Tenemos las herramientas. La primera: lo que est\u00e1n haciendo estos se\u00f1ores en su guerra de cuarta generaci\u00f3n es desgarrar el tejido social, desorganizar a la sociedad y una de las cosas que necesitan hacer es acallar a las voces inc\u00f3modas, por eso se da esta sa\u00f1a contra el gremio period\u00edstico. Lo que nos queda hacer ante esta situaci\u00f3n es una cosa muy sencilla, es reconstruir el tejido social y eso es justamente lo que ustedes y nosotros hemos venido a hacer aqu\u00ed, rearmar el tejido social, hacer crecer las redes de solidaridad. No estamos solos y tenemos que actuar como un cuerpo conjunto, tenemos que actuar en grupo, tenemos que aprender a organizarnos y movilizarnos y que la movilizaci\u00f3n es importante desde para proteger a los periodistas hasta para la defensa del petr\u00f3leo.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG213.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10437\" alt=\"IMG213\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG213-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG213-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/IMG213-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Diego Osorno<\/p>\n<p><i>En 2011 recibi\u00f3 el Premio Latinoamericano de Periodismo sobre Drogas y en 2012 fue seleccionado como uno de los nuevos cronistas de indias por la Fundaci\u00f3n Nuevo Periodismo Iberoamericano. Es autor del libro La guerra de los Zetas.<\/i><\/p>\n<p>\u201cPara que nosotros pudi\u00e9ramos publicar estos libros que ustedes ven, se necesitan editores con agallas, y curiosamente, algunos de ellos est\u00e1n por aqu\u00ed, y son quienes han permitido que se sepan muchas cosas que en los peri\u00f3dicos y revistas dif\u00edcilmente saldr\u00edan a la luz p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u201cYo vengo de Monterrey, del noreste de M\u00e9xico, me toc\u00f3 empezar a cubrir estos temas de violencia antes de que tuvi\u00e9ramos un presidente ileg\u00edtimo como Felipe Calder\u00f3n. En 2001 yo hac\u00eda la guardia en el peri\u00f3dico en el que trabajaba en Monterrey y recib\u00ed el reporte un s\u00e1bado por la noche de que el ej\u00e9rcito hab\u00eda llegado a un pueblo cercano a Miguel Alem\u00e1n, Tamaulipas, que no queda tan lejos de Monterrey y fui a dar cobertura en un Volkswagen destartalado con un compa\u00f1ero fot\u00f3grafo. Yo ten\u00eda veinte a\u00f1os y ninguna experiencia en el tema, ten\u00eda todas las ganas y toda la curiosidad de entender lo que pasaba, los problemas de mi sociedad, y me acuerdo que a las pocas horas que llegu\u00e9, estaba un fiscal de la polic\u00eda que se llamaba Jos\u00e9 Luis Santiago Vasconcelos que me mir\u00f3 y dijo: \u00bfqu\u00e9 haces aqu\u00ed? Vienes a la cueva del lobo, deber\u00edas regresarte ya a Monterrey. Tambi\u00e9n conoc\u00ed a un periodista veterano de Tamaulipas que se llamaba F\u00e9lix Fern\u00e1ndez y de la mano de \u00e9l esa semana pude cubrir la noticia en la regi\u00f3n fronteriza con Texas.<\/p>\n<p>\u201cF\u00e9lix era un reportero que publicaba sus historias de narcopol\u00edtica en semanarios modestos de Tamaulipas. Me acuerdo que esa semana entrevist\u00e9 a Vasconcelos y a algunos agentes y ellos hablaban de un grupo llamado Los Zetas que en aqu\u00e9l entonces sonaba muy extra\u00f1o. Envi\u00e9 mi nota al editor en Monterrey y a la Ciudad de M\u00e9xico en la que relataba que la violencia en esta regi\u00f3n era ocasionada por un grupo llamado Los Zetas. El editor me habl\u00f3 y me dijo que no estuviera inventando grupos de narcotr\u00e1fico con nombre rid\u00edculo, que si quer\u00eda justificar mi viaje fuera m\u00e1s ingenioso porque estos Zetas no ten\u00edan sentido alguno.<\/p>\n<p>\u201cHoy desgraciadamente Los Zetas son impronunciables en los peri\u00f3dicos de Monterrey, Reynosa, Nuevo Laredo, de Tamaulipas, Coahuila, Nuevo Le\u00f3n. Y nos toc\u00f3 ver c\u00f3mo una libertad de expresi\u00f3n que se celebraba bastante aqu\u00ed en la Ciudad de M\u00e9xico y que mientras los reporteros nacionales andaban buscando el <i>Toallagate<\/i>, las toallas de Los Pinos, all\u00e1 empezaba un retroceso enorme. No compart\u00edamos esa euforia por la libertad de expresi\u00f3n, al contrario, el hecho de que se censurara noticias que ocurr\u00edan a la luz del d\u00eda en esas ciudades y pueblos fue minando tambi\u00e9n otras libertades civiles. Cuando el gobierno de Felipe Calder\u00f3n inici\u00f3 esta pol\u00edtica de militarizaci\u00f3n para tratar de legitimarse o resolver una crisis pol\u00edtica mediante la violencia, el uso de la fuerza, mediante los aparatos del miedo, nosotros vimos que cuando perd\u00edamos la libertad de expresi\u00f3n otras libertades se iban perdiendo.<\/p>\n<p>\u201cEn el noreste de M\u00e9xico, de donde vengo, no hay libertad plena de tr\u00e1nsito, no se puede ir por muchas carreteras, no se puede ir a muchos pueblos, no se puede viajar despu\u00e9s de ciertas horas. No hay libertad empresarial, no se pueden abrir negocios en la regi\u00f3n. Despu\u00e9s de la ca\u00edda de la libertad de expresi\u00f3n hay un mont\u00f3n de libertades civiles rotas que hemos tratado de reconstruir en los \u00faltimos a\u00f1os. Me ha tocado tambi\u00e9n reportear en otros lugares del norte del pa\u00eds y he notado la falta de narrativa y de voz sobre la violencia que hay en esta zona del pa\u00eds a diferencia de otras partes de M\u00e9xico. Si les hablo de Tijuana, pensar\u00e1n en el semanario Zeta, Jes\u00fas Blancornelas, el peri\u00f3dico Frontera, periodistas y medios que est\u00e1n dando a conocer lo que sucede ah\u00ed; si les hablo de Sonora y su din\u00e1mica con Sinaloa, est\u00e1 R\u00edo Doce, El Imparcial, hay muchos periodistas haciendo trabajo en Ciudad Ju\u00e1rez tambi\u00e9n, pero pasa algo muy extra\u00f1o de Piedras Negras, Coahuila, a Matamoros, Tamaulipas: toda esta zona del noreste no tiene posibilidad de narrar lo que est\u00e1 pasando y les aseguro que lo que pasa ah\u00ed es todav\u00eda m\u00e1s duro y m\u00e1s dif\u00edcil de sobrellevar que lo que tienen las ciudades del resto de la frontera, que no es poca cosa.<\/p>\n<p>\u201cRecuerdo con mucha tristeza que los d\u00edas posteriores a la masacre de los 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, uno de los acontecimientos m\u00e1s dram\u00e1ticos en el hemisferio occidental, los peri\u00f3dicos locales al d\u00eda siguiente no publicaron la nota buena parte de ellos o la publicaron en interiores, y no porque los editores sean unos imb\u00e9ciles sino por una cuesti\u00f3n de supervivencia.<\/p>\n<p>\u201cApenas estamos dimensionando en esa regi\u00f3n del pa\u00eds el tama\u00f1o, el n\u00famero de personas desaparecidas en estos seis a\u00f1os de horror que dej\u00f3 el presidente del empleo. Creo que los compa\u00f1eros de Tamaulipas espec\u00edficamente son los m\u00e1s solitarios de todo M\u00e9xico, los m\u00e1s abandonados, los que requieren m\u00e1s apoyo de organismos de muchos niveles, porque han sido v\u00edctimas tambi\u00e9n de criminalizaci\u00f3n al decir que est\u00e1n coludidos o involucrados con el narcotr\u00e1fico. A cualquier periodista que sugiriera eso, yo lo retar\u00eda a que fuera una semana a Reynosa y escribiera una sola nota de un accidente vial porque hasta esos eventos terminan siendo un asunto de narcopol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u201cAhora nos est\u00e1n vendiendo que lleg\u00f3 la paz, por lo menos en la agenda medi\u00e1tica, pero nosotros vemos all\u00e1, los periodistas que trabajamos esta zona, que es una paz falsa, una paz sin justicia, una paz que encubre un mont\u00f3n de desapariciones e injusticias. As\u00ed como desde el gobierno tambi\u00e9n se desaparec\u00eda a personas en el sexenio pasado, as\u00ed est\u00e1n ahora desapareciendo la guerra, con trampa, con manipulaci\u00f3n de estad\u00edsticas, con una mayor presi\u00f3n a los medios. Y hay una sensaci\u00f3n yo creo peor que la de a\u00f1os pasados, un sentimiento de orfandad. Me re\u00fano cada mi\u00e9rcoles con familiares de desaparecidos en una plaza p\u00fablica de la ciudad y el n\u00famero crece, crece y crece cada semana.<\/p>\n<p>\u201cHay periodistas desaparecidos tambi\u00e9n, unos 12 que no est\u00e1n en las listas oficialmente reconocidas porque los familiares tienen miedo y son v\u00edctimas de amenazas. Entonces se trata de una paz falsa porque la narcopol\u00edtica sigue. Muchos empresarios, generales, gobernadores, polic\u00edas y diversos personajes aprovecharon la crisis de legitimidad de Calder\u00f3n y su guerra contra el narcotr\u00e1fico para beneficiarse ellos mismos, para construir sus propias agendas.\u201d<\/p>\n<p>En este contexto de agresiones y muerte sin fin, sin cambios de fondo en las pol\u00edticas de seguridad p\u00fablica, s\u00f3lo hay algo peor que puede pasarle al pa\u00eds y sus periodistas: que la violencia se funda con el paisaje consuetudinario y deje de ser noticia.<\/p>\n<p><em><strong>Alfredo Acedo<\/strong> es Director de comunicaci\u00f3n social y asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Aut\u00f3nomas. M\u00e9xico. Es colaborador del Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">https:\/\/www.americas.org\/es<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Fotos: Alfredo Acedo <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico vive el periodo m\u00e1s violento para la prensa en su historia moderna; los datos, an\u00e1lisis y testimonios de organizaciones aqu\u00ed presentados as\u00ed lo confirman.<\/p>\n","protected":false},"author":258,"featured_media":10433,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4914],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10430","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-paz-y-seguridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/258"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10430\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10430"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}