{"id":10452,"date":"2013-08-29T13:37:46","date_gmt":"2013-08-29T18:37:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10452"},"modified":"2013-08-29T13:37:46","modified_gmt":"2013-08-29T18:37:46","slug":"el-alto-precio-de-la-reforma-migratoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-alto-precio-de-la-reforma-migratoria\/","title":{"rendered":"El alto precio de la reforma migratoria"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dnbI9fast56.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10313\" alt=\"Hunger Strike Against Workplace Immigration Enforcement\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dnbI9fast56-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dnbI9fast56-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dnbI9fast56-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dnbI9fast56-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Por\u00a0<strong>David Bacon<\/strong>, <strong>Rosalinda Guillen\u00a0<\/strong>y <strong>Mark Day<\/strong>.<\/p>\n<p>En el marco de la aprobaci\u00f3n legislativa de la S. 744, la propuesta de reforma migratoria integral, es importante recordar que trabajadores e inmigrantes nunca han logrado progresos significativos en cuanto a obtener derechos civiles ni humanos en los EE. UU. sin una lucha. Lo mismo aplica en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Ning\u00fan partido pol\u00edtico ni \u201cpandilla de ocho\u201d de congresistas puede otorgar derechos a los inmigrantes indocumentados, estos s\u00f3lo pueden ser logrados mediante un movimiento social organizado. El Presidente Barack Obama no hubiera emitido una orden ejecutiva para diferir la deportaci\u00f3n de estudiantes indocumentados de no ser por la lucha contra las deportaciones, las protestas y la propuesta de su propia reforma migratoria&#8211; Dream Act (Acta de Ensue\u00f1o)&#8211;por parte de estos valientes j\u00f3venes.<\/p>\n<p>La propuesta del senado, sin embargo, no refleja la realidad en la que la mayor\u00eda de los inmigrantes vive, comenzando por las razones por las cuales la gente viene a los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Esta propuesta no detendr\u00e1 el flujo de inmigrantes indocumentados, como se propone, ya que no atiende las ra\u00edces causales de la migraci\u00f3n. Tan s\u00f3lo el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte ha desplazado a millones de trabajadores y campesinos mexicanos, oblig\u00e1ndolos a dejar su pa\u00eds. Cuando entr\u00f3 en vigor, 4.6 millones de mexicanos viv\u00edan en los Estados Unidos. Hoy hay 13 millones \u2013 11% de la poblaci\u00f3n de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En cambio, la propuesta del senado busca canalizar ese flujo de manera tal que aquellas industrias que dependen de mano de obra barata se beneficien m\u00e1s all\u00e1 de cualquier beneficio\u00a0 para las comunidades migrantes. La legislaci\u00f3n \u00a0presenta programas de trabajadores invitados y m\u00e1s estricta aplicaci\u00f3n de las leyes migratorias. Estas medidas no van a detener el flujo de personas por la frontera, ni tampoco est\u00e1n dise\u00f1adas a proteger los derechos de los inmigrantes. Pero s\u00ed siguen transformando nuestra pol\u00edtica migratoria en un sistema de abastecimiento de mano de obra para las corporaciones.<\/p>\n<p>Esta transformaci\u00f3n se ha ido forjando desde la reforma migratoria de 1986. Tan s\u00f3lo en los \u00faltimos a\u00f1os, el gobierno estadounidense ha deportado a 400,000 personas por a\u00f1o. Al mismo tiempo, corporaciones han reclutado anualmente 250,000 trabajadores invitados a trav\u00e9s de programas laborales oficiales, y miles m\u00e1s bajo otras categor\u00edas de visa.<\/p>\n<p>Esto representa un retroceso a un logro importante de nuestro movimiento por los derechos civiles. En 1965 el programa bracero, un inmenso programa de trabajadores invitados, fue abolido. En su lugar, un sistema preferencial familiar se integr\u00f3 a nuestra pol\u00edtica migratoria, permitiendo que las familias se reunificaran en los EE. UU. La nueva propuesta del senado, no obstante, restringe la inmigraci\u00f3n fundamentada en la reunificaci\u00f3n familiar y da mayor prioridad a las necesidades laborales de los empresarios que a los v\u00ednculos familiares.<\/p>\n<p>No hay garant\u00eda de que los abusos descarados hacia los trabajadores invitados en el pasado terminar\u00e1n ahora bajo los programas descritos en \u00a0la nueva ley. Recientemente, en una planta procesadora de alimentos marinos en Beau Bridge, Los \u00c1ngeles, un patr\u00f3n bloque\u00f3 las puertas para impedir que las trabajadoras invitadas utilizaran el sanitario. Cuando protestaron, el due\u00f1o amenaz\u00f3 con violentar a sus familias en M\u00e9xico. Afortunadamente protestas comunitarias acudieron a la ayuda de las mujeres.<\/p>\n<p>Para los y las trabajadores invitados, desempleo significa deportaci\u00f3n. Por tal motivo grupos de derechos de trabajadores y migrantes prefieren el otorgamiento de visas de residencia permanente a los migrantes en lugar de la obligaci\u00f3n de ingresar como trabajadores invitados. Las visas de residencia garantizan los derechos y no castigan a los inmigrantes por perder sus trabajos.<\/p>\n<p>La propuesta del senado criminaliza a las personas migrantes y a la inmigraci\u00f3n. Expande el presupuesto para la aplicaci\u00f3n de leyes migratorias en la frontera en $47 millones de d\u00f3lares, mientras que los \u00a0ajustes presupuestales del llamado \u201csecuestro\u201d est\u00e1n cerrando centros de cuidado de infantes y despidiendo a maestros de las escuelas. Adem\u00e1s militariza la frontera a trav\u00e9s del suministro de <i>drones<\/i> (aviones no tripulados), y estimula la construcci\u00f3n de prisiones migratorias privadas.<\/p>\n<p>Cientos de miles de trabajadores inmigrantes ya han sido despedidos dado que las leyes de EE. UU. convierten su empleo en un crimen. Pero en vez de descriminalizar el trabajo, la nueva propuesta obliga a todos los patrones a revisar la situaci\u00f3n migratoria de sus trabajadores mediante la base de datos E-verify y exige una identificaci\u00f3n fotom\u00e9trica para obtener un trabajo. Esto conducir\u00e1 a una ola de despidos mayor.<\/p>\n<p>Un gran porcentaje de los 11 millones que necesitan estatus legal no ser\u00e1n candidatos dadas las restricciones de la propuesta, en especial sus requisitos salariales que castigan a los pobres. La base de datos E-Verify los har\u00e1 a\u00fan m\u00e1s vulnerables a la presi\u00f3n, dado que tendr\u00e1n que trabajar extra oficialmente. Familias y comunidades sufrir\u00e1n, y el n\u00famero de inmigrantes forzados a vivir en la penumbra crecer\u00e1.<\/p>\n<p>Millones de personas tienen la esperanza de obtener estatus legal y alg\u00fan d\u00eda la ciudadan\u00eda, y crear un ambiente de cambio pol\u00edtico progresivo. Pero la presente propuesta no es un camino seguro. En a\u00f1os recientes comunidades y uniones de migrantes han propuesto alternativas mucho m\u00e1s progresivas.<\/p>\n<p>Organizaciones de migrantes ind\u00edgenas mexicanos buscan eliminar los acuerdos comerciales que desplazan a sus comunidades de origen en M\u00e9xico. Trabajadores despedidos tanto de Silicon Valley como de San Diego quieren desaparecer el E-Verify, los despidos y la criminalizaci\u00f3n de su trabajo. Organizadoress de Washington y Mississippi quieren un alto a los programas de trabajadores invitados, y activistas en M\u00e9xico concuerdan con que el sistema de reclutamiento corrompe a los pol\u00edticos y arroja a la gente a las deudas.<\/p>\n<p>Todos ellos buscan una alternativa progresiva que pueda terminar con la trata mercantil de migrantes valuados tan s\u00f3lo como mano de obra barata, y no como seres humanos que merecen dignidad y respeto.<\/p>\n<p><i><strong>David Bacon<\/strong> es el autor de \u201c<\/i><em>Illegal People\u2013How Globalization Creates Migration and Criminalizes Immigrants\u201d y del \u201cThe Right to Stay Home\u201d. <\/em><em><strong>Rosalinda Guill\u00e9n<\/strong> es la directora de Community2Community, una organizaci\u00f3n popular en las comunidades de trabajadores del campo del estado de Washington. <\/em><em><strong>Mark Day<\/strong> es el director ejecutivo del San Diego Day Laborers and Household Workers Association. <\/em><em>Son contribuidores con el Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">www.americas.org\/es<\/a><br \/>\nFoto: David Bacon<\/em><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n: Victor D. Cruz Aceves<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acerca de la aprobaci\u00f3n de la reforma migratoria, se debe recordar que nunca se han logrado progresos en materia de derechos sin una lucha.<\/p>\n","protected":false},"author":247,"featured_media":10313,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4919,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-migracion","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/247"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10452\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10452"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}