{"id":10620,"date":"2013-09-09T10:30:07","date_gmt":"2013-09-09T15:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10620"},"modified":"2013-10-09T09:51:02","modified_gmt":"2013-10-09T14:51:02","slug":"a-quien-le-vende-armas-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/a-quien-le-vende-armas-estados-unidos\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n le vende armas Estados Unidos?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-10441\" alt=\"imagesCAAJ1FH4\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/imagesCAAJ1FH4.jpg\" width=\"268\" height=\"188\" \/>La mayor\u00eda de los informes de los medios de comunicaci\u00f3n sobre la pol\u00edtica de ventas de armas de Estados Unidos se centra ahora en dos temas. En primer lugar: \u00bfWashington cortar\u00e1 la ayuda militar al r\u00e9gimen militar en Egipto? Y segundo: \u00bfqu\u00e9 tipos de sistemas de armas ser\u00e1n la oferta de Estados Unidos a la oposici\u00f3n en Siria?<\/p>\n<p>Pero las pol\u00edticas de transferencia de armas de Estados Unidos hacia Egipto y Siria, ofrecen s\u00f3lo una peque\u00f1a ventana en el floreciente comercio de armas que ha sido promovido activamente por el gobierno de Obama desde que asumi\u00f3 el cargo en 2009. La principal diferencia en los casos de Egipto y Siria es que han generado un debate p\u00fablico. Este no es el caso para la mayoria de las transferencias de los Estados Unidos. Por ejemplo, s\u00f3lo en 2011 \u2013 el a\u00f1o m\u00e1s reciente del que se tienen estad\u00edsticas completas \u2013 Estados Unidos vendi\u00f3 m\u00e1s de 66 mil millones de d\u00f3lares en armas en todo el mundo, para un registro del 78 por ciento del mercado mundial de armas. Armas y entrenamiento de Estados Unidos est\u00e1n siendo suministrados a m\u00e1s de 140 de los 195 estados miembros de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>La pregunta no es qui\u00e9n recibe el armamento de Estados Unidos, es qui\u00e9n no ha recibido armamentos todavia \u2013 y cu\u00e1les son las consecuencias de este tr\u00e1fico de armas sin restricciones para la seguridad mundial y los derechos humanos.<\/p>\n<p>Un acuerdo reciente ofrece una visi\u00f3n de la parte inferior de la pol\u00edtica de armas de Estados Unidos. El pasado 20 de agosto, el Pent\u00e1gono anunci\u00f3 en voz baja su intenci\u00f3n de vender mil 300 bombas de racimo de Textron Inc. a Arabia Saudita, en un acuerdo por valor de 640 millones de d\u00f3lares. El momento no podr\u00eda ser peor. Al mismo tiempo que el r\u00e9gimen de Egipto estaba usando tanques estadounidenses, veh\u00edculos blindados y armas para matar a los manifestantes en las calles de Cairo, el Pent\u00e1gono estaba negociando un acuerdo para vender uno de los sistemas de armas m\u00e1s mort\u00edferas del mundo a otro r\u00e9gimen represivo en la regi\u00f3n. Arabia Saudita no s\u00f3lo ha echado su propio movimiento incipiente de democracia sin el tipo de atenci\u00f3n que se ha generado por una actividad similar en otras partes de la regi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n ha enviado veh\u00edculos blindados para ayudar a aplastar el movimiento de protesta en Bahrein.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede los Estados Unidos vender bombas de racimo a Arabia Saudita aun cuando ese r\u00e9gimen se distingue como uno de los opositores m\u00e1s tenaces de la democracia en el Medio Oriente? La respuesta es simple: el dinero. En los \u00faltimos a\u00f1os el r\u00e9gimen de Riad ha ordenado decenas de miles de millones de d\u00f3lares en armamento de Boeing, Lockheed Martin, Raytheon, y otros fabricantes de armas estadounidenses. Las ofertas no podr\u00edan haber llegado en un mejor momento para estas empresas en sus esfuerzos por reforzar sus l\u00edneas de fondo con las ventas al exterior para compensar cualquier reducci\u00f3n en los contratos que puedan surgir como resultado de las batallas presupuestarias actuales en Washington.<\/p>\n<p>Boeing vendi\u00f3 expl\u00edcitamente el trato Arabia al Congreso como una forma de crear empleos en Estados Unidos \u2013 una t\u00e1ctica que desde hace mucho tiempo ignora el hecho de que pr\u00e1cticamente cualquier otro tipo de gasto crea m\u00e1s empleo que el gasto en armas. Si el gobierno de Obama encuentra una manera de aumentar las exportaciones de civiles en \u00e1reas como la tecnolog\u00eda del medio ambiente, podr\u00eda crear muchos m\u00e1s puestos de trabajo que pueden ser creados por cualquier venta de armas. Hacerlo significar\u00eda una lucha con el Congreso, pero es una lucha que vale la pena tener, y que podr\u00eda dar un fuerte apoyo p\u00fablico si el presidente Obama se pone un fuerte impulso p\u00fablico para ello.<\/p>\n<p>Pero en lugar de desarrollar los mercados de exportaci\u00f3n del sector civil, la administraci\u00f3n Obama ha estado trabajando horas extras para convencer a otros gobiernos para comprar armas estadounidenses. A medida del Departamento de Estado, Tom Kelly se\u00f1al\u00f3 en su testimonio entregado a la Comisi\u00f3n de Asuntos Exteriores de la C\u00e1mara el 24 de marzo de este a\u00f1o, promocionando la venta de armas de Estados Unidos, que es \u201cun tema que tiene la atenci\u00f3n de todos los funcionarios de alto nivel que est\u00e1 trabajando en la pol\u00edtica exterior en el gobierno, incluyendo los funcionarios de alto rango del Departamento de Estado, en la representaci\u00f3n de nuestras empresas y haciendo todo lo posible para asegurarse de que estas ventas pasan\u201d. Esto significa que todos, desde el presidente Obama a la secretaria de Estado, John Kerry, al Secretario de Defensa, Chuck Hagel, y funcionarios de la embajada en todo el mundo act\u00faan, en efecto, como representantes de ventas para empresas de armas de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Si bien la politica de promocion de la exportacion de armas por la administraci\u00f3n puede ser buena para los contratistas del Pent\u00e1gono, tiene consecuencias negativas para los derechos humanos y la seguridad global. Un informe de junio de 2012 del Centro para la Integridad en Washington, DC, ha documentado el hecho de que la mayor\u00eda de las transferencias de armas de Estados Unidos van a los pa\u00edses que su propio Departamento de Estado ha identificado como los principales violadores de los derechos humanos, de Argelia, Bahrein, Egipto y Arabia Saud\u00ed a Honduras y Per\u00fa. No s\u00f3lo estas armas se utilizan para alimentar las pol\u00edticas represivas, sino que socavan la credibilidad de Estados Unidos para convencer a otras naciones para detener sus ventas a reg\u00edmenes no democr\u00e1ticos, como las transferencias de armas rusas a Siria.<\/p>\n<p>Aunque ning\u00fan cliente actual de las armas de Estados Unidos ha hecho algo parecido al horror desatado por el r\u00e9gimen de Assad \u2013 hasta e incluyendo el uso de armas qu\u00edmicas \u2013 la falta de coherencia en la pol\u00edtica de Estados Unidos, ha sido aprovechada por Rusia y otros proveedores a\u00a0 Siria como justificaci\u00f3n para sus propios acciones. La alineaci\u00f3n de las decisiones de la venta de armas de Estados Unidos con su ret\u00f3rica de los derechos humanos no puede impulsar un cambio inmediato en el comportamiento de Rusia, pero podr\u00eda sentar las bases para una acci\u00f3n internacional m\u00e1s eficaz para detener los flujos de armas a dictaduras y violadores de derechos humanos en el futuro.<\/p>\n<p>Otra consecuencia negativa de las ventas de armas de Estados Unidos sin restricciones es que estas armas a menudo encuentran su camino en las manos de los adversarios de este pa\u00eds. El caso m\u00e1s extremo fue en Afganist\u00e1n, donde los suministros a las facciones extremistas que combaten la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica de ese pa\u00eds, termin\u00f3 siendo transferido a individuos y organizaciones que iban a formar la red Al Qaeda. M\u00e1s recientemente, los suministros de armas de Estados Unidos a facciones de la oposici\u00f3n en Libia han encontrado su camino a los grupos fundamentalistas isl\u00e1micos de Mali que han estado matando a civiles y han secuestrado a ciudadanos estadounidenses.<\/p>\n<p>Una vista ilustrada de la seguridad de Estados Unidos y mundial \u2013 en lugar de una impulsada por el dinero y los compromisos con los aliados democr\u00e1ticos que ya no merecen el apoyo de Estados Unidos, si es que alguna vez lo hicieron \u2013 requerir\u00eda una reducci\u00f3n de las ventas de armas de Estados Unidos como una fuerza de los derechos humanos y una palanca para convencer a otras naciones para detener sus ventas a los reg\u00edmenes represivos. Si Estados Unidos iniciaria una pol\u00edtica de este tipo pronto, mientras que acelerar su firma del Tratado de Comercio de Armas de las Naciones Unidas, podr\u00eda hacer una enorme diferencia en las causas de los derechos humanos y la paz. Pero la administraci\u00f3n Obama, al igual que cualquier otro, tendr\u00e1 que ser empujado por el p\u00fablico para hacer lo correcto.<\/p>\n<p><b><em><em><strong>William D. Hartung<\/strong> <\/em><\/em><\/b><em><em>es el Director del Proyecto Armas y Seguridad en el Centro para Pol\u00edtica Internacional y autor de \u201cProfetas de Guerra: Lockheed Martin y la Creaci\u00f3n del Complejo Militar-Industrial\u201d\u00a0 y\u00a0colabora para <\/em><\/em><em><em><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/\" target=\"_blank\">Americas Program<\/a>.<\/em><\/em><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n: Clayton Conn<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de las transferencias de armas de Estados Unidos van a los pa\u00edses que su propio Departamento de Estado ha identificado como los principales violadores de los derechos humanos: Argelia, Bahrein, Egipto, Arabia Saud\u00ed, Honduras y Per\u00fa.<\/p>\n","protected":false},"author":287,"featured_media":10441,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/287"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10620\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10620"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}