{"id":10675,"date":"2013-09-20T11:10:55","date_gmt":"2013-09-20T16:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10675"},"modified":"2013-09-24T13:03:08","modified_gmt":"2013-09-24T18:03:08","slug":"en-democracia-se-restaura-el-poder-de-la-dictadura-en-paraguay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/en-democracia-se-restaura-el-poder-de-la-dictadura-en-paraguay\/","title":{"rendered":"En democracia, se restaura el poder de la dictadura en Paraguay"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/800px-Paraguayan_marines_at_Ancon_Marine_Base_2010-07-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10590\" alt=\"800px-Paraguayan_marines_at_Ancon_Marine_Base_2010-07-19\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/800px-Paraguayan_marines_at_Ancon_Marine_Base_2010-07-19-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/800px-Paraguayan_marines_at_Ancon_Marine_Base_2010-07-19-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/800px-Paraguayan_marines_at_Ancon_Marine_Base_2010-07-19.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El 23 de agosto, los paraguayos se despertaron con la noticia de que su pa\u00eds se parec\u00eda m\u00e1s a la \u00e9poca de la dictadura de Stroessner que a una democracia en desarrollo. El 22 de agosto, el Congreso concedi\u00f3 poder al presidente Horacio Cartes para ordenar unilateralmente intervenciones militares en el interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las modificaciones a la Ley 1337\/1399 de la Defensa Nacional y Seguridad Interior vienen despu\u00e9s del m\u00e1s reciente ataque del Ej\u00e9rcito del Pueblo Paraguayo (EPP), un grupo rebelde que emprendi\u00f3 una serie de operaciones armadas, como bombardeos, ataques incendiarios, tiroteos y secuestros. En su ataque del 17 de agosto, el EPP captur\u00f3 y ejecut\u00f3 a cinco guardias de seguridad en La Lagunita, rancho ganadero de propiedad brasile\u00f1a, cerca de Tacuat\u00ed, departamento de San Pedro, 370 kil\u00f3metros al norte de Asunci\u00f3n. El ataque fue visto como una afrenta directa al gobierno de Cartes, que en su inauguraci\u00f3n, el 15 de agosto, declar\u00f3 que no permitir\u00eda al EPP establecer el orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del ataque, Cartes pidi\u00f3 al Congreso el poder de enviar unilateralmente las tropas para luchar contra el EPP en las selvas del norte, sin que el Congreso tenga que declarar el estado formal de emergencia. La Constituci\u00f3n de Paraguay establece que la fuerza militar s\u00f3lo se puede usar contra las amenazas extranjeras o para proteger la estabilidad del gobierno.<\/p>\n<p>Bajo los nuevos cambios, Cartes puede enviar a los militares \u201cpara hacer frente a cualquier tipo de agresi\u00f3n interna y externa que ponga en peligro la soberan\u00eda, la independencia y la integridad territorial del pa\u00eds\u201d. Por lo tanto, el presidente puede decidir el uso de los miembros de las fuerzas armadas en el pa\u00eds en cualquier momento que considere oportuno por un simple decreto presidencial. La \u00fanica condici\u00f3n es que el gobierno informe al Congreso de su decisi\u00f3n dentro de las 48 horas posteriores a la firma del decreto, y la legislatura puede decidir suspender la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La modificaci\u00f3n de la ley gener\u00f3 protestas p\u00fablicas y se considera un retroceso para un pa\u00eds que, con un fuerte legado de la dictadura militar, a\u00fan navega en su transici\u00f3n hacia una democracia plena. Muchos est\u00e1n preocupados de que la situaci\u00f3n abra un nuevo terreno, peligroso para los militares y la polic\u00eda \u2013 inexpertos y plagados de acusaciones por corrupci\u00f3n y violaci\u00f3n a los derechos humanos-, y deje a los campesinos sin protecci\u00f3n y a merced de las fuerzas armadas. El gobierno y las fuerzas de seguridad insisten en que la militarizaci\u00f3n de la zona norte del pa\u00eds es esencial, y que el EPP es una fuerza agresiva que actualmente controla la zona. Sin embargo, hay serias preocupaciones y varias preguntas que permanecen sin respuesta sobre los poderes presidenciales reci\u00e9n adquiridos.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n principal sobre la que la poblaci\u00f3n exige aclaraciones, es en c\u00f3mo se define una \u201camenaza nacional\u201d. Aunque en la actualidad puede ser el EPP, con la nueva ley el presidente puede usar el ej\u00e9rcito contra todo lo que considera una \u201camenaza nacional\u201d. Lo que es peor, con una mayor\u00eda absoluta en el Congreso, no hay manera de detener lo que puede ocurrir en el futuro. La nueva ley claramente puede ser objeto de abuso, especialmente teniendo en cuenta el historial de Paraguay,\u00a0 un pa\u00eds donde la coincidencia entre los intereses nacionales y los intereses pol\u00edticos-personales es a menudo borrosa.<\/p>\n<p>La segunda pregunta es: \u00bfc\u00f3mo evitar la militarizaci\u00f3n del pa\u00eds bajo el pretexto de una amenaza nacional? Los asesinatos selectivos de l\u00edderes campesinos aumentaron considerablemente en los \u00faltimos meses, signos claros de los disturbios que el pa\u00eds vive en zonas rurales. \u00bfLos l\u00edderes campesinos sin tierra ser\u00e1n la pr\u00f3xima \u201camenaza nacional\u201d? La situaci\u00f3n es a\u00fan peor si son ciertos los rumores de grupos paramilitares, financiados por los grandes terratenientes para proteger sus propiedades.<\/p>\n<p>El 26 de agosto, Cartes orden\u00f3 el despliegue de las fuerzas militares en los departamentos de Concepci\u00f3n, San Pedro y Amambay, con 400 soldados, 60 de los cuales pertenecen a las Fuerzas Especiales. Varias organizaciones de derechos humanos se\u00f1alan que se produjeron detenciones de numerosos dirigentes campesinos reconocidos por su activismo en relaci\u00f3n con la tenencia de la tierra en Paraguay, acus\u00e1ndolos de tener v\u00ednculos con el EPP.<\/p>\n<p>Los militares irrumpieron recientemente en una escuela primaria local preguntando a los ni\u00f1os si sab\u00edan d\u00f3nde estaba el EPP. Un campesino local, que denunci\u00f3 la incursi\u00f3n en la escuela a la prensa, m\u00e1s tarde fue encarcelado por sus supuestos v\u00ednculos con el grupo armado, en lo que s\u00f3lo puede ser visto como un intento de intimidar y silenciar a la poblaci\u00f3n local, que est\u00e1 preocupada y asustada de lo que una gran presencia militar puede significar para ellos. \u201cLas personas que tienen sus milpas ni siquiera pueden ir a buscar yuca porque tienen miedo. La situaci\u00f3n econ\u00f3mica aqu\u00ed es bastante fea y ser\u00e1 peor si ni siquiera podemos ir a la milpa a trabajar. Tal vez esa es la meta, crear miedo en la poblaci\u00f3n y sacarnos de aqu\u00ed\u201d, se\u00f1al\u00f3 un campesino.<\/p>\n<p>La tercera pregunta que queda en este escenario es c\u00f3mo se pueden volver a establecer los controles y equilibrios necesarios para que pueda funcionar la democracia. Despu\u00e9s de la dictadura de Stroessner, Paraguay se ha caracterizado por una fuerte divisi\u00f3n de poderes entre los poderes legislativo y ejecutivo para evitar posibles abusos. Las enmiendas a la Ley 1337\/1399 desdibujan las divisiones.<\/p>\n<p>El mando de 35 a\u00f1os de Stroessner se bas\u00f3 en la \u201ctrilog\u00eda del poder\u201d: Estado, partido y ej\u00e9rcito, bien documentada. Logr\u00f3 consolidar su poder mediante la restauraci\u00f3n de la unidad del Partido Colorado, su alianza con los militares y su control absoluto del poder sobre el Estado.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la misma trilog\u00eda reencarna. Cartes logr\u00f3 restaurar la unidad del dividido Partido Colorado, sell\u00f3 su alianza con los militares a trav\u00e9s de la modificaci\u00f3n de la Defensa Nacional y la Ley de Seguridad Interna y tiene el control del Estado a trav\u00e9s de su presidencia, con una mayor\u00eda absoluta en ambas c\u00e1maras del Congreso.<\/p>\n<p>El problema del norte de Paraguay, que se caracteriza por la extrema pobreza, el aislamiento y la ausencia total del Estado, no ser\u00e1 resuelto por la v\u00eda militar y el uso de armas de fuego. S\u00f3lo puede resolverse con la prestaci\u00f3n de servicios b\u00e1sicos y una reforma agraria largamente atrasada. Como un residente de Tacuat\u00ed se\u00f1al\u00f3: \u201cyo fui v\u00edctima de la dictadura. Ahora me encuentro a m\u00ed mismo como una v\u00edctima m\u00e1s en la democracia\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Claudia Pompa<\/strong>\u00a0es paraguaya, y consultora con extensa experiencia en desarrollo y an\u00e1lisis de riesgo pol\u00edtico. Ha trabajo para varias organizaciones internacionales y compa\u00f1\u00edas consultoras en Asia, Am\u00e9rica Latina, y el Medio Oriente. Colabora con el Programa de las Am\u00e9ricas\u00a0<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">https:\/\/www.americas.org\/es<\/a><br \/>\nTraducci\u00f3n: Clayton Conn<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la nueva ley, el presidente puede usar el ej\u00e9rcito contra todo lo que considera una \u201camenaza nacional\u201d simplemente a trav\u00e9s de un decreto.<\/p>\n","protected":false},"author":299,"featured_media":10590,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/299"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10675"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10675\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10675"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}