{"id":10681,"date":"2013-09-23T12:09:37","date_gmt":"2013-09-23T17:09:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10681"},"modified":"2013-10-11T22:51:13","modified_gmt":"2013-10-12T03:51:13","slug":"colombia-el-retorno-triunfal-del-campesinado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/colombia-el-retorno-triunfal-del-campesinado\/","title":{"rendered":"Colombia, el retorno triunfal del campesinado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Colombia-sep23.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10683\" alt=\"Colombia sep23\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Colombia-sep23-300x219.jpg\" width=\"300\" height=\"219\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Colombia-sep23-300x219.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Colombia-sep23.jpg 410w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cinco d\u00e9cadas de guerra empeoraron las cosas. Los terratenientes acaparan cada vez m\u00e1s tierras, expulsando y expropiando por la fuerza a los campesinos. El paro agrario que comenz\u00f3 en agosto fue el Ya Basta de un sector que no aguanta m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cEstamos ante los dolores de parto de una nueva criatura que lleva gest\u00e1ndose 50 a\u00f1os\u201d, escribe Alfredo Molano Bravo, soci\u00f3logo, escritor y uno de los m\u00e1s l\u00facidos y comprometidos periodistas de Colombia<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Sostiene que lo que est\u00e1 sucediendo, las masivas movilizaciones en el campo y las ciudades, \u201cno es otra cosa que las demandas represadas, y reprimidas a balazos, durante muchos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Desde el 19 de agosto el paro agrario nacional que moviliz\u00f3 a miles de campesinos en todo el pa\u00eds confluy\u00f3 con las demandas de camioneros, cafeteros, peque\u00f1os y medianos mineros y de un amplio conjunto de productores de alimentos que atraviesan una profunda crisis que los est\u00e1 forzando a abandonar tierras y cultivos que han sostenido con mucho esfuerzo.<\/p>\n<p>Lo nuevo no es s\u00f3lo la confluencia de demandas y protestas sino tambi\u00e9n la articulaci\u00f3n de actores a trav\u00e9s de la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocuci\u00f3n y Acuerdos (MIA). Sectores que habitualmente no tienen v\u00ednculos ni relaciones fluidas, fueron capaces de acordar demandas y establecer jornadas de protesta comunes.<\/p>\n<p>La respuesta inicial del gobierno de Juan Manuel Santos fue la represi\u00f3n. Un comunicado de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular destaca que en los \u00faltimos meses la represi\u00f3n caus\u00f3 doce muertos, cuatro desaparecidos, 660 casos de violaciones de derechos humanos, 262 detenciones arbitrarias, 485 heridos y 21 por armas de fuego, 52 casos de amenazas y hostigamiento a dirigentes sociales y 51 ataques indiscriminados a la poblaci\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>La persistencia de la movilizaci\u00f3n a lo largo de casi cuatro semanas y la inutilidad de la represi\u00f3n para detenerla, convencieron al presidente de la necesidad de negociar un \u201cPacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural\u201d puesto en escena el 12 de setiembre que no incluy\u00f3 a todos los protagonistas. Antes de dar ese paso, Santos se vio forzado a reestructurar su gabinete, lo que revela la profundidad del impacto que tuvieron las movilizaciones sociales, las mayores que conoci\u00f3 Colombia en varias d\u00e9cadas.<\/p>\n<p><b>Todos contra el TLC<\/b><\/p>\n<p>El periodista viajaba en autob\u00fas por la carretera que lleva de Cali hasta Popay\u00e1n, una inmensa llanura saturada de cultivos de ca\u00f1a. En cierto momento, cuando transitaban por la zona de lomas donde despuntan cultivos campesinos,\u00a0 el bus frena en seco. La descripci\u00f3n de Molano no tiene desperdicio: \u201cMir\u00e9 por la ventanilla y vi que de las lomas que dan al occidente bajaban saltando cercas cientos de campesinos negros. Gritaban y agitaban largos garrotes\u201d.<\/p>\n<p>Del otro lado de la carretera la escena era similar: \u201cNo hab\u00eda salido de mi asombro, cuando vi que del lado opuesto llegaban otros tantos ind\u00edgenas con la misma actitud, aunque un poco menos nerviosos, seguramente por la pr\u00e1ctica que tienen de tomarse la carretera Panamericana. Mezcladas las corrientes, atravesaron los veh\u00edculos, les desinflaron las llantas y nos ordenaron a todos los nerviosos y obedientes pasajeros que nos baj\u00e1ramos porque \u00b4la joda va para largo\u00b4\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n desvela lo impensable. Los negros vienen de regiones mineras \u201cdonde se explota el oro con batea desde hace cuatro siglos\u201d, donde unos a\u00f1os atr\u00e1s les construyeron una hidroel\u00e9ctrica que les quit\u00f3 tierras y minas. \u201cAhora, las retroexcavadoras explotan lechos de quebradas y los paramilitares vuelven a rondar sembrando el terror para que las comunidades terminen por aceptar la entrada de las grandes mineras\u201d.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas nasa se volcaron a la carretera en demanda de tierras para sus resguardos (territorios aut\u00f3nomos), por precios para sus productos, exigen cr\u00e9ditos y desmontar los monopolios agr\u00edcolas, caminos para sacar sus cosechas, la desmilitarizaci\u00f3n de las regiones y por \u201clibertad de comercio para sus semillas ancestrales\u201d, algo que hoy est\u00e1 penado con c\u00e1rcel gracias al TLC.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s notable del relato es la mezcla de corrientes, del movimiento indio con el afro, algo que raras veces ha sucedido en este continente, pero que tiene un precedente en esas mismas tierras: en octubre de 2008 la Minga por la Vida (marcha de 20 mil nasa del Cali a Bogot\u00e1) coincidi\u00f3 con la huelga de doce mil cortadores de ca\u00f1a, casi todos afrodescendientes. Ahora esa confluencia se multiplic\u00f3.<\/p>\n<p>C\u00e9sar Pach\u00f3n, vocero de cultivadores de papa y cebolla de Boyac\u00e1, departamento cercano a Bogot\u00e1, explica los motivos que los llevaron al paro el 19 de agosto. \u201cParticipamos en el paro papero del 7 de mayo. Tambi\u00e9n hab\u00edamos hecho uno con los cebolleros, el 16 de noviembre de 2011. Desistimos de los paros anteriores por promesas del gobierno que nunca cumpli\u00f3. Ahora vamos a resistir\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Pach\u00f3n representa a Dignidad papera y Dignidad cebollera de Boyac\u00e1. Se trata de 110 mil familias que dependen de cultivos de papa y unas 17 mil de la cebolla. Cuando le preguntan por las causas del paro, no duda: \u201cLos efectos desastrosos de los tratados de libre comercio que aprobaron los dos \u00faltimos gobiernos, los altos precios de los insumos que encarecen la producci\u00f3n, la ausencia de una pol\u00edtica agropecuaria que proteja a los peque\u00f1os y medianos cultivadores frente a la libertad absoluta de importaciones\u201d.<\/p>\n<p>En detalle, explica la ruina de los peque\u00f1os productores: \u201cProducir una carga de 100 kilos de papa cuesta 70 a 75 mil pesos. La vendemos a 25 mil. La producci\u00f3n de una carga de cebolla est\u00e1 en 65 mil pesos y se vende a 10 mil. Desde que empez\u00f3 la pol\u00edtica de apertura econ\u00f3mica nos ha tocado salir de lo que hab\u00edamos conseguido durante toda una vida. Yo vend\u00ed la casa y la finca de mi familia y ahora lo \u00fanico que me queda es un carro \u00bfC\u00f3mo voy a pagar las deudas y comprar los insumos para los cultivos? Y esto que me pasa a m\u00ed, nos pasa a todos\u201d.<\/p>\n<p>Luis Gonzaga Cadavid, de Dignidad cafetera del departamento de Caldas, explica que las 36 mil familias cafeteras de la regi\u00f3n \u201cest\u00e1n inconformes con las pol\u00edticas del gobierno y de la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros\u201d, tanto por los precios como por \u201cla manera antidemocr\u00e1tica como se toman las decisiones en el sector\u201d. En febrero iniciaron un paro porque el precio del caf\u00e9 cay\u00f3 m\u00e1s de la mitad.<\/p>\n<p>Tienen cuatro demandas: control de precios e insumos que son monopolizados por cuatro multinacionales; control a la explotaci\u00f3n minera en zonas cafeteras ya que la entrega de t\u00edtulos mineros amenaza su existencia; democratizar la Federaci\u00f3n; y flexibilizar el pago de las deudas con la banca.<\/p>\n<p>La confluencia de actores es asombrosa. Cafeteros, paperos, cacaoteros, arroceros, lecheros, cebolleros, frijoleros, productores de cereales y leguminosas, paneleros (fabricantes de az\u00facar), citricultores, floricultores y cerealeros. Peque\u00f1os y medianos productores no representados por las grandes federaciones patronales y agrupados ahora bajo el paraguas de Dignidad Agropecuaria Nacional.\u00a0<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Torcer el rumbo<\/b><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>A ese enorme universo deben sumarse los camioneros y los mineros. El paro minero se hab\u00eda iniciado el 17 de julio con un pliego de nueve condiciones entre las que destacan \u201cel reconocimiento oficial de la miner\u00eda artesanal peque\u00f1a y mediana\u201d, que se defina un nuevo c\u00f3digo de minas, el cese de los operativos policiales y militares, el respeto a las comunidades afro e ind\u00edgenas y congelar la entrega de t\u00edtulos a las multinacionales mineras.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 48 d\u00edas de paro y protestas de 58 mil mineros de 18 departamentos, el gobierno y la Confederaci\u00f3n Nacional de Mineros de Colombia (Conalminercol) llegaron a un acuerdo que entre otros puntos reconoce \u201czonas de trabajo para los peque\u00f1os y medianos mineros\u201d que se formalizar\u00e1n a trav\u00e9s de una ley que en los hechos les permite \u201cmantener el derecho al trabajo\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Los camioneros paralizaron unos 250 mil veh\u00edculos desde el 19 de agosto para que se respete una tabla de fletes que los propietarios de mercanc\u00edas pagan por debajo de lo estipulado. Las movilizaciones fueron apoyadas por la Central \u00danica de Trabajadores (CUT), Coordinaci\u00f3n Nacional Agraria (CNA), Asociaci\u00f3n de Camioneros de Colombia (ACC), Alianza por el Derecho a la Salud (ANSA), Federaci\u00f3n Colombiana de Trabajadores de la Educaci\u00f3n, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) y Asociaci\u00f3n de Trabajadores Hospitalarios, entre otros<a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Convocaron un \u201ccacerolazo nacional\u201d en apoyo a los sectores en conflicto y jornadas de protesta para el 11 y 12 de setiembre cuando se realiz\u00f3 la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular. En realidad los movimientos comenzaron en febrero con la protesta de 130 mil caficultores, que fue un serio aviso no tenido en cuenta por el gobierno. En junio la protesta de miles de campesinos incendi\u00f3 el Catatumbo (Norte de Santander), zona fronteriza con Venezuela donde rechazan la \u201cerradicaci\u00f3n no concertada de cultivos de coca\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>En agosto se produjo la confluencia de todos los sectores que ven\u00edan elevando sus quejas y demandas sin obtener respuestas. Presionado, el gobierno decidi\u00f3 negociar por separado con cada sector, hizo concesiones, firm\u00f3 acuerdos y consigui\u00f3 que se despejaran las rutas del pa\u00eds. No ser\u00e1 f\u00e1cil que cumpla, como lo saben los caficultores que vieron sus acuerdos incumplidos desde marzo pasado.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Mondrag\u00f3n, economista y asesor de movimientos campesinos e ind\u00edgenas, establece cinco razones para comprender la crisis que azota a la econom\u00eda agropecuaria y que est\u00e1 en la base de la actual oleada de protestas. La primera es el TLC con Estados Unidos que permite la importaci\u00f3n de productos agr\u00edcolas subsidiados, establece normas de propiedad intelectual injustas que \u201catacan el derecho del agricultor productor a reproducir sus semillas\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><b>.<\/b><\/p>\n<p>En Colombia y en el mundo est\u00e1 circulando un documental titulado \u201c9.70\u201d, de la realizadora Victoria Solano, donde analiza la resoluci\u00f3n 970 aprobada en la firma del TLC en el\u00a0 que \u00a0se impide a los campesinos reservar parte de su cosecha para la pr\u00f3xima siembra. En base a esa resoluci\u00f3n en el municipio arrocero Campoalegre, departamento de Huila, se incautaron y destruyeron toneladas de arroz<a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>El segundo problema para Mondrag\u00f3n es \u201cla destrucci\u00f3n de la institucionalidad agropecuaria\u201d ya que Colombia necesita \u201cuna poderosa instituci\u00f3n de cr\u00e9dito agropecuario\u201d de car\u00e1cter estatal para planificar el mercado agropecuario, garantizar precios m\u00ednimos y evitar que los campesinos se endeuden pagando altos intereses.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo destaca el acaparamiento de la tierra. \u201cM\u00e1s de 16 millones de hect\u00e1reas aptas para la agricultura est\u00e1n desperdiciadas en manos de grandes propietarios, ocasionando que Colombia tenga los precios\u00a0 m\u00e1s altos de la tierra e toda Am\u00e9rica Latina\u201d, se\u00f1ala Mondrag\u00f3n. M\u00e1s grave a\u00fan es que la guerra provoc\u00f3 \u201cun acelerado proceso de despojo o traspaso de tierras ya cultivadas por los campesinos\u201d.<b>\u00a0<\/b><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Los derechos del campesinado<\/b><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Desde 1990 en que se produjo la apertura econ\u00f3mica, la producci\u00f3n de ma\u00edz cay\u00f3 de 700 mil a 200 mil hect\u00e1reas; el trigo de 60 a s\u00f3lo cinco mil; el arroz de riego de 330 mil a 140 mil hect\u00e1reas; desde 2010 la papa cay\u00f3 de 150 a 90 mil hect\u00e1reas y el frijol se redujo a la mitad<a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>. Nadie puede dudar de la profunda crisis que afecta a las familias campesinas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el nudo del problema agraria est\u00e1 en otro lugar. El pliego de demandas del paro campesino, sector que representa el 32% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, se\u00f1ala en su punto tercero: \u201cExigimos reconocimiento a la territorialidad campesina, de afrodescendientes e ind\u00edgenas\u201d. Exigen, por tanto, \u201cla delimitaci\u00f3n y constituci\u00f3n inmediata de las Zonas de Reserva Campesina (ZRC)\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Las ZRC fueron creadas en 1994 a trav\u00e9s de la ley 160 que promueve \u201cla regulaci\u00f3n, limitaci\u00f3n y ordenamiento de la propiedad rural, la eliminaci\u00f3n de su concentraci\u00f3n y el acaparamiento de tierras bald\u00edas, as\u00ed como fomentar la peque\u00f1a propiedad campesina y prevenir la descomposici\u00f3n de la econom\u00eda campesina del colono\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>. En suma, la ley buscaba defender al campesino frente a la voracidad de los terratenientes.<\/p>\n<p>Hasta el momento se han creado seis ZRC, en zonas que se encuentran \u201cen los l\u00edmites de la frontera agropecuaria, en regiones altamente afectadas por la din\u00e1mica de la confrontaci\u00f3n armada y ausentes de la presencia estatal\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>. La mayor\u00eda fue solicitada de forma directa por procesos de organizaci\u00f3n campesina, como alternativa a la din\u00e1mica de violencia. Desde la llegada de \u00c1lvaro Uribe al gobierno, en 2002, la creaci\u00f3n de esas zonas fue bloqueada.<\/p>\n<p>Aunque la legalidad juega a favor de los campesinos, las ZRC son \u201cvilipendiadas por los militares, terratenientes y gamonales\u201d, como se\u00f1ala Alfredo Molano. Es, entonces, un problema pol\u00edtico, de poder, de relaci\u00f3n de fuerzas. Por eso la Declaraci\u00f3n Pol\u00edtica de la Cumbre nacional, Agraria, Campesina y Popular reunida el 12 de setiembre en la Universidad Nacional en Bogot\u00e1, se\u00f1ala: \u201cLuchamos por el reconocimiento pol\u00edtico del campesinado\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>Se trata de inversi\u00f3n social en la poblaci\u00f3n rural y, en paralelo, de garant\u00edas reales para el ejercicio de sus derechos pol\u00edticos. Un reciente estudio del\u00a0 Centro de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n Popular (CINEP), uno de los m\u00e1s prestigiosos centros de estudios del pa\u00eds, coincide en que el Estado tiene una \u201cdeuda hist\u00f3rica\u201d con los campesinos y que \u201cha fracasado en asegurar un satisfactorio reconocimiento pol\u00edtico del campesinado\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Es el sector que ha sufrido los m\u00e1s altos niveles de victimizaci\u00f3n y violaci\u00f3n de los derechos humanos en las cinco d\u00e9cadas de guerra. El CINEP incluye entre los campesinos a pueblos ind\u00edgenas, comunidades negras, mujeres y j\u00f3venes rurales quienes padecen \u201cdesvalorizaci\u00f3n y d\u00e9ficit en la representaci\u00f3n pol\u00edtica antigua y estructural.\u201d<\/p>\n<p>A ellos se suman las v\u00edctimas del conflicto armado, los desplazados, y los nuevos afectados por el TLC, peque\u00f1os y medianos propietarios. Un reciente informe de Human Rights Watch se\u00f1ala que el conflicto armado \u201cha forzado a m\u00e1s de 4,8 millones de colombianos a abandonar sus hogares\u201d, siendo el pa\u00eds con m\u00e1s desplazados del mundo, que se han visto forzados a abandonar seis millones de hect\u00e1reas que fueron usurpadas por terratenientes<a title=\"\" href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Con estas tremendas asimetr\u00edas de poder y representaci\u00f3n en el Estado, se cerr\u00f3 el primer cap\u00edtulo de lo que podemos llamar como el retorno triunfal del campesinado. El 12 de setiembre miles de delegados asistieron a la Cumbre Agraria. El mismo d\u00eda el gobierno convoc\u00f3 el Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural, dominada por la presencia de la Sociedad de Agricultores Colombianos (SAC) que propone la agricultura a gran escala y est\u00e1 muy lejos de las necesidades campesinas.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los grupos campesinos no asistieron o se retiraron de la reuni\u00f3n, entre otras cosas porque, como dijo un papicultor de Boyac\u00e1, el gobierno insiste en no modificar el TLC. Mientras el gobierno cosech\u00f3 algunos \u00e9xitos a corto plazo, al negociar por separado con los diversos sectores y desactivar as\u00ed la protesta, los campesinos pueden considerarse los grandes vencedores de este pulso.<\/p>\n<p>Colocaron sus demandas en lugar destacado de la agenda pol\u00edtica y gestaron la primera crisis de gobierno en d\u00e9cadas. Buena parte de la poblaci\u00f3n entendi\u00f3 que est\u00e1 en juego la soberan\u00eda alimentaria y que el TLC la vulnera. Establecieron una potente confluencia entre los principales actores rurales, moviliz\u00e1ndose de forma pac\u00edfica, sin crear un aparato que los hegemonice desde arriba. Su voz estar\u00e1 en las negociaciones de La Habana aunque ellos no formen parte de la cita.<\/p>\n<p><em><strong>Ra\u00fal Zibechi<\/strong> es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/\">www.americas.org<\/a>)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u201cLa papa caliente\u201d, <i>El Espectador<\/i>, 31 de agosto de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> \u201cDeclaraci\u00f3n Pol\u00edtica Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular\u201d, 13 de setiembre de 2013 en <a href=\"http:\/\/www.nasaacin.org\">www.nasaacin.org<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> \u201cLa joda va para largo\u201d, <i>El Espectador<\/i>, 24 de agosto de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\"><i><b>[4]<\/b><\/i><\/a><i> El Espectador<\/i>, 24 de agosto de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> <i>El Colombiano<\/i>, Medell\u00edn, 3 de setiembre de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> <i>Colombia Informa<\/i>, 3 de setiembre de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> <i>Semana<\/i>, 22 de junio de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> H\u00e9ctor Mondrag\u00f3n, \u201cLa gran oportunidad del agro\u201d, <i>Caja de Herramientas<\/i>, Bogot\u00e1, 5 de setiembre de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> El video se puede ver en youtube bajo el t\u00edtulo \u201c9.70\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> <i>Le Monde Diplomatique<\/i> edici\u00f3n Colombia, setiembre 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> <i>IPS<\/i>, Bogot\u00e1, 29 de agosto de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> \u201cZonas de Reserva Campesina\u201d, ILSA-INCODER; Bogot\u00e1, 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> Idem p. 27.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> Cumbre Nacional, Agraria, Campesina y Popular, Bogot\u00e1, 12 de setiembre de 2013, en <a href=\"http:\/\/www.nasaacin.org\">www.nasaacin.org<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref15\">[15]<\/a> CINEP, \u201cLuchas sociales, derechos humanos y representaci\u00f3n pol\u00edtica del campesinado 1988-2012\u201d, Bogot\u00e1, agosto 2013, p. 7.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref16\">[16]<\/a> Guillermo Rico Reyes, \u201cColombia, el pa\u00eds con m\u00e1s desplazados del mundo\u201d, <i>Desdeabajo<\/i>, 18 de setiembre de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinco d\u00e9cadas de guerra empeoraron las cosas. Los terratenientes acaparan cada vez m\u00e1s tierras, expulsando y expropiando por la fuerza a los campesinos. El paro agrario que comenz\u00f3 en agosto fue el Ya Basta de un sector que no aguanta m\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":10683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4912,4913,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10681","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-movimientos-sociales","category-soberania-alimentaria","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10681\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10681"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}