{"id":10696,"date":"2013-09-24T18:03:22","date_gmt":"2013-09-24T23:03:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10696"},"modified":"2013-09-25T08:53:50","modified_gmt":"2013-09-25T13:53:50","slug":"el-olvido-causa-de-la-tragedia-en-la-montana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-olvido-causa-de-la-tragedia-en-la-montana\/","title":{"rendered":"El olvido, causa de la tragedia en La Monta\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero-600x450.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10701\" alt=\"guerrero-600x450\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero-600x450-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero-600x450-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero-600x450.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En la Monta\u00f1a de Guerrero, los da\u00f1os causados por el Hurac\u00e1n Manuel evidencian otro tipo de problemas: la falta de un programa de atenci\u00f3n y de emergencia ante desastres naturales, y que la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de los municipios de la parte alta se encuentra en una situaci\u00f3n endeble. Es actualmente un lugar devastado y el drama social de pobreza aumenta, dado que se convirti\u00f3 en zona de desastre y de emergencia humanitaria. La Monta\u00f1a de Guerrero es el otro M\u00e9xico, el de los de abajo, la expresi\u00f3n m\u00e1s n\u00edtida de un pa\u00eds m\u00e1s all\u00e1 de los discursos gubernamentales y megaproyectos econ\u00f3micos.<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>En esta zona de Guerrero, la ausencia de escuelas, medicinas, luz el\u00e9ctrica y otros servicios aumenta el peso de la ignominia. No hay agua potable. En los pueblos m\u00e1s alejados es necesario caminar varios kil\u00f3metros para obtener agua y alimentos. Las casas de adobe, teja, zacate y ca\u00f1uelas, en muchos lugares est\u00e1n colapsadas y contrastan con aquellas construidas con tabiques y cemento de quienes migraron. Los\u00a0 caminos y carreteras est\u00e1n en mal estado. Los ind\u00edgenas caminan descalzos por los senderos de la pobreza y las inclemencias del tiempo. La Monta\u00f1a es un escenario de exclusi\u00f3n social que se acent\u00faa con los da\u00f1os causados por el fen\u00f3meno natural.<\/p>\n<p>La Monta\u00f1a de Guerrero est\u00e1 integrada por 19 municipios: Alpoyeca, Acatepec, Atlixtac, Atlamajalcingo del Monte, Alcozauca, Cochoapa, Illiatenco, Malinaltepec, Metlat\u00f3noc, Tlalixtaquilla, Cualac, Copanatoyac, Huamuxtitl\u00e1n, Xalpatl\u00e1huac, Xochihuehuetl\u00e1n, Olinal\u00e1, Zapotitl\u00e1n Tablas, Tlacoapa y Tlapa de Comonfort. Es la zona de mayor poblaci\u00f3n ind\u00edgena en Guerrero. Aqu\u00ed han cohabitado hist\u00f3ricamente los pueblos originarios me\u00b4phaa, na Savi, nahua y los mestizos despu\u00e9s de la colonizaci\u00f3n. La poblaci\u00f3n es 80 por ciento ind\u00edgena. En general supera los 300 mil habitantes. La mayor parte de los municipios est\u00e1n catalogados con bajos \u00edndices de desarrollo humano y ah\u00ed se localizan Cochoapa el Grande y Metlat\u00f3noc, considerados como los m\u00e1s pobres de Latinoam\u00e9rica, con niveles de calidad de vida similar a pa\u00edses africanos.<\/p>\n<p>La Monta\u00f1a es un lugar donde se sintetiza el drama de la exclusi\u00f3n social y la pobreza. Entre los problemas que agobian a la poblaci\u00f3n est\u00e1n los conflictos agrarios, la militarizaci\u00f3n, el narcotr\u00e1fico, el analfabetismo, la falta de instituciones educativas y de salud, la explotaci\u00f3n forestal desmedida por las empresas y los madereros, la violencia intrafamiliar, el alcoholismo y la violaci\u00f3n a los derechos humanos por parte de las autoridades. Es un escenario abundante en problemas sociales y que adem\u00e1s se conjuga con la injusticia hist\u00f3rica y explotaci\u00f3n econ\u00f3mica que padecen los pueblos ind\u00edgenas desde la \u00e9poca colonial. Pero a la par, existe tambi\u00e9n una lucha tenaz de resistencia y trabajo articulado en el cual organizaciones sociales, ind\u00edgenas y ciudadanos impulsan por mejorar las condiciones de vida.<\/p>\n<p>Durante siglos y d\u00e9cadas, los pueblos ind\u00edgenas han luchado y gestionado ante las autoridades en turno demandas b\u00e1sicas: carreteras, agua, electricidad, apoyos productivos, pacas de l\u00e1mina, servicios de drenaje, escuelas, construcci\u00f3n de bordos de abrevadero, apoyos para las siembras, respeto a sus costumbres y reconocimiento de sus derechos m\u00e1s elementales. La lucha tenaz ha logrado arrebatar peque\u00f1as migajas a las autoridades, pero la situaci\u00f3n es a\u00fan de adversidad. Con el Hurac\u00e1n Manuel y los estragos que caus\u00f3 la poca infraestructura carretera, de salud y educativa, lo logrado qued\u00f3 seriamente da\u00f1ado. Las viviendas y parte del patrimonio de familias enteras se perdieron. Las primeras carreteras en estos parajes se abrieron en la d\u00e9cada de los sesentas, como parte de los proyectos del extinto Instituto Nacional Indigenista para proveer a los pueblos de v\u00edas de acceso. Las v\u00edas Tlapa \u2013 Puebla y Tlapa \u2013 Chilpancingo, principales rutas de acceso, sufrieron considerables da\u00f1os, pero ya se consigui\u00f3 reabrirlas. La carretera Tlapa \u2013 Marquelia (que, por cierto, fue inaugurada tres veces y anunciada como mega proyecto por Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox), hoy resulta intransitable y con graves afectaciones en los tramos que comunican con Malinaltepec, Iliatenco y San Luis Acatl\u00e1n.<\/p>\n<p>Lo que el fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico dej\u00f3 a la vista, adem\u00e1s de los da\u00f1os, es la falla de las pol\u00edticas p\u00fablicas de atenci\u00f3n social, de seguridad ciudadana, la falta de planes de contingencia, el mal material con que se construyen carreteras y puentes, y el desv\u00edo de recursos que hacen empresas constructoras, pol\u00edticos y autoridades. Son d\u00e9cadas de olvido y negligencia. El discurso del desarrollo se vino abajo. En Tlapa, por ejemplo, un puente que se estaba construyendo para conectar la ciudad con un \u00e1rea poblada, se cay\u00f3. Igual sucedi\u00f3 con otros pueblos y municipios. Las v\u00edas de comunicaci\u00f3n generalmente se construyen sin realizar los estudios t\u00e9cnicos necesarios y sin prever continencias y desastres naturales. La infraestructura carretera est\u00e1 en situaci\u00f3n de desastre. No hay suficiente n\u00famero de albergues. No hay planes de emergencia ni para sismos, huracanes, situaciones alimentarias o de salud, a\u00fan sabiendo que La Monta\u00f1a es una zona de riesgos geogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Los esfuerzos de organizaci\u00f3n para resolver los problemas son iniciativas surgidas de los ciudadanos hasta el momento. Desde Tlapa resaltan los esfuerzos del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, los estudiantes de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional, de la Escuela Normal Regional, de la radiodifusora XEZV La Voz de la Monta\u00f1a, de profesores biling\u00fces, del Grupo de Danza Pakilis Kuika Kalis, de Kahua Sisiki A.C, de la red Macuilx\u00f3chilt, de algunos estudiantes de la Preparatoria 11 de la Universidad Aut\u00f3noma de Guerrero, el Museo Comunitario Tlapan, escuelas y delegaciones de diversas colonias, hombres, mujeres y ciudadanos an\u00f3nimos que desde diversos lugares informan, recogen testimonios, difunden, se organizan, donan, apoyan y convocan tanto en la regi\u00f3n y la entidad como en el extranjero para ayudar a los damnificados. Por medio de las redes sociales como facebook, youtube, twitter y el correo electr\u00f3nico, ciudadanos que han logrado subir a la parte alta de la Monta\u00f1a env\u00edan fotograf\u00edas, testimonios e im\u00e1genes de la situaci\u00f3n que prevalece en las poblaciones. Las im\u00e1genes muestran el desastre y el dolor en que se ven envueltos muchos habitantes. Pero a\u00fan hay zonas que permanecen incomunicadas y de las cuales no se sabe absolutamente nada.<\/p>\n<p>A nivel regional las autoridades comunitarias y civiles de los pueblos, comisarios, ancianos, hombres y mujeres, la Polic\u00eda Comunitaria, la Polic\u00eda Ciudadana de Huamuxtitl\u00e1n, el Consejo Regional de Seguridad y Justicia de la Polic\u00eda Ciudadana de Temalacatzingo y otros actores sociales se movilizan de igual manera difundiendo la realidad regional y realizando labores de rescate, apoyo, donaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de los trabajos en diversos lugares. Ha correspondido a las autoridades comunitarias la responsabilidad de abrir caminos, de apoyar a la gente, de salir de sus pueblos en trayectos a pie para llegar hasta Tlapa, el principal centro econ\u00f3mico regional, para solicitar apoyo. Provienen de Malinaltepec, de Cochoapa el Grande, de Metlat\u00f3noc, de Tlacoapa, Acatepec, Copanatoyac, yZapotitl\u00e1n Tablas.<\/p>\n<p><b>Los da\u00f1os<\/b><\/p>\n<p>Los da\u00f1os no han sido cuantificados. Los datos hasta ahora son aislados y corresponden a comunidades donde han logrado llegar algunas autoridades, as\u00ed como miembros de organizaciones ciudadanas. Los muertos rebasan varias decenas. En Malinaltepec, Tlapa, Acatepec, Tlacoapa, Metlat\u00f3noc y Cochoapa arrojan las mayores p\u00e9rdidas humanas. Pero hay poblaciones que siguen incomunicadas como Barranca Pobre, El Mirador, Yerbasanta y Puerto de Buenavista, en Acatepec. Por la zona na savi est\u00e1n Zitlaltepec, Dos R\u00edos, San Marcos, Itia Ndichi Ko\u00b4o, Santa Cruz y otros pueblos de Cochoapa. Situaci\u00f3n similar pasa en San Miguel, en Alcozauca; en Valle Hermoso, Metlat\u00f3noc y otros lugares. La mayor parte de los sembrad\u00edos de ma\u00edz, frutales, caf\u00e9 y otras plantaciones fueron devastados. La m\u00e1s importante zona de siembra en la zona baja, que comprende Copanatoyac, Tlapa, Alpoyeca, Huamuxtitl\u00e1n y Xochihuehuetl\u00e1n est\u00e1 perdida. La principal v\u00eda terrestre de Tlapa a Chilpacingo estuvo incomunicada cuatro d\u00edas en el punto de Santa Isabel, Atlixtac y en Atlamajalcingo del R\u00edo, cerca de Tlapa. Por la parte que comunica con Puebla, fue en el punto de Huamuxtitl\u00e1n donde el r\u00edo se desbord\u00f3 y alcanz\u00f3 altos niveles en el punto de La Laguna. Hasta ahora se ha logrado restablecer la comunicaci\u00f3n en los puntos mencionados, as\u00ed como los servicios de telefon\u00eda. Hay puentes derribados, carreteras truncadas, escuelas y viviendas inundadas, animales y sembrad\u00edos perdidos en la zona baja.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero02-600x450.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10700\" alt=\"guerrero02-600x450\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero02-600x450-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero02-600x450-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/guerrero02-600x450.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Tlapa, el principal centro regional y econ\u00f3mico, se vio afectado por la creciente de los r\u00edos y barrancas. Hubo deslaves, veh\u00edculos arrastrados, casas derribadas y damnificados de varias colonias. Se reportan dos muertos. Los refugios temporales se instalaron en la Casa Cat\u00f3lica y otros lugares. Ah\u00ed colonos y gente solidaria acude a brindar su apoyo a los damnificados.<\/p>\n<p>En la zona alta, de la carretera de Tlapa a Marquelia, s\u00f3lo se alcanza a llegar hasta Alacatlatzala y La Ci\u00e9nega. De ah\u00ed a San Luis Acatl\u00e1n se encuentran incomunicadas numerosas poblaciones. En d\u00edas recientes se logr\u00f3 establecer contacto con Malinaltepec. Por la carretara que conduce a Metlat\u00f3noc y Cochoapa s\u00f3lo se alcanza a llegar hasta el Gitano y Cocuilotlatzala. De poblaciones mas alejadas como Dos R\u00edos, Calpanapa, Valle Hermoso y otros lugares han llegado caminando durante varias horas y d\u00edas. Relatan un panorama catastr\u00f3fico y claman ayuda. Hasta all\u00e1 no ha llegado el apoyo gubernamental ni civil. Tlacoapa y Acatepec siguen incomunicados. La creciente del agua derrib\u00f3 puentes, casas y escuelas.<\/p>\n<p>La maquinaria para arreglar las v\u00edas de comunicaci\u00f3n est\u00e1 inactiva. La iniciativa de salir adelante recae en la propia poblaci\u00f3n de La Monta\u00f1a. Los reflectores se encuentran dirigidos a los centros urbanos. La maquinaria existente en la regi\u00f3n no alcanza a cubrir las necesidades para rehacer las carreteras y pertenece a particulares. Los datos oficiales indican 29 muertos; 19 en Malinaltepec, dos en Tlapa y ocho en Acatepec. Los nombres de pueblos que no aparec\u00edan en discursos hoy se hacen presentes como parte de la cifra de la tragedia. Los invisibles se hacen visibles en un drama de dolor. Del d\u00eda 13 de septiembre hasta ahora solo se van acumulando cifras, testimonios, datos e informaci\u00f3n de lo que ha pasado.<\/p>\n<p><b>Por los caminos del olvido<\/b><\/p>\n<p>La Sierra Madre del Sur ocupa la mayor parte del territorio de La Monta\u00f1a. La agricultura de temporal es la actividad b\u00e1sica. Se cultiva ma\u00edz, frijol, chile y calabaza en las escarpadas laderas de la serran\u00eda. La producci\u00f3n apenas permite obtener cosechas para el autoconsumo. En la mayor\u00eda de los pueblos hay mujeres y ancianos. Los ni\u00f1os caminan descalzos y cubiertos con poca ropa. Los hombres se encuentran en las ciudades o trabajando en Estados Unidos. La dieta alimenticia es tortilla con sal, chile, salsa, frijoles, quelites y en raras ocasiones carne. La alimentaci\u00f3n precaria se resuelve con comida chatarra que llega de Tlapa, como refrescos, sopas maruchan y frituras. Es notable la desnutrici\u00f3n y la pobreza alimentaria. Estos son los caminos del olvido. El panorama en los pueblos es de hambre, pobreza, falta de servicios, escuelas sin maestros, casas de adobe, teja o algunas construcciones de concreto. Es un cuadro de marginaci\u00f3n extrema y pobreza. Desde aqu\u00ed el mundo es otro.<\/p>\n<p>Los problemas de salud y atenci\u00f3n m\u00e9dica son diversos. Los ind\u00edgenas recurren a pr\u00e1cticas m\u00e9dicas ancestrales y a curarse con bebidas de hierbas debido a la falta de hospitales. Buscan sanar a sus enfermos con rezos, \u201csacando la suerte\u201d, formas de adivinaci\u00f3n o encomendarse a los santos. Acuden a rezar, con flores, copal velas y sacrifican animales en las cimas de los cerros, ci\u00e9nagas o en los lugares donde se sufri\u00f3 el accidente, el espanto o acuden a \u201clevantar la sombra\u201d. Las enfermedades comunes son tos, gripe, diarrea, disenter\u00eda, fiebres y calenturas que se convierten en enfermedades cr\u00f3nicas por la falta de m\u00e9dicos y medicinas. Los problemas graves como heridas, cortaduras, piquetes de alacr\u00e1n, c\u00e1ncer, tuberculosis, diabetes o pulmon\u00edas es poco probable que tengan atenci\u00f3n. El traslado de sus comunidades a Tlapa, el centro regional de mayor importancia, es caro. Algunos mueren en el camino y muchos se resignan a quedarse en sus lugares de origen. La cobertura de los servicios de salud es poca ante la demanda de una amplia poblaci\u00f3n distribuida en numerosas poblaciones y no alcanzan los servicios m\u00e9dicos. Otra situaci\u00f3n que agudiza los problemas es la falta de equipo t\u00e9cnico y humano para realizar las actividades de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En La Monta\u00f1a el nivel de escolaridad de la poblaci\u00f3n es muy bajo. Un amplio sector s\u00f3lo tiene estudios de primaria. El analfabetismo es extendido. La deserci\u00f3n escolar es constante y se acent\u00faa durante los meses que inicia la migraci\u00f3n al norte del pa\u00eds. En algunas comunidades no hay escuelas y faltan maestros. Las chozas improvisadas o casas particulares son espacios que sirven como escuelas. Los ni\u00f1os acuden a sesiones con los est\u00f3magos semivac\u00edos y aprenden a deletrear entre la desnutrici\u00f3n y enfermedades que les aquejan. Ser ni\u00f1o en La Monta\u00f1a es una etapa poco conocida. Desde temprana edad se incorporan a las actividades econ\u00f3micas y laborales. Desde cuidar las cabras, acarrear agua de los arroyos, cortar le\u00f1a, sembrar y colaborar en la econom\u00eda familiar. El estudio no garantiza un mejor nivel de vida. Y cuando la familia decide partir los ni\u00f1os acompa\u00f1an a sus padres a laborar como jornaleros agr\u00edcolas en las zonas agroindustriales de Sinaloa, Baja California u otro estado del norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>\u00bfEl gobierno? \u00bfQui\u00e9n es ese se\u00f1or?<\/b><\/p>\n<p>Aqu\u00ed el gobierno se traduce en la presencia de \u201cingenieros, licenciados y t\u00e9cnicos\u201d de algunas instituciones que se aparecen eventualmente y se desconoce el impacto de sus acciones o el nombre mismo de las instituciones. Los maestros son los que se mantienen un mayor tiempo. Pero tambi\u00e9n algunos solo est\u00e1n pocos d\u00edas y retornan a Tlapa.<\/p>\n<p>\u201cMira profe \u2013 dice una se\u00f1ora &#8211; aqu\u00ed cuando vienen los del gobierno es porque quieren voto. Y ya sabemos que nos van dar cubetas, abono y cosas. Ya sabemos. Son iguales. Todos son iguales. Despu\u00e9s ya nunca regresan. Esa es la mera verdad. \u00bfEl gobierno? \u00bfQui\u00e9n sabe qui\u00e9n es ese se\u00f1or?\u201d. A los candidatos los conocen por medio de la propaganda, las pintas y referencias lejanas o los asocian con los colores de los partidos. Incluso existen instituciones de las cuales no se sabe nada.<\/p>\n<p>Estos son lugares olvidados por las autoridades gubernamentales. A La Monta\u00f1a han venido presidentes como Vicente Fox a inaugurar programas de desarrollo social. Igual lo hicieron Felipe Calder\u00f3n, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas de Gortari y muchos otros. La parafernalia transmitida en medios de comunicaci\u00f3n nacional es solo por un d\u00eda. Muchas acciones no se ejecutaron. Pol\u00edticos como Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador iniciaron su campa\u00f1a presidencial en 2006 en Metlat\u00f3noc, pero despu\u00e9s no ha retornado. Para la gente, los pol\u00edticos van y vienen, y los problemas contin\u00faan. Incluso los gobiernos municipales poco impacto tienen y gobiernan sin visi\u00f3n, a veces favorecidos por alguna corriente pol\u00edtica, ya sea del Partido Revolucionario Institucional (PRI) o del Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD), que son los partidos con mayor presencia.\u00a0 La gente aprendi\u00f3 que en las campa\u00f1as electorales los candidatos prometen todo, regalan cosas o dan apoyos econ\u00f3micos por los votos; sin embargo, cuando asumen el poder, administran desde Tlapa, Chilpancingo o la Ciudad de M\u00e9xico, y en pocas ocasiones suben a las comunidades.<\/p>\n<p>El olvido no solo es de las autoridades locales, diputados y gobiernos de distinto color partidario. La espiral de olvido y negaci\u00f3n crece, se profundiza y la sobrevivencia cotidiana es de zozobra e incertidumbre. En las humildes casas de adobe y teja, de ca\u00f1uelas y paja hay una constante preocupaci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 comer ma\u00f1ana? o \u00bfqu\u00e9 hacer ante la adversidad? Las mujeres ponen la mirada en el horizonte, nost\u00e1lgicas y con la constante esperanza de que alg\u00fan d\u00eda las cosas cambien. Los maizales se perdieron. Es la incertidumbre que est\u00e1 latente. Cada d\u00eda que pasa es una forma de resistir entre el hambre y la miseria, en el olvido institucional y la lejan\u00eda de estar en un lugar donde el mundo es otro, como si estuvi\u00e9ramos en otro pa\u00eds. La salida a esta situaci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de discursos pol\u00edticos y de pol\u00edticas asistencialistas que durante d\u00e9cadas los gobiernos en turno han impulsado. Se trata de un replanteamiento de estrategias, de acciones y de trabajo horizontal y de cercan\u00eda con la gente, desde, para y con ellos. Si no es as\u00ed s\u00f3lo se verter\u00e1n m\u00e1s discursos y vendr\u00e1n muchos personajes m\u00e1s a La Monta\u00f1a, se tomar\u00e1n la foto y continuar\u00e1n administrando los problemas y postergando las soluciones.<\/p>\n<p>Las autoridades atendieron de manera tard\u00eda la situaci\u00f3n pero no tienen un planteamiento claro de prevenci\u00f3n y emergencia para brindar respuestas precisas y seguridad a la poblaci\u00f3n. En una reuni\u00f3n de autoridades estatales un se\u00f1or preguntaba: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no llegaron cuando m\u00e1s se les necesitaba?\u201d, a militares y al coordinador de la instancia gubernamental del Comit\u00e9 de Planeaci\u00f3n de Desarrollo de Guerrero. En los testimonios de la gente el drama no se alcanza a dimensionar: \u00bfporqu\u00e9 a nosotros? Impotente, narra un joven del pueblo de la Uni\u00f3n de las Peras que vio como se deslizaba el cerro que cubri\u00f3 casas y bloque\u00f3 los caminos. \u00bfQu\u00e9 acaso no valemos, qu\u00e9 no existimos? \u00bfPor qu\u00e9 nada m\u00e1s vienen en tiempo de votos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n? \u00bfPor qu\u00e9 nom\u00e1s en las ciudades se preocupan? Son muchas las voces de impotencia, rabia, coraje, frustraci\u00f3n, resignaci\u00f3n, indignaci\u00f3n y dolor.<\/p>\n<p>De retorno, entre el camino de Atlamajalcingo del Monte a Tlapa, todav\u00eda y antes de partir, una anciana dice: \u201cMira profe, usted tampoco se olvide. Diga algo. Cuente lo que aqu\u00ed pasa\u201d.<\/p>\n<p>Publicado en <a href=\"http:\/\/desinformemonos.org\/2013\/09\/una-mirada-desde-abajo-a-las-inundaciones-en-guerrero\/\">Desinform\u00e9monos<\/a> el 23 de septiembre y reproducido con permiso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hurac\u00e1n Manuel se ensa\u00f1\u00f3 con la zona m\u00e1s empobrecida de Guerrero, y descubri\u00f3 d\u00e9cadas de olvido y corrupci\u00f3n gubernamental. Son las propias organizaciones comunitarias quienes se encargan ahora del rescate y reconstrucci\u00f3n de lo que el agua no se llev\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"author":348,"featured_media":10701,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-10696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/348"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10696"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}