{"id":1083,"date":"2007-04-18T14:18:04","date_gmt":"2007-04-18T14:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1083"},"modified":"2015-12-28T16:46:46","modified_gmt":"2015-12-28T21:46:46","slug":"4162","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4162\/","title":{"rendered":"Una prolongada inestabilidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace diez a&ntilde;os se instal&oacute; en Ecuador la inestabilidad pol&iacute;tico-social, como consecuencia de la irrupci&oacute;n de nuevos actores (el movimiento ind&iacute;gena) enfrentados a la resistencia de las viejas elites que se niegan a abandonar el control del Estado. <\/strong><\/p>\n<p>El abrumador triunfo del presidente Rafael Correa en la consulta del pasado domingo 15 de abril, en la que su propuesta de convocar una Asamblea Constituyente consigui&oacute; el respaldo de m&aacute;s del 80% de los ecuatorianos, abre un proceso electoral para elegir constituyentes con una fuerte polarizaci&oacute;n entre la derecha y el gobierno. <\/p>\n<p>En sus primeros meses de gobierno Correa no pudo superar la inestabilidad institucional que vive el pa&iacute;s desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os: desde 1996 ning&uacute;n presidente termin&oacute; su mandato, ante las reiteradas insurrecciones y protestas sociales que sacudieron al pa&iacute;s. Parece dif&iacute;cil que ahora lo consiga, ya que la poblaci&oacute;n&mdash;y muy en particular el movimiento ind&iacute;gena&mdash;no parece dispuesta a tolerar el dominio de las elites blancas que sumieron al pa&iacute;s en la pobreza pese a contar con amplios recursos naturales, sobre todo petr&oacute;leo; y esas elites no se resignan a perder sus privilegios provocando un clima de confrontaci&oacute;n. <\/p>\n<p>El sorprendente triunfo de Correa en las elecciones del 26 de noviembre, se relaciona con la existencia de una sociedad civil organizada que ha venido mostrando su rechazo a los planes neoliberales. Sin partido y sin candidatos al Congreso, el nuevo presidente cuenta con el respaldo de una porci&oacute;n significativa de los ecuatorianos. Tiene por delante la ardua tarea de desmontar un Estado colonial creado por las elites. Su principal arma, que viene provocando una tenaz resistencia de esas mismas elites, es la convocatoria de una Asamblea Constituyente que permita refundar el pa&iacute;s y dotarlo de un Estado que represente a quienes han sido excluidos durante cinco siglos. <\/p>\n<h3>La historia larga <\/h3>\n<p>El &uacute;ltimo presidente que termin&oacute; su mandato fue el conservador Sixto Dur&aacute;n Ball&eacute;n (1992-1996). A partir de ese momento se sucedieron ocho presidentes en un clima de agitaci&oacute;n social casi continua. Pero la inestabilidad comenz&oacute; en realidad en 1990, cuando un potente levantamiento ind&iacute;gena, en el mes de junio, comandado por la Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas del Ecuador (Conaie) provoc&oacute; un temblor pol&iacute;tico y social y coloc&oacute; a los ind&iacute;genas en el centro del escenario ecuatoriano. En adelante ser&aacute;n la fuerza con la que ser&aacute; necesario negociar o confrontar. Y ya no volver&aacute;n a ser un actor secundario o sumergido. <\/p>\n<p>Abdal&aacute; Bucaram venci&oacute; en las elecciones de 1996, pero su gobierno dur&oacute; menos de seis meses ya que fue destituido por el Congreso al declararle &quot;incapacidad mental para gobernar&quot;. El derechista Bucaram realiz&oacute; una gesti&oacute;n tormentosa, plagada de irregularidades y provoc&oacute; masivas movilizaciones en su contra. Le sucedi&oacute; por unas horas la vicepresidenta Rosal&iacute;a Arteaga, pero el Congreso entreg&oacute; el poder a su presidente, Fabi&aacute;n Alarc&oacute;n, que actu&oacute; como presidente interino hasta que en agosto de 1998 Jamil Mahuad venci&oacute; en la segunda vuelta electoral al millonario Alvaro Noboa. <\/p>\n<p>Mahuad gobern&oacute; entre el 10 de agosto de 1998 y el 22 de enero de 2000. En esa fecha una amplia revuelta ind&iacute;gena apoyada por un grupo de coroneles rebeldes, entre los que destac&oacute; Lucio Guti&eacute;rrez, lo forz&oacute; a renunciar asumiendo el cargo el vicepresidente Gustavo Noboa. Todo esto sucedi&oacute; en medio de una quiebra financiera que llev&oacute; a congelar los dep&oacute;sitos de los ahorristas y a sustituir la moneda nacional por el d&oacute;lar. <\/p>\n<p>Las elecciones de 2002 las gan&oacute; Guti&eacute;rrez gracias al masivo apoyo ind&iacute;gena, ya que el ex coronel se hab&iacute;a comprometido con un programa de cambios profundos al declararse &quot;nacionalista, progresista y revolucionario&quot; y proponer una &quot;segunda independencia&quot; para Ecuador. Guti&eacute;rrez incluy&oacute; a destacados dirigentes ind&iacute;genas en su gabinete, como la canciller Nina Pacari, la primer mujer ind&iacute;gena en asumir ese cargo en el continente. <\/p>\n<p>Pronto Guti&eacute;rrez traicion&oacute; a sus aliados. Firm&oacute; un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), decidi&oacute; un programa de ajuste estructural y se apoy&oacute; en la derecha del Partido Social Cristiano (PSC). La Conaie sufri&oacute; una dura crisis de la que a&uacute;n no se ha recuperado totalmente. Por un lado, los dirigentes se alejaron de sus bases, ya que muchos ocuparon cargos en el gobierno. Por otro, Guti&eacute;rrez utiliz&oacute; los recursos del Estado para dividir y cooptar al movimiento, y lleg&oacute; a utilizar una represi&oacute;n selectiva contra los que resistieron, hasta que en julio de 2003, seis meses despu&eacute;s de instalado un gobierno que levant&oacute; enormes expectativas, la Conaie retir&oacute; a sus militantes del gabinete. <\/p>\n<p>En la medida que el gobierno de Guti&eacute;rrez se hac&iacute;a m&aacute;s impopular, crecieron las protestas. Los acuerdos con los organismos financieros internacionales llevaron a la privatizaci&oacute;n de las empresas estatales de electricidad y telecomunicaciones y la suspensi&oacute;n de las subvenciones para el consumo de gas. El 20 de abril de 2005 el Congreso destituy&oacute; a Guti&eacute;rrez en medio de una masiva protesta urbana focalizada en las clases medias y los j&oacute;venes de Quito, conocidos como los &quot;forajidos&quot; (nombre que el presidente hab&iacute;a usado contra sus cr&iacute;ticos). <\/p>\n<p>Su sucesor, Alfredo Palacio, tom&oacute; distancia de la pol&iacute;tica pro-estadounidense de Guti&eacute;rrez y nombr&oacute; al economista Rafael Correa como ministro de Econom&iacute;a. En este punto se produce un viraje en la historia reciente del pa&iacute;s. Desde el ministerio Correa negoci&oacute; con el presidente de Venezuela, Hugo Ch&aacute;vez, la venta de 500 millones de d&oacute;lares en bonos de la deuda externa y decidi&oacute; que una parte de las exportaciones de petr&oacute;leo no se usaran para pagar la deuda sino para gastos sociales. Pero las presiones de Washington, del FMI y del Banco Mundial forzaron la renuncia del ministro y Palacios promovi&oacute; un giro a la derecha y se dispuso a firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. <\/p>\n<p>El p&eacute;ndulo giraba una vez m&aacute;s hacia la derecha. Pero, tambi&eacute;n una vez m&aacute;s, los ind&iacute;genas tomaron la iniciativa. En marzo de 2006 se produjo el &uacute;ltimo gran levantamiento ind&iacute;gena (en total m&aacute;s de diez desde 1990). Manifestaciones, bloqueos de carreteras y paralizaci&oacute;n del pa&iacute;s que fueron respondidas por el gobierno con el decreto del estado de emergencia en la mitad del pa&iacute;s (11 de 22 provincias). <\/p>\n<p>Los sectores populares se movilizaron bajo <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">online casino<\/a>  el lema &quot;No queremos ser colonia de Estados Unidos&quot; y consiguieron una resonante victoria. El 15 de mayo de 2006 el gobierno de Palacios debi&oacute; dar marcha atr&aacute;s: decidi&oacute; expulsar a la Occidental Petroleum (OXY) y confiscar sus activos, una medida que ven&iacute;a reclamando el movimiento social, como forma de descomprimir la situaci&oacute;n. De esa manera, qued&oacute; trabada la firma del TLC ya que la Casa Blanca se&ntilde;al&oacute; que en esas condiciones no lo firmar&iacute;a. En este clima se produjo el triunfo electoral de Correa. <\/p>\n<h3>La historia reciente <\/h3>\n<p>De cara a las elecciones del 15 de octubre Rafael Correa cre&oacute; el grupo Alianza Pa&iacute;s, que re&uacute;ne a un conjunto de grupos progresistas. La izquierda tradicional present&oacute; sus candidatos, como suele hacerlo siempre. Y el movimiento ind&iacute;gena se empe&ntilde;&oacute; en la candidatura de Luis Macas, presidente de la Conaie. Ninguno de estos dos sectores tuvo mayor respaldo en las urnas y ninguna posibilidad de derrotar a la derecha aglutinada en torno al magnate bananero Alvaro Noboa. En la primera vuelta gan&oacute; Noboa (hubo denuncias de fraude nunca comprobadas ni descartadas) seguido de Correa. Para la segunda vuelta se cre&oacute; un vasto movimiento pol&iacute;tico-social de apoyo a la candidatura de Correa, integrado por los partidos Pachakutik (ind&iacute;gena), Movimiento Popular Democr&aacute;tico, Partido Socialista e Izquierda Democr&aacute;tica, pero sobre todo sostenido por m&aacute;s de 200 organizaciones sociales. <\/p>\n<p>Este amplio movimiento frustr&oacute; la victoria de la derecha que parec&iacute;a estar en condiciones de vencer. Correa se mostraba contrario al TLC, a considerar &quot;terroristas&quot; a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) como pretende la administraci&oacute;n Bush, dijo que no renovar&iacute;a el contrato de la base militar de Manta que operan las fuerzas armadas de Estados Unidos y apost&oacute; al proyecto de integraci&oacute;n regional liderado por Hugo Ch&aacute;vez, el ALBA (Alternativa Bolivariana de las Am&eacute;ricas). Sobre el tema clave del petr&oacute;leo fue tajante: &quot;No podemos permitir que de cada cinco barriles producidos, las multinacionales se lleven cuatro y nos dejen uno. Vamos a revisar la participaci&oacute;n del Estado en estos contratos&quot; <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. <\/p>\n<p>Aunque defendi&oacute; su amistad con Ch&aacute;vez dijo que no es &quot;chavista&quot;, pero asegur&oacute; que &quot;somos parte acreedora del socialismo del siglo XXI que busca la justicia social, la soberan&iacute;a nacional, la defensa de los recursos naturales y una integraci&oacute;n regional que se base en una l&oacute;gica de coordinaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n y complementariedad&quot; <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. Con este discurso y esos apoyos venci&oacute; en la segunda vuelta del 26 de noviembre con el 57% de los votos. <\/p>\n<p>Fuera del pa&iacute;s fue una sorpresa. Su triunfo fue abrumador en la sierra andina habitada por quechuas (lleg&oacute; al 75% en la provincia de Cotopaxi) y super&oacute; el 60% en casi todas las provincias de la selva. Pero perdi&oacute; en tres provincias de la costa&mdash;baluarte de la oligarqu&iacute;a bananera y financiera&mdash;aunque obtuvo una excelente votaci&oacute;n en varias de ellas, incluso en Guayas, donde est&aacute; Guayaquil la segunda ciudad del pa&iacute;s, alcanz&oacute; el 43% <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. <\/p>\n<p>Sin perder tiempo, Correa se propuso convocar la Asamblea Constituyente. De inmediato el Congreso puso reparos al se&ntilde;alar que los cien diputados electos no cesar&iacute;an en sus funciones aunque sesione la Asamblea. Por el contrario, Correa pretende que la Constituyente tenga la potestad de revocar al parlamento y a todos los cargos electos. El 1 de marzo el TSE (Tribunal Supremo Electoral) convoc&oacute; a los ecuatorianos a una consulta para que decidan si quieren convocar una Asamblea Constituyente, a celebrarse el 15 de abril. La convocatoria directa no la puede realizar el gobierno y como Correa no present&oacute; listas al parlamento la mayor&iacute;a de los diputados (57 en 100) se negaron a hacerlo. Por esa raz&oacute;n es necesario dar este paso intermedio. <\/p>\n<p>Pero a comienzos de marzo la mayor&iacute;a del Congreso decidi&oacute; relevar al presidente del TSE, que el mismo parlamento hab&iacute;a nombrado, por haber convocado al plebiscito. A su vez, el TSE destituy&oacute; a los 57 diputados que votaron la destituci&oacute;n de su presidente con el argumento de que la legislaci&oacute;n ordena la destituci&oacute;n de todo funcionario que obstruya un proceso electoral <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. La puja de poderes llev&oacute; a que el parlamento estuviera cerrado durante un mes. El gobierno apoy&oacute; la resoluci&oacute;n del TSE y mantuvo una guardia policial en torno al Congreso para impedir que los legisladores destituidos ingresaran al recinto y sesionaran. El Congreso volvi&oacute; a sesionar el 10 de abril, luego de un mes de inactividad, con una mayor&iacute;a de diputados suplentes, reconociendo de esa manera la validez de la destituci&oacute;n de los 57 diputados. La tenacidad de Correa hab&iacute;a triunfado ya que pudo superar la crisis sin violar la legislaci&oacute;n y consigui&oacute; hacer realidad el plebiscito para convocar la Constituyente. M&aacute;s a&uacute;n, a partir del ingreso de los suplentes el Congreso pas&oacute; a tener una mayor&iacute;a favorable al presidente. <\/p>\n<p>Parece evidente que Correa no podr&iacute;a haber salido airoso de esta confrontaci&oacute;n si no fuera por los amplios apoyos que goza entre la poblaci&oacute;n (un 70% seg&uacute;n los sondeos) y por el enorme descr&eacute;dito de la &quot;partidocracia&quot;, como denominan los ecuatorianos a los pol&iacute;ticos, a los que consideran corruptos. Ahora le queda por delante la elecci&oacute;n de los 130 integrantes de la Constituyente, que se realizar&aacute; entre octubre y noviembre de este a&ntilde;o. Cien ser&aacute;n elegidos por circunscripci&oacute;n provincial, 24 por circunscripci&oacute;n nacional y seis por los emigrantes residentes en Europa y Estados Unidos. <\/p>\n<h3>Un nuevo movimiento social <\/h3>\n<p>Los partidos de la derecha controlan la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s y el aparato estatal desde hace 25 a&ntilde;os. Incluso el ex jefe del FMI, Michel Camdesus, reconoci&oacute; que Ecuador se caracteriza &quot;por una relaci&oacute;n incestuosa entre banqueros, grupos de presi&oacute;n pol&iacute;tico-financieros y funcionarios corruptos&quot; <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. Esos llamados &quot;funcionarios corruptos&quot; son en realidad los pol&iacute;ticos de los partidos PRIAN (Partido Renovador Institucional de Acci&oacute;n Nacional) de Alvaro Noboa, el PSP (Partido Sociedad Patri&oacute;tica) del ex presidente Lucio Guti&eacute;rrez, el Partido Social Cristiano y la Uni&oacute;n Dem&oacute;crata Cristiana. Estos partidos se vienen repartiendo cargos y prebendas del Estado. Por esa raz&oacute;n la credibilidad del Congreso y de los pol&iacute;ticos apenas alcanza el 5%, y fue lo que permiti&oacute; que Correa ganara las elecciones, entre otras razones por no presentar candidatos al parlamento <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a>. <\/p>\n<p>Los 17 grupos econ&oacute;micos m&aacute;s grandes del pa&iacute;s cuentan con 563 empresas que tienen ingresos por cinco mil millones de d&oacute;lares&mdash;el 14% del PBI de Ecuador. Pero su declaraci&oacute;n del impuesto a la renta de 2005 equivale s&oacute;lo al 6% del total recaudado <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a>. S&oacute;lo el Grupo Noboa, de Alvaro Noboa que compiti&oacute; con Correa en las &uacute;ltimas elecciones, tiene 144 empresas, tuvo ingresos de 575 millones de d&oacute;lares en 2005 y ganancias de 3,9 millones de d&oacute;lares. Pero en el impuesto a la renta declar&oacute; apenas 978 mil d&oacute;lares <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>. Estos datos son una peque&ntilde;a muestra de los grupos econ&oacute;micos que dominan el pa&iacute;s, representados por la derecha y que nombran funcionarios corruptos que les permiten evadir impuestos. Y estos grupos temen que un gobierno transparente ponga fin a sus fabulosas ganancias. <\/p>\n<p>Contra este estado de cosas naci&oacute; en la &uacute;ltima d&eacute;cada un &quot;movimiento ciudadano&quot; que es el que ha llevado a Correa al gobierno. El economista Pablo D&aacute;valos sostiene que en Ecuador hubo tres actores importantes en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: los trabajadores, cuyo protagonismo se debilit&oacute; con el modelo neoliberal; los ind&iacute;genas, que pese a su gran protagonismo est&aacute; desgastado en sus &quot;din&aacute;micas, discursos y propuestas&quot;; y el nuevo movimiento ciudadano que representa un abanico heterog&eacute;neo de intereses y se propone como principal objetivo &quot;la reforma pol&iacute;tica&quot; <a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a>. <\/p>\n<p>No se trata de un movimiento tradicional con perfiles definidos pero representa una reacci&oacute;n moral profunda de la ciudadan&iacute;a. &quot;Se plantea la moralizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico liberal, expresada en la despartidizaci&oacute;n de los organismos de control, de elecciones, de justicia, y en cambios procedimentales de la representaci&oacute;n y el ejercicio del poder que contemplen, entre otras medidas, la revocatoria del mandato, los mecanismos anticorrupci&oacute;n y la fiscalizaci&oacute;n al sistema pol&iacute;tico&quot; <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">10<\/a>. &quot;Moralizar&quot; la pol&iacute;tica puede parecer poco seg&uacute;n la mirada de la vieja izquierda, pero en el contexto ecuatoriano ser&iacute;a una verdadera revoluci&oacute;n. Lo cierto es que este movimiento difuso est&aacute; cambiando el pa&iacute;s: primero ech&oacute; abajo a Guti&eacute;rrez y ahora llev&oacute; al palacio de gobierno a Correa. <\/p>\n<p>A diferencia de los movimientos anteriores, el actual movimiento ciudadano est&aacute; integrado por las capas medias de las ciudades que se volvieron consumistas con el modelo neoliberal y ahora exigen una democracia que funcione. Esas capas medias se han beneficiado con la dolarizaci&oacute;n y sobre todo con las remesas de los emigrantes. Entre 2000 y 2005 se fueron del pa&iacute;s dos millones de ecuatorianos en una poblaci&oacute;n de 12 millones. Sus remesas en 2006 fueron de 3,000 millones de d&oacute;lares, una cifra fabulosa que se acerca a los 3,600 millones de d&oacute;lares que representan las exportaciones anuales de petr&oacute;leo, el principal rubro exportador de Ecuador. Ese dinero llega directamente a las familias y lubrica un consumo centrado en los <em>malls <\/em>. Para D&aacute;valos, &quot;las capas medias pretenden que el sistema pol&iacute;tico funcione con la misma transparencia con la que creen que funciona el mercado&quot; <a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a>. <\/p>\n<p>El desaf&iacute;o que tiene por delante el presidente Correa es darle transparencia y eficiencia al sistema pol&iacute;tico, lo que supone reformarlo a fondo. Primero debe superar la resistencia de las elites y de los funcionarios estatales. Pero en segundo lugar, debe afrontar la contradicci&oacute;n que supone no salir de la dolarizaci&oacute;n, que convierte al pa&iacute;s en una colonia de la econom&iacute;a estadounidense, mientras enarbola un discurso de soberan&iacute;a nacional y se resiste a renovar el contrato por la base de Manta. Si retorna a la moneda nacional, las capas medias se sentir&aacute;n defraudadas ya que su capacidad de consumo no se podr&aacute; mantener. Pero si no lo hace, millones de campesinos y de pobres urbanos, o sea ind&iacute;genas, se seguir&aacute;n empobreciendo ya que sus econom&iacute;as fueron destruidas por la dolarizaci&oacute;n. A la larga, deber&aacute; optar entre los ganadores y los perdedores de la dolarizaci&oacute;n. Una elecci&oacute;n dif&iacute;cil pero imposible de eludir. <\/p>\n<h3>End Notes<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a> Maurice Lemoine, ob. cit. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> Idem. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> Datos del Tribunal Supremo Electoral del 28 de noviembre, en <a href=\"http:\/\/www.hoy.com.ec\/\">www.hoy.com.ec <\/a><\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a> Kintto Lucas, ob. cit. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a> Citado por Roger Burbach en &quot;Nuevo gobierno izquierdista triunfa en la confrontaci&oacute;n con la derecha&quot;, en <em>Alterinfos <\/em>, 2 de abril de 2007. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a> Eduardo Tamayo, ob. cit. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a> Idem. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a> Idem. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a> Pablo D&aacute;valos, ob. cit. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a> Idem. <\/li>\n<li>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a> Entrevista a Pablo D&aacute;valos. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace diez a&ntilde;os se instal&oacute; en Ecuador la inestabilidad pol&iacute;tico-social, como consecuencia de la irrupci&oacute;n de nuevos actores (el movimiento ind&iacute;gena) enfrentados a la resistencia de las viejas elites que se niegan a abandonar el control del Estado. 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