{"id":10906,"date":"2013-10-15T17:08:04","date_gmt":"2013-10-15T22:08:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=10906"},"modified":"2013-10-15T23:27:05","modified_gmt":"2013-10-16T04:27:05","slug":"dependencia-y-resistencia-las-dos-caras-del-campo-mexicano-armando-bartra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/dependencia-y-resistencia-las-dos-caras-del-campo-mexicano-armando-bartra\/","title":{"rendered":"&#8220;Dependencia y resistencia, las dos caras del campo mexicano&#8221;: Armando Bartra"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/despensas1-391x260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-10908\" alt=\"despensas1-391x260\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/despensas1-391x260-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/despensas1-391x260-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/despensas1-391x260.jpg 391w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El campo mexicano va \u201cde peor en peor\u201d, afirma el investigador Armando Bartra, quien indica que crece la dependencia alimentaria por la mercantilizaci\u00f3n de los productos, lo que los gobiernos aprovechan para renovar el clientelismo y hacer mercadotecnia pol\u00edtica. La otra cara de la moneda, contrasta, es la voluntad de los pueblos para seguir viviendo como comunidad.\u201cLa gente del campo enfrenta un tipo de pobreza distinta a la hist\u00f3rica. A la actual no la pueden combatir, no hay formas ni saberes utilizables para enfrentarla\u201d, declara en entrevista con <i>Desinform\u00e9monos<\/i> Armando Bartra, acad\u00e9mico e\u00a0 investigador del campo mexicano.<\/p>\n<div>\n<div id=\"Outline\">\n<div id=\"BlogContent\">\n<p>En la pobreza moderna, a la que ya nos acostumbramos, describe el escritor, la gente vio c\u00f3mo se destruyeron sus estrategias de sobrevivencia anteriores. \u201cSabe que hay que apretarse el cintur\u00f3n, que es una pobreza colectiva y solidaria. Es la pobreza de la vida\u201d. Anteriormente hab\u00eda escasez y desnutrici\u00f3n, pero hoy, resalta el autor de <i>Hambre. Carnaval. Dos miradas a la crisis de la modernidad<\/i>, la gente no sabe qu\u00e9 hacer ante ello porque sus recursos est\u00e1n destruidos.<\/p>\n<p>Bartra cuestiona que en M\u00e9xico, la gente que enfrenta hambre es justamente la que produce los alimentos. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 la Cruzada Nacional Contra el Hambre va orientada a las comunidades que pudieron producir sus propios alimentos? \u00bfY por qu\u00e9 los campesinos, cuando hay temporales, tienden la mano cuando llega Rosario Robles \u2013 secretaria de Desarrollo Social\u00a0 del gobierno de Enrique Pe\u00f1a Nieto- a entregarles algo que finalmente ellos producen? \u00bfC\u00f3mo es posible que quienes tienen en sus manos la tierra, y en sus saberes la posibilidad de generar la alimentaci\u00f3n, sean los mayores afectados y sufran m\u00e1s por la falta de comida?\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta a la paradoja de campesinos sin alimentos de es que el problema no es tenerlos, explica,\u00a0 \u201csino saber generarlos y producirlos, que es distinto a poderlos comprar\u201d. La alimentaci\u00f3n se convirti\u00f3 en un problema de mercanc\u00eda y de capacidad adquisitiva. Por ello, detalla, \u201cel m\u00e1s pobre es el que se muere de hambre, independientemente de que cultive los alimentos, o pueda hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>Las distintas pol\u00edticas de asistencia social y programas de combate a la pobreza modificaron la percepci\u00f3n que las personas tienen de los alimentos y su propia sobrevivencia, indica el acad\u00e9mico. \u201cHoy, si no llega el pan de caja, el refresco, el at\u00fan, el aceite, el arroz, etc\u00e9tera, la gente se siente desamparada\u201d, afirma. Los ciudadanos son m\u00e1s dependientes alimentariamente que antes, \u201clo que es inadmisible\u201d, y se gener\u00f3 una nueva l\u00f3gica de consumo, explica el autor de <i>La Utop\u00eda Posible<\/i>.<\/p>\n<p>La vida en el campo no es f\u00e1cil, agrega. \u201cNo es el para\u00edso terrenal, con esa idea de que vas y recoges la frutas, que la madre naturaleza te protege y que con plantitas te curas, y que antes viv\u00edamos muchos a\u00f1os. Vivir en el campo es un tipo de pobreza y escasez\u00a0 manejable\u201d.<\/p>\n<p>El experto se\u00f1ala que en el nuevo gobierno priista, llegan los funcionarios a las comunidades con el pretexto de depurar el padr\u00f3n de beneficiarios de los migrantes y los muertos, pero \u201c<i>ni madres<\/i>. Van a recrear el clientelismo\u201d, afirma.<\/p>\n<p>La mercadotecnia pol\u00edtica se suma al clientelismo revivido: \u201cVan los funcionarios p\u00fablicos a tomarse la foto. Ahora tenemos a Enrique Pe\u00f1a Nieto con el copete mojado, en labores de salvaci\u00f3n. Los desastres naturales se usan como mercadotecnia pol\u00edtica y el hambre de la gente como programa clientelar\u201d.<\/p>\n<p>La Cruzada Nacional Contra el Hambre no es un programa, aclara Bartra, pues \u201cno tiene recursos propios. Es una supuesta coordinaci\u00f3n de programas y una nueva visi\u00f3n clientelar\u201d. La l\u00f3gica detr\u00e1s de ella es volver a hacer clientes a quienes ya eran beneficiarios de ellos. \u201cLes dicen, si ten\u00edas derecho a tal o cual programa, tienes que hacer m\u00e9ritos\u201d. El fil\u00f3sofo califica de \u201cperverso\u201d el modo de funcionamiento de la Cruzada.<\/p>\n<p><b>Desastres naturales, agravados por la mercantilizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El 15 de septiembre de 2013, dos huracanes arrasaron cientos de comunidades de Guerrero, Oaxaca, Veracruz y el norte de pa\u00eds, con da\u00f1os incalculables, decenas de muertos, casas, carreteras y siembras destruidas. En estas cat\u00e1strofes \u201ctenemos pueblos que de por s\u00ed est\u00e1n en una situaci\u00f3n de enorme fragilidad. Se quedaron aislados. Antes ten\u00edan una mayor capacidad de sobrevivir con sus alimentos autogenerados, pero hoy la perdieron, en muchos casos\u201d.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica del dinero cambi\u00f3 la vida campesina, considera el fil\u00f3sofo, pues el elemento mercantil hace que haya m\u00e1s dependencia. \u201cSi no puede llegar el cami\u00f3n refresquero, cervecero o de comida chatarra, la gente se va a morir de hambre. Si no me llega Oportunidades, no voy\u00a0 a poder comprar lo necesario para vivir\u201d, explica. \u201cEso hace que un temporal como el que pas\u00f3 Guerrero se vuelva inmanejable\u201d.<\/p>\n<p>Bartra relata que hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, una tormenta arras\u00f3 en la Sierra de Puebla con huertas, milpas y v\u00edas de comunicaci\u00f3n. La gente \u201cen dos o tres d\u00edas ya no tuvo nada que comer, porque le dedic\u00f3 la mayor parte de su tierra al cultivo del caf\u00e9\u201d. Este producto sustituy\u00f3 a los otros, explica, pues los campesinos pensaron que con lo que vendieran, comprar\u00edan ma\u00edz, frijol y arroz, \u201cy de pronto las v\u00edas de comunicaci\u00f3n se cortaron y ya no ten\u00edan que comer. Descubrieron que depend\u00edan de los alimentos tra\u00eddos de fuera y decidieron cultivar caf\u00e9 y hacer milpa\u201d.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo agrega que una de las razones por las cuales el impacto de los huracanes fue tan severo es porque no hay \u00e1rboles. \u201cNos acabamos el monte y por eso es m\u00e1s f\u00e1cil que vengan los aludes. Si no tenemos monte, la tierra se va a llevar las calles, las carreteras y pueblos. Necesitamos recuperarlo. De todos modos habr\u00e1 temporal, y lluvia; se tumbar\u00e1 la milpa, pero no se va a llevar el pueblo\u201d.<\/p>\n<p>La gente se da cuenta de la necesidad de los \u00e1rboles cuando llega el temporal y sucede el desastre. \u201cSe requiere ayuda de afuera. Los <i>chilangos<\/i> podemos ayudar con alimentos para la Monta\u00f1a, Costa Chica y Costa Grande, pero no se puede estar tan desprotegido. Est\u00e1s en un mundo que manejabas, pero ahora es m\u00e1s dif\u00edcil con el cambio clim\u00e1tico que nosotros provocamos como mercado\u201d.<\/p>\n<p><b>Las viejas nuevas labores del ej\u00e9rcito<\/b><\/p>\n<p>A ra\u00edz del desastre tra\u00eddo por los huracanes, apunta Bartra, el Estado decidi\u00f3 recurrir no s\u00f3lo a recursos externos y a la solidaridad, sino a las fuerzas armadas. En Guerrero, la Cruzada Nacional contra el Hambre tambi\u00e9n se implementa de la mano de los soldados. \u201cFue acuerdo de los gobiernos del estado y federal entrar a las zonas campesinas implementando el <i>Plan DN-III Social<\/i>, que consiste en que el ej\u00e9rcito ayude en el plan de alimentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTenemos en Guerrero una perversi\u00f3n sobre otra perversi\u00f3n\u201d, explica Armando Bartra, quien escribi\u00f3 el libro <i>Guerrero Bronco. Campesinos, Ciudadanos Y Guerrilleros En La Costa Grande<\/i>. \u201cTienes una situaci\u00f3n desastrosa por el temporal y por la presencia del narcotr\u00e1fico y del ej\u00e9rcito. Adem\u00e1s, la Monta\u00f1a est\u00e1 pagando una deuda hist\u00f3rica por la deforestaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El estudioso recuerda que la gente en Guerrero conoce \u201cpara su desgracia\u201d lo que es el ej\u00e9rcito, cuyo papel en esta regi\u00f3n ha sido de \u201cgenocida\u201d. Luego, \u201cla guerra contra el narcotr\u00e1fico se transform\u00f3 en una guerra contra las comunidades. Esa es la historia de lo que la gente conoce y que no empieza con Felipe Calder\u00f3n. \u00a0Bartra se remonta a los tiempos de Lucio Caba\u00f1as, Genaro V\u00e1zquez y el Plan C\u00f3ndor para ejemplificar su afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estudiosos de los movimientos sociales, Bartra se\u00f1ala que el Partido de la Revoluci\u00f3n Institucional (PRI), siempre manej\u00f3 los acuerdos con el narco. \u201cFelipe Calder\u00f3n, de una manera descarada, desata una guerra que ya no es persiguiendo a la guerrilla, aunque ah\u00ed est\u00e1n el Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y el Ej\u00e9rcito Popular Revolucionario (EPR). El ej\u00e9rcito se convierte en un cartel diferente\u201d.<\/p>\n<p>En Guerrero, ante una violencia \u201centripada<i>\u201d, <\/i>expone el investigador, los habitantes decidieron proporcionarse a s\u00ed mismos justicia. \u201cDescubres que la seguridad es producto de la vida comunitaria, con una decisi\u00f3n de asamblea y una coordinaci\u00f3n de comunidades\u201d, se\u00f1ala. Por 17 a\u00f1os, el modelo funciona bien, \u201cse acaba esa violencia de pueblo, se genera un tipo de justicia de compensaci\u00f3n, se reeduca\u201d, afirma Bartra. Entonces, entra el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>\u201cLo que est\u00e1n haciendo es remilitarizar\u00a0 la zona, y no en cualquier lado, sino donde hay m\u00e1s organizaci\u00f3n comunitaria. Fragilizan el tejido social, descomponen la econom\u00eda, destruyen tus estrategias colectivas, y ya que estas bien <i>madreado, <\/i>llegan para cortarte el pelo y arreglarte los dientes, o hacer ollas y darte de comer\u201d.<\/p>\n<p>Debilitar a una comunidad es parte de la estrategia -\u201cque venga el ej\u00e9rcito y nos regale comida\u201d, insiste-, pero la otra cara \u201ces que la gente no se deja, es la dignidad. Pueden haber derrotas y fracasos, pero los campesinos siguen ah\u00ed y hay resistencia para rato\u201d.<\/p>\n<p><b>Relato de una destrucci\u00f3n del campo<\/b><\/p>\n<p>Mientras M\u00e9xico va de mal en peor, \u201cel campo va de peor en peor\u201d, afirma Bartra, pues actualmente hay destrucci\u00f3n de los tejidos social, productivo, y del medio ambiente.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os sesenta, \u201cM\u00e9xico fue autosuficiente en granos b\u00e1sicos -ma\u00edz, frijol, etc\u00e9tera- y llegamos a ser exportadores modestos\u201d, informa el acad\u00e9mico. Entre 1970 y 1980 se vivi\u00f3 una crisis agraria, en la que se redujo la producci\u00f3n de ma\u00edz y se dieron problemas de abasto. La crisis se asoci\u00f3 a \u201cprecios no remunerativos\u201d de los productos: si la cosecha era comercial, el precio era insuficiente para pagar los costos, y al final se desalentaba la producci\u00f3n maicera.<\/p>\n<p>El problema mayor, resalta Bartra, es que ya hab\u00eda una o dos generaciones de hijos de ejidatarios sin tierra, pues los ejidos dotados en la primera \u00e9poca del cardenismo\u00a0 y las posteriores ampliaciones ya no eran suficientes para dar a los campesinos nuevos parcelas propias. De ah\u00ed vino la lucha de recuperaci\u00f3n de tierras de los setentas y ochentas.<\/p>\n<p>En ese tiempo, una familia campesina se caracterizaba por abundancia de fuerza de trabajo, es decir, \u201cmuchos j\u00f3venes y muy poca tierra. La capacidad laboral era comparativamente enorme y el pedacito de tierra muy peque\u00f1o. Se rent\u00f3, se pidi\u00f3, pero no alcanzaba\u201d.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos absolutos el campo mexicano sigui\u00f3 en crecimiento. Las familias eran numerosas, los pueblos densos y hab\u00eda presi\u00f3n sobre la tierra. Los programas estatales de los setentas y ochentas fueron muy costosos, se\u00f1ala Bartra, adem\u00e1s de corruptos. De ellos vivieron varios secretarios de Estado, afirma el estudioso. \u201cEra\u00a0 el para\u00edso de la burocracia, de la corrupci\u00f3n, del clientelismo, pero como quiera que sea, hab\u00eda programas sociales comprometidos con fomentar la agricultura\u201d, reconoce Bartra. La situaci\u00f3n termin\u00f3 con la entrada de M\u00e9xico al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (<em>GATT<\/em>)\u00a0 y despu\u00e9s al Tratado de Libre Comercio.<\/p>\n<p>El gobierno de Carlos Salinas de Gortari efectu\u00f3 una pol\u00edtica de vaciamiento del campo y sus habitantes, con la idea de hacer desarrollo urbano industrial, afirma. Predomin\u00f3 la idea de ser empresario u obrero, pues si eres campesino ser\u00e1s pobre toda la vida. \u201cYa no existe el campesino familiar, sino el campesino en v\u00edas de ser empresario -uno de cada 100, y los otros 99 en v\u00edas de ser jornaleros o migrantes\u201d, expone.<\/p>\n<p>En la l\u00f3gica tecnocr\u00e1tica, los campesinos dejaron de importar pues \u201cno aportan al Producto Interno Bruto (PIB)\u201d. La actividad primaria -agr\u00edcola, forestal, agropecuaria y pesquera-\u00a0 siempre est\u00e1 por debajo del cuatro por ciento. \u201cSi en el campo hay 25 millones de mexicanos, que producen cuatro pesos, para esa l\u00f3gica sobran. Es la leyenda negra: el campo mexicano no produce y no aporta, consume y es\u00a0 ineficiente\u201d.<\/p>\n<p>El campo se vaci\u00f3, pero no se increment\u00f3 la capacidad real de absorber la mano de obra por parte de la industria\u00a0 y los servicios, detalla el investigador. \u201cAntes los hijos de los ferrocarrileros ten\u00edan la esperanza de que iban a ser ferrocarrileros\u201d; pero esa expectativa ya se perdi\u00f3, asegura. \u201cNo garantiza nada ser un hijo de un obrero, y no digamos ya en el campo, que dej\u00f3 de ser un lugar de futuro, un proyecto de futuro, los j\u00f3venes se van porque no hay un proyecto exitoso\u201d.<\/p>\n<p>Bartra relata que ya son dos generaciones a las que se les quit\u00f3 un porvenir en el campo. \u201cMuchos j\u00f3venes est\u00e1n en el campo como una maldici\u00f3n, porque no han podido irse despu\u00e9s de la crisis recesiva de los Estados Unidos\u201d, concluye Armando Bartra.<\/p>\n<p><b>Territorio y p\u00e9rdida del campo<\/b><\/p>\n<p>Bartra expone que en los \u00faltimos 15 a\u00f1os se registr\u00f3 una p\u00e9rdida de\u00a0 los espacios de control de las comunidades por la expansi\u00f3n progresiva del control territorial del narcotr\u00e1fico, por un lado, y los megaproyectos, por el otro. Adem\u00e1s, recalca, las pol\u00edticas p\u00fablicas dejaron morir al campo. \u201cNo fomentaron un proyecto rural y se olvidaron de la seguridad y la soberan\u00eda alimentaria\u201d. Como resultado, existe migraci\u00f3n pero tambi\u00e9n una resistencia de los pueblos en contra del despojo, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>\u201cLa gente resiste. Tiene esa enorme voluntad de seguir siendo comunidad. Si migro, lo hago con mi pueblo a cuestas. No lo olvido, es el lugar al que voy a regresar, donde est\u00e1n mi mam\u00e1 y mis hijos, donde voy a envejecer. Es mi identidad\u201d, abunda el acad\u00e9mico. Bartra precisa que se puede ser pueblo incluso en la ciudad de M\u00e9xico, pues se trata de ser colectivo y resistir, no de mirarse como individuos\u201d.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n no s\u00f3lo se lleva a los j\u00f3venes de sus pueblos, explica Bartra, sino que algunos se vuelven sicarios. Como contraposici\u00f3n, existe una corriente de reforzamiento del campo. \u201cEstas dos caras nos definen hoy por hoy. Ya no estamos en los tiempos de creerle al gobierno las pol\u00edticas de fomento y que con ellas vamos a salir adelante\u201d, argumenta. Lo que viene, expresa, son las autonom\u00edas y los fueros ordinarios, \u201cque es lo que se est\u00e1 haciendo abajo y que no es el gran proyecto nacional\u201d.<\/p>\n<p>Bartra traza en la entrevista una l\u00ednea del tiempo de los ind\u00edgenas y campesinos mexicanos de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. Los que en los a\u00f1os setentas arriesgaron la vida para tomar latifundios y repartirse la tierra; los que en los ochentas se organizaron en proyectos econ\u00f3micos, como las cooperativas, para conseguir cr\u00e9dito, fertilizantes, semillas mejoradas, herbicidas, y buscar autonom\u00eda de gesti\u00f3n; y la llegada del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN) y la visibilidad de los pueblos indios \u2013con su deseo de seguir siendo pueblos a pesar del vaciamiento de los territorios.<\/p>\n<p>\u201cEntre los campesinos que lucharon en los setentas, los que se organizaron en la producci\u00f3n en los ochentas, y el levantamiento del EZLN, se demostr\u00f3 que podemos gobernarnos en nuestros territorios, seamos o no indios, y que lo pueblos originarios tienen una identidad\u201d. La visibilidad que lograron los pueblos ind\u00edgenas, apunta el fil\u00f3sofo, no se dio \u201cporque los muy pobrecitos son muy pobres y enfermos y no tienen donde vivir, sino porque los cabrones se levantaron en armas y dieron un clarinazo. Demostraron que el pa\u00eds se est\u00e1 hundiendo y que ellos son los protagonistas de la nueva visi\u00f3n que se tiene de M\u00e9xico en los a\u00f1os noventa\u201d.<\/p>\n<p>Los movimientos sociales est\u00e1n otra vez a la defensiva, valora Bartra. \u201cYa no es el <i>chahuistle<\/i> el que cay\u00f3, ahora entraron las tuzas, que se est\u00e1n llevando lo que qued\u00f3 de ma\u00edz. Y las tuzas son las mineras y los megaproyectos -que pueden ser carreteras, tuber\u00edas, productoras de petr\u00f3leo, turismo, etc\u00e9tera\u201d.<\/p>\n<p><em>Armando Bartra es y escritor y Profesor-investigador de la UAM-Xochimilco en la Ciudad de M\u00e9xico.\u00a0Este texto fue publicado el 07 de octubre de 2013 en Desinform\u00e9monos: <strong dir=\"ltr\">http:\/\/desinformemonos.org. <\/strong>Se publica por el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org con permiso.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<\/div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El campo mexicano va \u201cde peor en peor\u201d, afirma el investigador Armando Bartra, quien indica que crece la dependencia alimentaria por la mercantilizaci\u00f3n de los productos. 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