{"id":11003,"date":"2013-10-29T21:55:08","date_gmt":"2013-10-30T02:55:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11003"},"modified":"2013-11-22T13:18:35","modified_gmt":"2013-11-22T18:18:35","slug":"una-hiperglobalizacion-que-sigue-su-marcha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/una-hiperglobalizacion-que-sigue-su-marcha\/","title":{"rendered":"Una hiperglobalizaci\u00f3n que sigue su marcha"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_11005\" aria-describedby=\"caption-attachment-11005\" style=\"width: 299px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/GraficaComercioGlobalGudynas13.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11005\" alt=\"Comercio mundial medido en millones de d\u00f3lares, entre 1980 y 2012; datos de la OMC. \" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/GraficaComercioGlobalGudynas13.png\" width=\"299\" height=\"263\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11005\" class=\"wp-caption-text\">Comercio mundial medido en millones de d\u00f3lares, entre 1980 y 2012; datos de la OMC.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En algunos rincones del planeta se entiende que la globalizaci\u00f3n se ha detenido. Por ejemplo, el conocido periodista espa\u00f1ol Ignacio Ramonet, ha sostenido que el \u201ccurso de la globalizaci\u00f3n parece como suspendido\u201d, y apoy\u00e1ndose en el descontento que se vive en algunos pa\u00edses europeos, afirm\u00f3 que se habla cada vez m\u00e1s de desglobalizaci\u00f3n (1).<\/p>\n<p>Me parece que ese diagn\u00f3stico es equivocado, ya que, por el contrario, la globalizaci\u00f3n sigue su marcha. No es un tema menor, en tanto las propuestas o acciones que se puedan ensayar ser\u00e1n muy distintas si la globalizaci\u00f3n est\u00e1 en retroceso, detenida o sigue avanzando.<\/p>\n<p>Es cierto que en varios pa\u00edses industrializados la crisis ha sido severa, pero la situaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n debe ser evaluada a escala planeta, y no \u00fanicamente por lo que sucede en una regi\u00f3n. En varios sitios de Am\u00e9rica Latina, desde una mirada convencional, estos a\u00f1os han sido de bonanza econ\u00f3mica. Si se hace un examen desapasionado de los procesos t\u00edpicos de la globalizaci\u00f3n, encontraremos que siguen su marcha.<\/p>\n<p><b>Comercio y econom\u00eda planetaria<\/b><\/p>\n<p>Al considerar el desempe\u00f1o del comercio mundial, se observa que el valor de las exportaciones en el per\u00edodo que va del a\u00f1o 2000 al 2012, se triplicaron (m\u00e1s all\u00e1 de su ca\u00edda en 2009-10). Las tasas de crecimiento fueron mayores a las del producto global (en algunos a\u00f1os la relaci\u00f3n exportaciones de mercanc\u00edas\/producto super\u00f3 el 25%; y trep\u00f3 a m\u00e1s del 30% al sumarse las transacciones en servicios). Si en cambio se toma como referencia el a\u00f1o 1980, el crecimiento es todav\u00eda m\u00e1s dram\u00e1tico, como ilustra la gr\u00e1fica que acompa\u00f1a este texto.<\/p>\n<p>Muchas cadenas industriales ahora tienen eslabones diseminados entre varios pa\u00edses, lo que hace aumentar todav\u00eda m\u00e1s la necesidad de un comercio internacional. Esto es posible entre otras cosas, porque todav\u00eda se mantienen costos de transporte comparativamente bajos.<\/p>\n<p>Cuando se examina la institucionalidad de la globalizaci\u00f3n, hay que reconocer que la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC) ha perdido el arrollador empuje del pasado, y no logra concluir una casi eterna ronda de negociaciones. Pero sus acuerdos y reglamentaciones siguen vigentes, son aprovechados por las grandes empresas y se repiten los condicionamientos a muchas naciones. Los cambios m\u00e1s llamativos en el seno de esa institucionalidad no son tanto los que resultan de intentar transformarla, sino en el recambio de los actores que la defienden. Es el caso de Brasil, que bajo un gobierno progresista, se ha convertido en un pilar de sost\u00e9n de la OMC (el actual secretario general de esa organizaci\u00f3n, Roberto Azev\u00eado, es precisamente brasile\u00f1o).<\/p>\n<p>Ese recambio de actores tambi\u00e9n es evidente en las instituciones financiera internacionales. Un buen ejemplo ocurri\u00f3 en el Banco Mundial y el FMI donde China sali\u00f3 de su largu\u00edsimo silencio, y poco a poco comenz\u00f3 a tomar protagonismo. Una expresi\u00f3n de ese cambio fue la elecci\u00f3n del economista chino Justin Yifu Lin, como vicepresidente y economista jefe del Banco Mundial.<\/p>\n<p>En el caso espec\u00edfico de Am\u00e9rica Latina, los empujes de liberalizaci\u00f3n comercial ya no se juegan solamente en los corredores de la OMC, sino en un lento resurgimiento de los acuerdos de libre comercio. La Alianza del Pac\u00edfico no s\u00f3lo incluye un conjunto importante de pa\u00edses (Chile, Colombia, Per\u00fa, M\u00e9xico y Costa Rica), sino que ha sumado a otros como asociados, donde no es menor la incorporaci\u00f3n de pa\u00edses del Atl\u00e1ntico, como Paraguay y Uruguay.<\/p>\n<p>Los gobiernos progresistas ahora aparecen m\u00e1s divididos ante ese tipo de acuerdos, y es por eso que consideran relanzar las negociaciones de libre comercio con la Uni\u00f3n Europea, tanto desde los pa\u00edses andinos (sorpresivamente con el concurso de Ecuador), como desde el MERCOSUR (donde los m\u00e1s interesados son Brasil y Uruguay).<\/p>\n<p>A su vez, los esfuerzos continentales, como la UNASUR, no logran concretar acuerdos comerciales, y siguen desempe\u00f1\u00e1ndose sobre todo como un foro pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Estos y otros hechos muestran que la globalizaci\u00f3n no s\u00f3lo no se ha detenido, sino que parecer\u00eda que se acelera. El concepto de \u201chiperglobalizaci\u00f3n\u201d, propuesto por de\u00a0 Arvind Subramanian y Martin Kessler, de la Global Citizen Foundation (2), es apropiado ante esta situaci\u00f3n. Bajo ese t\u00e9rmino se describe este r\u00e1pido aumento en la integraci\u00f3n, pero entendida como aquella basada en el comercio internacional. A su vez, Subramanian y Kessler se\u00f1alan otras seis caracter\u00edsticas de esta globalizaci\u00f3n contempor\u00e1nea: la desmaterializaci\u00f3n, expresada por el aumento mayor en el comercio de servicios respecto al de mercader\u00edas; la democratizaci\u00f3n pol\u00edtica (al menos formal); creciente homogeneizaci\u00f3n entre importaciones y exportaciones as\u00ed como en flujos de capital entre un grupo cada vez m\u00e1s amplio de naciones; el surgimiento de un gigante comercial a escala planetaria (China); la proliferaci\u00f3n de acuerdos regionales de comercio; y la reducci\u00f3n de las barreras al comercio en bienes pero su persistencia para los servicios.<\/p>\n<p>Por cierto hay muchos aspectos de esta descripci\u00f3n que se pueden debatir, pero su primer atributo, descrito como hiperglobalizaci\u00f3n, describe la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p><b>Las distintas caras de la globalizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>A partir de esta situaci\u00f3n es necesario preguntarse las razones por las cuales algunos analistas europeos entienden que la globalizaci\u00f3n se est\u00e1 deteniendo. Estimo que esa confusi\u00f3n se debe al menos a dos cuestiones. Hay quienes consideran que la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica en Europa tambi\u00e9n expresa un quiebre en la globalizaci\u00f3n. Pero esa es una postura muy euroc\u00e9ntrica, y basta recordar que cuando nosotros, en Am\u00e9rica Latina, sufr\u00edamos crisis parecidas (y no s\u00f3lo una, sino varias), eran pocos los que hablaban de una globalizaci\u00f3n detenida.<\/p>\n<p>Otros olvidan que las crisis son uno de los componentes propios del actual tipo de globalizaci\u00f3n. Estas expresan los reacomodos en captar capital internacional, en los patrones de consumo, y en el acceso a recursos naturales, que son propios de un capitalismo planetario. Dicho de otra manera, este tipo de hiperglobalizaci\u00f3n siempre requiere de alguna \u201ccrisis\u201d en alg\u00fan rinc\u00f3n del planeta. No es una consecuencia indeseada, sino que son hechos inherentes a esta din\u00e1mica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>No estoy negando la crisis y sus m\u00faltiples expresiones (econ\u00f3mica, social, pol\u00edtica y ecol\u00f3gica), sino que deseo se\u00f1alar que \u00e9sta no implica que la globalizaci\u00f3n se est\u00e9 deteniendo o revirtiendo, sino que, por el contrario, son s\u00edntomas de que sigue su marcha. Es una globalizaci\u00f3n que avanza beneficiando a unos y dejando a otros sumidos en agudos problemas.<\/p>\n<p>Repasemos brevemente algunos de los reacomodos en marcha. Como la crisis ha golpeado sobre todo a los pa\u00edses industrializados, una parte significativa del capital que antes se invert\u00eda en ellos, ahora fluye hacia el sur. A su vez, como la crisis tambi\u00e9n gener\u00f3 incertidumbre y volatilidad, muchos inversores dejaron de lado emprendimientos en industrias o servicios, para enfocarse enfocase en sectores que consideraban m\u00e1s seguros, tales como tierras, minerales, energ\u00eda o alimentos. La inversi\u00f3n extranjera, En Am\u00e9rica del Sur, lleg\u00f3 a 144 mil millones de d\u00f3lares en 2012, y un 51% de ella recal\u00f3 en el sector de los recursos naturales (seg\u00fan datos de CEPAL). Por lo tanto, hay cambios en los flujos de capital, tanto en los pa\u00edses involucrados como en los sectores de destino.<\/p>\n<p>Paralelamente est\u00e1n en marcha varios cambios en el comercio comercio internacional. Los pa\u00edses asi\u00e1ticos, y muy especialmente China, no s\u00f3lo se volvieron enormes exportadores, sino que tambi\u00e9n son voraces importadores de recursos naturales, y con ello hacen aumentar las ventas que parten de algunos sitios de Am\u00e9rica Latina o Africa. Antes que una ca\u00edda sostenida en el comercio global, lo que est\u00e1 en marcha es un cambio sustancial en su estructuraci\u00f3n, a medida que aumenta la importancia de esas transacciones sur-sur.<\/p>\n<p>El acceso a los recursos naturales se vuelve cada vez m\u00e1s importante, y el alto precio de las materias primas ha tenido el efecto de \u201cglobalizar\u201d todav\u00eda m\u00e1s a varios pa\u00edses latinoamericanos ya que sus compradores est\u00e1n en otros continentes. La proporci\u00f3n de recursos naturales en el total de las exportaciones no ha dejado de aumentar en el continente; pas\u00f3 del 75% al 87% en los pa\u00edses andinos, y del 51% al 67% en el MERCOSUR entre los a\u00f1os 2000 y 2011. Esto ha implicado cambios dram\u00e1ticos para algunas naciones. Por ejemplo, Brasil se ha convertido en el m\u00e1s grande extractivista del continente, donde su extracci\u00f3n de minerales casi triplica a la de todos los dem\u00e1s pa\u00edses sudamericanos sumados (totalizando 410 millones toneladas en 2011, contra un total de 147 millones agrupando al resto de los pa\u00edses).<\/p>\n<p>El consumo planetario de recursos minerales, energ\u00eda y agroalimentos es pasmoso. Se estima que, desde el inicio del siglo XXI, se extraen cada a\u00f1o entre 47 y 59 miles de millones de toneladas m\u00e9tricas (3). Esta es una cifra enorme, que no deja de crecer, y lo hace a un ritmo que es casi el doble del aumento de la poblaci\u00f3n. A pesar de esta enorme presi\u00f3n en apropiarse de los recursos naturales, los defensores de la hiperglobalizaci\u00f3n son incapaces de entender que los recursos naturales son acotados, y que los actuales niveles de explotaci\u00f3n acarrean impactos sociales y ambientales muy graves.<\/p>\n<p>Como puede verse no hay ni detenci\u00f3n ni estancamiento, y la globalizaci\u00f3n es mucho m\u00e1s resistente de lo que varios piensan.<\/p>\n<p><b>Am\u00e9rica Latina frente a la hiperglobalizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de Latinoamerica frente a este hiperglobalizaci\u00f3n es paradojal. En el pasado ten\u00edan lugar intensos debates que denunciaban los impactos de esas imposiciones planetarias, donde participaban los m\u00e1s diversos movimientos sociales y pol\u00edticos. De una manera o de otra, todos buscaban alternativas.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s recientemente, muchos gobiernos de la regi\u00f3n, tanto por izquierda como derecha, han aprovechado esta globalizaci\u00f3n logrando grandes ganancias en sus exportaciones, gracias a los altos precios de sus materias primas, y han acogido enormes vol\u00famenes de inversi\u00f3n extranjera. Estos y otros factores han desembocado en mayores niveles de crecimiento econ\u00f3mico, que en algunos pa\u00edses sirvieron para financiar programas muy importantes, como los que reducen la pobreza. A su vez, las importaciones se han abaratado, y con ello se aliment\u00f3 un nuevo consumismo que tambi\u00e9n ha cristalizado en un sentimiento de bienestar, sobre todo material, en amplios sectores sociales.<\/p>\n<p>De esta manera, a diferencia de lo que sucede en algunos rincones europeos o norteamericanos, muchos en Am\u00e9rica Latina, ahora ven con buenos ojos esta globalizaci\u00f3n, o por lo menos no se sienten amenazados por ella. Esta globalizaci\u00f3n es tan tentadora, los precios de las materias primas son tan altos, la demanda tan sostenida, que incluso se ha convertido en un factor clave del giro de los gobiernos progresistas hacia posturas econ\u00f3micamente m\u00e1s ortodoxas, y enfrentamientos con la sociedad civil cada vez m\u00e1s intensos.<\/p>\n<p>No puede extra\u00f1ar que esto llevara a que, poco a poco, muchos actores, como pol\u00edticos o sindicalistas, abandonaran sus cr\u00edticas a la globalizaci\u00f3n. No tienen tanto inter\u00e9s en buscar alternativas. Es m\u00e1s, para algunos, la actual situaci\u00f3n mundial expresaba una gran \u201coportunidad\u201d de crecimiento que no deb\u00eda ser desaprovechado.<\/p>\n<p>Las resistencias y la b\u00fasqueda de alternativas frente a esa hiperglobalizaci\u00f3n se mantuvieron en quienes segu\u00edan sufriendo directamente sus efectos, como los campesinos desplazados por agronegocios de exportaci\u00f3n, ind\u00edgenas que deben lidiar con impactos de mineras o petroleras, obreros que pierden su trabajo por la avalancha de productos importados, o por militantes sociales que logran ver las contradicciones y amenazas en esa carrera.<\/p>\n<p>Es necesario rescatar y dejar en evidencia todas esas contradicciones. Tambi\u00e9n es necesario volver a se\u00f1alar que esta globalizaci\u00f3n acelerada se sostiene en gran medida porque Am\u00e9rica Latina exporta minerales, energ\u00e9ticos y agroalimentos, no s\u00f3lo en grandes vol\u00famenes, sino que adem\u00e1s acepta sus impactos sociales y ambientales. Tambi\u00e9n hay que dejar en claro que los gobiernos est\u00e1n tan ensimismados con esa globalizaci\u00f3n, que ni siquiera pujan para corregir los precios de esas materias primas, aunque los costos, por ejemplo del desplazamiento social o la descontaminaci\u00f3n, son pagados por los propios Estados. Los precios de muchas manufacturas no s\u00f3lo son comparativamente muy bajos porque se pagan salarios paup\u00e9rrimos en Asia, sino porque el costo de las materias primas termina siendo insignificante.<\/p>\n<p>Estos y otros temas muestran que, lejos de detenerse, la globalizaci\u00f3n sigue su marcha. Frente a ella es necesario retomar y reconstruir las capacidades de cr\u00edtica, movilizaci\u00f3n y alternativas, que una vez m\u00e1s descansan en la sociedad civil.<\/p>\n<p><em>Eduardo Gudynas es investigador en CLAES (Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social); su blog es www.accionyreaccion.com y se lo puede seguir en twitter en @EGudynas. Es articulista con el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es <\/em><\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>1. El curso de la globalizaci\u00f3n parece estar detenido, Ignacio Ramonet; Miradas al Sur, Buenos Aires, 19 mayo 2013; <a href=\"http:\/\/sur.infonews.com\/notas\/el-curso-de-la-globalizacion-parece-estar-detenido\">http:\/\/sur.infonews.com\/notas\/el-curso-de-la-globalizacion-parece-estar-detenido<\/a><\/p>\n<p>2. Subramanian, A. y M. Kessler. 2013. \u00a0The Hyperglobalization of Trade and Its Future. Global Citizen Foundation, Working Paper 3.<\/p>\n<p>3. \u00a0Decoupling natural resource use and environmental impacts from economic growth. 2012. United Nations Environmental Programme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En algunos rincones del planeta se entiende que la globalizaci\u00f3n se ha detenido. Me parece que ese diagn\u00f3stico es equivocado, ya que, por el contrario, la globalizaci\u00f3n sigue su marcha. <\/p>\n","protected":false},"author":116,"featured_media":11005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-11003","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11003\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11003"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}