{"id":11497,"date":"2014-02-20T18:55:37","date_gmt":"2014-02-20T23:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11497"},"modified":"2014-03-09T23:45:32","modified_gmt":"2014-03-10T04:45:32","slug":"sexto-congreso-sin-tierra-reinventar-en-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/sexto-congreso-sin-tierra-reinventar-en-movimiento\/","title":{"rendered":"Sexto Congreso Sin Tierra: Reinventar en movimiento"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/congresso_talles.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11498\" alt=\"congresso_talles\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/congresso_talles-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/congresso_talles-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/congresso_talles.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Despu\u00e9s de tres d\u00e9cadas de lucha por la reforma agraria, el MST hizo un alto en el camino para trazar un balance y comprender la nueva realidad para seguir\u00a0 siendo fieles a una de sus consignas centrales: \u201ctransformar transform\u00e1ndose\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u201cNuestra mayor victoria fue haber construido una organizaci\u00f3n de campesinos que rescat\u00f3 la historia de lucha por la tierra, haber durado tanto tiempo, mantener la unidad interna y habernos convertido en una referencia, incluso internacional\u201d, reflexiona a modo de balance Gilmar Mauro, dirigente hist\u00f3rico de uno de los mayores movimientos sociales de mundo (<i>Carta Capital<\/i>, 10 de febrero de 2014).<\/p>\n<p>Entre el 10 y el 14 de febrero el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) realiz\u00f3 su sexto congreso en Brasilia, quiz\u00e1 el m\u00e1s importante en sus 30 a\u00f1os porque debe definir nuevos rumbos. Entre 12 y 15 mil delegados participaron en el encuentro que destac\u00f3, como ya es habitual en el movimiento, por su s\u00f3lida organizaci\u00f3n, asentada en la disciplina y el trabajo colectivo, pero tambi\u00e9n por el colorido, la m\u00edstica que se despleg\u00f3 a lo largo de todo el evento en canciones, representaciones y performances que dieron el toque emotivo que se ha convertido en se\u00f1a de identidad de la organizaci\u00f3n campesina. Un enorme campamento autogestionado con todos los servicios a cargo del movimiento, alberg\u00f3 a los delegados.<\/p>\n<p>Antes de finalizar el sexto Congreso, los delegados marcharon hasta el Palacio de Planalto donde se registraron enfrentamientos con la polic\u00eda. Una nutrida delegaci\u00f3n fue recibida por Dilma Rousseff el jueves 13. Ante la amplia lista de demandas insatisfechas presentada por los sin tierra, quienes acusan a su gobierno de haber asentado el menor n\u00famero de campesinos desde el fin de la dictadura, la presidenta respondi\u00f3 con un lac\u00f3nico: \u201cPasen todas las informaciones que puedan sobre lo que se est\u00e1 haciendo mal que haremos cambios\u201d.<\/p>\n<p>Fue la primera vez que Rousseff recib\u00eda a los sin tierra, quienes se quejaron de que fueron recibidos varias veces por Lula y tambi\u00e9n por el conservador Fernando Henrique Cardoso. Tres d\u00edas despu\u00e9s, en su programa semanal de radio \u201cCaf\u00e9 con la presidenta\u201d, Rousseff se mostr\u00f3 feliz de que\u00a0Brasil se convertir\u00e1 este a\u00f1o en el mayor productor mundial de soja, con una cosecha r\u00e9cord estimada de 90 millones de toneladas, con lo que desplazar\u00eda a Estados Unidos.<br \/>\nSigui\u00f3: \u201cLa cosecha r\u00e9cord 2013-2014 es el resultado del esfuerzo conjunto de nuestros productores, del desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas para el campo y tambi\u00e9n del apoyo dado por los programas del gobierno a los agricultores del pa\u00eds\u201d (<i>Xinghua<\/i>, 17 de febrero de 2014). Resalt\u00f3 que para poder guardar toda la cosecha su gobierno ha liberado para los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os una l\u00ednea de cr\u00e9ditos por unos 10.400 millones de d\u00f3lares para la construcci\u00f3n de silos. Justo lo contrario de lo que demandan los sin tierra, para quienes el agronegocio es su principal problema.<\/p>\n<p><b>Encrucijada hist\u00f3rica<\/b><\/p>\n<p>Durante poco m\u00e1s de un a\u00f1o los sin tierra debatieron un balance de su situaci\u00f3n a treinta a\u00f1os de creado el movimiento, detectaron los principales problemas que enfrenta y trazaron l\u00edneas de acci\u00f3n para superarlos. Edgar Jorge Kolling, pedagogo y miembro del sector de educaci\u00f3n del movimiento, destaca en un trabajo preparatorio del congreso titulado \u201cReinventar el MST para que siga siendo el MST\u201d, que \u201cnuestro movimiento experimenta una de las mayores encrucijadas de su historia: la reforma agraria est\u00e1 bloqueada\u201d (<i>MST<\/i>, 21 de octubre de 2013).<\/p>\n<p>Kolling hace una lectura muy ajustada de la realidad pol\u00edtica brasile\u00f1a y del papel que juega el MST. Asegura que la reforma agraria sali\u00f3 de la agenda pol\u00edtica y que el agronegocio avanza a pasos de gigante con apoyos millonarios del gobierno. En tanto, la opini\u00f3n p\u00fablica influenciada por los grandes medios <i>\u201cest\u00e1 satisfecha o conforme con este modelo<\/i>\u201d y no comprende que est\u00e1n en disputa dos proyectos para el campo: el agronegocio y la agricultura campesina.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n del movimiento es sumamente incisivo y no hace concesiones: \u201cLas familias sin tierra dispuestas a luchar por la tierra ya son pocas, especialmente en el centro-sur de Brasil. En las regiones del nordeste y norte, donde se concentra la mayor\u00eda de esas familias, la lucha tierra a\u00fan tiene cierto aliento, aunque tambi\u00e9n ha disminuido en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis es trascendente porque es precisamente en las regiones donde naci\u00f3 el movimiento donde ahora presenta sus mayores flaquezas. A la hora de mirar hacia dentro, Kolling destac\u00f3 que \u201cpercibimos una gran distancia entre la definici\u00f3n pol\u00edtica por la Reforma Agraria Popular y su implementaci\u00f3n por las familias asentadas. No son pocos los asentados que priorizan los monocultivo, plantan semillas transg\u00e9nicas, usan agrot\u00f3xicos, en fin, reproducen el paquete perverso del agronegocio que el MST combate\u201d.<\/p>\n<p>Por el contrario, las familias asentadas que producen en forma agroecol\u00f3gica son una minor\u00eda, mientras el movimiento no se empe\u00f1a todo lo necesario en promover en los asentamientos una matriz tecnol\u00f3gica diferente, seg\u00fan el dirigente. Por eso propuso \u201ccolocar los asentamientos en el centro de la acci\u00f3n del MST y construirlos como un ejemplo de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y del trabajo, de coherencia en la elecci\u00f3n de la matriz productiva y tecnol\u00f3gica\u201d.<\/p>\n<p>Los asentamientos, unos 1.500 en todo el pa\u00eds, deber\u00edan ser lugares donde se viva bien, en equilibrio con la naturaleza y la comunidad. \u201cQue sirvan de ejemplo en la disputa por la hegemon\u00eda en los m\u00e1s de mil municipios en que estamos presentes\u201d, apunta Kolling.<\/p>\n<p>Se trata de un viraje respecto a lo que fue el movimiento en sus tres primeras d\u00e9cadas. Una lectura realista y valiente, aunque inc\u00f3moda. Lo que revela que el movimiento est\u00e1 vivo, o sea, tiene voluntad para superarse y no acomodarse a la situaci\u00f3n. Sobre todo porque incluso entre los asentados predomina una visi\u00f3n positiva del agronegocio, que est\u00e1 ganando la batalla por la tierra. En 2011, el primer gobierno de Dilma, fueron asentadas apenas 22 mil familias, el n\u00famero m\u00e1s bajo de los \u00faltimos 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para modificar esa relaci\u00f3n de fuerzas, el MST propone \u201cbeber del propio pozo\u201d, como dice una m\u00e1xima de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n que jug\u00f3 un papel destacado en el nacimiento del movimiento. Por eso, hacia fines de 2011 desencadenaron un proceso colectivo de debates que fue canalizado hacia el Congreso, a trav\u00e9s de encuentros, seminarios, cursos, reuniones de trabajo, involucrando a miles de campesinos.<\/p>\n<p>Los resultados pueden ser enriquecedores y pretenden proyectar al movimiento por otros 30 a\u00f1os: \u201cTomar medidas para hacer cambios en la estructura organizativa, en las formas de lucha, en los m\u00e9todos de direcci\u00f3n, identificar nuestros l\u00edmites, avances y desaf\u00edos\u201d, apunta el pedagogo sin tierra.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/VI-Congresso-MST-foto-PabloVergara.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11500\" alt=\"VI-Congresso-MST-foto-PabloVergara\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/VI-Congresso-MST-foto-PabloVergara-300x177.jpg\" width=\"300\" height=\"177\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/VI-Congresso-MST-foto-PabloVergara-300x177.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/VI-Congresso-MST-foto-PabloVergara.jpg 660w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Una nueva reforma agraria<\/b><\/p>\n<p>El viraje es may\u00fasculo. El movimiento naci\u00f3 ocupando tierras ociosas de los terratenientes, resistiendo en ellas y bregando por convertirlas en espacios para vivir. De ah\u00ed la consigna \u201cOcupar, resistir, producir\u201d que enarbol\u00f3 desde sus primeros encuentros. En ese largo per\u00edodo una de las se\u00f1as de identidad, como lo recuerdan las fotos de Sebasti\u00e1n Salgado, era el momento de la ocupaci\u00f3n, cuando hoz en mano y rostros concentrados los campesinos derribaban las cercas y entraban en las haciendas.<\/p>\n<p>Los campamentos de pl\u00e1sticos negros a la vera de las carreteras, donde viv\u00edan durante a\u00f1os para movilizarse y conseguir la expropiaci\u00f3n de latifundios, anunciaban a los viajeros que all\u00ed se luchaba por la tierra.<\/p>\n<p><i>\u201cYa no alcanza con expropiar al latifundio improductivo y repartir la tierra a las familias\u201d<\/i>, razona Cedenir de Oliveira, de la Coordinaci\u00f3n Nacional del MST. Aquella reforma agraria fue sobrepasada por la nueva realidad.<\/p>\n<p>Ahora se trata de que el movimiento \u201csea portador de un modelo de agricultura centrado en la producci\u00f3n agroecol\u00f3gica de alimentos, en un sistema de cooperaci\u00f3n agr\u00edcola y asociado a peque\u00f1as agroindustrias, que respete el medio ambiente y garantice la salud de los productores y consumidores de productos agr\u00edcolas, y a la vez que contribuya en la conquista de la soberan\u00eda alimentaria del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Para dar ese paso el movimiento debe \u201cdialogar con la sociedad\u201d, asociarse con la poblaci\u00f3n de los peque\u00f1os municipios rurales, la m\u00e1s afectada por las fumigaciones y la falta de trabajo que provoca la mecanizaci\u00f3n, que los sigue expulsado hacia las periferias urbanas.<\/p>\n<p>De eso se trata, b\u00e1sicamente, el nuevo programa del MST que denominan \u00a0Reforma Agraria Popular. Es la misma l\u00f3gica de siempre, pero adaptada a la imparable expansi\u00f3n del agronegocio: gigantescas inversiones de bancos y multinacionales que provocaron un aumento geom\u00e9trico del precio de la tierra, lo que hace inviable las expropiaciones por parte del Estado. Esas inversiones se direccionaron hacia monocultivos como soja, ca\u00f1a de az\u00facar y eucaliptus, en detrimento de los cultivos alimenticios, para producir raciones, combustibles y papel.<\/p>\n<p>\u201cCon su poder econ\u00f3mico el agronegocio impone esa producci\u00f3n de monocultivo a toda la sociedad, presionando para que los bancos liberen m\u00e1s cr\u00e9ditos para esos cultivos que para los productos que no son negociados en las bolsas de valores internacionales\u201d, razona Miguel St\u00e9dile, miembro de la Direcci\u00f3n Nacional. Esa es la raz\u00f3n por la que el \u00e1rea agr\u00edcola destinada a los alimentos disminuye todos los a\u00f1os. Buena parte del arroz y del frijol que constituyen el plato tradicional de los brasile\u00f1os, son ahora importados de M\u00e9xico y China porque las parcelas que los produc\u00edan fueron desplazadas por el agronegocio.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que el movimiento est\u00e9 empe\u00f1ado en concretar el di\u00e1logo y la alianza con la sociedad en torno a la soberan\u00eda alimentaria. Producci\u00f3n diversificada y agroecolog\u00eda, sumadas a las infraestructuras sociales en el campo (escuelas, rutas, puestos de saludos, espacios de ocio y entretenimiento), son la parte esencial del nuevo programa con el que el mst espera ganar aliados, en especial en las ciudades.<\/p>\n<p>Este viraje viene impuesto, adem\u00e1s de las razones de fondo debatidas en el Congreso, por cambios m\u00e1s sutiles pero no menos problem\u00e1ticos para el futuro del movimiento. A fines del a\u00f1o pasado el gobierno federal libr\u00f3 la Medida Provisoria 636, que incluye una disposici\u00f3n que puede acabar con las conquistas de 30 a\u00f1os de lucha por la tierra.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esa disposici\u00f3n, la tierra de los asentados por la reforma agraria que hasta ahora son p\u00fablicas con derecho al usufructo por las familias, ser\u00e1n tituladas como propiedad privada con lo que estar\u00e1n en condiciones de vender su parcela. Es un proyecto que ya fue promovido hace dos d\u00e9cadas por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso y que las dos gestiones de Lula no pudieron concretar.<\/p>\n<p>\u201cEl argumento es que al conceder el t\u00edtulo de propiedad el agricultor dejar\u00eda de ser dependiente del gobierno y de las pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, explica D\u00e9bora Nunes de la Coordinaci\u00f3n Nacional (MST, 18 de febrero de 2014). Muchas familias desean tener un t\u00edtulo de propiedad pero en realidad el problema se podr\u00eda resolver con un t\u00edtulo de concesi\u00f3n del uso de la tierra que incluye el derecho a la herencia pero no a la venta. \u201cLa venta de las tierras de reforma agraria permite un aumento de la concentraci\u00f3n de la tierra\u201d, dice Nunes.<\/p>\n<p><b>Caminos por construir<\/b><\/p>\n<p>En 30 a\u00f1os esta fue la primera ocasi\u00f3n en la que el Congreso del MST incluy\u00f3 una mesa de debates sobre la participaci\u00f3n de las mujeres. Seg\u00fan Nivia Regina, de la Coordinaci\u00f3n Nacional, el MST va comprendiendo que \u201cla lucha de las mujeres es una condici\u00f3n esencial para la transformaci\u00f3n de la sociedad\u201d. El primer paso, en su opini\u00f3n, es superar una idea asentada en la historia de las luchas campesinas de que el lugar de las mujeres consiste en ser simplemente amantes de los luchadores.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Concei\u00e7\u00e3o Dantas, de la Marcha Mundial de las Mujeres, la falta de reconocimiento se debe al estrecho v\u00ednculo entre capitalismo y patriarcado, ya que aquel se beneficia de la divisi\u00f3n sexual del trabajo que coloca a las mujeres en los oficios menos valorados. \u201cUn buen ejemplo es el trabajo de selecci\u00f3n de frutas, \u00a0en el que las mujeres son obligadas a usar pa\u00f1ales porque no pueden ausentarse ni para ir al ba\u00f1o\u201d, dijo Adriana Mezadri, del Movimiento de Mujeres Campesinas (<i>MST<\/i>, 13 de febrero de 2014).<\/p>\n<p>Este es apenas uno de los debates que atraviesan al MST. Antes incluso del Congreso el movimiento entr\u00f3 de lleno en el debate pol\u00edtico actual en un a\u00f1o electoral donde habr\u00e1 manifestaciones durante el Mundial, ya que el 75 por ciento de los brasile\u00f1os est\u00e1n en contra de las inversiones que se realizaron para megaobras (<i>Exame<\/i>, 18 de febrero de 2014).<\/p>\n<p>Joao Pedro St\u00e9dile, coordinador del movimiento y principal figura p\u00fablica, reconoce que no hay reforma agraria ni nuevos asentamientos. Asegura que lo que hace falta es \u201ccambios en el r\u00e9gimen pol\u00edtico que no representa a nadie\u201d, adem\u00e1s de cambios econ\u00f3micos (<i>Brasil de Fato<\/i>, 4 de febrero de 2014). Se mostr\u00f3 favorablemente sorprendido por la emergencia de un nuevo movimiento juvenil en las manifestaciones de junio de 2013, ya que \u201creinstalaron la pol\u00edtica en las calles\u201d. Todo el movimiento alienta la movilizaci\u00f3n social y participa en un frente social con la Central \u00danica de Trabajadores.<\/p>\n<p>Pero no desea que haya protestas durante el Mundial. \u201cPrefiero que las movilizaciones comiencen despu\u00e9s, porque durante el Mundial van a confundir a la gente, que quiere el Mundial, y pueden reducir las manifestaciones a protestas contra lo gastado en obras\u201d. En este punto, St\u00e9dile coincide con el gobierno del PT, partido al que pertenece. A\u00fan as\u00ed, est\u00e1 convencido que \u201clos verdaderos cambios no dependen m\u00e1s del calendario electoral, sino de la capacidad de los trabajadores de construir un programa unitario\u201d.<\/p>\n<p>Como en toda gran organizaci\u00f3n, hay sensibilidades diversas aunque no existen corrientes organizadas. En muchos sentidos, el MST es un ejemplo de disciplina y, muy en particular, de capacidad de formaci\u00f3n y estudio de sus militantes. \u201cNo es que la demanda por reforma agraria haya disminuido sino que ahora gran parte de los trabajadores tienen la posibilidad de conseguir empleos, y ya no se quedan en un campamento como en la d\u00e9cada de 1990\u201d, reflexiona Gilmar Mauro.<\/p>\n<p>Mira los problemas de frente. \u201cMe gustar\u00eda que tuvi\u00e9semos fuerza para hacer una reforma agraria por nuestra cuenta, pero es irreal. Entones el MST tiene que luchar y negociar\u201d, reflexiona. Est\u00e1 convencido de que tanto el MST como las dem\u00e1s asociaciones de trabajadores deben buscar otras formas de organizarse porque no llegan al conjunto de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u201cEl desaf\u00edo es construir organizaciones de otro tipo. Este formato organizativo del MST es una especie de camisa apretada para un ni\u00f1o que creci\u00f3 bastante, que ya le crea dificultades para moverse. Necesitamos volver a hacer la camisa\u201d. Cree que \u201cel desaf\u00edo es construir organizaciones m\u00e1s horizontales, m\u00e1s participativas\u201d. A los j\u00f3venes, les dice: \u201cCambien todo, giren la mesa, construyan nuevas formas, experimenten\u201d. As\u00ed naci\u00f3 el movimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de tres d\u00e9cadas de lucha por la reforma agraria, el MST hizo un alto en el camino para trazar un balance y comprender la nueva realidad para seguir  siendo fieles a una de sus consignas centrales: \u201ctransformar transform\u00e1ndose\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":11498,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4912,4913],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-11497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientos-sociales","category-soberania-alimentaria","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11497"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11501,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11497\/revisions\/11501"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11497"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}