{"id":11672,"date":"2014-03-17T21:13:01","date_gmt":"2014-03-18T02:13:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11672"},"modified":"2014-03-17T21:13:01","modified_gmt":"2014-03-18T02:13:01","slug":"parteras-sembradoras-de-vida-en-las-comunidades-en-peligro-de-desaparecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/parteras-sembradoras-de-vida-en-las-comunidades-en-peligro-de-desaparecer\/","title":{"rendered":"Parteras, sembradoras de vida en las comunidades, en peligro de desaparecer"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\">Por Narce Santib\u00e1\u00f1ez, Olivia V\u00e1zquez\/Centro PROdh y Adahazira Ch\u00e1vez\/Desinform\u00e9monos<\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/dscf3832_mobile-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11598\" alt=\"dscf3832_mobile-2\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/dscf3832_mobile-2-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/dscf3832_mobile-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/dscf3832_mobile-2.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Su trabajo no es solamente acomodar al ni\u00f1o que nacer\u00e1 o dar ba\u00f1os de hierbas a las reci\u00e9n paridas. Las parteras de comunidades nahuas de la Huasteca hidalguense cumplen un rol fundamental en la cosmovisi\u00f3n de las comunidades, pues gu\u00edan los primeros pasos y valores comunitarios de un ni\u00f1o, expone la investigadora y acompa\u00f1ante Teresa O\u00f1ate. Las pr\u00e1cticas de las instituciones oficiales de salud \u2013que pretenden disminuir los nacimientos y la mortalidad materna- las colocan en riesgo, agrega.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cEl problema no es que les exijan la certificaci\u00f3n\u201d, precisa la investigadora, \u201csino todos los pretextos que se tejen alrededor de ellos y la lucha de poderes, entre los saberes m\u00e9dicos y los saberes de las comunidades\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La ama de casa e int\u00e9rprete nahua Irma Mart\u00ednez denuncia que el personal m\u00e9dico, auxiliar y administrativo de las cl\u00ednicas, centros de salud y hospitales amenazan e incluso faltan al respeto a las parteras y a sus pacientes por su condici\u00f3n de ind\u00edgenas, lo que significa una desacreditaci\u00f3n a una pr\u00e1ctica ancestral.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Mart\u00ednez platica que en su comunidad \u2014Piltepeco\u2014 las parteras ya son reconocidas por los m\u00e9dicos de la zona, lo cual es reciente. En noviembre de 2013 tuvo lugar una preaudiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) en la comunidad de Acatepec, Hidalgo, donde explicaron la importancia de su labor y las dificultades a las que se enfrentan, como el escaso apoyo y material con el que proporcionan su servicio. La reuni\u00f3n con los jueces y la sociedad le sirvi\u00f3 para explicar que de ninguna manera est\u00e1n en contra del personal de los hospitales, y que lo \u00fanico que piden es apoyo, respeto, reconocimiento y preservaci\u00f3n de sus tradiciones y costumbres, pues es lo que las define como pueblo.<\/p>\n<p>\u201c<b>M\u00e1s mujeres se han muerto en el hospital que con las parteras\u201d<\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La parter\u00eda nahua en las m\u00e1s de 20 comunidades que conforman los municipios de Yahualica, Xochitiapan y Huautla, en el estado de Hidalgo, es una pr\u00e1ctica ancestral y un servicio comunitario de salud que se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. El tener una partera en el pueblo era invaluable debido a su extenso conocimiento y al misticismo del ritual que significa la asistencia tanto en el embarazo como en el alumbramiento y el puerperio.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Actualmente hay pocas parteras en las comunidades, por una parte porque el sistema de salud se encarga de amedrentarlas y erradicar la costumbre ancestral, denuncian estas mujeres nahuas, o porque muchas mujeres deciden no adoptar el oficio que realizaban sus abuelas y madres. Por ello, el legado, la transmisi\u00f3n del conocimiento, la preservaci\u00f3n de su cultura y costumbres est\u00e1n en peligro, se\u00f1ala Irma Mart\u00ednez, mujer nahua que, adem\u00e1s de dedicarse al hogar, acompa\u00f1a y funge como int\u00e9rprete de a alrededor de 25 parteras hidalguenses.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La pr\u00e1ctica de las parteras no es un trabajo ni una opci\u00f3n. Irma Mart\u00ednez explica que tiene un trasfondo divino: ellas vienen de los sue\u00f1os, ah\u00ed les dicen c\u00f3mo deben atender, que tienen que lavar ropa de la madre y del beb\u00e9, les indican c\u00f3mo cortar el cord\u00f3n umbilical y qu\u00e9 hierbas deben darle a las mujeres embarazadas. El sue\u00f1o es recurrente y es una se\u00f1al de que deben adoptar el oficio, y si las mujeres no hacen caso se enferman a tal grado que llegan a encontrarse al borde de la muerte.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Aceptar el don implica un compromiso muy fuerte y abstinencia sexual \u2013aun si est\u00e1n casadas, en cuyo caso se vuelven \u201chermanas\u201d del marido-, explica la investigadora O\u00f1ate. \u201cNo podemos dejar solas a nuestras pacientes, a cualquier hora vamos\u201d, testific\u00f3 una de las mujeres en el TPP.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La \u201cvoz de las parteras\u201d, como se autodenomina Irma Mart\u00ednez, narra la experiencia de una de las mujeres: \u201cElla so\u00f1aba c\u00f3mo le dec\u00eda la virgen que ten\u00eda que ser partera, c\u00f3mo deb\u00eda atender al beb\u00e9 y a la paciente. Ella no aceptaba ser partera, pero varias veces so\u00f1\u00f3 a la virgen, se empez\u00f3 a enfermar y ya no se pod\u00eda levantar. Ya no tuvo hambre\u201d. A ra\u00edz de los numerosos malestares, los padres de la partera tuvieron que buscar a un curandero para que la tratara y pudiera as\u00ed ejercer el oficio, pues de no hacerlo, morir\u00eda.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Es vasto el conocimiento que las parteras poseen para tratar a las mujeres embarazadas. Son expertas en plantas medicinales y pueden ayudar a que la beb\u00e9 se acomode si est\u00e1 en una posici\u00f3n que pueda ponerla en riesgo. Tambi\u00e9n hacen oraci\u00f3n, tanto por la madre como por el nuevo ser que est\u00e1 por nacer, pues consideran que Dios es quien hace el trabajo y ellas s\u00f3lo asisten. Adem\u00e1s saben c\u00f3mo recibir a la reci\u00e9n nacida y c\u00f3mo acercarla a su madre. \u201cPor eso vale nuestro trabajo\u201d, afirmaron en el TPP.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Los m\u00e9dicos desconocen estos detalles, afirma Mart\u00ednez, pero insisten en decirle a las embarazadas que no se atiendan con las parteras porque es riesgoso. La int\u00e9rprete precisa que \u201cm\u00e1s mujeres se han muerto en el hospital que con las parteras\u201d.<\/p>\n<p><b>Su labor, sembrar a los que respetar\u00e1n a la comunidad<\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Cuando una mujer conoce que est\u00e1 embarazada, ella o su familia invitan a la partera a intervenir. \u201cA partir de ese momento, queda arraigada en la comunidad porque tiene que estar pendiente de la mujer de tiempo completo y la atiende en su lengua\u201d, relata Teresa O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Cuando el beb\u00e9 nace, se dan varios ritos que tienen que ver con el tejer comunidad, detalla la investigadora. Por ejemplo, se entierra el cord\u00f3n junto con una mata de pl\u00e1tano. Al a\u00f1o, la planta tienen que estar produciendo y el ni\u00f1o repartir\u00e1 los frutos, como un s\u00edmbolo de alegr\u00eda por su supervivencia y para compartir el fruto de su carne. \u201cAs\u00ed no va a escatimar y ser\u00e1 compartido\u201d, explica Teresa O\u00f1ate, quien estudia posgrado en Desarrollo Rural. \u201cY la reciprocidad es uno de los fundamentos de la vida en comunidad\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cTienen que enterrar parte de mi cuerpo para que yo d\u00e9 fruto, como el ma\u00edz\u201d, le explic\u00f3 una mujer a O\u00f1ate para que comprendiera por qu\u00e9 las parteras entierran la placenta del ni\u00f1o reci\u00e9n nacido.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Al momento de enterrar la placenta \u2013que se considera un igual del ni\u00f1o y es sagrada-, la partera le da uno de sus nombres al beb\u00e9. \u201cNo como quiera la sembramos, primero pedimos a Dios, prendemos una vela y le damos de beber a la Madre Tierra con aguardiente y un poco de tabaco y copaleamos, porque as\u00ed pedimos que el ni\u00f1o crezca como debe de ser\u201d, relat\u00f3 una de las parteras nahuas en la audiencia. No lo hacen en cualquier lado, sino en casa del ni\u00f1o, \u201cas\u00ed sabr\u00e1 d\u00f3nde naci\u00f3 y d\u00f3nde est\u00e1 sembrada su placenta, y sobre todo sabr\u00e1 a qu\u00e9 lugar pertenece\u201d, explic\u00f3. \u201cEso es arraigo y es sagrado, el ser bien sembrado en la comunidad\u201d, indica la investigadora de Desarrollo Rural. \u201cSi esto se pierde, se pierden valores tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La partera no solamente recibe a la beb\u00e9, sino que cocina, ense\u00f1a las artes de ser mam\u00e1 y lava la ropa durante 15 d\u00edas. El periodo se cierra con un ba\u00f1o ritual de la madre y el ni\u00f1o. \u201cEs una fiesta comunitaria que es como una presentaci\u00f3n. El ni\u00f1o desnudo se ba\u00f1a sobre una ni\u00f1a, o al rev\u00e9s, se acerca la gente para ser padrino y todos comemos y compartimos la alegr\u00eda y la comida del reci\u00e9n nacido. Todos se enlazan y se hacen su familia. Los ni\u00f1os de comunidad son de todos, y los ojos de todos lo cuidar\u00e1n\u201d, indica.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cSon guardianas de normas y valores, y si las atacas, pones todo este sistema en riesgo\u201d, se\u00f1ala O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><b>La criminalizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica<\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Parteras nahuas de las comunidades huastecas de Santa Teresa, Crisolco, Zacayahual, Chompetetla, Tenamaxtepec, Zoquitipan, Texoloc, Acatipa, Acatepec y Axtitla, entre otras, denuncian que los programas gubernamentales de salud imponen una forma de reproducci\u00f3n que atenta contra la cultura y tradiciones, arrebata a las familias su autodeterminaci\u00f3n reproductiva con enga\u00f1os, dificultan y criminalizan el ejercicio de la parter\u00eda y fuerzan a quienes la ejercen a realizar acciones contrarias a sus convicciones.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Las pr\u00e1cticas que ponen en riesgo el ejercicio de la parter\u00eda vienen de la intenci\u00f3n de cumplir los llamados Objetivos del Milenio \u2013metas acordadas por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) en el a\u00f1o 2000, que ser\u00e1n revisadas en 2015. Entre los objetivos se encuentra reducir la mortalidad materna, lo que en M\u00e9xico no se ha conseguido, se\u00f1ala la investigadora Teresa O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cLa mortalidad materna es multifactorial. Las mujeres no se mueren de parto por ser atendidas por una partera; al contrario, en las recomendaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) est\u00e1 que se cuente con ellas y se aprovechen sus conocimientos, no que se les quite el trabajo. Aqu\u00ed se ha malentendido, desgraciadamente\u201d, explica O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Para que su pr\u00e1ctica sea legal, a las parteras se les exige certificarse \u2013a trav\u00e9s de un programa incluido en la Ley General de Salud, que busca mejorar sus competencias m\u00e9dicas-, pero el presupuesto para apoyarlas con el pasaje o la comida de los d\u00edas de curso es insuficiente. Teresa O\u00f1ate recuerda que estas mujeres viven en comunidades alejadas, de dif\u00edcil acceso, y que tienen que caminar muchas horas para llegar al centro donde los m\u00e9dicos impartir\u00e1n la certificaci\u00f3n, y a veces no probar\u00e1n bocado. \u201cEn una ocasi\u00f3n, se llevaron a una a un acto en Pachuca (la capital de Hidalgo), donde le entregaron un equipo precioso para su trabajo y le tomaron fotos. Cu\u00e1l ser\u00eda la sorpresa, que al terminar el acto le recogieron la maletita y no volvi\u00f3 a ver el equipo\u201d, agrega O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">A quienes ya est\u00e1n certificadas, les proh\u00edben usar hierbas y sobar a las mujeres, e incluso atender partos \u2013tienen que enviar a la parturienta a la cl\u00ednica u hospital m\u00e1s cercano-, bajo la amenaza de encarcelarlas si \u201calgo\u201d le pasa a la paciente. Una vez en la cl\u00ednica, les proh\u00edben acompa\u00f1ar a la mujer, \u201ccomo las ven ind\u00edgenas, abuelas y descalzas, sin respetar que son las que m\u00e1s conocen a la parturienta y toda su experiencia\u201d, se\u00f1ala la investigadora. Y si la partera atiende a la mujer, niegan o retrasan los certificados de nacimiento para que las familias prefieran atenderse en las cl\u00ednicas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Los m\u00e9dicos, adem\u00e1s, utilizan sus servicios cuando les conviene \u2013pues reducen enormemente el costo de tener personal m\u00e9dico en las comunidades- pero en otros momentos les faltan al respeto y las rega\u00f1an como si fueran ni\u00f1as, considera la investigadora radicada en la Huasteca, sin tomar en cuenta que son mujeres que llevan decenas de partos atendidos, mientras los m\u00e9dicos muchas veces han atendido pocos o ninguno.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Las instituciones tambi\u00e9n tratan de aprovecharse, pues intentan forzarlas a realizar tareas distintas a las marcadas por su don, como llevar registros de embarazadas, meterse a las casas a promover los anticonceptivos \u2013cuando ellas deben ser invitadas por la familia para realizar su trabajo-, y convencer a las mujeres de que se operen para no tener m\u00e1s hijos.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Los resultados de estas dificultades y amenazas ya se pueden ver. En las comunidades cercanas a Huejutla, una de las ciudades m\u00e1s importantes de la Huasteca hidalguense, ya no hay parteras, pues dicen que est\u00e1 \u201cmuy duro\u201d y ellas sufren al no poder ejercer el don que les fue enviado, e incluso \u201cse enferman\u201d, explica O\u00f1ate. Adem\u00e1s, se registra un fuerte descenso de la cantidad de ni\u00f1os nacidos, al grado de que en algunas comunidades, como Piltepeco, las escuelas \u2013obtenidas a trav\u00e9s de la lucha de los habitantes- ser\u00e1n cerradas. \u201cLas comunidades est\u00e1n envejeciendo\u201d, resume O\u00f1ate, quien aventura que el inter\u00e9s en despoblar la zona puede relacionarse con la implementaci\u00f3n de proyectos extractivos.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Para las familias, estas medidas \u2013que intentan forzar a las parturientas a atenderse en cl\u00ednicas oficiales- tambi\u00e9n tienen repercusiones. De ser una alegr\u00eda, el nacimiento de un beb\u00e9 se convierte en una preocupaci\u00f3n por los gastos que implican el traslado y la hospitalizaci\u00f3n. \u201cSe jala algo que estaba en el \u00e1mbito autosustentable, como el nacer, al mercado\u201d, define la investigadora. El gasto tambi\u00e9n implica que la familia no pueda ofrecer la comida comunitaria de presentaci\u00f3n del ni\u00f1o, y se pierde ese ritual tan importante para hermanarlo con su comunidad, agrega O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Adem\u00e1s, insiste, con la pr\u00e1ctica de ces\u00e1reas innecesarias, la familia \u201cpierde\u201d a la mujer, madre, esposa y trabajadora hasta por un a\u00f1o, pues \u201cpara ellos es una cirug\u00eda de la que se deben recuperar bastante tiempo, y ellas hacen mucho trabajo pesado\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Pero hay otras consecuencias, como la p\u00e9rdida del sentido de comunalidad, pues los ritos destinados a que la reci\u00e9n nacida respete a la tierra y la comunidad, y a que el resto de la gente la considere su familia, se pierden. \u201cEn las comunidades ya hay una divisi\u00f3n entre los ni\u00f1os que nacen de partera y fueron sembrados, \u2018los que s\u00ed respetan\u2019, de los que \u2018ni\u00f1os de cl\u00ednica\u2019, que la gente considera que no lo hacen\u201d, detalla Teresa O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cY hay otras cosas que no podemos ver todav\u00eda, como el qu\u00e9 suceder\u00e1 con todos esos ni\u00f1os nacidos en cl\u00ednicas fuera de su comunidad. Su certificado de nacimiento no los pone como oriundos de su pueblo, y para los programas de tierra, de cat\u00e1logo de comunidades ind\u00edgenas, puede ser un problema\u201d, aventura O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cSe est\u00e1n alterando espacios y elementos que son fundamentales en la reproducci\u00f3n de la cosmovisi\u00f3n\u201d, resume la investigadora.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><b>Violencia por partida doble: discriminaci\u00f3n y criminalizaci\u00f3n <\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Ante la creciente criminalizaci\u00f3n de la parter\u00eda en comunidades de Hidalgo, Sim\u00f3n Hern\u00e1ndez, abogado del Centro de Derechos Humanos Miguel Agust\u00edn Pro Ju\u00e1rez, calific\u00f3 como \u201cgrave\u201d que la sabidur\u00eda ancestral de las parteras est\u00e9 en peligro y que sean perseguidas por el Estado, pues violenta sus derechos por partida doble; por una lado se discrimina las pr\u00e1cticas de los pueblos ind\u00edgenas y por otro se criminaliza un oficio plenamente reconocido por la legislaci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Y es que muchas mujeres dedicadas a este oficio han sido amenazadas y hostigadas en los \u00faltimos a\u00f1os por instancias de salud en Hidalgo, a pesar de que en existen instrumentos internacionales y nacionales en donde est\u00e1n reconocidos los derechos de los pueblos ind\u00edgenas en cuanto a la libre determinaci\u00f3n y autonom\u00eda.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Respecto al tema de salud ind\u00edgena y el derecho a preservar sus costumbres, el principal instrumento donde se reconoce es en el Convenio 169 de la Organizaci\u00f3n Internacional de Trabajo (OIT), la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos y en los art\u00edculos 2 y 4 de la Constituci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cLa problem\u00e1tica de las comunidades en Hidalgo muestra una relaci\u00f3n violenta con el gobierno, que no reconoce las formas de organizaci\u00f3n y de administraci\u00f3n de salud de los pueblos. Y cuando se discrimina, se genera una criminalizaci\u00f3n de todo lo que el Estado considera que deben o no pueden hacer, se afecta la forma de subsistencia y lejos de favorecer la relaci\u00f3n con los grupos ind\u00edgenas, la empeora, pues el sistema normativo lo considera incivilizado o desviado\u201d, condena el abogado.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">En Hidalgo existe la Ley de Derechos y Cultura Ind\u00edgenas, que en su art\u00edculo 13 se\u00f1ala que los pueblos ind\u00edgenas tienen derecho a mantener sus pr\u00e1cticas de salud con sus propias medicinas tradicionales y a la capacitaci\u00f3n, actualizaci\u00f3n y certificaci\u00f3n de los m\u00e9dicos tradicionales.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Sim\u00f3n Hern\u00e1ndez precisa que el problema es que las pr\u00e1cticas de los pueblos pasan por la validaci\u00f3n del Estado. \u201cEjemplo de ello es que las parteras sean incorporadas al sistema de salud, y para ello deben tener un reconocimiento formal para que puedan ejercer, entonces siempre hay esta discriminaci\u00f3n hist\u00f3rica en c\u00f3mo se reconocen estos saberes, lo cual no deber\u00eda existir\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\u201cSiempre hay una relaci\u00f3n de infravaloraci\u00f3n entre nuestra sociedad y la ind\u00edgena, pues mientras ac\u00e1 tenemos m\u00e9dicas, los pueblos tienen parteras o curanderos, y mientras tenemos sistemas normativos, ellos tienen usos y costumbres\u201d, compara el defensor de derechos humanos del Centro Prodh. El Estado se ha visto obligado al reconocimiento de estos derechos, centro de la lucha de los pueblos ind\u00edgenas del siglo XX; sin embargo, la relaci\u00f3n de igualdad sigue siendo una asignatura pendiente, resume.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><b>Un di\u00e1logo entre iguales<\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La investigadora Teresa O\u00f1ate expone que la lucha de las parteras es porque se reconozca su labor como una instituci\u00f3n cultural. \u201cEl embarazo, el parto y el puerperio tienen que ser considerados como un evento etnom\u00e9dico, no s\u00f3lo como una cuesti\u00f3n de salud, igual que el espanto y la sareada. Son eventos m\u00e9dicos entretejidos con cosmovisiones que no puedes tachar, porque la gente se te muere\u201d, detalla.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Se trata, expone la investigadora, de reconocer otras dimensiones del saber y a la parter\u00eda como parte de un sistema m\u00e9dico ind\u00edgena. Las parteras est\u00e1n contentas con certificarse, pues desean mejorar sus conocimientos y valoran mucho poder reconocer signos de complicaci\u00f3n como la preclampsia y tener alternativas \u2013como cl\u00ednicas u hospitales- para estos casos, asegura O\u00f1ate, quien acompa\u00f1a a estas practicantes del don. Pero, sobre todo, exigen respeto a su labor.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La OMS recomienda hacer un di\u00e1logo entre los saberes m\u00e9dicos de ambos sistemas pero en un plano de igualdad, \u201cno de sumisi\u00f3n, como es en realidad\u201d, insiste O\u00f1ate. \u201cY hay que tener condiciones para que, cuando las parteras reconocen que a una mujer no la pueden atender por sus complicaciones, se le pueda dar otra atenci\u00f3n. Se necesitan helic\u00f3pteros, cl\u00ednicas m\u00e1s cercanas, descentralizar el sistema m\u00e9dico de segundo o tercer nivel, un sistema de comunicaci\u00f3n efectivo con ellas, y sobre todo que puedan elegir si s\u00ed o si no derivar\u00e1n a sus pacientes\u201d. Otro punto necesario es que los m\u00e9dicos tambi\u00e9n se capaciten y sensibilicen, agrega.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Sobre todo, se necesita una revalorizaci\u00f3n de la labor de la partera. \u201cQuien las tiene que evaluar y certificar son las comunidades\u201d, define la investigadora. \u201cEn contraparte, el Sector Salud tiene que apoyar m\u00ednimamente con los pasajes, o venir a dar la capacitaci\u00f3n a las comunidades c\u00e9ntricas\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Las parteras no pueden recibir sueldo o dinero, pero s\u00ed apoyos a trav\u00e9s, por ejemplo, de las milpas del com\u00fan. \u201cPero todo tiene que salir desde abajo, desde las comunidades. No puede salir de arriba porque ya sabemos que viene torcidito, no alcanza y no va a donde tiene que ir\u201d, finaliza O\u00f1ate.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">Publicado en Desinform\u00e9monos http:\/\/desinformemonos.org\/2014\/03\/parteras-sembradoras-de-vida-en-las-comunidades-en-peligro\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Denuncian que el personal m\u00e9dico, auxiliar y administrativo de las cl\u00ednicas, centros de salud y hospitales amenazan e incluso faltan al respeto a las parteras y a sus pacientes por su condici\u00f3n de ind\u00edgenas, lo que significa una desacreditaci\u00f3n a una pr\u00e1ctica ancestral.<\/p>\n","protected":false},"author":316,"featured_media":11598,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4918],"tags":[4923,4958],"coauthors":[],"class_list":["post-11672","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismos","tag-america-del-norte","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/316"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11672"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11672\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11675,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11672\/revisions\/11675"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11598"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11672"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}