{"id":1177,"date":"2007-02-24T08:49:26","date_gmt":"2007-02-24T08:49:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1177"},"modified":"2007-03-06T13:48:12","modified_gmt":"2007-03-06T13:48:12","slug":"4040","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4040\/","title":{"rendered":"Caracoles Zapatistas: Creaci&oacute;n heroica"},"content":{"rendered":"<p><strong>En M&eacute;xico estamos en medio de un cambio de &eacute;poca. Si bien los de arriba dieron pasos fundamentales para destruir lo que desde la perspectiva de izquierda exist&iacute;a, no lograron consolidar un &quot;nuevo orden mundial&quot;, no lograron generar un nuevo ciclo largo de crecimiento econ&oacute;mico a pesar de la incorporaci&oacute;n masiva de cientos de millones de seres humanos al proceso productivo capitalista.<\/strong><\/p>\n<p>Lo contradictorio de la acci&oacute;n del capital es que, en cambio, lo que s&iacute; logr&oacute; fue la generaci&oacute;n de un antagonista nuevo, diferente. <\/p>\n<p>Si alguien preguntara qui&eacute;n es ese nuevo antagonista no ser&iacute;a necesario forzar la mente para dar una respuesta contundente: los que est&aacute;n m&aacute;s abajo que abajo, los que viven en el s&oacute;tano del mundo, los que siempre han sido despreciados, humillados y ofendidos, incluso por los de abajo. <\/p>\n<p>Arrancados de las p&aacute;ginas de <em>Los Miserables<\/em> de V&iacute;ctor Hugo, esos j&oacute;venes, casi ni&ntilde;os, oaxaque&ntilde;os, nos dec&iacute;an: aqu&iacute; estamos, no tan s&oacute;lo la modernidad neoliberal no nos ha podido borrar sino que somos m&aacute;s y estamos dispuestos a luchar. <\/p>\n<h3>Los m&aacute;s abajo <\/h3>\n<p>Otros ejemplos del nuevo antagonismo de los m&aacute;s abajo: <\/p>\n<p>a) Los 190 millones de migrantes que existen en todo el mundo. Una cantidad que, hagan lo que hagan los se&ntilde;ores del dinero o, para ser m&aacute;s precisos, precisamente por lo que hacen, va a seguir creciendo. Los estallidos en los suburbios de Par&iacute;s tienen un car&aacute;cter anunciador. Esos millones de trabajadores&mdash;la mayor de las veces, precarios&mdash;son el resultado de un cu&aacute;druple proceso: despojo, represi&oacute;n, desprecio, y explotaci&oacute;n. Sin ellos ser&iacute;a imposible de entender el proceso de reproducci&oacute;n ampliada del capital en las meg&aacute;polis, el mantenimiento de niveles de realizaci&oacute;n de las mercanc&iacute;as en los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres. El sur se meti&oacute; por los cuartos de servicio en el norte y ahora &eacute;ste no puede vivir sin aquel. <\/p>\n<p>b) Los millones de pobres, en el caso de M&eacute;xico de ind&iacute;genas, que emigran hacia las zonas supuestamente m&aacute;s prosperas de sus mismos pa&iacute;ses. <\/p>\n<p>c) Los millones de campesinos, muchos de ellos ind&iacute;genas, que conforman los nuevos sectores de la clase obrera industrial, que no conocen las viejas formas y tradiciones de los trabajadores del siglo XX, pero que llevan consigo una misi&oacute;n comunitaria que les permite m&aacute;s r&aacute;pidamente identificar a su enemigo y su explotaci&oacute;n. En el caso de M&eacute;xico no son herederos del viejo sindicalismo, lleno de atavismos como el de la falsa ideolog&iacute;a de la revoluci&oacute;n mexicana. <\/p>\n<p>d) Millones de j&oacute;venes en el mundo que no tienen ninguna perspectiva de promoci&oacute;n social. El desempleo, el mercado informal, la calle, etc. son su destino. Pero no se trata de un <em>lumpen<\/em> que ser&aacute; utilizado en contra del proletariado sino de un componente fundamental de la lucha y la movilizaci&oacute;n. <\/p>\n<p>e) Millones de mujeres que son parte mayoritaria de las movilizaciones y que en el terreno de la acci&oacute;n van cambiando la correlaci&oacute;n de fuerzas al interior de los movimientos, imponiendo, en el mejor de los sentidos, su presencia, su lucha, su forma de organizaci&oacute;n, su lenguaje, su forma de ver el mundo. Logrando paulatinamente y no sin contradicciones y crisis, que los movimientos vayan observando las cosas con otra &oacute;ptica. La idea de ver el mundo con ojos de mujer solamente se logra en la acci&oacute;n, en la lucha, como productos de la experiencia concreta. <\/p>\n<h3>Encuentro Zapatista&mdash;La hora de la autonom&iacute;a <\/h3>\n<p>El reto que se abre es tratar de resolver el acertijo para unir el m&aacute;s abajo con el abajo. <\/p>\n<p>Es en este marco que se celebr&oacute; el Encuentro de los pueblos zapatistas con los pueblos del mundo. Los d&iacute;as 30,31 de diciembre y 1y 2 de enero los zapatistas nos permitieron ver a trav&eacute;s de una ventana nueva, diferente. En el Encuentro participaron m&aacute;s de 2000 delegadas y delegados de 47 pa&iacute;ses del mundo. Ven&iacute;an representado colectivos, organizaciones, pueblos, comunidades, etc. <\/p>\n<p>Para recibirlos, el EZLN y las bases de apoyo realizaron una gran movilizaci&oacute;n de m&aacute;s de 4000 ind&iacute;genas, cientos de promotores, m&aacute;s de 200 miembros de los 40 Consejos Municipales Aut&oacute;nomos, representantes de las 5 Juntas de Buen Gobierno y una parte importante de la Comandancia General del Comit&eacute; Clandestino Revolucionario Ind&iacute;gena. Pero este encuentro tuvo como caracter&iacute;stica esencial que no fueron los voceros tradicionales del zapatismo los que marcaron la t&oacute;nica sino los hombres y mujeres, bases de apoyo, que ejercen d&iacute;a con d&iacute;a las tareas de gobierno en el marco de la autonom&iacute;a, los que hablaron. <\/p>\n<p>O&iacute;r a las Juntas de Buen Gobierno contar sus experiencias, hacer sus generalizaciones, ubicar sus limitaciones, se&ntilde;alar sus contradicciones nos permiti&oacute; entender el significado profundo de eso de lo que hablaba el Subcomandante Insurgente Marcos cuando dec&iacute;a que esta nueva generaci&oacute;n zapatista era mejor que la anterior. <\/p>\n<p>De esa manera pudimos constatar, en la pr&aacute;ctica, que efectivamente existe otra cosa, otra forma de organizarse, otra forma de convivir, otras relaciones sociales, otra forma de gobernar, otra forma de vivir. Ya no a partir de un comunicado o de una carta o de un ensayo, que siempre corren desesperadamente atr&aacute;s de la realidad, sino en vivo y a todo color. <\/p>\n<p>Y ya nos prometen que para el mes de julio cuando est&aacute; convocado el segundo encuentro intergal&aacute;ctico, el viaje ser&aacute; m&aacute;s a las entra&ntilde;as mismas de los caracoles zapatistas y, que sean directamente los zapatistas que ejercen la autonom&iacute;a d&iacute;a a d&iacute;a, los que nos hablen de su experiencia. Este viaje hacia el centro profundo del zapatismo tiene una riqueza que todav&iacute;a es demasiado pronto para poder sacar todas sus conclusiones. Sin embargo, se puede decir algunas obviedades que en nada comprometen a los actores directos de los hechos. <\/p>\n<p>Desde luego se trata de algo en construcci&oacute;n, por lo tanto todav&iacute;a algo que se est&aacute; armando, algo no terminado (y con los zapatistas siempre es un problema saber si algo est&aacute; terminado). Pero ya se distinguen algunos aspectos que plantean no s&oacute;lo experiencia sino un reto de interpretaci&oacute;n. <\/p>\n<p>Hasta hace alg&uacute;n tiempo, la visi&oacute;n hegem&oacute;nica en el seno del pensamiento de izquierda, era que no ser&iacute;a posible construir nuevas relaciones sociales sino hasta despu&eacute;s de la toma del poder , es decir de la toma del poder del Estado. <\/p>\n<p>Se dec&iacute;a que la construcci&oacute;n de nuevas relaciones sociales solamente era viable en momentos espec&iacute;ficos de la confrontaci&oacute;n social y que estos momentos duraban muy poco y que o se pasaba a la toma del Estado o se volv&iacute;a a una normalidad reaccionaria. <\/p>\n<p>Igualmente se planteaba la idea de que era imposible alterar la forma de dominaci&oacute;n. Cuando mucho la democracia representativa solamente pod&iacute;a ser complementada por formas de democracia participativa que le permit&iacute;an a la gente decidir sobre cosas, las menos trascendentales. <\/p>\n<p>La experiencia zapatista, demuestra lo equivocado de estas ideas. <\/p>\n<p>Asimismo, algunos analistas y &quot;expertos&quot; se atreven a afirmar sobre el tema de la autonom&iacute;a que las Juntas de Buen Gobierno les dan la raz&oacute;n sobre su modelo de autonom&iacute;a y no lo que fueron los acuerdos de San Andr&eacute;s. <\/p>\n<p>Olvidan algo elemental: el zapatismo puso San Andr&eacute;s al servicio del movimiento ind&iacute;gena nacional y les pregunt&oacute; si esos acuerdos eran suficiente para ellos y ellos dijeron que s&iacute;, incluidos los ahora cr&iacute;ticos y expertos. El EZLN, y as&iacute; se ha demostrado, ten&iacute;a la capacidad de construir un tipo de autonom&iacute;a que iba por arriba de los acuerdos de San Andr&eacute;s pero no pensaba en s&iacute; mismo sino en ser un puente para el movimiento ind&iacute;gena nacional. <\/p>\n<p>En el Encuentro, las Juntas de Buen Gobierno dijeron que la autonom&iacute;a no es algo que se pueda aprender en un manual o en un libro con grandes conceptos, sino que existe en funci&oacute;n de la decisi&oacute;n de los directamente involucrados , de los que est&aacute;n construyendo su propio destino, autogobern&aacute;ndose. <\/p>\n<p>Esto rompe con la idea tradicional de que se requiere de un grupo de expertos, de especialistas, que guardan los secretos de c&oacute;mo se ejerce el gobierno. Demuestra que es posible eliminar la separaci&oacute;n entre gobernantes y gobernados, separaci&oacute;n que se expresa en el diferencial salarial entre el presidente del pa&iacute;s que gana cerca de 160 mil pesos mensuales, cuando un trabajador que recibe el salario m&iacute;nimo solamente percibe 1,200 pesos mensuales, lo que crea un desnivel de casi 160 mil por ciento, aqu&iacute; reside la base de lo que se ha llamado el gobierno pol&iacute;tico. Los que participan en las Juntas de Buen Gobierno no cobran ning&uacute;n salario, la comunidad se hace cargo de su familia y de sus gastos y alimentos cuando realiza viajes . No existe ninguna diferencia entre ellos y sus gobernados, aqu&iacute; reside la base de lo que se ha llamado el gobierno comunidad. <\/p>\n<p>El gobierno pol&iacute;tico es extremadamente caro en M&eacute;xico. En enero 2007 se inform&oacute; que en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os el Instituto Federal Electoral entreg&oacute; a los partidos pol&iacute;ticos cerca de 40 mil millones de pesos, pero eso no es lo m&aacute;s grave, simplemente hay que ver cu&aacute;les son los salarios de los funcionarios federal, estatales, municipales, los senadores, diputados, diputados locales, regidores, los ministros de la Suprema Corte de Justicia, los jueces, los ministerios p&uacute;blicos, el ej&eacute;rcito, la marina, los diversos cuerpos polic&iacute;acos, etc. Y entonces la suma llega a m&aacute;s de 300 mil millones de pesos, es decir m&aacute;s que todo el presupuesto anual de educaci&oacute;n&mdash;contando ah&iacute; a todas las universidades p&uacute;blicas&mdash;ciencia y tecnolog&iacute;a, cultura, pueblos indios, todo junto. <\/p>\n<p>Para formularlo de una manera esquem&aacute;tica: <\/p>\n<p>Gobierno pol&iacute;tico = Gobierno caro. <\/p>\n<p>Gobierno Comunidad = Gobierno barato. <\/p>\n<p>Gobierno Pol&iacute;tico = gobierno de &quot;especialistas&quot; <\/p>\n<p>Gobierno comunidad = gobierno de todos. <\/p>\n<p>Gobierno Pol&iacute;tico = gobierno de arriba. <\/p>\n<p>Gobierno comunidad = gobierno de abajo. <\/p>\n<p>Gobierno pol&iacute;tico = gobierno autoritario. <\/p>\n<p>Gobierno comunidad = gobierno democr&aacute;tico. <\/p>\n<p>Existe otra diferencia importante entre el gobierno oficial y el gobierno aut&oacute;nomo de las comunidades zapatistas, que es m&aacute;s sutil, pero igualmente perversa&mdash;la que tiene que ver con qui&eacute;n decide, qui&eacute;n tiene el poder para definir el rumbo de un pueblo, de un pa&iacute;s, de una regi&oacute;n. <\/p>\n<p>El m&eacute;todo que han escogido las bases de apoyo zapatistas es mucho m&aacute;s complicado y, muy posiblemente, tardado para tomar las decisiones, pero al mismo tiempo es el &uacute;nico que genera una transformaci&oacute;n real y profunda en la relaci&oacute;n mando-obediencia. <\/p>\n<p>Al poner de cabeza la relaci&oacute;n gobierno-gobernados y al devolverle al pueblo&mdash;o a la ciudadan&iacute;a si se quiere hablar en t&eacute;rminos modernos, o a la comunidad si hablamos como hablan los directamente implicados&mdash;su poder de decisi&oacute;n, basado en su poder de discutir las diversas posibilidades, se genera una nueva relaci&oacute;n social que es el mandar-obedeciendo. <\/p>\n<p>Y, entonces llegamos a un punto central en lo que tiene que ver con los Caracoles zapatistas. Indudablemente que en el conjunto de pueblos indios existe una serie de tradiciones que permiten una forma de gobierno que no se asemeja a la forma occidental de gobernar. Pero una cosa es eso y otra muy diferente es querer asimilar toda la experiencia zapatista &uacute;nicamente a los usos y costumbres ind&iacute;genas. Los Caracoles zapatistas representan una fusi&oacute;n entre esa tradici&oacute;n ind&iacute;gena y un proceso de autoorganizaci&oacute;n social, producto de opci&oacute;n pol&iacute;tica precisa. <\/p>\n<p>El EZLN y los pueblos zapatistas apostaron a una forma de organizaci&oacute;n y participaci&oacute;n pol&iacute;tico-social que rompe con cualquier tradici&oacute;n de territorios liberados o zonas bajo control para poner en pie un sistema autogestionario sin parang&oacute;n en la historia. Centenares de miles de mexicanos viven desde hace ya m&aacute;s de tres a&ntilde;os una forma de organizaci&oacute;n social donde el Estado burgu&eacute;s mexicano no domina, donde el capital no reina, donde se reapropiaron de lo que les hab&iacute;an despojado, donde el desprecio no tiene lugar, donde la represi&oacute;n no es ejercida por el que gobierna. <\/p>\n<p>Todo esto hecho a partir de la voluntad f&eacute;rrea de centenares de miles de mexicanos ind&iacute;genas que ya optaron y decidieron poner en marcha un proyecto &uacute;nico, donde ellos mandan, ellos deciden, ellos discuten, ellos se cuestionan, ellos se construyen, ellos se critican. <\/p>\n<h3>A&ntilde;o nuevo, sociedad nueva <\/h3>\n<p>Por eso en cada mensaje que los zapatistas dieron en el Encuentro se sent&iacute;a algo que calaba, algo que nos hablaba del orgullo que sienten de lo que est&aacute;n haciendo, de la seguridad que se siente en sus palabras, de la confianza que se trasluce de sus acciones. <\/p>\n<p>Y, como siempre sucede con los zapatistas, todo eso permite que los que est&aacute;bamos ah&iacute; sinti&eacute;ramos un gran orgullo, una gran seguridad y una importante confianza en que s&iacute; se puede hacer otra cosa, en que s&iacute; hay otra cosa; en que si hay forma de construir nuevas relaciones sociales, en que s&iacute; el camino est&aacute; abajo y a la izquierda. No nada m&aacute;s a la izquierda, no nada m&aacute;s abajo sino abajo y a la izquierda. <\/p>\n<p>Las Juntas de Buen Gobierno est&aacute;n ah&iacute;, nos esperan, nos ayudan, nos iluminan, nos necesitan. <\/p>\n<p>Hace muchos a&ntilde;os, Jos&eacute; Carlos Mari&aacute;tegui dijo que el socialismo indoamericano no ser&iacute;a ni copia, ni calca sino creaci&oacute;n heroica. <\/p>\n<p>Yo no digo que lo que se est&aacute; haciendo en los Caracoles zapatistas sea el socialismo, pero no tengo duda es que ah&iacute; se est&aacute; haciendo una creaci&oacute;n heroica que puede ser la piedra de toque de un futuro socialismo sin patrones, ni generales; sin timoneles, ni jefes; sin dioses, ni cesares; sin ayatolas dominicales ni sabatinos. <\/p>\n<p>Mientras tanto, mientras eso sucede, el d&iacute;a 31 de diciembre del a&ntilde;o que acaba de terminar, un compa&ntilde;ero ind&iacute;gena de la Junta de Buen Gobierno del Caracol IV, ubicado en Morelia, Chiapas, dio la clave de lo que podemos tener como principio &eacute;tico esencial, como elemento de resistencia que permite que sigamos en la lucha, como base para no traicionar lo que somos, nuestro ser, nuestro hacer. <\/p>\n<p>El compa dijo: &quot;Aunque no podamos cambiar el mundo, lucharemos porque el mundo no nos cambie,&quot; (casi por las mismas fechas, un ex obrero metal&uacute;rgico, presidente de Brasil, Luis Inacio da Silva Lula hab&iacute;a dicho que era imposible llegar a los 60 a&ntilde;os y seguir siendo de izquierda). <\/p>\n<p>Este pensamiento, que al mismo tiempo es una acci&oacute;n, es la &uacute;nica garant&iacute;a para poder emprender la tarea m&iacute;nima, hoy m&aacute;s que nunca indispensable: cambiar al mundo para construir uno donde el que mande lo haga obedeciendo. &nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En M&eacute;xico estamos en medio de un cambio de &eacute;poca. Si bien los de arriba dieron pasos fundamentales para destruir lo que desde la perspectiva de izquierda exist&iacute;a, no lograron consolidar un &quot;nuevo orden mundial&quot;, no lograron generar un nuevo ciclo largo de crecimiento econ&oacute;mico a pesar de la incorporaci&oacute;n masiva de cientos de millones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":146,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/146"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1177\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1177"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}