{"id":11791,"date":"2014-04-04T00:42:26","date_gmt":"2014-04-04T05:42:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11791"},"modified":"2014-04-28T16:47:05","modified_gmt":"2014-04-28T21:47:05","slug":"venezuela-el-socialismo-petrolero-en-su-laberinto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/venezuela-el-socialismo-petrolero-en-su-laberinto\/","title":{"rendered":"Venezuela: El \u201csocialismo\u201d petrolero en su laberinto"},"content":{"rendered":"<p><em>Crisis econ\u00f3mica, desabastecimiento y polarizaci\u00f3n, dibujan un escenario en el que est\u00e1 en juego la continuidad del proceso bolivariano, pero tambi\u00e9n la soberan\u00eda de un pa\u00eds que se atrevi\u00f3 a desafiar la dependencia de una superpotencia que considera el Caribe como \u201cun mar cerrado\u201d.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Motorizados-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11793\" alt=\"Motorizados-1\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Motorizados-1-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Motorizados-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Motorizados-1-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Llenar un tanque de 70 litros de gasolina vale la mitad del precio de una botella de medio litro de agua mineral. Lo mismo que un cigarrillo <i>detallado<\/i> (suelto), cinco <i>bolos<\/i> (bol\u00edvares fuertes). La \u00faltima semana de marzo el d\u00f3lar paralelo estaba a 52 bol\u00edvares, nueve veces m\u00e1s que el oficial que hab\u00eda alcanzado semanas atr\u00e1s la astron\u00f3mica cifra de cien bol\u00edvares.<\/p>\n<p>Esta distorsi\u00f3n de los precios es el emergente de una econom\u00eda deformada, que ya no funciona como una econom\u00eda capitalista tradicional (dominada por los monopolios privados) y parece encontrarse a medio camino de la econom\u00eda llamada socialista (monopolio estatal), con las tensiones y contradicciones que supone semejante tr\u00e1nsito. En suma, la econom\u00eda es escenario de una aguda lucha de clases, en el sentido m\u00e1s tradicional del concepto.<\/p>\n<p>Una de las distorsiones evidentes puede palparse recorriendo los diversos barrios de una ciudad de mill\u00f3n y medio de habitantes, como Barquisimeto, capital del estado occidental de Lara: en los barrios populares se aprecian colas frente a tiendas y supermercados, de diferente extensi\u00f3n pero casi diarias; en los barrios de clases medias altas como Fundalara, no se ven colas y los comercios parecen bien abastecidos. Las familias salen de los comercios con peque\u00f1as bolsas de alimentos, mientras en los barrios populares las amas de casa acarrean grandes bultos para aprovisionar sus familias numerosas.<\/p>\n<p>La principal diferencia es que en los barrios altos pueden verse, con la misma cotidianeidad que se observan colas en los populares, manifestaciones de estudiantes que portan banderas venezolanas en lo alto, sin que nadie los moleste y aplaudiendo alg\u00fan que otro bocinazo de apoyo. La \u00faltima semana de marzo la impresi\u00f3n es que tanto las colas como las protestas tend\u00edan a disminuir.<\/p>\n<p><b>Empate catastr\u00f3fico<\/b><\/p>\n<p>La imagen de una sociedad dividida en partes casi iguales, y adem\u00e1s polarizada, parece la m\u00e1s cercana a la realidad. Las elecciones presidenciales que llevaron a Nicol\u00e1s Maduro a la presidencia, casi un a\u00f1o atr\u00e1s, reflejaron ambos hechos al marcar una diferencia del 1,5 % entre el actual presidente y el aspirante opositor Henrique Capriles.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n tiene, adem\u00e1s, una lectura territorial necesaria que puede contribuir a explicar la situaci\u00f3n actual. En los estados de Zulia, T\u00e1chira y M\u00e9rida, entre otros, gan\u00f3 la oposici\u00f3n. Se trata de la regi\u00f3n que limita con Colombia donde las protestas alcanzaron durante el mes de febrero una situaci\u00f3n de \u201czona liberada\u201d, como en la capital de T\u00e1chira, San Crist\u00f3bal, cuya universidad p\u00fablica fue incendiada por los manifestantes con, por lo menos, la complicidad de las autoridades municipal y estatal vinculadas a la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde el oficialismo se denuncia la participaci\u00f3n de paramilitares colombianos afines al ex presidente \u00c1lvaro Uribe en las protestas y, de modo particular, en las amenazas selectivas a militantes chavistas. La oposici\u00f3n, a su vez, denuncia malos tratos y torturas a los detenidos. Ambos hechos parecen plausibles, aunque no existen pruebas contundentes que los avalen.<\/p>\n<p>Dos hechos parecen evidentes. Que la represi\u00f3n estatal provoc\u00f3 la muerte de varios manifestantes, y que tanto la oposici\u00f3n como los grupos chavistas utilizan armas de fuego. El periodista Aram Aharoninan, ex director de <i>Telesur<\/i>, asegura que de los 40 muertos entre el 12 de febrero y fines de marzo, 22 fueron \u201casesinatos selectivos de l\u00edderes de base bolivarianos, realizados por mercenarios paramilitares colombianos aliados de las fuerzas de la burgues\u00eda venezolana\u201d (<i>Rebelion<\/i>, 1 de abril de 2014).<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda General de la Rep\u00fablica difundi\u00f3 datos, cuando la cifra de muertos era de 31, de que entre los 461 heridos en las manifestaciones hab\u00eda 143 polic\u00edas. Varios uniformados fueron muertos. De casi dos mil detenidos, s\u00f3lo 168 permanecen tras las rejas.<\/p>\n<p>Durante el mes de febrero, Venezuela fue escenario de una doble escalada y de un amago de negociaci\u00f3n: la escalada de la derecha m\u00e1s ultra, liderada por el detenido Leopoldo L\u00f3pez y la diputada Corina Machado pero no acompa\u00f1ada por la Mesa de Unidad Democr\u00e1tica (MUD) encabezada por Capriles quien en plena crisis afirm\u00f3 que \u201cel \u00fanico camino es la v\u00eda electoral\u201d.<\/p>\n<p>La ofensiva de la derecha ultra conoci\u00f3 un viraje cuando irrumpieron las fuerzas chavistas, en particular los <i>motorizados<\/i>, miles de militantes en motos que son una de las m\u00e1s activas fuerzas organizadas del oficialismo. Contra ellos, la oposici\u00f3n cruz\u00f3 cables en las calles a la altura de la cabeza.<\/p>\n<p>Incluso el presidente Maduro apoy\u00f3 p\u00fablicamente la aparici\u00f3n de los <i>motorizados<\/i> denunciado que cinco de ellos fueron muertos por francotiradores. \u201cEste golpe de Estado continuado que ya est\u00e1 derrotado, pero que sigue haci\u00e9ndole da\u00f1o al pueblo, ha permitido que los motorizados irrumpan como un actor para el bien de la patria. Ahora ustedes son visibles, ya no ser\u00e1n m\u00e1s estigmatizados. Los motorizados actuar\u00e1n haciendo la paz y en este momento est\u00e1n derrotando un golpe de Estado\u201d (<i>El Nacional<\/i>, 13 de marzo de 2014).<\/p>\n<p><b>La mala econom\u00eda<\/b><\/p>\n<p>En la comunidad Abya Yala, en las afueras de Barinas, tierras tan secas como f\u00e9rtiles que esperan ansiosas el comienzo de la temporada de lluvias, Ignacio y Edis detallan c\u00f3mo trabajan la producci\u00f3n de alimentos sin agrot\u00f3xicos en base al control biol\u00f3gico de las plagas. Producen hortalizas y frutas, cerdos y aves, que llevan al mercado de la Cooperativa de Autogesti\u00f3n Comunitaria integrada en una de las mayores redes cooperativas de abastecimiento, Cecosesola.<\/p>\n<p>Ignacio, veterinario y productor uruguayo que lleva ocho a\u00f1os en Venezuela, es miembro de una cooperativa cercana que se destaca por una fuerte producci\u00f3n de yuca org\u00e1nica. Vive en\u00a0 una cooperativa de reforma agraria, tambi\u00e9n en las cercan\u00edas del capital del estado. Alucina con la tierra porque aqu\u00ed se pueden cultivar los doce meses del a\u00f1o, mientras en Uruguay s\u00f3lo es posible hacerlo durante cinco meses. Aunque sigue apoyando el proceso, sostiene que \u201cla inmensa mayor\u00eda de los beneficiarios de la reforma agraria no trabajan la tierra y la abandonan\u201d.<\/p>\n<p>Sabe de lo que habla. Y tiene perfecta conciencia que est\u00e1 tocando un punto neur\u00e1lgico de la econom\u00eda bolivariana. Su relato a escala micro se ve reforzado por los datos macro: 56,2 por ciento de inflaci\u00f3n en 2013, d\u00e9ficit fiscal cercano al 15 por ciento, ca\u00edda de las reservas internacionales, importante escasez de alimentos.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s grave es que las cosas vienen empeorando. Hasta mediados de 2013 no faltaban alimentos ni hab\u00eda colas. La inflaci\u00f3n ven\u00eda cayendo hasta 2008, para remontar hacia 2011. Datos a los que debe sumarse una aguda evasi\u00f3n de divisas y que en su conjunto reflejan un problema estructural que los sucesivos gobiernos no han resuelto y que eclosiona con la muerte de Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>El periodista Modesto Emilio Guerrero, venezolano radicado en Argentina, quien apoya el proceso bolivariano, se pregunta c\u00f3mo es posible que haya desabastecimiento cuando el gobierno controla el 36 por ciento del sistema de distribuci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que las 240 empresas creadas, y otras muchas nacionalizadas y estatizadas, no est\u00e1n consiguiendo un aumento de la producci\u00f3n<i>. <\/i>\u201cHay dos pbi en Venezuela, el petrolero y el no petrolero. El petrolera est\u00e1 intacto, no hay problemas. El pbi no petrolero es el que est\u00e1 liquidado, el privado y el estatal\u201d (<i>Notas<\/i>, 21 de marzo de 2014).<\/p>\n<p>Es cierto que el desabastecimiento se explica, en cierta medida, por el contrabando de productos con precios regulados hacia Colombia. Pero hay mucho m\u00e1s. El sector privado no crece porque la burgues\u00eda no est\u00e1 invirtiendo. Pero Venezuela cuenta con dos enormes plantas de aluminio que no son competitivas y la planta de acero que fue propiedad de Techint y cuya calidad productiva cay\u00f3 luego que la empresa fue nacionalizada en mayo de 2009. <i>\u201c\u00bfLe vas a echar la culpa al imperialismo?\u201d<\/i>, dice Guerrero en alusi\u00f3n a quienes s\u00f3lo esgrimen ese argumento para eludir responsabilidades.<\/p>\n<p>Su explicaci\u00f3n va por el lado de la cultura pol\u00edtica. Quien fue representante de la Uni\u00f3n Nacional de Trabajadores, creada por los seguidores de Ch\u00e1vez en 2003, se\u00f1ala que la ineficiencia de estas grandes empresas se debe a \u201cla burocracia sindical, que efectivamente protege un tipo de industria para pagar salarios del Estado. El Estado paga salarios para que no haya crisis social\u201d.<\/p>\n<p>Explica que en Techint la producci\u00f3n era superior cuando era propiedad de la multinacional. Las empresas estatizadas repiten la historia del socialismo real, que hace que donde se producen transformaciones radicales \u201cbrota del propio organismo revolucionario, social, un cuerpo venenoso, gangrenoso, que es la llamada burocracia\u201d, que en Venezuela se hizo burguesa y corrupta.<\/p>\n<p><b>Sembrar petr\u00f3leo<\/b><\/p>\n<p>Arturo Uslar Pietri, uno de los m\u00e1s destacados intelectuales latinoamericanos, public\u00f3 en fecha tan temprana como 1936 un art\u00edculo period\u00edstico que hizo historia, titulado \u201cSembrar el petr\u00f3leo\u201d. Se\u00f1alaba dos hechos: que la industria petrolera tendr\u00eda un car\u00e1cter ef\u00edmero y adem\u00e1s destructivo. En el primer aspecto parece haber errado, en el segundo acert\u00f3 como pocos.<\/p>\n<p>Ciertamente, la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo se extiende por m\u00e1s de un siglo y Venezuela ha superado a Arabia Saud\u00ed como la mayor reserva de hidrocarburos del mundo. Hay petr\u00f3leo para rato. Pero adem\u00e1s consider\u00f3 que la econom\u00eda extractiva destruye un pa\u00eds. \u201cLa econom\u00eda destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente\u201d, porque su productividad \u201cdepende por entero de factores y voluntades ajenos a la econom\u00eda nacional\u201d.<\/p>\n<p>Sostuvo que la explotaci\u00f3n de las riquezas del subsuelo podr\u00edan \u201cllegar a hacer de Venezuela un pa\u00eds improductivo y ocioso, un inmenso par\u00e1sito del petr\u00f3leo, nadando en una abundancia moment\u00e1nea y corruptora y abocado a una cat\u00e1strofe inminente e inevitable\u201d. La \u00fanica forma de evitar esa deriva catastr\u00f3fica ser\u00eda promover la agricultura y la industria, o sea el trabajo productivo. El petr\u00f3leo es una mina, y las minas no se producen, se explotan; son riqueza, no econom\u00eda. En la misma sinton\u00eda que Juan Pablo P\u00e9rez Alfonzo, ministro de R\u00f3mulo Bentancourt, quien defini\u00f3 al petr\u00f3leo como \u201cexcremento del diablo\u201d.<\/p>\n<p>Uslar Pietri escribi\u00f3 que \u201cla \u00fanica pol\u00edtica econ\u00f3mica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en cr\u00e9dito agr\u00edcola, estimular la agricultura cient\u00edfica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigaci\u00f3n y el defectuoso r\u00e9gimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y peque\u00f1os propietarios para otros\u201d.<\/p>\n<p>Asombroso porque anticip\u00f3 en setenta a\u00f1os la propuesta de Ch\u00e1vez, con quien simpatiz\u00f3 en sus primeros a\u00f1os. No cont\u00f3, empero, con la nueva burgues\u00eda nacida del coraz\u00f3n del proceso, la llamada <i>boliburgues\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p>Las cosas en realidad se agravaron. En 2013 el petr\u00f3leo represent\u00f3 el 96 por ciento del valor de las exportaciones. Un miembro del gabinete confiesa, en una cena privada, que los intentos por crear una industria textil bolivariana mediante la donaci\u00f3n de miles de telares y m\u00e1quinas a familias que se comprometieron en la producci\u00f3n, tuvo un efecto tan contrario como inesperado: hoy trabajan como maquilas para las multinacionales. Millones de bol\u00edvares echados al cesto. O peor, entregados involuntariamente al \u201cenemigo\u201d.<\/p>\n<p><b>Hablemos de socialismo<\/b><\/p>\n<p>La debacle econ\u00f3mica no lo explica todo. Pero sobre ella muerden la oposici\u00f3n y la Casa Blanca, que no deja de recordar el aserto del te\u00f3rico geopol\u00edtico con mayor influencia sobre la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos, Nicholas Spykman, recordado oportunamente por el profesor brasile\u00f1o Jos\u00e9 Luis Fiori. Los pa\u00edses caribe\u00f1os, incluyendo claro a Colombia y Venezuela, son parte de una regi\u00f3n \u201cdonde la hegemon\u00eda de Estados Unidos no puede ser cuestionada\u201d (<i>Valor<\/i>, 29 de enero de 2014).<\/p>\n<p>Spykman consider\u00f3 que la geograf\u00eda es el factor fundamental de la pol\u00edtica exterior porque es el m\u00e1s permanente, y se esmer\u00f3 en dividir el planeta en zonas donde la superpotencia deber\u00eda desarrollar acciones diferenciadas. Sobre el Caribe, dijo: \u201cPara todos los efectos se trata de un mar cerrado cuyas llaves pertenecen a los Estados Unidos, lo que significa que quedar\u00e1n siempre en una posici\u00f3n de absoluta dependencia de los Estados Unidos\u201d. Eso explica no s\u00f3lo la actitud de la Casa Blanco hacia Cuba, sino incluso la imponente reacci\u00f3n militar cuando el terremoto en Hait\u00ed que llev\u00f3 a una masiva intervenci\u00f3n en la isla.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, es posible que el apoyo del gobierno estadounidense a la rebeli\u00f3n de la derecha ultra est\u00e9 m\u00e1s relacionado con el viraje de Venezuela hacia Rusia y China que ante un inexistente proceso hacia el socialismo. Vale aclarar que en Venezuela nunca hubo una revoluci\u00f3n, en el sentido cl\u00e1sico y habitual del t\u00e9rmino, sino una ocupaci\u00f3n progresiva y pac\u00edfica del Estado \u201crealmente existente\u201d. O sea, un proceso reformista, tambi\u00e9n en el sentido cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>El socialismo, siguiendo a sus fundadores, debe asentarse en el trabajo y la producci\u00f3n, no en el reparto de la renta extractiva, aunque \u00e9ste haya conseguido disminuir la pobreza, mejorar la vida de los sectores populares y abrirles nuevas perspectivas vitales. En ese sentido, la famosa \u201cexpropiaci\u00f3n de los expropiadores\u201d no es sino la restituci\u00f3n de medios sustra\u00eddos a los productores que no puede ser repetida hasta el infinito. Sembrar el petr\u00f3leo es tanto como sembrar la corrupci\u00f3n. El socialismo no puede ser sembrado, sino laboriosamente construido durante largo tiempo. En este punto, no hay atajos.<\/p>\n<p>Venezuela vive un \u201cempate catastr\u00f3fico\u201d, t\u00e9rmino usado por el vicepresidente de Bolivia, \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, para describir una situaci\u00f3n en la que ninguno de los contendientes logra imponerse. Por eso, el camino m\u00e1s probable es un pacto que evite que el pa\u00eds pueda enrumbarse hacia una guerra interna similar a la de Siria, o a una situaci\u00f3n de desgobierno como en Libia luego de la ca\u00edda de Muamar el Gadafi.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de los m\u00e1s importantes empresarios en la reuni\u00f3n con el gobierno el 27 de febrero, la Conferencia Nacional de Paz, puede considerarse un primer paso en esa direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque no participaron miembros destacados del MUD, la presencia del presidente de Fedec\u00e1maras, Jorge Roig, y el presidente de Empresas de Alimentos Polar, Lorenzo Mendoza, dice que la burgues\u00eda tradicional venezolana est\u00e1 optando por un camino propio y que no parece doblarse ante los dictados de los ultras ni de Washington.<\/p>\n<p>El Pacto de Puntofijo es el antecedente obligado. Ca\u00edda la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez y para garantizar una m\u00ednima estabilidad democr\u00e1tica, los dirigentes de la socialdem\u00f3crata Acci\u00f3n Democr\u00e1tica, los socialcristianos de Copei y la centroizquierda Uni\u00f3n Republicana Democr\u00e1tica, firmaron un acuerdo el 31 de octubre de 1958 que garantiz\u00f3 la gobernabilidad durante medio siglo.<\/p>\n<p>Los partidos se comprometieron a respetar el resultado de las elecciones, gobernar en conjunto sobre la base de un programa m\u00ednimo com\u00fan y a integrar el gabinete con miembros de los dos partidos (urd se retiro del pacto en 1962). La cuesti\u00f3n central era garantizar la democracia frente a los alzamientos militares.<\/p>\n<p>Ahora las cosas son m\u00e1s complejas. Un acuerdo entre la oposici\u00f3n y el gobierno con apoyo de los empresarios, debe neutralizar a la derecha ultra pero tambi\u00e9n a las bases chavistas, \u201clos colectivos\u201d de las comunas, los <i>motoristas<\/i> y todos los sectores organizados que han surgido desde el golpe de 2002.<\/p>\n<p>Podar estos sectores del proceso bolivariano, rechazados tanto por la burgues\u00eda tradicional como por la <i>boliburgues\u00eda<\/i> incrustada en el gabinete, ser\u00eda tanto como poner fin al proceso de cambios para garantizarle a la burgues\u00eda emergente la continuidad de sus privilegios. Pero a la vista de lo sucedido en Ucrania, donde los de afuera se montaron en las manifestaciones, semejante pacto puede allanar el camino de la intervenci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el Informe Zibechi cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (<\/em><i>www.americas.org\/es<\/i><em>).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crisis econ\u00f3mica, desabastecimiento y polarizaci\u00f3n, dibujan un escenario en el que est\u00e1 en juego la continuidad del proceso bolivariano, pero tambi\u00e9n la soberan\u00eda de un pa\u00eds que se atrevi\u00f3 a desafiar la dependencia de una superpotencia que considera el Caribe como \u201cun mar cerrado\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":11793,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-11791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11791"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11795,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11791\/revisions\/11795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11791"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}