{"id":1189,"date":"2007-08-01T14:31:01","date_gmt":"2007-08-01T14:31:01","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1189"},"modified":"2007-08-03T16:36:01","modified_gmt":"2007-08-03T16:36:01","slug":"4441","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4441\/","title":{"rendered":"Capell&aacute;n enfrenta juicio por cr&iacute;menes durante la dictadura militar en Argentina"},"content":{"rendered":"<p><b>Un muy esperado juicio por abusos de derechos humanos est&aacute; en proceso en Argentina. El acusado es un sacerdote cat&oacute;lico a quien se le imputan abusos de derechos humanos al trabajar en distintos centros clandestinos de detenci&oacute;n durante la dictadura militar de esa naci&oacute;n en 1976-1983. El sacerdote fue arrestado hace cuatro a&ntilde;os, mientras viv&iacute;a en Chile bajo un nombre falso. Este es el m&aacute;s reciente juicio de derechos humanos contra torturadores acusados, desde la condena de un antiguo oficial de polic&iacute;a por genocidio en 2006. <\/b><\/p>\n<table border=\"1\" width=\"150\" align=\"left\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" hspace=\"5\" vspace=\"5\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.fpif.org\/images\/irc\/818.jpg\" height=\"174\" width=\"148\" alt=\"Christian Von Wernich\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Christian Von Wernich<\/font><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>El capell&aacute;n Christian Von Wernich portaba el alzacuello del sacerdocio y un chaleco anti-balas mientras estaba sentado tras vidrio reforzado en un tribunal federal. El secretario del tribunal ley&oacute; los cargos que lo acusaban de colaborar con los agentes de seguridad del estado y encubrir cr&iacute;menes en siete muertes, 31 casos de tortura y 42 casos de aprehensi&oacute;n il&iacute;cita. Respondi&oacute; a preguntas b&aacute;sicas de la corte pero se rehus&oacute; a testificar en el caso, afirmando , &quot;Siguiendo indicaciones de mi abogado, el doctor Cerolini, no har&eacute; ninguna declaraci&oacute;n . Y no voy a aceptar preguntas.&quot; Se estima que 30,000 personas fueron asesinadas durante el reino de terror de la junta militar. <\/p>\n<p>Al tiempo que iniciaba su juicio, cientos de activistas de los derechos humanos se pararon afuera de los tribunales en la ciudad de La Plata para increpar a Von Wernich, llam&aacute;ndolo &quot;asesino&quot;. El presidente N&eacute;stor Kirchner viaj&oacute; a La Plata y pronunci&oacute; un discurso en que dijo que Von Wernich &quot;trajo deshonor a la iglesia, a la gente pobre y a los derechos humanos.&quot; <\/p>\n<p>Por lo menos 120 testigos han sido convocados a testificar contra Von Wernich y la corte ha tomado precauciones para garantizar su seguridad, poniendo cercos policiales alrededor de los tribunales e instalando detectores de metal. En la fila al frente del p&uacute;blico, al interior del juzgado, representantes de la organizaci&oacute;n de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo se sentaron con sus pa&ntilde;uelos blancos a escuchar las acusaciones del tribunal. <\/p>\n<p>De acuerdo a Nora Corti&ntilde;as, presidenta de la l&iacute;nea fundadora de la Asociaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo, la iglesia cat&oacute;lica apoy&oacute; los cr&iacute;menes cometidos durante la dictadura. &quot;Miembros de la jerarqu&iacute;a de la iglesia cat&oacute;lica participaron en la dictadura. Muchos sacerdotes eran capellanes al interior de las barracas de los campos de concentraci&oacute;n. Queremos se&ntilde;alar que hay un sector de la iglesia que no tuvo nada que ver con la dictadura, al contrario, nos apoy&oacute; y report&oacute; los cr&iacute;menes cometidos en aquel tiempo. Pero la mayor parte de los representantes de la iglesia participaron en las acciones de muerte y tortura,&quot; explica Corti&ntilde;as. <\/p>\n<h3>El papel de la iglesia en la dictadura <\/h3>\n<p>El periodista Horacio Verbitsky public&oacute; recientemente un libro acerca de la implicaci&oacute;n de la iglesia en la dictadura militar. En su libro, <i>El Silencio<\/i>, &eacute;l reporta que la iglesia cat&oacute;lica particip&oacute; activamente en la dictadura, teniendo conocimiento pleno de las violaciones cometidas en aquel tiempo en contra de los derechos humanos. Durante los d&iacute;as que llevaron al golpe, representantes de la iglesia cat&oacute;lica se reunieron con l&iacute;deres de las fuerzas armadas de Argentina y, seg&uacute;n reportes de testigos, ellos salieron de esas juntas sonriendo. Durante la noche del golpe, el 24 de marzo de 1976, los l&iacute;deres militares Jorge Videla y Ram&oacute;n Agosti visitaron al arzobispo de Paran&aacute; Adolfo Tortolo y a monse&ntilde;or Victorio Bonam&iacute;n en la sede del Vicariato Castrense de la iglesia cat&oacute;lica. <\/p>\n<p>Una semana m&aacute;s tarde, Tortolo report&oacute; que &quot;Los principios que rigen la conducta del general Videla son los de la moral cristiana. Como militar es de primera, como cat&oacute;lico es extraordinariamente sincero y leal a su fe&quot;. Tambi&eacute;n dijo que para enfrentar a la subversi&oacute;n, el ej&eacute;rcito deb&iacute;a tomar &quot;medidas duras o violentas&quot;. <\/p>\n<p>Sin embargo, fue durante las entrevistas de 1995 con el ex capit&aacute;n de marina Adolfo Scilingo, qui&eacute;n confes&oacute; a Verbitsky haber ejecutado los &quot;vuelos de la muerte&quot;, cuando Verbitsky se dio cuenta de lo grave de la complicidad de la iglesia cat&oacute;lica en los delitos de derechos humanos cometidos por el ej&eacute;rcito. Scilingo, que fue sentenciado a 645 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por un tribunal de Espa&ntilde;a, report&oacute; que la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica aprobaba el sedar a los disidentes para lanzarlos desde aviones al oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico durante los &quot;vuelos de la muerte&quot; como una manera cristiana de morir. Cuando Scilingo se sent&iacute;a angustiado, despu&eacute;s de guiar estos vuelos de la muerte, buscaba el consejo de los capellanes militares en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), el centro de detenci&oacute;n m&aacute;s grande de Buenos Aires. <\/p>\n<p>Durante la dictadura, hab&iacute;a representantes de la iglesia que prestaron refugio a gente que escapaba de sus secuestradores, reportando los cr&iacute;menes cometidos por los comandos de seguridad y arriesgando, al mismo tiempo, sus vidas. Las monjas francesas Alice Domon y L&eacute;onie Duque fueron desaparecidas y asesinadas en 1977 por organizar actividades con los pobres. El ex capit&aacute;n Alfredo Astiz, tambi&eacute;n conocido como &quot;el &aacute;ngel rubio de la muerte&quot; enfrenta juicio por la desaparici&oacute;n de las monjas junto con la de una docena de otras personas que incluyen a Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo. Villaflor fue secuestrada por un comando en 1977 mientras sal&iacute;a de la iglesia Santa Cruz de Buenos Aires, donde miembros de las familias de desaparecidos se reun&iacute;an clandestinamente. <\/p>\n<p>Organizaciones humanitarias han reportado que durante la dictadura por lo menos 19 sacerdotes fueron desaparecidos, 11 secuestrados, torturados y m&aacute;s tarde puestos en libertad, y 22 fueron arrestados por motivos pol&iacute;ticos. <\/p>\n<p>Representantes de los derechos humanos exigieron a la iglesia cat&oacute;lica que emita una disculpa a las v&iacute;ctimas durante la llamada &quot;Guerra Sucia&quot; de Argentina. La iglesia cat&oacute;lica se ha rehusado a emitir un comunicado y solo confirmaron que Von Wernich contin&uacute;a en las filas de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica. <\/p>\n<h3>Pasado y presente de Von Wernich <\/h3>\n<p>&quot;Christian Von Wernich es uno de los voceros de la iglesia que particip&oacute; en las torturas, &#8216;consolando&#8217; a los detenidos desaparecidos,&quot; dijo Cristina Valdez, cuyo esposo fue secuestrado y luego desaparecido en la capital provincial de La Plata. Los testigos han declarado que Von Wernich desempe&ntilde;aba un papel especial dentro de la red clandestina de centros de detenci&oacute;n conocida como &quot;Circuito Camps&quot; en los suburbios de Buenos Aires. Es a&uacute;n m&aacute;s conocido por su t&iacute;tulo de &quot;asistente espiritual&quot; al interior del campo de concentraci&oacute;n Puesto Vasco, uno de los 375 utilizados para desaparecer, torturar y asesinar a 30,000 personas. <\/p>\n<p>En los primeros tres d&iacute;as del juicio, un gran n&uacute;mero de testigos ofrecieron extraordinarios testimonios acerca de los cr&iacute;menes de Von Wernich en muchos de los centros clandestinos de detenci&oacute;n. El sobreviviente de la tortura H&eacute;ctor Mariano Ballent, testific&oacute; que el sacerdote cat&oacute;lico visitaba a los detenidos en sus celdas despu&eacute;s de las sesiones de tortura diciendo &quot;anda, hijo, confiesa todo para que dejen de torturarte.&quot; Luego de que Ballent pregunt&oacute;, desde su celda, c&oacute;mo era que un sacerdote pod&iacute;a condonar este tipo de castigo, Von Wernich se fue. Por lo menos 30 detenidos reportaron que vieron a Von Wernich dentro del centro clandestino de detenci&oacute;n Puesto Vasco. <\/p>\n<p>La iglesia cat&oacute;lica reubic&oacute; a Von Wernich en Chile a solicitud de &eacute;l mismo, para evitar proceso penal en 1996, justo antes de que comenzara la serie de juicios de La Plata, en 1998. Trabajaba como sacerdote en El Quisco, Chile, bajo el alias de Christian Gonz&aacute;lez, nombre que le dio la parroquia hasta que fue arrestado en 2003. A casi 30 a&ntilde;os de que Von Wernich cometi&oacute; violaciones de derechos humanos, es poco probable que se escape de ser condenado, dada la cantidad de evidencias y testigos convocados para testificar en su contra. <\/p>\n<h3>El legado de la lucha por los derechos humanos <\/h3>\n<table border=\"1\" width=\"394\" align=\"right\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" hspace=\"5\" vspace=\"5\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.fpif.org\/images\/irc\/817.jpg\" height=\"238\" width=\"389\" alt=\"Activistas afuera de la corte en La Plata el primer d&iacute;a del juicio.\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Activistas afuera de la corte en La Plata el primer d&iacute;a del juicio.<br \/>Foto: Marie Trigona.<\/font><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Afuera de la corte, cientos de abogados de los derechos humanos se reunieron, para exigir una sentencia severa para el sacerdote. En un momento dado, Von Wernich interrumpi&oacute; al presidente del tribunal Carlos Rozanski diciendo que no pod&iacute;a escuchar las acusaciones contra &eacute;l porque, desde afuera, se o&iacute;an las protestas de quienes gritaban &#8216;asesino&#8217;. <\/p>\n<p>Christina Valdez describe como se sinti&oacute; al ver a Von Wernich siendo juzgado: &quot;Ver a Von Wernich es ver la cara de un asesino. Supongo que todos los familiares de desaparecidos deben sentir este misma sensaci&oacute;n, de una cierta impunidad puesto que uno o una tiene que sentarse y tragarse todo lo que siente en ese momento. No puedes gritarle al asesino, no puedes gritar asesino.&quot; <\/p>\n<p>Este es solamente el tercer juicio de derechos humanos desde que la Suprema Corte de Argentina elimin&oacute; las leyes de amnist&iacute;a de 2005 que proteg&iacute;an al personal militar que sirvi&oacute; durante los siete a&ntilde;os de la dictadura. Las organizaciones de derechos humanos temen que obst&aacute;culos judiciales y una atm&oacute;sfera de miedo puedan brindar a los antiguos miembros de la dictadura militar la puerta de escape para evitar la condena. <\/p>\n<p>Los representantes de derechos humanos actualmente est&aacute;n preocupados respecto del testigo desaparecido, Julio L&oacute;pez&mdash;testigo clave que ayud&oacute; a que se condenara a perpetuidad al antiguo oficial de la polic&iacute;a Miguel Etchecolatz. Las organizaciones de derechos humanos de Argentina reportan que los juicios para condenar a ex miembros de la dictadura militar por abusos de derechos humanos est&aacute;n parados, y que la ola de amenazas contra los testigos contin&uacute;a. <\/p>\n<p>La corte federal de Argentina ha paralizado virtualmente los procesos por delitos contra derechos humanos a seis meses de la desaparici&oacute;n de Julio L&oacute;pez&mdash;un nuevo nombre que ha sido inscrito en la l&uacute;gubre lista de los desaparecidos argentinos. L&oacute;pez desapareci&oacute; el 18 de septiembre de 2006, la v&iacute;spera de la sentencia memorable del primer oficial militar juzgado por cr&iacute;menes contra la humanidad y genocidio. <\/p>\n<p>&Uacute;nicamente un pu&ntilde;ado de antiguos oficiales militares ha sido juzgado por abusos de derechos humanos durante la dictadura militar. En abril, un tribunal federal revoc&oacute; el perd&oacute;n de 1990 a los l&iacute;deres de la antigua dictadura Jorge Videla y Emilio Massera, a pesar de que es improbable que esos viejos dictadores sirvan una parte de las cadenas perpetuas que recibieron en 1985. <\/p>\n<p>El de Etchecolatz es tan solo el segundo fallo contra un oficial del ej&eacute;rcito por abusos de derechos humanos, desde 2005, a&ntilde;o en que la Suprema Corte de Argentina revoc&oacute; las leyes de inmunidad para los oficiales de la dictadura militar, por considerarlas inconstitucionales. Echecolatz fue arrestado y sentenciado a 23 a&ntilde;os en 1986. Fue liberado m&aacute;s tarde, sin embrago, cuando las leyes de &quot;punto final&quot; y &quot;obediencia debida&quot; fueron implementadas, a principios de 1990, volviendo virtualmente imposible procesar con &eacute;xito a los l&iacute;deres militares por abusos de derechos humanos. <\/p>\n<p>En total, 256 antiguos empleados militares y miembros del gobierno militar, acusados por cr&iacute;menes de derechos humanos, esperan juicio. Esto suma, no obstante, menos de un ex oficial militar por cada uno de los 375 centros clandestinos de detenci&oacute;n utilizados para torturar y desaparecer a personas por la fuerza. M&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros, los representantes de los derechos humanos reportan que los juicios avanzan a paso de caracol, si es que se avanza del todo. Las v&iacute;ctimas culpan a un sistema judicial ineficiente lleno de trabas burocr&aacute;ticas y de jueces que no cooperan. <\/p>\n<p>Corti&ntilde;as dice que los argentinos no desean vivir con un sistema judicial que permite la impunidad: &quot;Lo que queremos es que los juicios se apresuren un poco y que no se lleven a cabo de a caso por caso. Que el gobierno asuma su responsabilidad en ayudar a que acaben las amenazas contra los testigos, jueces y abogados, para que realmente se diga que hay justicia en este pa&iacute;s.&quot; <\/p>\n<p>Se espera que el juicio de Von Wernich dure dos meses. Las organizaciones de derechos humanos preparan eventos que exigen el regreso seguro de L&oacute;pez al tiempo en que se acerca el aniversario de su desaparici&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un muy esperado juicio por abusos de derechos humanos est&aacute; en proceso en Argentina. El acusado es un sacerdote cat&oacute;lico a quien se le imputan abusos de derechos humanos al trabajar en distintos centros clandestinos de detenci&oacute;n durante la dictadura militar de esa naci&oacute;n en 1976-1983. El sacerdote fue arrestado hace cuatro a&ntilde;os, mientras viv&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":224,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1189","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/224"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1189"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}