{"id":11970,"date":"2014-05-07T21:54:39","date_gmt":"2014-05-08T02:54:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11970"},"modified":"2014-05-21T20:17:00","modified_gmt":"2014-05-22T01:17:00","slug":"el-boom-de-la-industria-avicola-y-de-la-migracion-cambian-la-cara-del-sureste-rural-de-los-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-boom-de-la-industria-avicola-y-de-la-migracion-cambian-la-cara-del-sureste-rural-de-los-estados-unidos\/","title":{"rendered":"El boom de la industria av\u00edcola y de la migraci\u00f3n cambian la cara del sureste rural de los Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11701\" alt=\"chicken2\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken2-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken2-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken2.jpg 470w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de su implementaci\u00f3n, el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN) determina las econom\u00edas de M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1, y tambi\u00e9n tiene efectos en la sociedad que a menudo no son reconocidos. El m\u00e1s evidente es su impacto en la migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A medida que las cadenas de suministro se integran, las familias se fracturan. Los gobiernos pregonan la integraci\u00f3n econ\u00f3mica haciendo caso omiso de sus efectos en los seres humanos por considerarlos irrelevantes. Una industria \u2013la av\u00edcola\u2013 muestra los costos sociales del \u201clibre comercio\u201d, donde los flujos de mano de obra y mercanc\u00edas desatados por el TLCAN chocan destruyendo vidas a ambos lados de la frontera.<\/p>\n<p><b>El boom de la industria av\u00edcola y de la migraci\u00f3n en Carolina del Norte<\/b><\/p>\n<p>Tras la firma del TLCAN, y en contradicci\u00f3n directa con sus promesas, la migraci\u00f3n desde M\u00e9xico hacia Estados Unidos aument\u00f3. De repente super\u00f3 el medio mill\u00f3n de personas.<\/p>\n<p>Esta entrada de mano de obra barata procedente de M\u00e9xico proporcion\u00f3 a la industria de cr\u00eda de aves estadounidense una ventaja competitiva, y ha transformado la estructura demogr\u00e1fica de los condados con explotaciones av\u00edcolas de estados como Arkansas, Luisiana, Misisipi, Tennessee, Alabama, Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Virginia, conocidos coloquialmente como \u201cel corredor av\u00edcola del sureste\u201d.<\/p>\n<p>Lo que ha sucedido en Carolina del Norte, el segundo estado con mayor n\u00famero de explotaciones av\u00edcolas de los Estados Unidos, pone de manifiesto las contradicciones del TLCAN. A un lado de la frontera, millones de trabajadores mexicanos fueron desplazados, y al otro, las industrias que estaban en condiciones de competir globalmente y necesitaban adaptarse al coste, la velocidad y la demanda de producci\u00f3n crecientes, cubrieron los puestos que hab\u00edan permanecido vacantes debido a los bajos salarios que se pagaban.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Federaci\u00f3n Av\u00edcola de Carolina del Norte, la av\u00edcola es la principal industria agropecuaria estatal. A nivel nacional, este estado ocupa el segundo puesto en la producci\u00f3n total de pavos y el tercero en la de aves de corral. El sector av\u00edcola supone el 40% de la Renta Agraria Total de Carolina del Norte, y tiene un impacto econ\u00f3mico de 12.800 millones de d\u00f3lares. Seg\u00fan la Oficina Internacional de Comercio del Departamento de Agricultura de Carolina del Norte (NCDA-ITO, por sus siglas en ingl\u00e9s), los principales productores de aves de corral de Carolina del Norte son Butterball (pavos), Case Farms (pollos) y House of Raeford (pollos y pavos). Esta industria genera entre 68.000 y 110.000 puestos de trabajo y tiene un impacto econ\u00f3mico estimado de 12.800 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o.<\/p>\n<p>La actual producci\u00f3n av\u00edcola del \u201cestado de Tar Heel\u201d [apodo de Carolina del Norte] est\u00e1 muy lejos de los humildes comienzos de esta industria. A principios del siglo XX, la cr\u00eda de pollos y pavos y la recolecci\u00f3n de huevos era en gran medida un trabajo de mujeres, debido al poco capital que se necesitaba para comprar y cuidar estas aves y a la peque\u00f1a escala de las operaciones. La creciente demanda de huevos y aves de corral en el norte de los Estados Unidos puso de relieve el potencial del sector av\u00edcola. Cuando las ganancias que generaban el algod\u00f3n y el tabaco cayeron durante la Gran Depresi\u00f3n, y los gorgojos destrozaron el resto de los cultivos, aument\u00f3 el entusiasmo por la cr\u00eda de aves.<\/p>\n<p>Para 1929, la industria av\u00edcola demostr\u00f3 lo rentable que pod\u00eda ser: los 5,8 millones de pollos que vendieron las granjas de Carolina de Norte aportaron casi 4,4 millones de d\u00f3lares, y los 240 millones de huevos, 6,3 millones de d\u00f3lares. Desde 1970 hasta 1993, la producci\u00f3n de pollos de engorde, huevos y, sobre todo, pavos creci\u00f3 enormemente. Seg\u00fan un estudio llevado a cabo por la Universidad Estatal de Carolina del Norte, la producci\u00f3n de pavos aument\u00f3 de 79.700 a 620.600 toneladas. Y la producci\u00f3n de pollos de engorde casi se triplic\u00f3, pasando de 498.300 a 1.4 millones de toneladas.<\/p>\n<p>A pesar de este precedente hist\u00f3rico de la industria av\u00edcola, su mayor expansi\u00f3n tuvo lugar despu\u00e9s de la firma del TLCAN. En un estudio realizado por [la organizaci\u00f3n empresarial] Business Roundtable, las exportaciones de Carolina del Norte a M\u00e9xico y Canad\u00e1 se incrementaron en un 73% desde 2002. En el a\u00f1o 2012, el 45% de las exportaciones de Carolina del Norte, con un valor de 13.100 millones de d\u00f3lares, fueron a parar a los socios del TLCAN.<\/p>\n<p>Para los productores de aves de corral, las exportaciones despegaron a comienzos de 2002. Ese a\u00f1o, los productores estadounidenses declararon exportaciones a pa\u00edses de todo el mundo por valor de 155,6 millones de d\u00f3lares. Para 2004, la industria av\u00edcola de los Estados Unidos representaba 192,2 millones de d\u00f3lares, aproximadamente el 10%, del total de los 2.050 millones que supon\u00edan las exportaciones mundiales de aves de corral.<\/p>\n<p>En 1996, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que entrara en vigor el TLCAN, las exportaciones de carne y aves de corral de Carolina del Norte a M\u00e9xico registraron un valor de 6,3 millones de d\u00f3lares. Para 2004, esa cantidad ascendi\u00f3 a m\u00e1s del triple, alcanzando los 21,1 millones de d\u00f3lares. En 2012, esa cantidad volvi\u00f3 a triplicarse hasta los 65,1 millones, lo que hizo de M\u00e9xico el principal socio comercial del estado en cuanto a carne y aves de corral se refiere, de acuerdo a los datos proporcionados por la NCDA-ITO.<\/p>\n<p>A medida que se ampliaba el mercado global para la industria av\u00edcola estadounidense, tambi\u00e9n lo hac\u00eda la demanda de mano de obra barata. Aunque en el TLCAN se estipulaban cuidadosamente los t\u00e9rminos de la integraci\u00f3n industrial y el flujo de mercanc\u00edas, el tema laboral se dej\u00f3 fuera intencionadamente. M\u00e9xico se convirti\u00f3 en una de las principales fuentes de mano de obra del sector av\u00edcola de Carolina del Norte. Situado al final del corredor av\u00edcola del sureste, el boom latino en dicho estado es consecuencia y testimonio de la globalizaci\u00f3n de la industria av\u00edcola.<\/p>\n<p><b>El camino migratorio hacia Carolina del Norte<\/b><\/p>\n<p>El aumento de la poblaci\u00f3n inmigrante se produjo principalmente en zonas rurales m\u00e1s que en \u00e1reas urbanas, debido en buena medida a la posibilidad de encontrar empleo en la industria de aves y carnes. Sin embargo, la \u201clatinizaci\u00f3n\u201d de la industria av\u00edcola de Carolina del Norte no ocurri\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana. La corriente de inmigrantes mexicanos hacia Carolina del Norte que sigui\u00f3 a la firma del TLCAN se sum\u00f3 a otros flujos migratorios anteriores, provocados por los cambios pol\u00edticos y econ\u00f3micos y por las revueltas que se sucedieron a lo largo de los a\u00f1os 70, 80 y 90.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11700\" alt=\"chicken1\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken1-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken1-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/chicken1.jpg 470w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Alimentada por las migraciones de principios del siglo XX y por el programa Bracero (1942-1964), la <i>mexicanizaci\u00f3n<\/i> de los trabajadores de las explotaciones agropecuarias que hab\u00eda tenido lugar en el sur y el suroeste fue desplaz\u00e1ndose hacia el este. Las luchas por los derechos civiles aumentaron las posibilidades de los afroamericanos de trabajar fuera del sector agrario, originando una demanda de mano de obra.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os 70 y principios de los 80, las guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Nicaragua espolearon la afluencia de inmigrantes centroamericanos. La Ley de Reforma y Control de la Inmigraci\u00f3n (IRCA, por sus siglas en ingl\u00e9s), aprobada por el Congreso de los Estados Unidos en 1986, provoc\u00f3 una nueva oleada migratoria al ampliar el programa de visa H-2A y permitir que las empresas agropecuarias estadounidenses trajesen trabajadores de M\u00e9xico y otros pa\u00edses, a trav\u00e9s de visas temporales sujetas a contratos de trabajo.<\/p>\n<p>El cada vez menor apoyo gubernamental a la producci\u00f3n agropecuaria y la liberalizaci\u00f3n del comercio en M\u00e9xico a finales de los 80, acelerada en 1994 bajo el TLCAN, forz\u00f3 a muchos peque\u00f1os productores mexicanos a abandonar sus tierras y emigrar a Estados Unidos, incluyendo Carolina del Norte. Durante los 80 la poblaci\u00f3n hispana en ese estado era de 56.667 personas, es decir, el 1,3% del total de sus habitantes. En 1990, dicha poblaci\u00f3n alcanz\u00f3 las 76.726 personas, y para 1997 se hab\u00eda disparado hasta llegar a las 149.390. En el a\u00f1o 2000, los hispanos\/latinos sumaban 378.963 personas, el 4,71% de la poblaci\u00f3n de Carolina del Norte. En 2010 la cifra se hab\u00eda m\u00e1s que duplicado y alcanzaba 800.120 personas, el 8,39%, situando la tasa de crecimiento de la poblaci\u00f3n hispana en la sexta m\u00e1s r\u00e1pida del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con la supresi\u00f3n de los aranceles comerciales y la entrada de importaciones agropecuarias procedentes de los Estados Unidos, el TLCAN agudiz\u00f3 los procesos de desestabilizaci\u00f3n del sector rural mexicano. En el momento de su implementaci\u00f3n, la industria av\u00edcola de M\u00e9xico (hist\u00f3ricamente con una producci\u00f3n local a peque\u00f1a escala, similar al modelo inicial estadounidense) fue incapaz de alcanzar los niveles de rendimiento mecanizado de sus contrapartes estadounidenses.<\/p>\n<p>Los productores mexicanos ten\u00edan adem\u00e1s una enorme desventaja en los costes de los piensos. El ma\u00edz destinado a la alimentaci\u00f3n del animal supone el 60% de lo que cuesta criar un pollo. En Estados Unidos los subsidios al ma\u00edz superan los 10.000 millones de d\u00f3lares anuales, otorgando a sus productores de aves de corral una mayor ventaja comparativa. Seg\u00fan un art\u00edculo de Peter S. Goodman en el <i>Washington Post<\/i>, los menores costes laborales podr\u00edan haber supuesto una ventaja competitiva para M\u00e9xico, pero esos costes solo representan el 5% del total de los costes de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los cambios en la hasta entonces protegida producci\u00f3n agropecuaria a peque\u00f1a escala y la disminuci\u00f3n de los salarios trajeron consigo un aumento de la migraci\u00f3n irregular. De acuerdo con el informe del [grupo de observaci\u00f3n] Public Citizen sobre el impacto de 20 a\u00f1os de TLCAN, el flujo migratorio anual hacia Estados Unidos creci\u00f3 m\u00e1s del doble, pasando de 370.000 personas en 1993 a 770.000 en 2000, y lo mismo ocurri\u00f3 con el n\u00famero de inmigrantes sin papeles que llegaron al pa\u00eds, que pas\u00f3 de 3,9 millones en 1992 a 11,1 millones en 2011.<\/p>\n<p>Entre 1990 y 2000, Carolina del Norte vio incrementarse en un 273,2% el n\u00famero de inmigrantes, la tasa de crecimiento m\u00e1s elevada del pa\u00eds. En ese periodo el porcentaje de poblaci\u00f3n latina aument\u00f3 del 1,2% al 4,7%, llegando al 8,6% en 2011. Las peque\u00f1as localidades rurales que ten\u00edan a las industrias de carne y aves de corral como sus mayores empleadores fueron las que experimentaron mayores cambios. En el centro de este movimiento demogr\u00e1fico se situ\u00f3 Siler City.<\/p>\n<p><b>Cuerpos desechables, pueblos desechables<\/b><\/p>\n<p>Enclavada en el centro de Piedmont Valley, Siler City se incrusta en los intersticios existentes entre la industria av\u00edcola, la liberalizaci\u00f3n comercial, las fluctuaciones del mercado global y el flujo de mano de obra latinoamericana a las zonas rurales de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Para Siler City, el crecimiento simult\u00e1neo de la industria av\u00edcola y de la inmigraci\u00f3n latina se produjo en el momento adecuado. Las f\u00e1bricas textiles y de muebles que la rodeaban se hab\u00edan ido reduciendo desde los a\u00f1os 80. Las plantas av\u00edcolas exist\u00edan desde hac\u00eda d\u00e9cadas, pero pese a la demanda de puestos de operario estos no se cubr\u00edan. Ni los residentes blancos ni los negros quer\u00edan un trabajo que consideraban repetitivo, mal remunerado y peligroso. Para una industria con \u00edndices de rotaci\u00f3n elevados y donde existen numerosos riesgos laborales, las personas sin papeles constituyeron una nueva fuente de mano de obra barata y desechable.<\/p>\n<p>A finales de los 80, los inmigrantes legalizados en virtud de la IRCA empezaron a ser desviados hacia Siler City desde los estados considerados tradicionalmente \u201cpuerta de entrada\u201d como Texas y California. Los salarios fijos de 7 d\u00f3lares la hora y los alquileres baratos brindaban una oportunidad de prosperidad.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 90 estall\u00f3 la migraci\u00f3n hacia esta peque\u00f1a localidad sure\u00f1a. Las empresas ofrecieron incentivos a los trabajadores para contratar a otros miembros de su familia e incluso los trajeron en autobuses desde el otro lado de la frontera. Una vez que estuvieron instalados, los reci\u00e9n llegados, mayoritariamente hombres, mandaron a buscar a sus familias. Para 1994, cuando el TLCAN entr\u00f3 en vigor, el flujo migratorio hacia Siler City ya estaba en marcha, pero durante los siguientes seis a\u00f1os creci\u00f3 a pasos agigantados.<\/p>\n<p>\u201cPens\u00e9, \u00a1Dios mio!, \u00bfqui\u00e9nes son estas personas, de d\u00f3nde vienen y por qu\u00e9 vienen aqu\u00ed precisamente?\u201d, dijo Ilana Dubester, habitante de Chatham y fundadora de El V\u00ednculo Hispano-The Hispanic Liaison del Condado de Chatham, una de las primeras organizaciones de servicio directo y apoyo a los residentes latinos del estado.<\/p>\n<p>Dubester lleg\u00f3 al condado de Chatham en 1991 para poner en marcha una granja org\u00e1nica con su marido de entonces. Instalada en una parcela de 10 acres entre Pittsboro y Siler City, se trasladaba en coche hasta la oficina de correos para buscar la correspondencia. Fue durante esos viajes al pueblo cuando empez\u00f3 a notar los cambios.<\/p>\n<p>\u201cEra un pueblo desolado. Muchos negocios estaban cerrados, las puertas y ventanas clausuradas con tablas, y apenas hab\u00eda actividad\u201d, cont\u00f3 Dubester.<\/p>\n<p>Poco a poco, en el supermercado y en la farmacia fueron apareciendo carteles en espa\u00f1ol y personas que lo hablaban. A los nuevos residentes les estaba costando mucho adaptarse a la vida de esta zona rural de Carolina del Norte. Muchos de ellos ten\u00edan poco dinero y un conocimiento limitado del ingl\u00e9s, o eran semianalfabetos. Dubester, ella misma una inmigrante brasile\u00f1a, empez\u00f3 a interesarse por las vidas de los reci\u00e9n llegados y a averiguar por qu\u00e9 hab\u00edan acabado en Siler City.<\/p>\n<p>Y en 1995 ayud\u00f3 a crear El V\u00ednculo Hispano (EVH).<\/p>\n<p>Durante el primer a\u00f1o, la organizaci\u00f3n atendi\u00f3 a 96 personas. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, estaba ayudando a varios cientos, proporcion\u00e1ndoles acceso a servicios y representaci\u00f3n jur\u00eddica, y ofreci\u00e9ndoles asistencia alimentaria y nutricional. La organizaci\u00f3n ayud\u00f3 a presentar demandas de regularizaci\u00f3n, dio clases de conducir en espa\u00f1ol y trabaj\u00f3 para reducir las diferencias culturales entre residentes blancos, afroamericanos y latinos. Seg\u00fan Dubester, la mayor\u00eda de las personas que acudieron a la organizaci\u00f3n en busca de apoyo hab\u00edan emigrado por razones econ\u00f3micas, y casi todos hab\u00edan venido a trabajar en la industria av\u00edcola.<\/p>\n<p>En la primera oleada de inmigrantes hab\u00eda hombres atra\u00eddos por la promesa de alojamiento y buenos salarios. Pero al llegar a Siler City, fueron dirigidos a un recinto con remolques y caravanas sin subsidios de vivienda. \u201cLas condiciones de vida eran miserables en el mejor de los casos, y peligrosas en el peor\u201d, explic\u00f3 Dubester. \u201cA veces hab\u00eda 12 tipos viviendo en un remolque compartiendo camas, dado que trabajaban por turnos. Ninguno de estos remolques ten\u00eda calefacci\u00f3n. Nos llegaron quejas y denuncias por parte del administrador de la municipalidad, relacionadas con hombres que se com\u00edan perros con due\u00f1o que andaban sueltos. El alcoholismo se convirti\u00f3 en un problema muy serio para los hombres. Pero empez\u00f3 a disminuir con la llegada de las familias\u201d.<\/p>\n<p>La llegada de esposas e hijos a finales de los 90 marc\u00f3 una segunda oleada de inmigrantes.<\/p>\n<p>\u201cDurante los primeros a\u00f1os no pod\u00eda entender c\u00f3mo la gente termin\u00f3 [en Siler City]\u201d, record\u00f3 Dubester. \u201cLa gente dec\u00eda que un primo o un amigo les hab\u00edan hablado de un trabajo en la planta av\u00edcola. Eso fue lo m\u00e1s habitual en la segunda oleada, pero en el caso de la primera, el reclamo fueron los folletos de Townsend clavados al otro lado de la frontera con mensajes del tipo \u2018Ven a Siler City, un lugar estupendo para vivir\u2019 \u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Dubester, los trabajadores tambi\u00e9n hablaban de \u201ccoyotes\u201d a los que se pagaba como intermediarios encargados de contratar gente para trabajar en las plantas productoras de pollos.<\/p>\n<p>\u201cPero una vez que alcanzas la masa cr\u00edtica, no necesitas m\u00e1s trabajadores\u201d, se\u00f1al\u00f3 Dubester.<\/p>\n<p>El peque\u00f1o y moribundo pueblo de 4.000 habitantes creci\u00f3 hasta casi los 7.000 entre 1994 y 2000. De la mano de la expansi\u00f3n demogr\u00e1fica vino el boom econ\u00f3mico: nuevos residentes empezaron a comprar todos los inmuebles y a abrir negocios para proveer a la creciente comunidad latina.<\/p>\n<p>A pesar del boom, para quienes llevaban tiempo viviendo en el pueblo la transici\u00f3n fue dif\u00edcil. En agosto de 1999, un comisario local se dirigi\u00f3 por escrito al Servicio de Naturalizaci\u00f3n e Inmigraci\u00f3n estadounidense solicitando ayuda para deportar a los trabajadores indocumentados. Los padres blancos y afroamericanos se quejaron de los efectos que los ni\u00f1os inmigrantes estaban produciendo en las clases y en la puntuaci\u00f3n obtenida en las pruebas escolares. Las tensiones se desbordaron en abril del 2000, cuando el Ku Klux Klan organiz\u00f3 un acto reivindicativo en las escaleras de la municipalidad, despu\u00e9s de que el propietario de un negocio local se pusiese en contacto con su destacado l\u00edder, David Duke, quej\u00e1ndose del creciente \u201cproblema hispano\u201d.<\/p>\n<p>Un art\u00edculo sobre esa concentraci\u00f3n escrito por el periodista local Paul Cuadros cita a Duke diciendo: \u201cLo que est\u00e1 ocurriendo en este pa\u00eds es que unas pocas empresas est\u00e1n contratando extranjeros ilegales y no ciudadanos estadounidenses para ahorrarse unos cuantos d\u00f3lares. Imagino que necesitan a alguien para desplumar pollos, pero no son solo los pollos los que est\u00e1n siendo desplumados\u201d.<\/p>\n<p>Unas 400 personas acudieron a la convocatoria. Los habitantes nativos continuaron expresando su irritaci\u00f3n frente a los cambios, pero a medida que fueron pasando los a\u00f1os, los inmigrantes comenzaron a movilizarse en defensa de sus derechos. Seis a\u00f1os despu\u00e9s de la concentraci\u00f3n del Ku Klux Klan, otra manifestaci\u00f3n tuvo lugar en la peque\u00f1a localidad de Siler City. Cientos de inmigrantes residentes en el pueblo y de simpatizantes participaron en una marcha y una concentraci\u00f3n solidarias a favor de los derechos de los inmigrantes. El acto formaba parte del centenar de manifestaciones que fueron convocadas a lo largo y ancho del pa\u00eds en respuesta al controvertido proyecto de ley Sensenbrenner, H. R. 4437, que propon\u00eda convertir la inmigraci\u00f3n ilegal en un delito y procesar a los empleadores que contrataran a inmigrantes ilegales.<\/p>\n<p>Muchos residentes lo consideraron una afrenta, pero el mensaje fue claro: la comunidad latina est\u00e1 aqu\u00ed y no se ir\u00e1 en un futuro cercano.<\/p>\n<p>\u201cEstamos creando un movimiento nacional para decir que estamos aqu\u00ed, y que importamos. Estamos aqu\u00ed, y somos seres humanos, y tenemos derechos. Y no solo estamos para rompernos la espalda y rompernos los huesos, construyendo vuestras casas, troceando vuestros pollos por nada, a cambio de nada. Eso es esclavitud\u201d, fueron las palabras de Dubester recogidas en un art\u00edculo publicado en <i>IndyWeek<\/i>.<\/p>\n<p>A veces los trabajadores hablaban en voz baja de redadas inminentes del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl\u00e9s), pero esas redadas las llevaban a cabo sobre todo en otras industrias de localidades vecinas. Y durante un tiempo pareci\u00f3 que las tensiones se iban apaciguando finalmente.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el pueblo se enfrentar\u00eda a un tipo de crisis muy diferente.<\/p>\n<p><b>La recesi\u00f3n lleva al cierre de f\u00e1bricas<\/b><\/p>\n<p>Con la Gran Recesi\u00f3n de 2008, los consumidores se apretaron el cintur\u00f3n, y como consecuencia la demanda de pollo se desplom\u00f3. Los dos mercados internacionales m\u00e1s grandes, Rusia y China, redujeron dr\u00e1sticamente sus pedidos. Al mismo tiempo, los precios del combustible se dispararon y aument\u00f3 el coste de los piensos debido a que parte de la cosecha de ma\u00edz se destin\u00f3 a producir etanol, y a que la especulaci\u00f3n de productos b\u00e1sicos en el mercado de futuros puso el precio de los cereales por las nubes.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica caus\u00f3 estragos en la industria av\u00edcola de Carolina del Norte, que por entonces representaba 3.300 millones de d\u00f3lares. En lo referente a las exportaciones, el sector tuvo sus mayores p\u00e9rdidas entre 2009 y 2010, despu\u00e9s de que en 2008 alcanzaran los 420,6 millones de d\u00f3lares. En 2009 cayeron hasta los 401,9 millones y 2010 arroj\u00f3 la desalentadora cifra de 377,2 millones.<\/p>\n<p>Siler City fue duramente golpeada por la recesi\u00f3n. En 2008, [la productora de carne de pollo] Gold Kist, propiedad de Pilgrim\u2019s Pride, cerr\u00f3 su planta, se\u00f1alando como causas principales el alto coste de los piensos y el aumento del precio del combustible. El pueblo perdi\u00f3 1.100 empleos. El cierre de la planta tambi\u00e9n supuso un duro golpe para el presupuesto municipal. Pilgrim&#8217;s Pride era uno de los mayores consumidores de agua y servicios de alcantarillado de Siler City. Al cerrar, la localidad se qued\u00f3 sin unos ingresos estimados en 1,2 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, la procesadora de pollo Townsend, Inc. fue comprada en el contexto de quiebra por el multimillonario ucraniano Oleg Bakhmatyuk, due\u00f1o de AvangardCo, la segunda mayor productora de huevos del mundo. Cinco meses m\u00e1s tarde, Bakhmatyuk la cerr\u00f3, eliminando 600 puestos de trabajo. El pueblo de Siler City termin\u00f3 perdiendo otros 1,5 millones de d\u00f3lares de los ingresos de la venta de agua. Los granjeros contratados de la zona amontonaron deudas astron\u00f3micas debido a los contratos pendientes de ejecuci\u00f3n, cuyo valor oscilaba entre 200.000 y 450.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Asumiendo sus p\u00e9rdidas, algunos trabajadores hispanos dieron por terminado el asunto.<\/p>\n<p>\u201cFue muy triste. Cuando la planta cerr\u00f3, ve\u00edas familias haciendo cola en la Western Union esperando dinero de sus familiares para volverse a M\u00e9xico\u201d, dijo Cristi Sagrera, propietaria de la peluquer\u00eda Cristi\u2019s.<\/p>\n<p>Hoy, caminar por la parte sur de Siler City, donde estuvo la otrora pr\u00f3spera planta de Gold Kist, es como recorrer un \u00e1rea de estacionamiento. Situada en el centro de la ciudad, Townsend parece una planta fantasma: hasta no hace mucho hab\u00eda una flota de camiones estacionados en la zona de carga esperando para trasladar cajas que nunca ser\u00edan cargadas.<\/p>\n<p>Pero incluso cuando desaparecieron los pollos, muchos trabajadores latinos decidieron quedarse. Sus hijos, nacidos en Estados Unidos, asist\u00edan a las escuelas locales y la posibilidad de encontrar trabajo todav\u00eda resultaba m\u00e1s atractiva que regresar.<\/p>\n<p>\u201cHay grupos familiares que se vinieron y viven ahora en el pueblo\u201d, explic\u00f3 Dubester. \u201cLas familias han vuelto [la poblaci\u00f3n] mucho menos m\u00f3vil\u201d.<\/p>\n<p>En este momento, de acuerdo con las cifras del \u00faltimo censo en Estados Unidos, los latinos representan m\u00e1s del 50% de los 8.228 habitantes que tiene el pueblo. Sin embargo, los trabajos siguen escaseando.<\/p>\n<p>\u201cSiler City es un pueblo moribundo. Necesitamos que una planta de pollos abra de nuevo, algo\u201d, manifest\u00f3 Sagrera.<\/p>\n<p><b>El trabajo en la l\u00ednea de procesamiento: dolor, acoso sexual, inseguridad<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>\u201cCon los a\u00f1os, la industria av\u00edcola se ha convertido en un negocio din\u00e1mico que determina la comunidad local promoviendo una econom\u00eda m\u00e1s fuerte, la responsabilidad medioambiental y un estilo de vida m\u00e1s saludable. Con m\u00e1s programas educativos y m\u00e1s avances en la tecnolog\u00eda de producci\u00f3n agropecuaria, la industria deber\u00eda seguir expandi\u00e9ndose y desarroll\u00e1ndose en Carolina del Norte y por todo el pa\u00eds\u201d, escribi\u00f3 Bob Ford, director ejecutivo de la Federaci\u00f3n Av\u00edcola de Carolina del Norte, en un art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n del 28 de marzo de 2011 de <i>Poultry Times<\/i>.<\/p>\n<p>Son muchos los que cuestionan la afirmaci\u00f3n de que la industria av\u00edcola promueve un estilo de vida m\u00e1s saludable.<\/p>\n<p>En 2008, <i>The Charlotte Observer<\/i> public\u00f3 una serie de reportajes con los resultados de una investigaci\u00f3n llevada a cabo durante 22 meses sobre el procesamiento de aves de corral en Carolina del Norte y Carolina del Sur. La investigaci\u00f3n puso de manifiesto que la industria av\u00edcola de ambos estados contaba con una regulaci\u00f3n deficiente y de escasa aplicaci\u00f3n que facilitaba la explotaci\u00f3n de los trabajadores, la mayor\u00eda de los cuales no ten\u00edan papeles. En esos reportajes aparec\u00edan trabajadores con manos mutiladas y trastornos musculoesquel\u00e9ticos debilitantes, que ten\u00edan poca o ninguna protecci\u00f3n y no pod\u00edan reclamar por los da\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando conoc\u00ed a Evelyn Mijangos, estaba trabajando en la peluquer\u00eda de Cristi Sagrera, en el centro de Siler City. Su cara fresca y juvenil contrastaba con su experiencia en la procesadora. Seg\u00fan sus propias palabras, pasar de desplumar aves a depilar cejas y cortar el pelo hab\u00eda sido muy f\u00e1cil.<\/p>\n<p>\u201cNunca en mi vida hab\u00eda trabajado troceando pollos. Era incre\u00edblemente r\u00e1pido, unos 13 pollos por minuto y ten\u00edas que sujetarlos de una manera especial para arrancarles las alas y deshuesarlos\u201d, explic\u00f3 Mijangos. \u201cYo utilizaba guantes pero al cabo de solo una semana las manos me dol\u00edan much\u00edsimo. El encargado nos gritaba todo el rato, as\u00ed es que me pas\u00e9 casi todo el tiempo llorando\u201d.<\/p>\n<p>Mientras arreglaba a su hija de dos a\u00f1os en la c\u00e1lida cocina con suelo de madera, hablamos sobre su trayectoria en la industria av\u00edcola. Mijangos, de 34 a\u00f1os, lleg\u00f3 a Carolina del Norte en 2010. Despu\u00e9s de varios trabajos mal remunerados, ella y su marido abandonaron su Guatemala natal en busca de una vida mejor para sus dos hijos, que entonces ten\u00edan 9 y 3 a\u00f1os de edad. Dado que su cu\u00f1ado viv\u00eda en Siler City con su familia de cuatro miembros, les pareci\u00f3 l\u00f3gico reubicarse en el \u00e1rea rural de Carolina del Norte.<\/p>\n<p>Los reci\u00e9n llegados vivieron en casa de su cu\u00f1ado durante varios meses. Al darse cuenta de que iba a necesitar unos ingresos mientras su marido buscaba trabajo, Evelyn comenz\u00f3 a trabajar en un McDonald\u2019s. Sin embargo, el bajo salario enseguida la oblig\u00f3 a buscar otras opciones laborales. Solicit\u00f3 trabajo en la planta procesadora de pollos que Townsend ten\u00eda en Sanford y la emplearon como deshuesadora.<\/p>\n<p>El trabajo en la l\u00ednea de procesamiento es uno de los m\u00e1s extenuantes. Un informe de [la ONG de defensa de los derechos civiles] Southern Poverty Law Center se\u00f1ala que \u201clos trabajadores de la industria av\u00edcola sufren a menudo dolor debilitante en las manos, deformaci\u00f3n de los dedos, quemaduras qu\u00edmicas y problemas respiratorios \u2013 se\u00f1ales de alerta preliminar de lesiones por movimientos repetitivos, como el s\u00edndrome del t\u00fanel carpiano, y otros problemas de salud que prosperan en estas plantas. La l\u00ednea de procesamiento que traslada las aves a trav\u00e9s de la planta se mueve a una velocidad disciplinante. M\u00e1s de las tres cuartas partes de los trabajadores dijeron que la velocidad vuelve su trabajo m\u00e1s peligroso. Es un factor predominante en los tipos m\u00e1s comunes de lesiones, que se conocen como trastornos musculoesquel\u00e9ticos\u201d.<\/p>\n<p>Al cabo de varias semanas de lidiar con el dolor y la presi\u00f3n de manipular docenas de pollos por minuto, Evelyn habl\u00f3 con un supervisor y le dijo que no pod\u00eda mantener ese ritmo. La cambiaron a otra secci\u00f3n de la l\u00ednea para trabajar como lavadora, limpiando los pollos que se ca\u00edan al suelo. Seg\u00fan explic\u00f3, el cambio tuvo que ver con su capacidad de defenderse por si misma.<\/p>\n<p>\u201cPienso en los otros hombres y mujeres que estaban all\u00ed sin papeles y no pod\u00edan decir nada porque tem\u00edan perder sus trabajos\u201d, dijo Evelyn, residente legal permanente, \u201cellos eran los peor tratados. Iban aumentando la velocidad de los pollos y les hac\u00edan trabajar cada vez m\u00e1s duro\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Evelyn, la mayor\u00eda de los indocumentados usaban n\u00fameros de la Seguridad Social falsos para facilitar su contrataci\u00f3n. Nadie se molestaba jam\u00e1s en comprobar la autenticidad de los documentos. A menudo, se animaba a los trabajadores indocumentados a informar a los miembros de su familia sobre las oportunidades laborales que hab\u00eda en la planta procesadora ofreci\u00e9ndoles bonificaciones en efectivo, una pr\u00e1ctica que no es infrecuente. En noviembre de 1996, <i>Los Angeles Times<\/i> public\u00f3 un reportaje en tres partes sobre \u201cThe Chicken Trail\u201d [La ruta del pollo]. La historia analizaba la contrataci\u00f3n de trabajadores latinos a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y M\u00e9xico, para ser empleados en las plantas procesadoras de aves ubicadas en los estados del sureste del pa\u00eds, desde Arkansas y Misuri hasta las Carolinas.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los trabajadores son mexicanos. Pero Mijangos mencion\u00f3 que tambi\u00e9n han sido contratados inmigrantes de otros pa\u00edses para trabajar en las procesadoras de pollos.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00edamos algunos trabajadores chinos, algunos iraqu\u00edes, africanos. Los tra\u00edan en camiones por la ma\u00f1ana y normalmente eran los que trabajaban m\u00e1s tiempo y m\u00e1s duro\u201d, explic\u00f3 Evelyn. \u201cNo estoy segura de d\u00f3nde ven\u00edan, seguramente de Raleigh. Algunos ten\u00edan visas pero otros no\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del dolor y la presi\u00f3n, lo peor de trabajar en Townsend era ser mujer.<\/p>\n<p>\u201cEl acoso era constante. Proven\u00eda de compa\u00f1eros, de los encargados, de los supervisores, de todo el mundo. Era verdaderamente horrible y deprimente, ten\u00eda la impresi\u00f3n de que mi cuerpo no era m\u00edo\u201d, cont\u00f3 Evelyn.<\/p>\n<p>Mientras que ella sufri\u00f3 sobre todo acoso verbal, una de sus compa\u00f1eras en el nuevo puesto fue manoseada por uno de los encargados cuando avanzaba por los estrechos pasillos entre las l\u00edneas de procesamiento. El hecho de tener papeles la ayud\u00f3 a denunciar al encargado, que fue posteriormente despedido.<\/p>\n<p>\u201cYo siempre pensaba, \u2018\u00bfqu\u00e9 dir\u00eda mi marido? \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1?\u2019 Pero me qued\u00e9 porque sab\u00eda que las plantas estaban cerrando. Adem\u00e1s ten\u00eda una casa, mi marido \u2013aunque \u00e9l es ciudadano estadounidense\u2013 estaba teniendo muchas dificultades para encontrar un empleo, por eso yo ten\u00eda que mantener a nuestros hijos\u201d, dijo Evelyn.<\/p>\n<p>En el pasado, la planta de Townsend, Inc. con sede en Delaware se hab\u00eda visto involucrada en varios conflictos por acoso sexual. En junio de 1998, la Comisi\u00f3n para la Igualdad de Oportunidades de Empleo present\u00f3 una demanda colectiva contra una de las recientes adquisiciones de la empresa, Grace Culinar Systems, ubicada en Laurel, Maryland, argumentando que a cierto n\u00famero de trabajadoras inmigrantes los supervisores les hab\u00edan solicitado favores sexuales, amenaz\u00e1ndolas con perder su trabajo.<\/p>\n<p>La lista de hechos denunciados inclu\u00eda una violaci\u00f3n, manoseos e incitaci\u00f3n a la prostituci\u00f3n por parte de varios encargados y trabajadores por horas. Aunque la mayor\u00eda de los hechos ocurrieron antes de que la compa\u00f1\u00eda fuera adquirida por Townsend, el acoso continu\u00f3 bajo la nueva direcci\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de que el caso fuera llevado a los tribunales, la empresa alcanz\u00f3 un acuerdo por el que indemniz\u00f3 a los demandantes con 1 mill\u00f3n de d\u00f3lares. Un mes m\u00e1s tarde, Townsend vendi\u00f3 la empresa.<\/p>\n<p>Dado que su empleador ten\u00eda antecedentes de acoso sexual, Evelyn se sinti\u00f3 afortunada de haber estado en el extremo menos severo del continuum. Tambi\u00e9n se sinti\u00f3 afortunada de haberse marchado al cabo de seis meses.<\/p>\n<p>\u201cA veces te cierras a otras oportunidades. Hablas de trabajar en otra cosa con amigos pero al final terminas yendo de una planta procesadora a otra porque \u00e9se es el \u00fanico oficio que has aprendido y te quedas atascada\u201d, explic\u00f3 Evelyn. \u201cUna amiga m\u00eda ha trabajado en ellas desde que ten\u00eda 18 a\u00f1os. No aprendi\u00f3 a leer ni a escribir. Es dif\u00edcil encontrar otra cosa o pensar que puedes conseguir algo mejor\u201d.<\/p>\n<p>En todos los pueblos de Carolina del Norte, los trabajadores de las plantas av\u00edcolas enfrentan peligros similares y se hacen las mismas preguntas.<\/p>\n<p>Originarios del estado mexicano de Guerrero, los padres de Orlando se trasladaron de California a Warrenton, Carolina del Norte, cuando supieron por boca de otros que las plantas av\u00edcolas estaban ofreciendo trabajos en la zona. Al principio, su padre trabaj\u00f3 como recolector de huevos. Con el tiempo, un contratista le ascendi\u00f3 a capataz a cargo de las vacunaciones. A menudo, los contratistas daban trabajo a cuadrillas para realizar diversas tareas de procesamiento, desde vacunaciones hasta llevar pollos de un lugar a otro.<\/p>\n<p>Desde que ten\u00eda 13 a\u00f1os hasta que cumpli\u00f3 los 18, Orlando sigui\u00f3 a sus padres durante los veranos para ayudarles con los pollos. Seg\u00fan \u00e9l, sus padres quer\u00edan que aprendiera el valor del trabajo duro. Las cuadrillas en las que trabaj\u00f3 estaban compuestas mayoritariamente por mexicanos, e inclu\u00edan unos pocos salvadore\u00f1os y guatemaltecos.<\/p>\n<p>\u201c[Muchos de esos tipos] son seres humanos tratando de sobrevivir. Quer\u00edan trabajar para mantenerse a s\u00ed mismos y a sus familias en un lugar que, b\u00e1sicamente y en su caso, vuelve ilegal intentar sobrevivir\u201d, dijo Orlando.<\/p>\n<p>\u201cEsa gente no tiene derechos: no se quejar\u00e1n si en la mayor\u00eda de las instalaciones no hay jab\u00f3n para lavarse las manos; no se quejar\u00e1n si en alguno de los gallineros la temperatura supera los 38\u00ba C; no creen que puedan quejarse por la falta de ba\u00f1os en casi todas las granjas de pollos; no pueden quejarse por el polvo excesivo, las plumas y las heces que saturan esos gallineros\u201d.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los comentarios de Orlando se refieren a hace casi una d\u00e9cada. Aunque las granjas de pollos est\u00e1n hoy mejor ventiladas y m\u00e1s limpias, no todas ellas respetan las nueva normativa.<\/p>\n<p>\u201cEn algunos gallineros, el suelo, que se supone que tiene que estar cubierto de virutas limpias, lo est\u00e1 por un gruesa capa fangosa en la que se acumulan heces, plumas, suciedad, amoniaco, y en algunas partes, restos de pollos\u201d, explic\u00f3 Orlando.<\/p>\n<p>Dado que hay miles de pollos en un corral, los due\u00f1os y los empleados a menudo no recogen los cad\u00e1veres, los cuales terminan pudri\u00e9ndose all\u00ed.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el peor aspecto del trabajo era el dolor intenso que experimentaban los componentes de las cuadrillas al permanecer doblados entre 8 y 12 horas diarias recogiendo pollos. Mientras \u00e9l estuvo trabajando con sus padres vacunando pollos \u2013una tarea considerada menos ardua\u2013 esta ocupaci\u00f3n entra\u00f1aba sus propios riesgos.<\/p>\n<p>\u201cEn muchos casos los trabajadores se inyectaban accidentalmente a s\u00ed mismos. Normalmente eso significa acudir al botiqu\u00edn para que les manden a casa, ya que los m\u00e9dicos no est\u00e1n familiarizados con este tipo de problemas ni cuentan con equipo para tratarlos\u201d, manifest\u00f3 Orlando. \u201cEn una ocasi\u00f3n, un tipo no fue al m\u00e9dico hasta el d\u00eda siguiente, y tuvo una infecci\u00f3n que necesit\u00f3 cirug\u00eda. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, a los trabajadores que hab\u00edan esperado demasiado para ir al m\u00e9dico les dijeron que hab\u00edan corrido el riesgo de perder una extremidad. En algunos casos, les dijeron que la lesi\u00f3n pod\u00eda haber sido fatal\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los miembros de su familia que trabaj\u00f3 vacunando termin\u00f3 con un dedo torcido. El padre de Orlando ha tenido problemas de inflamaci\u00f3n en las articulaciones. Orlando dijo que \u00e9l todav\u00eda era joven pero le preocupaba c\u00f3mo afectar\u00eda a su salud en el futuro el tiempo que pas\u00f3 trabajando con sus padres.<\/p>\n<p>\u201cMi pregunta siempre es, \u2018\u00bfy en el futuro? \u00bfC\u00f3mo afectar\u00e1n los dolores musculares y articulares a cualquiera de los trabajadores a medida que envejezcan? \u00bfQue consecuencias puede tener la exposici\u00f3n al polvo y a los qu\u00edmicos?\u2019 \u201d<\/p>\n<p><b>20 a\u00f1os: una mirada atr\u00e1s<\/b><\/p>\n<p>La afluencia de inmigrantes mexicanos y centroamericanos a Carolina del Norte como resultado de los acuerdos de libre comercio es una de las se\u00f1ales m\u00e1s claras de que el TLCAN y sus r\u00e9plicas, como el DR-CAFTA [Tratado de Libre Comercio para la Rep\u00fablica Dominicana y Centro Am\u00e9rica], no han cumplido sus promesas de aumentar los niveles de vida y ofrecer oportunidades econ\u00f3micas que evitar\u00edan que la gente migrara hacia los Estados Unidos.<\/p>\n<p>El golpe para los trabajadores ha ido en ambas direcciones. Mientras que los mexicanos se vieron forzados a salir de su pa\u00eds y emigraron para realizar trabajos peligrosos como los que ofrec\u00eda el sector av\u00edcola en Estados Unidos, el TLCAN tambi\u00e9n hizo estragos en este pa\u00eds. De acuerdo con la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales, Carolina del Norte perdi\u00f3 el 44,9% (358.306) de sus empleos en el sector de la fabricaci\u00f3n durante los primeros 20 a\u00f1os del TLCAN. El Instituto de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica se\u00f1al\u00f3 que se han eliminado 18.900 empleos en Carolina del Norte y casi 700.000 en Estados Unidos, debido a un creciente d\u00e9ficit comercial con M\u00e9xico desde que el TLCAN entr\u00f3 en vigor en 1994.<\/p>\n<p>En la industria av\u00edcola, no hay un pa\u00eds ganador y otro perdedor. Los peque\u00f1os granjeros de ambos lados de la frontera han salido perdiendo tras la firma del TLCAN. Seg\u00fan un informe de la organizaci\u00f3n Pew Environment Group: \u201cEn 1950, m\u00e1s de 1,6 millones de granjas repartidas por el pa\u00eds estaban criando pollos para el consumo de los estadounidenses. Para 2007, el 98% de esas granjas de pollos hab\u00edan desaparecido, a pesar de que los estadounidenses consum\u00edan incluso m\u00e1s pollo, casi 40 kilos por persona y a\u00f1o. Hoy por hoy, las principales empresas controlan el mercado, mientras que las granjas peque\u00f1as apenas logran salir adelante con sus cada vez m\u00e1s escasos ingresos de producci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Entre tanto, la demanda de productos av\u00edcolas sigue creciendo, as\u00ed como los art\u00edculos que ensalzan las virtudes del TLCAN por satisfacer dicha demanda. Seg\u00fan un art\u00edculo publicado en worldpoultry.net, el TLCAN \u201ccontribuy\u00f3 al crecimiento sin precedentes de la producci\u00f3n av\u00edcola\u201d incrementando dicha producci\u00f3n en Estados Unidos cuatro veces y media, y duplicando la de huevos. El volumen y el valor de las exportaciones a M\u00e9xico han aumentado un 358% y un 415% respectivamente. Al mismo tiempo, la producci\u00f3n av\u00edcola y de huevos en M\u00e9xico ha crecido a una tasa promedio anual de 4,3% y 2,8% respectivamente, y este pa\u00eds sigue trabajando para introducir en el mercado estadounidense su carne de ave cruda. Hasta ahora, M\u00e9xico no ten\u00eda permitido exportar productos av\u00edcolas crudos debido a la estricta, y de alguna manera unilateral, normativa sanitaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Con la demanda de aves en alza y la constante presi\u00f3n para reducir costes y mejorar la eficiencia, la industria av\u00edcola parece m\u00e1s interesada en obtener beneficios que en cumplir la regulaci\u00f3n. Actualmente, el USDA est\u00e1 finalizando una propuesta que reemplazar\u00eda casi al 40% de los inspectores p\u00fablicos por personal de empresas privadas y acelerar\u00eda el proceso de producci\u00f3n de las f\u00e1bricas, pasando de 155 aves por minuto a 175 en las plantas de pollos, y de 32 aves por minuto a 55 en las de pavos.<\/p>\n<p>Conocido como Proyecto Modelo de Inspecci\u00f3n HACCP (HIMP, por sus siglas en ingl\u00e9s), este programa piloto se inici\u00f3 en 1997 y participaron en \u00e9l 25 plantas de todo el pa\u00eds. Si la propuesta es aprobada como normativa por el USDA, la industria asegura que obtendr\u00eda unos beneficios de casi 257 millones de d\u00f3lares anuales y ahorrar\u00eda 90 millones de d\u00f3lares en tres a\u00f1os. Unos 800 inspectores de la cadena de sacrificio del USDA dejar\u00edan de estar en n\u00f3mina, pese a las pruebas que demuestran la rampante violaci\u00f3n de las normas m\u00ednimas existentes.<\/p>\n<p>Los defensores de la regulaci\u00f3n afirman que la propuesta disminuye realmente las enfermedades transmitidas por alimentos, al tiempo que reduce los gastos de la industria y del Estado federal, ya que se capacitar\u00eda a los inspectores para realizar inspecciones <i>off-line<\/i>, con el fin de identificar a los pollos portadores de agentes pat\u00f3genos como la salmonella, en vez de controles de calidad en busca de las canales defectuosas o da\u00f1adas. Por su parte, los detractores indican que aunque los \u00edndices de enfermedades transmitidas por alimentos como la salmonelosis parecen estar disminuyendo, en realidad el n\u00famero de personas infectadas anualmente sigue siendo el mismo. La discrepancia en las estad\u00edsticas se debe al uso de m\u00e9todos de prueba obsoletos y al empe\u00f1o en ocultar los brotes de infecci\u00f3n. La exposici\u00f3n del consumidor a sustancias qu\u00edmicas peligrosas, las part\u00edculas insalubres y la seguridad laboral forman parte de las preocupaciones prioritarias.<\/p>\n<p>\u201cSi la nueva normativa es implementada, se presumir\u00e1 que todos los pollos est\u00e1n contaminados con heces, pus, costras y bilis, y lavados en una soluci\u00f3n de cloro\u201d, explica <em>ChickenJustice.org<\/em><em>. <\/em><\/p>\n<p>\u201cLos consumidores comer\u00e1n pollo con m\u00e1s residuos qu\u00edmicos y contaminantes. Con velocidades de producci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pidas aumentar\u00e1n las lesiones de los trabajadores. Se enfrentar\u00e1n adem\u00e1s a problemas respiratorios y de piel a causa de la constante exposici\u00f3n al agua clorada. La OSHA [Administraci\u00f3n de Salud y Seguridad Ocupacional] dedicar\u00e1 los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os a analizar el impacto de las l\u00edneas de producci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pidas en los trabajadores, pero el USDA quiere implementar la normativa inmediatamente\u201d.<\/p>\n<p>Para los trabajadores inmigrantes desplazados por el TLCAN, la mayor velocidad de la l\u00ednea de producci\u00f3n significar\u00e1 m\u00e1s lesiones, mayor presi\u00f3n y una mayor exposici\u00f3n a sustancias qu\u00edmicas peligrosas y agentes pat\u00f3genos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Estados Unidos, M\u00e9xico y otros pa\u00edses siguen adelante con el proceso de negociaci\u00f3n del Acuerdo de Asociaci\u00f3n Transpac\u00edfico (TPP, por sus siglas en ingl\u00e9s), que establecer\u00eda un acuerdo de libre comercio al estilo del TLCAN entre los pa\u00edses de Am\u00e9rica occidental y Asia. Apodado \u201cNAFTA on steroids\u201d [TLCAN con esteroides, esteroidizado], el TPP contribuir\u00eda a liberalizar a\u00fan m\u00e1s las telecomunicaciones y los servicios financieros, impondr\u00eda leyes m\u00e1s restrictivas de propiedad intelectual y aumentar\u00eda el libre comercio de productos b\u00e1sicos como la leche, los textiles y las aves de corral. El futuro del sector av\u00edcola y de sus trabajadores podr\u00eda peligrar bajo este nuevo acuerdo. Como ocurriera con el TLCAN, el TPP puede causar una nueva oleada de sufrimiento para los peque\u00f1os fabricantes y granjeros, al tiempo que beneficia a las corporaciones transnacionales con leyes y normativas que mejorar\u00edan directamente sus resultados.<\/p>\n<p>Algunos miembros del Consejo de Exportadores de Carne y Huevo de los Estados Unidos (USAPECC, por sus siglas en ingl\u00e9s) est\u00e1n pidiendo una mayor cooperaci\u00f3n entre Estados Unidos y M\u00e9xico para apoyar el TPP. Sin embargo, en una audiencia p\u00fablica sobre la investigaci\u00f3n que la Comisi\u00f3n de Comercio Internacional de los Estados Unidos (USITC, por sus siglas en ingl\u00e9s) realiz\u00f3 sobre el impacto del TPP, el presidente del Consejo Nacional del Pollo, Mike Brown, se quej\u00f3 de los bajos est\u00e1ndares de saneamiento de la industria av\u00edcola mexicana, lo que provoca altos \u00edndices de la enfermedad de Newcastle y lo que \u00e9l llam\u00f3 \u201cfalsos\u201d casos anti-dumping para interrumpir el comercio. Por su parte, los mexicanos se quejaron de que la industria estadounidense ha puesto trabas que les impiden acceder el gigantesco mercado ese pa\u00eds a la vez que exporta enormes cantidades a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Al final, los trabajadores \u2013a la cola de las negociaciones del TPP o del HIMP\u2013 podr\u00edan ver peligrar sus vidas y su sustento. M\u00e1s cierres de f\u00e1bricas a medida que las empresas se relocalizan en pa\u00edses con bajos costes laborales, peores condiciones sanitarias y menor protecci\u00f3n de la salud y la seguridad de los trabajadores, parecen representar el futuro de una industria que refleja la globalizaci\u00f3n en las localidades rurales luchando por sobrevivir.<\/p>\n<p>Como Siler City, Carolina del Norte.<\/p>\n<p><em>Alexandra McAnarney es una consultora de comunicaci\u00f3n que trabaja y vive en el \u00e1rea de Siler City, y colabora habitualmente con CIP Americas Program www.americas.org. Nacida en El Salvador, ha residido anteriormente en Ciudad de M\u00e9xico. Su trabajo se centra en temas de migraci\u00f3n, juventud, bandas y salud, y puede accederse a trav\u00e9s de perishmotherland.tumblr.com.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Sara Plaza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A medida que las cadenas de suministro se integran, las familias se fracturan. 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