{"id":11977,"date":"2014-05-07T22:39:22","date_gmt":"2014-05-08T03:39:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=11977"},"modified":"2014-05-21T20:17:50","modified_gmt":"2014-05-22T01:17:50","slug":"en-catatumbo-se-cultiva-la-coca-para-sobrevivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/en-catatumbo-se-cultiva-la-coca-para-sobrevivir\/","title":{"rendered":"En Catatumbo, se cultiva la coca para sobrevivir"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/CAT070314OB3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-11980\" alt=\"CAT070314OB3\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/CAT070314OB3-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/CAT070314OB3-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/CAT070314OB3-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Un oleoducto corre a lado de la carretera que une la ciudad de C\u00facuta al pueblo de Sardinata. La gente empobrecida de la regi\u00f3n del Catatumbo en Colombia, al norte del departamento de Norte de Santander, no recibe ning\u00fan beneficio de la venta del petr\u00f3leo que ve pasar frente a sus casas y contaminar a su tierra. U<del cite=\"mailto:Air%20mac\" datetime=\"2014-04-29T18:37\">U<\/del>na tierra que no garantiza la seguridad alimentaria de los habitantes de la regi\u00f3n, ya que produce palma africana, la nueva \u201cbonanza\u201d luego de la hoja de coca que alimenta el consumo de coca\u00edna local e internacional. Seg\u00fan el \u00faltimo censo anual de cultivos il\u00edcitos de la UNODC (United Nations Office on Drugs and Crime), en 2012 en el Norte de Santander 4.516 hect\u00e1reas estaban sembradas con coca.<\/p>\n<p>\u201cHace diez a\u00f1os entr\u00e9 en crisis: la venta de yuca y ma\u00edz ya no me daba para comer. Las carreteras de esta regi\u00f3n son muy malas y me costaba m\u00e1s llevar mis productos al mercado de la ciudad que lo que ganaba de su venta\u201d, relata al Programa de las Am\u00e9ricas Juan B., campesino del Catatumbo.<\/p>\n<p>El problema de Juan es com\u00fan entre los agricultores de la zona, penalizados por los Tratados de Libre Comercio que hacen sus productos poco competitivos en el mercado colombiano. Muchos campesinos tomaron la decisi\u00f3n m\u00e1s viable: cultivar coca, planta muy rentable que no se pudre por el camino hacia los mercados locales porque, a diferencia del pl\u00e1tano o la yuca, es recogida directamente en las fincas. El ya citado informe de la UNODC revela que, entre 2011 y 2012, la superficie cultivada con coca en el Catatumbo aument\u00f3 51%, mientras que a nivel nacional los cultivos cayeron 12%.\u00a0Adem\u00e1s, el Catatumbo se convirti\u00f3 en la regi\u00f3n con mejor rendimiento del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cHay mucha estigmatizaci\u00f3n de los campesinos que cultivamos coca, los medios nos tratan como narcotraficantes y colaboradores de la guerrilla, mientras que para nosotros es la \u00fanica salida econ\u00f3mica\u201d, nos explica Jos\u00e9 M., cocalero del Municipio de Sardinata.<\/p>\n<p>\u201cNo me gusta cultivar coca, s\u00e9 que causa un problema social y tengo miedo a la represi\u00f3n del ej\u00e9rcito, pero no hay otra soluci\u00f3n que el estado nos brinde. Hace 5 a\u00f1os produc\u00eda alimentos, pero con estas carreteras es imposible comercializarlos\u201d.<\/p>\n<p>Los compradores de los cocaleros son los actores del conflicto armado colombiano. \u201cCon la ca\u00edda del comunismo las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) perdieron su financiaci\u00f3n internacional y, aprovechando del vac\u00edo de poder creado por el desmantelamiento de los carteles de Medell\u00edn y de Cali, entraron en el negocio, controlando zonas de cultivos y laboratorios\u201d, dice Daniel Mej\u00eda Londo\u00f1o, director del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (Cesed) de la Universidad de los Andes de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>Explica que los actores armados, tanto la guerrilla como los paramilitares, est\u00e1n involucrados en el tr\u00e1fico de drogas, de distintas maneras.<\/p>\n<p>\u201cLas FARC y, m\u00e1s recientemente, el ELN (Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional) est\u00e1n involucradas s\u00f3lo en las primeras etapas de la producci\u00f3n, es decir el cultivo de hoja de coca y su transformaci\u00f3n en pasta. En algunas zonas llegan hasta producir coca\u00edna, y han establecido alianzas estrat\u00e9gicas con narcotraficantes para sacarla del pa\u00eds. Al contrario, los paramilitares y las Bacrim (Bandas Criminales), que son un reducto de ellos, est\u00e1n vinculados directamente con el narcotr\u00e1fico. Son ellos mismos que llevan la coca\u00edna afuera de Colombia\u201d.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente la presencia de la contrainsurgencia en el Catatumbo ha sido escalofriante, se estima que en la regi\u00f3n han sido asesinadas m\u00e1s de 11,000 personas, realizadas m\u00e1s de 60 masacres y 14,000 han sido desplazados violentamente.<\/p>\n<p><b>La fumigaci\u00f3n y erradicaci\u00f3n manual<\/b><\/p>\n<p>Los campesinos son los que perciben la menor ganancia en la cadena desde la producci\u00f3n hasta la venta en las calles de la coca\u00edna, y viven bajo el riesgo de ser procesados por el Estatuto Nacional de Estupefacientes (ley 30 de 1986), que tipifica como delito la siembra y financiaci\u00f3n de los cultivos de uso il\u00edcito. Las familias cocaleras est\u00e1n tambi\u00e9n expuestas a las consecuencias de las aspersiones a\u00e9reas con el glifosato Roundup, un herbicida producido por Monsanto que se utiliza para acabar con las matas de coca.<\/p>\n<p>Este tipo de fumigaci\u00f3n est\u00e1 prevista por el <i>\u201c<\/i><i>Plan para la paz, la prosperidad y el fortalecimiento del Estado\u201d<\/i> &#8211; tambi\u00e9n denominado <i>\u201cPlan Colombia\u201d<\/i> -, que desde 2000 regula la cooperaci\u00f3n militar entre Estados Unidos y el pa\u00eds suramericano en su lucha contra el narcotr\u00e1fico. El plan se ha hecho tristemente c\u00e9lebre por su \u00e9nfasis militarista y represivo, y s\u00f3lo el 20% de sus recursos se destinan a programas de prevenci\u00f3n y tratamiento para adicciones.<\/p>\n<p>El Programa de Erradicaci\u00f3n de Cultivos Il\u00edcitos mediante aspersi\u00f3n a\u00e9rea con Glifosato (PECIG) ha sido reglamentado por el Consejo Nacional de Estupefacientes desde el 1994 y est\u00e1 a cargo de la Direcci\u00f3n Antinarc\u00f3ticos de la Polic\u00eda Nacional. Colombia es el \u00fanico pa\u00eds del mundo que fumiga con glifosato los cultivos de uso il\u00edcito, una superficie que comprende, anualmente, m\u00e1s de 100,000 hect\u00e1reas.<\/p>\n<p>\u201cLa aspersi\u00f3n ha sido muy da\u00f1ina para la salud, adem\u00e1s de ser ineficiente en t\u00e9rmino de reducci\u00f3n de este tipo de cultivos\u201d, afirma Londo\u00f1o. \u201cNuestra investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que en las zonas de aspersi\u00f3n hay m\u00e1s problemas dermatol\u00f3gicos y una mayor tasa de abortos. Otros trabajos revelaron efectos negativos sobre el medio ambiente y sobre la confianza en las instituciones del estado de las personas que tienen fumigaciones en sus municipios\u201d.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Catatumbo tambi\u00e9n ha sufrido las consecuencias de otra estrategia que el gobierno colombiano est\u00e1 utilizando para acabar con los cultivos il\u00edcitos&#8211;la erradicaci\u00f3n manual de las plantas. En 2012, la erradicaci\u00f3n manual afect\u00f3 a m\u00e1s de 30 mil hect\u00e1reas, llevada a cabo por equipos de civiles \u00a0usualmente acompa\u00f1ados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Es una estrategia poco eficaz, siendo que el d\u00eda siguiente los cultivadores pueden resembrar la coca, creando un circulo potencialmente infinito. Adem\u00e1s, muchos erradicadores han muerto por pisar las minas antipersonales sembradas en las parcelas por guerrilleros y paramilitares.<\/p>\n<p>\u201cFui victima de erradicaci\u00f3n por primera vez al principio de 2010\u201d, relata Nancy, cocalera del Municipio de Sardinata. \u201cLos erradicadores ven\u00edan cada 3 meses, al d\u00eda siguiente nosotros resembr\u00e1bamos y luego llegaban a erradicar otra vez. As\u00ed vivimos durante 3 a\u00f1os, hasta junio de 2013 cuando, despu\u00e9s de una grande campa\u00f1a de erradicaci\u00f3n, los campesinos de la zona empezamos a movilizarnos\u201d.<\/p>\n<p><b>La movilizaci\u00f3n de los cocaleros catatumbenses<\/b><\/p>\n<p>Con su movilizaci\u00f3n, los cocaleros catatumbenses \u2013 que, seg\u00fan la UNODC, en un 70% quieren soluciones alternativas al cultivo de coca &#8211; ped\u00edan financiamiento del gobierno para otras actividades econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>\u201cNuestra reacci\u00f3n fue la respuesta a a\u00f1os y a\u00f1os de represi\u00f3n y abandono estatal. Por incumplimiento de algunos acuerdos y despu\u00e9s de una campa\u00f1a de erradicaci\u00f3n forzada que dej\u00f3 a los agricultores literalmente sin comer, empezamos a bloquear las carreteras. En menos de tres d\u00edas llegaron m\u00e1s de 20 mil campesinos, pr\u00e1cticamente toda la regi\u00f3n entr\u00f3 en paro\u201d, relata Leonardo Rojas D\u00edaz al Programa de las Am\u00e9ricas, representante de Ascamsat (Asociaci\u00f3n Campesina del Catatumbo) en la mesa de interlocuci\u00f3n con el gobierno.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 53 d\u00edas de paro de v\u00edas y choques con el Esmad (Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios), que cobraron 4 muertos entre los campesinos y centenares de heridos, el gobierno abri\u00f3 una mesa de negociaci\u00f3n con Ascamcat. \u201cUno de los acuerdos firmados prev\u00e9 la reparaci\u00f3n de las 400 familias victimas de erradicaci\u00f3n forzada, y se negociaron inversiones estructurales\u201d, explica Rojas D\u00edaz.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/COCA160314OB.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11981\" alt=\"COCA160314OB\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/COCA160314OB-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/COCA160314OB-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/COCA160314OB-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Seg\u00fan ella, \u201cLa sustituci\u00f3n de los cultivos debe ser social, gradual, concertada, ambiental y estructural. Nosotros proponemos desarrollar los cultivos de coca en t\u00e9rminos industriales para la producci\u00f3n de cremas, analg\u00e9sicos, t\u00e9s y ron.&#8221;<\/p>\n<p>El \u00faltimo punto de las negociaciones es &#8220;la propuesta de crear una Zona de Reserva Campesina, una figura jur\u00eddica que garantiza algunos importantes derechos a los campesinos, como la formalizaci\u00f3n de la propiedad de la tierra &#8211; en siete municipios del Catatumbo\u201d, se\u00f1ala Rojas.<\/p>\n<p>Se esperaba que el 20 de marzo pasado el Incoder (Instituto Nacional de Desarrollo Agrario) declarara la creaci\u00f3n de la Zona de Reserva Campesina en el Catatumbo. Sin embargo, la Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica paraliz\u00f3 el proceso por la interposici\u00f3n de una tutela y una demanda de inconstitucionalidad.<\/p>\n<p>\u201cEl Gobierno sabe que tiene hasta la primera semana de mayo para evitar que se desate otro paro en el Catatumbo\u201d, declar\u00f3 C\u00e9sar Jerez, vocero de los campesinos del Catatumbo y l\u00edder de ANZORC (Asociaci\u00f3n Nacional de Zonas de Reserva Campesina). El<\/p>\n<p><i>Orsetta Bellani (@sobreamerica) es periodista que cubre Am\u00e9rica Latina. Escribe, entre otros, para el Bolet\u00edn Am\u00e9ricas del Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La regi\u00f3n de Catatumbo sufre las consecuencias del Tratado de Libre Comercio que los ha empujado al cultivo de la coca, y de las estrategias de fumigaci\u00f3n y erradicaci\u00f3n manual que el gobierno colombiano lleva a cabo para acabar con los cultivos il\u00edcitos.<\/p>\n","protected":false},"author":361,"featured_media":11980,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4914],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-11977","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-paz-y-seguridad","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/361"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11977"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11977\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11986,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11977\/revisions\/11986"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11977"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}