{"id":12020,"date":"2014-05-16T11:42:49","date_gmt":"2014-05-16T16:42:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=12020"},"modified":"2014-05-26T16:26:29","modified_gmt":"2014-05-26T21:26:29","slug":"ante-obscura-obsesion-por-oro-moratoria-minera-es-necesaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/ante-obscura-obsesion-por-oro-moratoria-minera-es-necesaria\/","title":{"rendered":"Ante obscura obsesi\u00f3n por oro, moratoria minera es necesaria"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/alia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12022\" alt=\"alia\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/alia-196x300.jpg\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/alia-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/alia.jpg 545w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a>La miner\u00eda de oro se ha convertido en un flagelo que azota muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. En algunos sitios operan unas pocas transnacionales gigantes, pero en otras zonas se agolpan cientos a miles de personas, hurgando en los r\u00edos de las selvas o entra\u00f1as de las monta\u00f1as por unos gramos de oro. Mientras que las grandes corporaciones insisten en contar con tecnolog\u00edas de punta, servir al crecimiento econ\u00f3mico y brindar empleo, la miner\u00eda a peque\u00f1a escala, informal o ilegal, est\u00e1 bajo la sombra de la contaminaci\u00f3n, la violencia y la pobreza.<\/p>\n<p>En realidad, las dos pr\u00e1cticas son igualmente terribles. En la gran miner\u00eda del oro se generan toda clase de impactos territoriales y ambientales, y las repetidas promesas de excelencia en tecnolog\u00eda y gesti\u00f3n se han derrumbado. Pascua Lama, una gigantesca operaci\u00f3n ubicada en las cumbres andinas compartidas entre Argentina y Chile, repetidamente prometi\u00f3 que ser\u00eda el ejemplo de desempe\u00f1o ambiental. La realidad ha sido otra, y ante su mala gesti\u00f3n e incumplimientos, el emprendimiento ha sido multado y suspendido por la justicia chilena.<\/p>\n<p>Es, adem\u00e1s, una de las actividades extractivas m\u00e1s ineficientes que se conocen. Entre los 50 primeros productores globales, el promedio alcanzado es de obtener 5 gramos de oro por tonelada de rocas extra\u00edda. Ante esa situaci\u00f3n a nadie pueda sorprender que sea una actividad de profundos e intensos impactos ambientales.<\/p>\n<p>La peque\u00f1a miner\u00eda del oro tampoco escapa a los problemas. En distintos sitios amaz\u00f3nicos de Colombia, Brasil, Ecuador y Per\u00fa, son pr\u00e1cticas que se est\u00e1n hundiendo en la desolaci\u00f3n social y ambiental. En regiones como en Madre de Dios (en el sur de Per\u00fa), se ha convertido en uno de los principales factores de destrucci\u00f3n amaz\u00f3nica y violencia local. Avanza deforestando la selva y contaminando aguas y suelos.<\/p>\n<p>La escala individual o familiar termina siendo un espejismo, ya que suma en una misma regi\u00f3n desde cientos a miles de personas, con impactos que se acumulan y multiplican entre s\u00ed. La imagen del hombre encorvado, sobre el r\u00edo, recogiendo arena para procesarla, ya es cosa del pasado en muchos lugares. Se las han ingeniado para transportar y poner en operaci\u00f3n enormes maquinarias de dragado en los rincones m\u00e1s apartados de la Amazonia. Esa sostenida expansi\u00f3n s\u00f3lo es posible porque esa miner\u00eda ha terminado articul\u00e1ndose con los mercados formales, y su oro puede terminar incluso en las propias corporaciones mineras.<\/p>\n<p><b>Ni el bienestar ni desarrollo global dependan de miner\u00eda<\/b><\/p>\n<p>A pesar de todo esto, se insiste en defender la miner\u00eda en general, y la de oro en particular. Esos proyectos son presentados como bendiciones econ\u00f3micas y \u00e9xitos exportadores. Parecer\u00eda que las necesidades de oro son de una enorme importancia para el bienestar humano y el desarrollo, que se deber\u00eda justificar toda esta destrucci\u00f3n. \u00bfEsto es cierto? \u00bfEl oro tiene usos que son indispensables para la calidad de vida de las personas o imprescindibles para alguna cadena industrial clave? Si no exportamos oro, \u00bfcaer\u00e1 alguna cadena productiva? \u00bfse desplomar\u00e1n las econom\u00edas nacionales? Nada de eso.<\/p>\n<p>Apenas el 10% de la demanda de oro responde a usos tecnol\u00f3gicos o en la medicina. En cambio, todo el resto se divide entre dos usos: joyer\u00eda (poco m\u00e1s del 40% ), y financiero, manejado por inversores, para acu\u00f1ar monedas o guardarlo como lingotes en los dep\u00f3sitos de bancos centrales (tambi\u00e9n poco m\u00e1s del 40%). Por ejemplo, en 2012 se estim\u00f3 la demanda global en 4,415 toneladas, las que se repartieron entre la joyer\u00eda (1,896 tons), \u201cinversores\u201d (1 568 tons) y compras desde los bancos centrales (544 tons). Dicho de otra manera, el 90% del oro extra\u00eddo en todo el planeta es para sostener usos suntuarios, el consumo exhibicionista de joyas, o la especulaci\u00f3n y respaldo de las finanzas. Dif\u00edcilmente puede decirse con seriedad que el bienestar o desarrollo global dependan de seguir con la miner\u00eda en oro.<\/p>\n<p>Una parte importante de todo ese oro circulante proviene del reuso y reciclaje. Pero la demanda es tan alta, que eso presiona por m\u00e1s extractivismos minero. Consecuentemente, en los \u00faltimos a\u00f1os se han sucedido records en la extracci\u00f3n minera de oro; en 2012 alcanz\u00f3 las 2,982 tons en todo el planeta. El m\u00e1s grande minero del mundo es China (donde se extrajeron m\u00e1s de 400 tons); y reci\u00e9n en el quinto puesto aparece un pa\u00eds latinoamericano (Per\u00fa). China se ha convertido tambi\u00e9n en el primer consumidor de oro a nivel planetario. Sus necesidades se han cuadruplicado en la \u00faltima d\u00e9cada, y se lo usa sobre todo en joyer\u00eda<\/p>\n<p><b>\u2018Preciosidades\u2019 y valor simb\u00f3lico<\/b><\/p>\n<p>Encontramos as\u00ed que la depredaci\u00f3n para obtener oro no alimenta ning\u00fan proceso industrial clave, ni ninguna necesidad b\u00e1sica, sino que est\u00e1 atada a las modas de la joyer\u00eda global, y en especial el consumismo de familias adineradas de China y otros pa\u00edses, o a las necesidades de los financistas. Si Am\u00e9rica Latina dejara de proveer oro para esos fines, no ocurr\u00eda ning\u00fan colapso; por el contrario, la calidad de vida de muchas comunidades en nuestro continente mejorar\u00eda mucho.<\/p>\n<p>La mejor manera de describir lo que ocurre con el oro es rescatando el concepto de \u201cpreciosidades\u201d, propuesto por Immanuel Wallerstein, a mediados de la d\u00e9cada de 1970. Estos son bienes que son caros esencialmente por su valor simb\u00f3lico. Quienes los poseen y exhiben ostentan riqueza y poder. Otros ejemplos de preciosidades son los diamantes, rub\u00edes y otras piedras preciosas, los tapados de pieles de animales ex\u00f3ticos o el caviar. No desempe\u00f1an papeles similares a los de otras materias primas que se comercializan globalmente, como las que se destinan a los alimentos u otras necesidades de las personas, o las que son insumos para procesos industriales, como el hierro. La miner\u00eda latinoamericana en oro ni siquiera es una \u201cindustria\u201d, ya que all\u00ed no ocurre ning\u00fan proceso manufacturero.<\/p>\n<p>Esta condici\u00f3n afecta tanto a la minera de oro en manos corporativas como la informal e ilegal. No puede olvidarse que cualquiera de las dos siguen siendo lo mismo: extractivismo minero. Ambas tienen efectos negativos en las dimensiones sociales, ambientales y econ\u00f3micas. Y las dos est\u00e1n amarradas a los mercados globales, e incluso una se inserta en la otra, para poder exportar oro hacia la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No puede tampoco olvidarse las responsabilidades gubernamentales en promover condiciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas que reproducen una y otra vez los extractivismos. Han dado todo tipo de cobertura a las grandes empresas, en sus inversiones, en concederles territorios, en asegurar sus exportaciones, en otorgarles subsidios (la mayor parte de ellos encubiertos o indirectos), y han llegado incluso a defenderlas con polic\u00edas o militares. Tambi\u00e9n son responsables de que innumerables familias no tengan otras salidas que dedicarse a ganarse sus pesitos buscando pepitas de oro en plena selva ya que el propio Estado los ha dejado desamparados, sin contar con otras opciones productivas viables.<\/p>\n<p><b>A defender poblaciones y sus ambientes<\/b><\/p>\n<p>Todo esto desemboca en que una vez instaladas las corporaciones o esos miles de mineros, el Estado ya no los puede controlar (o no quiere). Ambos cuentan con poder pol\u00edtico. El corporativo es mas sutil pero m\u00e1s firme y ampliado, opera desde las c\u00e1maras empresariales y la prensa. El de los mineros artesanales o ilegales descansa en caudillos locales, alcaldes, y hasta algunos legisladores, como se ha se\u00f1alado en Per\u00fa. La violencia y la ilegalidad aparecen en los dos casos, aunque tambi\u00e9n de manera distinta.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n debe detenerse, y este tipo de desarrollo debe revertirse cuanto antes. Se debe resolver el drama que significa la miner\u00eda del oro y otras preciosidades, sea grande, mediana o peque\u00f1a, o est\u00e9 manejada por privados, cooperativas o el propio Estado. Las respuestas deben ser radicales, en tanto el da\u00f1o ambiental y los impactos sociales se siguen sumando, y son cada vez mas graves. Estos problemas ya no se pueden solucionar con nuevas tecnolog\u00edas mineras, con responsabilidad social empresarial o alg\u00fan nuevo tipo de pol\u00edtica p\u00fablica, ya que la explotaci\u00f3n aur\u00edfera marcha a ritmo de v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n no puede esperar por a\u00f1os y a\u00f1os hasta que los patrones de consumo de los pa\u00edses industrializados y de los nuevos ricos en Asia, entiendan que poco sentido tiene la ostentaci\u00f3n de joyas, y hagan caer la demanda global. Tampoco se puede seguir aguardando por un repentino arrepentimiento entre los que animan el mundo de las finanzas. En cambio, las soluciones deben ser construidas por los propios latinoamericanos, ya que ellos son los m\u00e1s interesados en defender su propia poblaci\u00f3n y sus ambientes. Como consecuencia de todo esto, el mecanismo que se debe aplicar es evidente: Am\u00e9rica Latina la que debe declarar una moratoria de la miner\u00eda de oro.<\/p>\n<p>Esto implica tanto suspender nuevos emprendimientos mineros, como ir desmontando los actuales. Simult\u00e1neamente se debe contar con un marco regulatorio regional que impida el ingreso de oro nuevo desde la miner\u00eda, con lo cual el sector informal r\u00e1pidamente desaparecer\u00e1. En cambio, se debe permitir y alentar el comercio basado en el reuso y reciclaje del oro que ya fue extra\u00eddo.<\/p>\n<p>A su vez, el Estado debe reorientar todos los recursos financieros, humanos y pol\u00edticos, que ha usado hasta el d\u00eda de hoy en sostener a la miner\u00eda corporativa, para pasar a brindar apoyo y opciones productivas dignas a todas las familias rurales.<\/p>\n<p>No hay que sentir temor ante la idea de una moratoria de la miner\u00eda del oro. Es el paso necesario para enfrentar una situaci\u00f3n que se ha vuelto tan dram\u00e1tica, que no se pueden aceptar postergaciones, si es que realmente se defiende la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Publicado originalmente en ALAI :<\/i> <a href=\"http:\/\/www.alainet.org\/active\/73652\">http:\/\/www.alainet.org\/active\/73652<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>&#8211; El autor, Eduardo Gudynas, es analista en CLAES (Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social), Montevideo. Twitter: @EGudynas<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El extractivismo minero no alimenta ning\u00fan ninguna necesidad b\u00e1sica, sino que est\u00e1 atada a las modas de la joyer\u00eda global o a las necesidades de los financistas. 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