{"id":12034,"date":"2014-05-16T22:17:44","date_gmt":"2014-05-17T03:17:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=12034"},"modified":"2014-05-26T16:25:33","modified_gmt":"2014-05-26T21:25:33","slug":"carajas-mineria-y-colonialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/carajas-mineria-y-colonialismo\/","title":{"rendered":"Caraj\u00e1s: miner\u00eda y colonialismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12035\" alt=\"Vale1\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale1-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale1.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a> <em>El Proyecto Caraj\u00e1s iniciado durante la dictadura militar cumple tres d\u00e9cadas y ha convertido a Brasil en potencia minera. Movimientos sociales e instituciones eclesiales y de derechos humanos eval\u00faan los impactos cuando la empresa Vale, la segunda minera del mundo, se apresta a duplicar la producci\u00f3n de hierro en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>\u201cEs como un viaje en el tiempo\u201d, explica Santiago Machado Ar\u00e1oz, activista contra la mina de Andalgal\u00e1, en Catamarca, cuando se le pregunta sobre la realidad en Piqui\u00e1, barrio industrial de A\u00e7ailandia contaminado por las siderurgias que procesan arrabio a partir del mineral de hierro de Caraj\u00e1s. \u201cCalles empedradas, casas sencillas de madera, el paso ruidoso del tren y el polvo de hierro permanente, forman un paisaje gris de d\u00eda y de humo rojizo de noche, porque trabajan las 24 horas\u201d.<\/p>\n<p>Santiago fue uno de los centenares de participantes del \u201cSeminario Internacional Caraj\u00e1s 30 A\u00f1os\u201d, organizado en S\u00e3o Luis, la capital de Maranh\u00e3o, el estado m\u00e1s pobre de Brasil, por una alianza entre el Movimiento Sin Tierra (MST), la Red Justi\u00e7a Nos Trilhos (Justicia en las V\u00edas) iniciativa de los Misioneros Combonianos, el Foro Caraj\u00e1s, C\u00e1ritas y el Grupo de Estudios de Desarrollo, Modernidad y Medio Ambiente de la Universidad Federal de Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p>El Seminario se realiz\u00f3 entre el 5 y el 9 de mayo con la participaci\u00f3n de unas mil personas de varios estados de Brasil y de una decena de pa\u00edses donde hay actividades mineras. Destacaron las ponencias de representantes de organizaciones contra la miner\u00eda de Argentina, Chile, Per\u00fa, M\u00e9xico y Colombia, as\u00ed como activistas de Canad\u00e1 y Alemania. Se present\u00f3 el film del cineasta maranhense Murilo Santos, \u201cLa pelea del pueblo contra el drag\u00f3n de hierro\u201d.<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas al Proyecto Gran Caraj\u00e1s, iniciado en 1982 por la dictadura militar, est\u00e1n focalizadas en la contaminaci\u00f3n de las acer\u00edas de Piqui\u00e1 y los da\u00f1os que provoca el tren que atraviesa m\u00e1s de cien poblados, considerado el mayor emprendimiento ferroviario minero del mundo. A diferencia de lo que sucede ante otros emprendimientos mineros, los da\u00f1os sociales son destacados por encima incluso de los ambientales, a\u00fan trat\u00e1ndose de la selva amaz\u00f3nica, ecosistema sensible y fr\u00e1gil.<\/p>\n<p>Destac\u00f3 la presencia de afectados por la Vale, campesinos, ind\u00edgenas y habitantes de pueblos contaminados como Piqui\u00e1 y A\u00e7ailandia. La semana culmin\u00f3 con una manifestaci\u00f3n desde la universidad hasta el palacio de gobierno en el centro hist\u00f3rico, donde se escucharon fuertes cr\u00edticas a la gobernadora Roseane Sarney, integrante de una oligarqu\u00eda local que dispone del estado desde hace muchas d\u00e9cadas.<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12036\" alt=\"Vale2\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale2-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale2.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>Un proyecto imperial<\/b><\/p>\n<p>Fue un ge\u00f3logo de la United States Steel quien descubri\u00f3 en 1962 el \u00e1rea mineral m\u00e1s rica del planeta y la mayor reserva de hierro del mundo. Se trata de una superficie de 900 mil kil\u00f3metros cuadrados, el 10 por ciento de la superficie del pa\u00eds, por la que fluyen los r\u00edos amaz\u00f3nicos Tocantins, Araguaia y Xing\u00fa. El Estado brasile\u00f1o entr\u00f3 en disputa con la multinacional estadounidense para asegurar que las riquezas quedaran en el pa\u00eds. Para eso, la Compa\u00f1\u00eda Vale do Rio Doce, la minera estatal fundada en 1942 por el gobierno de Get\u00falio Vargas, pag\u00f3 una enorme suma a la U.S. Steel para asegurarse el monopolio de la miner\u00eda.<\/p>\n<p>Siete d\u00e9cadas despu\u00e9s, la Vale es la segunda minera del mundo, emplea 120 mil personas, factura 60 mil millones de d\u00f3lares anuales, opera en veinte pa\u00edses y est\u00e1 entre las veinte mayores empresas del mundo. S\u00f3lo en Brasil tiene 10 mil kil\u00f3metros de v\u00edas f\u00e9rreas y nueve puertos propios por los que exporta mineral de hierro con destino a Asia, en particular hacia China, pa\u00eds con el que tiene una estrecha relaci\u00f3n. Ella sola consume el 5 por ciento de la energ\u00eda que produce el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Fue privatizada en 1997, en un pol\u00e9mico proceso, por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Aunque formalmente es una empresa privada, el Estado tiene una \u201cacci\u00f3n de oro\u201d por la cual puede bloquear decisiones. El Consejo de Administraci\u00f3n est\u00e1 controlado por Valepar SA, donde el fondo de pensiones Previ (de los empleados del estatal Banco do Brasil) tiene el 53 por ciento del capital con derecho a voto y el BNDES tiene otro diez por ciento. Eso le permite al gobierno influir, de modo directo o a trav\u00e9s de los sindicatos, en la elecci\u00f3n del presidente de la multinacional y en la orientaci\u00f3n de sus inversiones.<\/p>\n<p>La joya de la Vale es el Proyecto Caraj\u00e1s. Se trata del mineral de hierro con mayor grado de pureza del mundo, en tanta cantidad que puede extraerse durante 250 a\u00f1os al ritmo actual. Es un complejo que incluye la mina, una v\u00eda f\u00e9rrea de 900 kil\u00f3metros y un puerto de S\u00e3o Luis. Para abastecer de energ\u00eda a la mina de Caraj\u00e1s, y a otros proyectos de aluminio de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, fue necesario construir la usina hidroel\u00e9ctrica de Tucuru\u00ed, con una capacidad de 8.300 megavatios.<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12037\" alt=\"Vale3\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale3-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale3-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale3.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>De la mina de Caraj\u00e1s se extraen alrededor de 75 millones de toneladas de hierro cada a\u00f1o de las 100 millones que exporta la empresa. Las perforadoras sacan el mineral que es levantado por las excavadoras hasta camiones capaces de cargas hasta 400 toneladas. De all\u00ed a las usinas que trituran el mineral hasta llegar por una red de cintas transportadoras hasta los vagones. El tren minero tiene 330 vagones, cuatro locomotoras y un largo de casi cuatro kil\u00f3metros. En el puerto lo esperan los Valemax, cargueros de hasta 400 mil toneladas y 360 metros de largo construidos especialmente para transportar hierro. Vale encarg\u00f3 35 mega-barcos.<\/p>\n<p><b>Zonas de sacrificio<\/b><\/p>\n<p>\u201cLa presencia de la empresa se naturaliz\u00f3 y ya no hay forma de pensar en sacarla. El tren tiene una presencia continua y distorsiona la vida cotidiana\u201d, explica Santiago. Lo peor, empero, son las siderurgias, cinco en A\u00e7ailandia, dos de ellas en Piqui\u00e1. Con apenas 380 familias, el pueblo enclavado en la zona industrias no tiene la fuerza suficiente para reclamar, aunque en diciembre de 2011 varios cientos cortaron la v\u00eda del tren con apoyo de los sin tierra y los curas.<\/p>\n<p>\u201cAl rato de estar me empez\u00f3 a picar la cara y los brazos. Es el polvo de acero. La empresa no tiene un botadero ni una escombrera sino que la van tirando por ah\u00ed\u201d. Santiago hace n\u00fameros: visit\u00f3 tres casas, en una hab\u00eda una chica de 15 a\u00f1os con malformaciones, en la segunda una mujer de 32 a\u00f1os hab\u00eda muerto de c\u00e1ncer y e la tercera viv\u00eda una persona con c\u00e1ncer de pulm\u00f3n.<\/p>\n<p>Joselina, una mujer elegante de unos 40 a\u00f1os que hace posgrado en S\u00e3o Luis pero toda su familia est\u00e1 en Piqui\u00e1, no puede ocultar su tristeza por la muerte de su primo peque\u00f1o, de diez a\u00f1os, quemado cuando cay\u00f3 en los desechos candentes de las acer\u00edas. \u201cPiqui\u00e1 est\u00e1 rodeada de acer\u00edas, cementeras y el tren de la Vale, y por los caminos pasan todo el tiempo camiones que llevan hierro y carb\u00f3n a la siderurgias\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs tanta la opresi\u00f3n que lo \u00fanico que quiere la gente es irse\u201d, vuelve Santiago. Las empresas compraron un predio para los pobladores para que puedan trasladarse a un lugar menos inh\u00f3spito y contaminado, y el a\u00f1o pasado el Ministerio de las Ciudades aprob\u00f3 el proyecto urban\u00edstico y habitacional para que puedan reinsertarse. Los problemas seguir\u00e1n a lo largo de los 900 kil\u00f3metros de la v\u00eda f\u00e9rrea que la Vale proyecta duplicar en pocos a\u00f1os para aumentar las exportaciones: el objetivo es pasar de 100 a los 230 millones de toneladas de mineral de hierro.<\/p>\n<p>Cada vez que el tren se para, forma un muro de cuatro kil\u00f3metros que los vecinos no pueden atravesar. Tal vez por eso Santiago compara A\u00e7ailandia con Macondo: \u201cSupera la ficci\u00f3n, hay peces muertos en todos los r\u00edos, todo se reduce a blanco o negro porque el polvo de hierro le quita el color a la gente y a las plantas\u201d. Una imagen que se refuerza cada vez que el tren se detiene en un pueblo y cientos de personas se abalanzan para vender cualquier cosa y sacar algunos reales.<\/p>\n<p><b>La peor empresa del mundo<\/b><\/p>\n<p>El padre comboniano Dario Bossi, que coordina la red Justi\u00e7a nos Trilhos y vive en Piqui\u00e1, hace su s\u00edntesis: \u201cEn treinta a\u00f1os la explotaci\u00f3n de hierro deja deforestaci\u00f3n, trabajo esclavo, migraciones y discontinuidades en el proceso de identificaci\u00f3n de las comunidades con sus territorios, conflictos por la tierra, contaminaci\u00f3n, desorganizaci\u00f3n urbana y violencia por el intenso \u00e9xodo en busca de trabajo, siendo los m\u00e1s afectados los ind\u00edgenas y los afrodescendientes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cD\u00e9cadas atr\u00e1s llegaron hasta Maranh\u00e3o caravanas de pobres del nordeste, mano de obra barata para los grandes proyectos de desarrollo\u00a0 y el latifundio extensivo\u201d, dice Bossi<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. El crecimiento de los municipios m\u00e1s cercanos a la mina es geom\u00e9trico. Marab\u00e1 ten\u00eda 14 mil habitantes en 1960; hoy llega a 250 mil. Parauapebas, donde comienza la ferrov\u00eda, ten\u00eda 20 mil en 1980 cuando comenz\u00f3 el proyecto Caraj\u00e1s; hoy roza los 200 mil. Migraci\u00f3n intensa, pobreza y violencia van de la mano.<\/p>\n<p>Bossi recuerda que \u201cel desempleo es superior en los municipios atravesados por la ferrov\u00eda y 21 de\u00a0 los 27 municipios que los recorre tienen un \u00edndice de desarrollo humano menor que las media del estado de Maranh\u00e3o\u201d.<\/p>\n<p>Las palabras pobreza, dictadura y colonialismo se repitan una y otra vez en el seminario sobre la Vale. En 2011 recibi\u00f3 el \u201cpremio\u201d a la peor empresa del mundo. El galard\u00f3n lo otorga anualmente <i>The<\/i> <i>Public Eye People\u2019s Award<\/i> (Ojos del Pueblo) creada por las ONG Greenpeace y Declaraci\u00f3n de Berna, y le fue concedido a Vale por su \u201chistoria de 70 a\u00f1os manchada por repetidas violaciones de los derechos humanos, condiciones inhumanas de trabajo, pillaje del patrimonio p\u00fablico y explotaci\u00f3n cruel de la naturaleza\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. La Vale super\u00f3 ese a\u00f1o incluso la votaci\u00f3n obtenida por la mayor empresa de electricidad de Jap\u00f3n, Tepco, responsable ese mismo a\u00f1o del desastre de Fukushima.<\/p>\n<p>En Brasil est\u00e1 en debate un nuevo c\u00f3digo de miner\u00eda que deber\u00e1 regir la actividad hasta 2030. Hasta el momento la \u00fanica concesi\u00f3n del Plan Nacional de Miner\u00eda es un aumento de los royalties. Como se\u00f1ala el padre Bossi, \u201cel proyecto ha sido decidido desde arriba, sin interlocuci\u00f3n con las comunidades y sin un plan de integrado de gesti\u00f3n socio-econ\u00f3mica-ambiental, y est\u00e1 al servicio exclusivo de la miner\u00eda y la siderurgia\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 Nacional en Defensa de los Territorios Frente a la Miner\u00eda, integrado por once movimientos y organizaciones, emiti\u00f3 un comunicado en el que se\u00f1ala que existe conflicto de intereses en el caso del diputado Leonardo Quint\u00e3o (del PMDB), relator del c\u00f3digo minero a votarse en la c\u00e1mara, ya que el 20 por ciento de su campa\u00f1a fue financiada por las empresas mineras<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Las grandes empresas suelen financiar las campa\u00f1as de los partidos. Para las elecciones presidenciales de 2010, s\u00f3lo la Vale don\u00f3 30 millones de reales a los partidos (unos 15 millones de d\u00f3lares). El que recibi\u00f3 m\u00e1s donaciones fue el oficialista Partido de Trabajadores con 10 millones de reales (5 millones de d\u00f3lares)<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p><b>Oligarqu\u00eda y Estado<\/b><\/p>\n<p>Los doce obispos y el arzobispo de la regional Nordeste de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, emitieron una carta pastoral en febrero de 2011 con motivo de la reuni\u00f3n anual celebrada en el sur de Maranh\u00e3o. \u201cLa historia de Maranh\u00e3o, de Brasil, ha sido marcada por la apropiaci\u00f3n por parte de peque\u00f1os grupos, mediante influencias pol\u00edticas y corrupci\u00f3n activa de aquello que pertenece a todos\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12040\" alt=\"Vale4\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale4-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale4-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Vale4.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Aunque los obispos no mencionan la palabra oligarqu\u00eda, la descripci\u00f3n se refiere a la familia Sarney que gobierna el estado desde hace medio siglo. \u201cNo podemos dejar que el Estado contin\u00fae colocando su estructura al servicio casi exclusivo de los grandes exportadores de minerales, de soja, de jugos y carnes, construy\u00e9ndoles infraestructuras necesarias para obtener siempre mayores ganancias\u201d.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Sarney comenz\u00f3 su carrera pol\u00edtica a comienzos de la d\u00e9cada de 1960. Entre 1966 y 1971 fue gobernador de Maranh\u00e3o, durante el r\u00e9gimen militar. Luego fue senador tambi\u00e9n bajo la dictadura y presidente entre 1985 y 1990 por la muerte de presidente Tancredo Neves. Volvi\u00f3 a ser senador, ahora en democracia, hasta que en 2009 fue elegido presidente de la C\u00e1mara de Diputados. Su hija Roseana sigue el mismo camino: fue diputada, senadora y dos veces gobernadora de Maranh\u00e3o, cargo que ejerce actualmente. Denuncias de corrupci\u00f3n le impidieron competir por la presidencia en 2002.<\/p>\n<p>Frente a tanta riqueza y tanto poder, el Seminario Carajas 30 A\u00f1os elev\u00f3 una lista de trece demandas, cuya sencillez para ser adoptadas muestran la falta de voluntad de la empresa y del gobierno del estado. La primera exige a la Vale que \u201cconstruya cruces seguros a lo largo de la v\u00eda f\u00e9rrea\u201d, que realice estudios adecuados para la duplicaci\u00f3n de la ferrov\u00eda, que \u201cse abstenga de espiar e infiltrar agentes de inteligencia en los movimientos sociales\u201d, que adopte medidas para reducir los ruidos de los trenes, entre otras<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Los lazos entre la Vale y el grupo Sarney han sido documentados hasta por el Tribunal Supremo Electoral que cuestion\u00f3 donaciones poco claras de empresas mineras, constructoras y bancos<a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>. La oligarqu\u00eda local se vio reforzada por la llegada al gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva en 2003, ya que eligi\u00f3 como aliado al fundador de la dinast\u00eda, Jos\u00e9 Sarney, quien apoya el proyecto lulista desde el parlamento.<\/p>\n<p>Eduardo Viveiros de Castro, el m\u00e1s reconocido antrop\u00f3logo actual de Brasil, ensaya una explicaci\u00f3n a estas continuidades con el tel\u00f3n de fondo de las manifestaciones de junio de 2013 que abrieron una nueva etapa en el pa\u00eds. Sostiene que Brasil es diferente a otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, caracterizado por la escasa participaci\u00f3n pol\u00edtica y la baja movilizaci\u00f3n popular. Cree que su pa\u00eds es m\u00e1s racista que Estados Unidos. \u201cBrasil contin\u00faa siendo un pa\u00eds esclavista, porque el imaginario profundo es esclavista\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Dice algo m\u00e1s, muy inc\u00f3modo por cierto. El PT eligi\u00f3 el camino de \u201cmejorar la renta de los pobres sin tocar la renta de los ricos. Para eso hay que sacar el dinero de otro lugar. \u00bfQu\u00e9 lugar? Del suelo, literalmente\u201d. Por eso, concluye que el modelo extractivo es el camino del progresismo actual, que consiste en \u201cdestruir Brasil, devastando la Amazonia, para no tocar la bolsa de los ricos\u201d.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el<strong> Informe Zibechi<\/strong> cada mes para el <strong>Programa de las Am\u00e9ricas<\/strong> (<\/em><i>www.americas.org\/es<\/i><em>).<\/em><\/p>\n<p>Fotos:\u00a0Verena Glass<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[1]<\/a> \u00a0Entrevista con D\u00e1rio Bossi, <i>IhuOnline<\/i>, 24 de abril de 2014.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[2]<\/a>\u00a0 <i>O Estado de S\u00e3o Paulo<\/i>, 26 de enero de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[3]<\/a> Entrevista con D\u00e1rio Bossi, <i>IhuOnline<\/i>, 24 de abril de 2014.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[4]<\/a> Publicado el 12 de mayo de 2014, en <a href=\"http:\/\/global.org.br\/programas\/o-novo-codigo-da-mineracao-nao-pode-ter-a-relatoria-de-um-representante-das-mineradoras-do-pais\/\">http:\/\/global.org.br\/programas\/o-novo-codigo-da-mineracao-nao-pode-ter-a-relatoria-de-um-representante-das-mineradoras-do-pais\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[5]<\/a> Clarissa Reis Oliveira, \u201cQuem \u00e9 quem nas discuss\u00f5es do novo c\u00f3digo da minera\u00e7\u00e3o\u201c, Rio de Janeiro, Ibase, 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[6]<\/a> En Justi\u00e7a nos Trilhos, \u201cN\u00e3o Vale. Duplica\u00e7\u00e3o do lucro privado e dos impactos coletivos\u201d, Anexo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[7]<\/a> Seminario Internacional 30 A\u00f1os,8 de mayo de 2014\u00a0 en <a href=\"http:\/\/justicanostrilhos.org\/Ato-em-defesa-das-comunidades\">http:\/\/justicanostrilhos.org\/Ato-em-defesa-das-comunidades<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[8]<\/a> Wagner Cabral da Costa, \u201cPelo zapato furado: bipolari\u00e7\u00e3o e reestrura\u00e7\u00e3o olig\u00e1rquica da pol\u00edtica maranhense\u201d, en <i>A terceira margem do rio<\/i>, S\u00e3o Luis, Edufma, 12009. Pp. 95-110.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[9]<\/a> \u201cA escravid\u00e3o venceu no Brasil. Nunca foi abolida\u201d. Entrevista com Eduardo Viveiros de Castro, en <a href=\"http:\/\/www.publico.pt\/mundo\/noticia\/a-escravidao-venceu-no-brasil-nunca-foi-abolida-1628151\">http:\/\/www.publico.pt\/mundo\/noticia\/a-escravidao-venceu-no-brasil-nunca-foi-abolida-1628151<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cr\u00edticas al Proyecto Gran Caraj\u00e1s est\u00e1n focalizadas en la contaminaci\u00f3n de las acer\u00edas de Piqui\u00e1 y los da\u00f1os que provoca el tren que atraviesa m\u00e1s de cien poblados, considerado el mayor emprendimiento ferroviario minero del mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":12035,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4915],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-12034","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-tierra","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12034"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12052,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034\/revisions\/12052"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12034"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}