{"id":12109,"date":"2014-05-26T13:41:41","date_gmt":"2014-05-26T18:41:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=12109"},"modified":"2014-05-31T18:18:46","modified_gmt":"2014-05-31T23:18:46","slug":"elecciones-en-colombia-entre-la-paz-a-sangre-y-fuego-o-la-paz-negociada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/elecciones-en-colombia-entre-la-paz-a-sangre-y-fuego-o-la-paz-negociada\/","title":{"rendered":"Elecciones en Colombia: Entre la paz a \u2018sangre y fuego\u2019 o la \u2018paz negociada\u2019"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/64137santos-zuluaga.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12111\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/64137santos-zuluaga-300x165.jpg\" alt=\"64137santos-zuluaga\" width=\"300\" height=\"165\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/64137santos-zuluaga-300x165.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/64137santos-zuluaga.jpg 590w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Como resultado de la primera vuelta presidencial en Colombia el pasado 25 de mayo, es evidente que la ganadora (como en todas las elecciones hist\u00f3ricas del pa\u00eds), fue la abstenci\u00f3n, que pas\u00f3 del 50,7% al 59,72% con respecto a las elecciones presidenciales del a\u00f1o 2010. Fueron 19,7 millones de colombianos que estando habilitados para votar, no lo hicieron. Oscar Iv\u00e1n Zuluaga obtuvo 3,7 millones de votos (29,26%) y Juan Manuel Santos 3,29 millones de votos (25,66%).<\/p>\n<p>El crecimiento en casi 10 puntos de la abstenci\u00f3n se explica en la frustraci\u00f3n ciudadana frente a un discurso de desarrollo y superaci\u00f3n de la pobreza que parece existir solo en los informes gubernamentales; un modelo de desarrollo que cifra sus esperanzas en la miner\u00eda extensiva en detrimento del agro, los bosques y el agua; un sistema financiero indolente que produce ganancias hist\u00f3ricas superiores al 45% y que solo compite en rentabilidad con el narcotr\u00e1fico; y por supuesto, la bochornosa campa\u00f1a negra que ronda a los dos candidatos que puntean la contienda electoral.<\/p>\n<p>El recambio pol\u00edtico en Colombia es nulo si se tiene en cuenta que los dos candidatos potencialmente presidenciables provienen de la misma \u201ccasta\u201d pol\u00edtica que mantuvo en el poder entre el 2002 y 2010 al expresidente \u00c1lvaro Uribe Velez (hoy convertido en Senador de la Rep\u00fablica desde el pasado mes de marzo). Juan Manuel Santos, actual presidente que busca la reelecci\u00f3n fue Ministro de Defensa en el gobierno de Uribe y Oscar Iv\u00e1n Zuluaga fue su Ministro de Hacienda.<\/p>\n<p>Una inc\u00f3moda alianza<br \/>\nEl conveniente matrimonio que pretend\u00eda perpetuar en la sombra el poder de Uribe V\u00e9lez en un gobierno t\u00edtere de Santos entre 2010 y 2014, se fractur\u00f3 por la distancia que tom\u00f3 Santos de Uribe ante los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n y nexos con el paramilitarismo que estallaban cada semana en Colombia, en medio de una pasmosa impunidad, los l\u00edos judiciales de sus colaboradores m\u00e1s cercanos y la salida del pa\u00eds de dos personajes centrales: la exdirectora del Departamento Administrativo de Seguridad DAS Mar\u00eda del Pilar Hurtado (Agencia de seguridad e inteligencia que perpetr\u00f3 todo tipo de seguimientos, interceptaciones ilegales y oscuras alianzas con paramilitares para sacar del camino a los disidentes) y el excomisionado de paz, Lu\u00eds Carlos Restrepo, se\u00f1alado de liderar falsos procesos de desmovilizaci\u00f3n de grupos subversivos y paramilitares.<\/p>\n<p>Pero el tema que m\u00e1s distanci\u00f3 a Uribe del hoy Presidente \u2013 candidato Juan Manuel Santos ha sido el anuncio de un proceso de paz y los consecuentes di\u00e1logos en la Habana con la guerrilla de las FARC que ya dan frutos en tres temas centrales: a) una reforma agraria integral; b) la participaci\u00f3n pol\u00edtica de los excombatientes de las FARC, que en esencia reconoce su estatus pol\u00edtico y c) la soluci\u00f3n al problema de drogas il\u00edcitas, que implica el t\u00e1cito reconocimiento del fracaso del modelo actual de lucha contra el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos de paz zanjaron una distancia de Santos con Uribe, en una polarizaci\u00f3n pol\u00edtica donde la extrema derecha solo concibe una derrota militar y el aniquilamiento de las guerrillas como salida a un conflicto que supera los cincuenta a\u00f1os y millones de v\u00edctimas. El pragmatismo de Santos, su origen familiar de \u00e9lite ilustrada propietaria del peri\u00f3dico m\u00e1s antiguo de Colombia y sus ganas de pasar a la historia como el presidente que logr\u00f3 la paz en Colombia, difiere de una concepci\u00f3n de gamonal de Uribe V\u00e9lez donde el poder se ejerce de manera draconiana y se entiende el pa\u00eds como una gran finca donde los ciudadanos se parecen m\u00e1s a cabezas de ganado, que a seres humanos.<\/p>\n<p>La nefasta pol\u00edtica del \u2018todo vale\u2019<br \/>\nLa incomodidad que expresan la extrema derecha, algunos sectores de los militares y l\u00edderes pol\u00edticos guerreristas encabezados por Uribe V\u00e9lez, se traduce en una permanente b\u00fasqueda por desinformar a la ciudadan\u00eda mostrando el proceso de paz como un retroceso en la seguridad del pa\u00eds y la impunidad que llevar\u00eda de inmediato a los l\u00edderes guerrilleros al Senado de la Rep\u00fablica. A la desinformaci\u00f3n se suma el evidente cansancio de la sociedad colombiana a una guerrilla que como toda organizaci\u00f3n armada, comete abusos contra la sociedad civil y desvirt\u00faa su discurso en la convivencia con el narcotr\u00e1fico y la criminalidad.<\/p>\n<p>Uribe V\u00e9lez distanciado de su otrora ministro y aliado Juan Manuel Santos, cre\u00f3 un movimiento pol\u00edtico con el ambiguo nombre de \u201cCentro Democr\u00e1tico\u201d (ni son de centro ni son democr\u00e1ticos), y busc\u00f3 entre sus alfiles pol\u00edticos quien pudiera ejercer a cabalidad el rol de marioneta que Santos no cumpli\u00f3, por lo cual acudi\u00f3 a \u00d3scar Iv\u00e1n Zuluaga, el mismo que gan\u00f3 este domingo la primera vuelta presidencial con 3.7 millones de votos y el 25,66% de los votantes (recordemos que \u201cganamos\u201d los abstencionistas, pero en la pr\u00e1ctica sigue perdiendo el pa\u00eds).<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses son varios los esc\u00e1ndalos que enlodan a los antiguos aliados: la acusaci\u00f3n que hizo Uribe de una posible financiaci\u00f3n de la mafia a la candidatura de Santos en el a\u00f1o 2010 (que de hecho compromete al mismo Uribe Velez), pero tal vez por eso mismo no pas\u00f3 de ser un aspaviento soberbio desde su cuenta de twitter, que luego no fue capaz de sostener con pruebas frente a la Fiscal\u00eda General.<\/p>\n<p>Por su parte y gracias a investigaciones adelantadas por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n y de medios como la revista Semana, se puso en evidencia que desde la campa\u00f1a de \u00d3scar Iv\u00e1n Zuluaga se habr\u00edan contratado expertos inform\u00e1ticos para interceptar fraudulentamente las comunicaciones del presidente Juan Manuel Santos, y m\u00e1s grave a\u00fan, obtener informaci\u00f3n del avance de los di\u00e1logos en la Habana entre el gobierno colombiano y las guerrillas de las FARC para hacer todo tipo de propaganda negra contra el proceso de paz.<\/p>\n<p>Uno de los antiguos colaboradores de la empresa criminal que hac\u00eda las interceptaciones, filtr\u00f3 a los medios un video donde salen Zuluaga, su aliado de campa\u00f1a y exembajador de Colombia en la OEA durante el gobierno de Uribe, Luis Alfonso Hoyos y el mismo hacker que hoy est\u00e1 detenido por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n; reunidos y compartiendo informaci\u00f3n clasificada sobre el proceso de paz.<\/p>\n<p>En otros contextos estas conductas habr\u00edan provocado la indignaci\u00f3n ciudadana y precipitado la renuncia del candidato Zuluaga, pero en Colombia y haciendo uso del mayor cinismo, el candidato sali\u00f3 a decir que el video era un \u201cmontaje\u201d y obtuvo el primer lugar en las elecciones del pasado domingo, que lo deja como un fuerte candidato a la presidencia.<\/p>\n<p>El retorno del fantasma de la \u2018seguridad democr\u00e1tica\u2019<br \/>\nEn Colombia se recuerda el gobierno de Uribe V\u00e9lez por su carrera militarista y de aniquilamiento de las guerrillas a sangre y fuego para asegurar la inversi\u00f3n extranjera, esta pol\u00edtica conocida como \u201cSeguridad Democr\u00e1tica\u201d y promovida desde los Estados Unidos como una alianza internacional contra el terrorismo, permiti\u00f3 el uso de todos los medios posibles para reducir militarmente a la subversi\u00f3n y a todos los disidentes que despectivamente eran denominados \u201caliados del terrorismo\u201d.<\/p>\n<p>Esa misma pol\u00edtica fue la que propici\u00f3 que miembros de las fuerzas militares asesinaran j\u00f3venes de sectores humildes para luego hacerlos pasar como guerrilleros ca\u00eddos en combate en lo que el mundo conoci\u00f3 como \u201cfalsos positivos\u201d; o el uso de la agencia de seguridad estatal para interceptar magistrados, periodistas, l\u00edderes pol\u00edticos y sociales de izquierda, y perseguir l\u00edderes ajenos a un r\u00e9gimen de terror disfrazado de democracia.<\/p>\n<p>Esa pr\u00e1ctica de interceptaci\u00f3n, propaganda negra y hostigamiento, es la misma que se pone en evidencia nuevamente en la campa\u00f1a de Oscar Iv\u00e1n Zuluaga y llev\u00f3 al presidente Santos proponer en los \u00faltimos d\u00edas pedir en extradici\u00f3n a la exdirectora de la agencia de inteligencia Mar\u00eda del Pilar Hurtado, quien se encuentra con asilo pol\u00edtico en Panam\u00e1. La pregunta obvia es \u00bfPor qu\u00e9 pedir a Hurtado cuando se busca usar esa carta con fines pol\u00edticos contra Uribe y no como un aut\u00e9ntico acto de b\u00fasqueda y compromiso con la verdad y sanci\u00f3n ejemplar contra quienes usaron sus altos cargos para crear una empresa criminal? Esa es otra de las razones del \u201ctriunfo\u201d apabullante de la abstenci\u00f3n, y el miedo que los sectores democr\u00e1ticos hoy perciben en el pa\u00eds ante el posible retorno al poder de los m\u00e1s oscuros intereses.<\/p>\n<p>Las posibles alianzas de cara a la segunda vuelta<br \/>\nEn su discurso luego de las elecciones, el presidente Juan Manuel Santos dej\u00f3 abiertas las puertas para una posible alianza en torno a la b\u00fasqueda de la paz con los otros candidatos: Marta Luc\u00eda Ram\u00edrez, exministra de Uribe V\u00e9lez y candidata del partido conservador quien obtuvo el tercer lugar en las elecciones con 1.9 millones de votos (15,53%); Clara L\u00f3pez Obreg\u00f3n, que representa la alianza de izquierda entre el Polo Democr\u00e1tico y la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica con 1,9 millones de votos (15,23%); y Enrique Pe\u00f1alosa del Partido Verde y exaliado de Uribe V\u00e9lez en las pasadas elecciones a la alcald\u00eda de Bogot\u00e1 con 1,64 millones de votos (8,29%).<\/p>\n<p>En las siguientes tres semanas tanto Santos como Zuluaga buscar\u00e1n adherir a sus filas a los dem\u00e1s candidatos, esperando que sus electores tambi\u00e9n lo hagan. La aliada natural para Zuluaga por su fuerza electoral e ideol\u00f3gica ser\u00e1 la conservadora Marta Luc\u00eda Ram\u00edrez. Esta colectividad se acerca a Santos por su condici\u00f3n de presidente y las prebendas burocr\u00e1ticas que eso pueda representar, pero perder la primera vuelta seguramente los acercar\u00e1 a Zuluaga por el anhelo de poder y su lealtad hacia el expresidente Uribe V\u00e9lez. \u00bfSer\u00e1 que los esc\u00e1ndalos de Zuluaga seguir\u00e1n siendo ignorados y sumar\u00e1n fuerzas para llegar a la presidencia?<\/p>\n<p>Santos buscar\u00e1 todos tipo de alianzas que incluye a la candidata de izquierda y al Partido Verde, especialmente ap\u00e1ticos a Uribe V\u00e9lez y cercanos a la necesidad de seguir adelante en el proceso de paz con las FARC.<\/p>\n<p>Por su parte es posible que un buen n\u00famero de abstencionistas vayan a las urnas ante la amenaza del retorno en la pr\u00e1ctica de Uribe V\u00e9lez, y como apoyo a un proceso de paz necesario y que avanza pese al disgusto de los guerreristas. No obstante, las cifras muestran que la decepci\u00f3n ante las dos propuestas de gobierno no lograr\u00e1n que los votantes superen el 50% de hist\u00f3rica abstenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los \u2018hu\u00e9rfanos\u2019 de la nueva figura presidencial<br \/>\nLa condici\u00f3n b\u00e1sica para la sostenibilidad de un proceso de paz y la salida al largo conflicto colombiano no es la eliminaci\u00f3n uno a uno de los combatientes, o la dejaci\u00f3n de las armas. Se trata de encontrar salida a los problemas estructurales que se expresan en violencia y que sesenta a\u00f1os despu\u00e9s siguen sin resolverse. Se requiere adem\u00e1s legitimidad de las instituciones y un gobierno que no siga inerme a pr\u00e1cticas de corrupci\u00f3n que se fraguan desde sus propias dependencias.<\/p>\n<p>Indistintamente del candidato que llegue a la presidencia del pa\u00eds en tres semanas, los problemas y desaf\u00edos para el pa\u00eds asociados a la paz rebasan la figura presidencial. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el compromiso de los empresarios y banqueros que financiaron ej\u00e9rcitos privados y ahora no quieren apoyar la pacificaci\u00f3n del pa\u00eds? \u00bfC\u00f3mo revertir un modelo de exclusi\u00f3n que ubica al pa\u00eds como el m\u00e1s desigual del continente despu\u00e9s de Hait\u00ed y es el obvio caldo de cultivo para todas las violencias?; \u00bfC\u00f3mo se van a incluir en la \u201cpr\u00f3spera\u201d bonanza que profesa el gobierno desde la inversi\u00f3n extranjera y las concesiones mineras a los arruinados campesinos? \u00bfQu\u00e9 tan competitivo es un pa\u00eds con un sistema educativo que profundiza las brechas entre la educaci\u00f3n p\u00fablica y privada, y donde la calidad dista mucho de los m\u00ednimos est\u00e1ndares internacionales? \u00bfCu\u00e1l es la propuesta para cambiar de una vez por todas un sistema de salud desigual y que solo genera v\u00edctimas por la falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica?<\/p>\n<p>En resumen los \u201chu\u00e9rfanos\u201d del proceso electoral somos el 59% de los ciudadanos que no estamos identificados con las mafias, el viejo estilo del \u201ctodo vale\u201d, los varios rostros de una misma sed de poder que pretende perpetuar una venganza personal que solo deja sangre y dolor; y del otro lado la incapacidad de una izquierda inconsecuente, que no tiene grandeza para superar odios hist\u00f3ricos, hacen uso de las mismas pr\u00e1cticas clientelistas y los deja fuera de una opci\u00f3n real de poder.<\/p>\n<p>En suma, la apat\u00eda abstencionista no es solo una cifra que desvirt\u00faan medios y analistas, es el resultado de no hablar el mismo lenguaje de los ciudadanos del com\u00fan que ven sus ciudades con altos \u00edndices de criminalidad, desempleo y ausencia de cobertura b\u00e1sica en salud. Los debates program\u00e1ticos han sido pobres y no evidencian c\u00f3mo ser\u00e1n posibles los cambios sociales donde la privatizaci\u00f3n obtiene ganancias de la salud, la educaci\u00f3n y los servicios p\u00fablicos, mientras crecen las brechas entre ricos y pobres. Es un modelo arrogante de quienes tienen el poder sin darle rumbo a una sociedad que aprendi\u00f3 a sobrevivir indistintamente de quien sea el presidente.<\/p>\n<p>La desinformaci\u00f3n sobre los di\u00e1logos de la Habana y la importancia de una paz negociada para el pa\u00eds es un esperanzador camino para generaciones que no hemos conocido una sociedad libre de violencias y los autoritarismos que generan las armas. Sin embargo este es solo un primera paso en un largo camino de paz cotidiana, de esquinas en barriadas y veredas, que nos lleve finalmente a la reconciliaci\u00f3n como naci\u00f3n, y ofrezca a nuestros hijos un pa\u00eds donde \u201clos m\u00e1s\u201d (las mayor\u00edas) no sigamos siendo \u201clo de menos\u201d (lo que nada vale, lo que nunca importa).<\/p>\n<p><strong>Alex Sierra R.<\/strong> es antrop\u00f3logo y se ha desempe\u00f1ado como investigador y consultor independiente en temas como Derechos Humanos, Cooperaci\u00f3n Internacional para el Desarrollo y Pol\u00edticas P\u00fablicas en Colombia. Ha realizado su trabajo en zonas de conflicto armado y con comunidades vulnerables en su pa\u00eds durante los \u00faltimos 12 a\u00f1os. Es columnista mensual con el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abstencionismo \u201cgan\u00f3\u201d pero los dos candidatos que calificaron a la segunda ronda provienen de la misma \u201ccasta\u201d pol\u00edtica que apoy\u00f3 al expresidente \u00c1lvaro Uribe y no hablan el mismo lenguaje de los ciudadanos del com\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"author":289,"featured_media":12111,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-12109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/289"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12224,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12109\/revisions\/12224"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12109"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}