{"id":1238,"date":"2007-06-19T18:27:01","date_gmt":"2007-06-19T18:27:01","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1238"},"modified":"2008-05-13T13:57:40","modified_gmt":"2008-05-13T13:57:40","slug":"4329","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4329\/","title":{"rendered":"La cara siniestra de los biocombustibles: Horror en la &quot;California brasile&ntilde;a&quot;"},"content":{"rendered":"<p><b>Brasil apuesta a convertirse en una gran potencia emergente gracias al liderazgo que mantiene en la producci&oacute;n de biocombustibles. El precio de esa ambici&oacute;n lo pagan el medio ambiente y los cortadores de ca&ntilde;a, quienes siguen siendo la parte invisible de esta historia. <\/b><\/p>\n<p>&quot;Cuando el avi&oacute;n pas&oacute; echando aquel ba&ntilde;o de veneno mi padre qued&oacute; todo mojado, qued&oacute; muy mal con el veneno que le echan a la ca&ntilde;a. Est&aacute; acabando con mucha gente joven&quot;, dice una cortadora de ca&ntilde;a de la regi&oacute;n de Ribeirao Preto, en el estado de S &atilde; o Paulo. <\/p>\n<p>&quot;La gente trabaja y ellos les dan un papel para que compre en el supermercado. La gente no ve dinero, s&oacute;lo ve la cuenta de lo que debe&quot;, asegura un trabajador de la misma regi&oacute;n, donde siete de cada diez cortadores de ca&ntilde;a no terminaron la escuela primaria<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. <\/p>\n<p>Otros cortadores aseguran que son enga&ntilde;ados por las balanzas que controlan los patrones, y calculan que tienen que llevar 110 kilos para que la balanza marque 100. Casi todos fueron arrancados del Nordeste con promesas de que ganar&iacute;an salarios muy altos. Las condiciones de trabajo recuerdan a muchos analistas moderados el per&iacute;odo de la esclavitud. Pero el presidente Lula dijo ante la Cumbre del G-8 que los biocombustibles tienen &quot;enorme potencial para generar empleos e ingresos&quot; y que &quot;ofrecen una verdadera opci&oacute;n de crecimiento sustentable&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. <\/p>\n<p>Detr&aacute;s de un lenguaje &quot;pol&iacute;ticamente correcto&quot; se esconde una realidad que est&aacute; llamada a destruir la Amazonia, destruye millones de cuerpos j&oacute;venes y promete jugosos negocios a los inversionistas. El propio nombre de <i>biocombustibles<\/i> parece ser destinado a fomentar la confusi&oacute;n. Jo &atilde; o Pedro St&eacute;dile, dirigente de los sin tierra de Brasil, apunta que los defensores del etanol &quot;utilizan el prefijo <i>bio<\/i> para dar a entender que es una cosa buena&quot;, por eso ellos prefieren hablar claro y los llaman &quot;agrocombustibles&quot;, porque se trata de una energ&iacute;a producida en el agro<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. <\/p>\n<h3>Volver cuatro siglos atr&aacute;s <\/h3>\n<p>Seg&uacute;n el ex gobernador del estado de S &atilde; o Paulo, Claudio Lembo, con los agrocombustibles el monocultivo se extender&aacute; a todo el pa&iacute;s. Aunque es un pol&iacute;tico conservador miembro del Partido del Frente Liberal (ahora Partido Dem&oacute;crata), cree que Brasil &quot;recorri&oacute; quinientos a&ntilde;os para volver al mismo lugar&quot; que ten&iacute;a cuando era colonia portuguesa. En su opini&oacute;n, las tierras dedicadas a la agricultura se perder&aacute;n al usarse para ca&ntilde;a de az&uacute;car y se repetir&aacute; la historia de estos cuatro siglos, cuando &quot;millares fueron expulsados de sus comunidades por el Leviat&aacute;n del monocultivo, que crea riqueza concentrada&quot;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. <\/p>\n<p>Mirando m&aacute;s de cerca las condiciones de trabajo de los cortadores de ca&ntilde;a aparece un mundo terrible que deber&iacute;a hacer reflexionar a quienes est&aacute;n entusiasmados con la propuesta de sustituir los combustibles f&oacute;siles por los agrocombustibles. Seg&uacute;n varios informes, alrededor de un mill&oacute;n de personas trabajan en la industria, de las cuales 500 mil est&aacute;n en el sector agr&iacute;cola. Cerca del 80% de la recolecci&oacute;n de ca&ntilde;a es manual. A los trabajadores s&oacute;lo se les paga si llegan al rendimiento exigido por los patrones, que se sit&uacute;a en la regi&oacute;n de Ribeirao Preto en unas 12 toneladas por d&iacute;a, el doble que en 1980. Si no llegan, no se les paga nada<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. <\/p>\n<p>Para alcanzar ese rendimiento deben trabajar unas 10 a 12 horas por d&iacute;a, pero a veces 14, mucha de ellas bajo un sol ardiente. Muchos padres llevan a sus hijos peque&ntilde;os para que los ayuden a llegar a esa meta de producci&oacute;n. Aunque la cantidad de menores que trabajan ha disminuido, en 1993 uno de cada cuatro cortadores de ca&ntilde;a ten&iacute;an entre siete y 17 a&ntilde;os en el estado de Pernambuco, y muchos no recib&iacute;an ning&uacute;n salario. En las dos &uacute;ltimas zafras murieron 14 personas por exceso de trabajo. Los cortadores son reclutados en otras regiones y deben vivir en la misma hacienda, en caba&ntilde;as sin colchones, sin agua ni cocina; deben cocinar en latas sobre peque&ntilde;as hogueras y los alimentos los tienen que comprar en la propia hacienda a precios muy por encima de los del mercado. <\/p>\n<p>La ca&ntilde;a se corta luego de ser quemada, lo que facilita la recolecci&oacute;n pero perjudica gravemente el medio ambiente y produce afecciones pulmonares. En el municipio de Piracicaba, en S &atilde; o Paulo, las internaciones de ni&ntilde;os con problemas respiratorios aumentan un 21% durante los per&iacute;odos de quema de ca&ntilde;a. Por cada diez toneladas el cortador debe dar unos 72 mil golpes con su machete, hacer 36 mil flexiones de pierna, pierden cerca de diez litros de agua por d&iacute;a y caminan diez kil&oacute;metros diarios mientras realizan su trabajo. El salario mensual oscila entre 150 y 200 d&oacute;lares al mes. Seg&uacute;n el soci&oacute;logo Francisco de Oliveira la vida media de los cortadores es inferior a la de los esclavos de la colonia<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a>. <\/p>\n<p>El ministro de Trabajo, Carlos Lupi, confes&oacute; ante la Conferencia Internacional de Trabajo en Ginebra que una parte de la producci&oacute;n de ca&ntilde;a en Brasil se hace con trabajo degradante y en p&eacute;simas condiciones: &quot;Trabajan sin protecci&oacute;n y hasta pierden los dedos&quot;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a>. Maria Aparecida de Moraes Silva, que viene estudiando desde hace 30 a&ntilde;os el trabajo en los ca&ntilde;averales, asegura que el 45% de los cortadores provienen del Nordeste. Los migrantes son preferidos por los empleadores porque al estar lejos de sus familias soportan las imposiciones sin protestar y luego de los siete meses que dura la zafra retornan a sus pueblos, de modo que tienen m&aacute;s dificultades para organizar sindicatos<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>. <\/p>\n<h3>Eso que llaman progreso <\/h3>\n<p align=\"left\">Poco a poco se est&aacute;n introduciendo m&aacute;quinas cosechadoras que realizan el trabajo de cien personas. Por ese motivo los hacendados han aumentado las exigencias de productividad a los cortadores. Les exigen que corten la ca&ntilde;a m&aacute;s cerca del suelo, como hacen las m&aacute;quinas. El resultado es que ahora eligen trabajadores cada vez m&aacute;s j&oacute;venes que reciben un d&oacute;lar por tonelada. <\/p>\n<p>El diario econ&oacute;mico <i>Jornal do Valor<\/i> explica c&oacute;mo caen en la servidumbre: &quot;Hay un intermediario de la mano de obra que recorre los estados m&aacute;s pobres, en especial el Norte y el Nordeste. Escogen a los m&aacute;s j&oacute;venes. Al entrar al &oacute;mnibus para ir hasta la ciudad donde los contratan, el cortador contrae su primera deuda con el transporte. El intermediario gana 60 reales (30 d&oacute;lares) por cada trabajador que lleva. No es raro que sea tambi&eacute;n el responsable por la venta de las primeras mercader&iacute;as que necesitan los trabajadores. Se convierten en &#8216;due&ntilde;os&#8217; de esa mano de obra a medida que las deudas se acumulan&quot;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a>. <\/p>\n<p>La expansi&oacute;n de los cultivos de ca&ntilde;a destruye la convivencia social. En la regi&oacute;n donde est&aacute; la peque&ntilde;a ciudad de Delta, en el estado de Minas Gerais, fueron plantadas 300 mil hect&aacute;reas en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os. La ciudad tiene cinco mil habitantes que se convierten en 10 mil durante la cosecha. Seg&uacute;n un informe del diario <i>Correio Braziliense<\/i> la peque&ntilde;a ciudad comenz&oacute; a registrar tasas de homicidio inimaginables antes de la multiplicaci&oacute;n de los cultivos de ca&ntilde;a. Muchas ni&ntilde;as y adolescentes son secuestradas para engordar la prostituci&oacute;n en la regi&oacute;n, a la que llegan unos 20 mil cortadores todos los a&ntilde;os. Los cortadores engrosan las periferias de las peque&ntilde;as ciudades donde se multiplica el alcoholismo y el consumo de crack. <\/p>\n<p>La expansi&oacute;n y modernizaci&oacute;n de la industria de la ca&ntilde;a desborda pueblos y municipios. Jos&eacute; Eustaquio da Silva, alcalde de Delta, reconoci&oacute; que &quot;el municipio est&aacute; en colapso. Los puestos de salud, hospitales y escuelas est&aacute;n abarrotados, y lo peor es que junto con los trabajadores viene toda clase de gente y bandidos&quot;. En Delta no hay siquiera un hotel, pero existen 27 burdeles. Los periodistas descubrieron que varias personalidades del municipio est&aacute;n involucradas en el tr&aacute;fico de menores y en casos de pedofilia con hijos de los cortadores de ca&ntilde;a. Los intermediarios (a los que llaman &quot;gatos&quot;) van armados e imponen su ley. <\/p>\n<p>St&eacute;dile suele poner siempre el mismo ejemplo para ilustrar los problemas sociales que genera el monocultivo. &quot;El municipio de Ribeirao Preto en el centro de S &atilde; o Paulo es considerado la &#8216;California brasile&ntilde;a&#8217; por su elevado desarrollo tecnol&oacute;gico en la ca&ntilde;a. Hace 30 a&ntilde;os, esa ciudad produc&iacute;a todos los alimentos, ten&iacute;a campesinado en el interior y, de hecho, era una regi&oacute;n rica y con distribuci&oacute;n equitativa de la renta. Ahora es un inmenso ca&ntilde;averal, con unas 30 usinas que controlan toda la tierra. En la ciudad hay 100 mil personas que viven en favelas (de los 540 mil habitantes del municipio). La poblaci&oacute;n carcelaria es de 3,813 personas&mdash;s&oacute;lo adultos&mdash;mientras que la poblaci&oacute;n que vive de la agricultura y tiene trabajo all&iacute; es de solamente 2,412 personas contando los ni&ntilde;os. Es el modelo de sociedad del monocultivo de la ca&ntilde;a. &iexcl;Hay m&aacute;s gente en la c&aacute;rcel que dedicada a la agricultura!&quot;<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">10<\/a>. <\/p>\n<p>En la zafra de 2007 se producir&aacute; otro &quot;avance&quot; tecnol&oacute;gico: por primera vez se recoger&aacute; ca&ntilde;a gen&eacute;ticamente modificada. Es m&aacute;s liviana y elimina m&aacute;s agua por lo que dar&aacute; grandes ganancias a los empresarios. Pero los trabajadores tendr&aacute;n que cortar tres veces m&aacute;s para llegar a las 10 toneladas. <\/p>\n<p>En esta regi&oacute;n los empresarios despiden cada poco tiempo gran cantidad de cortadores para quedarse con los mejores. Son los llamados &quot;campeones de productividad&quot;, que pueden cortar hasta 20 toneladas diarias, con un promedio mensual de 12 a 17 toneladas por d&iacute;a<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a>. Como los trabajadores sufren convulsiones, calambres, dolores de columna y tendonitis, adem&aacute;s de los frecuentes cortes, los empresarios encontraron una &quot;soluci&oacute;n t&eacute;cnica&quot;. Las usinas distribuyen de forma gratuita un repositor hidroelectrol&iacute;tico y vitam&iacute;nico indicado para deportistas o trabajadores con intensa actividad f&iacute;sica. En muchas usinas los cortadores ingieren ese producto antes de comenzar el trabajo. &quot;Los dolores del cuerpo desaparecen, los calambres disminuyen y la productividad aumenta&quot;, dice Pereira Novaes. El problema es que todos los meses tienen que aumentar la dosis. <\/p>\n<p>&quot;Con sueros y medicamentos se mantiene la elevada productividad exigida por la ca&ntilde;a. Como en un proceso de &#8216;selecci&oacute;n natural&#8217;, sobreviven los m&aacute;s fuertes. Pero la pregunta es: &iquest;c&oacute;mo y hasta cu&aacute;ndo sobreviven? Sueros y medicinas pueden ser vistos como expresi&oacute;n de la paradoja de un tipo de modernizaci&oacute;n y expansi&oacute;n de los cultivos de ca&ntilde;a que dilapida la mano de obra que los hace florecer&quot;, insiste Pereira Novaes. No hay datos oficiales pero lo cierto es que son muchos los trabajadores j&oacute;venes que se jubilan por invalidez y son decenas las muertes por fatiga en la &quot;California brasile&ntilde;a&quot;. <\/p>\n<h3>Los grandes ganadores <\/h3>\n<p>En Brasil la producci&oacute;n de ca&ntilde;a comenz&oacute; en 1550, pero su gran expansi&oacute;n se produjo desde 1970 impulsada por el aumento de los precios del petr&oacute;leo. La vegetaci&oacute;n de la costa atl&aacute;ntica se redujo a la mitad siendo la m&aacute;s afectada por esta expansi&oacute;n, pero ahora los cultivos de ca&ntilde;a avanzan hacia el centro-oeste, donde se prev&eacute; que el rico bioma de los Cerrados desaparecer&aacute; hacia 2030 a manos de los monocultivos. En los pr&oacute;ximos siete a&ntilde;os Brasil duplicar&aacute; su producci&oacute;n de etanol y deber&aacute; producir casi un 50% m&aacute;s ca&ntilde;a, lo que supone construir otras cien usinas para 2010. <\/p>\n<p>No quedan ah&iacute; las cosas. El Banco Nacional de Desarrollo Econ&oacute;mico y Social (BNDES) pretende que Brasil llegue a controlar el 50% del mercado mundial de etanol. Esto implica pasar de los 17 mil millones de litros actuales a 110 mil millones anuales para lo que ser&aacute; necesario plantar unas 80 millones de hect&aacute;reas. O sea, destruir la Amazonia. El gobierno ha tomado este sector como su principal estrategia de desarrollo. El BNDES, que tiene m&aacute;s recursos que cualquier otro banco regional incluyendo al BID, estima invertir seis mil millones de d&oacute;lares en usinas y plantaciones de ca&ntilde;a. <\/p>\n<p>Pero Brasil quiere expandir los agrocombustibles a toda la regi&oacute;n. Los planes inmediatos consisten en llevar la producci&oacute;n a pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Central y el Caribe que ya cuentan con tratados de libres comercio con Estados Unidos (como el CAFTA), para eludir los aranceles a la importaci&oacute;n que mantiene Washington. &quot;El objetivo es llevar hasta esos pa&iacute;ses el producto casi terminado&quot;, dice el semanario <i>Peripecias<\/i>, &quot;completar el proceso en esas naciones y desde all&iacute; entrar al mercado de Estados Unidos&quot;. El banco brasile&ntilde;o financia las inversiones en esos pa&iacute;ses, pero adem&aacute;s est&aacute; negociando una participaci&oacute;n accionaria de hasta el 30% en los proyectos centroamericanos. <\/p>\n<p>En opini&oacute;n de St&eacute;dile, en el proyecto etanol confluyen tres grandes sectores: &quot;Las petroleras (que quieren disminuir la dependencia del petr&oacute;leo), las empresas del agro (como Bunge, Cargill, Monsanto) que quieren seguir monopolizando el mercado mundial de productos agr&iacute;colas,&quot; y ahora los capitales transnacionales que hacen &quot;una alianza con los propietarios de tierra en el sur, y en especial en Brasil, para utilizar grandes extensiones de tierra para la producci&oacute;n de agrocombutsibles&quot;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">12<\/a>. <\/p>\n<p>El panorama que se avizora no es alentador. En vez de presionar para modificar el patr&oacute;n de consumo y la matriz energ&eacute;tica, en particular en el transporte, los grandes inversionistas como George Soros y las grandes empresas como Cargill se est&aacute;n posicionando en la producci&oacute;n brasile&ntilde;a de etanol para aumentar sus ganancias. El calentamiento global as&iacute; como las condiciones de trabajo de los cortadores ca&ntilde;a no entran dentro de sus preocupaciones. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Testimonios recogidos por la Comisi&oacute;n Pastoral da Terra y reproducidos por N&uacute;cleo Amigos da Terra Brasil, p. 15. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Carlos Vicente, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a><i>Estado de S&atilde;o Paulo<\/i>, 13 de marzo de 2007, en <a href=\"http:\/\/www.estado.com.br\/\">www.estadao.com.br<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Todos los datos provienen del estudio del N&uacute;cleo de Amigos da Terra Brasil. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>Francisco de Oliveira, en <i>Folha de S&atilde;o Paulo<\/i>, 27 de mayo de 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a><i>O Estado de S&atilde;o Paulo<\/i>, 11 de junio de 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>Maria Aparecida de Moraes Silva, entrevista en revista Instituto Humanitas Unisinos en <a href=\"http:\/\/www.unisinos.br\/\">www.unisinos.br<\/a> <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a><i>Jornal do Valor<\/i>, Sao Paulo, 17 de mayo de 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a>Carlos Vicente, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a>Jos&eacute; Roberto Pereira Novaes, ob. cit <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a>Carlos Vicente, ob. cit. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brasil apuesta a convertirse en una gran potencia emergente gracias al liderazgo que mantiene en la producci&oacute;n de biocombustibles. 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