{"id":12415,"date":"2014-06-25T12:44:15","date_gmt":"2014-06-25T17:44:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=12415"},"modified":"2014-08-05T19:52:36","modified_gmt":"2014-08-06T00:52:36","slug":"la-crisis-de-la-migracion-forzosa-desde-america-central","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-crisis-de-la-migracion-forzosa-desde-america-central\/","title":{"rendered":"La crisis de la migraci\u00f3n forzosa desde Am\u00e9rica Central"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014-06-25.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12417\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014-06-25-300x169.jpg\" alt=\"2014-06-25\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014-06-25-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014-06-25.jpg 411w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>No se pueden quedar y no tienen a d\u00f3nde ir: expulsados por la pobreza y la amenaza de inminente de muerte en el pa\u00eds de origen, extorsionados por el crimen organizado, secuestrados y ejecutados en el pa\u00eds de tr\u00e1nsito, y deportados si logran llegar al pa\u00eds de destino.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Es urgente que se apliquen los protocolos internacionales que definan esta situaci\u00f3n como una crisis de la mayor envergadura y se declare a \u00e9sta poblaci\u00f3n en movimiento como una poblaci\u00f3n de v\u00edctimas de violencia extrema y por ende <strong>refugiados<\/strong>, objeto de protecci\u00f3n internacional.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>A partir del \u00faltimo trimestre del a\u00f1o pasado los reportes de campo anunciaban que algo diferente se gestaba en los flujos migratorios centroamericanos en su tr\u00e1nsito por M\u00e9xico, presagio que se tradujo en un incremento sustancial del tr\u00e1fico en la ruta migratoria que fue muy notorio a partir de febrero de este a\u00f1o y se convirti\u00f3 en verdadera avalancha en los meses de abril y mayo y lo que va del\u00a0 presente mes de junio.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo hay un incremento de volumen de personas, se aprecia un cambio cualitativo en el \u00e1nimo de los migrantes: se observa un verdadero estado de emergencia que excluye las consideraciones del tama\u00f1o del peligro y del nivel de sacrificio f\u00edsico y personal que implica su traves\u00eda por M\u00e9xico. Es una poblaci\u00f3n en movimiento con un nivel de desesperaci\u00f3n que los apremia, sin importar consecuencias ni tragedias. No\u00a0 tienen m\u00e1s remedio que huir.<\/p>\n<p>El recrudecimiento generalizado de la violencia en la regi\u00f3n se puede ejemplificar con el calificativo otorgado a la ciudad hondure\u00f1a de San Pedro Sula como la ciudad m\u00e1s violenta del mundo lo cual nos da una idea de la violencia a ras de suelo que d\u00eda a d\u00eda trastoca la vida de las familias centroamericanas. Los ni\u00f1os est\u00e1n siendo el blanco preferido de las pandillas que operan el narcomenudeo y las extorsiones, no s\u00f3lo en las ciudades m\u00e1s importantes de Honduras como Tegucigalpa y San Pedro Sula, sino tambi\u00e9n en zonas conurbadas. Honduras ahora parece ser el pa\u00eds m\u00e1s afectado pero toda la regi\u00f3n muestra una realidad an\u00e1loga. Una violencia ejercida por el crimen organizado que va de la mano con la violencia de estado, alimentada por la falta de oportunidades de empleo, salud, educaci\u00f3n y satisfactores m\u00ednimos para vivir, donde reina la impunidad total y los agraviados no pueden denunciar porque, seg\u00fan testimonios reiterados, muchos han sido ejecutados despu\u00e9s de presentar la denuncia, dada la complicidad de la autoridad con el crimen organizado.<\/p>\n<p>Lo anterior obliga a no plantear la realidad migratoria actual como un llano fen\u00f3meno migratorio, ni permite mas hablar de sus actores como migrantes. Estamos frente a un fen\u00f3meno de expulsi\u00f3n forzada donde los actores dejaron de \u00a0migrar por motivos tradicionales en busca de mejores oportunidades laborales o la reunificaci\u00f3n familiar. Est\u00e1n huyendo de una violencia extrema y de peligros reales de muerte inminente. Dejaron de ser migrantes, \u201cSe trata de personas cuyo desplazamiento involuntario se inicia por causa o temor hacia alguna forma de conflicto impuesto externamente y que amenaza de forma inmediata su vida, situaci\u00f3n en la que sus gobiernos de origen son incapaces o negligentes a la hora de garantizar su protecci\u00f3n\u201d. (<a href=\"http:\/\/www.dicc.hegoa.ehu.es\/\"><em>Dic. de Acci\u00f3n Humanitaria y Cooperaci\u00f3n al Desarrollo<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>De acuerdo con reportes de campo de Rub\u00e9n Figueroa, vemos en la ruta migratoria a diferentes tipos de actores: los hombres y mujeres solos que contin\u00faan siendo mayor\u00eda, seguidos de un incremento considerable de j\u00f3venes no acompa\u00f1ados de entre 14 a 18 a\u00f1os y una cantidad inusitada de mujeres con ni\u00f1os de entre 0 y 12 a\u00f1os. Tambi\u00e9n vemos a grupos \u00e9tnicos como los Garifunas procedentes del Caribe centroamericano que tradicionalmente eran una franca minor\u00eda en la ruta migratoria y ahora se mueven en grupos de 50 a 100 personas de una comunidad entera.<\/p>\n<p>En el Hogar Refugio para Personas Migrantes \u201cLA 72\u201d, de Tenosique, Tabasco, por ejemplo, del 1 de enero al 31 de mayo se atendieron 6,192 personas de las cuales 1,000 fueron mujeres con ni\u00f1os y 800 menores no acompa\u00f1ados. Tan solo en la ruta del tren en el tramo entre Arriaga Chiapas e Ixtepec, Oaxaca de aproximadamente 50 mujeres que se observaban en cada corrida el a\u00f1o pasado, hoy d\u00eda se pueden observar grupos hasta de 250 mujeres en su mayor\u00eda con hijos peque\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12419\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/11-300x168.jpg\" alt=\"-1\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/11-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/11.jpg 412w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cuenta Rub\u00e9n que 7 de cada 10 migrantes entrevistados refieren que vienen huyendo de sus pa\u00edses por amenazas de muerte, extorsiones o asesinato de alg\u00fan familiar bien sea a mano de las pandillas o de \u201clos narcos\u201d. Se cobra por todo, por vender en la calle, a todos los negocios, grandes medianos y peque\u00f1os, y est\u00e1 tan generalizada la extorsi\u00f3n, que incluye el cobro de cuota a quienes tienen familiares en Estados Unidos.\u00a0 Es una pr\u00e1ctica com\u00fan que las pandillas intenten reclutar a menores de edad para actuar como informantes o para vender drogas en las escuelas y de no aceptar, son ejecutados.<\/p>\n<p>Fuera del \u00e1mbito de los albergues, se observa un incremento importante de personas viajando al amparo de los traficantes, incremento que corresponde con el mayor flujo migrante. La presencia de traficantes es muy notoria en las centrales de autobuses de Tabasco, Chiapas y Veracruz, tambi\u00e9n se observan j\u00f3venes no acompa\u00f1ados cuyos padres desde los Estados Unidos, contratan polleros que les lleven a sus hijos y es frecuente que estos traficantes se hagan acompa\u00f1ar de mujeres con el fin de no generar sospechas al ser vistos con tantos jovencitos.<\/p>\n<p>Mientras, los medios masivos de comunicaci\u00f3n est\u00e1n inundados de noticias que relatan la tragedia de los ni\u00f1os detenidos en \u201calbergues\u201d de emergencia establecidos por el Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos, cuyo gobierno est\u00e1 finalmente dialogando con los gobiernos de la regi\u00f3n para buscar soluciones conjuntas que atiendan la \u201ccrisis humanitaria\u201d generada por \u201cel incremento exponencial de ni\u00f1os no acompa\u00f1ados ingresando masivamente a su pa\u00eds\u201d, aunque el \u00e9nfasis de las conversaciones, parece enfocarse, como siempre, en medidas de contenci\u00f3n dirigidas hacia lo incontenible: el af\u00e1n de sobrevivencia humana.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os no acompa\u00f1ados detenidos por la autoridad migratoria desde el 1 de octubre del 2013 al 31 de mayo de este a\u00f1o, de acuerdo con el Centro de Investigaci\u00f3n Pew, suman cerca de 50 mil menores de los cuales el 25% son mexicanos, otro 25%, guatemaltecos, 29% hondure\u00f1os y 21% de El Salvador.<\/p>\n<p>Los menores detenidos por agentes de la patrulla fronteriza son sometidos a un proceso de revisi\u00f3n de su caso particular, y entregados a un miembro de su familia en Estados Unidos para que los cuide mientras su caso circula por la corte de inmigraci\u00f3n. Si la familia no puede ser localizada, los ni\u00f1os son asignados para su cuidado al Departamento de Salud y Servicios Humanos. Mientras esto ocurre, son detenidos en albergues temporales bajo la custodia del Departamento de Seguridad Interna. Sin embargo las contundentes declaraciones del Presidente Obama notifican fr\u00edamente que \u201cTodos ser\u00e1n deportados\u201d.<\/p>\n<p>Efectivamente, aun antes de la declaraci\u00f3n de Obama, miles de menores han sido deportados, violando con ello el principio universal de \u201cproteger el inter\u00e9s superior del ni\u00f1o\u201d, ya que los reintegran a situaciones de las cuales huyeron y que tienen que ver con numerosos casos de violencia domestica o con la inminente amenaza de muerte cuando vuelven a los mismos lugares de los que salieron amenazados por no haber aceptado unirse a las maras locales que forzosamente los reclutan a sus filas. En entrevistas directas, j\u00f3venes migrantes han informado que las pandillas vigilan los puertos de entrada para detectar a los deportados con quienes tienen pendiente ajustes de cuentas y a quienes les exigen que paguen \u201cel impuesto de guerra\u201d atrasado por el tiempo que se ausentaron, en otras entrevistas han referido que algunos de sus compa\u00f1eros han sido asesinados luego de ser deportados.<\/p>\n<p>No se habla tanto de las mujeres que viajan con sus hijos y se entregan a la autoridad migratoria buscando asilo, y que son quienes m\u00e1s presencia tienen en los albergues de la ruta migratoria en M\u00e9xico. Al entregarse, son detenidas en tanto se revisa su caso y se determina el otorgamiento o no de un permiso de residencia. La estrategia utilizada por el Servicio de Inmigraci\u00f3n y Aduanas de los Estados Unidos, cuyas instalaciones de detenci\u00f3n est\u00e1n sobresaturadas y sus cortes de migraci\u00f3n con enormes listas de espera, ha optado por liberarlas para que vayan a esperar su cita con sus familias o amigos residentes. Les entregan un documento migratorio para que puedan quedarse en tanto son llamadas a corte. Activistas de los derechos humanos especialmente en el sur de Texas, nos reportan que las centrales del Greyhound en la zona est\u00e1n repletas de madres y ni\u00f1os que esperan a que sus familias les env\u00eden dinero para poder viajar a reunirse con ellos, en condiciones muy precarias, sin alimentos, cambios de ropa, enseres de higiene, etc. Muchas no acudir\u00e1n a sus citas ante el juez de migraci\u00f3n por temor a que sus casos sean desechados y se perder\u00e1n entre la poblaci\u00f3n indocumentada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-12420\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/3-300x169.jpg\" alt=\"-3\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/3-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/3.jpg 368w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>As\u00ed, la expectativa de poder ingresar a los Estados Unidos aunque sea temporalmente, alimenta su esperanza aunque, seg\u00fan numerosos testimonios en la ruta, la decisi\u00f3n de salir de su pa\u00eds no est\u00e1 determinada por rumores acerca de posibilidades de ingreso o permanencia en los Estados Unidos, pesa m\u00e1s la situaci\u00f3n de violencia estructural extrema que padecen en sus ciudades y particularmente en las zonas rurales donde \u00a0adolecen de posibilidades para sobrevivir.<\/p>\n<p>Los testimonios anteriores son solo la punta del t\u00e9mpano de un fen\u00f3meno que ha adquirido dimensiones de crisis incontenible, producto de la violencia estructural que en todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n se ejerce sobre las poblaciones pobres y vulnerables: La actual crisis humanitaria es producto de la mezcla letal de las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n de los Estados Unidos, el endurecimiento de la vigilancia fronteriza, la militarizaci\u00f3n, y los modelos econ\u00f3micos regionales que han desplazado a los peque\u00f1os productores agr\u00edcolas y a los trabajadores urbanos, modelos y pol\u00edticas econ\u00f3micas que finalmente son insostenibles por la pobreza, la desigualdad y la violencia que han generado en la regi\u00f3n entera, desarticulando las estructuras gubernamentales y empujando al l\u00edmite la gobernabilidad de los pueblos.<\/p>\n<p>Por todo lo anterior y mas, es imperativo que, bajo el principio de responsabilidad compartida, los gobiernos regionales y la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas con su agencia especializada la ACNUR, tomen medidas de emergencia extrema para solucionar la tr\u00e1gica y vergonzosa encrucijada en la que se encuentran las v\u00edctimas de la migraci\u00f3n forzosa, quienes no pueden quedarse y no tienen a d\u00f3nde ir: son expulsados por la pobreza y la inminente amenaza de muerte si se quedan en el pa\u00eds de origen, son extorsionados por el crimen organizado y autoridades corruptas, secuestrados y ejecutados en el pa\u00eds de tr\u00e1nsito, y son detenidos y, en estado de indefensi\u00f3n, deportados si logran llegar al pa\u00eds de destino.<\/p>\n<p><strong>Dada la situaci\u00f3n de extrema violencia por la cual miles de familias son objeto de desplazamientos forzados de\u00a0 sus lugares de origen, es de la mayor urgencia que se apliquen los protocolos internacionales que definan la situaci\u00f3n como una crisis de la mayor envergadura y se declare a esta poblaci\u00f3n en movimiento como una poblaci\u00f3n de v\u00edctimas de violencia extrema y por ende REFUGIADOS, objeto de protecci\u00f3n internacional.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>La ACNUR, define en su portal: \u201cLos refugiados tienen que moverse si quieren salvar sus vidas o su libertad. Ellos no tienen la protecci\u00f3n de su propio Estado -de hecho, es a menudo su propio gobierno que est\u00e1 amenazando con perseguirlos. Si otros pa\u00edses no les brindan la protecci\u00f3n necesaria, y no les ayudan una vez dentro, entonces pueden estar\u00a0conden\u00e1ndolos\u00a0a muerte- o a\u00a0una vida insoportable en las sombras, sin sustento y sin derechos\u201d.<\/p>\n<p><em>Marta S\u00e1nchez Soler es vocera del Movimiento Migrante Mesoamericano http:\/\/www.movimientomigrantemesoamericano.org\/, con sede en M\u00e9xico. Colabora con el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se pueden quedar y no tienen a d\u00f3nde ir: expulsados por la pobreza y la amenaza de inminente de muerte en el pa\u00eds de origen, extorsionados por el crimen organizado, secuestrados y ejecutados en el pa\u00eds de tr\u00e1nsito, y deportados si logran llegar al pa\u00eds de destino. <\/p>\n","protected":false},"author":368,"featured_media":12417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4919],"tags":[4958],"coauthors":[],"class_list":["post-12415","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-migracion","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12415","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/368"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12415"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12415\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12423,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12415\/revisions\/12423"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12415"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}