{"id":1282,"date":"2007-10-09T18:12:36","date_gmt":"2007-10-09T18:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1282"},"modified":"2007-10-10T12:30:16","modified_gmt":"2007-10-10T12:30:16","slug":"4631","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4631\/","title":{"rendered":"Pragmatismo, cambios y continuidades en Argentina"},"content":{"rendered":"<p><b>A poco menos de un mes para las elecciones presidenciales en la Argentina, nada se debate, no hay<br \/>\n    euforia callejera y los candidatos de la oposici&oacute;n son todav&iacute;a desconocidos por los<br \/>\n    electores. Reina as&iacute; una apat&iacute;a general y la discusi&oacute;n, en un pa&iacute;s tradicionalmente<br \/>\n    muy politizado, brilla por su ausencia. <\/b><\/p>\n<p>Es que existe una convicci&oacute;n profunda, tanto en la oposici&oacute;n como en el gobierno, de<br \/>\n  que la candidata oficialista y primera dama, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner , ser&aacute; qui&eacute;n<br \/>\n  gane c&oacute;modamente los comicios del 28 de octubre. Esta certeza se reafirma en los &uacute;ltimos<br \/>\n  datos de los encuestadores que muestran una intenci&oacute;n de voto para la senadora que oscila entre<br \/>\n  el 45-55%, lo que le dar&iacute;a una victoria en primera vuelta. <\/p>\n<p>En este contexto es fundamental el rol de los candidatos opositores, que est&aacute;n perdidos en<br \/>\n  el mapa pol&iacute;tico, ninguno llega al 15%. Seg&uacute;n las encuestas, en un segundo Elisa Carri&oacute;,<br \/>\n  de la Coalici&oacute;n C&iacute;vica y en alianza con el Partido Socialista, es la &uacute;nica que<br \/>\n  podr&iacute;a alcanzar una cifra semejante. Tras ella, se encontrar&iacute;a el ex ministro de Econom&iacute;a<br \/>\n  de la actual gesti&oacute;n, Roberto Lavagna, con 9-13.5%. A&uacute;n m&aacute;s abajo, el derechista<br \/>\n  Ricardo L&oacute;pez Murphy parece no tener posibilidades con el apoyo de no m&aacute;s<br \/>\n  del 4.8%.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/p>\n<p>A partir de estos n&uacute;meros, el gobierno parece haber elegido la misma estrategia que tuvo en<br \/>\n  las elecciones de 2005, cuando la primera dama fue candidata a senadora nacional por el Frente para<br \/>\n  la Victoria en la provincia de Buenos Aires. Sabi&eacute;ndose ganadora, aquella vez no dio entrevistas<br \/>\n  ni acept&oacute; un &quot;cara a cara&quot; con los otros candidatos. Esta vez tampoco. <\/p>\n<p>Es por eso que no extra&ntilde;a ver a Fern&aacute;ndez de Kirchner en campa&ntilde;a desde Alemania,<br \/>\n  Estados Unidos o Espa&ntilde;a y sin dar cuenta de otra agenda que no sea la que arma junto a su marido,<br \/>\n  el actual presidente N&eacute;stor Kirchner. El silencio parece darle frutos: &quot;La mejor campa&ntilde;a<br \/>\n  es la gesti&oacute;n del gobierno&quot;, asegura el ministro de Interior, An&iacute;bal Fern&aacute;ndez. <\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar del calmo del escenario general, algunos hechos en los &uacute;ltimos meses generaron<br \/>\n  corridas y enojos en la Casa Rosada. Primero, los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n&mdash;tem&aacute;tica<br \/>\n  particularmente sensible para un Kirchner que siempre busc&oacute; distanciarse de lo que se llam&oacute; la &quot;fiesta<br \/>\n  menemista&quot; de la d&eacute;cada del los noventa&mdash;ligados a la ex ministra de Econom&iacute;a Felisa<br \/>\n  Miceli y a un misterioso empresario venezolano, que intent&oacute; introducir en el pa&iacute;s US$800,000<br \/>\n  no declarados dentro de una valija. Con el correr del tiempo, estas cuestiones fueron perdiendo espacio<br \/>\n  medi&aacute;tico. Su lugar, luego, lo ocup&oacute; lo que hoy en d&iacute;a representa el flanco m&aacute;s<br \/>\n  d&eacute;bil del Ejecutivo: la inflaci&oacute;n. <\/p>\n<p>El problema no s&oacute;lo radica en que los precios de la canasta b&aacute;sica aumentan semana a<br \/>\n  semana, sino fundamentalmente en que el gobierno la niega. Es m&aacute;s, los &iacute;ndices exactos<br \/>\n  se desconocen dado que el Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas y Censos (Indec) est&aacute; intervenido<br \/>\n  por el Secretario de Comercio Interior de la Naci&oacute;n, Guillermo Moreno. Este dato no es menor<br \/>\n  cuando se tiene en cuenta que, afectada la credibilidad del organismo, cualquier otro dato es susceptible<br \/>\n  de cuestionamientos. Por ejemplo la pobreza, que se calcula, entre otras variables, a partir del &Iacute;ndice<br \/>\n  de Precios al Consumidor (IPC) es sospechado de estar manipulado. <\/p>\n<p>Esta creciente desconfianza, de todas maneras, no logra avanzar sobre la convicci&oacute;n de que<br \/>\n  existen logros en materia social realmente significativos. Tal vez el m&aacute;s destacado de ellos<br \/>\n  sea justamente el de la pobreza que hoy es, seg&uacute;n el Indec, de un 23%, cifra todav&iacute;a<br \/>\n  elevada pero sustancialmente inferior al 57% que hab&iacute;a en 2002 despu&eacute;s de la crisis del<br \/>\n  a&ntilde;o anterior (ver recuadro). <\/p>\n<p>En lo que respecta al desempleo, las cifras muestran una ca&iacute;da a menos de la mitad desde el<br \/>\n  2003 (de 21.7% al 8.5%), y el trabajo en negro, que hoy est&aacute; en 40.4%, disminuy&oacute; un 20%<br \/>\n  en el mismo per&iacute;odo. Sin embargo, a pesar de que el empleo no registrado muestra un descenso<br \/>\n  paulatino pero persistente en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, los actuales niveles son todav&iacute;a<br \/>\n  mayores a los de la d&eacute;cada del noventa, cuando estall&oacute; el drama de la precarizaci&oacute;n<br \/>\n  laboral. <\/p>\n<p>Resulta indiscutible, desde una perspectiva macroecon&oacute;mica, que la gesti&oacute;n Kirchner<br \/>\n  ha sido exitosa. As&iacute; lo demuestra el 8.8% anual que promedia el crecimiento econ&oacute;mico,<br \/>\n  gestado al amparo de un tipo de cambio alto, como por los super&aacute;vit fiscal y externo. <\/p>\n<p>Ante este escenario de crecimiento a tasas chinas, el principal eje de las cr&iacute;ticas al Ejecutivo&mdash;y<br \/>\n  sobre el que la candidata no ha expresado ninguna voluntad de cambio&mdash;es la desigual distribuci&oacute;n<br \/>\n  del ingreso. Ocurre que despu&eacute;s del cuento del derrame en la d&eacute;cada neoliberal, esta<br \/>\n  resulta una cuesti&oacute;n central ya que si el 20% m&aacute;s pobre de la sociedad obten&iacute;a<br \/>\n  el 4.1% del ingreso hacia 2003, en la actualidad s&oacute;lo obtiene el 4.6%, cuando las reservas internacionales<br \/>\n  acumuladas en el Banco Central llegan a 45 mil millones de d&oacute;lares. <\/p>\n<p>El 25 de mayo de 2003, cuando el presidente Kirchner asum&iacute;a su cargo, expres&oacute; sus intenciones<br \/>\n  para los cuatro a&ntilde;os posteriores: &quot;En nuestro proyecto ubicamos en un lugar central la<br \/>\n  idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la<br \/>\n  movilidad social ascendente&quot;. <\/p>\n<p>Hoy, con un discurso anti-neoliberal y con el Fondo Monetario Internacional (al que forz&oacute; a<br \/>\n  una renegociaci&oacute;n de la deuda externa que signific&oacute; una reducci&oacute;n del 65%) como<br \/>\n  enemigo ret&oacute;rico, el presidente goza de una imagen positiva que ronda el 50%. As&iacute; las<br \/>\n  cosas, los grandes interrogantes en el mundo pol&iacute;tico argentino hoy son dos: por un lado, &iquest;por<br \/>\n  qu&eacute; el mandatario decidi&oacute; dar un paso al costado dejando as&iacute; a su mujer como principal<br \/>\n  protagonista?, y por el otro, &iquest;cu&aacute;l ser&aacute; el futuro de Kirchner?<\/p>\n<table align=\"left\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"50%\">\n<tr>\n<td>\n<p>Las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 en las que una rebeli&oacute;n popular tumb&oacute; al<br \/>\n  presidente de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical (UCR), Fernando de La R&uacute;a, fueron la muestra<br \/>\n  m&aacute;s cabal de la crisis en la que estaba inmerso el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico<br \/>\n  argentino. &quot;Que se vayan todos, que no quede ni uno solo&quot; era no s&oacute;lo el c&aacute;ntico<br \/>\n  protagonista de aquella movilizaci&oacute;n espont&aacute;nea, sino tambi&eacute;n la expresi&oacute;n<br \/>\n  de ruina de un sistema de representatividad que hasta aquella &eacute;poca hegemonizaba el bipartidismo<br \/>\n  del Partido Justicialista (peronismo) y la UCR. <\/p>\n<p>Por aquel entonces, el &uacute;nico que pudo ostentar una cuota m&iacute;nima de gobernabilidad, gracias<br \/>\n  a su armado clientelar<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a> en la pauperizada<br \/>\n  provincia de Buenos Aires, fue el ex vicepresidente de Carlos Menem y gobernador bonaerense, Eduardo<br \/>\n  Duhalde. Esta vez la historia se repet&iacute;a, seg&uacute;n Hegel, como farsa. <\/p>\n<p>&quot;En su b&uacute;squeda afanosa de un sucesor capaz de darle continuidad a un confuso proyecto<br \/>\n  que procuraba establecer nuevas reglas de juego sin alterar las estructuras existentes&quot;, como<br \/>\n  se&ntilde;ala con perspicacia el periodista Daniel Vil&aacute;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>,<br \/>\n  Duhalde apost&oacute; por un poco carism&aacute;tico gobernador patag&oacute;nico que hab&iacute;a<br \/>\n  lanzado su candidatura para instalarse en el mapa pol&iacute;tico con miras a 2007. <\/p>\n<p>As&iacute; fue que Kirchner obtuvo el 22% de los votos y pas&oacute; al ballotage junto a Menem, quien<br \/>\n  sac&oacute; un 24%. Seguro de su derrota, el riojano desisti&oacute; de participar y el santacruce&ntilde;o<br \/>\n  se convirti&oacute; en el nuevo Jefe de Estado. <\/p>\n<p>La fragilidad y heterogeneidad del armado pol&iacute;tico era tan evidente, como la profunda crisis<br \/>\n  institucional que viv&iacute;a el pa&iacute;s. El sistema de partidos estaba destruido y, sin ir m&aacute;s<br \/>\n  lejos, el presidente debi&oacute; soportar por un breve tiempo el apodo de &quot;Chirolita&quot;, en<br \/>\n  alusi&oacute;n al mu&ntilde;eco manejado por un ventr&iacute;locuo. <\/p>\n<p>Una vez en la Rosada, lo primero que Kirchner busc&oacute; fue deshacerse de la sombra de su predecesor,<br \/>\n  y para ello intent&oacute; un armado propio con todo el progresismo diseminado en los partidos pol&iacute;ticos<br \/>\n  y en los movimientos sociales, como las Madres de Plaza Mayo y algunos sectores de los trabajadores<br \/>\n  desocupados, llamados piqueteros. A ellos los sedujo con medidas como el descabezamiento de la c&uacute;pula<br \/>\n  militar, los progresivos avances en el castigo a los ejecutores del genocidio de la &uacute;ltima dictadura<br \/>\n  militar y el reemplazo de los viejos miembros de la Corte Suprema por respetados juristas. El proyecto,<br \/>\n  que no dur&oacute;, se llam&oacute; Transversalidad. <\/p>\n<p>Luego, con pragmatismo peronista, su construcci&oacute;n se centr&oacute; en la conformaci&oacute;n<br \/>\n  de una estructura que le permitiera mantener la iniciativa en una coyuntura problem&aacute;tica. Para<br \/>\n  eso coopt&oacute; a los intendentes duhaldistas de la provincia de Buenos Aires y aline&oacute; tras<br \/>\n  de s&iacute; a los gobernadores provinciales y a la deslegitimada dirigencia sindical, sobre la que<br \/>\n  pesan sucesivas denuncias de corrupci&oacute;n y una distancia abismal respecto de sus bases. <\/p>\n<p>As&iacute;, la anomia pol&iacute;tica que explot&oacute; en 2001 es la que contin&uacute;a hoy d&iacute;a.<br \/>\n  Una prueba es que de cara a las pr&oacute;ximas presidenciales en ning&uacute;n partido hubo internas. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<h3>Los Cambios <\/h3>\n<p>Respecto a la primera inc&oacute;gnita, el polit&oacute;logo Isidoro Cheresky sostiene que &quot;Kirchner<br \/>\n  lleg&oacute; al poder accidentalmente, con recursos pol&iacute;ticos, intelectuales y de experiencia<br \/>\n  limitados. Y ahora, que viene un per&iacute;odo de estabilidad y en el que ya no es posible gobernar<br \/>\n  como lo hizo porque ya no estamos, como &eacute;l se encargaba de repetir, &#8216; <i>en el infierno<\/i>&#8216;,<br \/>\n  empieza a tener problemas. Hay que entender que no se trata solamente de la existencia de un partido,<br \/>\n  sino de la falta de visiones estrat&eacute;gicas y pol&iacute;ticas sectoriales que hacen a la institucionalidad<br \/>\n  del Estado&quot;. <\/p>\n<p>Fern&aacute;ndez de Kirchner, adem&aacute;s de representar una nueva cara en la contienda, ha propuesto<br \/>\n  cambios como la nueva &quot;Concertaci&oacute;n Plural&quot;, que tiene su expresi&oacute;n m&aacute;s<br \/>\n  contundente en la candidatura de Julio Cobos, actual gobernador mendocino de origen radical (la Uni&oacute;n<br \/>\n  C&iacute;vica Radical decidi&oacute; hace pocas semanas expulsarlo del partido) como candidato a vicepresidente. <\/p>\n<p>Otra novedad de la candidata oficialista, es su nuevo acuerdo, pacto o di&aacute;logo social entre<br \/>\n  empresarios y sindicatos que tenga como intermediario al gobierno. En el Teatro Argentino, en La Plata,<br \/>\n  as&iacute; lo defini&oacute; la primera dama: &quot;Hay que proponer un acuerdo: el Di&aacute;logo<br \/>\n  Social en la Argentina, en el cual tenemos una rica historia de empresarios, trabajadores y la pata<br \/>\n  del Estado que redirecciona y garantiza las condiciones macroecon&oacute;micas de no endeudamiento,<br \/>\n  de super&aacute;vit fiscal primario, de super&aacute;vit comercial, de tipo de cambio competitivo,<br \/>\n  de reservas suficientes para evitar cualquier cimbronazo. Esas condiciones macroecon&oacute;micas no<br \/>\n  pueden ser solamente de un gobierno o de un presidente de turno, tienen que ser patrimonio de todos<br \/>\n  los argentinos, y tiene que ser institucionalizado&quot;. <\/p>\n<p>Pero seg&uacute;n el periodista del diario P&aacute;gina 12, Alfredo Zaiat, &quot;la convocatoria,<br \/>\n  tal como la ha expresado la candidata, no invita al debate ni a la propuesta de ideas sino a rubricar<br \/>\n  un contrato de adhesi&oacute;n de la actual pol&iacute;tica econ&oacute;mica. La discusi&oacute;n de<br \/>\n  precios y salarios es un cap&iacute;tulo m&aacute;s y no el principal de ese acuerdo&quot;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. <\/p>\n<p>Otro argumento a favor de la candidatura de la primera dama fue el triunfo en junio del empresario<br \/>\n  Mauricio Macri en las elecciones a Jefe de Gobierno de la Capital Federal. En la Casa Rosada se interpret&oacute; ese<br \/>\n  hecho como una exigencia de cambio y una muestra de hartazgo con un sistema pol&iacute;tico que no<br \/>\n  representa ni entusiasma. <\/p>\n<p>Pero el gobierno no s&oacute;lo perdi&oacute; en la Capital. En pocos meses ocurri&oacute; lo mismo<br \/>\n  en Santa Fe y en C&oacute;rdoba, los otros dos grandes conglomerados urbanos del pa&iacute;s. &quot;Ah&iacute; pierde<br \/>\n  el kirchnerismo porque establecer redes clientelares de subordinaci&oacute;n pol&iacute;tica es m&aacute;s<br \/>\n  complejo. En cambio, va a arrasar en la provincia de Buenos Aires (que con sus m&aacute;s de 10 millones<br \/>\n  de votantes, representa el 37% del total de los electores del pa&iacute;s) donde los &iacute;ndices<br \/>\n  de pobreza e indigencia son enormes&quot; asegura el soci&oacute;logo Atilio Boron. <\/p>\n<p>En cuanto a la segunda pregunta, el presidente Kirchner dijo en m&aacute;s de una oportunidad que<br \/>\n  no se retirar&aacute; de la vida pol&iacute;tica y ha dejado entrever que en su horizonte se encuentra<br \/>\n  la rearticulaci&oacute;n del sistema de partidos. Boron se&ntilde;ala, &quot;De los tres grandes partidos<br \/>\n  de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas no queda ninguno en pie: el Frepaso, nacido a comienzos de los<br \/>\n  90 como expresi&oacute;n del progresismo porte&ntilde;o y que lleg&oacute; al poder junto a la Uni&oacute;n<br \/>\n  UCR en 1999, se atomiz&oacute; y se disgreg&oacute;; la UCR dej&oacute; de ser una fuerza nacional<br \/>\n  y hoy es s&oacute;lo una serie de fuerzas regionales en cuatro o cinco provincias sin la menor chance<br \/>\n  de llegar al ejecutivo; y el peronismo que es una confederaci&oacute;n de caudillos con identidades<br \/>\n  locales y provinciales. El objetivo de Kirchner es crear una fuerza partidaria sobre las bases del<br \/>\n  peronismo y con los resabios del la radicalismo&quot;. <\/p>\n<p>En t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos, el nuevo armado pol&iacute;tico con el que se especula insin&uacute;a<br \/>\n  una tendencia de centro-izquierda pragm&aacute;tica. &quot;Nosotros conciliamos intereses y nunca vamos<br \/>\n  a anteponer a ellos ninguna actitud ideologicista&quot;, ha dicho, rotundo, el presidente. En este<br \/>\n  sentido, la tapa de la revista humor&iacute;stica Barcelona es elocuente. Junto a las fotos de los<br \/>\n  dos principales representantes de las tendencias dentro del kirchnerismo&mdash;el ministro de Planificaci&oacute;n,<br \/>\n  Julio De Vido y el Jefe de Gabinete, Alberto Fern&aacute;ndez&mdash;titulaba: &quot;Utop&iacute;as, el pa&iacute;s<br \/>\n  se debate entre la mordida y la tajada&quot;. <\/p>\n<p>El polit&oacute;logo Vicente Palermo coincide en que esta elecci&oacute;n se caracteriza por la ausencia<br \/>\n  de grandes paradigmas: &quot;Este no es un fen&oacute;meno exclusivo de la Argentina, ya que en casi<br \/>\n  todas las democracias estables se vive un creciente clima general de indiferencia y apat&iacute;a.<br \/>\n  Creo que estos sentimientos, no obstante, caracterizan esta elecci&oacute;n en particular, debido a<br \/>\n  dos razones: primero, se da casi por descontado el triunfo de un candidato. Segundo, ninguno de los<br \/>\n  otros competidores tiene un atractivo importante para el electorado. Se trata de una elecci&oacute;n<br \/>\n  en la que parece por consiguiente haber poco en juego, y que se efect&uacute;a en el marco de una situaci&oacute;n<br \/>\n  pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica much&iacute;simo menos dram&aacute;tica que las anteriores.&quot; <\/p>\n<p>Complementariamente, Palermo agrega que &quot;la oferta pol&iacute;tica oficial no es, precisamente,<br \/>\n  la de <i>un peronismo que vuelve a enamorar<\/i> como lo fue la de Menem en su campa&ntilde;a de 1989.<br \/>\n  Es la oferta de un gobierno que administra su capital y trata de mantener un precario equilibrio entre<br \/>\n  las tribus peronistas y el registro en el que tiene que emitir para retener el respaldo del voto no<br \/>\n  peronista que es indispensable&quot;. <\/p>\n<h3>Las continuidades <\/h3>\n<p>Salvo una reforma al interior del ministerio de Econom&iacute;a, que implicar&iacute;a su desdoblamiento<br \/>\n  en las carteras de Hacienda y Desarrollo Econ&oacute;mico, lo m&aacute;s probable es que la l&iacute;nea<br \/>\n  macroecon&oacute;mica de un eventual gobierno de Fern&aacute;ndez de Kirchner siga siendo la misma<br \/>\n  que tuvo su marido. Se continuar&aacute; con el d&oacute;lar alto, se impulsar&aacute; el mercado interno<br \/>\n  y seguir&aacute;n las retenciones a la soja, al ma&iacute;z, el trigo y las carnes, que son el fundamento<br \/>\n  del perfil neo-desarrollista actual. <\/p>\n<p>A pesar del signo industrialista de la gesti&oacute;n Fern&aacute;ndez de Kirchner, la soja (que exporta<br \/>\n  el 95% de su producci&oacute;n de 47.5 millones de toneladas) se encuentra en el coraz&oacute;n del<br \/>\n  modelo. Es que tributa el 27.5%, mientras que el ma&iacute;z y el trigo ceden 20% de su valor exportable<br \/>\n  en retenciones, cuya suma representa para el Estado un ingreso anual de 2.500 millones de d&oacute;lares.<br \/>\n  Los ingresos tributarios acumulados por el Estado en los primeros nueve meses del a&ntilde;o, seg&uacute;n<br \/>\n  la Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos (AFIP), fueron de 45.315 millones de<br \/>\n  d&oacute;lares. <\/p>\n<p>Ocurre que por factores externos como el constante crecimiento de la demanda impulsada por China e<br \/>\n  India, y el incipiente &#8216;boom&#8217; de los biocombustibles que reforz&oacute; la demanda del ma&iacute;z<br \/>\n  en los Estados Unidos, los precios de la oleaginosa alcanzan picos hist&oacute;ricos que superan los<br \/>\n  US$300 por tonelada para la pr&oacute;xima cosecha. <\/p>\n<p>Probablemente tampoco haya cambios en lo referente a la privatizaci&oacute;n de Yacimientos Petrol&iacute;feros<br \/>\n  Fiscales (YPF), hoy en manos de la espa&ntilde;ola Repsol. Ni siquiera cuando el crecimiento econ&oacute;mico<br \/>\n  consume cada vez m&aacute;s recursos que parece llevar hacia una inevitable crisis energ&eacute;tica. <\/p>\n<p>Esto tiene que ver con otro de los puntos flacos del crecimiento que es la extranjerizaci&oacute;n<br \/>\n  de la econom&iacute;a. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, con la venta de la metal&uacute;rgica Acindar<br \/>\n  a un grupo indio, se reaviv&oacute; un debate que fue frecuente en los noventa. Es que en los &uacute;ltimos<br \/>\n  a&ntilde;os pasaron a manos extranjeras muchas empresas emblem&aacute;ticas de la burgues&iacute;a<br \/>\n  local como la cervecer&iacute;a Quilmes, la cementera Loma Negra o las textiles Grafa y Alpargatas.<br \/>\n  Este fen&oacute;meno que se est&aacute; intensificado, se expres&oacute; en 2005, cuando, seg&uacute;n<br \/>\n  el informe sobre &quot;Las grandes empresas de la Argentina&quot; publicado por el Indec, el 92% de<br \/>\n  las ganancias obtenidas entre las 500 mayores empresas del pa&iacute;s correspondieron a empresas de<br \/>\n  capitales for&aacute;neos. Hoy, a pesar de la ret&oacute;rica oficial que dice favorecer a un &quot;capitalismo<br \/>\n  nacional&quot;, basado en el impulso a una burgues&iacute;a nativa y al crecimiento de las pymes, el<br \/>\n  72% de esas firmas son extranjeras<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. <\/p>\n<p>La Argentina hoy vive una paradoja. En un contexto de crecimiento, de ruptura con lo viejo y del auge<br \/>\n  de algo nuevo, nadie propone, ni sugiere, ni discute algo distinto. Con sus palabras, as&iacute; lo<br \/>\n  plantea Cheresky: &quot;Estamos ante un hecho sorprendente y es que todos los sectores pol&iacute;ticos,<br \/>\n  la oposici&oacute;n y el oficialismo, cada uno desde sus propios argumentos, piensan que estamos frente<br \/>\n  a una nueva etapa. Esto supondr&iacute;a alg&uacute;n tipo de debate, alguna confrontaci&oacute;n,<br \/>\n  pero no es as&iacute;. Pese a que Cristina se postula como el cambio&mdash;cuando el &uacute;nico cambio<br \/>\n  significativo es la candidatura a vicepresidente de Cobos&mdash;la estrategia evidente ha sido el continuismo.<br \/>\n  Seguramente gane, pero el oficialismo tiene un problema. Es que ha cambiado de manera permanente la<br \/>\n  relaci&oacute;n de los ciudadanos con la pol&iacute;tica. Cerca del 70% o el 80% dice no pertenecer<br \/>\n  a un partido pol&iacute;tico, y el problema de la segregaci&oacute;n no es que han desaparecido las<br \/>\n  organizaciones o los militantes, sino la pertenencia. Los l&iacute;deres expresan proyectos o alternativas<br \/>\n  pol&iacute;ticas, pero el liderazgo cuando no est&aacute; sustentado en una organizaci&oacute;n es<br \/>\n  un problema&quot;, y esto en la Casa Rosada lo saben. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>P&aacute;gina 12, domingo 30 de septiembre 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>En entrevista a Clar&iacute;n, suplemento zona, del 26 de agosto<br \/>\n  de 2001, el soci&oacute;logo Javier Auyero as&iacute; defini&oacute; al clientelismo: &quot; Se habla<br \/>\n  de clientelismo pol&iacute;tico como el mero intercambio de favores por votos, cosa que existe. Pero<br \/>\n  esto no significa que los valores promuevan en forma autom&aacute;tica el apoyo pol&iacute;tico. Lo<br \/>\n  que en realidad motiva el respaldo son las redes de intercambio, que son mucho m&aacute;s complejas<br \/>\n  que un simple reparto de zapatillas con la firma de un gobernador. <\/p>\n<p>Se hace todos los d&iacute;as, no s&oacute;lo en &eacute;pocas de elecciones. Hoy muchas familias<br \/>\n  sobreviven con lo que consiguen a trav&eacute;s de <b>punteros, unidades b&aacute;sicas, comit&eacute;s,<br \/>\n  agencias municipales<\/b>. Por ejemplo, si en los hospitales no hay medicinas, uno puede encontrarlas<br \/>\n  en las unidades b&aacute;sicas. A trav&eacute;s del clientelismo se resuelven cotidianamente los problemas<br \/>\n  que la gente no puede resolver debido al desempleo y la retirada del Estado en su funci&oacute;n de<br \/>\n  bienestar, no en su funci&oacute;n punitiva. Se solucionar&aacute;n problemas, se llenar&aacute;n est&oacute;magos pero tambi&eacute;n se construyen relaciones de dominaci&oacute;n, de dependencia. Se establecen amores<br \/>\n  o lealtades cautivas. Es curioso que habiendo tantos estudios sobre peronismo, no haya uno sobre unidades<br \/>\n  b&aacute;sicas, que son las instituciones, junto a la sociedad de fomento y a los sindicatos, m&aacute;s<br \/>\n  importantes de la vida popular. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Acci&oacute;n, segunda quincena de agosto. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>P&aacute;gina 12, suplemento Cash, domingo 9 de septiembre 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Seg&uacute;n el Indec, En 1993 menos de la mitad de las 500 firmas<br \/>\n  que m&aacute;s vend&iacute;an en la Argentina eran de capitales extranjeros (219). Esa participaci&oacute;n<br \/>\n  fue creciendo sin pausa: en 2000 las for&aacute;neas eran 318, en 2004 saltaron a 335 y en la actualidad<br \/>\n  son 360, una abultada mayor&iacute;a. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A poco menos de un mes para las elecciones presidenciales en la Argentina, nada se debate, no hay euforia callejera y los candidatos de la oposici&oacute;n son todav&iacute;a desconocidos por los electores. Reina as&iacute; una apat&iacute;a general y la discusi&oacute;n, en un pa&iacute;s tradicionalmente muy politizado, brilla por su ausencia. Es que existe una convicci&oacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":113,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1282","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/113"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1282"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}