{"id":1291,"date":"2008-03-12T13:47:54","date_gmt":"2008-03-12T13:47:54","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1291"},"modified":"2008-03-12T17:45:38","modified_gmt":"2008-03-12T17:45:38","slug":"5061","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5061\/","title":{"rendered":"La farsa de la Uni&oacute;n Norteamericana (NAU)"},"content":{"rendered":"<p><b>Tiene a millones de ciudadanos de la derecha llamando al Congreso, respaldando legislaci&oacute;n<br \/>\ny escribiendo manifiestos en defensa de la soberan&iacute;a estadounidense. Aparece en las presentaciones<br \/>\np&uacute;blicas de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, se ha introducido en los debates<br \/>\nen los tiempos televisivos de mayor audiencia, y un candidato presidencial&mdash;Ron Paul&mdash;lo utiliz&oacute; como<br \/>\ntema central de su (ef&iacute;mera) campa&ntilde;a. <\/b><\/p>\n<p>Nada mal para un plan que ni siquiera existe. <\/p>\n<p>La teor&iacute;a conspirativa de la Uni&oacute;n de Norte Am&eacute;rica o North American Union (NAU)<br \/>\ncomo es conocido en ingl&eacute;s, es un ramal de un convenio trilateral, &eacute;se s&iacute; aut&eacute;ntico,<br \/>\ndenominado el Acuerdo para la Seguridad y la Prosperidad de Am &eacute;rica del Norte (ASP AN). Cultivada<br \/>\npor temores xenof&oacute;bicos y el oportunismo pol&iacute;tico, la NAU no tard&oacute; en rebasar a<br \/>\nsu progenitora de existencia real. La confusi&oacute;n entre ambas ha hecho dif&iacute;cil distinguir<br \/>\nlos hechos. Un poco de historia ayudar&aacute;. <\/p>\n<h3>El salto imposible del ASPAN a la NAU <\/h3>\n<p>Luego de que el Tratado de Libre Comercio para Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) entr&oacute; en vigor<br \/>\nen 1994, los tres gobiernos signatarios iniciaron pl&aacute;ticas para la expansi&oacute;n de los alcances<br \/>\ndel convenio. M&eacute;xico, en particular, esperaba negociar una soluci&oacute;n al problema fronterizo\/migratorio.<br \/>\nSin embargo, el proceso se vio frenado en seco por los ataques terroristas contra el World Trade Center<br \/>\nen Nueva York. <\/p>\n<p>Finalmente en 2005, en una reuni&oacute;n cumbre entre los Presidentes George W. Bush y Vicente Fox<br \/>\ny el Primer Ministro Paul Martin en Waco, Texas, los planes para una integraci&oacute;n estrecha entre<br \/>\nlos tres pa&iacute;ses avanzaron con el lanzamiento oficial de la ASP. En el contexto pol&iacute;tico<br \/>\nposterior al 11 de septiembre, la inmigraci&oacute;n qued&oacute; fuera de las negociaciones. Los intereses<br \/>\nde seguridad estadounidense, junto con las metas corporativas de obtener t&eacute;rminos a&uacute;n m&aacute;s<br \/>\nfavorables para la inversi&oacute;n y el comercio regional, pasaron a dominar la estrategia. <\/p>\n<p>A medida que los poderes ejecutivas de Canad&aacute;, Estados Unidos y M&eacute;xico conspiraban para<br \/>\nexpandir el TLCAN a espaldas de tres pueblos esc&eacute;pticos, un comit&eacute; especial independiente<br \/>\npatrocinado por el Consejo de Relaciones Internacionales hizo circular la idea de una integraci&oacute;n<br \/>\nm&aacute;s estrecha bajo la denominaci&oacute;n de Comunidad Norteamericana. Su ponencia, publicada en<br \/>\nmayo de 2005 y financiada por Archer Daniels Midland, Merrill Lynch e Yves-Andres Istel, no la escribi&oacute; una<br \/>\nred clandestina de conspiradores contra la soberan&iacute;a de Estados Unidos, como los cr&iacute;ticos<br \/>\nde la NAU quieren hacernos creer, sino un grupo de gente seria, principalmente ex funcionarios gubernamentales<br \/>\ny representantes de las grandes empresas. <\/p>\n<p>Este grupo percib&iacute;a la integraci&oacute;n regional como la creaci&oacute;n de una &quot;comunidad&quot; que<br \/>\ncompartiera fines comerciales, ambientales y de seguridad. Propone sacrificar los instrumentos de la<br \/>\npol&iacute;tica nacional en aras de objetivos regionales en aspectos como la creaci&oacute;n de un per&iacute;metro<br \/>\ncom&uacute;n de seguridad, un tribunal permanente del TLCAN que dirima controversias, ampliando el Tratado<br \/>\na sectores restringidos o excluidos, y la adopci&oacute;n de un acuerdo sobre recursos y una estrategia<br \/>\nenerg&eacute;tica conjuntos. En efecto, algunas de estas recomendaciones pueden muy bien amenazar la<br \/>\ndemocracia en las tres naciones. Pero el informe no plantea la adopci&oacute;n de una moneda com&uacute;n<br \/>\nni tampoco un solo gobierno regional, y de hecho declara que una &quot;uni&oacute;n&quot; en t&eacute;rminos<br \/>\nsimilares a los de la Uni&oacute;n Europea no es el enfoque acertado para Am&eacute;rica del Norte. <\/p>\n<p>La ponencia fue un ejercicio acad&eacute;mico que pretendi&oacute; alcanzar a quienes elaboran las<br \/>\npol&iacute;ticas. Si bien algunas de sus recomendaciones fueron recogidas en las pl&aacute;ticas del<br \/>\nASPAN sobre todo en cuanto a sugerencias sobre c&oacute;mo mejorar los negocios transnacionales, muchas<br \/>\nde ellas perdieron fundamento ante la realidad y tomaron el camino de la vasta mayor&iacute;a de recomendaciones<br \/>\nsobre pol&iacute;ticas. <\/p>\n<p>Por otro lado, el ASP AN estableci&oacute; grupos de trabajo, reglas, recomendaciones y acuerdos que<br \/>\nhan causado un formidable&mdash;y casi ignorado&mdash;impacto sobre las reglas y pol&iacute;ticas existentes. Se<br \/>\ntrata de una compleja red de negociadores que trabajan sin supervisi&oacute;n del congreso estadounidense,<br \/>\nsin derecho del p&uacute;blico a la informaci&oacute;n y sin participaci&oacute;n de la sociedad civil.<br \/>\nNo obstante, el mundo corporativo est&aacute; ampliamente representado; al organismo asesor del ASP AN, llamado &quot;Consejo para la Competitividad de Am&eacute;rica del Norte&quot;, lo forma un verdadero &quot;Qui&eacute;n<br \/>\nes Qui&eacute;n&quot; de las mayores transnacionales con sede en el continente. <\/p>\n<p>Aunque la falta de transparencia y la agenda corporativa y de seguridad dominada por Estados Unidos<br \/>\nson causa de gran preocupaci&oacute;n, no constituyen evidencia de una conjura para instituir una Uni&oacute;n<br \/>\nNorteamericana. Entre las conjeturas m&aacute;s extravagantes de quienes fomentan el miedo a la NAU,<br \/>\nest&aacute; el alegato de que el ASP AN amenazar&aacute; la soberan&iacute;a de Estados Unidos de Am&eacute;rica<br \/>\ny eliminar&aacute; las fronteras. La idea de una uni&oacute;n regional que suprima la soberan&iacute;a<br \/>\nestadounidense se encuentra a a&ntilde;os luz de la pol&iacute;tica de Bush de acci&oacute;n unilateral<br \/>\ny desd&eacute;n de las instituciones y las leyes internacionales. Muy al contrario, los preceptos de<br \/>\npol&iacute;tica exterior de la administraci&oacute;n Bush se&ntilde;alan a un regreso a la creencia neoconservadora<br \/>\nde que el mundo ser&iacute;a un lugar mejor precisamente si el gobierno de Estados Unidos lo manejara<br \/>\ntodo. <\/p>\n<h3>Amenazas verdaderas e imaginarias <\/h3>\n<p>Un estudiante de licenciatura en ciencias pol&iacute;ticas podr&iacute;a decirles qui&eacute;n prevalecer&aacute; si<br \/>\nnegociadores de Canad&aacute;, Estados Unidos y M&eacute;xico se re&uacute;nen para establecer una estrategia<br \/>\ncom&uacute;n (una pista: no ser&aacute; M&eacute;xico, ni Canad&aacute;). Descrita oficialmente como &quot;&#8230; una<br \/>\niniciativa encabezada por la Casa Blanca entre Estados Unidos y las dos naciones con las que comparte<br \/>\nfronteras&mdash;Canad&aacute; y M&eacute;xico&mdash;para aumentar la seguridad y fomentar la prosperidad entre los<br \/>\ntres pa&iacute;ses por la v&iacute;a de una mayor cooperaci&oacute;n&quot;, el ASP AN presenta una amenaza<br \/>\nmucho m&aacute;s palpable para la soberan&iacute;a de los dos socios menores del TLCAN. Los canadienses<br \/>\nson quienes m&aacute;s activamente se han opuesto al ASP AN, no por miedo a una NAU m&iacute;tica, sino<br \/>\nante amenazas reales a su capacidad de proteger la salud del consumidor, sus recursos naturales y el<br \/>\nambiente. Las reglas del ASP AN obligar&iacute;an a la apertura a la producci&oacute;n petrolera en &aacute;reas<br \/>\necol&oacute;gicamente delicadas y canalizar&iacute;an el abastecimiento de agua hacia las necesidades<br \/>\nde Estados Unidos. De igual manera, las organizaciones c&iacute;vicas mexicanas han protestado contra<br \/>\nlas presiones, provenientes del ASP AN, para la privatizaci&oacute;n del petr&oacute;leo mexicano y<br \/>\nla facilidad para una mayor intervenci&oacute;n de Estados Unidos en el sistema de seguridad nacional<br \/>\nde M&eacute;xico. <\/p>\n<p>Ambos temores se han hecho patentes en los &uacute;ltimos meses. Se espera que el presidente Felipe<br \/>\nCalder&oacute;n anuncie cualquier d&iacute;a de &eacute;stos un plan para privatizar sectores de la empresa<br \/>\npetrolera paraestatal PEMEX. El Plan M&eacute;xico (tambi&eacute;n conocido como Iniciativa M&eacute;rida),<br \/>\nactualmente en estudio por el congreso de Estados Unidos, va much&iacute;simo m&aacute;s all&aacute; que<br \/>\ncualquier otra medida en la historia de la relaci&oacute;n binacional hacia el desarrollo de un (as&iacute; llamado)<br \/>\nper&iacute;metro com&uacute;n de seguridad, dentro del cual equipos gubernamentales de Estados Unidos<br \/>\ny empresas contratistas de defensa privada capacitar&iacute;an fuerzas de seguridad, coordinar&iacute;an<br \/>\nla acumulaci&oacute;n de inteligencia y proporcionar&iacute;an equipo de defensa para su empleo contra<br \/>\namenazas internas. Pocos pa&iacute;ses en el mundo han mostrado esta disposici&oacute;n para asumir esta<br \/>\nclase de riesgo. <\/p>\n<p>Por lo que toca al avance hacia una Am&eacute;rica del Norte sin fronteras, los a&ntilde;os transcurridos<br \/>\ndesde la implantaci&oacute;n del ASP AN han demostrado un endurecimiento de la frontera entre Estados<br \/>\nUnidos y M&eacute;xico nunca antes vista en la historia moderna. Quince mil agentes de la Patrulla Fronteriza,<br \/>\n6,000 miembros de la Guardia Nacional y un muro fronterizo desmienten poderosamente cualquier idea de<br \/>\nque el gobierno estadounidense se proponga eliminar fronteras al mismo tiempo que avanza hacia una secreta<br \/>\nUni&oacute;n Norteamericana. <\/p>\n<h3>&iquest;Cortina de Humo de la Derecha? <\/h3>\n<p>Entonces, &iquest;c&oacute;mo se explica el hecho de que la conspiraci&oacute;n de la NAU se ha extendido<br \/>\ncomo un virus entre los populistas de la derecha en Estados Unidos? <\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo explicar que un mito sin base alguna ganara el respaldo de millones, entrara a<br \/>\nlos debates de los candidatos presidenciales y se convirtiera en objeto de 20 resoluciones estatales<br \/>\ny una resoluci&oacute;n federal? <\/p>\n<p>Dada la carencia absoluta de informaci&oacute;n fehaciente que reafirme la existencia de un plan secreto<br \/>\npara crear una Uni&oacute;n Norteamericana, es tentador suponer que la alarma de la NAU se haya hecho<br \/>\ncorrer como una cortina de humo que distrajera la atenci&oacute;n de los asuntos que verdaderamente confronta<br \/>\nEEUU. Al canalizar las inseguridades de los trabajadores estadounidenses blancos hacia la creencia en<br \/>\nun ataque contra la soberan&iacute;a de Estados Unidos, el mito de la NAU oscurece las realidades que<br \/>\nel TLCAN ha generado: p&eacute;rdida de empleos, inseguridad laboral, la oleada de inmigraci&oacute;n<br \/>\nilegal, y tensiones raciales que resultan de presentar a los inmigrantes como si fueran invasores. Lo<br \/>\nanterior es conveniente tanto para los pol&iacute;ticos derechistas como para las &eacute;lites gubernamentales<br \/>\ny empresariales a los que los primeros atacan, porque entre las verdaderas soluciones a estos problemas<br \/>\nse hallar&iacute;an medidas que para la derecha son anatema, incluyendo la sindicalizaci&oacute;n, la<br \/>\naplicaci&oacute;n efectiva de los derechos laborales, una reforma migratoria comprehensiva y la regulaci&oacute;n<br \/>\ndel mercado internacional. En cambio, entonces, las opciones de soluci&oacute;n son descartadas mediante<br \/>\nla redefinici&oacute;n del problema como una conspiraci&oacute;n de &eacute;lites antiestadounidenses. <\/p>\n<p>Pero adherirse a una teor&iacute;a conspirativa para contradecir otra teor&iacute;a conspirativa ser&iacute;a<br \/>\nabsurdo. Es improbable que la cortina de humo de la NAU se haya cocinado en un solo lugar. El mito de<br \/>\nla NAU aprovecha y explota tradiciones y temores profundamente arraigados de muchos estadounidenses y<br \/>\nas&iacute; se ha ganado un p&uacute;blico de tal magnitud; un p&uacute;blico predispuesto a defender<br \/>\ncomunidades ficticias contra amenazas externas, antes que enfrentar la compleja labor de desenredar la<br \/>\nmadeja de contradicciones dentro de sus comunidades reales, producto de un modelo de integraci&oacute;n<br \/>\necon&oacute;mica que genera inseguridad y desigualdad. <\/p>\n<p>En este contexto, la indignaci&oacute;n contra una NAU inexistente no debe confundirse con la cr&iacute;tica<br \/>\ncreciente a la Asociaci&oacute;n para la Seguridad y la Prosperidad. El ASP AN ha procedido a modificar<br \/>\nestatutos de regulaci&oacute;n nacionales, y a crear comit&eacute;s empresariales cerrados sin la participaci&oacute;n<br \/>\nde voces laborales, ecol&oacute;gicas ni ciudadanas. Las negociaciones del ASP AN aseguran un veh&iacute;culo<br \/>\npara incrementar la integraci&oacute;n corporativa que ya ha eliminado empleos, empobrecido a trabajadores<br \/>\ny amenazado al ambiente a trav&eacute;s de las fronteras. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n ha servido para extender la peligrosa doctrina de seguridad de Bush tanto a Canad&aacute; como<br \/>\na M&eacute;xico, no obstante su falta de popularidad en esos pa&iacute;ses y entre el p&uacute;blico<br \/>\nestadounidense. Su &uacute;ltimo v&aacute;stago, la llamada Iniciativa M&eacute;rida o Plan M&eacute;xico,<br \/>\ncon un costo de $1,400 millones de d&oacute;lares, expandir&iacute;a un modelo militarizado de lucha<br \/>\ncontra los problemas reales del narcotr&aacute;fico y el contrabando de seres humanos, que conducir&iacute;a<br \/>\na mayor violencia y extremas tensiones binacionales. <\/p>\n<p>La NAU es una cortina de humo: su prop&oacute;sito es distraer nuestra atenci&oacute;n de los problemas<br \/>\ninternos que tienen m&aacute;s que ver con capas de pol&iacute;ticas contradictorias y desaf&iacute;os<br \/>\ndesatendidos que con cualquier tipo de conspiraci&oacute;n contra Estados Unidos. <\/p>\n<p>Ya es hora de separar las amenazas falsas de las aut&eacute;nticas. Una buena forma de empezar es<br \/>\nexigir transparencia en las pl&aacute;ticas tripartitas (el 21 y 22 de abril pr&oacute;ximos en Nueva<br \/>\nOrleans), y un debate p&uacute;blico informado sobre la integraci&oacute;n regional. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiene a millones de ciudadanos de la derecha llamando al Congreso, respaldando legislaci&oacute;n y escribiendo manifiestos en defensa de la soberan&iacute;a estadounidense. 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