{"id":1293,"date":"2008-07-04T14:57:47","date_gmt":"2008-07-04T14:57:47","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1293"},"modified":"2008-07-04T16:02:26","modified_gmt":"2008-07-04T16:02:26","slug":"5345","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5345\/","title":{"rendered":"V&iacute;ctimas de la masacre en Hait&iacute; obtienen hist&oacute;ricas victorias en las cortes de EEUU"},"content":{"rendered":"<p><b>El 16 de mayo, un grupo de sobrevivientes de una masacre, provenientes de uno de los barrios m&aacute;s pobres de Hait&iacute;, le dieron al mundo una lecci&oacute;n sobre persistencia. Despu&eacute;s de luchar durante 14 a&ntilde;os en b&uacute;squeda de justicia en las cortes de Hait&iacute; y Estados Unidos, las cortes les dieron $400,000 d&oacute;lares como compensaci&oacute;n de los da&ntilde;os sufridos en la Masacre de Raboteau del 22 de abril de 1994. El valor de las v&iacute;ctimas y su insistencia por usar la justicia formal tambi&eacute;n deber&iacute;an ser una lecci&oacute;n para su propio gobierno, dado que Hait&iacute; sigue teniendo problemas con una nueva transici&oacute;n democr&aacute;tica. <\/b><\/p>\n<p>El dinero de las v&iacute;ctimas de Raboteau sali&oacute; de las ganancias de la loter&iacute;a del estado de Florida del Coronel Carl Dor&eacute;lien, quien era miembro del alto comando militar durante la dictadura <i>de facto<\/i> de 1991 a 1994 en Hait&iacute;. Dor&eacute;lien escap&oacute; de Hait&iacute; en 1994, cuando la democracia fue restablecida, y despu&eacute;s gan&oacute; m&aacute;s de tres millones de d&oacute;lares con un boleto afortunado en 1997. Este dinero no har&aacute; ricas a las v&iacute;ctimas. Fue dividido entre 97 personas, y sin duda ser&aacute; dividido cientos de veces m&aacute;s entre los miembros necesitados de familias, vecinos y amigos. La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas seguir&aacute; despertando cada d&iacute;a en peque&ntilde;as y sobrepobladas viviendas sin agua corriente. Saldr&aacute;n a las calles de Raboteau, que est&aacute;n inundadas con agua del drenaje durante la estaci&oacute;n de lluvias, y que carecen de &aacute;rboles para tapar el sol. Sin embargo, el dinero ser&aacute; de ayuda, especialmente ahora que Raboteau y el resto de Hait&iacute; sufren por la crisis mundial de alimentos. M&aacute;s importante a&uacute;n, por el resto de sus vidas, las v&iacute;ctimas podr&aacute;n decir que le dieron a su pa&iacute;s y al mundo una lecci&oacute;n acerca de pelear por la justicia, al haber ganado tres demandas sin precedentes en dos pa&iacute;ses. <\/p>\n<p>Desde hace 14 a&ntilde;os, el progreso en la lucha por la justicia de las v&iacute;ctimas de Raboteau ha sido un buen indicador del progreso de Hait&iacute; para establecer una democracia. Mientras los gobiernos democr&aacute;ticos de Hait&iacute; (1994-2004) establec&iacute;an un Estado de Derecho y reformaban el corrupto sistema judicial del pa&iacute;s, el caso Raboteau progresaba. Bajo la dictadura <i>de facto<\/i> y el anticonstitucional Gobierno Interino de Hait&iacute; (IGH, 2004-2006), apoyado por Estados Unidos, el caso se deten&iacute;a o retroced&iacute;a. <\/p>\n<h3>La Masacre <\/h3>\n<p>El 22 de abril de 1994, la Armada de Hait&iacute; y sus aliados criminales descendieron en Raboteau, antes del amanecer. Este barrio era la &uacute;nica comunidad que segu&iacute;a protestando abiertamente en contra de la deposici&oacute;n del gobierno democr&aacute;tico de Hait&iacute; en 1991. Los atacantes estaban determinados a terminar con Raboteau, as&iacute; que los rodearon por tierra y por mar. Saquearon casas, golpearon a los hombres, mujeres y ni&ntilde;os y dispararon a aquellos que intentaron escapar. Nadie sabe cu&aacute;ntas personas murieron&mdash;a los familiares se les impidi&oacute; recuperar los cuerpos, as&iacute; que muchos fueron arrojados al mar, o enterrados en tumbas poco profundas en la playa. Pero los sobrevivientes estaban tan aterrados que todo el vecindario (tal vez 4,000 personas o m&aacute;s) huy&oacute;. <\/p>\n<h3>La lucha por justicia en Hait&iacute; <\/h3>\n<p>Las v&iacute;ctimas no se quedaron calladas. Por el contrario, respondieron a la ilegal brutalidad del r&eacute;gimen iniciando quejas con la justicia local para la paz, nombrando a los perpetradores de los actos. Esta acci&oacute;n fue valiente, casi temeraria: los militares podr&iacute;an haber confiscado las quejas y buscado a sus autores. <\/p>\n<p>La probabilidad de que estas quejas fueran tomadas en cuenta por el sistema de justicia mientras el <i>r&eacute;gimen de facto<\/i> siguiera en el poder era nula. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, Roland Paphuis, el fiscal de gobierno en tiempos de la masacre, fue cuestionado sobre por qu&eacute; no le dio seguimiento al caso en abril de 1994. &Eacute;l cit&oacute; el proverbio: <i>konstitisyon se papye, bayonet se fe <\/i>(la Constituci&oacute;n es papel, una bayoneta es de acero). Las v&iacute;ctimas ten&iacute;an el derecho constitucional de perseguir su caso; Paphius ten&iacute;a la obligaci&oacute;n legal de ayudarlos. Pero cualquiera que llevara a soldados ante la corte bajo esa dictadura se arriesgaba a ser encarcelado o asesinado. <\/p>\n<p>El r&eacute;gimen <i>de facto<\/i> fue expulsado por una fuerza multinacional en septiembre de 1994, y un gobierno constitucional, dirigido por el Presidente Jean-Bertrand Aristide, fue restablecido. El gobierno hizo de la justicia para las v&iacute;ctimas de violencia pol&iacute;tica una prioridad: una Comisi&oacute;n de Verdad y Justicia fue establecida, adem&aacute;s de equipos especiales de polic&iacute;a que investigaban los cr&iacute;menes motivados por causas pol&iacute;ticas. El gobierno tambi&eacute;n le dio su apoyo al <i>Bureau des Avocats Internationaux<\/i> (BAI), una oficina legal de inter&eacute;s p&uacute;blico, atendida por abogados haitianos e internacionales, que llev&oacute; la representaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de Raboteau. <\/p>\n<p>El gobierno restablecido y su sucesor, dirigido por el Presidente Ren&eacute; Pr&eacute;val (1996-2001), tambi&eacute;n hicieron grandes e importantes mejor&iacute;as de ra&iacute;z al sistema de justicia. Los abogados y jueces que hab&iacute;an estado colaborando con las pol&iacute;ticas de represi&oacute;n de r&eacute;gimen <i>de facto<\/i> fueron reemplazados con oficiales nuevos, muchos de los cuales recibieron entrenamiento en el extranjero o en la nueva Academia Judicial de Hait&iacute;. <\/p>\n<p>Las v&iacute;ctimas de Raboteau siguieron impulsando su caso por todos los medios que estaban a su alcance. Interpusieron nuevas quejas y testificaron en las audiencias previas al juicio. Tambi&eacute;n presionaron a los oficiales de la justicia y mantuvieron su lucha a la vista p&uacute;blica a trav&eacute;s de manifestaciones, conferencias de prensa, campa&ntilde;as para escribir cartas e incluso canciones. <\/p>\n<p>En un principio, el sistema de justicia de Hait&iacute;, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de dictadura, no estaba listo para enfrentar el reto de las v&iacute;ctimas de Raboteau. Los jueces y fiscales no estaban acostumbrados a suministrar justicia a los pobres: incluso insist&iacute;an en hablar en franc&eacute;s en la corte, cuando solamente la elite en Hait&iacute; lo habla, a diferencia del Creole Haitiano, que es hablado por todos. Las instalaciones de las salas en las cortes, as&iacute; como los materiales b&aacute;sicos, eran inadecuados&mdash;muchas cortes carec&iacute;an de textos legales b&aacute;sicos, e incluso de hojas de papel. As&iacute; que el caso iba avanzando muy lentamente. <\/p>\n<p>Las v&iacute;ctimas siguieron luchando, y mientras m&aacute;s tiempo estaba la democracia en Hait&iacute;, m&aacute;s mejor&iacute;as hab&iacute;a en el sistema de justicia. Los nuevos y mejor entrenados jueces y fiscales perfeccionaron sus habilidades en el trabajo, al poder ejercer dentro de un sistema de justicia democr&aacute;tico por primera vez. Se construyeron nuevas cortes. El Presidente Pr&eacute;val cre&oacute; una oficina especial para apoyar a las v&iacute;ctimas de Raboteau y organizar la log&iacute;stica de los juicios. <\/p>\n<h3>Un &quot;gran paso adelante&quot; <\/h3>\n<p>Para cuando el caso de la masacre de Raboteau alcanz&oacute; juicio en septiembre de 2000, Hait&iacute; ya hab&iacute;a disfrutado de seis a&ntilde;os continuos de democracia. El sistema de justicia fue capaz de proveer un juicio que fue superior a todo lo que cualquiera hubiese cre&iacute;do posible cuando las quejas fueron interpuestas. Despu&eacute;s de seis semanas de juicio, la corte encarcel&oacute; a 53 personas, incluyendo a los l&iacute;deres de la dictadura, por asesinato y otros cr&iacute;menes. La corte tambi&eacute;n resolvi&oacute; en un juicio civil la compensaci&oacute;n por mil millones de Gourdes Haitianos (alrededor de 28 millones de d&oacute;lares). <\/p>\n<p>Marjorie Cohn, una profesora de derecho internacional, y Presidente del Gremio de Abogados Nacionales, se refiri&oacute; al juicio de Raboteau en Hait&iacute; como &quot;uno de los casos m&aacute;s importantes de derechos humanos del continente americano&quot;. Adama Dieng, el Experto Independiente en Hait&iacute; de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de las Naciones Unidas le llam&oacute; &quot;un gran paso adelante&quot; para Hait&iacute;. Grupos nacionales e internacionales de derechos humanos encontraron que el caso fue justo tanto para los acusados como para las v&iacute;ctimas. El juicio fue transmitido por televisi&oacute;n nacional y radio, y las personas en todo Hait&iacute; pudieron ver c&oacute;mo el sistema de justicia pod&iacute;a ser usado por los pobres para defender sus derechos constitucionales en contra de los ricos y poderosos. <\/p>\n<p>Pero el sistema de justicia no fue capaz de poner sus manos sobre los m&aacute;s altos l&iacute;deres de la dictadura (o su dinero) dentro de Hait&iacute;. Los tres miembros m&aacute;s importantes de la junta que gobernaba hab&iacute;an hu&iacute;do a Panam&aacute; y Honduras anticipando el restablecimiento de la democracia en 1994. Otros huyeron a Estados Unidos, incluyendo a casi todo el Alto Mando de la milicia y a Emmanuel Constant, el l&iacute;der del conocido escuadr&oacute;n de la muerte <i>FRAPH<\/i>. Todos estos l&iacute;deres hab&iacute;an sido sentenciados <i>in absentia<\/i> en el juicio haitiano. Aunque ten&iacute;an derecho a un nuevo juicio al regresar a Hait&iacute;, los sentenciados <i>in absentia<\/i> eran sujetos de arresto inmediato y estaban obligados a cumplir los t&eacute;rminos del juicio civil. <\/p>\n<h3>Peleando por la justicia en los Estados Unidos <\/h3>\n<p>La lucha de las v&iacute;ctimas de Raboteau sigui&oacute; a los l&iacute;deres de la dictadura hasta Estados Unidos. Abogados del <i>Bureau des Avocats Internationaux<\/i> trabajaron con grupos de derechos humanos en Estados Unidos, as&iacute; como con oficiales de inmigraci&oacute;n para localizar y deportar a los fu j itivos de la justicia. Tres miembros del Alto Mando, incluyendo al Coronel Dor&eacute;lien, fueron deportados en los siguientes tres d&iacute;as para enfrentar cargos. Uno de ellos, un Mayor-General, es el oficial militar con el mayor cargo jam&aacute;s deportado por Estados Unidos para enfrentar cargos de derechos humanos. <\/p>\n<p>El Centro para la Justicia y la Rendici&oacute;n de Cuentas (CJA por sus siglas en ingl&eacute;s), con base en San Francisco, interpuso dos demandas legales en nombre de las v&iacute;ctimas para recuperar las ganancias de la loter&iacute;a de Dor&eacute;lien. La primera, en la Corte Federal en Miami, fue interpuesta bajo el &quot;Alien Tort Statute&quot;, una ley que ha sido usada en contra de violadores de los derechos humanos provenientes de El Salvador, Guatemala, Argentina y otros pa&iacute;ses. El segundo caso fue interpuesto en la Corte Estatal de Florida, para lograr el cumplimiento del juicio civil haitiano. <\/p>\n<h3>Un &quot;gran paso hacia atr&aacute;s&quot; en Hait&iacute;, un paso adelante en Estados Unidos <\/h3>\n<p>Mientras tanto, Hait&iacute; sufri&oacute; otro golpe de estado en febrero de 2004, esta vez con participaci&oacute;n activa de Estados Unidos, Canad&aacute; y Francia. Miles murieron en la violencia pol&iacute;tica de los dos a&ntilde;os siguientes, cientos de personas a favor de la democracia fueron ilegalmente encarceladas. La nueva dictadura, conocida como el Gobierno Interino de Haiti (IGH por sus siglas en ingl&eacute;s), ferviente por borrar el precedente de que los dictadores pod&iacute;an ser tomados como responsables por sus actos, sistem&aacute;ticamente desmantel&oacute; la decisi&oacute;n de Raboteau. Todos los que estaban en la c&aacute;rcel fueron liberados. El juez fue golpeado. A una de las v&iacute;ctimas que hab&iacute;a testificado durante el juicio le dispararon poco despu&eacute;s del golpe de estado. A otros dos les incendiaron sus casas, perdiendo lo poco que ten&iacute;an. <\/p>\n<p>El IGH tambi&eacute;n hizo otros grandes ataques a las reformas a la justicia del gobierno democr&aacute;tico. Muchos de los jueces y fiscales que hab&iacute;an sido entrenados con anterioridad fueron forzados a renunciar y reemplazados con amigos del r&eacute;gimen. Las cortes en Hait&iacute; se convirtieron nuevamente en un instrumento de represi&oacute;n, mientras que las c&aacute;rceles se llenaban de los opositores pol&iacute;ticos del IGH. Cuando el r&eacute;gimen no estuvo de acuerdo con una resoluci&oacute;n de la Suprema Corte, ilegalmente despidi&oacute; a la mitad de los jueces y los reemplaz&oacute; con aliados suyos, escogidos especialmente. <\/p>\n<p>En lo que Amnist&iacute;a Internacional llam&oacute; &quot;un gran paso hacia atr&aacute;s&quot;, en mayo de 2005, la Suprema Corte del r&eacute;gimen revoc&oacute; algunos de los encarcelamientos de Raboteau, usando las mismas bases legales que la Suprema Corte, la Corte de Apelaciones y los expertos internacionales hab&iacute;an rechazado un&aacute;nimemente en 1999, bajo los gobiernos democr&aacute;ticos. <\/p>\n<p>Las v&iacute;ctimas tuvieron mayor &eacute;xito en sus batallas en EEUU. En 2006, una Corte Estatal de Florida encontr&oacute; que el juicio civil haitiano era legal y se pod&iacute;a hacer cumplir en los Estados Unidos. &Eacute;sta fue una de las primeras veces que una corte en EEUU ha hecho cumplir una sentencia de derechos humanos extranjeros. El caso de Florida es especialmente hist&oacute;rico porque demostr&oacute; que el tan criticado sistema de justicia en Hait&iacute; pod&iacute;a responder de acuerdo a la ocasi&oacute;n y llevar un caso complicado, cuyo resultado satisfizo los est&aacute;ndares de Estados Unidos. <\/p>\n<p>Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el caso de la Corte Federal se fue a juicio en Miami, en nombre de las v&iacute;ctimas de Raboteau y de Lexiuste Cajuste, un l&iacute;der obrero que hab&iacute;a sido brutalmente torturado en 1993. Despu&eacute;s de escuchar los testimonios y la defensa del Coronel Dor&eacute;lien, el jurado orden&oacute; a Dor&eacute;lien pagar a la parte acusadora 4.3 millones de d&oacute;lares. <\/p>\n<h3>&iquest;Justicia en Hait&iacute;? <\/h3>\n<p>El IGH fue sustituido hace dos a&ntilde;os, en mayo de 2006, por una administraci&oacute;n elegida, encabezada nuevamente por el Presidente Pr&eacute;val. El nuevo gobierno no est&aacute; arrestando a los opositores pol&iacute;ticos o despidiendo ilegalmente a los jueces. Ha creado la suficiente seguridad como para que las v&iacute;ctimas pudieran ser capaces de repartirse su compensaci&oacute;n&mdash;una gran cantidad de dinero en un pa&iacute;s que est&aacute; muriendo de hambre&mdash;entre todos ellos sin que nadie muriera en el proceso. <\/p>\n<p>Pero la administraci&oacute;n de Pr&eacute;val, al mismo tiempo, no est&aacute; haciendo nada para perseguir las violaciones de derechos humanos durante la dictadura del IGH o las otras. No hay fiscales especializados, ni polic&iacute;a, y los oficiales de gobierno no hablan p&uacute;blicamente sobre justicia para las v&iacute;ctimas del IGH. Muchos de los fiscales y jueces que participaron en los juicios durante el IGH siguen en sus puestos, y siguen ejerciendo. Algunos prisioneros pol&iacute;ticos siguen en la c&aacute;rcel, otros han sido liberados, pero sus casos contin&uacute;an. La Suprema Corte sigue estando dominada por los jueces que el IGH puso ah&iacute; ilegalmente. <\/p>\n<p>El gobierno del Presidente Pr&eacute;val tampoco est&aacute; haciendo nada para resucitar el caso de Raboteau. No ha hecho nada por arrestar a los que escaparon de prisi&oacute;n en 2004, o para apelar el gran paso hacia atr&aacute;s que dio la Suprema Corte en 2005. <\/p>\n<p>El Presidente Pr&eacute;val no est&aacute; ni a la mitad de su per&iacute;odo de cinco a&ntilde;os, por lo que a&uacute;n hay tiempo para que este gobierno act&uacute;e. Durante su primera administraci&oacute;n, la mayor&iacute;a de los triunfos de Pr&eacute;val, incluyendo el juicio de Raboteau, se dieron al final del per&iacute;odo. Pero las semillas para esos triunfos se sembraron con anterioridad, y no parece que en este per&iacute;odo se hayan sembrado a&uacute;n las semillas para las v&iacute;ctimas de violaciones de derechos humanos. <\/p>\n<p>Hait&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n luchando con su transici&oacute;n democr&aacute;tica en las ramas legislativa y ejecutiva, adem&aacute;s de la judicial. Las elecciones para un tercio del Senado, que la Constituci&oacute;n estipulaba para el pasado diciembre, ni siquiera han sido programadas. El Parlamento, que hab&iacute;a sido muy inefectivo por dos a&ntilde;os, ahora est&aacute; pr&aacute;cticamente paralizado. Despu&eacute;s de que hubo disturbios por alimentos en abril, el Parlamento forz&oacute; la renuncia del Primer Ministro y desde entonces ha rechazado dos propuestas para reemplazarlo, dejando un vac&iacute;o de liderazgo en el poder ejecutivo. <\/p>\n<p>El ejemplo de las v&iacute;ctimas de Raboteau es, ahora m&aacute;s que nunca, relevante para Hait&iacute;. Las v&iacute;ctimas dejaron pasar oportunidades de venganza violenta en contra de sus opresores, e insistieron en hacer que el sistema formal de justicia funcionara y en apegarse a la Constituci&oacute;n. Entendieron que la estabilidad a largo plazo no llegar&aacute; a Hait&iacute; hasta que se establezcan instituciones democr&aacute;ticas y sustentables, que sean aceptadas por los oficiales, ciudadanos y la comunidad internacional. Tambi&eacute;n entendieron que para establecer estas instituciones se requer&iacute;a trabajo duro, persistencia y el sacrificio de los intereses personales a corto plazo. <\/p>\n<p>El ejemplo de las v&iacute;ctimas de Raboteau es particularmente relevante para el liderazgo actual de Hait&iacute; y para los miembros de la comunidad internacional que ejercen influencia significativa en Hait&iacute;, especialmente los Estados Unidos, Francia y Canad&aacute;. Deber&iacute;a inspirar a los l&iacute;deres haitianos a poner de lado sus intereses pol&iacute;ticos a corto plazo y enfocarse en el desarrollo a largo plazo de instituciones pol&iacute;ticas. Deber&iacute;a inspirar a los miembros poderosos de la comunidad internacional a renunciar al cambio anticonstitucional de r&eacute;gimen cuando no les agreden los l&iacute;deres elegidos por los haitianos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 16 de mayo, un grupo de sobrevivientes de una masacre, provenientes de uno de los barrios m&aacute;s pobres de Hait&iacute;, le dieron al mundo una lecci&oacute;n sobre persistencia. 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