{"id":1300,"date":"2005-09-26T12:54:40","date_gmt":"2005-09-26T12:54:40","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1300"},"modified":"2006-01-18T13:47:01","modified_gmt":"2006-01-18T13:47:01","slug":"719","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/719\/","title":{"rendered":"La educaci"},"content":{"rendered":"<p><i> Los movimientos est&aacute;n tomando la educaci&oacute;n en sus manos, como parte de la lucha por crear un mundo diferente, con lo que ganan en autonom&iacute;a frente a los estados y en capacidad cr&iacute;tica frente a los intelectuales y al saber acad&eacute;mico. <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> En una de las zonas m&aacute;s calientes de la guerra colombiana, en las orillas del r&iacute;o Cagu&aacute;n en la sure&ntilde;a y amaz&oacute;nica provincia de Caquet&aacute;, durante el mes de abril medio centenar de campesinos se reunieron para intercambiar saberes y experiencias sobre la tierra y la agricultura. Proven&iacute;an de m&aacute;s de veinte comunidades en resistencia ubicadas en varias regiones del pa&iacute;s y durante cuatro semanas desarrollaron una nueva sesi&oacute;n de la Universidad Campesina, que comenz&oacute; a funcionar en 2004 en San Jos&eacute; de Apartad&oacute; (la primera comunidad de paz creada en Colombia, en 1997), como un &ldquo;proyecto para el intercambio de experiencias entre comunidades que le han dicho no a la guerra&rdquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ese mismo mes, el 21 de marzo, coincidiendo con el equinoccio de primavera &#8211;&eacute;poca de florecimiento para los quichuas ecuatorianos&#8211; se realiz&oacute; en Quito el lanzamiento de la Universidad Intercultural de los Pueblos y Nacionalidades Ind&iacute;genas (UINPI), que demand&oacute; casi una d&eacute;cada de esfuerzos colectivos por parte del movimiento ind&iacute;gena. Para la CONAIE y el ICCI<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>, principales promotores de la iniciativa, la Universidad &ldquo;es parte del proyecto pol&iacute;tico y estrat&eacute;gico del movimiento ind&iacute;gena ecuatoriano, y constituye una de las iniciativas de mayor importancia en el futuro&rdquo;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Tambi&eacute;n en este a&ntilde;o, el 23 de enero, comenz&oacute; a funcionar la Escuela Florestan Fernandes, la m&aacute;s reciente iniciativa educativa del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, en el estado de San Pablo. La escuela, que otorgar&aacute; formaci&oacute;n universitaria, fue construida durante cinco a&ntilde;os por mil voluntarios rotativos del movimiento, que siguieron trabajando en sus asentamientos, y fue financiada por entidades europeas y por los beneficios de la venta del libro <i>Terra<\/i>, con textos de Jos&eacute; Saramago, m&uacute;sica de Chico Buarque y fotos de Sabasti&aacute;n Salgado. <\/p>\n<p align=\"left\"> El 6 de abril la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo cumpli&oacute; cinco a&ntilde;os. Decenas de miles de j&oacute;venes y cientos de profesores pasaron por la Universidad Popular, casi todos vinculados a los movimientos sociales de Argentina y de otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Se trata de un espacio de &ldquo;resistencia y lucha&rdquo;, en el cual se construyen saberes vinculados a las experiencias y movimientos sociales. <\/p>\n<p align=\"left\"> Algunas tienen grandes edificios y otras son universidades n&oacute;mades; unas tienen programas de estudio muy similares a los de las universidades oficiales mientras otras optan por estudios sobre cultivos org&aacute;nicos para conseguir la soberan&iacute;a alimentaria; algunas pretenden ser reconocidas por el Estado mientras otras son perseguidas. Pero m&aacute;s all&aacute; de las diferencias entre cada una de estas iniciativas, todas est&aacute;n vinculadas a movimientos sociales y son aut&oacute;nomas del Estado, las iglesias y los partidos pol&iacute;ticos. Adem&aacute;s, las universidades de los movimientos son la cara m&aacute;s visible de un amplio trabajo educativo, que abarca desde las escuelas de los movimientos (varios miles en todo el continente) hasta la educaci&oacute;n popular que ha sido adoptada como la formaci&oacute;n de los activistas y que se ha extendido a todos los movimientos sociales incluyendo muchas veces a los m&aacute;s tradicionales como los sindicatos. <\/p>\n<p align=\"left\"> Los movimientos sociales est&aacute;n tomando en sus manos la formaci&oacute;n de sus miembros y la educaci&oacute;n de los hijos de las familias que los integran. En un principio, esta fue la forma de contrarrestar la retirada del Estado nacional de sus tareas sociales: la educaci&oacute;n, la salud, el empleo, la vivienda, que se fueron degradando durante dos d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas neoliberales. Una vez dado este paso, los movimientos se pusieron a considerar c&oacute;mo deben encarar las tareas que antes cumpl&iacute;a el Estado: si se limitan a competir con &eacute;l, o si las tareas educativas que encaran forman parte de la construcci&oacute;n de un mundo nuevo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Para llegar a este lugar, los diferentes movimientos han recorrido un largo camino de lucha por la educaci&oacute;n de m&aacute;s de un siglo, desde las primeras escuelas indias y los talleres de formaci&oacute;n de los obreros artesanos. Esto nos indica que la cuesti&oacute;n de la educaci&oacute;n no es una preocupaci&oacute;n nueva en los movimientos. Lo nuevo es la fuerza con la que algunos movimientos abordan la educaci&oacute;n, que se ha convertido en un aspecto esencial de su vida cotidiana, y es uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s serios que est&aacute;n lanzando a los estados, incapaces de dar una educaci&oacute;n de calidad a todos sus ciudadanos. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp; <\/p>\n<h3 align=\"left\"> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Antecedentes: las escuelas ind&iacute;genas<\/font><\/h3>\n<p align=\"left\"> Para los pueblos originarios, excluidos de la escuela por los colonizadores, la posibilidad de llegar a dominar la escritura fue la forma de conocer el mundo &ldquo;del otro&rdquo;, el sector dominante, imprescindible en su empe&ntilde;o de recuperar las tierras usurpadas. A comienzos del siglo XX se registraron varias experiencias en Am&eacute;rica Latina de escuelas creadas y dirigidas por los propios indios. La m&aacute;s notable se desarroll&oacute; en Bolivia: la escuela de Warisata. <\/p>\n<p align=\"left\"> Las primeras escuelas creadas por indios y para indios fueron perseguidas y sus promotores encarcelados. En Bolivia el Consejo Nacional de Educaci&oacute;n consideraba &#8211;todav&iacute;a en la d&eacute;cada de 1930&#8211; que el indio era &ldquo;un retardado mental&rdquo;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. Para las elites, la educaci&oacute;n de los indios deb&iacute;a consolidar la estructura latifundista de la tierra y evitar &ldquo;que el indio olvide su destino de agricultor&rdquo; en aquellas parcelas &aacute;ridas desechadas por los grandes latifundistas. Para adaptarse a las exigencias de la econom&iacute;a mundial, el latifundio comenz&oacute; un proceso de expansi&oacute;n que lo llev&oacute; a ocupar tierras de las comunidades ind&iacute;genas entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Como parte de la resistencia las comunidades revitalizaron sus autoridades tradicionales y apostaron a la alfabetizaci&oacute;n para litigar en los juzgados, en defensa de sus viejos t&iacute;tulos de propiedad de las tierras. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el altiplano boliviano, las comunidades presionaron a sus autoridades para la instalaci&oacute;n de escuelas. La escuela de Warisata fue fundada el 2 de agosto de 1931, por el profesor Elizardo P&eacute;rez y el campesino Avelino Si&ntilde;ani. En la construcci&oacute;n de la escuela, un enorme edificio de dos plantas m&aacute;s alto que la iglesia, trabajaron cientos de indios de varias comunidades. La experiencia fue destruida hacia fines de la d&eacute;cada por la presi&oacute;n de los hacendados. <\/p>\n<p align=\"left\"> En Warisata no hab&iacute;a separaci&oacute;n entre escuela y comunidad; la comunidad era el principio pedag&oacute;gico: &ldquo;todo lo comunal se concentraba en la escuela y ella reproduc&iacute;a lo comunitario&rdquo;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. En efecto, la comunidad no s&oacute;lo construy&oacute; la escuela sino que se implic&oacute; en la direcci&oacute;n de sus asuntos cotidianos, incluyendo los planes de estudio. Por su parte, la escuela sirvi&oacute; para consolidar y fortalecer el tejido comunitario. <\/p>\n<p align=\"left\"> La escuela era aut&oacute;noma porque se autoabastec&iacute;a al igual que la comunidad, y lo hac&iacute;a en base a los criterios andinos de ayuda mutua y reciprocidad. Se trataba de una escuela integral, una instituci&oacute;n productiva que era parte del ayllu (de ah&iacute; su nombre, escuela-ayllu, escuela-comunidad). Lejos de la exterioridad de la escuela respecto de la comunidad que predomina en Occidente, en Warisata &ldquo;el ayllu era el verdadero claustro de la escuela&rdquo;, entendiendo en este caso por ayllu &ldquo;la campi&ntilde;a, el medio circundante, el hogar, el huerto familiar, el sembr&iacute;o colectivo, el mercado&hellip;&rdquo;<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a>. O sea, la escuela era la vida misma. Trabajo y estudio iban de la mano (&ldquo;el proceso de conocimiento part&iacute;a del trabajo mismo, de la producci&oacute;n material e intelectual&rdquo;, se&ntilde;ala Claure), y las formas de conocimiento no eran pasivas y memor&iacute;sticas sino activas, reflexivas, creadoras y transformadoras. La escuela contaba con taller artesanal, sembr&iacute;o para el autoconsumo y la autosubsistencia, se suprimieron las vacaciones, no hab&iacute;a horario de trabajo ni ex&aacute;menes y los alumnos gestionaban la escuela junto a sus profesores. Aula, taller y tierra eran las tres formas de la organizaci&oacute;n escolar. <\/p>\n<p align=\"left\"> Seg&uacute;n uno de sus fundadores, uno de los principales frutos de la escuela de Warisata fue &ldquo;la restauraci&oacute;n del Parlamento Amauta<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a>, que no era sino la recuperaci&oacute;n del derecho de hablar de que el indio hab&iacute;a sido despojado por siglos. Con ello el indio reencuentra su condici&oacute;n de ser humano, se descubre a s&iacute; mismo y se pone en condici&oacute;n de luchar por su libertad. Warisata no fue un ensayo pedag&oacute;gico sino un episodio de las luchas del campesinado aymara boliviano. <\/p>\n<p align=\"left\"> En otros pa&iacute;ses existieron tambi&eacute;n experiencias educativas dise&ntilde;adas y ejecutadas por los propios indios, la llamada &ldquo;escuela india&rdquo;, que permiti&oacute; concentrar la &ldquo;energ&iacute;a cultural&rdquo; para recrear la memoria colectiva que se convirti&oacute; en el elemento central de la identidad &eacute;tnica, que facilit&oacute; los procesos de organizaci&oacute;n, movilizaci&oacute;n y hasta la formulaci&oacute;n de proyectos pol&iacute;ticos propios. Pero ninguna fue tan lejos como la escuela-ayllu de Warisata que, con los a&ntilde;os, puede ser considerada como la principal precursora e inspiradora del potente movimiento por la educaci&oacute;n en los nuevos movimientos sociales. M&aacute;s a&uacute;n, buena parte de los criterios pedag&oacute;gicos que se emplearon en Warisata, son los que hoy practican las miles de escuelas vinculadas a los movimientos. De las m&uacute;ltiples experiencias educativas de los movimientos, abordaremos s&oacute;lo dos (los sin tierra de Brasil y los indios ecuatorianos), que aportan dos ejes diferentes pero complementarios: la propuesta de que todo el movimiento social sea un espacio educativo y la educaci&oacute;n en la diferencia. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Educaci&oacute;n en movimiento<\/font><\/h3>\n<p align=\"left\"> Cuando los sin tierra de Brasil realizan una ocupaci&oacute;n, la primer barraca que instalan es la escuela. Probablemente el MST sea el movimiento social latinoamericano que ha trabajado el tema de la educaci&oacute;n de forma m&aacute;s intensa. Hoy hay 1.800 escuelas del movimiento en las que estudian alrededor de 200 mil ni&ntilde;os con cuatro mil maestros; los criterios pedag&oacute;gicos han sido dise&ntilde;ados por el propio movimiento, haciendo hincapi&eacute; en que la educaci&oacute;n es &ldquo;una actividad pol&iacute;tica importante para el proceso de transformaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;, que debe partir de la realidad de los asentamientos y campamentos, en la que deben involucrarse las familias tanto en la planificaci&oacute;n escolar como en la administraci&oacute;n. Las escuelas del MST se rigen por dos principios b&aacute;sicos: desarrollar la conciencia cr&iacute;tica del alumno con contenidos que &ldquo;lleven a la reflexi&oacute;n y adquisici&oacute;n de una visi&oacute;n del mundo amplia y diferenciada del discurso oficial&rdquo;, y la &ldquo;transmisi&oacute;n de la historia y el significado de la lucha por la tierra y la reforma agraria, de la que result&oacute; el asentamiento&rdquo; donde est&aacute; ahora la escuela y viven los alumnos. En paralelo, apuesta a desarrollar la capacidad t&eacute;cnica de los alumnos para experiencias de trabajo productivo, tanto de &ldquo;t&eacute;cnicas alternativas&rdquo; como &ldquo;ejercicios pr&aacute;cticos en &aacute;reas de conocimientos necesarios al desarrollo del asentamiento&rdquo;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\"> La particularidad de los sin tierra es que han ido mucho mas all&aacute;: el movimiento como tal se ha convertido en un &ldquo;sujeto educativo&rdquo;. El punto de partida, como en tantos otros movimientos sociales latinoamericanos, fue la educaci&oacute;n popular, inspirada en la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica de Paulo Freire. Que el movimiento social se convierta en un sujeto educativo, y que por tanto todos sus espacios, acciones y reflexiones tengan una &ldquo;intencionalidad pedag&oacute;gica&rdquo;, me parece un cambio revolucionario respecto a c&oacute;mo entender la educaci&oacute;n, y tambi&eacute;n a la forma de entender el movimiento social. <\/p>\n<p align=\"left\"> Considerar al movimiento social como principio educativo supone desbordar el rol tradicional de la escuela y del docente : deja de haber un espacio especializado en la educaci&oacute;n y una persona encargada de la misma; todos los espacios y todas las acciones, y todas las personas, son espacio-tiempos y sujetos pedag&oacute;gicos. Entre otras muchas consecuencias, la educaci&oacute;n en estas condiciones no tiene fines ni objetivos, m&aacute;s all&aacute; de re-producir el movimiento de lucha por la tierra y por un mundo nuevo. &ldquo;Transformarse transformando&rdquo; es el principio pedag&oacute;gico que gu&iacute;a al movimiento. La coordinadora pol&iacute;tico-pedag&oacute;gica de la escuela Florestan Fernandes, Maria Gorete Souza, se&ntilde;ala: &ldquo;Consideramos educador no s&oacute;lo al que est&aacute; en el aula, sino a todas las personas vinculadas al proceso de militancia en el MST. En cada asentamiento, en cada campamento, las personas se organizan por familias y voluntariamente forman n&uacute;cleos de hasta 12 familias. Se discute todo: la salud, la escuela, la cooperativa, la producci&oacute;n, la forma de organizar la vida. Es un proceso de discusi&oacute;n colectivo que es un proceso de educaci&oacute;n&rdquo;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Lo decisivo no es qu&eacute; pedagog&iacute;a se sigue ni qu&eacute; modelo de escuela se persigue, sino el <i>clima<\/i> y las <i>relaciones<\/i> humanas vinculadas a las pr&aacute;cticas sociales. La educaci&oacute;n no es m&aacute;s, ni menos, que un clima social inserto en relaciones sociales; el resultado del proceso educativo depender&aacute; del tipo de clima y del car&aacute;cter de las relaciones sociales en un espacio-tiempo determinado. Si el clima es competitivo y las relaciones son jer&aacute;rquicas, el espacio educativo ser&aacute; cerrado, separado del entorno y los seres humanos que emerjan de ese proceso tender&aacute;n a estar cortados por esos mismos valores. <\/p>\n<p align=\"left\"> La experiencia de los sin tierra constata que el movimiento no cabe en la escuela, que uno y otra son contradictorios y que &ldquo;poner la escuela en movimiento&rdquo; significa todo un desaf&iacute;o ya que se trata de un espacio que funciona con una l&oacute;gica institucional. El desaf&iacute;o que nos plantea la educaci&oacute;n en movimiento, supone que escuela y movimiento deben convivir m&aacute;s all&aacute; de sus diferencias. Para la escuela supone formar parte de un sujeto pedag&oacute;gico &ldquo;integral&rdquo;, formando parte del clima y del proceso pedag&oacute;gico que se registra en el movimiento social. Para este, el desaf&iacute;o es igualmente grande: convertir cada espacio, cada reuni&oacute;n, cada acci&oacute;n, en experiencias y espacios pedag&oacute;gicos, de crecimiento y aprendizaje colectivo. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp; <\/p>\n<h3 align=\"left\"> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">La interculturalidad como principio educativo <\/font><\/h3>\n<p align=\"left\"> A la experiencia educativa del MST puede sumarse la de los indios ecuatorianos que han creado la Universidad Intercultural de los Pueblos y Nacionalidades Ind&iacute;genas. En Ecuador hay 2.800 escuelas dirigidas por ind&iacute;genas, muchas de ellas forman parte del sistema de educaci&oacute;n intercultural biling&uuml;e instalado en los 80 con apoyo estatal, pero desde hace a&ntilde;os la Conaie (Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas del Ecuador) se plantea &ldquo;una escuela distinta, donde fundamentalmente se cuente con la participaci&oacute;n de la comunidad, <b>una pedagog&iacute;a que practicaron nuestros viejos<\/b>&rdquo;<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">10<\/a>. La Universidad Intercultural forma parte de ese proceso de apropiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n por los &ldquo;indios en movimiento&rdquo;; no tiene grandes edificios, promueve la oralidad, superar la dicotom&iacute;a sujeto-objeto y est&aacute; guiada por &ldquo;un proceso de interaprendizaje, que puede ser informal (es decir, no reglados en las ataduras acad&eacute;micas de las clases presenciales) e itinerante, para posibilitar la incorporaci&oacute;n de alumnos en cada pueblo o comunidad&rdquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> En este sentido, la experiencia educativa de los indios ecuatorianos difiere de otras que se plantean la formaci&oacute;n con criterios muy similares a los que emplean los estados. Una de las claves es ir m&aacute;s all&aacute; de la relaci&oacute;n sujeto-objeto: &ldquo;Los pueblos ind&iacute;genas fueron transformados en objetos de estudio, descripci&oacute;n y an&aacute;lisis. Conocer y estudiar a los ind&iacute;genas compart&iacute;a la misma actitud vivencial y epistemol&oacute;gica con la cual se deber&iacute;an estudiar, por ejemplo, los delfines, las ballenas o las bacterias&rdquo;, dice el texto fundador de la Universidad Intercultural<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a>. Pero no se trata s&oacute;lo de una cuesti&oacute;n vinculada al conocimiento abstracto, sino estrechamente ligada al desarrollo y crecimiento del movimiento. El predominio de la relaci&oacute;n sujeto-objeto imped&iacute;a el crecimiento del movimiento indio. &ldquo;Para conocerse a s&iacute; mismo, el movimiento ind&iacute;gena necesita crear los instrumentos te&oacute;ricos y anal&iacute;ticos que le permitan una comprensi&oacute;n de su mundo sin violentar su cosmovisi&oacute;n y sus valores &eacute;ticos fundamentales&rdquo;. Ciertamente, la ciencia como se ha desarrollado en Occidente &#8211;entre muchos otros problemas- violenta y hace imposible la autocomprensi&oacute;n desde lo ind&iacute;gena. Un ejemplo: la instituci&oacute;n de la <i>minga<\/i> (ayuda mutua y reciprocidad) como instituci&oacute;n econ&oacute;mica b&aacute;sica de los pueblos indios, no tiene cabida en la econom&iacute;a y es abordada apenas por la antropolog&iacute;a, casi como una curiosidad pero nunca como una instituci&oacute;n b&aacute;sica. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Universidad nacida en Quito se plantea, entonces, la cuesti&oacute;n de la interculturalidad como su eje central. Desde la perspectiva ind&iacute;gena, la interculturalidad es un proceso de interaprendizaje vinculado a la b&uacute;squeda de un proyecto civilizatorio alternativo. De este modo, la Universidad que est&aacute;n construyendo forma parte de la lucha por un pa&iacute;s pluricultural, en el que las diferentes culturas y sectores sociales dialoguen en plano de igualdad. Desde el punto de vista educativo y del saber, significa emprender un di&aacute;logo te&oacute;rico entre las diferencias culturales, no para aplanarlas sino para que cada una pueda afirmar su diferencia, y poder trabajar en &ldquo;la construcci&oacute;n de nuevos marcos conceptuales, anal&iacute;ticos, te&oacute;ricos, en los cuales se vayan generando nuevos conceptos, nuevas categor&iacute;as, nuevas nociones, bajo el marco de la interculturalidad y la comprensi&oacute;n de la alteridad&rdquo;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">12<\/a>. La idea que atraviesa toda la propuesta ind&iacute;gena est&aacute; anclada en la diversidad, en la posibilidad de construir un mundo en el que las diferencias se encuentren y complementen y no sean excusa para la opresi&oacute;n. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Problemas y desaf&iacute;os<\/font><\/h3>\n<p align=\"left\"> La experiencia educativa zapatista, que a un a&ntilde;o de la creaci&oacute;n de las Juntas de Buen Gobierno ha comenzado a conocerse de forma m&aacute;s sistem&aacute;tica, tiene una diferencia esencial con las anteriores: rechazan cualquier &ldquo;colaboraci&oacute;n&rdquo; del Estado. En las cinco regiones aut&oacute;nomas que componen el territorio zapatista, hay unas 300 escuelas con mil promotores de educaci&oacute;n, desde hace cuatro a&ntilde;os funciona la secundaria y crearon un Centro de Formaci&oacute;n Aut&oacute;noma donde se preparan los promotores<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">13<\/a> . Estas diferentes instancias forman parte del Sistema Educativo Rebelde Aut&oacute;nomo de Liberaci&oacute;n Nacional (SERAZLN). <\/p>\n<p align=\"left\"> Los criterios educativos no son muy diferentes que los que vemos en otros movimientos y se basan en que la educaci&oacute;n &ldquo;sale del pensamiento de los pueblos&rdquo;, se basa en que &ldquo;los ni&ntilde;os van a consultar a los viejitos de los pueblos y junto con ellos van armando su propio material did&aacute;ctico&rdquo;, como se&ntilde;alan los promotores. No califican: &ldquo;A los que no saben no se les pone cero, sino que el grupo no avanza hasta que todos vayan parejo, a nadie se reprueba. Asimismo, a fin de curso los promotores ind&iacute;genas organizan una serie de actividades que son presenciadas por los padres de familia, quienes valoran el aprendizaje de sus hijos <i>sin otorgarles ninguna calificaci&oacute;n<\/i>&rdquo;<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">14<\/a> . <\/p>\n<p align=\"left\"> Los promotores y promotoras son elegidos por sus pueblos, las escuelas fueron construidas por las comunidades y los ni&ntilde;os llevan como &ldquo;matr&iacute;cula&rdquo; una gallina para la alimentaci&oacute;n de los maestros. Las Juntas de Buen Gobierno se encargan de proveer los materiales did&aacute;cticos, no reciben ni aceptan subsidio estatal alguno y los maestros no cobran sueldo, son alimentados y vestidos por las comunidades, que les pagan los gastos en transporte y calzado. Se gu&iacute;an por el principio &ldquo;nadie educa a nadie, nadie se educa solo&rdquo;. De esta forma, los zapatistas erradicaron el Estado &#8211;como concepto educativo- de sus escuelas. <\/p>\n<p align=\"left\"> Los actuales movimientos tienden hacia el arraigo territorial, y en los territorios &ldquo;marcados&rdquo; por ellos es donde est&aacute;n naciendo las nuevas escuelas. Muchas de las experiencias tienen en com&uacute;n la intenci&oacute;n de que la comunidad se implique en la escuela. El MST aspira, y a veces lo consigue, que la comunidad &#8211;campamento o asentamiento&#8211; se haga cargo de la escuela, la tome en sus manos. &ldquo;La escuela es una conquista del asentamiento o del campamento. Por lo tanto de ella forman parte todas las familias y no apenas las que actualmente tienen all&iacute; sus hijos. Siempre que sea posible, los n&uacute;cleos de base deben discutir el funcionamiento y los rumbos de la escuela&rdquo;<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">15<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\"> La experiencia de las comunidades indias es parcialmente diferente al de las escuelas sin tierra y las de los movimientos urbanos. La comunidad india controla un territorio y suele construir una escuela que casi siempre es la &uacute;nica presencia estatal en ese &ldquo;otro&rdquo; territorio. Pero la presencia estatal suele generar graves conflictos, en caso de que la comunidad persista en mantener la diferencia cultural y pretenda afirmarla. En Bolivia, la escuela es una conquista social de la revoluci&oacute;n de 1952: los comuneros destinaron un terreno a la escuela que ellos mismos construyeron, que incluye una parcela que cultivan para mantener a los maestros. La relaci&oacute;n parece clara: la escuela est&aacute; en &ldquo;nuestro territorio&rdquo;, dicen los indios. <\/p>\n<p align=\"left\"> En adelante, la relaci&oacute;n entre escuela y Estado ser&aacute; uno de los principales problemas a resolver. De alguna manera, es un reflejo de una problem&aacute;tica mucho m&aacute;s abarcativa que la de la escuela. Est&aacute; en juego qu&eacute; relaci&oacute;n van a mantener los movimientos con los estados. En el terreno estrictamente educativo, se trata de un conflicto de poderes que habitualmente se resuelve a favor de la autoridad estatal, o sea la escuela separada de la comunidad. Para algunos autores, la escuela es un espacio de confrontaci&oacute;n entre dos estrategias, la de los movimientos y la del Estado. Y, por lo tanto, es un instrumento del Estado para desmantelar la territorialidad de los movimientos y volver a estructurarla a su favor. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ahora que los movimientos est&aacute;n tomando firmemente en sus manos la cuesti&oacute;n de la educaci&oacute;n, surge un tema decisivo para el actual movimiento social: la definici&oacute;n del actor principal de la escuela. De esta definici&oacute;n depender&aacute;, en gran medida, que los emprendimiento educativos de los sectores populares en movimiento formen parte del nuevo mundo que queremos expandir, o que terminen subordinados a las l&oacute;gicas estatales y de quienes defienden que la educaci&oacute;n debe ser parte de los negocios de la esfera privada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Notas<\/font> <\/h3>\n<ol>\n<li><font size=\"-1\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"> Martha Ruiz, &ldquo;La Universidad de la resistencia&rdquo;, 23 de mayo de 2005, en <a href=\"http:\/\/www.prensarural.org\/\" target=\"_blank\">www.prensarural.org<\/a><\/font><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> CONAIE es la Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas del Ecuador. ICCI es el Instituto Cient&iacute;fico de Culturas Ind&iacute;genas. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> &ldquo;La Universidad Intercultural&rdquo;, en revista Rimay, octubre 2000, en <a href=\"http:\/\/uinpi.nativeweb.org\/\" target=\"_blank\">http:\/\/uinpi.nativeweb.org<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a> Documentos del Consejo Nacional de Educaci&oacute;n citados por Karen Claure, <i>Las escuelas indigenales<\/i>, Hisbol, La Paz, 1989, p. 58.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a> Karen Claure, <i>Las escuelas indigenales<\/i>, p. 100.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a> Carlos Salazar Mostajo, <i>La Taika. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la escuela-ayllu<\/i>, Editorial Juventud, La Paz, 1992, p. 23. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a> Consejo electo de las comunidades. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a> Morissawa, Mitsue 2001 <i>A historia da luta pela terra e o MST<\/i>, Expressao Popular, San Pablo, p. 241.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a> &ldquo;Alem de ocupar as terras, precisamos ocupar as letras&rdquo;, entrevista a Maria Gorete Souza, en <a href=\"http:\/\/www.ibase.br\/\" target=\"_blank\">www.ibase.br<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\" align=\"left\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a> Macas, Luis y Lozano, Alfredo 2000 &ldquo;Reflexiones en torno al proceso colonizador y las caracter&iacute;sticas de la educaci&oacute;n universitaria en el Ecuador&rdquo;, en <i>Bolet&iacute;n Rimay<\/i> No. 19, octubre, ICCI, Quito.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a> &ldquo;La Universidad Intercultural&rdquo;, en <a href=\"http:\/\/uinpi.nativeweb.org\/\" target=\"_blank\">http:\/\/uinpi.nativeweb.org<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a> Idem.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><\/a> Mu&ntilde;oz Ram&iacute;rez, Gloria &ldquo;Chiapas la resistencia&rdquo;, La Jornada, 19 de setiembre de 2004, en <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/\" target=\"_blank\">www.jornada.unam.mx<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><\/a> Idem.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\" align=\"left\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><\/a> MST, &ldquo;Como fazemos a escola de educa&ccedil;ao fundamental&rdquo;, en <i>Caderno de Educa&ccedil;ao<\/i> No. 9, noviembre de 1999.<\/font><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los movimientos est&aacute;n tomando la educaci&oacute;n en sus manos, como parte de la lucha por crear un mundo diferente, con lo que ganan en autonom&iacute;a frente a los estados y en capacidad cr&iacute;tica frente a los intelectuales y al saber acad&eacute;mico. En una de las zonas m&aacute;s calientes de la guerra colombiana, en las orillas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1300"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}