{"id":13323,"date":"2014-10-26T01:23:18","date_gmt":"2014-10-26T06:23:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=13323"},"modified":"2014-11-20T00:55:41","modified_gmt":"2014-11-20T05:55:41","slug":"violencia-estatal-y-derechos-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/violencia-estatal-y-derechos-humanos\/","title":{"rendered":"Violencia estatal y derechos humanos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/130520-A-CL600-033_jpg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11631\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/130520-A-CL600-033_jpg-300x199.jpg\" alt=\"130520-A-CL600-033_jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/130520-A-CL600-033_jpg-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/130520-A-CL600-033_jpg.jpg 639w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La ampliaci\u00f3n de derechos que se registra en casi todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, es desafiada por el crecimiento de la represi\u00f3n policial e institucional. Desde M\u00e9xico y Guatemala hasta Argentina y Brasil, las fuerzas represivas est\u00e1n fuera de control.<\/p>\n<p>\u201cLas pr\u00e1cticas policiales violentas son contradictorias con una pol\u00edtica de ampliaci\u00f3n de derechos\u201d, se titula un informe del Centro de Estudios Sociales y Legales (CELS), presidido por Horacio Verbitsky<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. El informe destaca \u201chechos graves de violencia institucional\u201d en varios barrios de Buenos Aires, as\u00ed como \u201cla violencia dentro de las c\u00e1rceles y comisar\u00edas\u201d y el retorno de la represi\u00f3n a la protesta social.<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis, el CELS pone al descubierto \u201cla falta de una reforma estructural del sistema de seguridad\u201d que est\u00e1 centrado, en el caso de Argentina, en el \u201ccontrol de la calle\u201d sin abrir un debate sobre \u201cc\u00f3mo debe ser un sistema de seguridad democr\u00e1tico\u201d. El caso de Argentina, por cierto, puede servirnos como ejemplo de un deterioro de los derechos humanos en toda la regi\u00f3n, que tiene en M\u00e9xico y Guatemala sus expresiones m\u00e1s preocupantes.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, se trata de comprender que las violaciones no son ocasionales ni puntuales, en un continente que vive un proceso de creciente militarizaci\u00f3n y paramilitarizaci\u00f3n de la vida cotidiana. En Uruguay ese deterioro se expresa en la tortura a los menores de edad detenidos por peque\u00f1os delitos<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. En Brasil la masacre de habitantes de las <em>favelas<\/em> se ha vuelto sistem\u00e1tica, como lo revelan las Maes de Maio que, en plena democracia, contabilizan por lo menos una matanza anual desde 1990<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico y Guatemala los asesinatos de indios, comuneros, mujeres y pobres, son moneda corriente. Los medios suelen atribuir estos hechos al narcotr\u00e1fico o a desbordes puntuales de las fuerzas del orden. Sin embargo esa explicaci\u00f3n parece insuficiente. O, peor, encubre la realidad.<\/p>\n<p>Para explicar el deterioro de los \u00faltimos a\u00f1os, me parece adecuado tomar el caso de Argentina, por dos razones. La primera porque existen organismos de derechos humanos independientes que desde el fin de la dictadura (1984) vienen registrado cuidadosamente las violaciones estatales e institucionales. En segundo lugar, porque desde 2003 los gobiernos de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez se han empe\u00f1ado en la defensa de los derechos humanos, en aclarar las violaciones y evitar la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>El informe de la Coordinadora Contra la Represi\u00f3n Policial e Institucional (Correpi), bajo el t\u00edtulo \u201cUna sociedad de privilegios de sostiene con represi\u00f3n\u201d, recoge los casos de \u201cgatillo f\u00e1cil\u201d (asesinatos policiales), muertes en c\u00e1rceles y comisar\u00edas as\u00ed como las v\u00edctimas de la represi\u00f3n de la protesta. Hubo 4.011 asesinados hasta noviembre del a\u00f1o pasado: el 47% ten\u00edan entre 15 y 25 a\u00f1os, el 27% de 26 a 35 a\u00f1os (ver gr\u00e1ficos)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/muertos-por-eades.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-13334\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/muertos-por-eades-300x214.png\" alt=\"muertos por eades\" width=\"360\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/muertos-por-eades-300x214.png 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/muertos-por-eades.png 910w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a> \u00a0 <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/modalidades-de-represion.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-13335\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/modalidades-de-represion-300x181.png\" alt=\"modalidades de represion\" width=\"378\" height=\"228\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/modalidades-de-represion-300x181.png 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/modalidades-de-represion.png 749w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s sintom\u00e1tico, y realmente preocupante, es el cuadro donde se registra la evoluci\u00f3n de asesinatos policiales por gesti\u00f3n de gobierno. En los diez a\u00f1os del gobierno de Carlos Menem (1989-1999) hubo un promedio de 58 asesinados por la polic\u00eda cada a\u00f1o. Su gobierno fue salvajemente neoliberal, privatiz\u00f3 todas las empresas estatales que fueron entregadas (casi regaladas) a empresas extranjeras. Fue un gobierno represivo y antipopular.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/tabla.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-13336\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/tabla-300x178.png\" alt=\"tabla\" width=\"539\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/tabla-300x178.png 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/tabla-1024x609.png 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/tabla.png 1430w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero en los diez a\u00f1os de Kirchner y Fern\u00e1ndez (2003-2013), hubo un promedio de 232 muertos por a\u00f1o por la polic\u00eda, o sea cuatro veces m\u00e1s (ver recuadro). Sin embargo, estos gobiernos se tomaron en serio los derechos humanos, pasaron a retiro a una parte de la c\u00fapula policial por corrupci\u00f3n y se empe\u00f1aron en no reprimir, basados en lo que el CELS denomina como \u201ccontrol pol\u00edtico\u201d de las fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p><strong>Extractivismo y violencia<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, se produce un retroceso que abarca toda la \u00faltima d\u00e9cada. Una situaci\u00f3n semejante, no puede ser atribuida a cuestiones coyunturales, la mala gesti\u00f3n de un ministro o un repliegue ocasional del control estatal hacia los uniformados. Encuentro tres razones de peso para explicar esta involuci\u00f3n, que trascienden la Argentina y, con matices y diferencias en cada lugar, son aplicables a toda la regi\u00f3n. La primera es el modelo econ\u00f3mico-social, la segunda la autonom\u00eda de los aparatos represivos y la tercera el temor ante la protesta de los sectores populares.<\/p>\n<p>El per\u00edodo en que vivimos ha sido definido como una econom\u00eda de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n o despojo que, de modo natural, se apoya en la violencia institucional y no institucional. El robo a las personas y a la naturaleza s\u00f3lo se puede hacer por la violencia. El objetivo es la desaparici\u00f3n de pueblos enteros para apropiarse de la naturaleza, para convertirla en mercanc\u00edas, como ha sido denunciado por el Subcomandante Insurgente Marcos en su texto \u201cCuarta guerra mundial\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa Cuarta Guerra Mundial est\u00e1 destruyendo a la humanidad en la medida en que la globalizaci\u00f3n es una universalizaci\u00f3n del mercado, y todo lo humano que se oponga a la l\u00f3gica del mercado es un enemigo y debe ser destruido. En este sentido todos somos el enemigo a vencer: ind\u00edgenas, no ind\u00edgenas, observadores de los derechos humanos, maestros, intelectuales, artistas\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que sucede con la acumulaci\u00f3n por despojo en las zonas urbanas y de clases medias, donde asume la forma de privatizaciones, para los sectores sociales donde nunca oper\u00f3 la inclusi\u00f3n ni se beneficiaron con el \u201cbienestar\u201d, el modelo extractivo funciona para conquistar territorios, destruir enemigos y administrar los espacios conquistados subordin\u00e1ndolos al capital. Ind\u00edgenas, negros y mestizos, campesinos sin tierra, mujeres pobres, desocupados, trabajadores informales y ni\u00f1os de las periferias urbanas, sufren este tipo de despojo.<\/p>\n<p>En la Am\u00e9rica Latina india\/negra\/mestiza, hist\u00f3ricamente el principal modo de disciplinamiento no fueron el pan\u00f3ptico ni los <em>satanic mill<\/em>, sino la masacre o la amenaza de masacre (l\u00e9ase exterminio), tanto en la colonia como en el per\u00edodo republicano, en dictaduras o en democracias, hasta el d\u00eda de hoy. La organizaci\u00f3n Maes de Maio, creada por las madres de los 500 asesinados por los aparatos represivos en S\u00e3o Paulo en mayo de 2006, se\u00f1ala que entre 1990 y 2012 se produjeron 25 masacres contra habitantes de <em>favelas<\/em>, o sea j\u00f3venes\/negros\/pobres.<\/p>\n<p>Esta realidad tiene que ver con el modelo extractivo, pero tambi\u00e9n con el tipo de Estado que se ha construido en la regi\u00f3n. El Estado-naci\u00f3n latinoamericano tiene una genealog\u00eda diferente a la europea, como nos recuerda An\u00edbal Quijano. Aqu\u00ed no se registr\u00f3 la democratizaci\u00f3n de una sociedad que pueda expresarse en un Estado democr\u00e1tico; las relaciones sociales se fijaron sobre la colonialidad del poder establecida sobre la idea de raza, convertida en el factor b\u00e1sico de la construcci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n, como viene se\u00f1alando An\u00edbal Quijano.<\/p>\n<p>El actual modelo productivo agudiza el hecho colonial: la divisi\u00f3n de nuestros pa\u00edses en \u201czonas del ser\u201d y \u201czonas del no-ser\u201d. En las segundas la vida de las personas no cuenta, la represi\u00f3n no es ocasional sino la norma y para hacer valer sus derechos no pueden acudir a una instituci\u00f3n estatal, sino levantarse, rebelarse, como lo muestra claramente lo sucedido en M\u00e9xico luego de la desaparici\u00f3n de 43 normalistas en Ayotzinapa.<\/p>\n<p><strong>Un Estado de polic\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Hay algo m\u00e1s, que no suele tenerse en cuenta. El tipo de Estado adecuado a esta \u201ccuarta guerra mundial\u201d, es un Estado d\u00e9bil frente a las transnacionales y un Estado fuerte frente a los sectores populares. En paralelo hay una degradaci\u00f3n del Estado: no incluye sino que ofrece pol\u00edticas sociales; las polic\u00edas se han autonomizado del Estado pero son funcionales a un Estado m\u00ednimo ante el capital y m\u00e1ximo ante la protesta social.<\/p>\n<p>En Argentina hubo una huelga policial en la provincia de C\u00f3rdoba, en diciembre de 2013. Los polic\u00edas se acuartelaron, dejaron las calles vac\u00edas donde la violencia delictiva provoc\u00f3 desbordes violentos contra los vecinos ya que la fuerza policial \u201cliber\u00f3 zonas para que se produjeran saqueos en diferentes barrios de la capital\u201d. Seg\u00fan el CELS, lo sucedido en C\u00f3rdoba fue \u201cuna amenaza a la gobernabilidad\u201d.<\/p>\n<p>La Correpi asegura que son \u201casonadas policiales\u201d con un \u201ccar\u00e1cter eminentemente mafioso, como lo pretendidos \u00b4saqueos\u00b4 paralelos a los acuartelamientos\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Salvo excepciones, los gobiernos ceden a las huelgas policiales para no verse desestabilizados. En algunos casos son pedidos de aumento salarial, que habitualmente son rechazados cuando los formulan los sindicatos del sector p\u00fablico. En otros, como sucedi\u00f3 en la ciudad de Olavarr\u00eda en la provincia de Buenos Aires, presionan para impedir que la justicia se pronuncie contra polic\u00edas que cometieron abusos y asesinatos.<\/p>\n<p>La falta de control pol\u00edtico sobre las polic\u00edas, es un problema estructural que lleva a que \u201clas fuerzas de seguridad se autonomicen y sostengan pr\u00e1cticas discriminatorias y violatorias de derechos\u201d, como sostiene el CELS en su documento.<\/p>\n<p><strong>Lucha social y autonom\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Hay una relaci\u00f3n estrecha entre represi\u00f3n y los ciclos de protesta. Para la Correpi, es una \u201crepresi\u00f3n preventiva\u201d, dirigida siempre a los m\u00e1s pobres que suelen ser los que m\u00e1s necesitan hacer valer sus derechos. El CELS destaca \u201cun grave retroceso en los modos de gesti\u00f3n pol\u00edtica del conflicto social\u201d a ra\u00edz de la actuaci\u00f3n policial en la ocupaci\u00f3n del barrio Papa Francisco, una toma de 700 familias en la periferia de Buenos Aires.<\/p>\n<p>El primer salto represivo en Argentina se produjo en 1989, cuando arreciaron luchas sociales en el marco de la hiperinflaci\u00f3n. El segundo fue a ra\u00edz del ciclo piquetero contra los efectos de la desindustrializaci\u00f3n y en particular luego del levantamiento del 19 y 20 diciembre de 2001. El salto represivo nunca retrocedi\u00f3 a los niveles anteriores.<\/p>\n<p>En el caso mencionado del barrio Papa Francisco, el CELS asegura que la polic\u00eda y el poder judicial criminalizaron a los referentes al prohibirles ingresar al barrio, \u201cmedida que debilit\u00f3 la organizaci\u00f3n comunitaria y favoreci\u00f3 la permanencia de bandas criminales\u201d. En este punto vale resaltar que las fuerzas represivas establecen alianzas t\u00e1citas con el crimen organizado, en contra de los movimientos populares.<\/p>\n<p>De ese modo arribamos a lo que un trabajo realizado por militantes de la Universidad de C\u00f3rdoba, denomina como un <em>Estado de Polic\u00eda,<\/em> formalmente legal, pero dedicado a generar excepciones como criterio de gobierno y mantener a raya a las \u201cclases peligrosas\u201d. Se trata de una vasta gama de intervenciones que van desde las pol\u00edticas de responsabilidad social empresarial \u2013que avalan la evasi\u00f3n impositiva- hasta la intervenci\u00f3n policial\/militar dirigidas al control territorial armado, donde el cuerpo policial es encargado de administrar y gestionar cosas y cuerpos de modo exclusivo y excluyente<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, ampliaci\u00f3n formal de derechos pero, de modo simult\u00e1neo, intensificaci\u00f3n de la represi\u00f3n. Lo que est\u00e1 en debate, es hasta qu\u00e9 punto se puede confiar en los estados como guardianes de los derechos. Este fue el debate planteado durante el XI Foro de Derechos Humanos realizado en la Universidad Iberoamericana de Puebla, entre el 14 y el 17 de octubre.<\/p>\n<p>Diversos colectivos y analistas destacaron la importancia de la autonom\u00eda como forma de autoprotecci\u00f3n, ya que se constat\u00f3 que no se pueden tener derechos sin poder para hacerlos respetar. La autonom\u00eda es el camino para recuperar los poderes populares que fueron escamoteados por un \u201cEstado de derecho\u201d que, en los hechos, o no funciona o lo hace en contra de los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>En ese encuentro, el padre Solalinde relat\u00f3 c\u00f3mo trabajan para proteger a los migrantes centroamericanos, uno de los colectivos m\u00e1s desprotegidos en su paso por M\u00e9xico. La creaci\u00f3n de albergues y de asesor\u00edas juega un papel en este proceso de autoprotecci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>Las mujeres de Fundem (Fuerza Unida por Nuestros Desaparecidos en M\u00e9xico) que recibieron el Premio Tata Vasco por la defensa de los derechos humanos, mostraron dos hechos innegables: que bajo estos reg\u00edmenes cualquier persona puede ser desaparecida o violentada y que la protecci\u00f3n, b\u00fasqueda y denuncia no pueden esperar por las instituciones sino deben ser realizadas por los propios afectados.<\/p>\n<p>El abogado chileno Roberto Garret\u00f3n, quien se desempe\u00f1\u00f3 en la Vicar\u00eda de la Solidaridad bajo la dictadura de Pinochet, record\u00f3 que incluso bajo la m\u00e1s feroz represi\u00f3n, fue posible disminuir el impacto represivo, tanto de la represi\u00f3n directa como de sus consecuencias en las v\u00edctimas. Algo similar puede decirse de la experiencia de Madres de Plaza de Mayo en Argentina.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de esas experiencias y pr\u00e1cticas de solidaridad y apoyo mutuo, aut\u00f3nomas respecto al r\u00e9gimen en cada momento, pueden ser vitales para la defensa de la vida. Si nos guiamos por la experiencia del pasado, pueden volver a ser peque\u00f1os muros contra la impunidad y la represi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.cels.org.ar\/\">http:\/\/www.cels.org.ar\/<\/a> 30 de agosto de 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ver <a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/primera-causa\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/primera-causa\/<\/a> 25 de setiembre de 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ver <a href=\"http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/2012\/02\/httpwww.html\">http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/2012\/02\/httpwww.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ver Informe Anual en Bolet\u00edn Informativo N\u00b0 705 en <a href=\"http:\/\/correpi.lahaine.org\/?p=1240\">http:\/\/correpi.lahaine.org\/?p=1240<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <a href=\"http:\/\/palabra.ezln.org.mx\/comunicados\/2003\/2003_02_b.htm\">http:\/\/palabra.ezln.org.mx\/comunicados\/2003\/2003_02_b.htm<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Declaraci\u00f3n de Correpi, 9 de diciembre de 2013.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mar\u00eda Ferrero y Sergio Job (2011) \u201cCiudades made in Manhattan\u201d, en N\u00fa\u00f1ez, Ana y Ciuffolini, Mar\u00eda (comp.) <em>Pol\u00edtica y territorialidad en tres ciudades argentinas<\/em>, Bueno Aires, El Colectivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ampliaci\u00f3n de derechos que se registra en casi todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, es desafiada por el crecimiento de la represi\u00f3n policial e institucional. 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