{"id":13356,"date":"2014-11-01T20:59:07","date_gmt":"2014-11-02T01:59:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=13356"},"modified":"2014-11-12T23:40:32","modified_gmt":"2014-11-13T04:40:32","slug":"brasil-redd-sigue-la-ruta-del-colonialismo-en-tierras-de-los-guerreros-pataxo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/brasil-redd-sigue-la-ruta-del-colonialismo-en-tierras-de-los-guerreros-pataxo\/","title":{"rendered":"Brasil: REDD sigue la ruta del colonialismo en tierras de los guerreros Patax\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-51.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-13361\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-51-300x200.jpg\" alt=\"Pueblo-Pataxo-1-5\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-51-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-51-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong>Tiempo del cono sur, el reloj marca las 5 de la ma\u00f1ana, 13 de octubre del 2014. Los ind\u00edgenas Patax\u00f3 del extremo sur del estado de Bah\u00eda, nordeste de Brasil, forman tres barricadas en la carretera BR101 de la regi\u00f3n de Monte Pascoal, ciudad de Itamaraju, una de las v\u00edas principales que conectan el norte y el sur de este pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con ramas, palos y llantas viejas han cerrado la carretera que pasa a la orilla de su territorio. Cientos de camiones que transportan mercanc\u00edas de empresas transnacionales se han detenido. La polic\u00eda no tarda en llegar. Los ind\u00edgenas est\u00e1n atentos a una posible represi\u00f3n. Algunos pintan sus cuerpos con una mezcla de colores entre el amarillo, el rojo y el negro, colores con los cuales anunciaban la guerra sus abuelos. Otros mas contrastan con el color blanco, se\u00f1al de paz. Colores indelebles en la piel de los ind\u00edgenas, sobrevivientes de una guerra desigual que ha durado mas de cinco siglos.<\/p>\n<p>Hay un clima de tensi\u00f3n por la presencia de la Polic\u00eda Federal, aunque no es sorpresa para los Patax\u00f3s. Ellos han vivido desde siempre el rechazo por parte de los ganaderos, empresarios y gente que vive en las ciudades mas pr\u00f3ximas al Monte Pascoal, una de las \u00e1reas mas ricas en fauna y flora del mundo. Ah\u00ed est\u00e1n los pocos trechos que restan de la Mata Atl\u00e1ntica &#8211; formaci\u00f3n vegetal neotropical, presente en\u00a0Brasil, Paraguay y Argentina. La tensi\u00f3n social sobre los ind\u00edgenas se pudo sentir el d\u00eda del cierre de la carretera. Al caminar por las calles, no faltaron los comentarios peyorativos de la gente que expresaban palabras como, &#8220;Estos indios van a robar todas nuestras tierras&#8221;.<\/p>\n<p>\u201cA partir del a\u00f1o 2010 los ind\u00edgenas intensificaron las retomadas de sus tierras en un proceso de autodemarcaci\u00f3n\u201d, explica al Programa de las Am\u00e9ricas Domingos Andrade, del Centro Missionario Indigenista (CIMI). Hasta hoy los ind\u00edgenas poseen 8627 hect\u00e1reas de tierra, homologadas en la d\u00e9cada de 1990. Pero la parte mas grande de este territorio es arena y no es apta para la agricultura. \u201cLa Fundaci\u00f3n Nacional del Indio (FUNAI) ya realiz\u00f3 un estudio que comprueba que estas tierras son ind\u00edgenas, pero el gobierno no ha homologado estas tierras. Es una pol\u00edtica de gobierno de no demarcar los territorios ind\u00edgenas por presi\u00f3n de sectores del agronegocio\u201d, sostiene Andrade.<\/p>\n<p>Nomacaxhi Patax\u00f3 explica al Programa de las Americas que el pueblo Patax\u00f3 est\u00e1 luchando por la demarcaci\u00f3n de su territorio. \u201cQueremos nuestras tierras para que puedan vivir nuestros hijos y para conservar nuestra cultura. El gobierno junto con las empresas han destruido la naturaleza con sus pol\u00edticas de desarrollo\u201d, afirma el ind\u00edgena que vive en la aldea Boca da Mata \u2013 Entrada del Bosque.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-13364\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-2-300x200.jpg\" alt=\"Pueblo-Pataxo-1-2\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-2-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Lo que Nomacaxchi no sabe es que a pocos kil\u00f3metros de ah\u00ed, sus parientes de la aldea Boca da Mata est\u00e1n trabajando en un proyecto que representa otra forma de mercantilizar y explotar los bosques, una amenaza no tan perceptible como las grandes obras de infraestructura o como la deforestacion para la creaci\u00f3n de ganado, por ejemplo. Se trata del proyecto Monte Pascoal de compensaci\u00f3n de carbono. Cuando preguntamos al Patax\u00f3 sobre la existencia del proyecto en la regi\u00f3n, afirm\u00f3, &#8220;Existen trabajos de reforestaci\u00f3n hecho por los ind\u00edgenas con dinero del gobierno federal, pero desconocemos la venta de bonos de carbono&#8221;.<\/p>\n<p>Estos mecanismos manejan una concepci\u00f3n del bosque muy distinta a la concepci\u00f3n ind\u00edgena. El ind\u00edgena conoce el tiempo de la naturaleza y sabe comunicarse con ella. El tiempo de la conservaci\u00f3n para la acumulaci\u00f3n de carbono es otro, pensado por las grandes corporaciones del mundo, quienes ahora apuestan la naturaleza en las principales bolsas de valores, como Wall Street o la bolsa de Londres. Son ellos quienes planean las formas de calcular y de dar precio a la biodiversidad y, a pesar de actuar en en silencio, los expulsados o refugiados en nombre de la conservaci\u00f3n va avanzando en el mundo y son, principalmente, pueblos nativos los afectados.<\/p>\n<p><strong>Los bonos de carbono, permisos de contaminaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>A escasos d\u00edas de la Conferencia de las Partes (<a href=\"http:\/\/www.cop20lima.org\/\">Cop 20<\/a>) sobre el Cambio Clim\u00e1tico, donde los gobiernos del mundo continuaran discutiendo el tema y sus soluciones, programada en Per\u00fa en el mes de diciembre de este a\u00f1o 2014, el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (MMBT), con presencia en 40 pa\u00edses, se prepara para presentar las fallas y deficiencias que ha implicado el programa REDD y REDD+. Brasil ha sido uno de sus principales campos de investigaci\u00f3n, ya que este pa\u00eds encierra el mayor bosque tropical continuo del mundo y alberga alrededor del 20% de las especies vegetales y animales a nivel mundial.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2007 en la COP 11, realizada en Montreal, se consider\u00f3 como prioridad el cambio clim\u00e1tico, por tanto, se plante\u00f3 la necesidad de reducir las emisiones de CO2 con un plan llamado &#8220;Reducci\u00f3n de Emisiones por Deforestaci\u00f3n y Degradaci\u00f3n Forestal&#8221;, mejor conocido por sus siglas en ingl\u00e9s como REDD.<\/p>\n<p>REDD es la plataforma de un nuevo mercado que vende bonos de carbono a las empresas del mundo que contaminan con di\u00f3xido de carbono (Co2). Estos bonos son esencialmente permisos de contaminaci\u00f3n, porque permitan que las empresas contaminantes siguen con sus emisiones da\u00f1inas. Con el Protocolo de Kyoto, se puso un tope a las emisiones de Co2 a las empresas y pa\u00edses signatarios, no obstante, tienen la posibilidad de seguir contaminando si invierten en lo que se denomina como Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) -como los controvertidos parques e\u00f3licos o las presas hidroel\u00e9ctricas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-13360\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-4-300x200.jpg\" alt=\"Pueblo-Pataxo-1-4\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-4-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Otra opci\u00f3n que tienen es comprar bonos de carbono a las empresas que est\u00e1n invirtiendo en programas de conservaci\u00f3n o reforestaci\u00f3n, como el Programa REDD. Pero para negociar este tipo de bonos es necesario contar con bosques intactos, ya que los arboles se alimentan de Co2 que capturan de la atmosfera y transforman en oxigeno. De esta forma, el permiso de contaminaci\u00f3n que adquieren las industrias consiste en pagar para que en otra parte del mundo se deje de derrumbar los bosques y para plantar mas. Buscan compensar el carbono emitido por procesos de producci\u00f3n de las grandes industrias, o por la agricultura y el ganado que hacen parte del agronegocio de grandes corporaciones.<\/p>\n<p>\u201cSe especula con el precio de estos bonos de carbono en la bolsa de valores ya que tiende a aumentar cuando la contaminacion aumenta y los bosques no son suficientes para absorber el Co2 emitido por las industria\u201d, sostiene Winne Overbeek del MMBT.<\/p>\n<p>Existen dos tipos de mercados de carbono: los de cumplimiento regulado y los voluntarios. El mercado regulado es el que utilizan las empresas y gobiernos que, por ley, tienen que declarar sus emisiones de Gas de Efecto Invernadero (GDI). El segundo es el Mercado Voluntario, que comprende a todas las transacciones de cr\u00e9ditos de carbono que no est\u00e1n regidas por una obligaci\u00f3n regulatoria de cumplir con una meta de reducci\u00f3n de emisiones, como es el caso de Brasil.<\/p>\n<p>El sector privado puede comprar los cr\u00e9ditos de carbono directamente de los proyectos de las empresas o de los fondos de carbono como el <a href=\"http:\/\/www.bancomundial.org\/es\/news\/feature\/2013\/11\/20\/biocarbon-fund-initiative-promote-sustainable-forest-landscapes\">Fondo de Biocarbono del Banco Mundial<\/a>, que representa un conjunto de capitales de Noruega, Estado Unidos y el Reino Unido, quienes han movilizado financiamiento para actividades que almacenan emisiones de carbono en sistemas forestales y agr\u00edcolas, como la nueva iniciativa donde se han destinado 280 millones de d\u00f3lares para lo que se denomina como \u201cPaisajes Forestales Sostenibles\u201d, que tiene como principal objetivo, respaldar al sector productivo de la ganader\u00eda y la denominada agricultura inteligente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>REDD, nueva forma de colonialismo<\/strong><\/p>\n<p>El Monte Pascoal es un peque\u00f1o accidente geogr\u00e1fico, con altitud de 536 metros, ubicado en las afueras de la ciudad de Itamaraju, municipio en el estado de Bah\u00eda, en Brasil. El monte fue la primera porci\u00f3n de tierra vista por Pedro \u00c1lvares Cabral en abril de 1500, cuando los portugueses llegar\u00f3n a tierras brasile\u00f1as. Para la historiograf\u00eda oficial, la colina es un hito en el &#8220;descubrimiento&#8221; de Brasil. Para el pueblo Patax\u00f3, quienes han habitatado este lugar por cientos de generaciones atr\u00e1s, fue el comienzo de la destruccion de su territorio.<\/p>\n<p>Nomacaxhi Patax\u00f3 afirma que en este territorio naci\u00f3 la cultura Patax\u00f3. \u201cNuestros abuelos vivieron desde siempre aqu\u00ed y son ellos quienes nos ense\u00f1aron a convivir con el bosque, porque es nuestra casa y porque de ah\u00ed comemos. Estamos aqu\u00ed desde antes de la llegada de los portugueses.\u201d<\/p>\n<p>Si los primeros vientos de la colonizaci\u00f3n europea en Brasil llegaron justo por esta regi\u00f3n, ahora en este mismo territorio de los Patax\u00f3, en el Monte Pascoal, llega una nueva forma de colonizaci\u00f3n con el proyecto REDD. El proyecto de compensaci\u00f3n forestal se ha vendido como un proyecto piloto para la financiaci\u00f3n de la restauraci\u00f3n de bosques &#8220;degradados&#8221; a trav\u00e9s de la venta de cr\u00e9ditos de carbono.<\/p>\n<p>El MMBT lanz\u00f3 una primera denuncia en un <a href=\"http:\/\/wrm.org.uy\/pt\/livros-e-relatorios\/a-iniciativa-carbono-comunidade-e-biodiversidade-no-corredor-ecologico-monte-pascoal-pau-brasil-outro-fracasso-da-compensacao-de-carbono\/\">estudio<\/a>, que realiz\u00f3 en el a\u00f1o 2013, sobre el impacto y la evoluci\u00f3n del proyecto en la regi\u00f3n, realizado por Jutta Kill. Seg\u00fan el informe de MMBT, las grandes ONG conservacionistas internacionales y grupos regionales de conservaci\u00f3n han promovido la iniciativa de corredores ecol\u00f3gicos en el Bosque Atl\u00e1ntico, originalmente propuestas por el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil y apoyados por el Banco Mundial. El objetivo es crear un corredor ecol\u00f3gico entre los parques Monte Pascoal y Pau Brasil, a 60 km de distancia el uno del otro, formando el Corredor Ecol\u00f3gico del Monte Pascoal-Pau Brasil.<\/p>\n<p>Las gigantes ONGs de conservaci\u00f3n como Conservaci\u00f3n Internacional (CI) y The Nature Conservancy (TNC) tambi\u00e9n participaron en la redacci\u00f3n del proyecto de conservaci\u00f3n en esta etapa y proporcion\u00f3 fondos para parte de la iniciativa. Tambi\u00e9n fueron recibidas contribuciones financieras de las empresas de plantaci\u00f3n de eucalipto, Veracel y Aracruz, facilitadas por el grupo IBIO, que tiene v\u00ednculos estrechos con Veracel, que posee m\u00e1s de 100 mil hect\u00e1reas de \u00e1rboles de eucalipto plantados en el Extremo Sur de Bahia. Durante la d\u00e9cada de 1990 se suspendieron actividades de la empresa Veracel debido a su implicaci\u00f3n en la deforestaci\u00f3n.<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-13365\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-3-300x200.jpg\" alt=\"Pueblo-Pataxo-1-3\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-3-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>TNC, de acuerdo con el estudio, ha propuesto la inclusi\u00f3n de un componente de compensaci\u00f3n de carbono de aproximadamente 1.000 hect\u00e1reas en la iniciativa de conservaci\u00f3n de 24.000 hect\u00e1reas. En 2008, 17 hect\u00e1reas fueron restauradas como parte de un contrato de compensaci\u00f3n de carbono con Kraft Foods, una compa\u00f1\u00eda global de alimentos y socio corporativo de CI. En 2009, se firm\u00f3 un contrato de carbono por 30 a\u00f1os con Natura Cosm\u00e9ticos, para la restauraci\u00f3n de 250 hect\u00e1reas de &#8220;tierras degradadas&#8221;, lo que almacenar\u00eda 316 toneladas de CO2.<\/p>\n<p>En 2010, el proyecto de compensaci\u00f3n fue anunciado como el primer proyecto de restauraci\u00f3n forestal en Brasil por haber recibido una certificaci\u00f3n clim\u00e1tica, Comunidad y Biodiversidad (CCB). Este est\u00e1ndar es utilizado por muchos proyectos REDD y otros de compensaci\u00f3n de carbono forestal como evidencia de los beneficios sociales y ambientales que el proyecto se supone que debe proporcionar. El proyecto de Restauraci\u00f3n Forestal Monte Pascoal recibi\u00f3 un premio especial, el Nivel Oro de la CCB, que tiene por objetivo indicar que el proyecto ofrece otros beneficios sociales, m\u00e1s all\u00e1 de los requisitos m\u00ednimos de certificaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Que es lo que queda para las comunidades?<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los objetivos de este proyecto es proporcionar &#8220;valiosas habilidades t\u00e9cnicas, el empleo y los ingresos a las comunidades locales&#8221;, siendo que por lo menos tres aldeas patax\u00f3 han sido involucradas en el proyecto de reforestaci\u00f3n. Cooplantar, cooperativa local, creada con el objetivo de llevar a cabo la reforestaci\u00f3n, plantaci\u00f3n de \u00e1rboles y trabajos de mantenimiento para el proyecto Monte Pascoal, cumple un papel importante en la justificaci\u00f3n de la expedici\u00f3n de la certificaci\u00f3n CCB Nivel Oro, dice el informe.<\/p>\n<p>Sin embargo, el estudio del MMBT concluye, &#8220;Si bien la iniciativa sin duda ha proporcionado un poco de entrenamiento y habilidades en la siembra y mantenimiento de \u00e1rboles y, en un principio, algo de empleo e ingresos, muchos miembros de la cooperativa estaban desempleadas en el momento de la investigaci\u00f3n de este informe [en 2013], otros hab\u00edan comenzado a ocupar puestos de trabajo como jornaleros en haciendas ganaderas, plantaciones de caf\u00e9 o pimienta de cayena, o en la industria del turismo\u201d.<\/p>\n<p>Otro problema encontrado por el estudio se refiere a la falta de comprensi\u00f3n de la comunidad local involucrada en el proyecto en relaci\u00f3n con la asignaci\u00f3n de los bosques para almacenar bonos de carbono, su comercializaci\u00f3n y qui\u00e9n sale ganando con este mercado.<\/p>\n<p>El proyecto Monte Pascoal de compensaci\u00f3n de carbono ligado al contrato de carbono de 250 hect\u00e1reas con Natura Cosm\u00e9ticos, de acuerdo a la informaci\u00f3n recabada, se encuentra actualmente en &#8220;fase de espera.\u201d Hasta el cierre del informe, se hab\u00edan restablecido s\u00f3lo 56 hect\u00e1reas de las 250 contratadas.<\/p>\n<p>El proyecto, seg\u00fan MMBT, entr\u00f3 en dificultades cuando el C\u00f3digo Forestal del pa\u00eds se modific\u00f3 en 2012, reduciendo las obligaciones de los propietarios de tierras privadas para restaurar. Como resultado, los propietarios perdieron el inter\u00e9s en ofrecer sus tierras para restaurar el proyecto de compensaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Brasil en REDD<\/strong><\/p>\n<p>Brasil es tambi\u00e9n uno de los campos de estudio de la iniciativa <a href=\"http:\/\/reddx-es.forest-trends.org\/sobre_nosotros\/\">REDDX<\/a>, que ha realizado diversas investigaciones en materia de financiamiento para la conservaci\u00f3n de bosques, la inversi\u00f3n y el comercio de productos forestales sostenibles. De acuerdo con los datos deREDDX, entre 2009 y 2011 hubo un flujo de financiamiento para proyectos REDD en el Brasil en el orden de $598,604,833 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>El estudio coloca de forma general a los personajes mas relevantes que estructuran este flujo, donde posiciona a los donantes como el Banco Mundial (BM), Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente,\u00a0PNUMA, denominadas Instituciones Multilaterales. Agencias gubernamentales a trav\u00e9s de los cuales se canalizan los recursos, como el caso de Alemania que utiliza al banco\u00a0alem\u00e1n\u00a0gubernamental\u00a0de\u00a0desarrollo\u00a0KFW, Agencia de Cooperaci\u00f3n Internacional Alemana-GIZ, Noruega, Reino Unido-FCO, EEUU-USAID y fundaciones privada como Moore, Ford, Packard, Climate Works, Petrobras, entre otros.<\/p>\n<p>&#8220;La mayor parte del dinero, por lo que logramos mapear, va para empresas de consultor\u00eda que hacen el inventario de carbono do los bosques y hacen el monitoramiento del carbono. La menor parte va para las comunidades. Se promete muchas cosas en nombre del desarrollo sustentable, pero la experiencia es que no se cumple nada, los ind\u00edgenas que no son expulsados, terminan siendo trabajadores de este nuevo mercado&#8221;, afirma Overbeek.<\/p>\n<p>De acuerdo el miembro del MMBT, aun hay poca informaci\u00f3n de c\u00f3mo funciona la articulaci\u00f3n entre los distintos actores para la implementaci\u00f3n de los proyectos y, principalmente, sus resultados. La iniciativa REDDX tambi\u00e9n externa en su sitio web la falta de claridad en torno a estos proyectos. &#8220;A pesar de los compromisos financieros de alto nivel (multilaterales, bilaterales o del gobierno), sigue siendo limitada la informaci\u00f3n sobre exactamente cuanto dinero est\u00e1 en realidad fluyendo a los pa\u00edses, los tipos de actividades REDD+ financiados durante este per\u00edodo de inicio r\u00e1pido y las organizaciones realmente gestionando e implementando estas actividades&#8221;.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-13367\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-300x200.jpg\" alt=\"Pueblo-Pataxo-1\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Pueblo-Pataxo-1-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u201cEstamos en una fase de transici\u00f3n desde que fue lanzada la idea de REDD. Calculamos que existen entre 200 y 300 proyectos en todo el mundo. Son proyectos piloto todav\u00eda. Estamos observando un esfuerzo tanto de gobiernos, empresas y grandes ONGs conservacionistas de invertir cada vez mas en este tipo de proyectos en diversos pa\u00edses\u201d, afirma Overbeek y pone como ejemplo a Mozambique. &#8220;Ya estan loteando 60% del territorio nacional para este tipo de proyecto. El estado do Acre, norte de Brasil, tambi\u00e9n se esta organizando para que todo el territorio se transforme en \u00e1rea de negociaci\u00f3n de servicios ambientales, inclusive creando la legislaci\u00f3n espec\u00edficamente para eso&#8221;.<\/p>\n<p>Una cosa es cierta, asegura el miembro del MMBT, la apuesta de los gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales es aumentar las inversiones en estos proyectos lucrativos a partir de los bosques que aun existen en el mundo. \u201cVan a continuar ganando dinero de la misma forma en la que siempre lo han hecho, explotando la naturaleza y, por otra parte, continuar con el proceso de acumulaci\u00f3n con estos mecanismos denominados servicios ecosist\u00e9micos. La previsi\u00f3n es tener el control total sobre las \u00e1reas de bosque, incluyendo las \u00e1reas protegidas, los parques Nacionales, Parques para la paz, entre otros conceptos que ellos utilizan.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Criminalizaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas <\/strong><\/p>\n<p>Lo que el MMBT ha observado en todo el mundo es un proceso de criminalizaci\u00f3n de los pueblos y comunidades ind\u00edgenas que habitan los bosques. \u201cEl uso de los bosques por los pueblos tradicionales aparecen en los estudios preparatorios de los proyectos REDD en todo el mundo como motivo n\u00famero uno de deforestaci\u00f3n, superando los niveles que han provocado las grandes empresas &#8220;, afirma Overbeek.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las organizaciones como WWF, CI, TNC, respaldadas por la ONU, actuan en el sentido de estimular el decreto de \u00e1reas de conservaci\u00f3n, asi los pueblos nativos pierden su autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n sobre su territorio. &#8220;Estas organizaciones son las que han estimulado las pol\u00edticas junto con los gobiernos de crear los parques nacionales. Son estas ONGs que administran estos proyectos y son ellas quienes acaban siendo las principales accionistas de este mercado\u201d, sotiene el investigador del MMBT.<\/p>\n<p>Juta Kill afirma que \u201cConservaci\u00f3n Internacional (CI), por ejemplo, ha reunido mas de 3,000 millones de d\u00f3lares prometiendo salvar lugares valiosos. Adem\u00e1s de la conservaci\u00f3n de la tierra se ha ocupado de la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo, la explotaci\u00f3n de madera y el desarrollo. BP, Chevron, Exxon Mobil y Shell est\u00e1n representadas en su comit\u00e9 empresarial.\u201d<\/p>\n<p>Los pueblos ind\u00edgenas durante mucho tiempo usaron el m\u00e9todo de cultivo mejor conocido como\u00a0agricultura itinerante,\u00a0migratoria\u00a0o\u00a0n\u00f3mada, o de roza, tumba y quema, una agricultura de subsistencia practicada en regiones vastas y de vegetaci\u00f3n\u00a0de bosque o selva tropical. Los ind\u00edgenas abr\u00edan claros en la vegetaci\u00f3n, quemaban los \u00e1rboles, para que las cenizas se pudiera integrar al suelo. \u201cEste ha sido el motivo por lo cual se les criminaliza. Nosotros como MMBT hemos luchado mucho para denunciar esta concepci\u00f3n conservacionista. Tenemos bosques porque ha habido gente que ha conservado los bosque y estos son los pueblos ind\u00edgenas, pero las ONG los han considerado enemigos de la conservaci\u00f3n y justifican en nombre del conservacionismo que sean expulsados.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Overbeek no duda en enfatizar que la principal causa del cambio clim\u00e1tico ha sido y es, por la quema de los combustibles f\u00f3siles, presentes en todos los encadenamientos de producci\u00f3n de mercanc\u00edas. \u201cLa deforestaci\u00f3n esta siendo utilizado para desviar la atenci\u00f3n de la causa real del problema, ya que la deforestaci\u00f3n es responsable del 15% de la emisi\u00f3n de carbono y de tras de esta deforestaci\u00f3n esta la agroindustria, el sector inmobiliario, la ganader\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Por d\u00e9cadas se le llam\u00f3 \u201cfallas de mercado\u201d o \u201cexternalidades negativas\u201d a los procesos de destrucci\u00f3n que provoc\u00f3 el extractivismo y las diferentes fases del proceso de producci\u00f3n de mercanc\u00edas. \u201cEl mercado de carbono y principalmente el programa REDD surgen en un contexto de crisis econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica que son parte de una misma y que no buscan enfrentar, como ellos argumentan, las causas de este problema, sino mas bien es una oportunidad para continuar lucrando&#8221;, sostiene Overbeek.<\/p>\n<p><strong>Sin respuesta<\/strong><\/p>\n<p>La Conservaci\u00f3n Internacional (CI) y The Nature Conservancy (TNC) fueron procuradas por el Programa de las Am\u00e9ricas para esclarecer cuestiones como: la implantaci\u00f3n del proyecto de captura de carbono del Corredor Monte Pascoal-Pau Brasil, sobre como act\u00faan en tierras brasile\u00f1as, como trabajan con los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n de Monte Pascoal, qui\u00e9n sale ganando con el proyecto REDD y si los ind\u00edgenas podr\u00e1n utilizar los bosques que est\u00e1n reforestando, ya que son \u00e1reas de preservaci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>Coincidentemente las dos organizaciones internacionales, intermediadas por sus departamentos de prensa en Brasil, no contestaron a la solicitud de entrevista argumentando que no ten\u00edan tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ind\u00edgenas Patax\u00f3 del extremo sur del estado de Bah\u00eda, nordeste de Brasil, forman tres barricadas en la carretera BR101 de la regi\u00f3n de Monte Pascoal, ciudad de Itamaraju. \u201cQueremos nuestras tierras para que puedan vivir nuestros hijos y para conservar nuestra cultura. El gobierno junto con las empresas han destruido la naturaleza con sus pol\u00edticas de desarrollo\u201d, afirma Nomacaxhi Patax\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"author":364,"featured_media":13361,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4912,4915],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-13356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientos-sociales","category-tierra","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/364"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13356"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13356\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13370,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13356\/revisions\/13370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13356"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=13356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}