{"id":13459,"date":"2014-11-13T00:15:40","date_gmt":"2014-11-13T05:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=13459"},"modified":"2014-12-12T11:33:47","modified_gmt":"2014-12-12T16:33:47","slug":"juventud-bajo-ataque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/juventud-bajo-ataque\/","title":{"rendered":"Juventud Bajo Ataque"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_01221.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-13461\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_01221-300x225.jpg\" alt=\"IMG_0122\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_01221-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_01221-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong>Desde el inicio de la guerra contra el narco, lanzada por Felipe Calder\u00f3n en diciembre de 2006, se ha visto un n\u00famero alarmante de v\u00edctimas j\u00f3venes en un contexto de casi total impunidad. Los recientes casos de las masacres de Ayotzinapa y Tlatlaya, que juntos representan la muerte o desaparici\u00f3n de 70 j\u00f3venes este a\u00f1o, evidencian la emergencia nacional que viven hoy hombres y mujeres j\u00f3venes del pa\u00eds.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La guerra contra en narco, estrategia de control social<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La guerra contra el narcotr\u00e1fico, dise\u00f1ada en los a\u00f1os setenta por el ex presidente Richard Nixon y profundizada por el tambi\u00e9n ex presidente Ronald Reagan, tuvo desde sus or\u00edgenes el objetivo de reprimir a la juventud rebelde. En este periodo hist\u00f3rico, el presidente estadunidense lleg\u00f3 al poder con muchos flancos d\u00e9biles, con protestas sociales masivas en las calles, sobre todo en las ciudades. La guerra en Viet Nam hab\u00eda generado un movimiento estudiantil radical y fuerte, una contracultura florec\u00eda entre la juventud que rechazaba la cultura dominante, la poblaci\u00f3n afro-americana se levantaba en defensa de sus derechos civiles y se gestaron movimientos revolucionarios \u2014igual que en M\u00e9xico y otras partes del mundo en esta etapa de la historia global que se identifica con el a\u00f1o de 1968.<\/p>\n<p>El modelo de &#8220;guerra&#8221; contra el narcotr\u00e1fico de 1971 tuvo como fin criminalizar a la juventud, cuyos cuestionamientos hacian temblar al gobierno, especialmente a las poblaciones que m\u00e1s desafiaban el sistema \u2014afros, latinos y pobres en general\u2014. La econom\u00eda no proporcionaba a esta poblaci\u00f3n el empleo digno que reclamaba. Crec\u00eda la desigualdad social, junto con los anhelos de cambio. La guerra contra las drogas fue un intento de distraer la atenci\u00f3n de los problemas internos y presentar el consumo y tr\u00e1fico de sustancias prohibidas como el enemigo n\u00famero uno para la sociedad.<\/p>\n<p>A cuatro d\u00e9cadas de distancia, la estrategia ha sido alarmantemente exitosa. De 1980 a 2008, la poblaci\u00f3n encarcelada se cuadruplic\u00f3, a 2.3 millones de personas \u2014con un <a href=\"http:\/\/www.naacp.org\/pages\/criminal-justice-fact-sheet\">mill\u00f3n de afro-americanos<\/a>, que ahora son, junto con los latinos, el 58% de la poblaci\u00f3n carcelaria. La mayor\u00eda est\u00e1 en prisi\u00f3n por delitos relacionados con las drogas, y entre los j\u00f3venes este es la causa principal, muy por encima de otros delitos. La guerra contra las drogas y el encarcelamiento de j\u00f3venes ha sido una manera eficaz de evitar estallidos sociales basados en leg\u00edtimos reclamos, en una sociedad en donde hoy en d\u00eda el 1% de la poblaci\u00f3n posee el 40% de la riqueza nacional. El blanco de la estrategia de represi\u00f3n preventiva ha sido claramente la juventud.<\/p>\n<p>Por otro lado, la guerra contra las drogas ha sido un fracaso estrepitoso en el objetivo presentado por las autoridades, que es disminuir el tr\u00e1fico y el consumo de sustancias prohibidas. Los informes anuales de EEUU muestran que el consumo de drogas se modifica pero no ha bajado y en el caso de algunas drogas, est\u00e1 creciendo. No hay indicios de \u00e9xito en reducir la oferta, a pesar de las acciones multimillonarias como Plan Colombia y Plan M\u00e9xico (Iniciativa M\u00e9rida).<\/p>\n<p>El otro &#8220;logro&#8221; de la guerra contra las drogas en EEUU ha sido la criminalizaci\u00f3n moral, por decirlo de alguna manera, de la juventud pobre. Insinuar que una persona tenga v\u00ednculos con la droga es suficiente para aislarla socialmente, y restar credibilidad y simpat\u00eda social por las justas demandas de empleo, justicia y derechos humanos de grupos enteros de j\u00f3venes. En este proceso, los medios masivos de comunicaci\u00f3n han jugado un papel fundamental, al fortalecer el racismo y la discriminaci\u00f3n por edad, y criminalizando a las y los j\u00f3venes, creando entre la gente miedo de la juventud y sobre todo los pobres, afros y latinos.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> La guerra en M\u00e9xico<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>M\u00e9xico no tiene la infraestructura para poder encarcelar a sus j\u00f3venes rebeldes de la misma manera que lo hace EE.UU., as\u00ed que en nuestro pa\u00eds la imposici\u00f3n del modelo de guerra contra las drogas ha tenido otras v\u00edas de aplicaci\u00f3n pero la misma finalidad de control social. Desde 2006, el despliegue de las fuerzas armadas en territorio mexicano ha sido un elemento indispensable en la estrategia de guerra contra las drogas. Esta pr\u00e1ctica es prohibida o muy restringida en muchos pa\u00edses, entre ellos Estados Unidos, debido a la probabilidad de abuso de poder.<\/p>\n<p>La militarizaci\u00f3n del pa\u00eds ha tra\u00eddo las tristes consecuencias que hoy est\u00e1n a la vista: m\u00e1s de 100,000 muertos; alrededor de 30,000 desaparecidos; violaciones de derechos humanos; incremento en cr\u00edmenes de g\u00e9nero; desplazamiento forzado; acoso a migrantes en territorio nacional; corrupci\u00f3n y colusi\u00f3n; deterioro del estado de derecho. Debido al desastre que ha implicado para M\u00e9xico, el candidato Pe\u00f1a Nieto se deslind\u00f3 de la estrategia y el presidente Pe\u00f1a Nieto ha hecho todo lo posible para no hablar de temas de seguridad e inclusive, con la colaboraci\u00f3n de los medios, controlar la informaci\u00f3n, cambiar el discurso y tapar la realidad.<\/p>\n<p>Si se parte del an\u00e1lisis de que la guerra contra las drogas es un mecanismo de control social y no un mecanismo de combate a la delincuencia, se entiende por qu\u00e9 Pe\u00f1a Nieto no modifica la estrategia a pesar de los costos sociales y pol\u00edticos para su presidencia, y porque el gobierno de los Estados Unidos no permite que se modifique. La militarizaci\u00f3n \u2014sea por parte del Ej\u00e9rcito, la Marina o la nueva Gendarmer\u00eda, o incluso la polic\u00eda militarizada\u2014 asegura que haya una fuerza represiva en zonas cr\u00edticas del pa\u00eds. Ha abierto la puerta a nuevas relaciones entre el estado y los poderes f\u00e1cticos, con alianzas complejas entre fuerzas de seguridad, un mayor n\u00famero de grupos criminales e intereses econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>El resultado es sangre, y m\u00e1s sangre.<\/p>\n<p>Para la poblaci\u00f3n joven, uno de los primeros focos rojos fue el caso de los dos j\u00f3venes estudiantes de la universidad en Monterrey, abatidos por el ej\u00e9rcito y acusados \u2014post mortem\u2014 de ser miembros del crimen organizado, incluso con la burda siembra de armas. Ahora, esto se ha repetido docenas de veces. Seg\u00fan fotos y testimonios, en la matanza por el Batall\u00f3n 102 en Tlatlaya se encontraron armas al lado de los cad\u00e1veres de j\u00f3venes en posiciones totalmente inveros\u00edmiles. De la versi\u00f3n de que los 22 murieron en &#8220;un enfrentamiento&#8221;, sali\u00f3 la voz de un testigo a decir que s\u00f3lo uno muri\u00f3 en un enfrentamiento inicial y que 21 fueron ejecutados. Como regateando con la verdad, Murillo Karam ahora dice que s\u00f3lo 8 fueron asesinados por soldados actuando por cuenta propia y todos los dem\u00e1s murieron en un tiroteo.<\/p>\n<p>A pesar de la falta de investigaciones serias, las circunstancias reportadas por organizaciones independientes indican que las muertes de j\u00f3venes en el contexto de la guerra se deben a ajustes de cuentas entre grupos criminales o al interior de un c\u00e1rtel, o ataques por parte de las fuerzas de seguridad. En el primer caso, la violencia se ha multiplicado desde el inicio de la guerra, con la fragmentaci\u00f3n de los c\u00e1rteles y la estrategia de descabezarlos, instigando batallas para el control de plazas y territorios.<\/p>\n<p>Hay que recordar que a\u00fan en el caso de que sean asesinatos entre miembros del crimen organizado, no exime de la culpa al estado, primero por su obligaci\u00f3n de garantizar la paz y la seguridad; segundo, por la manera en que la pol\u00edtica de estado de guerra propici\u00f3 la violencia; y tercero por la falta de oportunidades de vida \u2014acceso a la educaci\u00f3n y el empleo\u2014 que pone a j\u00f3venes en riesgo de reclutamiento, reclutamiento forzado o de simplemente estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. En M\u00e9xico, m\u00e1s de 7.5 millones de j\u00f3venes mexicanos no encuentran oportunidades de estudio ni de empleo formal, una situaci\u00f3n estructural que coarta sus perspectivas de vida, sus esperanzas y su desarrollo humano. En reconocimiento de este hecho, entre las recomendaciones del Relator Especial sobre Ejecuciones Extrajudiciales al estado mexicano est\u00e1 la de &#8220;introducir pol\u00edticas p\u00fablicas efectivas para prevenir el reclutamiento de adolescentes al crimen organizado.&#8221;<\/p>\n<p>Actualmente existen varias formas de violencia del estado contra j\u00f3venes y todas han crecido notablemente en el contexto de la guerra contra las drogas. Las formas principales son: ejecuciones extrajudiciales (asesinatos por parte de las fuerzas del estado sin proceso jur\u00eddico), represi\u00f3n (asesinatos, ataques y\/o desapariciones forzadas que tienen caracter\u00edsticas de persecuci\u00f3n por razones pol\u00edticas) y &#8220;limpieza social&#8221; (ataques, desapariciones y asesinatos de individuos y grupos marginados ocupando espacios p\u00fablicos, como poblaciones callejeras, prostitutas, vendedores ambulantes y \u2014seg\u00fan reportes desde Ciudad Ju\u00e1rez y otros lugares\u2014 j\u00f3venes, s\u00f3lo por ser j\u00f3venes). Adem\u00e1s, la tortura se ha vuelto una pr\u00e1ctica m\u00e1s generalizada, como instrumento de un sistema de justicia que poco tiene que ver con la justicia.<\/p>\n<p>Todas estas formas de violencia implican graves violaciones de derechos humanos y se dirigen en contra de la juventud. El relator informa que existe documentaci\u00f3n de la muerte de 994 ni\u00f1os y ni\u00f1as en la guerra contra el narco en M\u00e9xico s\u00f3lo entre los a\u00f1os 2007-2010. Los traumas sicol\u00f3gicas, las heridas y la destrucci\u00f3n del tejido social y del n\u00facleo familiar tienen altos costos sociales que se viven y se reproducen por generaciones.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El papel de Estados Unidos en M\u00e9xico<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Las leyes prohibicionistas en Estados Unidos crean un gigantesco mercado negro calculado en $38 mil millones de d\u00f3lares, s\u00f3lo entre M\u00e9xico y EEUU. Este mercado clandestino permite el flujo de cuantiosos recursos al crimen organizado, sin ninguna posibilidad de regulaci\u00f3n, control o beneficios sociales.<\/p>\n<p>Para el sistema capitalista la existencia de una econom\u00eda subterr\u00e1nea tiene ventajas financieras y pol\u00edticas. Por un lado, la criminalizaci\u00f3n de la droga permite una situaci\u00f3n de vulnerabilidad y hostigamiento permanente contra la juventud frente a las fuerzas represivas del estado, y asegura que muchos de ellos pasar\u00e1n tiempo tras las rejas. En la pol\u00edtica exterior, la guerra justifica la intervenci\u00f3n extranjera.<\/p>\n<p>Por otro lado, la cantidad de dinero que fluye sin transparencia o control ha sido un factor, seg\u00fan economistas, en salvar el sistema financiero global de la crisis de 2008, al proveer liquidez a los bancos y ser motor de movimientos especulativos de alto nivel. Los bancos transnacionales no s\u00f3lo aceptan el dinero del narco, sino que promueven nuevas y m\u00e1s sofisticadas maneras de lavar dinero y aseguran que fluya en el sistema financiero &#8220;legitimo&#8221;.<\/p>\n<p>El acceso a dinero sucio permite financiar actos ilegales en la pol\u00edtica y hasta guerras secretas o prohibidas. El ejemplo m\u00e1s conocido es el financiamiento de la Contra nicarag\u00fcense con la venta de droga en los barrios estadunidenses <em>por parte de la CIA<\/em>.<\/p>\n<p>Las formas de intervenci\u00f3n extranjera estadunidense han cambiado con la globalizaci\u00f3n de las corporaciones y de las \u00e9lites internacionales (piensen en el modelo de negocios de Slim, los ex \u2014y futuros\u2014 presidentes mexicanos formados y recibidos en las universidades de EEUU y presidiendo las mesas directivas de las grandes transnacionales, etc.) Normalmente, ya no es necesario pagar el precio econ\u00f3mico y pol\u00edtico de enviar tropas a Am\u00e9rica Latina. Gobiernos como el de Pe\u00f1a Nieto hacen el trabajo sucio de &#8220;seguridad nacional&#8221; de EEUU y de asegurar el acceso a recursos naturales y mano de obra para las empresas internacionales. La frase &#8220;seguridad nacional&#8221; se pone entre comillas porque este modelo no asegura la seguridad ni del estado estadunidense ni de la poblaci\u00f3n \u2014ni de lejos, porque se orienta a la seguridad de los grandes poderes econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>M\u00e9xico, laboratorio del libre comercio, se volvi\u00f3 el laboratorio de estas nuevas formas de intervenci\u00f3n bajo el pretexto de la guerra contra las drogas in 2007. Ese a\u00f1o, menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de que Felipe Calder\u00f3n lanzara la guerra aqu\u00ed, el entonces presidente George W. Bush anunci\u00f3 la Iniciativa M\u00e9rida, que sigue siendo el eje de la pol\u00edtica EEUU en el pa\u00eds siete a\u00f1os despu\u00e9s. La IM, seg\u00fan el primer texto, abarca el contraterrorismo, la lucha contra el narcotr\u00e1fico y la seguridad fronteriza, aunque se conoce m\u00e1s por la guerra contra las drogas.<\/p>\n<p>Las ra\u00edces de la estrategia se encuentran en el TLCAN. La integraci\u00f3n econ\u00f3mica regional de M\u00e9xico, EEUU y Canad\u00e1 no es tanto la integraci\u00f3n de tres naciones y econom\u00edas, como un plan que corresponde a los intereses del s\u00faper-poder en medio y que pone los recursos nacionales a la disposici\u00f3n del sector privado transnacional. Por eso, el regocijo en EEUU con el paquete de reformas de Pe\u00f1a Nieto que atentan contra la soberan\u00eda y el bien com\u00fan de M\u00e9xico. Las reformas son el sue\u00f1o de Wall Street desde el inicio de las negociaciones del TLCAN y representan todo lo que no pudieron conseguir en la etapa inicial, empezando con la privatizaci\u00f3n de PEMEX.<\/p>\n<p>Como se ha dicho, el tratado de libre comercio cre\u00f3 las nuevas condiciones para la inversi\u00f3n en el pa\u00eds, a pesar de que su nombre hiciera \u00e9nfasis en el comercio. Con estas nuevas condiciones muy favorables, las transnacionales han comprado enormes extensiones de tierra, han tomado control de procesos productivos enteros, y con la m\u00e1s reciente expansi\u00f3n de las industrias extractivistas \u2014sobre todo la miner\u00eda y pronto la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo\u2014, han logrado quedarse con concesiones de uso de suelo en todo el territorio nacional.<\/p>\n<p>Los nuevos y posibles inversionistas y los gobiernos que promuevan las inversiones ten\u00edan un problema: \u00bfC\u00f3mo proteger las nuevas inversiones en M\u00e9xico, no frente al narco, porque en 2006 el narco no presentaba una amenaza econ\u00f3mica de mayor impacto a los empresarios, sino frente a la resistencia del pueblo? La primera respuesta fue el Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de Am\u00e9rica del Norte. La segunda fue la militarizaci\u00f3n y creaci\u00f3n de un estado policiaco en nombre de la guerra contra el narcotr\u00e1fico con el apoyo fundamental de la Iniciativa M\u00e9rida.<\/p>\n<p>Los profundos cambios en uso de suelo y control de rentas y recursos que implican las reformas estructurales y el TLCAN no han sido f\u00e1ciles. En todo el territorio nacional, han encontrado resistencias. En cuanto se intensifican los cambios, crece la resistencia de pueblos ind\u00edgenas que no quieren ser desplazados de sus tierras sagradas, de campesinos que quieren seguir siendo campesinos, de barrios que rechazan ser centros comerciales.<\/p>\n<p>Los conflictos por territorios que ha generado el modelo de guerra contra el narcotr\u00e1fico se presentan como pugnas entre bandas criminales pero esta explicaci\u00f3n oculta un conflicto m\u00e1s profundo entre los intereses del pueblo mexicano plasmados en la Constituci\u00f3n y los intereses del gran capital (incluyendo los narcos). En Colombia, el desplazamiento por conflictos ha dado lugar a la invasi\u00f3n de inversionistas transnacionales a tierras ind\u00edgenas y campesinas con megaproyectos de palma, miner\u00eda, y otros. Honduras sigue el mismo camino bajo el gobierno heredero del golpe de estado y la ruptura institucional de 2009. En M\u00e9xico la correlaci\u00f3n entre la presencia de las fuerzas armadas y un alza en la violencia y la expulsi\u00f3n lleva a la conclusi\u00f3n de que hay lugares en que al estado le interesa propiciar la violencia y desplazamiento de la poblaci\u00f3n local.<\/p>\n<p>Hasta ahora el gobierno de EEUU ha enviado $2 mil millones de d\u00f3lares en equipo, entrenamiento y servicios a M\u00e9xico en la Iniciativa M\u00e9rida. El monto, no despreciable, es una manifestaci\u00f3n de una modificaci\u00f3n en la relaci\u00f3n en que la seguridad de los intereses de EEUU es primordial y la intervenci\u00f3n, aunque no militar, se ha profundizado en todos los niveles. Mientras el objetivo se ha presentado como el de fortalecer el estado de derecho y desmantelar al crimen organizado, los resultados han sido todo lo contrario.<\/p>\n<p>La guerra contra el narco en M\u00e9xico ha permitido un grado de intervenci\u00f3n del gobierno de EEUU en los asuntos de seguridad nacional de M\u00e9xico y en las vidas cotidianas de sus ciudadanos que no tiene precedente en la historia. El gobierno de Felipe Calder\u00f3n, con tal de sostenerse, permiti\u00f3 la entrada de agencias de seguridad, de inteligencia, de espionaje, adem\u00e1s de un n\u00famero no conocido de empresas privadas de seguridad bajo contratos gubernamentales, estilo <em>Blackwater<\/em>.<\/p>\n<p>Ahora las tendencias se\u00f1alan una modificaci\u00f3n del discurso de &#8220;la guerra contra las drogas&#8221;. En EEUU, la contradicci\u00f3n entre el discurso moralista de mano dura contra las drogas, y el fracaso, represi\u00f3n e hipocres\u00eda de las leyes prohibicionistas est\u00e1 logrando romper el consenso social en torno al modelo anti-narc\u00f3ticos. Dos estados han legalizado la mariguana y 19 la permiten para uso medicinal. En pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina el cuestionamiento al modelo militarizado de guerra contra las drogas se extiende en este contexto.<\/p>\n<p>En respuesta, las autoridades, y de manera notable el Pent\u00e1gono, han introducido t\u00e9rminos como &#8220;narco-insurgencia&#8221; y &#8220;narco-terrorismo&#8221; para fortalecer el argumento a favor de las pol\u00edticas represivas y la militarizaci\u00f3n en el continente. A pesar de que no existen evidencias de una amenaza terrorista internacional desde la regi\u00f3n, se prepara un discurso para justificar la Doctrina Bush de hegemon\u00eda estadunidense en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se vive un momento de muchos peligros en el pa\u00eds. Hace falta informaci\u00f3n y m\u00e1s espacios para discutir y compartir. En esta emergencia nacional, el futuro del pa\u00eds est\u00e1 en juego, y este futuro es responsabilidad y patrimonio de la juventud. La guerra contra el narcotr\u00e1fico es una guerra del sistema contra la gente joven; y en la disputa est\u00e1n los recursos de la naci\u00f3n y la vida misma.<\/p>\n<p><em>Laura Carlsen es directora del Programa de las Am\u00e9ricas en la Ciudad de M\u00e9xico. Este trabajo fue elaborado en el marco de la audiencia transtem\u00e1tica destruccion de la juventud del Tribunal Permanente de los Pueblos-Cap\u00edtulo M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el inicio de la guerra contra el narco, lanzada por Felipe Calder\u00f3n en diciembre de 2006, se ha visto un n\u00famero alarmante de v\u00edctimas j\u00f3venes en un contexto de casi total impunidad. 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