{"id":1354,"date":"2005-09-26T16:49:35","date_gmt":"2005-09-26T16:49:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1354"},"modified":"2006-01-18T15:51:41","modified_gmt":"2006-01-18T15:51:41","slug":"747","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/747\/","title":{"rendered":"La invasi"},"content":{"rendered":"<p> Am&eacute;rica Latina es objeto de una nueva invasi&oacute;n: la de los cultivos gen&eacute;ticamente alterados. Los promotores de estos cultivos, tambi&eacute;n llamados transg&eacute;nicos, nos dicen que ayudar&aacute;n a combatir el hambre, reducir el uso de agroqu&iacute;micos t&oacute;xicos y traer prosperidad econ&oacute;mica a los productores agr&iacute;colas y comunidades rurales de Am&eacute;rica Latina. Pero hasta ahora la experiencia ha demostrado que estos novedosos cultivos no combaten el hambre, no reducen el uso de agroqu&iacute;micos, no traen beneficios al peque&ntilde;o agricultor, y adem&aacute;s crean nuevas formas de dependencia econ&oacute;mica. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Argentina: Rep&uacute;blica  de soya <\/font><\/h3>\n<p> Ning&uacute;n pa&iacute;s latinoamericano se ha entregado tan de lleno al cultivo de transg&eacute;nicos como Argentina. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os han sido testigos del explosivo crecimiento del &aacute;rea dedicada en ese pa&iacute;s a la siembra de soya gen&eacute;ticamente modificada (GM). El cultivo de soya (soja, en Suram&eacute;rica) en Argentina subi&oacute; de 9,500 hect&aacute;reas a principios de la d&eacute;cada de los setenta a 5.9 millones en 1996. Tras la introducci&oacute;n de la soya transg&eacute;nica al pa&iacute;s a fines de los a&ntilde;os noventa, el &aacute;rea sembrada de soya aument&oacute; a 10.3 millones de hect&aacute;reas en 2000. Ya ha excedido las 14 millones de hect&aacute;reas y por lo menos 95% de toda esta soya es GM. Toda la soya transg&eacute;nica cultivada en Argentina es de la variedad Roundup Ready, producto de la empresa de biotecnolog&iacute;a estadounidense Monsanto.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/p>\n<p> Los ide&oacute;logos neoliberales y los empresarios del agronegocio consideran la soya todo un &eacute;xito y una bonanza econ&oacute;mica para el pa&iacute;s. Se&ntilde;alan que este cultivo trae grandes sumas de las muy necesitadas divisas para pagar la deuda externa. Pero las consecuencias de este &quot;&eacute;xito&quot; han sido desgarradoras para el ambiente y para la vida de la mayor&iacute;a de los argentinos. <\/p>\n<p> El resto de la producci&oacute;n agr&iacute;cola est&aacute; siendo desplazada y empujada a la extinci&oacute;n a medida que la rural&iacute;a argentina es reorganizada en funci&oacute;n del monocultivo de soya. Cultivos de lenteja, batata, arveja, algod&oacute;n, trigo, ma&iacute;z, arroz, sorgo, hortalizas, verduras y frutas, fincas lecheras y hasta los mundialmente c&eacute;lebres hatos ganaderos del pa&iacute;s est&aacute;n desapareciendo ante el avance arrollador de la soya. Este pa&iacute;s que una vez pudo alimentarse a s&iacute; mismo y exportar carnes de primera calidad, ahora tiene que importar alimentos b&aacute;sicos. Los alimentos importados son m&aacute;s caros y est&aacute;n fuera del alcance de gran parte de la poblaci&oacute;n, que es paup&eacute;rrima. De 1970 a 1980 el porcentaje de argentinos viviendo debajo del nivel de pobreza subi&oacute; de 5% a 12%. Tras la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas neoliberales de ajuste estructural, la cifra lleg&oacute; a 30% en 1998 y subi&oacute; al 51% en 2002. Hoy 20 millones de argentinos viven en la pobreza y 10 millones de ellos pasan hambre.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/p>\n<p> M&aacute;s del 99% de la soya argentina se exporta a los mercados de Asia y Europa para alimentar reses. De esta manera, el pa&iacute;s est&aacute; sacrificando su producci&oacute;n de ganado, altamente cotizada en el mundo entero por su singular calidad, en beneficio de sus competidores europeos. De 1998 a 2003, el n&uacute;mero de fincas lecheras baj&oacute; de 30 mil a 15 mil. En palabras del agr&oacute;nomo y genetista Alberto Lapolla, &quot;La naci&oacute;n argentina ha mutado de ser el granero del mundo para transformarse en una republiqueta sojera, productora de forrajes, para que otros pa&iacute;ses con pol&iacute;ticas de desarrollo en serio cr&iacute;en su ganado y no tengan que importarlo de otros pa&iacute;ses como el nuestro.&quot;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/p>\n<p> Los agricultores y terratenientes van cambiando a la soya en respuesta a un n&uacute;mero de presiones econ&oacute;micas. En primer lugar, los productores locales no pueden competir con las importaciones agr&iacute;colas masivas y baratas resultantes de las pol&iacute;ticas de libre comercio. A esto se a&ntilde;ade toda una estructura de incentivos y subsidios gubernamentales que favorecen al cultivador de soya. Y por si esto no fuera suficiente, la corporaci&oacute;n Monsanto provee a los productores asesor&iacute;a de expertos y la maquinaria de siembra directa que hace viable el monocultivo masivo de soya, adem&aacute;s de la semilla y el herbicida, con facilidades crediticias. <\/p>\n<p> La soya GM &ldquo;Round-Up Ready&rdquo; no fue modificada para que rindiera m&aacute;s o fuera m&aacute;s nutritiva. Fue modificada para ser inmune al glifosato, ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto. El efecto ambiental de esta nueva agricultura ha sido devastador. &quot;El sistema de cultivo de siembra directa, con alto uso de agroqu&iacute;micos (Roundup), ha producido ya en la zona de monocultivo una desertificaci&oacute;n biol&oacute;gica marcada, con la desaparici&oacute;n de aves, liebres, crust&aacute;ceos, lombrices, moluscos, insectos, etc., afectando particularmente la microflora y microfauna del suelo, alterando la microbiolog&iacute;a del suelo responsable de los procesos que desarrollan y recuperan la fertilidad natural de los suelos al exterminar las bacterias y otros microorganismos, permitiendo su reemplazo por hongos&quot;, advirti&oacute; Lapolla. <\/p>\n<p> La expansi&oacute;n de la soya ha venido a costa no solo de otros cultivos sino tambi&eacute;n de bosques y &aacute;reas silvestres. Para expandir el monocultivo, los latifundistas y agroempresarios est&aacute;n deforestando amplias &aacute;reas de las monta&ntilde;as boscosas a los pies de los Andes, conocidas como las Yungas, y del Chaco, en la frontera con Bolivia y Paraguay. En la provincia de Entre R&iacute;os, al norte de Buenos Aires y en la frontera con Uruguay, se han deforestado m&aacute;s de un mill&oacute;n de hect&aacute;reas entre 1994 y 2003 para darle paso a la soya. Esta deforestaci&oacute;n ha causado desastrosas inundaciones sin precedente hist&oacute;rico, especialmente en la provincia de Santa Fe. <\/p>\n<p> El efecto econ&oacute;mico no ha sido menos desolador. El monocultivo a siembra directa de soya Roundup Ready crea desempleo ya que casi no requiere de mano de obra. Mientras que un huerto de melocot&oacute;n de una hect&aacute;rea o una arboleda de lim&oacute;n de la misma extensi&oacute;n requieren de 70 u 80 trabajadores, la misma &aacute;rea sembrada de soya emplea cuando mucho dos personas. <\/p>\n<p> Aquellos que le han dado la espalda al modelo soyero para dedicarse a la peque&ntilde;a agricultura tradicional de subsistencia se han encontrado imposibilitados de hacerlo pues las nubes de glifosato fumigado desde aviones viajan grandes distancias, dejando a su paso estelas de muerte y destrucci&oacute;n. <\/p>\n<p> En Colonia Los Senes, en la provincia de Formosa, familias que cultivaban man&iacute;, remolachas y pl&aacute;tanos y ten&iacute;an pollos, patos y cerdos, vieron sus vidas cambiadas en 2003 cuando comenzaron a sobrevolar aviones fumigando herbicida sobre los cultivos de soya que reci&eacute;n se hab&iacute;an establecido en la cercan&iacute;a. Los pobladores sufrieron de n&aacute;useas, diarreas, v&oacute;mitos, dolores estomacales, alergias e irritaciones de la piel. A los ni&ntilde;os les aparecieron manchas y llagas dolorosas en la piel y a veces no se pod&iacute;an parar del dolor. Las plantas de pl&aacute;tano se deformaron, los animales murieron o engendraron descendientes deformes, y hubo informes de lagos llenos de peces muertos.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a><\/p>\n<p> &quot;Argentina fue alguna vez el granero del mundo, una vez aliment&oacute; a Europa. Sin embargo hoy los ni&ntilde;os hambrientos rondan por sus villas miseria; los cartoneros, junto a familias enteras sin trabajo deambulan por las calles en busca de basura que sea apta para reciclar para as&iacute;, a duras penas ganarse un sustento y m&aacute;s de la mitad de su poblaci&oacute;n vive bajo la l&iacute;nea de pobreza&quot;, relatan el abogado Facundo Arrizabalaga y la antrop&oacute;loga social Ann Scholl. <\/p>\n<p> A&ntilde;aden que &quot;la soja est&aacute; descomponiendo no s&oacute;lo la esencia misma de la tierra sino tambi&eacute;n la de la sociedad. Las villas miserias est&aacute;n estallando en las afueras de las grandes ciudades con los campesinos desplazados por aeroplanos cargados de glifosato, mientras los gigantes de la agroindustria se apoderan de la tierra. Es que la soja no genera trabajo, es una agricultura sin gente, sin cultura. El &eacute;xodo rural en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ascendi&oacute; a un ritmo alarmante: 300 mil campesinos abandonaron el campo y casi 500 pueblos han quedado abandonados. Como consecuencia de esto el crimen y la violencia est&aacute;n escalando d&iacute;a a d&iacute;a y con ello incrementa la marginalizaci&oacute;n.&quot;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a><\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Brasil: El pragmatismo de Lula <\/font><\/h3>\n<p> El monocultivo de soya Roundup Ready (RR) est&aacute; rebasando las fronteras de Argentina y penetrando pa&iacute;ses vecinos. En Brasil, el segundo productor mundial del grano, en a&ntilde;os recientes ha habido un contrabando masivo de semillas de soya RR de Argentina al estado brasile&ntilde;o de Rio Grande do Sul, donde se concentra la producci&oacute;n soyera de ese pa&iacute;s. <\/p>\n<p> El tr&aacute;fico de estas semillas, que ha tenido la complicidad (al menos pasiva) de agroempresarios y latifundistas, era ilegal ya que su importaci&oacute;n fue subrepticia y no pas&oacute; por los debidos canales de aprobaci&oacute;n gubernamental. Grupos de la sociedad civil, como el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) sostienen que los cultivos transg&eacute;nicos deber&iacute;an pasar por una evaluaci&oacute;n ambiental, como lo requiere la Constituci&oacute;n brasile&ntilde;a. Tambi&eacute;n se&ntilde;alan que Brasil est&aacute; obligado a realizar tales evaluaciones desde que firm&oacute; el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, acuerdo internacional que atiende los posibles riesgos de organismos gen&eacute;ticamente alterados. Otra preocupaci&oacute;n es que esta invasi&oacute;n transg&eacute;nica arruine la ventaja competitiva de los productos agr&iacute;colas brasile&ntilde;os en mercados internacionales, ya que los productos libres de contenido transg&eacute;nico tienen m&aacute;s alta cotizaci&oacute;n. <\/p>\n<p> En su exitosa campa&ntilde;a electoral, el entonces candidato presidencial Luiz Inacio &quot;Lula&quot; da Silva hab&iacute;a prometido atender las preocupaciones de los sectores que denunciaban la entrada ilegal de transg&eacute;nicos al pa&iacute;s. Una vez en el poder, sin embargo, opt&oacute; por el pragmatismo y firm&oacute; en octubre de 2004 una medida que agrupaciones de la sociedad civil dicen que es favorable a la industria de la biotecnolog&iacute;a y que avala las ilegalidades cometidas por los contrabandistas y usuarios ilegales de soya RR. <\/p>\n<p> En una carta de protesta firmada por numerosas organizaciones, incluyendo cooperativas, movimientos sociales como el MST, sindicatos de trabajadores rurales como la Federaci&oacute;n de los Trabajadores en Agricultura Familiar, el Instituto de Defensa del Consumidor, ActionAid Brasil y la Comisi&oacute;n Pastoral de la Tierra, se denuncia que la medida &rdquo;viola el principio de precauci&oacute;n de la Convenci&oacute;n sobre la Diversidad Biol&oacute;gica&rdquo; de la cual el pa&iacute;s es parte, al liberar los transg&eacute;nicos &rdquo;sin ning&uacute;n estudio previo de impacto ambiental y de riesgo para la salud de los consumidores&rdquo;. <\/p>\n<p> Seg&uacute;n los firmantes, la introducci&oacute;n clandestina de soya RR de Monsanto &quot;impidi&oacute; que la poblaci&oacute;n brasilera tenga la oportunidad de escoger si desea o no consumir y someter al medio ambiente al cultivo de transg&eacute;nicos. Impidi&oacute; adem&aacute;s que fuesen tomadas medidas para garantizar la segregaci&oacute;n y la rotulaci&oacute;n de la producci&oacute;n transg&eacute;nica, y de esta forma proteger a los agricultores que quieren plantar semillas convencionales o promover el cultivo agroecol&oacute;gico&quot;. <\/p>\n<p> Joao Pedro Stedile, l&iacute;der del MST, describe el conflicto de la siguiente manera: &quot;De un lado tenemos los intereses de lucro y el control del monopolio de las semillas por las empresas multinacionales como la Monsanto, la Cargill, la Bung, la Du Pont, la Syngenta y la Bayer. Del otro, los intereses de los agricultores honestos y del pueblo brasile&ntilde;o. Esa es la verdadera confrontaci&oacute;n que se traba en la cuesti&oacute;n de los transg&eacute;nicos.&quot; <\/p>\n<p> &quot;Si podemos alimentar nuestro pueblo con productos de otras semillas m&aacute;s seguras y saludables, &iquest;por qu&eacute; arriesgarnos con transg&eacute;nicos? &iquest;Solamente para garantizar las ganancias de la Monsanto?&quot;, pregunt&oacute; Stedile. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Paraguay: La invasi&oacute;n  de los brasiguayos <\/font><\/h3>\n<p> Paraguay, siendo el cuarto exportador mundial de soya, ya est&aacute; sufriendo el embate del monocultivo transg&eacute;nico, a pesar de que hasta el d&iacute;a de hoy su gobierno no ha legalizado tales cultivos. Este pa&iacute;s tiene 2 millones de hect&aacute;reas sembradas de soya, de las cuales m&aacute;s de la mitad pertenecen a los llamados &quot;brasiguayos&quot;, como se les llama a las decenas de miles de hacendados grandes y medianos que han emigrado ilegalmente de Brasil. Violan la ley no solamente al asentarse ilegalmente en el pa&iacute;s y establecer operaciones agr&iacute;colas comerciales sino tambi&eacute;n al sembrar transg&eacute;nicos, que son ilegales en Paraguay. <\/p>\n<p> Con el monocultivo de soya transg&eacute;nica vinieron intensivas asperjaciones de glifosato, repitiendo as&iacute; el cuadro de deforestaci&oacute;n, contaminaci&oacute;n y envenenamiento que se vive actualmente en Argentina. <\/p>\n<p> Particularmente dram&aacute;tico es el caso de la colonia Ka&rsquo;aty Mir&icirc;, un humilde poblado ind&iacute;gena de 16 familias en el departamento de San Pedro que est&aacute; pr&aacute;cticamente rodeado de cultivos de soya. La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Ind&iacute;genas (CONAMURI) denunci&oacute; que en 2004 las asperjaciones de glifosato resultaron en la muerte de tres ni&ntilde;os y han causado tambi&eacute;n entre sus habitantes problemas estomacales y pulmonares, dolor de cabeza y de garganta, diarrea y erupciones de la piel. Se han reportado tambi&eacute;n partos prematuros y beb&eacute;s nacidos con diferentes enfermedades. La colonia tambi&eacute;n carece de acceso a agua limpia, ya que el riachuelo que usaban para obtener el l&iacute;quido ahora est&aacute; envenenado con glifosato. <\/p>\n<p> En el bolet&iacute;n de la organizaci&oacute;n Rel-UITA se describe un recorrido a Ka&rsquo;aty Mir&icirc;: <\/p>\n<p> &quot;A medida que avanz&aacute;bamos hacia las colonias, el paisaje iba cambiando dr&aacute;sticamente. Ya casi no quedan bosques ni zonas arborizadas, s&oacute;lo interminables hect&aacute;reas plantadas de soja transg&eacute;nica. La oleaginosa se ergu&iacute;a en los patios traseros de las humildes viviendas campesinas, casi confundi&eacute;ndose con los habitantes de las casas, como si formara parte natural de sus vidas, cuando en realidad resultan una &#8216;visita indeseada&#8217;.&quot; <\/p>\n<p> &quot;Las peque&ntilde;as plantas (de algod&oacute;n, mandioca y trigo) luchan por sobrevivir y no morir destruidas por el efecto altamente nocivo de los agrot&oacute;xicos, mientras que la oleaginosa goza de buena salud. Daba pena ver c&oacute;mo una parte de las hojas del algod&oacute;n estaban &#8216;quemadas&#8217;, marchitas y secas por la acci&oacute;n del veneno. Paralelamente, el crecimiento de las plantas de mandioca se detuvo y no pasan de los 10 o 15 cent&iacute;metros, cuando lo normal por estas &eacute;pocas es que sobrepasen los 35 cent&iacute;metros, seg&uacute;n comentaron los campesinos.&quot; <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">M&eacute;xico: Inmigrantes ilegales del Norte <\/font><\/h3>\n<p> En M&eacute;xico la invasi&oacute;n transg&eacute;nica se est&aacute; manifestando de un modo distinto. Desde 2001 se ha documentado la llegada subrepticia de ma&iacute;z transg&eacute;nico proveniente de Estados Unidos a los campos de cultivo. Los campesinos usaron muestras de este grano importado como semilla sin tener idea de lo que era, y ahora se est&aacute; proliferando de manera agresiva y descontrolada, cruz&aacute;ndose con ma&iacute;ces nativos y criollos. Sectores campesinos, ecologistas, progresistas, de sociedad civil y pueblos ind&iacute;genas advierten que las consecuencias de esta contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica para el ambiente, la salud humana y la alimentaci&oacute;n mundial pueden ser nefastas. <\/p>\n<p> En otros informes del IRC Am&eacute;ricas se han rese&ntilde;ado los impactos del ma&iacute;z transg&eacute;nico en M&eacute;xico y las respuestas de la sociedad civil.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a> Aqu&iacute; nos limitaremos a actualizar las informaciones: <\/p>\n<p> * En diciembre de 2004 el senado mexicano aprob&oacute; una ley de bioseguridad que, al igual que la medida firmada por el presidente brasile&ntilde;o, es altamente favorable a la industria biotecnol&oacute;gica y legaliza la contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica, seg&uacute;n sectores de la sociedad civil mexicana. <\/p>\n<p> El proyecto de ley &quot;es una aberraci&oacute;n, ya que no crea un marco de seguridad para la diversidad biol&oacute;gica, la soberan&iacute;a alimentaria, los cultivos y plantas de los que M&eacute;xico es centro de origen o diversidad, base del sustento y las culturas de campesinos e ind&iacute;genas que los crearon; pero le ofrece seguridad a las cinco empresas trasnacionales que controlan los transg&eacute;nicos a escala global, de los cuales Monsanto tiene 90 por ciento&quot;, acusa Silvia Ribeiro, del Grupo de Acci&oacute;n sobre Erosi&oacute;n, Tecnolog&iacute;a y Concentraci&oacute;n.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a><\/p>\n<p> Los cr&iacute;ticos denuncian tambi&eacute;n que el proyecto aprobado no prev&eacute; consultas p&uacute;blicas pero le otorga a las trasnacionales el derecho a apelar si no les aprueban solicitudes para sembrar transg&eacute;nicos. Adem&aacute;s exime a las compa&ntilde;&iacute;as de cualquier responsabilidad por la contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica que causen sus semillas. &quot;No considera ni siquiera avisar a quienes podr&iacute;an ser contaminados y, de hecho, responsabiliza a las v&iacute;ctimas al dejarlas sin resguardo&quot;, seg&uacute;n reporta la revista Biodiversidad, Sustento y Culturas.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a><\/p>\n<p> * En junio de 2004 la Comisi&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Ambiental de Norteam&eacute;rica, cuerpo creado por el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), produjo un informe cient&iacute;fico sobre la contaminaci&oacute;n del ma&iacute;z mexicano. El informe, titulado &quot;Ma&iacute;z y Biodiversidad: Los Efectos del Ma&iacute;z Transg&eacute;nico en M&eacute;xico&quot;, propone fortalecer la moratoria a la siembra comercial de ma&iacute;z transg&eacute;nico en M&eacute;xico y minimizar las importaciones estadounidenses del grano, adem&aacute;s de establecer un sistema de monitoreo de los cultivos tradicionales y etiquetar el producto que sea gen&eacute;ticamente alterado. <\/p>\n<p> Tambi&eacute;n recomend&oacute; que se mejoren los m&eacute;todos para detectar y monitorear qu&eacute; tan avanzada est&aacute; la contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica del ma&iacute;z y sus parientes silvestres; que el ma&iacute;z estadounidense sea etiquetado, y que aquellos granos de los que no se pueda garantizar que est&eacute;n libre de contaminaci&oacute;n sean molidos para que no se utilicen como semilla. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Puerto Rico: Buen clima pol&iacute;tico<\/font><\/h3>\n<p> Puerto Rico es uno de los sitios predilectos de la industria de la biotecnolog&iacute;a para realizar sus experimentos con cultivos transg&eacute;nicos. Seg&uacute;n datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en la isla se realizaron 2,957 experimentos en la materia entre 1987 y 2002. Esta cifra la superan solamente los estados de Iowa (3,831), Illinois (4,104) y Hawaii (4,566). <\/p>\n<p> Hay que considerar la enorme diferencia de tama&ntilde;o: Illinois e Iowa tienen cada uno sobre 50 mil millas cuadradas mientras que Puerto Rico tiene menos de 4 mil. Evidentemente la isla tiene m&aacute;s que cualquier estado de Estados Unidos, con la posible excepci&oacute;n de Hawaii. Los experimentos con transg&eacute;nicos en Puerto Rico superan en n&uacute;mero los realizados en California, que lleva 1,709 experimentos, aunque es 40 veces mayor que Puerto Rico y tiene una producci&oacute;n agr&iacute;cola mucho mayor. <\/p>\n<p> &quot;Estos son experimentos al aire libre y sin control&quot;, afirm&oacute; Bill Freese, del grupo ambientalista Amigos de la Tierra, comentando sobre la situaci&oacute;n en Puerto Rico. &quot;Estos rasgos transg&eacute;nicos experimentales est&aacute;n casi sin duda contaminando los cultivos convencionales al igual que ya lo est&aacute;n haciendo los rasgos transg&eacute;nicos ya comercializados. Y los cultivos transg&eacute;nicos experimentales ni siquiera son sujetos al proceso superficial de sello de goma por el cual pasan los que son comerciales. Por eso es que pienso que la alta concentraci&oacute;n de pruebas experimentales con cultivos gen&eacute;ticamente alterados en Puerto Rico es definitivamente causa de preocupaci&oacute;n.&quot;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a><\/p>\n<p> &iquest;Por qu&eacute; Puerto Rico? Varias respuestas a esta pregunta se ofrecieron en un simposio sobre biotecnolog&iacute;a realizado en el pueblo de San Germ&aacute;n en 2002, organizado por el Servicio de Extensi&oacute;n Agr&iacute;cola. Seg&uacute;n report&oacute; el peri&oacute;dico local Claridad, varios participantes en el simposio afirmaron que el amistoso clima tropical de la isla permite hasta cuatro cosechas al a&ntilde;o, lo que la hace ideal para agr&oacute;nomos y corporaciones de biotecnolog&iacute;a como Dow, Syngenta, Pioneer y Monsanto. Estas cuatro empresas se unieron en 1996 para formar la Asociaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n de Semillas de Puerto Rico. <\/p>\n<p> Uno de los participantes dio una raz&oacute;n mucho m&aacute;s interesante: dijo que Puerto Rico tiene un &quot;buen clima pol&iacute;tico&quot;. La poblaci&oacute;n general de la isla es ignorante de la existencia de cultivos y productos transg&eacute;nicos, y eso probablemente abona el &ldquo;buen clima pol&iacute;tico&rdquo; al que aludi&oacute; el presentador. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Resistencia y alternativas <\/font><\/h3>\n<p> La resistencia contra la agricultura transg&eacute;nica se est&aacute; manifestando en casi todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina por parte de diversos sectores, desde pueblos ind&iacute;genas que trabajan por preservar sus milenarias tradiciones agr&iacute;colas y proteger sus semillas de la contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica, y sectores ecologistas que advierten sobre los impactos ambientales de los transg&eacute;nicos y la agricultura industrial en general, hasta agricultores que procuran practicar un agro verdaderamente ecol&oacute;gico y organizaciones progresistas y movimientos populares de reforma agraria que se oponen al dominio de las transnacionales sobre la producci&oacute;n de alimentos. Estas voces de cr&iacute;tica y protesta est&aacute;n integradas al movimiento de oposici&oacute;n al Area de Libre Comercio de las Am&eacute;ricas y a la agenda neoliberal. <\/p>\n<p> La agricultura ecol&oacute;gica u org&aacute;nica se est&aacute; perfilando como alternativa a los transg&eacute;nicos y a todo el modelo agr&iacute;cola de monocultivo industrial controlado por agroempresas transnacionales. Brasil en particular ha logrado hacerse de un lucrativo nicho en el comercio internacional de productos org&aacute;nicos tropicales, convirti&eacute;ndose en una verdadera potencia exportadora. <\/p>\n<p> Las transnacionales del agronegocio y sus portavoces sostienen que la agricultura org&aacute;nica es perfectamente compatible con los cultivos transg&eacute;nicos y que por lo tanto se pueden emplear ambos. Pero los productores org&aacute;nicos y oponentes de los transg&eacute;nicos entienden que ambas modalidades agr&iacute;colas no pueden coexistir y que, a medida que crezca el monocultivo transg&eacute;nico y la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica, llegar&aacute; el momento en que Am&eacute;rica Latina tendr&aacute; que escoger uno de los dos caminos. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Notas<\/font><\/h3>\n<ol>\n<li><font size=\"-1\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"> Lilian Joensen and Stella Semino. &quot; Argentina&#8217;s torrid love affair with the soybean&quot;. Seedling, October 2004. <a href=\"http:\/\/www.grain.org\/seedling\/?id=302\" target=\"_blank\">http:\/\/www.grain.org\/seedling\/?id=302<\/a>. <\/font><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> Alberto J. Lapolla. &quot;El monocultivo de soja transg&eacute;nica amenaza gravemente la sostenibilidad del ecosistema agropecuario argentino&quot;; Joensen and Semino. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> Alberto J. Lapolla. &quot;El monocultivo de soja transg&eacute;nica: &iquest;Gran negocio o pol&iacute;tica de dominaci&oacute;n colonial?&quot; <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a> David Jones. &quot;Bienvenidos a la rep&uacute;blica de soya: testimonio de un periodista ingl&eacute;s en Argentina&quot;. Bolet&iacute;n de la Red por una Am&eacute;rica Latina Libre de Transg&eacute;nicos, ejemplares 94 y 95. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a> Ann Scholl y Facundo Arrizabalaga &quot;La soja, un mal augurio&quot; <a href=\"http:\/\/www.adital.org.br\/site\/noticia.asp?lang=ES&#038;cod=9577\" target=\"_blank\">http:\/\/www.adital.org.br\/site\/noticia.asp?lang=ES&amp;cod=9577<\/a>. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a> Ram&oacute;n Vera Herrera. &quot;En defensa del ma&iacute;z (y el futuro): Una autogesti&oacute;n invisible&quot; <a href=\"http:\/\/www.americaspolicy.org\/reports\/2004\/sp_0408maiz.html\" target=\"_parent\"><i>http:\/\/www.americaspolicy.org\/reports\/2004\/sp_0408maiz.html<\/i><\/a>; Carmelo Ruiz Marrero. &quot;La Biodiversidad en Peligro: La Contaminaci&oacute;n Gen&eacute;tica del Ma&iacute;z Mexicano&quot; <a href=\"http:\/\/www.americaspolicy.org\/articles\/2004\/sp_0405contam_body.html\" target=\"_parent\"><i>http:\/\/www.americaspolicy.org\/articles\/2004\/sp_0405contam_body.html<\/i><\/a>. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a> Silvia Ribeiro. &quot;La ley Monsanto: parece mala pero es peor&quot; <i>La Jornada<\/i>, 22 de enero 2005. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a> Revista Biodiversidad, Sustento y Culturas. &quot;Sin nuestros ma&iacute;ces no somos pueblo&quot;. Enero 2005. (unsigned article) <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a> Bill Freese. Entrevista con Ruiz Marrero, junio 2004. <\/font><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am&eacute;rica Latina es objeto de una nueva invasi&oacute;n: la de los cultivos gen&eacute;ticamente alterados. Los promotores de estos cultivos, tambi&eacute;n llamados transg&eacute;nicos, nos dicen que ayudar&aacute;n a combatir el hambre, reducir el uso de agroqu&iacute;micos t&oacute;xicos y traer prosperidad econ&oacute;mica a los productores agr&iacute;colas y comunidades rurales de Am&eacute;rica Latina. 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