{"id":1372,"date":"2005-09-26T17:43:03","date_gmt":"2005-09-26T17:43:03","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1372"},"modified":"2016-01-16T01:01:14","modified_gmt":"2016-01-16T06:01:14","slug":"749","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/749\/","title":{"rendered":"La integraci"},"content":{"rendered":"<p><i> Todos los gobiernos latinoamericanos hablan de integraci&oacute;n, pero los pasos concretos para construirla son mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles que las simples declaraciones. Tras el fracaso del ALCA, la regi&oacute;n se enfrenta al desaf&iacute;o de mantenerse dividida a merced de los intereses de las grandes potencias, o comenzar el camino de la unidad continental. Y a&uacute;n en el caso de que predominen las corrientes integracionistas, resta definir qu&eacute; tipo de integraci&oacute;n se pretende construir. <\/i><\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p> Tras dos siglos de vida independiente, las rep&uacute;blicas latinoamericanas no han conseguido dar pasos s&oacute;lidos hacia la superaci&oacute;n de la balcanizaci&oacute;n, una de las peores herencias del colonialismo. En los c&iacute;rculos progresistas y de activistas sociales, las dificultades que encuentra la unidad latinoamericana suelen atribuirse a la labor divisionista que han realizado los diferentes imperialismos a lo largo de la historia. Sin embargo, una mirada m&aacute;s atenta de lo sucedido en estos dos siglos&#8211;desde los fracasos unitarios de Sim&oacute;n Bol&iacute;var en el norte de Sudam&eacute;rica y de Jos&eacute; Artigas en el R&iacute;o de la Plata&#8211;permitir&iacute;a concluir que las dificultades nacen, tambi&eacute;n, de los intereses contrapuestos de los m&uacute;ltiples sectores enfrentados en el tablero regional. <\/p>\n<p> El a&ntilde;o 2005 se abri&oacute; con el fracaso del ALCA en los t&eacute;rminos presentados por los Estados Unidos, que era su principal proyecto estrat&eacute;gico para la regi&oacute;n. La idea de crear un mercado &uacute;nico con los 34 pa&iacute;ses americanos supon&iacute;a, en los hechos, consolidar la hegemon&iacute;a de las transnacionales estadounidenses y profundizar las pol&iacute;ticas de ajuste estructural&#8211;o sea el neoliberalismo&#8211;hasta tornarlas pr&aacute;cticamente irreversibles, lo que cristalizar&iacute;a la hegemon&iacute;a de Estados Unidos en el sistema internacional<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a> . En el reciente Foro Social Mundial celebrado en Porto Alegre, muchas voces observaron que el 1 de enero deber&iacute;a ser una fecha para festejar por parte de los movimientos sociales, ya que ese d&iacute;a se materializ&oacute; una importante derrota de la diplomacia estadounidense en sus intentos por imponer el ALCA. Pese a esa victoria, y a los esfuerzos de varios pa&iacute;ses por convertir al Mercosur ampliado en alternativa, el camino de la integraci&oacute;n regional sigue estando empedrado de buenas intenciones y cosecha apenas bonitos discursos que no se materializan. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">El fracaso del ALCA y los l&iacute;mites de Washington<\/font><\/h3>\n<p> En los &uacute;ltimos a&ntilde;os las pol&iacute;ticas dise&ntilde;adas por la Casa Blanca encuentran dificultades para materializarse. El escollo m&aacute;s importante lo constituyen los movimientos sociales de la regi&oacute;n articulados en la Alianza Social Continental, quienes promovieron continuas movilizaciones contra el ALCA, que a partir de 2002 consiguieron sacar el debate de los &aacute;mbitos institucionales y especializados para llevarlo a la calle y a los ciudadanos comunes. A nivel de gobiernos, la oposici&oacute;n m&aacute;s tenaz ha sido la del gobierno brasile&ntilde;o presidido por Luiz Inacio Lula da Silva, que ha perfilado una pol&iacute;tica exterior propia, netamente diferenciada de las propuestas de los Estados Unidos, y que tiende a constituirse en polo de referencia no s&oacute;lo para los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n sino para buena parte de los Estados del Sur de todo el mundo. La diplomacia de Itamaraty tiene una larga trayectoria de independencia, que con la gesti&oacute;n del actual canciller, Celso Amorim, ha dado pasos contundentes para tejer relaciones Sur-Sur de nuevo tipo. Brasil jug&oacute; un papel determinante en la formaci&oacute;n de Grupo de los 20 (G-20), alianza de pa&iacute;ses que se oponen a los subsidios agr&iacute;colas del Norte y que consigui&oacute; descarrilar la cumbre de la OMC en Canc&uacute;n, celebrada en setiembre de 2003<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a> . <\/p>\n<p> La diplomacia brasile&ntilde;a viene estableciendo s&oacute;lidos acuerdos con pa&iacute;ses emergentes como China, India y Sud&aacute;frica, intentando superar la dependencia comercial con la Uni&oacute;n Europea y los Estados Unidos. En esa direcci&oacute;n, ha jugado un doble papel al aplazar la creaci&oacute;n del ALCA y pugnar por ampliar el Mercosur hasta abarcar a la casi totalidad de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. El primer objetivo ha sido cumplido eficazmente, aunque el segundo&#8211;como luego veremos&#8211;choca con problemas vinculados a las asimetr&iacute;as e intereses opuestos entre Brasil y Argentina, principalmente. Dicho de otro modo, Brasil se ha mostrado m&aacute;s eficaz para enlentecer el ALCA que para construir una integraci&oacute;n alternativa. <\/p>\n<p> Lo cierto es que por primera vez en muchos a&ntilde;os, la pol&iacute;tica de Washington hacia la regi&oacute;n choca con l&iacute;mites precisos, que provienen b&aacute;sicamente del nuevo clima continental tras el creciente desgaste del modelo neoliberal. La reciente historia del ALCA as&iacute; lo atestigua. El proyecto ALCA tuvo un tropez&oacute;n importante en la Cumbre de Canc&uacute;n de la OMC, donde aparecieron con nitidez las diferencias de fondo. Robert Zoellick, responsable de Comercio Exterior de los Estados Unidos, intent&oacute; suavizar la propuesta inicial en la VIII Cumbre Ministerial de las Am&eacute;ricas celebrada en Miami el 20 de noviembre de 2003. Fue un evento clave. A esas alturas, Washington hab&iacute;a optado por la flexibilidad&#8211;aceptando diferentes niveles de compromiso entre los integrantes, o lo que se llam&oacute; un &ldquo;ALCA light&rdquo;-, pero el resultado de la reuni&oacute;n fue un rev&eacute;s para su pol&iacute;tica. En palabras de Lula, Brasil consigui&oacute; &ldquo;aquello con lo que so&ntilde;&aacute;bamos: hacer un ALCA solamente en lo que es posible, y dejar el resto para pelearlo en la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio&rdquo;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a> . <\/p>\n<p> Finalmente, el fracaso del ALCA se debi&oacute; a la tenaz resistencia de los movimientos de la regi&oacute;n, pero tambi&eacute;n a la inflexible pol&iacute;tica de subsidios para la agricultura y las pr&aacute;cticas antidumping, temas que Estados Unidos no quiso debatir, mientras los pa&iacute;ses latinoamericanos mostraban recelos para abrir su sector de compras gubernamentales a las potentes empresas del Norte. Luego de la reuni&oacute;n de Miami, el a&ntilde;o 2004 registr&oacute; un constante estancamiento, lleg&aacute;ndose a suspender algunas de las reuniones pactadas. A partir de ese momento, las partes en disputa comenzaron a mover sus piezas en el tablero regional: el Mercosur, liderado por Brasil, promueve su ampliaci&oacute;n intentando abarcar a todos los pa&iacute;ses del continente e integrando a la Comunidad Andina de Naciones (CAN)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a> a esa din&aacute;mica, a la vez que busca abrir acuerdos con otros pa&iacute;ses como India, Sud&aacute;frica y la propia Uni&oacute;n Europea. Estados Unidos, por su parte, comenz&oacute; una carrera precipitada para establecer acuerdos bilaterales de libre comercio, como el que ya hab&iacute;a suscrito con Chile, con pa&iacute;ses del CAN como Bolivia, Ecuador, Colombia y Per&uacute;. Washington no modific&oacute; su estrategia sino que busca hacerla avanzar por otros caminos. En esa precipitada lucha por ganar aliados y aislar al adversario, se est&aacute; jugando el destino de la integraci&oacute;n regional. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">El Mercosur estancado<\/font><\/h3>\n<p> Sin embargo, el Mercosur est&aacute; estancado y nada parece indicar que esta situaci&oacute;n vaya a cambiar en el corto plazo. Aunque, como se&ntilde;ala un informe del Laboratorio de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas, el Mercosur &ldquo;est&aacute; sorteando con &eacute;xito el intento norteamericano de aislarlo del resto de los pa&iacute;ses del continente, como castigo por su posici&oacute;n sobre el ALCA&rdquo;, lo cierto es que la alianza regional &ldquo;est&aacute; lejos de consolidar su n&uacute;cleo de coincidencias b&aacute;sicas en torno a c&oacute;mo llevar adelante el proceso de integraci&oacute;n&rdquo;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a> . El ministro de Econom&iacute;a del gobierno de izquierda de Uruguay, Danilo Astori, reconoci&oacute; las debilidades de la alianza regional, cuyo futuro caracteriz&oacute; como &ldquo;incierto&rdquo;. &ldquo;No puedo apoyar la idea de un parlamento regional cuando incluso no tenemos un mercado libre que funcione en la regi&oacute;n&rdquo;, apunt&oacute; Astori. El ministro cree imposible iniciar un proceso como la Comunidad Sudamericana de Naciones (que supone la integraci&oacute;n de diez pa&iacute;ses) cuando el Mercosur, luego de m&aacute;s de una d&eacute;cada, tiene instituciones extremadamente d&eacute;biles, no consigue facilitar el traslado de mercanc&iacute;as dentro de los pa&iacute;ses que lo integran y no cesan los enfrentamientos comerciales entre Argentina y Brasil<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a> . <\/p>\n<p> En la XXVI Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, realizada el 8 de julio de 2004 en Puerto Iguaz&uacute; (Argentina), qued&oacute; delineado el marco de alianzas. A los cuatro miembros fundadores se sumaron seis pa&iacute;ses: tres que ya ten&iacute;an el estatuto de &ldquo;Estados asociados&rdquo; (Chile Bolivia y Per&uacute;) y tambi&eacute;n Venezuela y Colombia, como consecuencia del TLC firmado con la CAN. La lucha es frontal, ya que algunos de esos pa&iacute;ses est&aacute;n negociando, o tienen firmado ya, un TLC con Estados Unidos. En algunos casos, las dificultades nacen de viejos litigios (como el que enfrenta a Chile y Bolivia por la salida al mar), en otros son problemas derivados de las pol&iacute;ticas neoliberales (como el conflicto del gas entre Chile y Argentina, por la nula inversi&oacute;n de las privatizadas argentinas que hace peligrar la exportaci&oacute;n de gas). Pero, por encima de todo, aparecen los enfrentamientos derivados de la subordinaci&oacute;n de casi todos los gobiernos a las grandes empresas&#8211;nacionales o multinacionales&#8211;que pretenden imponer sus estrechos intereses. <\/p>\n<p> En s&iacute;ntesis, el Mercosur ha ganado en extensi&oacute;n pero no ha conseguido profundizar los v&iacute;nculos entre sus miembros. La propia Secretar&iacute;a del Mercosur, en un informe elevado en julio del a&ntilde;o pasado, establece que &ldquo;el modelo institucional en vigor no refleja hoy necesariamente un proyecto colectivo, ni una visi&oacute;n com&uacute;n sobre la integraci&oacute;n regional&rdquo;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a> . La &uacute;ltima Cumbre del Mercosur realizada en Ouro Preto (Brasil), en diciembre de 2004, no pudo modificar la situaci&oacute;n y estuvo pautada por el debate en torno a las medidas proteccionistas tomadas por Argentina en forma unilateral y contraviniendo las normas internas del bloque. Con esas medidas, Argentina busca proteger su incipiente recuperaci&oacute;n industrial. El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Luiz Fernando Furlan, contest&oacute; al ministro de Econom&iacute;a de Argentina&#8211;quien se quejaba de que las importaciones industriales desde Brasil impiden la consolidaci&oacute;n de la industria argentina&#8211;se&ntilde;alando que &ldquo;Brasil no dej&oacute; de invertir en todos estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Incluso en los momentos de crisis, el sector empresarial continu&oacute; invirtiendo. La Argentina precisa invertir, remodelar y reformular su producci&oacute;n. Ese es un desaf&iacute;o mucho m&aacute;s de los argentinos que de nosotros&rdquo;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a> . <\/p>\n<p> Ciertamente, el Mercosur no est&aacute; consiguiendo siquiera avanzar en temas no econ&oacute;micos, como la creaci&oacute;n de su futuro Parlamento, cuya puesta en marcha vence en 2006, pero para cuya concreci&oacute;n no hay acuerdo sobre la representatividad que tendr&aacute; cada pa&iacute;s. <\/p>\n<p> Un buen ejemplo de las dificultades, lo constituye la III Cumbre Sudamericana, realizada del 7 al 9 de diciembre en Cuzco, cuyo objetivo fue la creaci&oacute;n de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN). La CSN qued&oacute; integrada por los cuatro pa&iacute;ses del Mercosur, los cinco del CAN y Chile, y ser&aacute;n invitados a sumarse al proyecto Guyana y Surinam. Es el m&aacute;s ambicioso proyecto integracionista puesto en marcha nunca, y cuenta con el fervoroso apoyo de los presidentes de Brasil y Venezuela, Lula y Hugo Ch&aacute;vez. Potencialmente, la CSN ser&aacute; el bloque m&aacute;s grande del mundo: 17 millones de kil&oacute;metros cuadrados, casi 400 millones de habitantes y un producto bruto de 800 mil millones de d&oacute;lares; es el primer productor de alimentos del mundo, la mayor reserva de biodiversidad del planeta, tiene un tercio del agua dulce de la tierra y recursos petrol&iacute;feros y gas&iacute;feros para m&aacute;s de un siglo<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a> . <\/p>\n<p> Pero la reuni&oacute;n de Cuzco fue un fracaso, aunque relativo. No se llegaron a acuerdos sustanciales, y faltaron a la cita los presidentes de tres pa&iacute;ses del Mercosur, siendo la ausencia de N&eacute;stor Kirchner, de Argentina, que aleg&oacute; razones de salud, la m&aacute;s importante. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la jugada argentina que dej&oacute; en mala posici&oacute;n a Lula y a la diplomacia brasile&ntilde;a? B&aacute;sicamente dos problemas: uno de fondo, vinculado a las profundas asimetr&iacute;as entre ambos pa&iacute;ses. Brasil tiene una industria pujante y Argentina est&aacute; empezado a salir con grandes dificultades de la destrucci&oacute;n de su industria producida en los a&ntilde;os 90 por el modelo neoliberal salvaje implementado por Carlos Menem. Adem&aacute;s, Brasil y Argentina son competidores en casi todos los terrenos: exportan los mismos productos a los mismos pa&iacute;ses, b&aacute;sicamente <i>commodities<\/i> a China y pa&iacute;ses del Norte, y compiten por atraer inversores. En segundo lugar, aparece el resentimiento argentino por el nulo apoyo de Brasil en su fuerte lucha con el FMI para salir del default. Es un hecho que Kirchner demand&oacute; de Lula apoyo en su enfrentamiento con los organismos financieros internacionales, y ese apoyo nunca lleg&oacute;. <\/p>\n<p> A las ausencias de Kirchner y de los presidentes de Uruguay y Paraguay (Jorge Batlle y Nicanor Duarte), se sumaron las de los presidentes de Ecuador (Lucio Guti&eacute;rrez) y del mexicano Vicente Fox. El problema, es que la integraci&oacute;n regional que hoy por hoy lidera Brasil, no parece que pueda avanzar sin la cooperaci&oacute;n y el apoyo de su socio m&aacute;s importante, Argentina, una naci&oacute;n cuyo peso econ&oacute;mico y pol&iacute;tico sigue siendo decisivo. <\/p>\n<p> Los doce pa&iacute;ses firmaron la Declaraci&oacute;n de Cuzco, que es el Acta Fundacional de la CSN, que se define como &ldquo;espacio sudamericano integrado en lo pol&iacute;tico, social, econ&oacute;mico, ambiental y de infraestructura, que fortalezca la identidad propia de Am&eacute;rica del Sur&rdquo;. Entre los mecanismos para llegar a esos objetivos, figuran la profundizaci&oacute;n de los lazos Mercosur-Comunidad Andina de Naciones, la integraci&oacute;n en materia energ&eacute;tica y de comunicaciones y la coordinaci&oacute;n pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica, pero la CSN carecer&aacute; por ahora de instituciones hasta una pr&oacute;xima reuni&oacute;n que deber&iacute;a realizarse este mismo a&ntilde;o en Brasil. <\/p>\n<p> En las declaraciones, la CSN se diferencia claramente de las experiencias anteriores como el Mercosur y el CAN. La prioridad no est&aacute; asignada al libre comercio sino a la democracia, la solidaridad, los derechos humanos, la libertad, la justicia social, el respeto a la integridad territorial, a la diversidad, la no discriminaci&oacute;n y la afirmaci&oacute;n de su autonom&iacute;a, la igualdad soberana de los Estados y la soluci&oacute;n pac&iacute;fica de controversias&rdquo;<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">10<\/a> . Si la realidad se ajustara a lo que proclama el acta fundacional de la CSN, estar&iacute;amos ante un verdadero &ldquo;proyecto de integraci&oacute;n de los pueblos&rdquo;<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a> . Pero a la luz de la historia reciente, es posible que no sea m&aacute;s que una declaraci&oacute;n de buenas intenciones, pero &ldquo;pol&iacute;ticamente correcta&rdquo;. <\/p>\n<p> El rompecabezas regional resulta a veces demasiado complejo y los diferentes actores contribuyen muy poco a clarificarlos. En este momento, en la regi&oacute;n existen tres iniciativas de integraci&oacute;n relativamente complementarias: el Mercosur, la CAN y la CSN, a las que debe sumarse el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Am&eacute;ricas) lanzada en 2001 por Ch&aacute;vez. <\/p>\n<p> El ALBA nunca pas&oacute; de ser una declaraci&oacute;n de intenciones, que tuvo m&aacute;s aceptaci&oacute;n entre los movimientos sociales que entre los dem&aacute;s gobiernos sudamericanos. Sin embargo, a fines de diciembre el presidente Ch&aacute;vez y su par cubano Fidel Castro, firmaron en La Habana la propuesta del ALBA, aunque ning&uacute;n otro gobierno aprob&oacute; la iniciativa. Seg&uacute;n el economista Manuel Hidalgo, de Attac, ser&iacute;a posible una confluencia entre &ldquo;las dos tendencias que han venido confrontando la pol&iacute;tica imperial en la regi&oacute;n: por un lado, la tendencia bolivariana, levantada por Venezuela y apoyada por numerosos movimientos sociales y pol&iacute;ticos de la regi&oacute;n, y por otro la tendencia &lsquo;neodesarrollista&rsquo;, representada por los gobiernos de Brasil y Argentina&rdquo;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">12<\/a> . Aunque esta confluencia&#8211;que podr&iacute;a haberse plasmado en la reuni&oacute;n de Cuzco que cre&oacute; la CSN&#8211;a&uacute;n no se ha concretado, en los &uacute;ltimos meses se est&aacute;n dando algunos pasos que podr&iacute;an ir en esa direcci&oacute;n. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Caminos paralelos: las iniciativas bilaterales<\/font><\/h3>\n<p> Ante las enormes dificultades que presenta la integraci&oacute;n regional, los pa&iacute;ses m&aacute;s interesados en ella est&aacute;n dando pasos concretos para promover acuerdos bilaterales. Los principales protagonistas son por ahora Venezuela, Brasil y Argentina. El primero tiene a su favor la baza del petr&oacute;leo, riqueza que utiliza h&aacute;bilmente tanto a nivel interno como internacional. Venezuela ofrece petr&oacute;leo barato y con buen financiamiento, una tentaci&oacute;n dif&iacute;cil de eludir para pa&iacute;ses pobres. Argentina y Brasil hacen cada uno su juego, buscando resolver problemas o necesidades internas: la primera busca solucionar sus d&eacute;ficits energ&eacute;ticos por la falta de inversi&oacute;n, y el segundo intenta ampliar los mercados para el pujante empresariado industrial y el <i>agrobusiness<\/i>. <\/p>\n<p> La quinta visita de Ch&aacute;vez a Argentina, a comienzos de este a&ntilde;o, redund&oacute; en acuerdos estrat&eacute;gicos entre Caracas y Buenos Aires, que suponen entre otras cosas que Venezuela comienza a reemplazar proveedores estadounidenses por argentinos<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">13<\/a> . Los acuerdos firmados abarcan las &aacute;reas energ&eacute;tica, comercial, comunicacional y agropecuaria. Se lleg&oacute; a un entendimiento entre la argentina Enarsa y la venezolana Pdvsa (empresas petroleras nacionales) para desarrollar proyectos de exploraci&oacute;n, extracci&oacute;n, refinaci&oacute;n, comercializaci&oacute;n y transporte en la perspectiva de sumar a la brasile&ntilde;a Petrobras para conformar un gigante petrolero regional que llevar&iacute;a el nombre de Petrosur. Argentina construir&aacute; cuatro buques-tanque petroleros para Venezuela, a un costo total de 240 millones de d&oacute;lares, y &eacute;sta proveer&aacute; hidrocarburos l&iacute;quidos para generaci&oacute;n de energ&iacute;a t&eacute;rmica, cuya producci&oacute;n es insuficiente durante el crudo invierno rioplatense. <\/p>\n<p> Por otro lado, Venezuela estudia la compra de los activos de la angloholandesa Shell en Argentina, en conjunto con Enarsa y Petrobras, lo que ser&iacute;a un paso enorme en materia de integraci&oacute;n energ&eacute;tica regional. Shell est&aacute; retirando sus inversiones de Am&eacute;rica Latina y Pdvsa est&aacute; en una fase de expansi&oacute;n, lo que le permitir&iacute;a comprar la refiner&iacute;a, las estaciones de combustible y los canales de comercializaci&oacute;n en Argentina. Los exportadores argentinos pueden beneficiarse a mediano y largo plazo en las ramas automotriz, de papel y cart&oacute;n, pl&aacute;stico y manufacturas, pero tambi&eacute;n la exportaci&oacute;n de cereales puede incrementarse notablemente. Venezuela desea importar ganado de raza para mejorar su escasa producci&oacute;n c&aacute;rnica y l&aacute;ctea. El intercambio entre ambos pa&iacute;ses es a&uacute;n escaso (Argentina export&oacute;, en 2004, 430 millones de d&oacute;lares a Venezuela, e import&oacute; apenas 52 millones), pero la tendencia indica que se <a href=\"http:\/\/www.svenskkasinon.com\/\">online casino<\/a>  camina hacia un incremento constante. <\/p>\n<p> Pocos d&iacute;as despu&eacute;s Brasil y Venezuela firmaron, el 14 de febrero, un &ldquo;acuerdo estrat&eacute;gico&rdquo; en Caracas. La firma de 20 acuerdos bilaterales en materia de hidrocarburos, infraestructura y cooperaci&oacute;n militar, que incluyen la venta de aviones de combate de la brasile&ntilde;a Embraer, es un significativo paso adelante en las relaciones de ambos pa&iacute;ses. El comercio bilateral ha <a href=\"http:\/\/www.victoryag.org\/\">casino online<\/a> pasado de 880 millones de d&oacute;lares en 2003 a 1.600 millones en 2004, y se prev&eacute; que este a&ntilde;o llegar&aacute; a los 3.000 millones. Pero el &aacute;rea de cooperaci&oacute;n m&aacute;s importante es la relacionada con los hidrocarburos, en la que cooperar&aacute;n las empresas venezolana Pdvsa y la brasile&ntilde;a Petrobras, que se asociar&aacute;n en la explotaci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo en los polos de desarrollo gas&iacute;fero en el Golfo de Venezuela y la Faja del Orinoco, junto a las grandes empresas privadas brasile&ntilde;as. Adem&aacute;s, se construir&aacute; una refiner&iacute;a de petr&oacute;leo en Brasil para procesar crudos de ambos pa&iacute;ses y se prev&eacute; construir conjuntamente nav&iacute;os y plataformas petroleras<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">14<\/a> . <\/p>\n<p> Lula adelant&oacute; que se dispone a firmar &ldquo;acuerdos estrat&eacute;gicos&rdquo; con otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, lo que significa un claro dinamismo por parte de Brasil para atraer a su &oacute;rbita a los dem&aacute;s pa&iacute;ses. Sin embargo, este tipo de acuerdos parecen destinados a beneficiar al empresariado de Brasil, que tiene una balanza comercial muy favorable con Venezuela y necesita ampliar sus mercados para continuar su expansi&oacute;n. Para algunos analistas, el &ldquo;acuerdo estrat&eacute;gico&rdquo; entre Brasil y Venezuela supone un viraje &ldquo;sorpresivo y sorprendente&rdquo; de Lula, que podr&iacute;a estar ligado al reciente fracaso de Washington a la hora de concretar el TLC con Colombia, Per&uacute; y Ecuador en la quinta ronda de negociaciones efectuada en Cartagena de Indias<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">15<\/a>.<\/p>\n<p> Pero junto a la cooperaci&oacute;n aparecen las disputas por la hegemon&iacute;a regional. Como lo demuestran las recientes negociaciones comerciales con China, cada pa&iacute;s est&aacute; optando por desarrollar la pol&iacute;tica que m&aacute;s lo beneficia, aunque inevitablemente choca con los intereses de los vecinos. La gira del presidente chino Hu Jintao desnud&oacute; las diferencias entre Brasilia y Buenos Aires, toda vez que el gobierno de Lula se prest&oacute; a reconocer a China como &ldquo;econom&iacute;a de mercado&rdquo; (condici&oacute;n indispensable para ser miembro pleno de la OMC), lo que dej&oacute; al gobierno de Kirchner sin margen para tomar otra decisi&oacute;n que seguir los pasos de Brasil<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">16<\/a>. Los acuerdos firmados con China recibieron cr&iacute;ticas de industriales y de movimientos sociales en ambos pa&iacute;ses: los primeros, por temor a que la competencia china arruine la industria local, mientras los segundos (en particular el movimiento sin tierra), recelan de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica volcada a la exportaci&oacute;n de <i>commodities<\/i>, que termina afianzando el modelo neoliberal.<\/p>\n<p> Es que dentro de la regi&oacute;n, parecen existir pugnas cruzadas de intereses nacionales y hasta de liderazgos personales que llevan, por ejemplo, a alianzas entre Kirchner y Ch&aacute;vez, no acompa&ntilde;adas por Brasil, pa&iacute;s que luego establece acuerdos como los recientemente firmados entre Lula y Ch&aacute;vez. Ellas pueden atribuirse a los intereses nacionales, pero &iquest;qu&eacute; se entiende exactamente por &ldquo;inter&eacute;s nacional&rdquo;? Como veremos con algunos ejemplos, detr&aacute;s de los conflictos entre pa&iacute;ses, y en ocasiones tambi&eacute;n detr&aacute;s de algunas posturas a favor de la integraci&oacute;n, gravitan los intereses de los grandes empresarios. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Libre comercio y desigualdades<\/font><\/h3>\n<p> Uno de los problemas con los que tropieza la integraci&oacute;n regional deriva de la subordinaci&oacute;n de casi todos los gobiernos a las grandes empresas&#8211;nacionales o multinacionales&#8211;que toman de rehenes a los gobiernos que, a su vez, poco hacen por deshacerse de las influencias empresariales. La pregunta ser&iacute;a: &iquest;puede construirse la integraci&oacute;n regional sobre la base del libre comercio?<\/p>\n<p> Veamos un ejemplo reciente, que ilustra estos problemas. <\/p>\n<p> D&iacute;as antes de la cumbre del Mercosur realizada en Puerto Iguaz&uacute;, un serio conflicto entre Brasil y Argentina empa&ntilde;&oacute; una reuni&oacute;n trascendental para definir el futuro de la alianza regional. El gobierno argentino decidi&oacute; restringir la importaci&oacute;n de electrodom&eacute;sticos brasile&ntilde;os que invadieron el mercado desplazando a los fabricantes nacionales. La multinacional argentina Techint realiz&oacute; presiones en ese sentido, alegando los subsidios que recibe la industria brasile&ntilde;a. Ciertamente, el Estado brasile&ntilde;o otorga cr&eacute;ditos a los exportadores a tasas preferenciales, pero adem&aacute;s se venden como de &ldquo;origen Mercosur&rdquo; productos armados con piezas ingresadas por la zona franca de Manaos, lo que le da a los fabricantes brasile&ntilde;os grandes ventajas. Pese a ello, existen otras asimetr&iacute;as vinculadas a la escasa inversi&oacute;n realizada por los industriales argentinos en el &uacute;ltimo lustro de estancamiento y crisis, a las diferencias en el tama&ntilde;o de los mercados internos (180 millones de habitantes Brasil frente a 38 millones Argentina), a la mayor solidez del sistema bancario brasile&ntilde;o y a la baja relaci&oacute;n de dep&oacute;sitos en moneda extranjera, frente a la masiva dolarizaci&oacute;n que sufri&oacute; Argentina en los 90.<\/p>\n<p> Ante este conjunto de asimetr&iacute;as, Techint&#8211;que fue una defensora entusiasta del gobierno de Carlos Menem&#8211;propuso ante la Uni&oacute;n Industrial Argentina, a fines del a&ntilde;o 2003, la necesidad de replantear el Mercosur transformando la uni&oacute;n aduanera en una zona de libre comercio, para recuperar as&iacute; el terreno perdido durante una d&eacute;cada<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">17<\/a> . Las permanentes controversias entre Argentina y Brasil, en las que tambi&eacute;n suele terciar Uruguay con argumentos similares, est&aacute;n empedrando el camino de la integraci&oacute;n. En el caso de los electrodom&eacute;sticos, Lula y Kirchner decidieron bajar el perfil de la confrontaci&oacute;n y abrir un espacio de negociaciones. Pero la actitud conciliadora le vali&oacute; al gobierno de Brasil un duro editorial del influyente <i>O Estado de Sao Paulo<\/i>, que lo acus&oacute; de mantener una actitud de &ldquo;complacencia ante las agresiones de Argentina al libre comercio&rdquo;<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">18<\/a> . Resulta evidente que la pol&iacute;tica exterior de Brasilia y de Buenos Aires estuvo mediatizada por los intereses de las grandes empresas. <\/p>\n<p> No ser&aacute; f&aacute;cil salir de este laberinto. Por eso, es bueno clarificar lo que est&aacute; en juego. La integraci&oacute;n no tiene por qu&eacute; ser favorable para los pueblos del continente. Un proyecto de integraci&oacute;n orientado a abrir a&uacute;n m&aacute;s las econom&iacute;as, &ldquo;pensada como &aacute;rea de libre comercio, concebida principalmente como la construcci&oacute;n de un espacio econ&oacute;mico de libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y capitales&rdquo;, como apunta el soci&oacute;logo venezolano Edgardo Lander, est&aacute; destinada a acentuar las desigualdades actuales y a garantizar el &eacute;xito de los m&aacute;s fuertes sobre la base de la explotaci&oacute;n y exclusi&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">19<\/a> . <\/p>\n<p> El libre comercio es, intr&iacute;nsecamente, generador de diferencias y desigualdades sociales y espaciales, dentro de cada pa&iacute;s, en cada regi&oacute;n y a todo lo largo y ancho del planeta, ya que est&aacute; guiado por la l&oacute;gica de la ganancia y es conducida por las grandes empresas. No s&oacute;lo provoca polarizaciones entre sectores sociales, aumentando la brecha entre ricos y pobres; tambi&eacute;n genera polos de desarrollo y bolsones de marginaci&oacute;n y pobreza, lleva la prosperidad a unas zonas y pa&iacute;ses y mantiene a otros en la exclusi&oacute;n o provoca su desindustrializaci&oacute;n. A lo largo de los a&ntilde;os 90, el crecimiento de Brasil se hizo, en alguna medida, a expensas del retroceso de la industria argentina. <\/p>\n<p> Por &uacute;ltimo, parece insinuarse un recambio continental que puede resultar problem&aacute;tico, en la medida que vuelvan a cambiar los promotores y beneficiarios del &ldquo;desarrollo&rdquo; pero no se modifique el patr&oacute;n de fondo. Las condiciones actuales est&aacute;n dadas para una retirada de Sudam&eacute;rica, parcial pero cierta, de las grandes empresas multinacionales europeas y estadounidenses. Ese lugar puede ser ocupado por una integraci&oacute;n m&aacute;s o menos igualitaria y equitativa a favor de los pueblos, lo que Lander denomina como &ldquo;una integraci&oacute;n <i>defensiva<\/i> que tenga como meta conquistar espacios de autonom&iacute;a y soberan&iacute;a para definir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y opciones econ&oacute;micas propias&rdquo;. O, por el contrario, pueden redefinirse las relaciones regionales a favor de un nuevo amo. El candidato, en este caso, es el empresariado brasile&ntilde;o. <\/p>\n<p> Brasil es el &uacute;nico pa&iacute;s que posee una importante estructura de producci&oacute;n industrial, mientras el resto fue arrastrado por la desindustrializaci&oacute;n. Tiene una industria pesada con tecnolog&iacute;a muy avanzada, una de cuyas banderas es la aeron&aacute;utica Embraer, capaz de ganar licitaciones en pa&iacute;ses del primer mundo. Aunque la presencia de empresas multinacionales es importante y las grandes empresas brasile&ntilde;as est&aacute;n aliadas con el capital internacional, la mayor&iacute;a de las empresas industriales son propiedad de brasile&ntilde;os, y Brasil es &ldquo;el &uacute;nico pa&iacute;s donde el capital financiero de propiedad de brasile&ntilde;os ocupa una posici&oacute;n interna dominante&rdquo;<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">20<\/a> . Es la &uacute;nica verdadera burgues&iacute;a latinoamericana; &ldquo;la &uacute;nica que tiene <i>aparentemente<\/i> los atributos de una burgues&iacute;a nacional, porque sus intereses est&aacute;n asentados y ramificados en la econom&iacute;a de ese pa&iacute;s&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; Quijano dice &ldquo;aparentemente&rdquo;? Porque Brasil es el campe&oacute;n mundial de la desigualdad, el pa&iacute;s m&aacute;s socialmente polarizado del mundo, donde el 10 por ciento m&aacute;s rico controla 70 veces m&aacute;s renta nacional que el 10 por ciento m&aacute;s pobre. Pero es, por lo mismo, el pa&iacute;s menos democr&aacute;tico de la regi&oacute;n, &ldquo;el &uacute;nico pa&iacute;s latinoamericano donde el <i>ancien regime<\/i> ha logrado no s&oacute;lo mantenerse, moderniz&aacute;ndose en t&eacute;rminos de tecnolog&iacute;a y de sus h&aacute;bitos de consumo&rdquo;<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">21<\/a> . En resumidas cuentas, el empresariado brasile&ntilde;o ha llegado al lugar que ocupa gracias al control no democr&aacute;tico de un Estado no democr&aacute;tico, y gracias a la explotaci&oacute;n brutal de los brasile&ntilde;os pobres. <\/p>\n<p> Este empresariado es el que est&aacute; detr&aacute;s del rechazo de Brasil al ALCA, ya que necesita protegerse ante un proyecto que lo arruinar&iacute;a. Pero es, tambi&eacute;n, el que parece estar comandando la integraci&oacute;n &ldquo;realmente existente&rdquo;. En Caracas, durante la firma del acuerdo estrat&eacute;gico entre Brasil y Venezuela, se instal&oacute; el Foro Empresarial Binacional de Negocios. Lula, dirigi&eacute;ndose a los empresarios (en realidad a los empresarios brasile&ntilde;os ya que los venezolanos combaten a Ch&aacute;vez), dijo: &ldquo;As&oacute;ciense, hagan negocios, generen ingresos y puestos de trabajo. El &eacute;xito individual de ustedes tambi&eacute;n ser&aacute; el &eacute;xito de todos nosotros&rdquo;<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">22<\/a> . <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Notas<\/font> <\/h3>\n<ol>\n<li><font size=\"-1\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"> Atilio Bor&oacute;n, &ldquo;El ALCA y la culminaci&oacute;n de un proyecto imperial&rdquo;, en revista <i>OSAL<\/i> No. 11, Buenos Aires, mayo-agosto de 2003.<\/font><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> Walden Bello, &ldquo;El significado de Canc&uacute;n&rdquo;, en revista <i>OSAL<\/i> No. 11, Buenos Aires, mayo-agosto de 2003.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> &ldquo;An&aacute;lisis de coyuntura sobre ALCA y Mercosur&rdquo;, Rafael Gentili, en <a href=\"http:\/\/www.outrobrasil.net\/\" target=\"_blank\">www.outrobrasil.net<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a> El Mercosur fue creado en 1991 y est&aacute; integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La Comunidad Andina de Naciones (CAN), est&aacute; integrada por Colombia, Bolivia, Ecuador, Per&uacute; y Venezuela. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a> &ldquo;Informe sobre el Mercosur&rdquo;, Rafael Gentili, noviembre de 2004, en <a href=\"http:\/\/Politicainternacional.net\/\" target=\"_blank\">Politicainternacional.net<\/a>.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a><i>La Rep&uacute;blica<\/i>, Montevideo, 4 de enero de 2005.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a> &ldquo;Informe sobre el Mercosur&rdquo;, Rafael Gentili, noviembre de 2004, en Politicainternacional.net<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a><i>Folha de Sao Paulo<\/i>, 15 de diciembre de 2004. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a> &ldquo;Informe sobre el Mercosur&rdquo;, diciembre de 2004, en <a href=\"http:\/\/Politicainternacional.net\/\" target=\"_blank\">Politicainternacional.net<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a> Declaraci&oacute;n de Cuzco, en <a href=\"http:\/\/www.comunidadandina.org\/\" target=\"_blank\">www.comunidadandina.org<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a> Edgardo Lander, &ldquo;&iquest;Modelos alternativos de integraci&oacute;n? Proyectos neoliberales y resistencias populares&rdquo;, en revista <i>OSAL<\/i> No. 15, Buenos Aires, setiembre-diciembre de 2004.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a> Gustavo Gonz&aacute;lez, &ldquo;Am&eacute;rica del ALCA al ALBA&rdquo;, en <a href=\"http:\/\/www.ipsenespanol.net\/\" target=\"_blank\">www.ipsenespanol.net<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><\/a> APM (Agencia Period&iacute;stica del Mercosur, &ldquo;Acuerdos Argentina-Venezuela: un ejemplo a seguir&rdquo;, en <a href=\"http:\/\/www.alainet.org\/\" target=\"_blank\">www.alainet.org<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><\/a> Agencia Latinoamericana de Informaci&oacute;n y An&aacute;lisis-Dos, &ldquo;Hagamos que esta sea la gran hora de Venezuela y Brasil&rdquo;, en <a href=\"http:\/\/www.alia2.net\/\" target=\"_blank\">www.alia2.net<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><\/a> Aram Aharonian, &ldquo;Acuerdo estrat&eacute;gico Brasil-Venezuela&rdquo;, en <a href=\"http:\/\/www.brecha.com.uy\/\" target=\"_blank\">www.brecha.com.uy<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><\/a> &ldquo;Informe sobre el Mercosur&rdquo;, noviembre de 2004.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><\/a> Ra&uacute;l Zibechi, &ldquo;El Mercosur y la integraci&oacute;n regional. Una interminable carrera de obst&aacute;culos&rdquo;, <i>Masiosare<\/i>, 18 de julio de 2004, en <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/\" target=\"_blank\">www.jornada.unam.mx<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><\/a><i>O Estado de Sao Paulo<\/i>, 9 de julio de 2004.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><\/a> Edgardo Lander, &ldquo;&iquest;Modelos alternativos de integraci&oacute;n? Proyectos neoliberales y resistencias populares&rdquo;. <\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><\/a> An&iacute;bal Quijano, &ldquo;El laberinto de Am&eacute;rica Latina, &iquest;hay otras salidas?&rdquo;, en <i>Revista Venezolana de Econom&iacute;a y Ciencias Sociales<\/i>, Vol. 10, No. 1, Caracas, enero-abril de 2004, <a href=\"http:\/\/www.revele.com.ve\/\" target=\"_blank\">www.revele.com.ve<\/a><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><\/a> Idem.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><\/a> <a href=\"http:\/\/www.alia2.net\/\" target=\"_blank\">www.alia2.net<\/a> <\/font><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los gobiernos latinoamericanos hablan de integraci&oacute;n, pero los pasos concretos para construirla son mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles que las simples declaraciones. 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