{"id":14127,"date":"2014-12-17T15:31:08","date_gmt":"2014-12-17T20:31:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=14127"},"modified":"2015-01-08T17:15:09","modified_gmt":"2015-01-08T22:15:09","slug":"la-legua-santiago-de-chile-antes-de-irrumpir-en-las-grandes-alamedas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-legua-santiago-de-chile-antes-de-irrumpir-en-las-grandes-alamedas\/","title":{"rendered":"La Legua, Santiago de Chile antes de irrumpir en las grandes alamedas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-14119\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1323870-300x237.jpg\" alt=\"1323870\" width=\"300\" height=\"237\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1323870-300x237.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1323870-1024x811.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Como tantas otras poblaciones perif\u00e9ricas, La Legua, barrio de Santiago, est\u00e1 sometida a la intervenci\u00f3n militar-policial con la excusa del narcotr\u00e1fico. Sin embargo, en medio de la pobreza y la represi\u00f3n, resisten creando vida y comunidad, con las mujeres y los j\u00f3venes como los actores m\u00e1s destacados.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed el Estado tiene las garras bien puestas, nos tienen la bota encima, pero bailamos. No le pedimos nada al Estado porque somos una comunidad digna\u201d. Las palabras atraviesan el aire denso de un mediod\u00eda caluroso y parecen posarse lentamente sobre los que compartimos la ronda. \u201cLa autogesti\u00f3n es nuestra dignidad\u201d, dice Emerson, levantando la voz para que el c\u00edrculo de casi cincuenta personas pueda escucharlo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>El \u201cnosotros\u201d al que se refiere Emerson son los miembros de la Casa de la Cultura de la Legua, en el sur de Santiago (Chile), uno de los barrios m\u00e1s emblem\u00e1ticos por su prolongada resistencia, tanto en dictadura como en democracia. La Casa es una gran sala seguida de una peque\u00f1a cocina, patio, ba\u00f1o y alg\u00fan dormitorio. En el centro del sal\u00f3n destaca una gran bandera mapuche que cobija la asamblea.<\/p>\n<p>Nos recibieron con almuerzo: pescado frito, ensaladas y jugos frescos, pero lo m\u00e1s delicioso fue el <em>borgo\u00f1a<\/em>, un c\u00f3ctel tradicional de vino tinto y frutillas que aplaca la sed y el calor. Despu\u00e9s nos colocamos en ronda y Emerson, uno de los m\u00e1s j\u00f3venes de la Casa, abri\u00f3 el <em>traw\u00fcn<\/em>, encuentro en mapudungun, destacando el car\u00e1cter aut\u00f3nomo de todos los trabajos que realizan.<\/p>\n<p>En la Casa funcionan tres talleres en los que participan la mayor parte de los que integran el espacio: \u201ctelar mapuche\u201d, \u201cser y cosmovisi\u00f3n mapuche\u201d y \u201cciencia pol\u00edtica a la mano\u201d, donde discuten c\u00f3mo organizarse y luchar pero sin recaer en modales acad\u00e9micos. \u201cSe trata de desaprender la cultura pol\u00edtica de vanguardias que aprendimos en las organizaciones\u201d, dice Cristian.<\/p>\n<p><strong>Autoconstrucci\u00f3n y resistencia<\/strong><\/p>\n<p>La Legua son en realidad tres poblaciones que suman algo m\u00e1s de 15,000 personas. La Legua Vieja se fue poblando desde principios del siglo XIX por obreros que llegaban desde el norte cuando comenz\u00f3 el declive de la industria del salitre. Se fueron a vivir a \u201cuna legua\u201d del centro de la ciudad, que por esos a\u00f1os eran terrenos bald\u00edos. En 1947 se crea La Legua Nueva que fue \u201cla primera toma organizada de la que se tiene noticia\u201d, seg\u00fan el historiador Mario Garc\u00e9s<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-14118\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1321303151_p1040610-1000x750-300x225.jpg\" alt=\"1321303151_p1040610-1000x750\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1321303151_p1040610-1000x750-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1321303151_p1040610-1000x750.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Mientras las <em>callampas<\/em> se forman por agregaci\u00f3n individual de las familias, que construyen viviendas precarias con materiales de desecho y se ubican en riberas y r\u00edos y faldas de monta\u00f1as, las <em>tomas<\/em> son organizadas por cientos de vecinos que llegan todos juntos al terreno escogido, levantan las viviendas en poco tiempo, marcan los sitios para viviendas y los destinados a espacios p\u00fablicos, incluyendo escuela, dispensario de salud y espacio para la organizaci\u00f3n vecinal.<\/p>\n<p>Finalmente, La Legua de Emergencia se form\u00f3 en 1951 cuando el Estado asign\u00f3 casitas s\u00f3lo durante seis meses a personas que proven\u00edan de <em>callampas<\/em> y conventillos del centro, muchos en la ribera del r\u00edo Mapocho. Eran precarias y estrechas (\u201cdos piecitas de madera, cocina y ba\u00f1o, sin patio\u201d, recuerda una vecina<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref\">[3]<\/a>) pero mucha gente permanece hasta hoy.<\/p>\n<p>Garc\u00e9s asegura que La Legua es \u201cuna de las poblaciones m\u00e1s emblem\u00e1ticas de Santiago\u201d. Destaca sus capacidades organizativas y pol\u00edticas: \u201cCont\u00f3 con poderosas organizaciones vecinales en los a\u00f1os 50 y 60, y fue el \u00fanico asentamiento urbano donde se combati\u00f3 a los militares el 11 de setiembre de 1973\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Dos poderosas corrientes se fusionaron en la poblaci\u00f3n de La Legua, al igual que en otra <em>poblas<\/em> del cintur\u00f3n industrial: los partidos de izquierda, sobre todo comunistas y socialistas, y los sacerdotes cat\u00f3licos que amparaban las organizaciones vecinales desde la Parroquia de San Cayetano, semillero de militantes vecinales y alero en el que se cobijaron de la represi\u00f3n durante la dictadura.<\/p>\n<p>Lo sucedido el 11 de setiembre de 1973 a\u00fan resuena en el barrio. Una detallada investigaci\u00f3n realizada por los historiadores Garc\u00e9s y Sebasti\u00e1n Leiva, relata los cuatro enfrentamientos que hubo en el barrio ese d\u00eda, protagonizados por j\u00f3venes de los partidos Comunista y Socialista y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). En las acciones de defensa del gobierno de Salvador Allende confluyeron pobladores, sindicalistas y militantes de izquierda.<\/p>\n<p>Un primer combate se produjo en una f\u00e1brica vecina al barrio, con decenas de militantes de varios partidos, entre ellos Miguel Enr\u00edquez, m\u00e1ximo dirigente del MIR que caer\u00e1 en un enfrentamiento en octubre de 1974. Los militantes armados estaban cercados en la f\u00e1brica INDUMET, rompieron el cerco disparando y se refugiaron en La Legua donde los vecinos los acogieron<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>P<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-14117\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/La-Legua-300x200.jpg\" alt=\"La Legua\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/La-Legua-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/La-Legua.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>oco despu\u00e9s ametrallan un autob\u00fas de Carabineros y los obligan a rendirse. En otra f\u00e1brica del barrio donde se hab\u00edan agrupado los resistentes, la textil SUMAR, los trabajadores armados ametrallaron un helic\u00f3ptero militar que tuvo que retirarse con da\u00f1os en las aspas al recibir 18 disparos que impactaron el aparato. El mayor enfrentamiento se produjo por la tarde, cuando dispararon a un autob\u00fas con 25 Carabineros y dos oficiales. Hubo muertos de ambos lados.<\/p>\n<p>Las incursiones militares en los d\u00edas siguientes incluyeron tanques de guerra y disparos a cualquier persona que saliera a la calle. El domingo 16 de setiembre cercaron el barrio, los aviones pasaron rasantes sobre las casas para intimidar, allanaron todas las viviendas, golpearon a los varones en las calles, destruyeron sus pertenencias y se llevaron 200 detenidos. Algunos nunca aparecieron y varios de los que participaron en los enfrentamientos del d\u00eda 11 fueron fusilados. Se calcula que la represi\u00f3n posterior al golpe caus\u00f3 42 muertos en La Legua. Venganza contra una poblaci\u00f3n combativa.<\/p>\n<p>Pero ya en diciembre la poblaci\u00f3n empieza a perder el miedo. Acompa\u00f1a el funeral de las v\u00edctimas del Plan Leopardo, el asesinato de cinco militantes comunistas, pero \u201cm\u00e1s tarde, lentamente las organizaciones fueron resurgiendo, sobre todo al alero de la Parroquia San Cayetano. All\u00ed se fueron reagrupando cristianos y no cristianos para apoyarse en la sobrevivencia\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Ser mapuche en la ciudad<\/strong><\/p>\n<p>Artes y Oficios es una calle angosta flanqueada de viviendas bajas, pobres pero no precarias, entre la avenida Las Industrias y la plaza Salvador Allende, donde funciona un mercado popular. En el n\u00famero 343 est\u00e1 la Casa de la Cultura. A unos diez minutos del Estadio Nacional, donde pobladores de La Legua y de otros barrios industriales fueron trasladados aquel 11 de setiembre.<\/p>\n<p>El ambiente es austero, como el barrio. Unos j\u00f3venes fuman en la puerta, las mujeres cocinan en el fondo y otros trasiegan sillas y mesas. El encuentro forma parte de la feria de libros y organizaciones populares \u201cAm\u00e9rica Leatina Desde Abajo\u201d, impulsada por la editorial Quimant\u00fa y seguida por una docena de editoriales chilenas, argentinas y uruguayas<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Desde hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os La Legua, como La Victoria y otros barrios populares de Santiago, est\u00e1n \u201cintervenidos\u201d por el Estado, lo que significa que sus calles son patrulladas permanentemente por carabineros y los j\u00f3venes son abordados con frecuencia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref\">[8]<\/a>. La represi\u00f3n va de la mano de pol\u00edticas sociales que buscan convencer a los m\u00e1s pobres que su problema son los peque\u00f1os traficantes, no el modelo de pa\u00eds que instal\u00f3 la dictadura desde 1973.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-14116\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/20-12-la-legua-185x300.jpg\" alt=\"20-12 la legua\" width=\"185\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/20-12-la-legua-185x300.jpg 185w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/20-12-la-legua.jpg 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 185px) 100vw, 185px\" \/>Karin y Cristian tienen una hija peque\u00f1a, pero entre ambos suman varios chicos m\u00e1s. Relatan la historia de la Casa de la Cultura, que naci\u00f3 en 1985, cuando Chile estaba sacudido por protestas masivas de los pobladores. \u201cEn el contexto de 1985 decidieron gritar la protesta desde la cultura\u201d, dice Karin. \u201cLa cultura era el manto que permit\u00eda que se reunieran, trabajaban en cuentos y poes\u00edas con el c\u00edrculo de poetas de La Legua\u201d, interviene Cristian.<\/p>\n<p>La parroquia San Cayetano, a media cuadra de la Casa de la Cultura, en la plaza Salvador Allende, refugiaba perseguidos por el r\u00e9gimen. \u201cEn la misma parroquia hay subterr\u00e1neos\u201d, asegura Karin en tono de misterio, como si hubieran sido refugio de militantes. \u201cLa Semana Leg\u00fcina fue la fiesta de la poblaci\u00f3n en la que surge la propuesta de recuperar la memoria del barrio, pero ahora se convirti\u00f3 en nuestro carnaval\u201d, relata Karin.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n a la democracia, a partir de 1990, camin\u00f3 de la mano de la desarticulaci\u00f3n de buena parte de las organizaciones populares territoriales. Seg\u00fan Cristian, que militaba en un partido marxista, \u201clos grupos dejaron la calle, se hicieron legalistas y se metieron en los partidos\u201d. Lo dice como quien pronuncia una sentencia. La Casa de la Cultura atraves\u00f3 tambi\u00e9n dificultades, tuvo que buscarse otro local porque el anterior estaba vinculado a un partido pol\u00edtico, y comenzaron a trabajar de otro modo.<\/p>\n<p>\u201cLa Casa est\u00e1 abierta a todos los que quieran hacer cosas desde otro lugar, o sea desaprender lo que hemos aprendido\u201d. Karin se refiere a las pr\u00e1ctica partidistas, \u201cporque los partidos, por m\u00e1s respetable que sea su historia, hoy no llegan a los corazones de las gentes. Nos traen a los pobladores la formulita, y nosotros trabajamos de otro modo, nos juntamos y vemos si nos sintonizamos\u201d.<\/p>\n<p>Para ella lo m\u00e1s importante son los espacios de encuentro, como los tres talleres que crearon. La presencia de lo mapuche, en una poblaci\u00f3n donde la mayor\u00eda no lo son, es motivo de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Karin se apellida Cuminao. Aunque naci\u00f3 en Santiago siempre supo que su familia ven\u00eda del sur. Cristian se apellida Moreno, su piel es bien blanca, naci\u00f3 y vivi\u00f3 como chileno. Ahora son pareja y ambos se sienten mapuches. Aunque los padres de Karin no hablaban mapudungun por temor, ella se empe\u00f1\u00f3 en recuperarlo, un trabajo paralelo al de recuperar a sus ra\u00edces. Para Cristian es diferente. Descubri\u00f3 el mundo mapuche como parte de la resistencia pol\u00edtica, pero hoy se identifica con la cosmovisi\u00f3n y la cultura.<\/p>\n<p><strong>Mujeres de familia y comunidad<\/strong><\/p>\n<p>En La Legua hay muchas familias de origen mapuche pero no se identifican como tales. En la Casa de la Cultura la cosmovisi\u00f3n mapuche se expresa en los <em>traw\u00fcn<\/em>, o sea en espacios circulares que pueden durar mucho tiempo, \u201ctodo el tiempo que las personas necesiten, es un lugar donde se comparte lo que cada uno lleva, desde alimentos hasta palabras. Ah\u00ed se va definiendo qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo hacer para estar mejor\u201d, relata Karin.<\/p>\n<p>Cristian descubri\u00f3 ese mundo al unirse a Karin. Hoy cree que la identidad mapuche le ayuda a comprender su lugar dentro de ese pa\u00eds llamado Chile donde \u201cs\u00f3lo existen chilenos, que se creen los ingleses de Latinoam\u00e9rica. Pero los mapuche nos han ayudado a redescubrirnos y a conocernos. Somos mestizaje todo el rato. Mi abuelo paterno era inmigrante desde el sur\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-14115\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/img_8354-300x200.jpg\" alt=\"img_8354\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/img_8354-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/img_8354.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>De la identidad la conversaci\u00f3n deriva hacia el papel de las mujeres. Varios integrantes de la ronda dijeron en voz alta que la Casa es sostenida por las mujeres, como buena parte de las organizaciones populares. En ese momento Tania, una mujer joven y fuerte, ofrece infusiones y mate que se empe\u00f1a en servirlos, como quien ofrece hospitalidad, con sencilla dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Karin explica que \u201clas mujeres son uno de los pilares que han sostenido la Casa, como Tania, que se ha quedado en este espacio y ha permitido abrir la puerta y encontrarse con los dem\u00e1s. Los hombres participan en colectivos pero se van r\u00e1pido. El hombre es m\u00e1s mente que coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Cristian cree que las mujeres tienen \u201cmayor capacidad de contener, acoger y formar comunidad. Mujer y comunidad van juntas. El hombre es m\u00e1s de salir a buscar, trabajo o utop\u00edas, es el que instala la pol\u00edtica y la mujer instala la comunidad desde el coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Tratamos de adentrarnos en un debate complejo: c\u00f3mo es la organizaci\u00f3n y la acci\u00f3n pol\u00edtica desde la mujer. Lo que aparece, y marca una diferencia con el feminismo del Norte, es que no hay contradicci\u00f3n entre el lugar de la familia y el trabajo en el hogar, centrado en la cocina, con la emancipaci\u00f3n como mujeres.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s Karin: \u201cLas mujeres partimos de lo b\u00e1sico, de la comida que es el punto de encuentro. La gente llega a tomarse un mate, pasan por el sal\u00f3n y se van a la cocina que es el lugar de la espontaneidad y del coraz\u00f3n, un lugar de las mujeres. Cuando dicen que las mujeres sostenemos el espacio, es la cocina la que lo sostiene, simplemente estando y cuidando el espacio incluso con flores y plantas para que sea bonito\u201d.<\/p>\n<p>Tania y Karin siempre cocinan, y no conciben otro modo de hacer pol\u00edtica, al punto que aseguran que la comida y por lo tanto la cocina es el centro. \u201cLo hacemos con cari\u00f1o y paciencia. Hacemos una ceremonia mapuche antes de hacer la comida, la comida es algo muy importante, no se puede hacer as\u00ed nom\u00e1s, a las corridas, ni comerla sin respeto\u201d, sigue Karin.<\/p>\n<p>Reconocen que existe una fuerte divisi\u00f3n del trabajo. Los varones organizan los campeonatos de f\u00fatbol para recaudar fondos para el carnaval, mientras mujeres cocinan para los jugadores de los 14 equipos. \u201cAlgunas nos dicen que estar en la cocina es muy machista. Pero yo creo que la gente tiene que estar donde se sienta m\u00e1s c\u00f3moda, a mi no afecta estar en la cocina y no me impide estar en el frente de lucha\u201d.<\/p>\n<p>Pone un ejemplo. En el taller de telar son 15 mujeres que se rotan para cocinar. No hay una jefa de cocina, a veces alguien coordina pero no es un lugar de poder. \u201cEn los <em>traw\u00fcn<\/em> plantemos m\u00e1s visible las contradicciones que tenemos. En la cocina a veces se genera tensi\u00f3n porque alguien quiere mandar m\u00e1s, empieza a tensarse, algunas se cortan y ah\u00ed tenemos que parar, siempre aparece alguien que dice c\u00f3mo hay que cortar, qu\u00e9 hay que ir a comprar. Lo comunitario supone tomarse tiempo para eso\u201d.<\/p>\n<p><strong>Carnaval sin pacos<\/strong><\/p>\n<p>La ronda se agita con la intervenci\u00f3n de Daniel, el mayor de los miembros de la Casa de la Cultura. \u201cTodo ac\u00e1 se hizo sin el apoyo del Estado, por eso la intervenci\u00f3n. Los pacos (polic\u00eda) est\u00e1n armados a guerra, pero es una guerra contra el pueblo\u201d. Juan, miembro del Teatro de Emergencia que funciona cerca de la Casa, considera que \u201clas organizaciones sociales y el modo de vida est\u00e1n intervenidos\u201d, o sea militarizados, porque \u201cnuestro modo de vida quiere ser gobernado\u201d.<\/p>\n<p>Concluye con una frase que podr\u00eda aplicarse a cualquier rinc\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, y naturalmente se piensa en M\u00e9xico. \u201cNo s\u00f3lo se trata de resistir, sino de construir algo que nos permita resistir\u201d. Karin pone los detalles de eso que llaman intervenci\u00f3n: \u201cVivimos en un cerco, pacos en cada esquina, abusan, manosean, y no puedo salir a la calle con mi hija porque hay tiros\u201d. Deja un mensaje pesado para los universitarios: \u201cAqu\u00ed vienen muchos a recoger informaci\u00f3n para sus tesis, somos objeto de estudio, pero esos conocimientos le sirven a la intervenci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n, realizaron este a\u00f1o la primera Bicicleteada por la Memoria Combativa del 11 de Setiembre. En cada lugar que paraban hablaban con vecinos que resistieron ese d\u00eda el golpe y contaban su historia. Una forma desde debajo de reconstruir saberes escondidos en la memoria colectiva.<\/p>\n<p>\u201cEn los \u00faltimos tiempos nuestras relaciones son m\u00e1s cualitativas\u201d, interviene Cristian, \u201cno se hacen las cosas porque se espera un reconocimiento sino porque se quiere hacer comunidad, autoconstruirnos nosotros\u201d. Relata el caso de varios vecinos que dejaron su trabajo remunerado para hacer artesan\u00eda, como consecuencia del espacio de \u201cCiencia Pol\u00edtica a la Mano\u201d, que les sirve no s\u00f3lo para cambiar la realidad sino para transformarse ellos mismos. \u201cNo es f\u00e1cil desaprender la cultura pol\u00edtica de las vanguardias\u201d, sentencia.<\/p>\n<p>Terminamos hablando del carnaval. Antes lo llamaban Semana Leg\u00fcina, que recordaba la fecha de iniciaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, un 20 de diciembre. Ahora es un largo pasacalle de m\u00e1s de tres horas en el que desfilan 500 personas entre bailarines, m\u00fasicos y vecinos, y cocinan para todos. Emerson se mete en la conversaci\u00f3n, recordando el lema de este a\u00f1o: \u201cSin pacos, sin balazos y sin sapos\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Tiene raz\u00f3n Gabriel Salazar, el historiador de los de abajo, cuando asegura que la identidad de poblador se ha hecho m\u00e1s importante que la de trabajador. El lugar de trabajo ya no genera identidad, ni sentido de pertenencia. Se est\u00e1 produciendo \u201cuna reagrupaci\u00f3n espont\u00e1nea en la sociedad, naturalmente, en los sectores m\u00e1s marginales\u201d, donde se buscan unos a otros ante la desprotecci\u00f3n del Estado. En los barrios se tejen fuertes lazos de amistad, solidaridad y asociatividad, que es la forma \u201cde integrarse a la sociedad y luchar desde ah\u00ed, no desde el trabajo\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Coincide tambi\u00e9n con los j\u00f3venes y las mujeres de La Legua en su modo de mirar la pol\u00edtica. \u201cLa movilizaci\u00f3n social no depende de partidos pol\u00edticos ni de t\u00e1cticas sino de cultura y educaci\u00f3n\u201d. A su vez, sostiene que la \u201cverdadera educaci\u00f3n\u201d no se da en la escuela sino \u201cen actividades informales de educaci\u00f3n ciudadana, popular, autoeducaci\u00f3n, y los j\u00f3venes se est\u00e1n matriculando espont\u00e1neamente es estos cordones populares de educaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Algo de eso sucede en La Legua y en muchos barrios populares de Am\u00e9rica Latina. Son cientos de peque\u00f1os espacios, como la Casa de la Cultura, que a lo largo de d\u00e9cadas realizan decenas de peque\u00f1as actividades en las que participan b\u00e1sicamente j\u00f3venes y mujeres. Ellos y ellas est\u00e1n cambiando el mundo, mucho antes de ganar visibilidad en las grandes alamedas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Todas las voces fueron recogidos en la Casa de la Legua, el 4 de diciembre, y en la feria Am\u00e9rica Latina Desde Abajo, el 5 de diciembre de 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Mario Garc\u00e9s, \u201cLas tomas en la formaci\u00f3n de Santiago\u201d, en AAVV <em>El mundo de las poblaciones<\/em>, Santiago, LOM, 2004.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u201cLa emergencia de Legua Emergencia\u201d, en revista <em>Perro Muerto<\/em>, N\u00b0 4, julio de 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mario Garc\u00e9s,\u201d Las tomas en la formaci\u00f3n de Santiago\u201d, p. 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Todos los testimonios sobre esas jornada en Mario Garc\u00e9s y Sebasti\u00e1n Leiva, <em>El Golpe en La Legua<\/em>, Santiago, LOM, 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Idem p. 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.americaleatina.org\/\">http:\/\/www.americaleatina.org\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ver \u201cLa Victoria: Medio siglo construyendo otro mundo\u201d en Programa de las Am\u00e9ricas, 12 de otubre de 2007, <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/905\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/905<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Sin polic\u00edas, sin balazos y sin soplones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Gabriel Salazar, \u201cLa identidad de poblador es m\u00e1s importante que la de trabajador\u201d en Archivo Chile, abril de 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como tantas otras poblaciones perif\u00e9ricas, La Legua, barrio de Santiago, est\u00e1 sometida a la intervenci\u00f3n militar-policial con la excusa del narcotr\u00e1fico. Sin embargo, en medio de la pobreza y la represi\u00f3n, resisten creando vida y comunidad, con las mujeres y los j\u00f3venes como los actores m\u00e1s destacados.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":14119,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4914],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-14127","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-paz-y-seguridad","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14127"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14127\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14356,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14127\/revisions\/14356"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14127"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=14127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}