{"id":1455,"date":"2008-07-08T12:29:14","date_gmt":"2008-07-08T12:29:14","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1455"},"modified":"2008-07-08T19:03:16","modified_gmt":"2008-07-08T19:03:16","slug":"5354","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5354\/","title":{"rendered":"Las tribus amaz&oacute;nicas luchan por mantener vivo al r&iacute;o Xingu"},"content":{"rendered":"<p><b>Durante cinco d&iacute;as este mayo, cientos de grupos tribales de los sitios m&aacute;s remotos de la cuenca amaz&oacute;nica se reunieron a protestar contra el plan de construir grandes presas en el r&iacute;o Xingu, tributario m&aacute;s grande del Amazonas. <\/b><\/p>\n<p>Era como estar en las Naciones Unidas de los pueblos ind&iacute;genas. Representantes de Kayap&oacute;, Parakan&atilde;, Assurini y otros grupos ind&iacute;genas llegaron luciendo la pintura ceremonial de genipapo (negro) y urucum (rojo) con adornos de plumas. Algunos viajaron distancias de hasta mil millas para asistir a la reuni&oacute;n. <\/p>\n<p>Los pueblos ind&iacute;genas de la regi&oacute;n vieron en esta reuni&oacute;n con los oficiales de Altamira el momento cr&iacute;tico de presentar su posici&oacute;n respecto de los planes de gobierno de inundar sus territorios y de describir la importancia de la red fluvial del Xingu en su forma de vida. <\/p>\n<p>El encuentro, cargado de emociones, estuvo lleno de momentos de gran fuerza. Cada d&iacute;a, los grupos ind&iacute;genas entraron y se fueron danzando y cantando. Guerreros, armados con palos, arcos y flechas, realizaron rituales que rara vez son vistos fuera de las ceremonias de sus comunidades. <\/p>\n<p>Un jefe Kayap&oacute; le dijo a un abogado p&uacute;blico federal, &quot;Queremos que ustedes, en tanto que autoridad de gobierno, le digan al presidente Lula que va a haber una guerra mundial en la Amazon&iacute;a si intentan construir estos diques.&quot; <\/p>\n<p>Otro jefe Kayap&oacute; tom&oacute; a su hijo en brazos al tiempo que dec&iacute;a &quot;Queremos proteger el Xingu&mdash;por nuestros hijos y nietos.&quot; Mujeres Kayap&oacute; ba&ntilde;aron a sus reci&eacute;n nacidos en las aguas del r&iacute;o Xingu, mientras dec&iacute;an a los espectadores de los medios y del gobierno, &quot;Por esto nos oponemos a los diques. Necesitamos agua limpia para beber y para ba&ntilde;arnos. Necesitamos al r&iacute;o Xingu para tener vida.&quot; <\/p>\n<h3>Dos d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, los moradores del Amazonas enfrentan una nueva ofensiva <\/h3>\n<p>Las cristalinas aguas del r&iacute;o Xingu fluyen desde el centro de Brasil, a trav&eacute;s de planicies desmontadas para el cultivo de soya, al interior de la sabana brasile&ntilde;a y, finalmente, se vac&iacute;an en la majestuosidad del pr&iacute;stino bosque tropical. El bosque se mantiene a&uacute;n por ser territorio ind&iacute;gena y porque los guerreros aut&oacute;ctonos han repelido a los invasores por siglos. <\/p>\n<p>M&aacute;s de 800 pueblos ind&iacute;genas de 26 grupos &eacute;tnicos y representantes de los movimientos sociales de toda la cuenca se congregaron en el poblado amaz&oacute;nico de Altamira para lo que fue la reuni&oacute;n m&aacute;s grande del Amazonas en cerca de 20 a&ntilde;os. La reuni&oacute;n marc&oacute; la continuidad de una oposici&oacute;n firme a los diques, luego del ya hist&oacute;rico encuentro de Altamira, en 1989, entre los Kayap&oacute; y otros grupos ind&iacute;genas, ambientalistas y gobierno brasile&ntilde;o. <\/p>\n<p>En ese otro encuentro, Tuira, una mujer guerrera Kayap&oacute;, pas&oacute; el filo de su machete por la mejilla a Jos&eacute; Mu&ntilde;iz Lopes, quien hoy es presidente de Electrobr&aacute;s , la compa&ntilde;&iacute;a estatal de electricidad. Resultado de esa resistencia ind&iacute;gena, el Banco Mundial cancel&oacute; un pr&eacute;stamo al sector el&eacute;ctrico brasile&ntilde;o, retrasando los planes del gobierno con respecto a la presa del Amazonas por m&aacute;s de una d&eacute;cada. <\/p>\n<p>Hoy, el gobierno brasile&ntilde;o presiona para que se contin&uacute;en las presas en el bosque tropical, incluyendo la gigantesca represa de Belo Monte. De ser construida, la de Belo Monte ser&iacute;a la tercera presa m&aacute;s grande del mundo. Los ind&iacute;genas est&aacute;n de nuevo haciendo sonar la alarma y formando un frente unido contra la contenci&oacute;n del Xingu. A pesar de que el gobierno intenta mostrar Belo Monte como la mejor de las alternativas respecto de los planes pasados para la construcci&oacute;n de una serie de diques en el r&iacute;o, los representantes ind&iacute;genas se pronunciaron con firmeza en contra de cualquier intervenci&oacute;n que afecte a la fauna ribere&ntilde;a de la que ellos dependen para sobrevivir. <\/p>\n<p>Belo Monte secar&iacute;a, tambi&eacute;n, m&aacute;s de 100 kil&oacute;metros del &quot;gran delta&quot; del r&iacute;o Xingu, dejando a sus comunidades sin peces, transporte o abasto de agua limpia. Proveer&iacute;a a la vez de un criadero de insectos que facilitar&iacute;an la propagaci&oacute;n de la malaria, la fiebre amarilla y otras enfermedades. Por lo menos 16,000 personas tendr&iacute;an que ser reubicadas si los planes de la presa de Belo Monte procediesen. <\/p>\n<p>El gobierno brasile&ntilde;o lanz&oacute; recientemente un nuevo &quot;inventario hidroel&eacute;ctrico&quot; para el Xingu que sugiere que la presa de Belo Monte es viable por ser &uacute;nica, al no requerir de diques adicionales r&iacute;o arriba. De basarse en esta valoraci&oacute;n, el estudio concluye que la construcci&oacute;n de Belo Monte eliminar&iacute;a la necesidad de anegar los territorios ind&iacute;genas de r&iacute;o arriba. <\/p>\n<p>Sin embargo, la corriente baja del r&iacute;o Xingu durante la seca hace que expertos y moradores cuestionen la capacidad de la hidroel&eacute;ctrica de Belo Monte sin que se tenga que construir m&aacute;s diques r&iacute;o arriba para poder almacenar el agua y reencauzarla hacia Belo Monte durante los per&iacute;odos en que el agua baja. R&iacute;o arriba los diques inundar&iacute;an miles de kil&oacute;metros cuadrados de bosque tropical, incluyendo los territorios ind&iacute;genas. Los pueblos ind&iacute;genas reunidos en Altamira claramente han puesto en duda la credibilidad de las afirmaciones del gobierno. <\/p>\n<p>Los Kayap&oacute; aclararon que se opondr&aacute;n a los planes de contenci&oacute;n del r&iacute;o Xingu. El momento m&aacute;s dram&aacute;tico y aterrador de la reuni&oacute;n fue cuando los Kayap&oacute; se indignaron ante la defensa arrogante de las presas del Xingu por parte de un oficial de Electrobr&aacute;s; sus discursos simplistas, que afectan las necesidades de la gente, resuenan en la Fundaci&oacute;n Nacional Ind&iacute;gena, agencia que ha hecho poco por resolver los problemas causados por los pasados proyectos de desarrollo y que hoy se ve enlodada por la corrupci&oacute;n. <\/p>\n<p>Su discurso propici&oacute; la respuesta de enojo por parte de Tuira, quien blandi&oacute; su machete. La prensa brasile&ntilde;a utiliz&oacute; la sangre del funcionario para salpicar impresos y pantallas de Televisi&oacute;n en todo el pa&iacute;s. M&aacute;s tarde Tuira explic&oacute;, &quot;Estamos defendiendo los &aacute;rboles, los p&aacute;jaros y todo lo que vive en el r&iacute;o y en los bosques. Vamos a continuar defendi&eacute;ndolos y a llevar el mensaje a toda la gente de Brasil.&quot; <\/p>\n<p>La agresi&oacute;n gener&oacute; una reacci&oacute;n de horror entre las 3 , 000 personas que asistieron y el p&uacute;blico brasile&ntilde;o. Pero las repercusiones habr&iacute;an podido ir m&aacute;s all&aacute; del rev&eacute;s propinado por los medios al agravar el tono de la ya fr&aacute;gil relaci&oacute;n entre el sector el&eacute;ctrico brasile&ntilde;o y los innumerables grupos ind&iacute;genas que se ver&iacute;an afectados por los planes del gobierno de levantar diques sobre los principales tributarios del Amazonas. Recientemente el director de planeaci&oacute;n de energ&iacute;a de Brasil Mauricio Tolmasquim, se quej&oacute; de que los planes hidroel&eacute;ctricos ya est&aacute;n sufriendo retrasos porque los pueblos ind&iacute;genas no permiten a los ingenieros entrar a las tierras para valorar la potencialidad de los diques. <\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la reuni&oacute;n de Altamira, era seguro que los conflictos en torno a los diques del Amazonas se intensificaran. La pol&iacute;tica energ&eacute;tica de largo alcance de Brasil, contempla en las enormes presas la alternativa que de manera aplastante incrementar&iacute;a el abasto de energ&iacute;a en el pa&iacute;s. La agencia Tolmasquim aconseja que Brasil deber&aacute; construir una capacidad hidroel&eacute;ctrica generadora de 100,000 megawatts (MW) adicionales para el a&ntilde;o 2030, doblando a grandes rasgos su actual capacidad instalada. El trazo de nuevas presas en la Amazon&iacute;a contempla proveer 80,000 MW de esa energ&iacute;a. La agencia calcula que dos tercios del potencial hidroel&eacute;ctrico restante del pa&iacute;s se localiza en el Amazonas. <\/p>\n<p>Lo que esto significa es que 60 a 70 enormes presas ser&iacute;an construidas en el bosque tropical durante las pr&oacute;ximas dos d&eacute;cadas en r&iacute;os como Xingu, Madeira, Araguaia, Tocantins, Tapaj&oacute;n y Trombetas. En el estimado del gobierno, 40% de estas presas interferir&aacute;n con las reservas ind&iacute;genas o &aacute;reas protegidas. <\/p>\n<p>Pero dichos estimados se quedan cortos ya que s&oacute;lo consideran las tierras que ser&iacute;an inundadas por los diques. En realidad, casi todas las nuevas presas presentan serias implicaciones para los pueblos ind&iacute;genas de Amazon&iacute;a. Las proyecciones y la experiencia pasadas indican que los planes de contenci&oacute;n podr&iacute;an diezmar la fauna ribere&ntilde;a, el producto b&aacute;sico de su dieta. Los megaproyectos requerir&iacute;an, tambi&eacute;n, de construir caminos hacia &aacute;reas antes remotas, llevando a la deforestaci&oacute;n y a un flujo mayor de miles de trabajadores migrantes, en busca de empleo. <\/p>\n<h3>El calentamiento global y la energ&iacute;a barata <\/h3>\n<p>Todo esto incrementa la presi&oacute;n, de por s&iacute; intensa, sobre la flora y la fauna, y crea incentivos para la formaci&oacute;n de nuevos centros de desarrollo industrial. Los servicios p&uacute;blicos en las ciudades y pueblos de la Amazon&iacute;a se volver&iacute;an escasos en la medida en que nuevos inmigrantes aumentasen la demanda de hospitales, agua y servicios de drenaje. Los bares, la prostituci&oacute;n y el uso de las drogas se incrementar&iacute;an. Este ha sido el patr&oacute;n caracter&iacute;stico de los megaproyectos como el del dique de Tucuru&iacute; o de la mina de hierro de Caraj&aacute;s. <\/p>\n<p>Las presas hidroel&eacute;ctricas del Amazonas emitir&iacute;an tambi&eacute;n cantidades significativas de gases de invernadero, principalmente metano, contribuyendo al calentamiento global. Philip Fearnside, del Instituto Nacional de Brasil para la investigaci&oacute;n del Amazonas public&oacute; un estudio que muestra que el efecto invernadero de las emisiones del dique Curu&aacute;-Una, en Par&aacute;, Brasil, en 1990, era m&aacute;s de 3.5 veces lo que habr&iacute;a debido producirse al generar la misma cantidad de electricidad por petr&oacute;leo. Estudios en otras presas tropicales muestran que la emisi&oacute;n de gases de invernadero frecuentemente excede a la de plantas de gas natural de ciclos combinados. <\/p>\n<p>No obstante el impacto social y ecol&oacute;gico, hay signos claros de que el gobierno intenta arremeter con sus planes de construcci&oacute;n de diques en la Amazon&iacute;a, no importa a qu&eacute; precio. Los diques de Santo Antonio y Jirau, en el r&iacute;o Madeira, obtuvieron licencia ecol&oacute;gica, a pesar de las objeciones de los expertos t&eacute;cnicos en la agencia de protecci&oacute;n ambiental Ibama. El dique de Marab&aacute;, en el r&iacute;o Tocantins, actualmente en tr&aacute;mites de obtener licencia, requerir&iacute;a de la reubicaci&oacute;n involuntaria de m&aacute;s de 40,000 personas&mdash;la expulsi&oacute;n m&aacute;s grande de brasile&ntilde;os desde los d&iacute;as de la dictadura militar de 1970. Marab&aacute; inundar&iacute;a a los ind&iacute;genas de la reserva de Gaviao y otro dique al que el gobierno ha dado prioridad, el de Serra Quebrada, anegar&iacute;a las tierras m&aacute;s f&eacute;rtiles del grupo ind&iacute;gena del Apinaj&eacute;. <\/p>\n<p>Estos y otros proyectos pueden prever ser cuestionados en las cortes, principalmente por los abogados del Ministerio P&uacute;blico Federal, un cruce entre la oficina del Abogado General de Estados Unidos y los abogados del inter&eacute;s p&uacute;blico. Los abogados federales son una espina en el costado del sector el&eacute;ctrico, tanto que fueron criticados recientemente por un estudio del Banco Mundial en relaci&oacute;n a la problem&aacute;tica del licenciamiento de diques hidroel&eacute;ctricos del Amazonas, por ser demasiado aut&oacute;nomos, al detener proyectos para los cuales el Banco aceler&oacute; sus tr&aacute;mites de aprobaci&oacute;n. <\/p>\n<p>El desplazamiento de comunidades enteras, la falta de consulta de los pueblos ind&iacute;genas y la destrucci&oacute;n ambiental en nombre del progreso, ocurren bajo un gobierno &quot;popular&quot; que ha evitado cuidadosamente cualquier debate p&uacute;blico acerca del futuro de la energ&iacute;a en Brasil. Ya no se trata de una cuesti&oacute;n de si Brasil debe o no construir diques o plantas nucleares o de carb&oacute;n; Lula ha dejado en claro que, cual si fuese gestor del inter&eacute;s comercial y pol&iacute;tico de un grupo de jefes, asociados por d&eacute;cadas con la corrupci&oacute;n en proyectos de infraestructura gigantescos, intenta construir diques, cabezas nucleares y plantas de carb&oacute;n contaminantes. <\/p>\n<p>El gobierno ha decidido que la construcci&oacute;n del dique debe avanzar, ya que, tomando el argumento del antiguo presidente de la compa&ntilde;&iacute;a de estado Electrobr&aacute;s, no se puede permitir a los ambientalistas &quot;detener a Brasil&quot;. La energ&iacute;a hidroel&eacute;ctrica, a gran escala, es considerada todav&iacute;a &quot;la m&aacute;s barata&quot; para las necesidades energ&eacute;ticas de Brasil y continuar&aacute; si&eacute;ndolo si el gobierno sigue permitiendo que fluyan los subsidios hacia la construcci&oacute;n de grandes represas. El Banco Nacional de Desarrollo Social y Econ&oacute;mico de Brasil (BNDES) recientemente baj&oacute; sus tazas de inter&eacute;s y extendi&oacute; sus plazos de pago para los diques al interior del Plan de Aceleraci&oacute;n del Crecimiento de Lula, o PAC. El dinero procede del Fondo de Desempleo de los Trabajadores y de los fondos de pensi&oacute;n p&uacute;blica y es canalizado a empresas privadas interesadas en construir diques en el Amazonas. Compa&ntilde;&iacute;as transnacionales como Suez acarician los t&eacute;rminos liberales para empr&eacute;stitos y expanden sus planes de construcci&oacute;n de diques en la Amazon&iacute;a. <\/p>\n<p>Brasil cuenta con diversas alternativas en lo que respecta a los diques, incluyendo viento, biomasa u opciones solares. Cuenta, tambi&eacute;n, con el mejoramiento de la eficiencia energ&eacute;tica, la retroalimentaci&oacute;n de viejos diques y el recorte de p&eacute;rdidas en l&iacute;neas de transmisi&oacute;n. Pero estos no generar&iacute;an lo mismo en contratos para el sector privado, ya sea v&iacute;a coima o corrupci&oacute;n, que megaproyectos como Belo Monte, que podr&iacute;a acabar costando m&aacute;s de 10 mil millones. Recientemente han surgido esc&aacute;ndalos que involucran pagos procedentes de compa&ntilde;&iacute;as manufactureras de equipo para conseguir tratos lucrativos v&iacute;a los diques y muchos de los m&aacute;s altos mandos del antiguo sector el&eacute;ctrico han sido consignados con cargos de chantaje por manipulaci&oacute;n de ofertas para los trabajos de infraestructura. <\/p>\n<p>Mientras, la deforestaci&oacute;n de la Amazon&iacute;a contin&uacute;a aumentando exponencialmente y el gobierno de Lula hace chanchullos al tiempo que se quema el bosque tropical. Plantaciones de soya, campos de ca&ntilde;a para etanol, m&aacute;s minas, m&aacute;s fundidoras de aluminio y la planeada red de diques sirven de motor de una mercantilizaci&oacute;n del bosque tropical y de la destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica de uno de los pocos pulmones que le quedan al planeta. <\/p>\n<h3>La resistencia a las presas aumenta <\/h3>\n<p>En este contexto, la reuni&oacute;n del Xingu proporcion&oacute; una importante plataforma con el objeto de formar una base amplia de resistencia contra la destrucci&oacute;n del Amazonas. Idalino Nunes de Assis, de la Uni&oacute;n Rural de Trabajadores en Puerto de Moz, dijo en la clausura de la reuni&oacute;n, &quot;El Xingu es nuestra vida, nuestro pa&iacute;s, nuestra casa, nuestro fuente alimenticia, nuestra agua para beber, nuestro modo de vida. Necesitamos unir fuerzas&mdash;los habitantes ribere&ntilde;os, los pueblos ind&iacute;genas, los cazadores del bosque, quilombolas (descendientes de los esclavos Africanos pr&oacute;fugos) y la gente de las ciudades&mdash;para que el Xingu no sea condenado a muerte. Ellos quieren contener nuestro Xingu para privatizarlo.&quot; <\/p>\n<p>Dom Edwin Krautler, obispo de Xingu, dijo a la multitud, &quot;Los pueblos ind&iacute;genas consideran que sus hijos, nietos y bisnietos&mdash;son puente entre sus ancestros y las generaciones futuras. Los blancos a menudo act&uacute;an como si ellos fueran la &uacute;ltima generaci&oacute;n antes del diluvio. La Amazon&iacute;a tiene un coraz&oacute;n muy grande y todos caben en &eacute;l&mdash;los pueblos ind&iacute;genas, las poblaciones tradicionales y los inmigrantes m&aacute;s recientes. Estamos en esta lucha juntos.&quot; <\/p>\n<p>La declaraci&oacute;n final de la reuni&oacute;n de Altamira, llamada &quot;La carta del Xingu vivo para siempre&quot;, expres&oacute; una voz unida contra los diques, grandes y peque&ntilde;os, en el Xingu y en sus tributarios. <\/p>\n<p>&quot;Nuestra cultura, nuestra espiritualidad y nuestra supervivencia est&aacute;n enraizadas en el Xingu, y dependemos de &eacute;l para nuestro sustento &#8230; Quienes hemos protegido al r&iacute;o Xingu, no aceptamos la invisibilidad con la que desean imponer sus decisiones sobre nosotros, ni tampoco la manera en que somos tratados, con el desd&eacute;n de los servidores p&uacute;blicos &#8230; Exigimos respeto.&quot; <\/p>\n<p>Lo que se me queda grabado en la memoria es esta reuni&oacute;n notable que imprime un sentido de determinaci&oacute;n y un compromiso inflexibles en lo que toca a la protecci&oacute;n del Xingu, por parte de los pueblos. Se trata de un sentimiento que no menguan la violencia ni la reacci&oacute;n virulenta de los medios, orquestada por el gobierno. <\/p>\n<p>La esperanza est&aacute; viva en los rabiosos r&aacute;pidos del Xingu y el esp&iacute;ritu del bosque tropical se refleja en los ojos de la gente que se gana la vida en sus aguas prodigiosas. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante cinco d&iacute;as este mayo, cientos de grupos tribales de los sitios m&aacute;s remotos de la cuenca amaz&oacute;nica se reunieron a protestar contra el plan de construir grandes presas en el r&iacute;o Xingu, tributario m&aacute;s grande del Amazonas. Era como estar en las Naciones Unidas de los pueblos ind&iacute;genas. 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