{"id":1488,"date":"2008-09-26T14:26:40","date_gmt":"2008-09-26T14:26:40","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1488"},"modified":"2015-11-27T20:29:42","modified_gmt":"2015-11-28T01:29:42","slug":"5561","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5561\/","title":{"rendered":"&amp;quot;Acapulco-izaci&amp;oacute;n:&amp;quot; &amp;iquest;La etapa final del turismo?"},"content":{"rendered":"<p><b>La costera, la vieja zona tur&iacute;stica de Acapulco, actualmente proyecta una nueva vibra asombrosa. Barras glamorosas y restaurantes, casinos y distribuidores al por menor salpican una capa exclusiva a un centro tur&iacute;stico que, no hace mucho tiempo, oscilaba en el abismo del olvido. <\/b><\/p>\n<p>Pero la pulida imagen enmascara un problema m&aacute;s profundo que aflige no s&oacute;lo a Acapulco, sino tambi&eacute;n a otros destinos tur&iacute;sticos de M&eacute;xico: m&aacute;s gente buscando menos d&oacute;lares tur&iacute;sticos. Apenas hay que preguntarle a Laura Caballero, residente de Acapulco y defensora de la peque&ntilde;a empresa. <\/p>\n<p>&quot;Estamos pr&aacute;cticamente en peligro de extinci&oacute;n porque nuestros negocios no logran cubrir los gastos,&quot; dijo Caballero. &quot;Cuando es temporada tur&iacute;stica, no hay turistas. No vienen a nuestros negocios.&quot; <\/p>\n<p>Caballero, inmersa en el sector tur&iacute;stico desde su adolescencia, creci&oacute; en una econom&iacute;a donde los peque&ntilde;os comerciantes, due&ntilde;os de restaurantes, agentes de viajes y otros lograban mantener unos niveles de vida adecuados a partir del flujo constante de turistas extranjeros y nacionales. Hoy en d&iacute;a, sin embargo, la supervivencia econ&oacute;mica es un asunto dudoso para la clase media del sector tur&iacute;stico. En la actualidad, se enfrentan a turistas que gastan poco y, con menos de ellos procedentes del extranjero, Caballero y otros residentes est&aacute;n en aprietos. <\/p>\n<p>&quot;Las grandes empresas, la globalizaci&oacute;n, nos han devorado,&quot; sostuvo Caballero. &quot;Adem&aacute;s, vemos que esta administraci&oacute;n (municipal) est&aacute; favoreciendo a los que no pagan impuestos. Estamos como el jam&oacute;n en un emparedado.&quot; <\/p>\n<p>Vendiendo su joyer&iacute;a en la calle, Camero Gerardo Torres es uno de los numerosos comerciantes ind&iacute;genas &quot;semi-permanentes&quot; a los cuales se atribuye cierta culpa por competencia desleal ya que los vendedores informales no pagan impuestos. Torres, un residente de Acapulco por 47 a&ntilde;os que habla n&aacute;huatl adem&aacute;s de espa&ntilde;ol, desafi&oacute; alegaciones que los vendedores ambulantes ind&iacute;genas conduc&iacute;an a propietarios de negocios a la bancarrota. <\/p>\n<p>&quot;Hay mucho negocio, muchos comerciantes y vendedores establecidos,&quot; Torres afirm&oacute;. &quot;No somos competici&oacute;n para los comerciantes establecidos porque ellos venden art&iacute;culos m&aacute;s costosos.&quot; <\/p>\n<p>No obstante, Torres acert&oacute; que no es siempre f&aacute;cil ganarse la vida actualmente. <\/p>\n<h3>El nuevo modelo tur&iacute;stico de M&eacute;xico <\/h3>\n<p>Caballero y Torres son actores dispares en un drama monetario que se esta desarrollando en Acapulco. Surgiendo primero como un centro tur&iacute;stico orientado al viajero Mexicano en donde los habitantes locales administraban pensiones y serv&iacute;an comida hecha en casa a los visitantes hambrientos, Acapulco luego volte &oacute; su mirada hacia los extranjeros afluentes de los EEUU y otras naciones en una apuesta acertada de fama mundial la cual, a su vez, fue impulsada por la ca&iacute;da post-revolucionaria del popular destino tur&iacute;stico Cubano. <\/p>\n<p>Vendido como el para&iacute;so del Pac&iacute;fico, Acapulco se convirti&oacute; en un destino playero que sacudi&oacute; del &quot; norte puritano &quot; a aquellos gringos interesados en una semana o dos de margaritas y sexo desinhibido. Con todos los servicios incluidos, esta etapa del turismo gener&oacute; los hoteles rascacielos que se levantaron sobre la bah&iacute;a de Acapulco. Adem&aacute;s de la nueva clase media, una clase trabajadora de ocupaci&oacute;n hotelera, representada por los sindicatos afiliados al ex partido pol&iacute;tico dominante de M&eacute;xico, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), domin&oacute; el panorama econ&oacute;mico. Para los a&ntilde;os 80, sin embargo, el escenario internacional del turismo comenz&oacute; a decaer tras la obvia contaminaci&oacute;n del medio ambiente y la competencia de nuevos centros tur&iacute;sticos como Canc&uacute;n, lo cual fue un duro golpe. Como un visitante anterior lo describi&oacute;, &quot;estuve en Acapulco hace unos 20 a&ntilde;os y nunca volver&iacute;a porque la contaminaci&oacute;n y la basura en el oc&eacute;ano eran evidentes incluso a cinco millas de la costa.&quot; <\/p>\n<p>De hecho, muchos turistas extranjeros no volvieron, en lugar traslad&aacute;ndose a Canc&uacute;n, Los Cabos y Puerto Vallarta. Ir&oacute;nicamente, Cuba se asom&oacute; otra vez como un competidor. En Acapulco, mientras tanto, los nuevos turistas eran mayormente mexicanos, divididos entre masas de visitantes de clase baja que iban de pasada por uno o dos d&iacute;as y los veraneantes afluentes que gravitaban hacia la novedad de Punta Diamante, un destino desarrollado lejos de las zonas tur&iacute;sticas en decadencia f&iacute;sica y financiera. <\/p>\n<p>Antes lleno a capacidad durante casi todo el a&ntilde;o, Acapulco y sus fortunas ahora depend&iacute;an de los largos fines de semana de vacaciones mexicanos conocidos como &quot;puentes&quot; y de las vacaciones tradicionales de verano, Pascua e invierno. Per&iacute;odos lentos de vacaciones, como el verano del 2008, se igualan al desastre econ&oacute;mico para muchos, especialmente en la v&iacute;spera del principio de la temporada baja que los locales llaman &quot;Septiembre Negro.&quot; <\/p>\n<p>&quot;&Eacute;ste es el mes del a&ntilde;o que queremos eliminar,&quot; comenta en son de broma Filiberto, un recepcionista de uno de los pocos hoteles restantes administrados por familias de Acapulco. <\/p>\n<p>Un cambio notable ha sido el giro hacia el turismo residencial. Atra&iacute;dos por el encanto de la bah&iacute;a de Santa Luc&iacute;a, los extranjeros adinerados comenzaron a comprar &quot;time-shares&quot; o propiedades a tiempo compartido y condominios para sus visitas. Cada vez m&aacute;s, los hoteles enfrentaron la competencia de empresarios &quot;piratas&quot; que alquilaban habitaciones baratas a visitantes de bajos recursos. <\/p>\n<p>Los cambios en el turismo tambi&eacute;n influenciaron los tipos de negocios que funcionaban en Acapulco. Disfrutando de su visita playera con una cocina en el condominio, los turistas pod&iacute;an comprar su propia comida en el nuevo Wal-Mart o en uno de los grandes supermercados mexicanos en vez de degustar los sabores de un restaurante local. <\/p>\n<p>Incluso el viejo negocio de la esquina, o &quot;changarro&quot;, al cual se refiri&oacute; el ex Presidente Vicente Fox como el faro de la oportunidad capitalista peque&ntilde;a, se esta convirtiendo r&aacute;pidamente en una instituci&oacute;n obsoleta, mientras las tiendas de autoservicio (convenience stores) de estilo norteamericano comienzan a aparecer a dos o tres por cuadra en algunas zonas. La cadena m&aacute;s grande de ese tipo, OXXO, es de una corporaci&oacute;n del norte de M&eacute;xico con las siglas FEMSA, la cual embotella la Coca-Cola. <\/p>\n<p>Javier Reynada Carbajal, presidente de la rama de Acapulco de la C&aacute;mara Nacional de Comercio, dijo al diario <i>EL Sur<\/i> de Acapulco que 80 negocios locales de diversas clases afiliadas a su organizaci&oacute;n han cerrado sus puertas este a&ntilde;o solamente. <\/p>\n<p>&quot;El turismo que si llega, viene con muy pocos gastos,&quot; dijo Reynada. &quot;No gastan como lo hac&iacute;an antes. Ahora vienen con neveritas fr&iacute;as, con sus pollos asados, para manejar sus vacaciones con bajos presupuestos y esto ha sido un duro golpe a la econom&iacute;a de Acapulco, porque ahora el &uacute;nico negocio es tener un OXXO o un supermercado.&quot; <\/p>\n<p>Mientras que la econom&iacute;a general empeora, la gente contin&uacute;a traslad&aacute;ndose a la ciudad desde el campo, la vivienda asequible y los servicios b&aacute;sicos son escasos, la basura se acumula en lugares p&uacute;blicos y la congesti&oacute;n causada por el tr&aacute;fico llena las calles de conductores temerarios. La seguridad p&uacute;blica ha disminuido a tal punto que el Departamento de Estado de los EEUU advierte a turistas que Acapulco esta entre los lugares m&aacute;s peligrosos a visitar en M&eacute;xico. <\/p>\n<p>Seg&uacute;n la prensa, una turista finlandesa fue presuntamente drogada y violada en la famosa discoteca Palladium, mientras que un escritor norteamericano fue asaltado y robado en una playa popular este verano. Contribuyendo a la mala publicidad, numerosos turistas se ahogan en las aguas de Acapulco y las costas de Guerrero cada a&ntilde;o. <\/p>\n<h3>Uno, dos, tres muchos Acapulcos <\/h3>\n<p>Aunque es visto como un destino tur&iacute;stico fuera de onda, Acapulco est&aacute; realmente una vez m&aacute;s en la vanguardia del turismo mexicano influenciando modas o tendencias para el siglo XXI. A un grado o a otro, las fuerzas econ&oacute;micas y sociales que configuran a Acapulco tambi&eacute;n influyen a los centros tur&iacute;sticos de todo el M&eacute;xico. <\/p>\n<p>En Puerto Vallarta, Jalisco, un n&uacute;mero cada vez mayor de cr&iacute;ticos llama al proceso &quot;Acapulco-izaci&oacute;n.&quot; Un simple vistazo en direcci&oacute;n al viejo pueblo pesquero revela r&aacute;pidamente por qu&eacute;. En las orillas de la bah&iacute;a de Banderas y en el centro de la ciudad, las filas de un tr&aacute;fico creciente congestionan las calles y las torres de condominios ahora besan un horizonte que comienza a asemejarse al de Acapulco. <\/p>\n<p>Tatiana Meneses, una joven graduada de universidad que ayuda a su familia a administrar un restaurante de comida t&iacute;pica, regres &oacute; de la universidad para encontrar cinco centros comerciales grandes, dos cinemas grandes y &quot;rascacielos&quot; en la playa. Wal-Mart, Costco y Starbucks llegaron a la ciudad.<\/p>\n<p>En Puerto Vallarta, &quot;El verde del d&oacute;lar&quot; significa m&aacute;s que el &quot;verde de la ecolog&iacute;a,&quot; Meneses afirm&oacute;. <\/p>\n<p>Durante la administraci&oacute;n municipal de Gustavo Gonz&aacute;lez Villase&ntilde;or (2003-2006), funcionarios aprobaron centenares de permisos de construcci&oacute;n sospechosos. Dos proyectos enormes de condominios, Pen&iacute;nsula Towers y Gran Venetian, construidos cerca de una falla sismol&oacute;gica, simbolizan la transformaci&oacute;n de Vallarta. Con el auge de los reci&eacute;n llegados, la poblaci&oacute;n de Puerto Vallarta se acerc&oacute; a 300,000 habitantes. <\/p>\n<p>En los a&ntilde;os de Gonz&aacute;lez, los parques de la ciudad con &aacute;rboles y sombra fueron excavados y convertidos en estacionamientos y puntos de venta al por menor. Algunos ciudadanos se opusieron a la demolici&oacute;n y enfrentaron a un escuadr&oacute;n de la polic&iacute;a enviado para calmar la oposici&oacute;n. <\/p>\n<p>&quot;La p&eacute;rdida de los parques tradicionales no fue un caso singular,&quot; escribi&oacute; un miembro del Grupo Ecol&oacute;gico de Puerto Vallarta, R.C. Walker. &quot;Como ahora puede ser visto, era el principio del fin para el Puerto Vallarta tradicional.&quot; <\/p>\n<p>Para muchos, el &uacute;ltimo clavo en el ata&uacute;d fue la venta del antiguo Hotel Molino de Agua para el desarrollo de un condominio. Una muy querida instituci&oacute;n local, el hotel era un lugar visitado por las familias locales, las cuales pod&iacute;an ir en un fin de semana para tomar un chapuz&oacute;n en la piscina y relajarse bajo la sombra de un &aacute;rbol a cambio de la compra de unas pocas bebidas y comidas. Se dijo que el cantante norteamericano Willy Nelson permanec&iacute;a encantado con el Molino.<\/p>\n<p>Cansados con el camino de su ciudad, Meneses y otros residentes afines formaron una nueva organizaci&oacute;n este a&ntilde;o: Vallarta Verde. El objetivo del grupo es equilibrar el desarrollo econ&oacute;mico con la protecci&oacute;n ecol&oacute;gica, y preservar el car&aacute;cter hist&oacute;rico de la ciudad antigua de Vallarta. <\/p>\n<p>La cofundadora de Vallarta Verde, Greta Fuentes, sostuvo que la incorporaci&oacute;n de Vallarta en una econom&iacute;a con estilo &quot;Acapulquesco&quot; roba a los residentes locales de uno futuro significativo. En una ciudad abarrotada de condominios, muchos j&oacute;venes solo tendr&aacute;n la oportunidad de llegar a ser criadas, jardineros o obreros, Fuentes observ&oacute;. <\/p>\n<p>Inspeccionando el constante aumento de la construcci&oacute;n en las exuberantes <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">online casino<\/a>  laderas sobre la ciudad portuaria, Fuentes abog &oacute; por un enfoque con &quot;sentido com&uacute;n&quot; al desarrollo. &quot;Apenas imaginen las &quot;Rocky Mountains&quot; con Pen&iacute;nsulas y torres de 50 plantas. No entiendo &#8230;,&quot; ella dijo. <\/p>\n<p>La venta de Puerto Vallarta marca la conquista final de la costa de M&eacute;xico. Desde el Mar de Cortez en el norte al Mar Caribe en el sur, pr&aacute;cticamente cada rinc&oacute;n y grieta que podr&iacute;an apropiar y convertir en una empresa provechosa esta en juego. Megaproyectos como la Riviera Nayarit, prevista para 19 comunidades al norte de Puerto Vallarta, abrir&aacute; paso a millares de nuevas habitaciones de hotel y residencias privadas. <\/p>\n<p>A pesar de tiempos econ&oacute;micos dif&iacute;ciles, la Secretar&iacute;a Federal de Turismo de M&eacute;xico (SECTUR) divulg&oacute; que $706 millones fueron invertidos en nuevos sectores tur&iacute;sticos en Nayarit durante los primeros cuatro meses del 2008. Inversionistas mexicanos contaron con el 68.4% del dinero, con los capitalistas espa&ntilde;oles y holandeses manejando la mayor parte del resto del capital. Tal vez, como se&ntilde;al de cambiantes fortunas y poder, la inversi&oacute;n norteamericana, al igual que la canadiense, fue pobre. <\/p>\n<p>El jefe de SECTUR, Rodolfo Elizondo, elogi&oacute; a Nayarit como la nueva joya tur&iacute;stica de M&eacute;xico, insistiendo en que el desarrollo ordenado producir&aacute; un &quot;desarrollo tur&iacute;stico sostenible&quot; respetuoso del ambiente. <\/p>\n<p>Para mantener un flujo adicional de visitantes extranjeros, el gobierno mexicano est&aacute; promoviendo una expansi&oacute;n masiva de la industria de cruceros en pr&aacute;cticamente todos los puertos del pa&iacute;s. En el M&eacute;xico moderno, aparentemente no hay nada m&aacute;s sagrado. Varios hoteles incluso fueron construidos ilegalmente en el Parque Nacional de Tulum en el coraz&oacute;n del antiguo centro m&iacute;stico de los mayas, y un campo de golf y canales de estilo veneciano se prev&eacute;n como parte del desarrollo del &quot;Downtown Tulum&quot;. <\/p>\n<p>Despu&eacute;s de reunirse en 2004 y 2005, los ecologistas y activistas comunitarios de 10 estados en el Pac&iacute;fico mexicano emitieron la poco notable, pero significativa, Declaraci&oacute;n San Blas. El poner en marcha los irregulares puertos, bienes ra&iacute;ces, desarrollos tur&iacute;sticos y otros progresos, fue responsable de todo tipo de da&ntilde;os al medio ambiente. Los activistas culparon a la corrupci&oacute;n y al juego de influencias por la &quot;entrega de la soberan&iacute;a nacional en beneficio de corporaciones privadas grandes nacionales y extranjeras&quot; bajo el pretexto de progreso y desarrollo, seg&uacute;n el peri&oacute;dico <i>La Jornada<\/i>. <\/p>\n<p>Los firmantes de la declaraci&oacute;n incluyeron a Bios Iguana, la Alianza para la Sostenibilidad de la Costa Noroeste Mexicana, Guerreros Verdes y la Red de Organizaciones No Gubernamentales Ambientales de Zihuatanejo, entre otros.<\/p>\n<p>El desarrollo masivo ha tropezado con la oposici&oacute;n local en muchos lugares&mdash;con resultados mixtos. Una notable batalla reciente sobre un nuevo terminal de cruceros propuesto para Zihuatanejo hizo que la Secretar&iacute;a de Comunicaciones y Transporte de M&eacute;xico no respaldara el proyecto tras la oposici&oacute;n local. <\/p>\n<h3>Ca&iacute;da ambiental <\/h3>\n<p>La protecci&oacute;n del medio ambiente tom&oacute; decididamente un asiento trasero durante el desarrollo de Acapulco y sus centros tur&iacute;sticos vecinos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Acapulco, Canc&uacute;n, Puerto Vallarta y Zihuatanejo han sufrido varias crisis de desperdicios s&oacute;lidos con resultados mixtos. <\/p>\n<p>Citado por el noticiario <i>Reforma<\/i>, un informe del 2007 del Programa Ambiental de las Naciones Unidas estimo que un 36% de los manglares costeros de M&eacute;xico han sido destruidos, eliminando h&aacute;bitats vitales para la vida acu&aacute;tica y exponiendo a las zonas costeras a mayores da&ntilde;os por huracanes. Otro informe reciente citado en la prensa mexicana y publicado por la Academia Nacional de las Ciencias de los EEUU advirti&oacute; que M&eacute;xico estaba perdiendo sus manglares a un &iacute;ndice de 2.5% por a&ntilde;o. El informe fue escrito por el cient&iacute;fico mexicano Octavio Aburto y varios colegas. <\/p>\n<p>El tratamiento inadecuado de aguas residuales es un grave problema en las zonas costeras, y con frecuencia los turistas se ba&ntilde;an en aguas potencialmente peligrosas ensuciadas con bacterias coliformes fecales. <\/p>\n<p>Lanzando una campa&ntilde;a de oc&eacute;anos limpios, Greenpeace M&eacute;xico es cr&iacute;tico del gobierno mexicano por aplicar est&aacute;ndares cinco veces m&aacute;s bajos que los de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) para evaluar si una determinada playa es segura para los nadadores. <\/p>\n<p>Usando el est&aacute;ndar de la OMS de 100 enterococos por cada 100 mililitros de agua como el l&iacute;mite aceptable de coliformes fecales, Greenpeace denomin &oacute; recientemente a 17 playas mexicanas como lugares de riesgo para los nadadores, incluyendo &aacute;reas en Ensenada, Canc&uacute;n, Puerto Vallarta y Zihuatanejo, entre otros. <\/p>\n<p>El Ministerio Federal de Medio Ambiente y Recursos Naturales de M&eacute;xico (Semarnat) publica los resultados de la prueba de coliformes fecales en las playas tur&iacute;sticas en su p&aacute;gina web, pero la puntualidad de la informaci&oacute;n publicada es discutible. Por ejemplo, Semarnat no public&oacute; resultados actualizados este a&ntilde;o para los meses de julio y agosto, una &eacute;poca cuando millones de mexicanos acuden a las playas a pesar de que la contaminaci&oacute;n del agua aumenta a menudo debido a las lluvias del verano. <\/p>\n<p>El Congreso mexicano y la administraci&oacute;n del Presidente Felipe Calder&oacute;n no ignoran el problema, y han presupuestado $120 millones este a&ntilde;o para un fondo especial de tratamiento de aguas residuales destinado a las zonas tur&iacute;sticas.<\/p>\n<p>Un programa de $73 millones de d&oacute;lares para rehabilitar el decr&eacute;pito sistema de tratamiento de aguas residuales de Acapulco se ha puesto en marcha por la administraci&oacute;n de Calder&oacute;n, con $35 millones de la suma prometidos por el gobierno de Espa&ntilde;a. Greenpeace y otros est&aacute;n observando c&oacute;mo resultar&aacute; la iniciativa federal. <\/p>\n<h3>&iquest;Alternativas al desarrollo tur&iacute;stico? <\/h3>\n<p>M&aacute;s de medio siglo de desarrollo tur&iacute;stico en Acapulco y otras comunidades ha producido &eacute;pocas de desarrollo econ&oacute;mico, la apropiaci&oacute;n de tierras mexicanas por extranjeros, la degradaci&oacute;n ambiental y una econom&iacute;a tur&iacute;stica cada vez m&aacute;s dividida y orientada a visitantes de diversos estratos sociales. Inevitablemente, el legendario turismo del gringo aventurero y playero se ha convertido en un turismo m&eacute;dico; incluso se habla de comercializarlo como &quot;turismo final&quot; y de la construcci&oacute;n de hospicios mientras la generaci&oacute;n &quot;baby boom&quot; envejece y muere. <\/p>\n<p>Aunque el turismo proporciona mas de 2.4 millones de trabajos en M&eacute;xico, seg&uacute;n SECTUR, no ha reducido las desigualdades sociales ni ha mejorado generalmente las econom&iacute;as rurales que concebiblemente podr&iacute;an ser una fuente de una variedad de productos que se consumen en destinos tur&iacute;sticos. <\/p>\n<p>La pregunta que se ignora en gran medida es si la econom&iacute;a tur&iacute;stica de M&eacute;xico puede inclusive sostener a la poblaci&oacute;n que intenta vivir de ella. Como en el caso del petr&oacute;leo, el turismo en M&eacute;xico puede haber alcanzado ya su cima. Acapulco, Canc&uacute;n y ahora incluso Puerto Vallarta, son actualmente ciudades medianas o grandes con cientos de miles de habitantes. Sin embargo, ninguna de ellas realmente produce los productos que consume, ni tiene alguna otra actividad econ&oacute;mica que no sea el turismo. <\/p>\n<p>Una tentativa de instalar plantas de maquiladora en Acapulco a finales de los 90 no dio fruto, y gobiernos de todos los colores pol&iacute;ticos en las comunidades tur&iacute;sticas contin&uacute;an apostando por el turismo. De hecho, ya est&aacute;n pensando reemplazar a los gringos ausentes con turistas asi&aacute;ticos debido al gran desarrollo econ&oacute;mico de esa regi &oacute;n. <\/p>\n<p>En la ausencia de una nueva y atrevida visi&oacute;n econ&oacute;mica con el serio apoyo del gobierno mexicano, Acapulco y sus descendientes continuar&aacute;n en la misma trayectoria hacia un futuro incierto, insostenible. Algunos, como Laura Caballero, afirman que la cultura, la atm&oacute;sfera y las relaciones sociales se est&aacute;n perdiendo. Quiz&aacute;s con un poco de nostalgia, Caballero abog&oacute; por el rescate del peque&ntilde;o comerciante. <\/p>\n<p>&quot;El trato que recibes de una cadena grande no es igual cuando visitas uno de nuestros mercados,&quot; Caballero insisti&oacute;. &quot;Muchas veces, una se hace bien amiga de nuestros visitantes. Esto es lo que nuestros peque&ntilde;os comerciantes ofrecen, en contraste con las cadenas grandes.&quot; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La costera, la vieja zona tur&iacute;stica de Acapulco, actualmente proyecta una nueva vibra asombrosa. Barras glamorosas y restaurantes, casinos y distribuidores al por menor salpican una capa exclusiva a un centro tur&iacute;stico que, no hace mucho tiempo, oscilaba en el abismo del olvido. 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