{"id":1496,"date":"2008-08-23T12:01:37","date_gmt":"2008-08-23T12:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1496"},"modified":"2008-08-29T14:38:35","modified_gmt":"2008-08-29T14:38:35","slug":"5496","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5496\/","title":{"rendered":"&iquest;Habr&iacute;a cambio en la Am&eacute;rica de Obama?"},"content":{"rendered":"<p><b>El gran debate en torno a cu&aacute;nto&mdash;o qu&eacute; tan poco&mdash;Barack Obama cambiar&iacute;a nuestra desastrosa pol&iacute;tica exterior habitualmente se concentra en el Medio Oriente. Tiene sentido. En ninguna parte ha sido tan alto el precio a pagar por la estrategia de seguridad nacional de Bush, tal como lo atestiguan las muertes de m&aacute;s de 4,000 soldados y de <a href=\"http:\/\/www.justforeignpolicy.org\/iraq\/iraqdeaths.html\">un mill&oacute;n<\/a> iraqu&iacute;es. <\/b><\/p>\n<p>Un debate menor, aunque no menos pasional, existe en torno a la pol&iacute;tica con Am&eacute;rica Latina. A pesar de que el hemisferio occidental no ocupa los encabezados en estos d&iacute;as, el debate aporta asuntos que afectan profundamente a la gente del sur de nuestras fronteras y a millones de americanos con lazos familiares en la regi&oacute;n. Las relaciones de Estados Unidos con Am&eacute;rica Latina no pueden ya limitarse a la casilla de las relaciones regionales. En un mundo cada vez m&aacute;s integrado, &eacute;stas se han vuelto parte fundamental de los debates acerca del comercio, el empleo, la inmigraci&oacute;n y el crimen transnacional. <\/p>\n<p>En este contexto, Obama se dirige a Denver, actualmente, a convertirse en el candidato presidencial del Partido Dem&oacute;crata. Las opiniones se dividen agudamente en torno a si su plataforma referente a la pol&iacute;tica de Estados Unidos con Am&eacute;rica Latina es realmente un &quot;Cambio en el que se puede creer&quot; (Change We Can Believe In, su lema en ingl&eacute;s). <\/p>\n<p>La campa&ntilde;a que seguir&aacute; a la nominaci&oacute;n incluir&aacute;, inevitablemente, algo de mimos para el voto latino, especialmente en los oscilantes estados de Florida y de Nuevo M&eacute;xico. Esto empantanar&aacute; la escena de lo que puede esperarse si el candidato deviene el jefe del ejecutivo. Ya poniendo las posturas electorales de lado, las cartas han sido echadas para una primera lectura de lo que ser&aacute; el futuro del hemisferio. El abordaje de Obama, m&aacute;s que pol&iacute;ticas en s&iacute;, nos da mucho con qu&eacute; trabajar para convertir el desastre en una genuina pol&iacute;tica del buen vecino para la regi&oacute;n. <\/p>\n<h3>&quot;El acuerdo con Las Am &eacute;ricas&quot; de Obama <\/h3>\n<p>La primera carta fue echada durante el encuentro con la Fundaci&oacute;n Nacional Cubano Americana, en <a href=\"http:\/\/www.narconews.com\/Issue53\/article3109.html\">Miami<\/a>, el 23 de mayo. Con la primaria todav&iacute;a en pugna, Obama busc&oacute; ganarse a ese poderoso grupo pol&iacute;tico en un estado que ha hecho zozobrar las esperanzas dem&oacute;cratas. Obama ofreci&oacute; a la multitud una mezcla de voz firme y nuevas pol&iacute;ticas. Poco tiempo despu&eacute;s de ese discurso a los cubano americanos, su campa&ntilde;a lanz&oacute; &quot;Una nueva sociedad con las Am&eacute;ricas&quot;. El documento de 13 p&aacute;ginas fijaba su acercamiento a la pol&iacute;tica exterior regional, bajo tres encabezados principales: democracia\/libertad pol&iacute;tica, libertad ante el temor, libertad ante las carencias (pobreza). Estas &quot;libertades&quot; se volv&iacute;an la mirada hacia las Cuatro Libertades de Franklin Delano Roosevelt (<a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Franklin_D._Roosevelt\">FDR<\/a>). <\/p>\n<p>Este discurso y plataforma provocaron descargas entre expertos y correos electr&oacute;nicos. Las listas de chicanos y progresistas rezumbaron; en los blogs pol&iacute;ticos se discuti&oacute; si estas posiciones eran netamente positivas, netamente negativas o apenas del orden de los disparates electorales. <\/p>\n<p>Algo puede decirse de estas tres apreciaciones. En una primera lectura el ensayo de posiciones parece algo verde. Asoman, s&iacute;, algunas ideas, cual surgidas del momento y no resultado de propuestas pol&iacute;ticas bien pensadas. Para dar algunos ejemplos: la propuesta de extender el Plan M&eacute;xico, oficialmente apodado <i><a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/5251\">Iniciativa M&eacute;rida<\/a><\/i>, muestra a toda Am&eacute;rica Latina el nulo reconocimiento de que tal iniciativa, que s&oacute;lo apuesta por la militarizaci&oacute;n, representaci&oacute;n en s&iacute; misma las ampliamente repudiadas pol&iacute;ticas de George W. Bush y ser&iacute;a vehementemente rechazada por otras naciones del hemisferio. Asimismo, el &eacute;nfasis asignado al mercado de carb&oacute;n, cu&aacute;l si fuese esto panacea para las amenazas ambientales, no alcanza a ser un programa comprehensivo. <\/p>\n<p>Sin duda, no obstante, la plataforma de Obama marca una gran distancia respecto de las pol&iacute;ticas de Bush en la regi&oacute;n. Cuando John McCain recurri&oacute; a <a href=\"http:\/\/rightweb.irc-online.org\/profile\/1323.html\">Otto Reich<\/a> como su consejero para Am&eacute;rica Latina, mostr&oacute; su intenci&oacute;n de continuar con lo peor de la pasada pol&iacute;tica. Esto ha hecho hervir la sangre en los pa&iacute;ses latinoamericanos. Reich enajen&oacute; a los centroamericanos por su papel en el caso Ir&aacute;n-contra; enfureci&oacute; a los venezolanos al apoyar el golpe de 2002; encoleriz&oacute; a los cubanos al proteger a Orlando Bosch y a Luis Posada Carriles, convictos de ataques terroristas anti-Cuba. Por donde ha pasado Otto Reich ha dejado una impronta de violaciones y manipulaciones pol&iacute;ticas sucias, de millas. <\/p>\n<p>El equipo de <a href=\"http:\/\/www.washingtonpost.com\/wp-srv\/opinions\/documents\/the-war-over-the-wonks.html\">pol&iacute;tica exterior<\/a> de Obama, por otra parte, combina veteranos de concha dura y nuevos pensadores, mostr&aacute;ndose en estado de cambio. Esto da a ver d&oacute;nde en la propuesta latinoamericana, por ejemplo, la l&iacute;nea dura de apoyo al Plan Colombia va de la mano con la oposici&oacute;n al Tratado de Libre Comercio con Colombia. <\/p>\n<p>Sin embargo, el ensayo demuestra que hay una nueva perspectiva para la regi&oacute;n que sostiene cierta esperanza de cambio. <\/p>\n<p>La secci&oacute;n de libertades pol&iacute;ticas se enfoca en la pol&iacute;tica cubana, llamando a levantar las restricciones de viaje y la liberaci&oacute;n de las remesas, al tiempo que busca refrenar el relajamiento del embargo comercial a manera de instrumento de negociaci&oacute;n para una transici&oacute;n post-Fidel. El dar marcha atr&aacute;s en su compromiso previo de levantar el embargo es un movimiento electoral timorato, aunque el texto indique que se trata de un asunto de tiempo y no de principio. <\/p>\n<p>Otras rupturas con la pol&iacute;tica de Bush incluyen la secci&oacute;n de &quot;la democracia empieza en casa&quot;, misma que aboga por el fin de la tortura, las declaraciones extraordinarias y las detenciones indefinidas, restaurando el habeas corpus y clausurando Guant&aacute;namo. Estos compromisos concretos no s&oacute;lo cambian vidas sino que mandan un mensaje claro a los socios latinoamericanos quienes han sostenido, durante mucho tiempo, que la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos en la regi&oacute;n es a menudo una de dobles est&aacute;ndares. <\/p>\n<p>La secci&oacute;n de la libertad de carencias (pobreza) llama &quot;al aumento de la ayuda de Estados Unidos para el desarrollo de abajo hacia arriba, concentr&aacute;ndose en la micro empresa, la capacitaci&oacute;n vocacional y el desarrollo de programas comunitarios.&quot; Subraya, adem&aacute;s, la necesidad de desarrollar puntos de referencia (benchmarks) y de combatir la corrupci&oacute;n mediante el liderazgo ejemplar sustentado en el m&eacute;rito y la transparencia al tomar decisiones. <\/p>\n<p>Otros objetivos incluyen lograr los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (de las <a href=\"http:\/\/www.objetivosdelmilenio.org.mx\/\">Naciones Unidas<\/a>) ; la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit de la educaci&oacute;n, especialmente para ni&ntilde;as y mujeres; el apoyo a la cancelaci&oacute;n, al cien por ciento, de la <a href=\"http:\/\/jubileeusa.typepad.com\/\">deuda<\/a> con Bolivia, Guayana, Hait&iacute;, Honduras, Paraguay y Santa Luc&iacute;a; y la introducci&oacute;n de reformas al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial. <\/p>\n<p>Estas propuestas, en particular, van considerablemente m&aacute;s all&aacute; del est&aacute;ndar de los candidatos dem&oacute;cratas. La cancelaci&oacute;n de la deuda y las reformas a las instituciones financieras internacionales, son demandas promovidas desde la base m&aacute;s amplia de los movimientos ciudadanos. El que estos hechos hayan sido incorporados al plan de Obama para Am&eacute;rica Latina, indica que &eacute;l escucha a las nuevas voces y que est&aacute; listo para poner el &eacute;nfasis en los asuntos de justicia social, como el alivio de la pobreza, algo que antes s&oacute;lo estuvo reservado a la inversi&oacute;n corporativa, la liberaci&oacute;n del comercio y a los cambios ideol&oacute;gicos promovidos desde la base ideol&oacute;gica del r&eacute;gimen. Algunas de estas propuestas han sido sustentadas ya por acciones, como El Acta Global de la Pobreza en directo apoyo de Los Objetivos del Milenio. <\/p>\n<p>La plataforma de Obama, en lo tocante a la integraci&oacute;n econ&oacute;mica regional, rompe con el paradigma llamando al comercio justo (&quot;fair trade&quot;, aunque su definici&oacute;n es vaga); las enmiendas al TLCAN; la oposici&oacute;n al acuerdo entre Estados Unidos y Colombia y el camino hacia la ciudadan&iacute;a para los trabajadores sin documentos y sus familias. <\/p>\n<p>El compromiso respecto de un comercio justo ha sido puesto en cuesti&oacute;n por el apoyo al Tratado de Libre Comercio con Per&uacute; y las declaraciones de apoyo a la plataforma Pelosi-Reid de promover el libre comercio en condiciones ambientales y laborales nulas. Tambi&eacute;n, se pronuncia por una evaluaci&oacute;n de la pol&iacute;tica comercial y nota la relaci&oacute;n entre las pol&iacute;ticas comerciales y la alta inmigraci&oacute;n en el contexto de TLCAN. <\/p>\n<p>A&uacute;n la secci&oacute;n de seguridad, misma que ha sido duramente criticada por ser copia de las pol&iacute;ticas de Bush, introduce ideas consideradas herej&iacute;as, por el dogma Bush-McCain, entre las que se incluye una voluntad mayor de asumir responsabilidades compartidas; el asumir los retos del control de drogas y el tr&aacute;fico de armas; el crear puntos de referencia medibles ligados, sobre todo, a alternativas no militares. <\/p>\n<p>La inclusi&oacute;n de una estrategia hacia el Norte y otra hacia el Sur reconoce las responsabilidades y las fallas de Estados Unidos en su propio territorio y parece apartarse de las declaraciones moralistas que asignan toda la carga de las amenazas a la seguridad transnacional al sur y que han servido para justificar la intervenci&oacute;n de Estados Unidos. <\/p>\n<p>La propuesta de sociedad en materia de energ&iacute;a es una de las secciones que requiere de trabajo. Promueve nuevos mercados para tecnolog&iacute;as verdes y apuesta por topes al comercio mediante mandato para contravenir las emisiones sin mencionar la necesidad de exigir una industria en Estados Unidos que modifique los patrones de consumo. Se apoya, tambi&eacute;n, en incentivos al secuestro del carb&oacute;n, para desalentar la deforestaci&oacute;n e ignorar el papel que juegan las corporaciones estadounidenses y su posible regulaci&oacute;n internacional. Pero, otra vez, las discusiones ciudadanas consiguen que se piense estos temas. De ah&iacute; que, por ejemplo, si bien el papel promueve los biocombustibles, no reconoce el conflicto entre alimentos y combustible. <\/p>\n<p>La inmigraci&oacute;n no es considerada generalmente dentro de la pol&iacute;tica exterior y, en ese campo, Obama obtiene el cr&eacute;dito por incluirla en la plataforma latinoamericana. Su propuesta; recurrir al poder de las remesas, comprometi&eacute;ndose a trabajar con el Banco Interamericano de Desarrollo y otros para &quot;maximizar el impacto de las remesas en el desarrollo social y econ&oacute;mico por todo el hemisferio.&quot; No es claro lo que se quiere decir aqu&iacute;. Las necesidades urgentes de las comunidades de inmigrantes son m&aacute;s bajas que los costos por servicios financieros y, mientras algunas organizaciones han tenido &eacute;xito en el desarrollo de proyectos colectivos a trav&eacute;s de las remesas, con la crisis de los precios de los alimentos haciendo presi&oacute;n sobre el costo de la vida es de esperarse que la mayor&iacute;a de las remesas contin&uacute;en fluyendo hacia las necesidades b&aacute;sicas de la familia en el pa&iacute;s de origen. M&aacute;s importante a&uacute;n, Obama reitera su compromiso por una reforma migratoria integral como &quot;la m&aacute;s alta prioridad de su primer a&ntilde;o como presidente.&quot; <\/p>\n<p>Su propuesta incluye un camino hacia la ciudadan&iacute;a, el arreglo de la burocracia disfuncional y la referencia obligatoria de una frontera segura. En un reciente cuestionario de The San c tuary, una organizaci&oacute;n Latina que aborda muchos temas, complementa la necesidad de reforma migratoria con la necesidad de &quot;alentar la creaci&oacute;n de empleos y desarrollo econ&oacute;mico para que ameng&uuml;e el impulso migratorio.&quot; Templa, as&iacute;, cualquier propuesta para la creaci&oacute;n de un programa de trabajadores hu&eacute;spedes diciendo que estos deben tener &quot;mayor seguridad como trabajadores y no privar a nadie de volverse americanos en un futuro.&quot; <\/p>\n<p>Su programa para Am&eacute;rica Latina hace un llamado a la canalizaci&oacute;n de inmigrantes en la diplomacia. <\/p>\n<h3>Falsos pasos y saltos de fe <\/h3>\n<p>De lejos, las posiciones m&aacute;s controversiales de Obama para Am&eacute;rica Latina son las concernientes a las pol&iacute;ticas de seguridad. &Eacute;stas han provocado las mayores protestas por parte de los latinos progresistas, los latinoamericanos y los analistas de pol&iacute;tica regional. <\/p>\n<p>Obama lanz&oacute; su plataforma a semanas del ataque colombiano a un campo guerrillero en Ecuador. La mayor parte de naciones del continente, a excepci&oacute;n de Colombia&mdash;apoyado por Estados Unidos, condenaron la incursi&oacute;n dado que &eacute;sta violaba la ley internacional y que las guerrillas fueron atacadas no en defensa propia sino mientras dorm&iacute;an. <\/p>\n<p>La incursi&oacute;n militar era oportunidad de mostrar que el derecho internacional supera las alianzas ideol&oacute;gicas y Obama hizo justo lo contrario. No solo justific&oacute; el ataque del gobierno de Uribe sino que se inclin&oacute; por: <\/p>\n<blockquote>\n<p>&quot;Continuar con el Pacto Andino contra las Drogas y su actualizaci&oacute;n para enfrentar los retos del momento. Apoyaremos totalmente a Colombia en su combate r&iacute;gido de las FARC. Trabajaremos con el gobierno para terminar el reino del terror de los grupos paramilitares de la derecha. Apoyaremos el derecho de Colombia a golpear a los terroristas que buscan refugio m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Y apuntaremos los reflectores contra cualquier apoyo a las FARC procedente de gobiernos vecinos. Este comportamiento debe ser expuesto a la condena internacional, el aislamiento regional y&mdash;en caso necesario&mdash;a fuertes sanciones. No debe de prevalecer.&quot; <\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El respaldo entusiasta al gobierno de &Aacute;lvaro Uribe en su guerra contra las FARC no fue, a las claras, a beneficio del gobierno colombiano. Uribe ha calumniado p&uacute;blicamente a Obama por oponerse al Tratado de Libre Comercio con Colombia y fue &eacute;l quien orquest&oacute; la reciente visita de McCain, lanzando as&iacute; su apoyo por una administraci&oacute;n republicana en 2009. Sin amor que perder entre esos dos, la pregunta real es: a qui&eacute;n intenta apaciguar Obama con ese lenguaje duro y con esa pol&iacute;tica unilateral aqu&iacute; esquematizada. <\/p>\n<p>La otra larga secci&oacute;n tocante a la seguridad est&aacute; dedicada a M&eacute;xico. El Plan de Obama para Latinoam&eacute;rica apoya al Plan M&eacute;xico y propone &quot;una nueva iniciativa de seguridad con los vecinos latinoamericanos&mdash;una que se extienda m&aacute;s all&aacute; de Am&eacute;rica Central.&quot; <\/p>\n<p>M&eacute;xico y Colombia son las naciones m&aacute;s grandes, hoy, bajo el dominio de gobiernos de ultra-derecha. El apoyo de modelos basados en el ej&eacute;rcito\/las polic&iacute;as, mismo que toma forma en el Plan M&eacute;xico y en el Plan Colombia, y la tentaci&oacute;n de igualar la cooperaci&oacute;n regional con el involucramiento militar de Estados Unidos, claramente contradice los principios de Roosevelt invocados en el resto del documento. Tal vez la &quot;nueva iniciativa de seguridad&quot; ya referida modificar&iacute;a y no solamente extender&iacute;a el Plan M&eacute;xico. Pero si ese es el caso, el equipo de Obama deber&iacute;a desarrollar una critica del plan de Bush. <\/p>\n<p>Y si, al igual que la administraci&oacute;n Bush, la administraci&oacute;n de Obama planea cortar generar divisi&oacute;n en el coraz&oacute;n de Am&eacute;rica Latina, premiando a los aliados ideol&oacute;gicos y castigando a aquellos percibidos como enemigos, entonces tenemos un problema real. <\/p>\n<p>Ese no parece ser el caso, sin embargo. En declaraciones posteriores de Obama, respondiendo al cuestionario, &eacute;l matiz&oacute; esa posici&oacute;n m&aacute;s pronta a pelear. Acerca del Plan Colombia subray&oacute;: <\/p>\n<p>&quot;Apoyo el Plan Colombia. Sin embargo, es importante echar una mirada severa a si nuestra ayuda a Colombia muestra la adecuada combinaci&oacute;n en el combate al tr&aacute;fico de drogas y el apoyo legitimo a los esfuerzos agr&iacute;colas.&quot; <\/p>\n<p>Y respecto del Plan M&eacute;xico, Obama deja algo de espacio para maniobrar y afirmar la importancia de la ayuda de Estados Unidos &quot;adecuadamente enfocada&quot; a derrocar a &quot;bandas de narcos&quot;. <\/p>\n<p>Y agrega: &quot;Necesitamos examinar cuidadosamente la solicitud reciente de la administraci&oacute;n en lo tocante al Plan M&eacute;xico, en particular, dada el secreto que ha caracterizado la formulaci&oacute;n del paquete propuesto.&quot; <\/p>\n<p>El Congreso ya hab&iacute;a asignado $465 millones de d&oacute;lares al Plan M&eacute;xico y la solicitud de otros $400 millones de d&oacute;lares est&aacute; en el horno para 2009, de ah&iacute; que para hacer esta declaraci&oacute;n algo m&aacute;s que ret&oacute;rica un examen cr&iacute;tico de esta extensi&oacute;n de las pol&iacute;ticas de seguridad de Bush a M&eacute;xico y a Am&eacute;rica Central tiene que tener lugar de inmediato. <\/p>\n<p>El lenguaje fuerte de Obama en torno al crimen y a la violencia se equilibra con las soluciones no militares y con el compromiso de interactuar con Venezuela, Cuba y el resto de la regi&oacute;n. La ret&oacute;rica anti-Ch&aacute;vez, criticada correctamente por muchos por divisiva e imprecisa, no resulta tan preocupante en contexto. Ambos lados tienden a alardear dominio en la relaci&oacute;n Estados Unidos-Venezuela, aunque ninguno parece salir con palos y piedras, todav&iacute;a. Mientras los analistas progresistas enfurecen contra las pu&ntilde;aladas desinformadas de Obama contra Ch&aacute;vez, algunos recuerdan que Obama entre los primeros y &uacute;nicos pol&iacute;ticos en anunciar su deseo de encontrarse con Ch&aacute;vez, y ya ha reiterado que no se retractar&aacute; en esa oferta. <\/p>\n<p>Finalmente, el documento de Obama comete algunos pecados de omisi&oacute;n importantes que uno s&oacute;lo puede esperar que rectifique en el futuro. El candidato ha lanzado solo largos silencios en los que respecta a asuntos que definir&iacute;an una pol&iacute;tica regional construida en los mismos principios que ha defendido con gran energ&iacute;a. Uno es el cerrar la Escuela de las Am&eacute;ricas, centro de entrenamiento militar en Fort Benning, Georgia, hoy rebautizada Instituto del Hemisferio Oeste para Cooperaci&oacute;n en Seguridad (WHINSEC). Activistas orillaron al Congreso, por un margen de votos estrecho, a cerrar las puertas de esa instituci&oacute;n que ha entrenado a algunos de los peores violadores de los derechos humanos del hemisferio. <\/p>\n<p>Citando muchos de estos puntos el autor Grag Grandin concluye que &quot;La Doctrina Obama&quot; no representar&aacute; una ruptura limpia de la Doctrina Monroe que dicta la hegemon&iacute;a de Estados Unidos en la regi&oacute;n. Tom Hayden, m&aacute;s optimista, la llama &quot;una bendici&oacute;n ambivalente&quot; y &quot;un valeroso comienzo&quot; mientras los cr&iacute;ticos execran discurso y plataforma por ser m&aacute;s de lo mismo. <\/p>\n<h3>Aqu&iacute; es donde el salto de fe viene a colaci&oacute;n <\/h3>\n<p>Factores subjetivos intervienen en el debate acerca de la plataforma de Obama para Am&eacute;rica Latina. Nadie realmente cree que la ret&oacute;rica de campa&ntilde;a es lo mismo que la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas, de ah&iacute; que la discusi&oacute;n gire entorno a si el candidato se mueve hacia el lado progresista o conservador, al finalizar la elecci&oacute;n. Como los profetas b&iacute;blicos, todos buscan los signos. Un lado cree que &quot;sus instintos son buenos&quot; para construir una pol&iacute;tica exterior m&aacute;s humana, y que sus posturas m&aacute;s conservadoras se obedecen a un posicionamiento electoral. <\/p>\n<p>Entre los progresistas no creyentes hay tres posiciones: Los esc&eacute;pticos de Obama que piensan que sus posiciones progresistas son pose y que una vez que entre en funciones el statu s quo ganar&aacute;. Los esc&eacute;pticos del sistema electoral que contienden que el sistema bipartidista en Estados Unidos jam&aacute;s producir&aacute; un cambio real&mdash;su querella no es tanto con Obama sino con cualquiera que provenga del sistema pol&iacute;tico y que clame el cambio. Finalmente, los sistematizadotes que creen que el sistema internacional supera al poder de cualquier presidente aun el de la naci&oacute;n capitalista m&aacute;s poderosa&mdash;a&uacute;n en el caso de quererse el cambio. Estas son generalizaciones, por supuesto, y todas llevan un grano de verdad. Pero sirven para caracterizar importantes aunque latentes debates que rodean a la candidatura de Obama. <\/p>\n<h3>Tres razones para dar el salto <\/h3>\n<p>En 2004 escrib&iacute; que la expectativa principal de los gobiernos y las sociedades latinoamericanas que siguen de cercal las elecciones en Estados Unidos era impedir que las cosas empeoraran. Una buena pol&iacute;tica del <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/827\">buen vecino<\/a> parec&iacute;a mucho que pedir, y John Kerry fall&oacute; a&uacute;n en plantear una ruptura ret&oacute;rica ya fuese con la promoci&oacute;n de la democracia o con la intervenci&oacute;n militar bajo las guerras apenas disfrazadas contra el terrorismo y <a href=\"http:\/\/www.narconews.com\/Issue53\/article3110.html\">las drogas<\/a>. En otras &aacute;reas, el candidato dem&oacute;crata ten&iacute;a el discurso correcto pero sus propuestas pol&iacute;ticas repet&iacute;an las formas gastadas del pasado. <\/p>\n<p>&iquest;Entonces, por qu&eacute; sentimos distinto ahora? <\/p>\n<p>La primera raz&oacute;n es que la pol&iacute;tica de Obama para con la regi&oacute;n&mdash;m&aacute;s all&aacute; de sus aplicaciones espec&iacute;ficas&mdash;refleja un cambio de perspectiva importante. La mejor manera de ilustrar esto es siguiendo la siguiente oraci&oacute;n tomada de su discurso de Miami: <\/p>\n<blockquote>\n<p>&quot;Es hora de una nueva alianza con las Am&eacute;ricas. Despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os de fallidas pol&iacute;ticas, necesitamos un nuevo liderazgo para el futuro. Luego de d&eacute;cadas pugnando por reformas de arriba abajo, necesitamos una agenda que haga avanzar la democracia, la seguridad y la oportunidad de abajo para arriba. As&iacute; que mi pol&iacute;tica hacia las Am&eacute;ricas estar&aacute; guiada por el principio sencillo de que lo que sea bueno para los pueblos de las Am&eacute;ricas ser&aacute; bueno para Estados Unidos.&quot; <\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&quot;Lo que sea bueno para los pueblos de las Am&eacute;ricas ser&aacute; bueno para Estados Unidos&quot; no es otra cosa que el principio opuesto de la historia de Estados Unidos en la regi&oacute;n. Y Am&eacute;rica Latina hoy muestra que la f&oacute;rmula no est&aacute; solo basada en el altruismo sino en una lectura cuidadosa de la realidad. La mayor&iacute;a de amenazas a la seguridad humana, al bienestar econ&oacute;mico y a las libertades democr&aacute;ticas ha surgido, precisamente, de la sucesi&oacute;n de gobiernos y de pol&iacute;ticas del gobierno de Estados Unidos y de las instituciones financieras que han vuelto imposible &quot;el bienestar de los pueblos.&quot; El resultado es que Am&eacute;rica Latina sufre la desigualdad m&aacute;s grande de cualquier regi&oacute;n del mundo y que la pobreza se traga a m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n. <\/p>\n<p>Esta perspectiva parece reconocer, tambi&eacute;n, que Am&eacute;rica Latina ha llegado a la mayor&iacute;a de edad y que valida en principio los experimentos reformistas para la regi&oacute;n que la administraci&oacute;n de Bush ha envilecido. <\/p>\n<p>No es accidental, tampoco, que el programa de Obama para Am&eacute;rica Latina se desprenda del modelo de Roosevelt. &Uacute;ltimamente el candidato, los <i>Progresistas por Obama<\/i>, los estrategas y los grupos ciudadanos han estado escogiendo el lenguaje de FDR para adoptar los principios de la <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/1428\">pol&iacute;tica del buen vecino<\/a> de los 1930, y tambi&eacute;n demostrar al p&uacute;blico estadounidense que es posible el cambio significativo en la pol&iacute;tica exterior. <\/p>\n<p>Para Am&eacute;rica Latina&mdash;escenario de la pol&iacute;tica original del buen vecino&mdash;la analog&iacute;a es especialmente relevante. Hoy, muchos movimientos populares de los gobiernos inclinados hacia una nueva izquierda, se casan con programas sociales m&aacute;s cercanos al New Deal de FDR que al &quot;Consenso de Washington&quot;. La administraci&oacute;n Bush percibe eso como amenaza antes que reconocer en la creciente resonancia en Latinoam&eacute;rica un llamado a revisar el modelo de integraci&oacute;n econ&oacute;mica actual y la adopci&oacute;n de una mayor flexibilidad. <\/p>\n<p>Esta es otra raz&oacute;n por la cual una pol&iacute;tica para Am&eacute;rica Latina es importante hoy. Libre de conflicto generalizado, regida por democracias, y en medio de una mayor redefinici&oacute;n de la pol&iacute;tica del bien p&uacute;blico, Am&eacute;rica Latina es el terreno de prueba para el cambio en el mundo globalizado. Y eso es exactamente lo que muchas naciones ah&iacute; han estado haciendo en los pasados a&ntilde;os. <\/p>\n<p>Segundo, hay razones para sospechar que Obama, el ser humano, tiene buenos instintos. Sus antecedentes, su experiencia organizativa, y sus anteriores posturas en la vida pol&iacute;tica lo colocan lejos de otros pol&iacute;ticos, y que sus posiciones en la comunidad afro-americana le da una mayor sensibilidad hacia los excluidos hist&oacute;ricamente. <\/p>\n<p>&quot;Compaginar la ret&oacute;rica con los hechos,&quot; la frase usada en el ensayo sobre Am&eacute;rica Latina, ser&aacute; un gran reto. Obama tendr&aacute; que hacer efectiva la promesa para buscar &quot;lo bueno para Main Street, no para Wall Street&quot;, insistiendo que las corporaciones obedecen a la ley internacional y sacrifiquen algunas de sus mega ganancias obtenidas de los recursos naturales de los pa&iacute;ses latinoamericanos. Si eso significa decirle a <a href=\"http:\/\/www.chevrontoxico.com\/\">Chevron<\/a> que est&aacute; solo en su batalla legal contra el gobierno ecuatoriano en torno a la destrucci&oacute;n de miles de acres de la selva amaz&oacute;nica, o <a href=\"http:\/\/www.movimientodevictimas.org\/node\/324\">Chiquita<\/a> que no est&aacute; bien pagar a los militares para protecci&oacute;n en Colombia, que as&iacute; sea. <\/p>\n<p>Como en todos los aspectos de la reforma a la pol&iacute;tica exterior, el factor cr&iacute;tico en la definici&oacute;n de una pol&iacute;tica regional es la habilidad de romper con la inercia de Washington que ha limitado la visi&oacute;n y acci&oacute;n para el cambio. El equipo de Obama tendr&aacute; que tomar las recomendaciones sobre pol&iacute;tica con un grano de sal, ya sea que vengan &eacute;stas del Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations), que en un reciente reporte recay&oacute; en las llamadas cansadas por m&aacute;s libre comercio, haci&eacute;ndose eco de Condole e zza Rice, opacando las medidas de Am&eacute;rica Latina hacia la redistribuci&oacute;n nacional de la riqueza, signo de &quot;un nacionalismo de recursos renovables.&quot; El tiene que estar deseoso de apegarse a las pol&iacute;ticas prometidas a&uacute;n cuando los grupos de inter&eacute;s hagan presi&oacute;n, o los encuestadores y pol&iacute;ticos adviertan que pueden no pertenecer a la corriente dominante. <\/p>\n<p>La raz&oacute;n m&aacute;s importante por la cual el cambio debe tomarse en serio es que la campa&ntilde;a de Obama es m&aacute;s grande que su candidato. Esta es su gracia salvadora. A trav&eacute;s de los medios, el p&uacute;blico ha sido ense&ntilde;ado a ser esc&eacute;ptico del cambio real. El incipiente movimiento que se resiste a esa socializaci&oacute;n, es el mayor logro de la campa&ntilde;a de Obama, hasta ahora. Las relaciones de mutuo respeto en el hemisferio no dependen s&oacute;lo de las elecciones presidenciales; ellas dependen de la reactivaci&oacute;n de la sociedad civil en las Am&eacute;ricas, en un momento cr&iacute;tico para la regi&oacute;n. <\/p>\n<p>En el debate en torno al cambio en material de pol&iacute;tica exterior, no se trata de sentarse a esperar a ver qui&eacute;n est&aacute; en lo correcto: los que creen que eso puede hacerse o los que dicen que no. No podemos permitir cualquiera de los dos extremos: el escenario optimista en el que Obama, una vez ordenado, podr&aacute; por &eacute;l mismo dar inicio a una nueva era en las relaciones entre Estados Unidos y Am&eacute;rica Latina; o el escenario pesimista en que, congelado en la inercia del sistema, presidir&aacute; sobre las mismas viejas pr&aacute;cticas. <\/p>\n<p>Ninguno de estos permite el desempe&ntilde;o activo de la ciudadan&iacute;a en la forja de esa nueva pol&iacute;tica exterior. <\/p>\n<p>Si la campa&ntilde;a de Obama contin&uacute;a construyendo una base amplia, incorporando a las partes de la poblaci&oacute;n que han sido distanciadas de la participaci&oacute;n democr&aacute;tica&mdash;en especial los j&oacute;venes&mdash;tenemos buena materia prima para el cambio. Este cambio, al final, no depender&aacute; tanto de las prescripciones pol&iacute;ticas como de una nueva imagen propia colectiva que, como se&ntilde;al&oacute; Roos e velt, se respeta a s&iacute; misma para poder respetar los derechos de los dem&aacute;s. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gran debate en torno a cu&aacute;nto&mdash;o qu&eacute; tan poco&mdash;Barack Obama cambiar&iacute;a nuestra desastrosa pol&iacute;tica exterior habitualmente se concentra en el Medio Oriente. Tiene sentido. 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