{"id":1501,"date":"2008-08-25T10:43:13","date_gmt":"2008-08-25T10:43:13","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1501"},"modified":"2008-08-27T16:38:41","modified_gmt":"2008-08-27T16:38:41","slug":"5498","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5498\/","title":{"rendered":"Las crisis alimenticia y de salud de Hait&iacute;"},"content":{"rendered":"<p><i>Nota de la Editora: En junio, la contribuidora al Programa de las Am&eacute;ricas Rupa Chinai realiz&oacute; una gira por Hait&iacute; como parte de un grupo de reporteros cubriendo el acceso a servicios de salud. La crisis alimenticia que ocasion&oacute; manifestaciones generalizadas en Hait&iacute; se ha cubierto a cabalidad en la prensa dominante y en estas <a href=\"http:\/\/americas.irc-online.org\/am\/5186\">p&aacute;ginas<\/a>. Se sabe mucho menos acerca de la crisis silenciosa en los servicios de salud que est&aacute; arrasando con vidas y paralizando a generaciones futuras. Ambas crisis tienen las mismas ra&iacute;ces: la p&eacute;rdida de la soberan&iacute;a alimenticia y la habilidad b&aacute;sica de una naci&oacute;n de dar de comer a su pueblo. <br \/>\n&mdash;LEC <\/i><\/p>\n<p><b>Hait&iacute; hoy d&iacute;a es un ejemplo tr&aacute;gico de c&oacute;mo las naciones en v&iacute;as de desarrollo pueden perder el derecho soberano de asegurar el acceso a servicios de salud cuando pierden el derecho a la autosuficiencia alimenticia bajo la globalizaci&oacute;n. <\/b><\/p>\n<p>Seg&uacute;n viajaba por las zonas rurales de Hait&iacute; estudiando el acceso a los servicios de salud, r&aacute;pidamente me di cuenta de que hay una ausencia de recursos y de voluntad pol&iacute;tica&mdash;tanto a nivel nacional como internacional&mdash;para resolver los problemas fundamentales de salud. Retos cr&iacute;ticos para construir su infraestructura de salud b&aacute;sica, crear una base de conocimientos y destrezas dentro de sus recursos humanos, y producir comida nutritiva que fomenta la salud y la supervivencia de los pobres, siguen sin lograrse y en muchos casos, sin siquiera reconocerse. <\/p>\n<h3>Morir en Jacmel <\/h3>\n<p>Al examinar los servicios de salud en un hospital p&uacute;blico en el departamento rural de Jacmel se puede apreciar la realidad de cerca. En la sala de las mujeres dentro de este hospital, las monjas&mdash;las &uacute;nicas personas a la vista que est&aacute;n cuidando a las pacientes&mdash;ven desesperadamente a mujeres retorcerse de dolor, entrar y salir de comas, o yacer sangrando profusamente. El hospital no provee medicinas salvavidas de gratis y las mujeres son demasiado pobres para comprarlas. <\/p>\n<p>El hospital p&uacute;blico de Jacmel est&aacute; situado en medio del departamento, por la costa, y sirve a una poblaci&oacute;n de 500,000. Las personas que viven en las faldas orientales u occidentales o en las zonas interiores accidentadas carecen de acceso f&aacute;cil a &eacute;ste. No hay carreteras o transportaci&oacute;n p&uacute;blica. Los pacientes que vienen de la periferia tienen que viajar hasta ocho horas por bote para llegar hasta Jacmel. El boleto cuesta $8, mientras que el haitiano promedio gana $50 al mes. <\/p>\n<p>Incluso si los pacientes llegan al hospital de Jacmel, no hay garant&iacute;a de que los servicios van a estar disponibles. El &uacute;ltimo cirujano que trabaj&oacute; en este hospital parti&oacute; en el 2004. No ha habido un anestesista en el hospital por m&aacute;s de un mes y ning&uacute;n obstetra desde el 2006. A los doctores no le s pagan y muchos no est&aacute;n dispuestos a trabajar aqu&iacute;. Los doctores carecen de salarios regulares, equipo y apoyo. <\/p>\n<p>Al hacerle preguntas para una entrevista en la ciudad capital de Puerto Pr&iacute;ncipe, el Ministro de Salud y Poblaci&oacute;n de Hait&iacute;, Dr. Robert Auguste dijo que el gobierno ofrece cuidado obst&eacute;trico de gratis en sus &quot;centros de parto&quot; y las mujeres pueden acudir a &quot;promotores de salud&quot; para obtener drogas gratis. As&iacute; es que, &iquest;por qu&eacute; no est&aacute;n ubicados dentro del &uacute;nico hospital p&uacute;blico en todo Jacmel? No he recibido contestaciones claras. <\/p>\n<p>&quot;Todav&iacute;a estamos lidiando con una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil en t&eacute;rminos de proveer servicios de salud al pueblo&quot;, dijo el Dr. Auguste. &quot;Pero estamos coordinando con donantes y organizaciones internacionales para mejorar el sistema de salud de Hait&iacute;. Hait&iacute; ha vivido con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de desorden y estamos empezando a reconstruir nuestra naci&oacute;n&quot;, dijo. <\/p>\n<p>De acuerdo a las ONGs haitianas, las agencias gubernamentales no est&aacute;n proporcionando medicinas b&aacute;sicas salvavidas. Mientras que la Organizaci&oacute;n Mundial de Salud provee algunas drogas generales, la mayor&iacute;a de los donantes de Hait&iacute; se enfocan exclusivamente en las medicinas VIH-SIDA. <\/p>\n<p>Hait&iacute; solo tiene un doctor por cada 10,000 personas en su poblaci&oacute;n entera. Una gran cantidad de los profesionales m&eacute;dicos de Hait&iacute; han dejado el pa&iacute;s para trabajar en otros lugares y Hait&iacute; ahora depende de Cuba para sus doctores adiestrados. Hait&iacute; y Cuba tienen un acuerdo de cooperaci&oacute;n de 10 a&ntilde;os para el desarrollo de los profesionales m&eacute;dicos de Hait&iacute;. Los doctores haitianos entrenados all&aacute; tienen que prometer ofrecer 10 a&ntilde;os de servicio gubernamental pero hasta la mitad reh&uacute;san regresar o se van a trabajar en Estados Unidos. <\/p>\n<p>Por tres semanas corridas, el hospital de Jacmel ha estado sin electricidad tras haberse quebrado el generador sobrecargado y no tener mecanismo de respaldo alguno. El suministro de electricidad del pueblo, con base en la gasolina, se ha deteriorado&mdash;los consumidores no pueden pagar por el aumento en el costo de combustibles y por lo tanto el suministro se limita a apenas dos horas al d&iacute;a&mdash;con suerte. Durante nuestros cuatro d&iacute;as en Jacmel, la ciudad nunca tuvo electricidad. S&oacute;lo hay una ambulancia en el Hospital de Jacmel, el cual se supone que sirva al departamento completo. <\/p>\n<p>Los problemas principales de salud de Hait&iacute; tienen que ver con la alta mortalidad materna e infantil; la tuberculosis, VIH-SIDA, malaria, enfermedades infecciosas, alta presi&oacute;n de la sangre y problemas dentales, nota Deslouches Gaston, el Director de Servicios de Salud de Jacmel. <\/p>\n<p>&quot;Los recursos humanos y todo lo dem&aacute;s est&aacute; en Puerto Pr&iacute;ncipe&quot;, admite Gaston. Pero los pacientes no pueden viajar directamente a la capital para el tratamiento. A pesar de que est&aacute;n severamente enfermos, se ven forzados a perder dos d&iacute;as de viaje para venir primero al Hospital de Jacmel y ser referidos. La elite de Hait&iacute; procura servicios en el pa&iacute;s vecino de la Rep&uacute;blica Dominicana o en Estados Unidos. El resto, como las mujeres en la sala de las mujeres del Hospital en Jacmel, no tienen m&aacute;s remedio que esperar a morir. <\/p>\n<h3>La relaci&oacute;n entre la crisis alimenticia y la de la salud <\/h3>\n<p>Los pacientes procuran atenci&oacute;n m&eacute;dica profesional como &uacute;ltima medida. Aparte de las dificultades en el acceso, s&oacute;lo aquellos con dinero pueden tomar decisiones oportunas para ir a una instalaci&oacute;n de salud. El alto &iacute;ndice de mortalidad materna&mdash;630 de cada 100,000&mdash;mayormente se debe a la anemia, la cual ocasiona complicaciones relacionadas al embarazo tales como la eclampsia y las hemorragias y el nacimiento de beb&eacute;s de bajo peso, y se puede tratar f&aacute;cilmente si se detecta a tiempo. <\/p>\n<p>El &iacute;ndice de mortalidad infantil de Hait&iacute; es de 87 de cada 1,000 para los ni&ntilde;os de menos de cinco a&ntilde;os de edad; 53 de cada 1,000 para aquellos de menos de un a&ntilde;o, dice la oficina de UNICEF de Hait&iacute;. Las causas principales de muerte son la pulmon&iacute;a y la diarrea. <\/p>\n<p>&quot;En el contexto regional, la situaci&oacute;n est&aacute; muy mala&quot;, dice una portavoz de UNICEF en Hait&iacute;, la Dra. Teresa de la Torre, directora de salud y nutrici&oacute;n. &quot;No hay pa&iacute;s en la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas que tenga indicadores comparables. El &iacute;ndice de mortalidad materna es comparable a los peores pa&iacute;ses africanos. La vulnerabilidad es extrema debido a la mala nutrici&oacute;n&quot;, dice. <\/p>\n<p>UNICEF se&ntilde;ala estudios que demuestran que 23% de los ni&ntilde;os en Hait&iacute; sufren de desnutrici&oacute;n &quot;cr&oacute;nica&quot; mientras que el 9% est&aacute;n &quot;sumamente&quot; desnutridos. En algunas zonas de Hait&iacute; la desnutrici&oacute;n aguda ha llegado al 10%, una marca que exige apretar &quot;el gatillo de emergencia&quot; de acuerdo a los est&aacute;ndares internacionales, dice UNICEF. <\/p>\n<p>La desnutrici&oacute;n cr&oacute;nica est&aacute; muy generalizada en Hait&iacute; y es una causa subyacente de otras enfermedades. Afecta el desarrollo a largo plazo y el potencial del ni&ntilde;o. Para la edad de dos, su impacto en el ni&ntilde;o es permanente. La desnutrici&oacute;n aguda se reconoce por las piernas torcidas en arcos, y las piernas y brazos hinchados y delgados. Esto surge de la falta de comida nutritiva&mdash;alimentos b&aacute;sicos y micronutrientes. Las mujeres j&oacute;venes necesitan tener acceso a tales comidas mucho antes de que salgan embarazadas. Las intervenciones durante el embarazo son demasiado tarde. Se ha revelado en estudios internacionales el v&iacute;nculo entre beb&eacute;s de bajo peso y las enfermedades del coraz&oacute;n una vez llegan a ser adultos. <\/p>\n<p>Incluso el Banco Mundial (el cual no se conoce por preocuparse de los indicadores sociales) se refiere a la desnutrici&oacute;n cr&oacute;nica en Hait&iacute; como el &quot;obst&aacute;culo principal&quot; que impide sacar al pa&iacute;s de la pobreza, se&ntilde;al&oacute; el portavoz de UNICEF. <\/p>\n<p>Los esfuerzos de UNICEF en pro de los ni&ntilde;os en Hait&iacute; tienen que ver con las vacunas, y con llevar a cabo inspecciones y preparaciones para promover la &quot;comida terap&eacute;utica&quot;. Este suplemento listo para consumir en el instante est&aacute; elaborado de leche, cacahuates y micronutrientes qu&iacute;micos a&ntilde;adidos. &quot;Se considera una droga y se debe utilizar de cierta forma&mdash;en cantidades espec&iacute;ficas y a cierto ritmo. Es un tratamiento y es importante que permanezca como tal&quot;, clarific&oacute; UNICEF. <\/p>\n<p>Las agencias de salud laborando en Hait&iacute;, incluyendo a UNICEF, saben claramente que las drogas y las terapias alimenticias no abordan asuntos claves&mdash;la producci&oacute;n nacional de comida y la restauraci&oacute;n de la autosuficiencia agr&iacute;cola. <\/p>\n<p>&quot;No estamos prest&aacute;ndole atenci&oacute;n a la producci&oacute;n nacional de alimentos. Estamos importando todo, incluyendo pl&aacute;tanos y frutas c&iacute;tricas de la Rep&uacute;blica Dominicana. Durante la d&eacute;cada de 1950 Hait&iacute; le daba de comer a otras islas del Caribe. No le hemos dado importancia a desarrollar su potencial durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os&quot;, dijo Elisabeth Augustin, una haitiana que trabaja con una agencia de ayuda internacional. <\/p>\n<p>Aparte de los cubanos, las agencias de ayuda europeas y canadienses han procurado enfrentar el desarrollo a largo plazo de los servicios de salud de Hait&iacute; enfoc&aacute;ndose en la salud materna y del ni&ntilde;o. Han donado al desarrollo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria, salarios, adiestramiento de trabajadores comunitarios de salud y parteras locales, y materiales para la educaci&oacute;n preventiva. <\/p>\n<p>Este esfuerzo sin embargo se limita a cinco proyectos de escala menor esparcidos por el pa&iacute;s. No cubre a Jacmel. Mientras tanto, algunos fil&aacute;ntropos individuales en EEUU le brindan apoyo a los orfelinatos de Hait&iacute;, pero la mayor&iacute;a de los 200,000 ni&ntilde;os hu&eacute;rfanos no reciben apoyo organizado, de acuerdo a UNICEF. <\/p>\n<h3>VIH-SIDA en el contexto de la crisis de salud <\/h3>\n<p>La mayor&iacute;a del dinero de ayuda que est&aacute; entrando a Hait&iacute; tiene como enfoque en VIH\/SIDA y tiene que ver con &quot;protagonistas muy grandes&quot; para quienes &quot;el dinero no es un problema&quot;, dice UNICEF. A la cabeza est&aacute; el gobierno de EEUU, el cual es el donante m&aacute;s grande de Hait&iacute;, y un suplidor mayor de drogas farmac&eacute;uticas. Mucho de este dinero, sin embargo, se encuentra dirigido de vuelta a las industrias estadounidenses, las cuales han invertido grandemente en las medicinas y diagn&oacute;sticos del VIH\/SIDA. <\/p>\n<p>El gobierno de George W. Bush inici&oacute; el &quot;Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA&quot; (PEPFAR por sus siglas en ingl&eacute;s). El programa provee medicinas antiretrovirales (ARV) y estuches diagn&oacute;sticos para la detecci&oacute;n del VIH\/SIDA. Mientras que el n&uacute;mero de personas afectadas por el VIH\/SIDA en Hait&iacute; se proyectaba ser 5% en 1989, recientemente ha disminuido a 2.3% tras estudios comunitarios m&aacute;s comprehensivos. <\/p>\n<p>El r&eacute;gimen vitalicio ARV requiere apoyo de laboratorio vigoroso para vigilar de forma regular a los pacientes que est&aacute;n tomando la medicina. Tambi&eacute;n se necesitan t&eacute;cnicos altamente entrenados que puedan asegurar resultados precisos. Ambos son extremadamente escasos es Hait&iacute;. Y mientras la medicina ARV ayuda a prolongar la vida, no ofrece una cura y no hay evidencia de c&oacute;mo ayuda a las poblaciones desnutridas con una carga pesada de enfermedades que no pueden sobrevivir s&oacute;lo de tabletas. EEUU mientras tanto no provee garant&iacute;as de que el suministro gratis de estas medicinas costosas ARV van a continuar indefinidamente para pacientes que ya est&aacute;n en pleno tratamiento. <\/p>\n<p>&quot;El programa de planificaci&oacute;n familiar de Hait&iacute; tambi&eacute;n comenz&oacute; as&iacute;&quot;, dice Marie Mercy Zevllos, Directora del Hope Centre, el cual provee consejer&iacute;a sobre el SIDA. &quot;Inicialmente recib&iacute;amos todo el apoyo necesario&mdash;t&eacute;cnico y financiero. Pero cuando el gobierno cambi&oacute; en EEUU el programa se acab&oacute;. El acercamiento actual es bueno para la industria farmac&eacute;utica en EEUU. Est&aacute; ayudando a haitianos, pero tambi&eacute;n procura ayudarse a s&iacute; mismos&quot;. <\/p>\n<p>La preocupaci&oacute;n evidente con suministrarle medicinas para la SIDA a Hait&iacute; no se ha extendido a otras medicinas salvavidas que afectan a la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Incluso a las medicinas para las &quot;infecciones oportunistas&quot; relacionadas al SIDA como la tuberculosis o diarrea no les han prestado atenci&oacute;n. Y mientras las cifras crecientes de enfermedades se&ntilde;alan una gama completa de problemas de salud y el sistema de salud se est&aacute; desmoronado, el gobierno junto con los cabilderos del SIDA auspiciados por EEUU cantan victoria en disminuir el VIH\/SIDA en Hait&iacute;. <\/p>\n<p>Otro caso omiso del discurso dominado por el SIDA sobre la salud haitiana es el papel vital de la comida nutritiva producida localmente, el agua limpia y la sanidad, y la diferencia que har&iacute;a en todas las enfermedades de forma general. Una haitiana que trabaja en el departamento de visados de la Embajada de EEUU report&oacute; que est&aacute; viendo un n&uacute;mero creciente de personas pobres que est&aacute;n sufriendo de &quot;enfermedades extra&ntilde;as debido a la nutrici&oacute;n pobre&quot;. Est&aacute;n siendo ayudados por algunas ONGs con base en EEUU para obtener tratamiento en su pa&iacute;s. Tienen s&iacute;ntomas tales como c&aacute;ncer o lesiones de la piel o retenci&oacute;n del agua en el cerebro. Los que no pueden conseguir ayuda no tienen otra opci&oacute;n aparte de morir, dijo. <\/p>\n<h3>La soluci&oacute;n puede radicar en alternativas tradicionales y comunitarias <\/h3>\n<p>El vud&uacute;, una pr&aacute;ctica de cura y religi&oacute;n tradicional tra&iacute;da a Hait&iacute; por los primeros esclavos africanos, es una fuerza de gran envergadura en las vidas de los haitianos. A pesar de que se reconoce oficialmente, no ha recibido mucho apoyo del gobierno, se queja Celestin Saummervil, un sacerdote del vud&uacute;. De acuerdo a &eacute;l, el vud&uacute; junto con el uso de medicinas tradicionales realiza un papel importante en curar ciertos problemas de salud y se debe tratar antes de procurar la medicina moderna. <\/p>\n<p>Saummervil dice que los curanderos tradicionales han recibido adiestramiento de doctores profesionales y que ellos refieren a pacientes a hospitales, pero que la colaboraci&oacute;n es unidireccional porque la iglesia cristiana se opone al vud&uacute;. Mientras que el vud&uacute; puede usar la &quot;magia negra&quot; para causar da&ntilde;o, la mayor&iacute;a de los sacerdotes vud&uacute;s creen que se debe usar para proteger y ayudar a las personas y esforzarse por hacer el bien, enfatiz&oacute;. <\/p>\n<p>&quot;La situaci&oacute;n a la cual se enfrentan los pacientes rurales da pena porque no tienen acceso a la medicina moderna y el gobierno no los est&aacute; ayudando. Nos sentimos mal porque no podemos hacer todo lo que queremos por ellos&quot;, a&ntilde;adi&oacute; Saummervil. Mientras que el gobierno haitiano reconoce la importancia de elaborar medicinas herbales, no ha podido brindar apoyo substancial para su desarrollo, dada la pl&eacute;tora de sus prioridades. <\/p>\n<p>Escasos de personal m&eacute;dico adiestrado y sujetos a la inestabilidad pol&iacute;tica constante, el gobierno haitiano no ha podido planificar m&aacute;s all&aacute; del &quot;estado de emergencia&quot;. En esta situaci&oacute;n, algo de esperanza radica en el surgimiento de organizaciones de base comunitarias que est&aacute;n empezando a tomar el mando al entender los factores que pudieran sostener su propia salud y medio ambiente. <\/p>\n<p>Una de estas iniciativas se puede apreciar en Marigot. All&iacute; organizaciones locales de j&oacute;venes est&aacute;n sembrando &aacute;rboles. La reforestaci&oacute;n es clave para salvaguardar la capa superior del suelo y rejuvenecer su fertilidad con el fin de restaurar la autosuficiencia alimenticia local. En Puerto Pr&iacute;ncipe, una barriada revela c&oacute;mo el apoyo t&eacute;cnico y financiero de la India, Brasil y Sud&aacute;frica est&aacute; ayud&aacute;ndolos a llevar a cabo un proyecto piloto para la creaci&oacute;n de ladrillos combustibles hechos de desperdicios. Esta iniciativa est&aacute; satisfaciendo las necesidades de energ&iacute;a dom&eacute;stica y generando ingresos, y adem&aacute;s ha disminuido la violencia en la comunidad. <\/p>\n<p>Otra fuente de esperanza es el desarrollo de asociaciones entre los pa&iacute;ses del sur global que pueden compartir experiencias relevantes a nuestras condiciones y construir redes de apoyo para desarrollar destrezas y conocimientos. Los periodistas haitianos hablaron sobre la necesidad de desarrollar v&iacute;nculos con los pa&iacute;ses africanos y asi&aacute;ticos que les permitan aprender de las experiencias de los pa&iacute;ses desarrollados que son relevantes para sus necesidades. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota de la Editora: En junio, la contribuidora al Programa de las Am&eacute;ricas Rupa Chinai realiz&oacute; una gira por Hait&iacute; como parte de un grupo de reporteros cubriendo el acceso a servicios de salud. 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