{"id":15109,"date":"2015-05-12T23:40:28","date_gmt":"2015-05-13T04:40:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=15109"},"modified":"2015-07-07T21:33:12","modified_gmt":"2015-07-08T02:33:12","slug":"cesa-la-demarcacion-de-tierras-indigenas-en-brasil-y-se-agudiza-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/cesa-la-demarcacion-de-tierras-indigenas-en-brasil-y-se-agudiza-la-violencia\/","title":{"rendered":"Cesa la demarcaci\u00f3n de tierras ind\u00edgenas en Brasil y se agudiza la violencia"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15112\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-19-300x201.jpg\" alt=\"Tupinamba-19\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-19-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-19-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/strong>El ind\u00edgena Adenilson da Silva Nascimento, mejor conocido como Pinduca Tupinamba, de 54 a\u00f1os de edad, de la regi\u00f3n conocida como <em>Serra das Tempes<\/em><em>, <\/em>Oliven\u00e7a, en el estado de Bah\u00eda, nordeste de Brasil, creci\u00f3 y vivi\u00f3 toda su vida en su aldea. El d\u00eda 1\u00ba de mayo de este a\u00f1o, cuando regresaba de la pesca con su esposa y dos de sus seis hijos \u2014un beb\u00e9 de a\u00f1o de edad y una joven de 15 a\u00f1os\u2014 fueron emboscados por tres sujetos armados y encapuchados quienes mataron al instante a Pinduca. Su esposa Zenaildes protegi\u00f3 con su cuerpo al beb\u00e9 y qued\u00f3 gravemente herida de bala en una pierna y en la espalda. La joven huy\u00f3 por el bosque. Mantuvo comunicaci\u00f3n por medio de su celular con los miembros de la aldea, quienes llamaron a las autoridades competentes.<\/p>\n<p>La jefa ind\u00edgena Mar\u00eda Valdelice, mejor conocida como Jamapoti Tupinamba, afirma que no es la primera vez que sucede algo as\u00ed. Dice que todo est\u00e1 relacionado con sus tierras y la gente interesada en ellas. \u201cSon m\u00e1s de 29 ind\u00edgenas muertos s\u00f3lo en las tres regiones del pueblo Tupinamba, en el estado de Bah\u00eda, entre los a\u00f1os del 2013 y 2015. Es responsabilidad del gobierno porque no ha demarcado nuestras tierras y hay gente que reclama estas tierras como suyas\u201d, dijo Jamapoti al Programa de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, en otra aldea llamada Pamb\u00fa del pueblo Tumabalal\u00e1 en el municipio de Arab\u00e9, el ind\u00edgena Gilmar Alves da Silva, de 40 a\u00f1os de edad, fue impactado por un autom\u00f3vil mientras viajaba de regreso a su aldea en su motocicleta. Despu\u00e9s, ya en el suelo, recibi\u00f3 una serie de impactos de arma de fuego. Parte de la historia fue contada por Gilmar, que a\u00fan tuvo la fuerza para llegar con su motocicleta a la aldea, donde\u00a0 muri\u00f3 al poco tiempo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-15113\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-17-300x201.jpg\" alt=\"Tupinamba-17\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-17-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-17-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Con este asesinato ya suman 3 en un lapso de 15 d\u00edas entre abril y mayo, con el mismo modus operandi. El ind\u00edgena Eus\u00e9bio Ka\u2019apor, de la tierra ind\u00edgena Alto Turia\u00e7u, en el estado de Maranh\u00e3o, fue asesinado el 26 de abril con un disparo en la espalda.<\/p>\n<p>El Consejo Indigenista Misionario (CIMI) no tard\u00f3 en pronunciarse por los hechos afirmando que, \u201cevaluamos que los cobardes ataques que mataron a Eusebius Ka\u2019apor, el 26 de abril, en el estado de Maranh\u00e3o; Adenilson da Silva Nascimento, del pueblo Tupinamb\u00e1, el 1 de mayo; y Gilmar Alves da Silva, del pueblo Tumbalal\u00e1 el 3 de mayo, en el estado de Bah\u00eda, no son hechos aislados. Se trata de asesinatos secuenciales y selectivos hacia dirigentes y miembros de los pueblos ind\u00edgenas en Brasil\u201d.<\/p>\n<p>CIMI tambi\u00e9n asegura que estos asesinatos tienen que ver con los discursos racistas pronunciados por los miembros del Congreso Nacional, espec\u00edficamente por la fracci\u00f3n parlamentar\u00eda conocida como &#8220;ruralistas&#8221;, as\u00ed como por la paralizaci\u00f3n de la demarcaci\u00f3n de tierras ind\u00edgenas y por el favoritismo hacia las empresas transnacionales.<\/p>\n<p>En Brasil \u2014pa\u00eds con mayor dimensi\u00f3n territorial de Latinoam\u00e9rica\u2014 la Reforma Agraria se reduce simplemente a una ley, la n\u00famero 4.504, creada durante la dictadura militar (1964-1985). Entre otros puntos dice: \u201cla reforma agraria se considera el conjunto de medidas destinadas a promover la mejor distribuci\u00f3n de la tierra, a trav\u00e9s de modificaciones en el r\u00e9gimen de su posesi\u00f3n y uso, a fin de cumplir con los principios de justicia social y aumentar la productividad\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con el registro del Consejo Indigenista Misionario (CIMI) los asesinatos de ind\u00edgenas en Brasil han ocurrido <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15116\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinama-18-300x201.jpg\" alt=\"Tupinama-18\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinama-18-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinama-18-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>durante varios gobiernos. En el de Fernando Enrique Cardoso (de 1995 a 1998 y de 1999 a 2002) se registraron 167 asesinatos de ind\u00edgenas. Mientras que en el de Luiz Inacio Lula da Silva (de 2003 a 2006 y de 2007 a 2010) el n\u00famero de asesinatos subi\u00f3 a 452. En el a\u00f1o 2011, en el primer a\u00f1o de gobierno de Dilma Rousseff, se contabilizaron 51 asesinatos y en el a\u00f1o 2012 otros 57 m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDistribuci\u00f3n para qui\u00e9n?<\/strong><\/p>\n<p>En la realidad, la distribuci\u00f3n de las tierras en este pa\u00eds parece ser s\u00f3lo para los sectores de la agroindustria y el sector inmobiliario. De acuerdo con el Instituto Nacional de Colonizaci\u00f3n y Reforma Agraria (INCRA),\u00a0 en 2007 y 2008 el capital extranjero \u2014en su mayor\u00eda de los Estado Unidos y de Europa\u2014 concentraba alrededor de 12 kil\u00f3metros cuadrados de tierra por d\u00eda. En el a\u00f1o 2010 ya acumulaba m\u00e1s de 4.5 millones de hect\u00e1reas, concentrado en los estados de S\u00e3o Paulo, Bah\u00eda, Minas Gerais y Mato Grosso. A esto se suman las extensiones de territorio cedido por el gobierno federal para los emprendimientos de miner\u00eda, petr\u00f3leo, energ\u00edas limpias, entre otros, todo en nombre del crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>\u201cEn el pa\u00eds m\u00e1s del 60% de las tierras son devolutas (es decir, de propiedad p\u00fablica, pero que no forma parte del patrimonio p\u00fablico y muchas veces est\u00e1 en posesi\u00f3n irregular de particulares) y, <em>mesmo<\/em> as\u00ed, el gobierno dice que no hay tierras para una Reforma Agraria. Pero s\u00ed hay lugar para la ca\u00f1a, el eucalipto, la soya&#8221;, dijo la ind\u00edgena Nadia Akau\u00e3 de la aldea Tuc\u00fa. &#8220;Los agrot\u00f3xicos est\u00e1n expulsando a las comunidades ind\u00edgenas porque se est\u00e1n intoxicando. Ni un proyecto del gobierno considera a los pueblos ind\u00edgenas.&#8221;<\/p>\n<p>\u201cNo creemos m\u00e1s en el gobierno porque lo que ya tiene listo para aprobar en el Congreso Nacional \u2014proyecto de enmienda constitucional Pec-215\u2014 niega nuestros derechos, nuestra ancestralidad y nuestra espiritualidad. El gobierno ya est\u00e1 dominado por las empresas multinacionales de la soja, del eucalipto y del ma\u00edz. En el congreso la bancada ruralista no tiene inter\u00e9s de atender las demandas de la sociedad brasile\u00f1a, por el contrario, ellos quieren m\u00e1s crecimiento y a nosotros nos mandan a matar o mandan a la polic\u00eda y a los militares\u201d, dijo para el Programa de las Am\u00e9ricas Ytajib\u00e1 Souza, uno de los jefes ind\u00edgenas de la aldea Tucum.<\/p>\n<p>El discurso de la distribuci\u00f3n de las tierras destinadas para la agroindustria, ya ha sido contrastado por el economista-ecol\u00f3gico Joan Mart\u00ednez Alier, en su articulo llamado <em>Sudam\u00e9rica: el triunfo del post extractivismo en el 2015<\/em>, en el que hace referencia a los pa\u00edses neoliberales y progresistas que se empecinan en fomentar las exportaciones primarias e incluso asegurando que para salir del extractivismo hace falta m\u00e1s extractivismo. Por tanto Mart\u00ednez se\u00f1ala que una tonelada de materias primas importada ha sido siempre m\u00e1s cara que una tonelada exportada, incluso en pleno boom de los precios de las materias primas, \u201c\u2026 Per\u00fa, Brasil y Colombia exportan, en toneladas, mucho m\u00e1s de que lo importan, y no consiguen ni pagar sus importaciones\u201d, dice Mart\u00ednez Alier.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2012 la organizaci\u00f3n GRAIN present\u00f3 una <a href=\"grain-4636-quienes-estan-detras-del-acaparamiento-de-tierras.pdf\">investigaci\u00f3n<\/a> sobre los personajes que figuran como puentes para las empresas multinacionales en los principales pa\u00edses donde se est\u00e1n acaparando tierras cultivables. S\u00f3lo por poner un ejemplo, en Brasil el ciudadano Jos\u00e9 Minaya, director general del fondo Teachers Insurance &amp; Annuity Association \u2013 College Retirement Equities Fund (TIAA-CREF) de los Estado Unidos, ha servido como intermediario para <a href=\"https:\/\/www.tiaa-cref.org\/public\/about\/asset-management\/innovation-stories\/brazil-farmland\">canalizar los fondos<\/a> y ahorros para la jubilaci\u00f3n de los profesores de los Estados Unidos para expandir las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar entre otros proyectos en este pa\u00eds. La ca\u00f1a como otros tipos de plantaciones, se caracterizan por hacer uso del trabajo esclavo, destrucci\u00f3n de ecosistemas y el robo de tierras ind\u00edgenas. De acuerdo con este documento, el 3% de la poblaci\u00f3n de Brasil ya concentra en sus manos casi dos tercios de la tierra arable.<\/p>\n<p>Por ende, el asesinato del Adenilson no es una situaci\u00f3n aislada, asegura el ind\u00edgena y profesor de la Universidad Estadual de Santa Cruz (UESC), Carlos Jos\u00e9 F. Santos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-15111\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-20-300x201.jpg\" alt=\"Tupinamba-20\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-20-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-20-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u201cEs bueno se\u00f1alar que Pinduca era un jefe ind\u00edgena respetado por su claridad de nuestros derechos. De nuestra forma ind\u00edgena de pensar, contraria a los intereses de los ruralistas \u2014due\u00f1os de las grandes extensiones de tierras\u2014, los capitalistas y del desarrollo depredador. Eso incomoda a mucha gente\u201d, dijo Santos para el Programa de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed ha venido gente de las ONGs y del gobierno para hablar de REDD y de las \u00e1reas protegidas, pero nosotros tomamos cuidado, porque siempre hay algo detr\u00e1s. Nosotros sin programas como estos cuidamos nuestra madre tierra, adem\u00e1s porque sabemos cuidarla y hacemos nuestro propio <em>monitoramiento<\/em> y el gobierno no tiene porque meterse\u201d, se\u00f1ala Ytajib\u00e1.<\/p>\n<p>Otra forma de concentraci\u00f3n de la tierra en Brasil ha sido por medio del colonialismo ecol\u00f3gico, donde las tierras son concedidas por convenios nacionales y transnacionales a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) para su administraci\u00f3n, organizaciones como Desarrollo Internacional canadiense (CI DA); Fundaci\u00f3n Ford; Club 1001; Both Ends; Survival International; Conservation International (CI); Fundaci\u00f3n Interamericana (IAF); Fundaci\u00f3n MacArthur; Fundaci\u00f3n Rockefeller; Fundaci\u00f3n W. Alton Jones; Fundaci\u00f3n Mundial para la Naturaleza (Word Wide Fund for Nature\u2014WWF); Instituto Summer de Ling\u00fc\u00edstica (SIL); National Wildlife Federation \u2014 NWF The Nature Conservaci\u00f3n \u2014TNC; Grupo de Trabajo Europeo para la Amazonia; Uni\u00f3n Internacional para a Conservaci\u00f3n da Naturaleza (UNIC), entre otras m\u00e1s, que han interferido en el planeamiento regional y federal para la conservaci\u00f3n de las denominadas \u00c1reas Naturales Protegidas (ANP), de donde se especula con los llamados bonos de carbono \u2014permisos para que los pa\u00edses o las industrias de los pa\u00edses ricos puedan seguir contaminando, mientras que en pa\u00edses como Brasil se conservan los ecosistemas\u2014 que afectan directamente a las <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/13356\">comunidades ind\u00edgenas<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Los Tupinamba no esperar\u00e1n m\u00e1s del estado<\/strong><\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n Nacional del Indio (FUNAI), en un estudio antropol\u00f3gico que realiz\u00f3 sobre tierras ancestrales de los Tupinamaba, reconoci\u00f3 la presencia de por lo menos 4,700 Tupinamb\u00e1s, concentrados en por lo menos 23 comunidades, entre las monta\u00f1as y la costa del estado de Bah\u00eda. La FUNAI reconoci\u00f3 en su estudio que m\u00e1s de 47 mil hect\u00e1reas son tierras Tupinamba.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15114\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-16-300x201.jpg\" alt=\"Tupinamba-16\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-16-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-16-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>No obstante, es un territorio que no ha sido reconocido por el gobierno. Desde el a\u00f1o 2004 las diversas aldeas Tupinamba retomaron por lo menos 80% del territorio reconocido por la FUNAI. Los Tupinamba son uno de los pocos pueblos ind\u00edgenas de Brasil que se han atrevido a auto demarcar sus l\u00edmites y a ocupar al mismo tiempo las tierras. Los ind\u00edgenas expulsaron a ganaderos, hacendados y gente que ten\u00edan en su poder grandes extensiones de tierra, algunas de ellas para la construcci\u00f3n de complejos tur\u00edsticos, como hoteles y restaurantes de lujo.<\/p>\n<p>Itajub\u00e1, uno de los jefes ind\u00edgenas m\u00e1s j\u00f3venes de la aldea Tukum, profesor de la lengua Tupinamba, afirma: \u201cYa esperamos demasiado y no pensamos esperar m\u00e1s, este territorio es de nuestros ancestros y si el ministro no demarca nuestra tierras, nosotros mismos lo haremos, no tenemos miedo\u201d, dijo Itajub\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Incendio criminal<\/strong><\/p>\n<p>Mientras tanto, el d\u00eda 7 de mayo en aldea Patibur, en Belmonte, cuando todos estaban cosechando su cacao, les incendiaron dos casas y parte de sus plant\u00edos. De acuerdo con el reporte de CIMI estos acciones contra la aldea de Patiburi se han intensificado desde finales de 2013, cuando se public\u00f3 la delimitaci\u00f3n Territorial y la identificaci\u00f3n de los estudios (RCID) realizado por la FUNAI y publicado en el Diario Oficial del Estado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-15115\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-15-300x201.jpg\" alt=\"Tupinamba-15\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-15-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Tupinamba-15-1024x685.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u201cEl gobierno ha tenido la oportunidad de dialogar directamente con nosotros, y creo que esa oportunidad ya se acab\u00f3. Porque ya percibimos que no tenemos un espacio de di\u00e1logo y porque se toman decisiones sin consulta. Y nuestros j\u00f3venes se tienen que preparar para un nuevo momento de la lucha. Porque tenemos el tiempo de nuestros rituales, de la siembra y la cosecha, pero tambi\u00e9n de la guerra. Si no morimos no podremos nacer de nuevo y si ellos no quieren demarcar, ocuparemos y lucharemos hasta ofrendar nuestras vidas a nuestros encantados \u2014ancestros\u2014 si es necesario\u201d, sostuvo la Nadia Akau\u00e3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras no se respeta el territorio ind\u00edgena, la violencia crece&#8211;ya suman 3 asesinatos de l\u00edderes ind\u00edgenas en un lapso de 15 d\u00edas entre abril y mayo. <\/p>\n","protected":false},"author":302,"featured_media":15112,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4912,4913,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-15109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientos-sociales","category-soberania-alimentaria","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/302"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15119,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15109\/revisions\/15119"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15109"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=15109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}