{"id":1524,"date":"2008-09-23T18:22:29","date_gmt":"2008-09-23T18:22:29","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1524"},"modified":"2008-10-09T18:09:11","modified_gmt":"2008-10-09T18:09:11","slug":"5553","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5553\/","title":{"rendered":"Bolivia: una nueva masacre y el repliegue conservador"},"content":{"rendered":"<p><b>Corr&iacute;a enero de 2005 y Evo Morales hab&iacute;a aceptado recibirme para una entrevista en su despacho del Congreso. Como l&iacute;der de la oposici&oacute;n al por entonces presidente Carlos Mesa, sus tiempos eran cortos. Pero no le import&oacute;; &quot;don Evo insisti&oacute; en que vinieras&quot; me explicar&iacute;a su secretaria privada. Sin embargo, una vez en el lugar se percib&iacute;a una tensi&oacute;n creciente. Al tiempo que las chicharras sonaban insistentes para que los diputados asistieran a sesi&oacute;n, entre corridas y gritos los parlamentarios del Movimiento al Socialismo (MAS) entraban y sal&iacute;an del sitio. A pesar de que discut&iacute;an todo a puertas cerradas, en un momento la puerta se entreabri&oacute; y logr&eacute; escuchar: &quot;Si Santa Cruz se levanta en armas, nosotros debemos &#8230;&quot; El silencio posterior fue sepulcral. El temor no era antojadizo: aquel 28 de enero la causa autonomista alcanzaba uno de sus m&aacute;s contundentes y masivos actos en dicha ciudad del oriente con su segundo Cabildo Abierto. La puja era entre dos agendas: la nacida al calor de aquella convocatoria, la autonomista, &quot;la de enero&quot; frente a la de los movimientos sociales, la ind&iacute;gena y nacionalista, &quot;la de octubre&quot;. <\/b><\/p>\n<p>Como lo evidenci&oacute; el refer&eacute;ndum del pasado 10 de agosto, la disputa en Bolivia sigue siendo la misma, con dos polos y dos modelos. Uno con un proyecto concreto, que gobierna desde el Palacio Quemado con referentes y una representaci&oacute;n nacional. El otro, desorientado, sin l&iacute;deres nacionales ni partido pol&iacute;tico que pueda servir de expresi&oacute;n institucional. Este factor, sumado a su incapacidad de controlar a sus propias bases en un marco de violencia que ellos mismos se encargaron de fogonear, son algunas de las razones que explican la reciente &quot;Masacre de Porvenir&quot;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a> donde fueron vilmente emboscados y masacrados una treintena de campesinos. <\/p>\n<p>El gobierno asegura que lo que se escond&iacute;a detr&aacute;s de dicha asonada del 11 de septiembre era la avanzada definitiva de un golpe &quot;c&iacute;vico-prefectural&quot;. Pero la solidaridad internacional expresada en la reuni&oacute;n de UNASUR del lunes 15 en Santiago de Chile y la constante movilizaci&oacute;n de las bases masistas hicieron retroceder a la &quot;Media Luna&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. Es por eso que por la noche del martes 16 los prefectos, rodeados, no tuvieron m&aacute;s opciones que aceptar el &quot;Gran Acuerdo Nacional&quot; propuesto por el gobierno para discutir el destino de las regal&iacute;as gas&iacute;feras y petroleras, las designaciones de los cargos vacantes en el poder judicial y, fundamentalmente, consensuar la compatibilizaci&oacute;n de los estatutos auton&oacute;micos con la Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado. La diferencia con las anteriores convocatorias fue que esta vez las condiciones para sentarse a negociar llegaron del Palacio Quemado: los c&iacute;vicos deb&iacute;an abandonar inmediatamente los cortes de ruta y las tomas de las oficinas p&uacute;blicas e instalaciones petroleras invadidas en el Oriente. A su vez, a pesar de que no figura formalmente en el texto del acuerdo, el gobierno se anot&oacute; otra victoria: en los hechos los prefectos aceptaron soltarle la mano al detenido Leopoldo Fern&aacute;ndez, otrora &quot;cacique de Pando&quot;. Es que, como explic&oacute; el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, &quot;lleg&oacute; el momento de ajustar cuentas&quot;. <\/p>\n<p>El 10 de agosto pasado, a dos a&ntilde;os y medio del inicio de un mandato repleto de obst&aacute;culos y resistencias, Morales logr&oacute; superar el ya hist&oacute;rico 53,7 % obtenido en 2005 al ser ratificado con el 67,41% de los votos en el refer&eacute;ndum revocatorio. En aquel momento, el mandatario entendi&oacute; que para quebrar el famoso &quot;empate catastr&oacute;fico&quot; que tiene en vilo al pa&iacute;s hace a&ntilde;os, la iniciativa deb&iacute;a volver al Ejecutivo. Fue por eso que desde el balc&oacute;n presidencial, a pesar del incendiario discurso del prefecto cruce&ntilde;o Rub&eacute;n Costas y de las exigencias de los suyos de &quot;mano dura&quot;, el mandatario se mostr&oacute; conciliador y convoc&oacute; a los prefectos opositores congregados en el Consejo Nacional Democr&aacute;tico (Conalde) al di&aacute;logo en un marco de profundizaci&oacute;n del modelo nacionalizador: &quot;Estamos convencidos de que es importante unir a los bolivianos. Esto fue para unir a oriente y occidente y eso se har&aacute; juntando a la Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado con los Estatutos Auton&oacute;micos&quot;, asegur&oacute;. D&iacute;as despu&eacute;s asistir&iacute;an todos, menos Costas. Como era previsible, no hubo acuerdos. <\/p>\n<p>Arrinconados y a sabiendas de que en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos no pod&iacute;an entregarle la iniciativa al ejecutivo, los c&iacute;vicos se atrincheraron en sus regiones, con paros, bloqueos y tomas de instituciones p&uacute;blicas en muchos casos violentas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. El gobierno, por su parte, decidi&oacute; aguardar inmutable mientras hac&iacute;a malabares para justificar ante los medios (en su mayor&iacute;a en manos de los opositores) los &quot;desbordes&quot; por izquierda de sus propias bases. <\/p>\n<p>Hasta que, el 28 de agosto, retom&oacute; la iniciativa al convocar a unas mega elecciones el 7 de diciembre venidero en lo que se ha dado a conocer como el &quot;decretazo&quot;. Seg&uacute;n dicha resoluci&oacute;n, ese d&iacute;a se votar&iacute;a por el texto constitucional conformado por 447 art&iacute;culos a la par que se realizar&iacute;a el refer&eacute;ndum dirimidor que resolver&aacute; si se debe comprender a latifundio como una superficie mayor a las 5.000 o 10.000 hect&aacute;reas. <\/p>\n<p>Pero eso no es todo. En el mismo acto se elegir&iacute;an nuevos prefectos para La Paz y Cochabamba (ambos revocados el 10 de agosto) y se celebrar&iacute;an tambi&eacute;n comicios para los consejeros departamentales y subprefectos de las 112 provincias de los nueve departamentos, factores todos que representar&iacute;an un contrapeso al poder prefectural<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. <\/p>\n<p>Sin embargo, ante las presiones del Consejo Nacional Electoral, d&iacute;as despu&eacute;s el presidente acept&oacute; desagregar las consultas. As&iacute;, las fechas para el refer&eacute;ndum constitucional y el dirimidor quedaron en manos del Congreso&mdash;cuya c&aacute;mara alta es controlada por la oposici&oacute;n&mdash;y mediante un decreto supremo, fij&oacute; para el 25 de enero la elecci&oacute;n de autoridades en Cochabamba y La Paz. A su vez, el Parlamento tambi&eacute;n tiene en sus manos la modificaci&oacute;n del C&oacute;digo Electoral y de la Ley de Descentralizaci&oacute;n para que el Gobierno convoque a la elecci&oacute;n de subprefectos y de consejeros departamental<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. <\/p>\n<p>Pero nada logr&oacute; amainar las reacciones opositoras, que fueron cada vez m&aacute;s violentas. Como ya se ha dicho, el punto de inflexi&oacute;n fue la &quot;Masacre de Porvenir&quot; que conllev&oacute; a que desde el gobierno decretaran el Estado de sitio en Pando y la detenci&oacute;n del prefecto Leopoldo Fern&aacute;ndez por desacato. Es por eso que, a modo de respuesta, el vicepresidente &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Linera fue claro: &quot;Con decreto o con ley vamos a convocar a aprobar la nueva Constituci&oacute;n. Esto es irreversible. Hagan lo que hagan, nos insulten, peguen a los ancianos, peguen a los ni&ntilde;os, hagan terrorismo, quemen casas, no nos van a detener&quot;. <\/p>\n<p>Es que, m&aacute;s all&aacute; de los pertinentes debates t&eacute;cnicos en torno a la nueva constituci&oacute;n, en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos los actores son conscientes de que lo que all&iacute; se juega es la institucionalizaci&oacute;n definitiva del &quot;proceso de cambio&quot;. Y esta es la causa por la que tambi&eacute;n Linera, sin tibiezas, advirti&oacute;: &quot;Va a haber complicaciones, porque a&uacute;n hay una derecha minoritaria, arrinconada en algunas provincias, pero se ha vuelto violenta, rabiosa, desesperada. La victoria est&aacute; segura, pero va a requerir movilizaci&oacute;n, concientizaci&oacute;n y apoyo para que el presidente Evo contin&uacute;e adelante&quot;. <\/p>\n<h3>Sobre la riqueza del oriente <\/h3>\n<p>En la historia boliviana, el poder econ&oacute;mico-pol&iacute;tico con proyecci&oacute;n nacional de &quot;los barones del Oriente&quot;<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a> es m&aacute;s bien reciente. Seg&uacute;n diversos estudios, entre 1880 y 1914 el fundamento econ&oacute;mico en la aislada regi&oacute;n hab&iacute;a sido la goma. Sin embargo, parad&oacute;jicamente, el despegue comenzar&aacute; a ra&iacute;z de la pol&iacute;tica agrarista del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y la revoluci&oacute;n de 1952. Con un occidente destruido producto de los sucesivos enfrentamientos armados, el nuevo gobierno precisaba materias primas con las que abastecer al pa&iacute;s. <\/p>\n<p>En ese marco, y con la l&oacute;gica imperante en aquel entonces&mdash;tanto el socialismo como el capitalismo consideraban imperioso el desarrollo de la producci&oacute;n a gran escala para modernizar la agricultura y generar riqueza nacional&mdash;se llev&oacute; adelante &quot;la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico burguesa en el campo a fin de que en lugar del latifundio improductivo se instaure la empresa de tipo capitalista&quot;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a>. As&iacute;, en Oriente la reforma agraria, esa misma que tan hondo cal&oacute; en occidente, tuvo como principal objetivo la liberaci&oacute;n de mano de obra del r&eacute;gimen hacendal que luego ser&iacute;a captada por la empresa agr&iacute;cola<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>. La producci&oacute;n se orientar&iacute;a hac&iacute;a el az&uacute;car, el algod&oacute;n y el arroz que se transportar&iacute;an por la nueva ruta que unir&iacute;a Cochabamba con Santa Cruz. El MNR se transformar&iacute;a entonces en el gran unificador de Oriente y Occidente. <\/p>\n<p>No obstante, ser&iacute;a en este per&iacute;odo que surgir&iacute;a el Comit&eacute; C&iacute;vico y la Falange Socialista Boliviana que gobernar&iacute;a Santa Cruz entre 1957 y 1959. En lo que ser&iacute;a el primer enfrentamiento del siglo XX entre ambas regiones, en ese per&iacute;odo intervino el ej&eacute;rcito para ocupar militarmente la ciudad. No ser&iacute;a el primer desencuentro. <\/p>\n<p>Ya en el siglo XIX, en b&uacute;squeda de un nuevo v&iacute;nculo con el Estado Central, ante el sentimiento de aislamiento, marginaci&oacute;n y avasallamiento (las mismas banderas que los te&oacute;ricos del autonomismo hoy enarbolan) la regi&oacute;n se hab&iacute;a levantado dos veces: entre octubre de 1876 y mayo de 1877 el federalista Andr&eacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez con un discurso igualitarista llev&oacute; adelante una revuelta contra el presidente Hilari&oacute;n Daza; y un domingo de 1891 tuvo lugar &quot;la revoluci&oacute;n de los domingos&quot; encabezada por los militares Domingo Arcaya y Jos&eacute; Domingo &Aacute;vila. Por dos meses tomaron la ciudad con la intenci&oacute;n de crear una nueva rep&uacute;blica o la transformaci&oacute;n de Bolivia en un Estado Federal. Ambas fracasaron. <\/p>\n<p>El destape econ&oacute;mico definitivo tardar&iacute;a en llegar. Tuvo lugar reci&eacute;n con el gobierno dictatorial del cruce&ntilde;o Hugo Banzer Su&aacute;rez (1971-1978), quien dio cr&eacute;ditos estatales, avanz&oacute; en una devaluaci&oacute;n que ayud&oacute; a los exportadores, reparti&oacute; casi 18 millones de hect&aacute;reas de manera clientelar y puso un tercio de ministros cruce&ntilde;os. Una prueba irrebatible del crecimiento es que en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, la poblaci&oacute;n de la capital del departamento pas&oacute; de 50,000 habitantes a 1.3 mill&oacute;nes. <\/p>\n<p>Algo similar har&iacute;a entre 1989 y 1993 el gobierno del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) encabezado por Jaime Paz Zamora: casi 7,5 millones de hect&aacute;reas fueron entregadas, producto de una escandalosa alianza con el viejo r&eacute;gimen para obtener la tan preciada gobernabilidad. El fundamento del esc&aacute;ndalo radica en que justamente el MIR fue la organizaci&oacute;n que en los a&ntilde;os de la dictadura m&aacute;s batall&oacute; contra el sistema opresivo erigido por Banzer. &quot;La mejor manera de reivindicar a nuestros compa&ntilde;eros muertos es que su sangre no sea derrotada, sino que sea una sangre victoriosa. &iquest;De qu&eacute; manera los reivindicamos? Llegando al gobierno, triunfando, avanzando&quot;, le explicar&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s Paz Zamora al periodista Mart&iacute;n Sivak. <\/p>\n<p>Hoy la llamada &quot;Media Luna&quot; es rica en hidrocarburos (cuyo boom comenz&oacute; con las reformas neoliberales a partir de 1985) y producci&oacute;n de soja en las tierras m&aacute;s f&eacute;rtiles de pa&iacute;s, justamente en momentos en que estos commodities (productos de materia prima) alcanzan precios records en el mercado mundial. En el plano estructural, ese es el debate que las elites est&aacute;n dando con el gobierno de Morales. La nueva constituci&oacute;n, pretende replantear el control de estos recursos. La respuesta de las elites regionales son los estatutos auton&oacute;micos. <\/p>\n<p>Por eso, desde Ernesto Laclau, se podr&iacute;a afirmar que este &quot;populismo de derechas&quot; esconde sus intenciones y aglutina tras de s&iacute; a amplios sectores populares mediante variados &quot;significantes vacios&quot; como son las autonom&iacute;as, la lucha dada por la capital&iacute;a en Sucre (Chuquisaca), o la actual disputa por el retorno del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). As&iacute; lo plante&oacute; el ex constituyente y polit&oacute;logo Ra&uacute;l &quot;Chato&quot; Prada: &quot;Hoy el tema de discusi&oacute;n son las autonom&iacute;as, el principal es el de la tierra y el de fondo es la historia de descolonizaci&oacute;n&quot;. <\/p>\n<h3>La faceta ideol&oacute;gica del poder&iacute;o econ&oacute;mico <\/h3>\n<p>El ascenso de Morales al poder implica sobre todo una ruptura simb&oacute;lica. Se trata de lo plebeyo, de los sectores subalternos, de &quot;una nueva izquierda ind&iacute;gena&quot; que supo captar el espacio abandonado por el MNR y su brutal giro neoliberal y que, desde el poder, se plantea hoy la disputa de la direcci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica de la sociedad boliviana. As&iacute; lo conceptualiz&oacute; Garc&iacute;a Linera en su art &iacute; culo &quot;El evismo: lo nacional popular en acci&oacute;n&quot;: &quot;Estar&iacute;amos ante una revoluci&oacute;n pol&iacute;tica que tiene su impacto en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, pero no de manera estrictamente radical. El propio Evo Morales ha conceptualizado al proceso que encabeza como una revoluci&oacute;n democr&aacute;tica cultural o revoluci&oacute;n democr&aacute;tica descolonizadora, que modifica las estructuras de poder, modifica la composici&oacute;n de las elites del poder y los derechos, y con eso las instituciones del Estado, y eso tiene un efecto en la propia estructura econ&oacute;mica, porque toda ampliaci&oacute;n de derechos significa la redistribuci&oacute;n de la riqueza&quot;. <\/p>\n<p>Y esto es lo que las elites de oriente no toleran. As&iacute; es que bajo la consigna auton&oacute;mica, desde los Comit&eacute;s C&iacute;vicos y las mismas prefecturas, incitan a la violencia a los grupos paramilitares como la Uni&oacute;n Juvenil Cruce&ntilde;ista (UJC), despliegan un discurso abiertamente racista, polarizan entre campo y ciudad, mostr&aacute;ndose a s&iacute; mismos como amables, emprendedores y modernizantes mientras que estigmatizan al mundo ind&iacute;gena vincul&aacute;ndolo con el atraso, la ignorancia, la &aacute;rida hostilidad. <\/p>\n<p>Las constantes golpizas, las recientes matanzas, los hostigamientos a los pobladores del barrio 3000 de Santa Cruz o las paredes que rezan &quot;colas de mierda&quot; o &quot;haga patria, mate una llama&quot; son s&oacute;lo algunas muestras del sentimiento xen&oacute;fobo que se respira en el departamento. <\/p>\n<p>Para justificar su postura desarrollaron incluso una historiograf&iacute;a propia que parte desde la colonia. Seg&uacute;n ellos, la regi&oacute;n jam&aacute;s fue &quot;altoperuana&quot; (cuya sede se encontraba en la Audiencia de Charcas del Virreinato de Lima, hoy Sucre), sino que su origen se funda en una expedici&oacute;n de &Ntilde;uflo Chavez que parti&oacute; del Paraguay a mediados del siglo XVI y fund&oacute; la ciudad en 1561 que inmediatamente busc&oacute; ser una gobernaci&oacute;n independiente. <\/p>\n<p>Lo cierto es que las elites occidentales, enceguecidas primero por la plata y luego por el esta&ntilde;o, hist&oacute;ricamente no mostraron mayor inter&eacute;s en ocupar y gobernar el oriente. De esta ausencia estatal a&ntilde;eja es que hoy se sujetan las elites regionales para legitimar su discurso separatista. Sergio Antelo, uno de los principales intelectuales del radical movimiento &quot;Naci&oacute;n Camba&quot;, va m&aacute;s all&aacute; al afirmar que Santa Cruz es parte del &quot;segmento del complejo hist&oacute;rico y etnocultural del R&iacute;o de la Plata&quot;. <\/p>\n<p>Sin embargo, la historia boliviana ha demostrado la incapacidad de cualquier proyecto pol&iacute;tico que al menos no intente alianzas con las mayor&iacute;as ind&iacute;genas. Es por eso que un discurso blancamente hispano no pudo calar en la sociedad cruce&ntilde;a. De ah&iacute; naci&oacute; la &quot;Naci&oacute;n Camba&quot;, t&eacute;rmino de origen guaran&iacute;, que, seg&uacute;n Wilfredo Plata Quispe en su art&iacute;culo &quot;El discurso autonomista de las &eacute;lites de Santa Cruz&quot;, &quot;se basa en la apropiaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena para la confirmaci&oacute;n de un s&iacute; mismo mestizo. La recurrencia al fen&oacute;meno del mestizaje para fundamentar las identidades de cruce&ntilde;o y camba ser&aacute; fundamental en la configuraci&oacute;n del discurso autonomista de las &eacute;lites cruce&ntilde;as. Empero, siempre enfatizando que ese mestizaje no es similar al del altiplano andino por la preeminencia aymara&quot;. <\/p>\n<p>Toda esta amalgama ideol&oacute;gica se condensa en el Comit&eacute; C&iacute;vico Pro Santa Cruz que se postula hoy como la gu&iacute;a infalible y unificadora de la cruce&ntilde;idad y se arroga la representaci&oacute;n pol&iacute;tica de la regi&oacute;n. Sin ir m&aacute;s lejos, el actual prefecto Costas supo ser el l&iacute;der del Comit&eacute;, hoy presidido por Branko Marinkovic, de descendencia croata. <\/p>\n<p>Como agrega Plata Quispe, &quot;el verdadero n&uacute;cleo de este discurso separatista y racista radica en se&ntilde;alar que los recursos naturales, principalmente la tierra, son propiedad exclusiva de la Naci&oacute;n Camba&quot;. Antelo le dar&aacute; la raz&oacute;n: &quot;Bajo el argumento de que &acute;todos somos bolivianos&acute; y tenemos derecho a todo lo que supuestamente contiene el pa&iacute;s, se han socializado &acute;las tierras sin due&ntilde;o&acute; que se hallan ubicadas en el &acute;Oriente Salvaje&acute;, (&#8230;) lo que ha dado origen a invasiones &eacute;tnicas sobre territorios que no les corresponden (&#8230;) ni por historia, ni por falsos derechos constitucionales&quot;. <\/p>\n<p>Lo cierto es que este discurso supo arraigarse en amplios sectores de la sociedad cruce&ntilde;a que d&iacute;a a d&iacute;a disminuyen, pero se radicalizan. En los &uacute;ltimos d&iacute;as la Uni&oacute;n Juvenil Crucenista dej&oacute; de lado sus escudos con cruces y palos y pas&oacute; a ostentar armas de fuego que no tardar&iacute;an en empezar a gatillar. Como en el occidente el MAS supo crear un enemigo homogeneizante en el neoliberalismo y el imperialismo estadounidense, en la Media Luna han hecho lo propio, pero responsabilizando de todos los males al centralismo Estatal. <\/p>\n<p>As&iacute;, hoy la puja es expl&iacute;cita: se trata de dos agendas, de dos proyectos. Uno amparado por la cobija democr&aacute;tica e institucional, relegitimado recientemente por m&aacute;s de dos tercios de la poblaci&oacute;n que, seg&uacute;n Linera, &quot;a partir de los jirones del indianismo, lo nacional-popular, el sindicalismo y el marxismo (&#8230;) se atreve a emprender la construcci&oacute;n de un modelo postneoliberal, quiz&aacute;s el &uacute;nico serio en Latinoam&eacute;rica&quot;. Del otro lado, un proyecto difuso y arrinconado, con un discurso separatista y racista, sin canales institucionales, que s&oacute;lo tiene como opci&oacute;n la violencia m&aacute;s radical. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>La llamada &quot;Masacre de Porvenir&quot; deriv&oacute; en un estado de sitio en Pando y la posterior detenci&oacute;n por desacato del prefecto opositor Leopoldo Fern&aacute;ndez. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Que incluye a los departamentos de Beni, Pando, Tarija y Santa Cruz. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Ver &quot;Territorios en disputa: Confusos escenarios de conflictos superpuestos&quot;, de Raquel Guti&eacute;rrez Aguilar. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>En la geograf&iacute;a del poder boliviano, este punto resulta fundamental. Sucede que a pesar de que los prefectos de la Media Luna salieron ratificados en el revocatorio del 10 de agosto, Morales gan&oacute; en cinco de las seis provincias de Tarija, en tres de las cinco de Pando, en tres de las seis provincias en Beni y en siete de las 15 provincias cruce&ntilde;as. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Salvo en lo que atiene a la elecci&oacute;n de los dos prefectos revocados, al d&iacute;a de hoy el resto de los puntos est&aacute;n en la mesa de di&aacute;logo que se desarrolla en las periferias de la ciudad de Cochabamba. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>La denominaci&oacute;n proviene del libro &quot;Los barones del oriente. El poder en Santa Cruz ayer y hoy&quot;. All&iacute; una de sus autoras, Ximena Soruco Sologuren, explica el por qu&eacute; del t&eacute;rmino: &quot;La comparaci&oacute;n con los barones del esta&ntilde;o (aquella logica llamada &quot;la rosca minera&quot; contra la que se sublev&oacute; la revoluci&oacute;n de 1952) no se debe al poder que detentaron, sino a su origen y l&oacute;gica de acumulaci&oacute;n. Ambas elites surgen y se consolidan como exportadoras de materias primas para el mercado internacional, de ah&iacute; que su horizonte geopol&iacute;tico sea similar: la realizaci&oacute;n de estas &eacute;lites no va por el camino de articularse al mercado interno, sino por la prioridad de proteger una l&oacute;gica extractivista a corto plazo (hasta que la demanda internacional baje y sea posible embarcarse en otro boom). De ah&iacute; que la funci&oacute;n del Estado (dependiente y colonialista) sea vital. Bajo la ideolog&iacute;a liberal (de los barones del esta&ntilde;o) y neoliberal (de los barones de Oriente) del &acute;dejar hacer, dejar pasar&acute; se esconde la necesidad de una mano dura estatal, que si bien no marca pol&iacute;tica econ&oacute;mica porque la &uacute;nica br&uacute;jula es la oferta\/demanda mundial, debe garantizar la propiedad privada (de la mina, de la tierra) y disciplinar, controlar y&mdash;cuando sea necesario&mdash;sofocar las revueltas sociales, producto de la fragmentaci&oacute;n y pobreza que deja a su paso&quot;. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>Pr&oacute;logo de Alipio Valencia Vega al libro &quot; Temas de Reforma Agraria&quot; de Arturo Urquidi. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>La Reforma Agraria de 1953 define a la empresa agr&iacute;cola como aquella que &quot;se caracteriza por la inversi&oacute;n de capital suplementario en gran escala, el r&eacute;gimen de trabajo asalariado y el empleo de medios t&eacute;cnicos modernos&quot;. <\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corr&iacute;a enero de 2005 y Evo Morales hab&iacute;a aceptado recibirme para una entrevista en su despacho del Congreso. 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