{"id":1539,"date":"2008-10-21T14:10:57","date_gmt":"2008-10-21T14:10:57","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1539"},"modified":"2008-10-27T14:01:25","modified_gmt":"2008-10-27T14:01:25","slug":"5617","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5617\/","title":{"rendered":"El Encuentro Hemisf&eacute;rico Frente a la Militarizaci&oacute;n dice NO a la Iniciativa M&eacute;rida y las bases militares estadounidenses"},"content":{"rendered":"<p><b>M&aacute;s de 800 representantes de organizaciones de toda Am&eacute;rica Latina se abrieron paso hasta la ciudad de La Esperanza, al norte de Honduras, para pronunciarse en&eacute;rgicamente contra la militarizaci&oacute;n de sus naciones y comunidades. Luego de tres d&iacute;as de talleres, los part&iacute;cipes leyeron su declaraci&oacute;n final a las puertas de la Base Militar estadounidense en Palmerola, Honduras, a unas horas de la sede de la conferencia. La primera demanda en su lista fue el cierre de &eacute;sta y de todas las dem&aacute;s bases militares de EEUU en Latinoam&eacute;rica y El Caribe. Hacia el fin de la manifestaci&oacute;n, los muros de la base luc&iacute;an cientos de mensajes y demandas pintados con aerosol en vivo contraste con su austeridad carcelaria. <\/b><\/p>\n<p>Palmerola, tambi&eacute;n llamada Base A&eacute;rea Soto Cano, revivi&oacute; algunos terribles recuerdos entre los cientos de participantes centroamericanos. El gobierno de Estados Unidos instal&oacute; la base en 1981 y la utiliz&oacute; para desencadenar las operaciones ilegales de los contras sobre el gobierno nicarag&uuml;ense. Tambi&eacute;n la us&oacute; para transportar ayuda a&eacute;rea a las operaciones contrainsurgentes en Guatemala y El Salvador y para capacitar a tropas estadounidenses en t&eacute;cnicas de contrainsurgencia durante las guerras sucias que produjeron m&aacute;s de 100,000 muertes; actualmente es la base para la &quot;guerra antidrogas&quot; patrocinada por Estados Unidos. <\/p>\n<p>El II Encuentro Hemisf&eacute;rico Frente a la Mil i tarizaci&oacute;n convoc&oacute; asimismo a la detenci&oacute;n inmediata de la recientemente lanzada &quot;Iniciativa M&eacute;rida&quot;, el nuevo Caballo de Troya de la administraci&oacute;n Bush para volver a militarizar la regi&oacute;n. La dec l araci&oacute;n relativa estipula que la medida &quot;profundiza la injerencia militar norteamericana y contribuye a la militarizaci&oacute;n de nuestros pa&iacute;ses&quot;; representantes de las naciones de Am &eacute; rica Central y de M&eacute;xico, incluidas en el paquete de asistencia militar, se comprometieron a un proceso de monitoreo de fondos y de oponerse a futuras asignaciones de fondos. La Iniciativa M&eacute;rida fue anunciada por el presidente Bush como una iniciativa de colaboraci&oacute;n &quot;contra el narcotr&aacute;fico, antiterrorismo y en pro de la seguridad fronteriza&quot; en octubre de 2007. <\/p>\n<p>Este modelo expande la ignominiosa doctrina de seguridad nacional de 2002 para imponerla ahora como el modelo de seguridad encabezado por Estados Unidos para el hemisferio. Es un enfoque que ofrece contratos de defensa colosales a las corporaciones estadounidenses y extiende el despliegue militar y polic&iacute;aco para atacar problemas que van desde tr&aacute;fico de drogas a inmigraci&oacute;n ilegal y busca extender la hegemon&iacute;a militar de Estados Unidos sobre tierras extranjeras. En Colombia y en otras &aacute;reas de su aplicaci&oacute;n, ha probado tener los efectos de una escalada de violencia, su inutilidad para reducir los flujos de drogas, y el aumento y expansi&oacute;n de violaciones a los derechos humanos. <\/p>\n<p>Entre las 14 resoluciones de la conferencia, otras tres rechazan aspectos de la Iniciativa: son &quot;la derogaci&oacute;n de todas las leyes antiterroristas que atentan contra los pueblos y criminalizan la lucha social&quot; y que son resultado directo de la presi&oacute;n de Estados Unidos para imponer el desastroso paradigma antiterrorista de Bush; la demanda de &quot;reemplazar el modelo militarizado de &#8216;guerra contra el narcotr&aacute;fico&#8217; con medidas de participaci&oacute;n ciudadana, salud comunitaria, etc&eacute;tera;&quot; y &quot;el pleno respeto de los derechos de los migrantes y la cancelaci&oacute;n del &quot;muro de la verg&uuml;enza&quot; en la frontera EEUU-M&eacute;xico.&quot; <\/p>\n<p>Aunque en la superficie Am&eacute;rica Latina experimenta un per&iacute;odo de relativa calma tras la brutalidad de las dictaduras militares y las guerras sucias, los dirigentes de movimientos sociales en todo el continente describieron un contexto de agresi&oacute;n y represi&oacute;n que se intensifica. Las organizaciones ind&iacute;genas y campesinas que ocupan territorios codiciados por las trasnacionales se han vuelto blanco de desplazamientos forzados. Los movimientos sociales que protestan contra la privatizaci&oacute;n y los acuerdos de libre comercio son ahora tildados de terroristas y sus miembros encarcelados conforme a nuevas leyes antiterroristas que apenas alcanzan a servir como fachada legal de una represi&oacute;n abierta. El uso del ej&eacute;rcito para combatir el narcotr&aacute;fico se ha vuelto com&uacute;n y suele ocultar otras agendas de los poderosos; y las fuerzas polic&iacute;acas se presentan a lidiar con los j&oacute;venes como si el solo hecho de ser joven ya fuera un crimen. <\/p>\n<p>Al examinar las amenazas de militarizaci&oacute;n en sus sociedades, los conferencistas emplean una definici&oacute;n m&aacute;s dilatada que la simple presencia de tropas y bases militares. &quot;El Militarismo&quot;, declara la Campa&ntilde;a por la Desmilitarizaci&oacute;n de las Am&eacute;ricas, es &quot;la presencia diaria de la l&oacute;gica militar en nuestra sociedad, en nuestras formas de econom&iacute;a, en nuestros v&iacute;nculos sociales, y en la l&oacute;gica de la dominaci&oacute;n de g&eacute;nero y la supuesta superioridad natural de los hombres sobre las mujeres.&quot; Mediante este concepto, la conferencia abarc&oacute; la profunda necesidad de modificar el sistema educativo y las normas sociales, de trabajar desde dentro de las comunidades y asimismo presentar demandas para el cambio de las condiciones externas que afectan dichas comunidades. <\/p>\n<p>Pese a d&iacute;as de testimonios que a veces condujeron a la ira y al llanto, los delegados a la conferencia expresaron, por sobre todo lo dem&aacute;s, esperanza. La nueva constituci&oacute;n de Ecuador, y la decisi&oacute;n de <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/5606\">expulsar la base militar<\/a> de Estados Unidos en Manta, fueron citadas como prueba de progreso. <\/p>\n<p>De la conferencia emergieron tanto planes concretos para la acci&oacute;n como un consenso alentador: las dimensiones del desaf&iacute;o pueden ser abrumadoras, pero el sue&ntilde;o de una paz duradera proporciona la luz irresistible al final del t&uacute;nel. La declaraci&oacute;n concluye con la siguiente nota: &quot;&#8230; que por medio de campa&ntilde;as y acciones a nivel de base y con proyecci&oacute;n nacional y continental, nos posibilitar&aacute; alcanzar en un d&iacute;a no lejano el sue&ntilde;o de vivir libres de violencia, exclusi&oacute;n y guerra.&quot; <\/p>\n<table align=\"center\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"100%\">\n<tr>\n<td><font size=\"-1\"><\/p>\n<p>La Inciativa M&eacute;rida tambi&eacute;n fue tema de discusi&oacute;n en el Foro Social Am&eacute;ricas que se llev&oacute; a cabo en la Ciudad de Guatemala del 7 a 12 de octubre. M&aacute;s de 100 personas asistieron al taller organizado por el Programa de las Am&eacute;ricas para analizar la Iniciativa y las repercusiones en la militarizaci&oacute;n de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica, la soberan&iacute;a nacional, y la criminalizaci&oacute;n de migrantes y movimientos sociales. La Asamblea de Movimientos Sociales (ASM) que agrup&oacute; a representantes de organizaciones ind&iacute;genas, campesinas, de mujeres, sindicalistas, pobladores(as), migrantes, artistas, LBGTI, j&oacute;venes y ni&ntilde;os(as), entre otros sectores, incluy&oacute; el siguiente p&aacute;rrafo en su declaraci&oacute;n final: <\/p>\n<p>&quot;Vivimos tambi&eacute;n el empuje de la lucha de los movimientos sociales, que tiene como eje central la lucha por la derrota definitiva del neoliberalismo, y que se expresa en una agenda de lucha y resistencia plural: como la lucha contra la militarizaci&oacute;n, y contra los planes del imperio como la Iniciativa M&eacute;rida, el Plan Colombia, el ASPAN, las bases militares, la Escuela de las Am&eacute;ricas, la Cuarta Flota. Exigimos el cierre definitivo de las bases militares norteamericanas y la cancelaci&oacute;n inmediata de la IV Flota.&quot; <\/p>\n<p>La declaraci&oacute;n de la ASM tambi&eacute;n reafirm&oacute; &quot;que la autonom&iacute;a de las mujeres es condici&oacute;n para construir relaciones igualitarias en una nueva izquierda en las Am&eacute;ricas libre de lacras del patriarcado.&quot; Se pronunci&oacute; por&nbsp; &quot;un pacto &eacute;tico de no violencia y equidad&quot; al interior de los movimientos,&nbsp; y &quot;el derecho de las mujeres a decidir con libertad sobre sus vidas, cuerpos, sexualidades y territorios que habitan.&quot;<\/p>\n<p><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p><\/p>\n<table align=\"center\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"100%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Resumen de la Declaraci&oacute;n Final del II Encuentro Hemisf&eacute;rico Frente a la Militarizaci&oacute;n &quot;Para callar las armas, hablemos los pueblos&quot;, La Esperanza, Intibuc&aacute;, Honduras, 3 al 6 de octubre de 2008<\/h3>\n<p><font size=\"-1\"><\/p>\n<p>Durante los d&iacute;as 3 al 6 de octubre en La Esperanza, Intibuc&aacute;, Honduras, se llev&oacute; a cabo el <b>II Encuentro Hemisf&eacute;rico Frente a la Militarizaci&oacute;n<\/b> donde se dieron cita m&aacute;s de 800 delegadas y delegados de 175 organizaciones y de 27 pa&iacute;ses (M&eacute;xico, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Cuba, Hait&iacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, Argentina, Per&uacute;, Bolivia, Ecuador, Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia, Venezuela, Brasil, Puerto Rico, Australia, Espa&ntilde;a, Italia, Holanda, Estados Unidos y Canad&aacute;), as&iacute; como hermanas y hermanos de los Pueblos Originarios de Indoam&eacute;rica (Mapuche, Aymara, Mayas, Lencas, Gar&iacute;funas, Chorotegas, Ember&aacute; kat&iacute;os del Altosin&uacute;, entre otros). <\/p>\n<p>Frente a la crisis del sistema capitalista se alza en el mundo una crisis m&uacute;ltiple (energ&eacute;tica, alimentaria, ambiental, financiera, social y pol&iacute;tica). Con ello, la militarizaci&oacute;n se agudiza y sus efectos se recrudecen en el intento del sistema por controlar los espacios, los mercados y los recursos naturales. En nuestro hemisferio la militarizaci&oacute;n se hace evidente de m&uacute;ltiples formas. En su sentido m&aacute;s amplio, la violencia militar, institucional y polic&iacute;aca son parte de esta continua escalada de represi&oacute;n, ocupaciones y saqueo de recursos naturales, que responde a la imposici&oacute;n del modelo econ&oacute;mico neoliberal. <\/p>\n<p>En este contexto, desde el movimiento social luchamos por nuestros derechos, tierras y territorios. Por eso, diversas redes y organizaciones del continente nos hemos vuelto a articular en un esfuerzo estrat&eacute;gico y urgente para retomar voluntades y definir l&iacute;neas de acci&oacute;n que permitan avanzar de modo m&aacute;s coordinado y efectivo ante la amenaza continental y global que representan la militarizaci&oacute;n, las guerras y la represi&oacute;n. <\/p>\n<p>Ante ello consideramos: <\/p>\n<ul>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n es el principal factor de la violaci&oacute;n de los derechos humanos fundamentales, como los derechos a la vivienda, la salud, la educaci&oacute;n, etc., y en especial los derechos generales y particulares de los pueblos ind&iacute;genas y negros; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n tambi&eacute;n se expresa con violencia, represi&oacute;n e intolerancia a la diversidad sexual, obstaculizando la creaci&oacute;n de una cultura inclusiva y de paz para todas y todos sin discriminaci&oacute;n; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n genera saldos de presos pol&iacute;ticos, torturas y desapariciones forzadas y una fuerte criminalizaci&oacute;n hacia los j&oacute;venes y maras, con consecuencias no s&oacute;lo individuales sino tambi&eacute;n colectivas; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n es la m&aacute;xima expresi&oacute;n del patriarcado, donde las mujeres son las principales v&iacute;ctimas de la violencia, sus cuerpos se convierten en el campo de batalla y son consideradas bot&iacute;n de guerra; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n se basa en pr&aacute;cticas de reclutamiento forzoso y enga&ntilde;oso que violan los derechos y rompen con el futuro de los j&oacute;venes, lleva a la represi&oacute;n de movimientos antiguerra; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n genera un mayor n&uacute;mero de migrantes que son criminalizados bajo las leyes antimigratorias aprobadas en los EEUU y la Uni&oacute;n Europea, y son v&iacute;ctimas de violaciones de sus derechos humanos; la militarizaci&oacute;n de las fronteras lleva a la muerte de miles de personas a manos de las fuerzas de seguridad o en el intento de cruzar las fronteras, siendo los m&aacute;s vulnerables las mujeres y los ni&ntilde;os; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n constituye una amenaza a los movimientos campesinos debido a la represi&oacute;n de sus demandas por reformas agrarias integrales y soberan&iacute;a alimentaria; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n es el mecanismo de control del capital sobre los recursos estrat&eacute;gicos y la energ&iacute;a, y viola los derechos de las comunidades sobre ellos y sus decisiones sobre su tierra y territorios; <\/li>\n<li>Que el capitalismo no puede existir sin su estructura militar de dominaci&oacute;n. En nuestro hemisferio esta estructura actualmente incluye la Iniciativa M&eacute;rida, el Plan Colombia, el ASPAN, las bases militares, la Escuela de las Am&eacute;ricas, el Instituto de Cooperaci&oacute;n para la Seguridad Hemisf&eacute;rica, la Fuerza Delta, el Comando Sur, la Cuarta Flota; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n va acompa&ntilde;ada de un terrorismo medi&aacute;tico, de una estrategia de manipulaci&oacute;n y de miedo, de una ideolog&iacute;a militar caracterizada por el colonialismo medi&aacute;tico, entre otras formas de dominio y enajenaci&oacute;n; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n se alienta con la supuesta &quot;guerra contra el narcotr&aacute;fico&quot; como la perfecta excusa para militarizar la sociedad y las estructuras del Estado; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n es la respuesta a la criminalizaci&oacute;n de la protesta social concebida como amenaza al sistema de dominaci&oacute;n bajo las llamadas &quot;Leyes antiterroristas&quot; que siguen el modelo estadounidense de la Ley Patriota; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n impulsa el crecimiento del presupuesto militar, favoreciendo a su gran industria en los sectores p&uacute;blico y privado, generando deudas externas, y desviando recursos que podr&iacute;an destinarse a satisfacer los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales; <\/li>\n<li>Que la militarizaci&oacute;n es un instrumento para la implementaci&oacute;n y la seguridad de los megaproyectos de infraestructura e inversi&oacute;n del gran capital transnacional, como son los casos del Plan Puebla Panam&aacute;, la Iniciativa de Infraestructura Regional para Suram&eacute;rica (IIRSA), los Tratados de Libre Comercio y los Acuerdos de Asociaci&oacute;n. <\/li>\n<\/ul>\n<p>EXIGIMOS: <\/p>\n<ol>\n<li>El cierre definitivo de todas las bases militares norteamericanas y de cualquier otra naci&oacute;n extranjera en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, y la prohibici&oacute;n a los traslados o aperturas de nuevas bases en nuestro continente; <\/li>\n<li>La cancelaci&oacute;n inmediata de la IV Flota que vulnera la soberan&iacute;a de los pueblos; <\/li>\n<li>El retiro inmediato de la Minustah en Hait&iacute; y su reemplazo por delegaciones de solidaridad, cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica, reconstrucci&oacute;n, as&iacute; como la cancelaci&oacute;n de la deuda externa ileg&iacute;tima que lo ahoga; <\/li>\n<li>La cancelaci&oacute;n de proyectos de infraestructura y megaproyectos que violan el pleno derecho de la poblaci&oacute;n latinoamericana, indoamericana y caribe&ntilde;a a sus territorios y recursos ancestrales; <\/li>\n<li>El fin del Plan Colombia y la Iniciativa M&eacute;rida que profundizan la injerencia militar norteamericana y contribuyen a la militarizaci&oacute;n de nuestros pa&iacute;ses; <\/li>\n<li>La derogaci&oacute;n de todas las leyes antiterroristas que atentan contra los pueblos y criminalizan la lucha social; <\/li>\n<li>El pleno respeto de los derechos de las mujeres y el fin inmediato de la violencia sexual, la prostituci&oacute;n y la trata de mujeres donde est&aacute;n ubicadas las bases militares y las zonas de conflicto; <\/li>\n<li>El retiro de tropas norteamericanas y todo intento de militarizaci&oacute;n de la Triple Frontera, y respeto a los territorios y soberan&iacute;as de los pueblos del sur. <\/li>\n<li>El reemplazo del modelo militarizado de &quot;guerra contra el narcotr&aacute;fico&quot; con medidas de participaci&oacute;n ciudadana, salud comunitaria, etc&eacute;tera; <\/li>\n<li>El pleno respeto de los derechos de los migrantes y la cancelaci&oacute;n del &quot;muro de la verg&uuml;enza&quot; en la frontera EEUU-M&eacute;xico; <\/li>\n<li>El respeto a nuestro derecho a tener, manejar y operar nuestros propios medios de comunicaci&oacute;n; hacemos un llamado al fortalecimiento y a la creaci&oacute;n de redes de medios propios, ind&iacute;genas, populares, comunitarios y alternativos, as&iacute; como a recuperar espacios p&uacute;blicos para la comunicaci&oacute;n directa; <\/li>\n<li>Acceso a la informaci&oacute;n inmediata y precisa sobre cu&aacute;nto del presupuesto nacional se dedica a financiar la militarizaci&oacute;n, para poder desarmar dichos presupuestos y exigir que los recursos se utilicen para el bienestar de toda la poblaci&oacute;n; <\/li>\n<li>El levantamiento del bloqueo a Cuba sobre todo en este momento en que sufre, junto a los hermanos y hermanas de Hait&iacute;, las consecuencias de los huracanes Gustav e Ike; <\/li>\n<li>El fin de la violencia secesionista y la intervenci&oacute;n del gobierno de los Estados Unidos en Bolivia. <\/li>\n<\/ol>\n<p>Los participantes del II Encuentro contra la Militarizaci&oacute;n, <\/p>\n<ul>\n<li>Saludamos la decisi&oacute;n del pueblo y el gobierno ecuatoriano de cerrar definitivamente la Base militar de Manta en 2009. <\/li>\n<li>Nos solidarizamos con el pueblo boliviano y su lucha por la integridad de su territorio y su soberan&iacute;a. <\/li>\n<li>Saludamos la construcci&oacute;n de la Alternativa Bolivariana de las Am&eacute;ricas (ALBA) sobre la base del respeto irrestricto de los derechos humanos y de relaciones de equidad. <\/li>\n<\/ul>\n<p>Considerando todo lo anterior, reafirmamos nuestro compromiso de luchar por un mundo y un continente desmilitarizado, desarmado, libre de guerra, miseria y violencia. Estos d&iacute;as han permitido que profundicemos en el conocimiento de la realidad com&uacute;n que enfrentamos, as&iacute; como identificar y formular las l&iacute;neas de acci&oacute;n estrat&eacute;gicas que, como movimientos populares, nos permitan enfrentar la permanente agresi&oacute;n y criminalizaci&oacute;n que sufren nuestros pueblos y movimientos. Esto queda reflejado en nuestro Plan de Acci&oacute;n continental contra la militarizaci&oacute;n, que por medio de Campa&ntilde;as y Acciones a nivel de base y con proyecci&oacute;n nacional y continental, nos posibilitar&aacute; alcanzar en un d&iacute;a no lejano el sue&ntilde;o de vivir libres de violencia, exclusi&oacute;n y guerra. <\/p>\n<p><b>Para callar las armas, hablemos los pueblos! <\/b><\/p>\n<p><b>Con la fuerza ancestral de Iselaca y Lempira, se levantan nuestras voces de vida, justicia, dignidad, libertad y paz! <\/b><\/p>\n<p><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M&aacute;s de 800 representantes de organizaciones de toda Am&eacute;rica Latina se abrieron paso hasta la ciudad de La Esperanza, al norte de Honduras, para pronunciarse en&eacute;rgicamente contra la militarizaci&oacute;n de sus naciones y comunidades. 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