{"id":1550,"date":"2009-01-11T12:48:42","date_gmt":"2009-01-11T12:48:42","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1550"},"modified":"2009-01-14T16:13:29","modified_gmt":"2009-01-14T16:13:29","slug":"5792","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5792\/","title":{"rendered":"Argentina: Un a&ntilde;o de conflictos"},"content":{"rendered":"<p><b>Hace tan s&oacute;lo un a&ntilde;o, el escenario pol&iacute;tico argentino presentaba a priori condiciones inmejorables para la flamante presidenta: cinco a&ntilde;os de crecimiento econ&oacute;mico continuo a tasas chinas, precios de los commodities por las nubes, una sociedad en calma, los sindicatos a su favor y un partido justicialista disciplinado. La lectura&mdash;y la propuesta&mdash;fue que por delante s&oacute;lo quedaban retoques que no har&iacute;an m&aacute;s que &quot;profundizar el modelo&quot; que en mayo de 2003 hab&iacute;a iniciado N&eacute;stor Kirchner. <\/b><\/p>\n<p>As&iacute; fue que Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner (CFK) centr&oacute; su campa&ntilde;a en mejorar sus relaciones internacionales, prestar atenci&oacute;n a los asuntos institucionales y, de cara al bicentenario del 2010, sellar un gran acuerdo nacional que le de al &quot;consenso kirchnerista&quot; perspectiva hist&oacute;rica. Pero por azares inmanejables y graves errores propios, a lo largo del a&ntilde;o pasado nada fue como se esperaba. Sino, m&aacute;s bien todo lo contrario. <\/p>\n<p>El 2008 fue, desde el 2002, el a&ntilde;o de mayor conflicto pol&iacute;tico que vivi&oacute; el pa&iacute;s. Sin lugar a dudas, el m&aacute;s grave de los episodios comenz&oacute; el 11 de marzo, cuando el gobierno dio a conocer la famosa resoluci&oacute;n 125 que gravaba de manera m&oacute;vil a la soja, el girasol, el ma&iacute;z y el trigo. A partir de ah&iacute; se sucedieron una serie de errores t&aacute;cticos de los que el gobierno a&uacute;n hoy paga las consecuencias. <\/p>\n<p>N&eacute;stor Kirchner hab&iacute;a gobernado en condiciones diferentes. Ante un clima general de incertidumbre, de impugnaci&oacute;n al sistema pol&iacute;tico y de crisis de autoridad, procur&oacute; siempre conservar la iniciativa imponiendo agenda con medidas tan inesperadas como estridentes. Las decisiones se tomaban a puertas cerradas en un despacho que no visitaban m&aacute;s que un manojo de personas. As&iacute;, amparado en las crecientes reservas que se acumulaban en el Banco Central en medio de condiciones internacionales &oacute;ptimas, daba muestras de poder y gobernabilidad ante un clima general de constante ebullici&oacute;n. El costo a pagar fue la institucionalidad. <\/p>\n<p>A comienzos de este a&ntilde;o, ante el desaf&iacute;o del lockout agrario producto de &quot;la 125&quot;, dentro del gobierno hubo una colisi&oacute;n de estrategias. CFK asumi&oacute; consciente de que uno de los ejes de su mandato ser&iacute;a darle a su gobierno la institucionalidad que su marido, apremiado por la coyuntura, desde&ntilde;&oacute;. <\/p>\n<p>Sin embargo, ante el paro con cortes de ruta de los productores agropecuarios, la primera respuesta fue confrontativa &quot;Piquetes de la abundancia&quot;, los llam&oacute; la mandataria por cadena nacional. La respuesta fue la radicalizaci&oacute;n. As&iacute; comenz&oacute; un espiral que durar&iacute;a m&aacute;s de tres meses y que representar&iacute;a el m&aacute;s duro golpe que recibi&oacute; el kirchnerismo desde mayo de 2003. <\/p>\n<p>Paulatinamente, el conflicto pas&oacute; de las rutas a las calles. Desde el interior, &quot;el campo&quot; fue conquistando la simpat&iacute;a de amplias capas de la clase media urbana que ya ven&iacute;a insinuando signos de fastidio, pero que no lograban articularse bajo ning&uacute;n proyecto opositor concreto. As&iacute;, la lucha contra &quot;la 125&quot;, con la anuencia del gobierno nacional que una y otra vez se encarg&oacute; de polarizar y politizar el conflicto, abri&oacute; un gran paraguas pol&iacute;tico que cobij&oacute; malestares varios y tuvo alcance nacional. Luego de varios rounds callejeros, la presidenta acept&oacute; enviar el proyecto, que inicialmente era un decreto, al congreso. En una primera instancia, fue aprobado en la c&aacute;mara baja sin la holgura esperada. <\/p>\n<p>D&iacute;as despu&eacute;s, en vivo y en directo, a lo largo de una noche eterna, luego de arduos debates, tensi&oacute;n y fracturas internas, la c&aacute;mara alta qued&oacute; prolijamente divida: 36 votos a favor, 36 en contra. La decisi&oacute;n ca&iacute;a sobre el presidente del Senado y vicepresidente de la Naci&oacute;n, Julio Cobos.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a> Proveniente del radicalismo y representante de una objetivamente inexistente &quot;Concertaci&oacute;n plural&quot;, Cobos tuvo su momento de gloria con su famoso voto &quot;no positivo&quot;.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/p>\n<p>La derrota era indiscutible y las moralejas varias. El oficialismo pareci&oacute; tomar nota y autocriticarse en los hechos. A partir de los &quot;piquetes verdes&quot;, la presidenta le asign&oacute; un nuevo rol al parlamento, en donde concedi&oacute; m&aacute;s aire a sus operadores. El objetivo, en las batallas posteriores, no fue ya aprobar el proyecto gubernamental a libro cerrado, sino permitir incorporar a la oposici&oacute;n modificaciones que rieguen de legitimidad a las iniciativas de la casa Rosada. As&iacute; fue como logr&oacute; la aprobaci&oacute;n de medidas estructurales como la reciente expropiaci&oacute;n de Aerol&iacute;neas Argentinas y Austral en manos del grupo espa&ntilde;ol Marsans y la nacionalizaci&oacute;n de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). <\/p>\n<p>En lo pol&iacute;tico, el gobierno se volc&oacute; nuevamente sobre la ortodoxia pragm&aacute;tica con miras en las elecciones legislativas del 2009. N&eacute;stor Kirchner asumi&oacute; la presidencia del Partido Justicialista y desde ah&iacute; apost&oacute; a los &quot;barones del conurbano&quot; bonaerense, a la dirigencia sindical tradicional y a todo su a&ntilde;ejo y burocr&aacute;tico aparato pol&iacute;tico.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/p>\n<p>Dentro de los movimientos sociales que apoyan al gobierno, este decidido vuelco ideol&oacute;gico suscit&oacute; encarnizados debates. Libres del Sur tom&oacute; la dr&aacute;stica decisi&oacute;n de abandonar el proyecto gubernamental, mientras que otras organizaciones como la Federaci&oacute;n Tierra y Vivienda (FTV), el Frente Transversal Nacional y Popular y el Movimiento Evita, aunque con disidencias, optaron por permanecer. &quot;De bosta tambi&eacute;n se hacen los ladrillos&quot;, justific&oacute; el m&aacute;s visceral de los dirigentes sociales K, Luis D&acute;El&iacute;a de la FTV. <\/p>\n<p>Para la oposici&oacute;n, agazapada y sin iniciativa hasta el lockout, es el momento de salir a flote. Luego del traspi&eacute; oficialista, hoy todas las fuerzas eval&uacute;an alianzas de cara a las elecciones legislativas del 2009. Surgen. La Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical cerr&oacute; filas con la Coalici&oacute;n C&iacute;vica de la ex candidata presidencial Elisa Carri&oacute; y ambos discuten un frente nacional con el Partido Socialista que gobierna la provincia de Santa Fe. A su vez, Carri&oacute; mantiene cada vez m&aacute;s fluidos v&iacute;nculos con el empresario y jefe de gobierno porte&ntilde;o, Mauricio Macri. Por su parte, Cobos juega solo, discute con el radicalismo que hab&iacute;a decidido expulsarlo y algunos sectores del justicialismo no oficialista, mientras confronta desde la misma casa Rosada con el Ejecutivo. A la izquierda se ubica Proyecto Sur del cineasta Fernando &quot;Pino&quot; Solanas que discute con todo el arco de izquierda no kirchnerista y los sectores popular que rompieron con el gobierno. <\/p>\n<p>Las banderas de estos sectores, de raigambre nacional y popular, se centran en temas concretos desde donde aspirar asentar una plataforma para ampliar la discusi&oacute;n al campo m&aacute;s estructural. Sus cr&iacute;ticas se focalizan en los escandalosos beneficios que el kirchnerismo otorga a la miner&iacute;a, en el injustificablemente costoso proyecto del tren bala con el que el gobierno pretend&iacute;a unir Buenos Aires y C&oacute;rdoba<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a> y en la falsa &quot;argentinizaci&oacute;n&quot; de Yacimientos Petrol&iacute;feros Argentinos (YPF) privatizada en los 90.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a><\/p>\n<p>Cada uno de estos temas, aunque en diferentes coyunturas y con distinta repercusi&oacute;n, estuvieron en el centro del debate. El m&aacute;s reciente tuvo que ver con la miner&iacute;a. Fruto de la presi&oacute;n de la canadiense Barrick Gold que precisa agua para operar, CFK decidi&oacute; vetar la ley de protecci&oacute;n de Glaciares que buscaba preservar las masas de hielo de todo pa&iacute;s prohibiendo que en su entorno se realicen actividades (como la explotaci&oacute;n minera o petrolera) que puedan afectarlas, impliquen su destrucci&oacute;n o traslado. El veto oficial puso nuevamente sobre la mesa el paquete de leyes que exime a las miner&iacute;as del pago de todos los impuestos, s&oacute;lo les obliga a pagar el 3% de regal&iacute;as, de las que a su vez pueden descontar todos los gastos de exportaci&oacute;n, seguros, fletes y transporte hasta el puerto de destino. <\/p>\n<h3>Y en eso lleg&oacute; la crisis <\/h3>\n<p>Y cuando ya nada era sencillo, explot&oacute; la crisis internacional. Los tiempos en los que no hab&iacute;a fuga de dep&oacute;sitos; el d&oacute;lar estaba quieto; las tarifas del transporte, el gas y la electricidad estaban congeladas; la recaudaci&oacute;n fiscal crec&iacute;a a ritmo constante; y el consumo, a pesar de la inflaci&oacute;n, se expand&iacute;a, pasaron a ser a&ntilde;orados recuerdos. La crisis fren&oacute; la inflaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n al consumo. El cr&eacute;dito, como en el mundo, comenz&oacute; a mermar, las facturas de servicios p&uacute;blicos aumentaron, el d&oacute;lar subi&oacute; hasta casi rozar los 3,5 pesos,<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a> los empresarios iniciaron su campa&ntilde;a extorsiva utilizando a los trabajadores en negro de reh&eacute;n. <\/p>\n<p>El neodesarrollismo kirchnerista enfrentaba as&iacute; el mayor de los desaf&iacute;os. Deb&iacute;a actuar, y r&aacute;pido, ante las presiones internas y la incertidumbre global. Desde la Uni&oacute;n Industrial Argentina reaccionaron a la devaluaci&oacute;n brasile&ntilde;a que fue casi del 40% reclamando una correcci&oacute;n cambiaria que les devuelva la competitividad perdida. Por su lado, tanto la progresista Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) como la Confederaci&oacute;n General del Trabajo (CGT), que por estos d&iacute;as ejercitan un hist&oacute;rico acercamiento, hicieron p&uacute;blica su oposici&oacute;n a una medida que inevitablemente har&iacute;a retroceder la capacidad adquisitiva de los salarios. En la Rosada consideraron que una devaluaci&oacute;n violenta, en una sociedad como la argentina tan sensible como acostumbrada a los ciclos cr&iacute;ticos, implicar&iacute;a el riesgo concreto de una corrida contra el peso y una salida de dep&oacute;sitos. Mientras, el Banco Central evaluaba d&iacute;a a d&iacute;a qu&eacute; hacer, con un ojo puesto en el d&oacute;lar y otro en el real brasile&ntilde;o. <\/p>\n<p>Aunque todav&iacute;a los datos no muestran un escenario cr&iacute;tico, otro de los factores a tener en cuenta es el alza de la desocupaci&oacute;n. Seg&uacute;n un informe difundido recientemente por la CGT, se registraron 11.800 despidos y suspensiones durante los &uacute;ltimos dos meses. <\/p>\n<p>&quot;Los empresarios acuden a la pol&iacute;tica del miedo ante el despido para contrarrestar demandas salariales e incluso reducir premios, compensaciones o demandas de mejoras en las condiciones laborales. La CTA, propone suspender los despidos por 180 d&iacute;as y la CGT, empuja la idea de la doble o triple indemnizaci&oacute;n para evitar las cesant&iacute;as. Ambas iniciativas pretenden frenar el atajo empresarial para custodiar la tasa de ganancia sobre la base del despido o la disminuci&oacute;n de los costos de producci&oacute;n disminuyendo el salario y el costo laboral. Las patronales argentinas empujan un chantaje a dos puntas, sobre el Estado y los trabajadores. Al primero le reclaman subsidios, tipo de cambio adecuado (elevado) y fuentes de financiamiento suficiente y barato para enfrentar el estancamiento. A los trabajadores les demandan una cuota de sacrificio para sostener el empleo&quot;, se&ntilde;ala Julio Gambina.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a><\/p>\n<p>&quot;Si la actividad privada se contrae, vamos a expandir la actividad p&uacute;blica. Lo que los empresarios no inviertan, lo va a invertir el Estado. Pero en 2009 vamos a crecer un 5 por ciento&quot;, dijo CFK e inmediatamente present&oacute; un proyecto antic&iacute;clico con tics keynesianos. En resumen, lo que el gobierno busca es incitar el cr&eacute;dito, el consumo de bienes durables, infundir confianza a virtuales compradores y a empresarios. El paquete &quot;anticrisis&quot; incluye una moratoria impositiva, beneficios para el mantenimiento y ampliaci&oacute;n del trabajo registrado, el blanqueo y repatriaci&oacute;n de capitales, frenar las importaciones, aumentos parciales y por &uacute;nica vez a los jubilados. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n propone una desgravaci&oacute;n del impuesto a las ganancias para el tramo superior de los asalariados, entre el 5 y el 10% de los trabajadores, con ingresos mensuales superiores a 7000 pesos. Quiz&aacute; la medida m&aacute;s espectacular sea un megaplan de obras p&uacute;blicas por 111 mil millones de d&oacute;lares que fue presentado como &quot;una acci&oacute;n contrac&iacute;clica&quot;. <\/p>\n<p>Sin embargo, como se&ntilde;ala Jos&eacute; Natanson, &quot;Si es el Estado el que se encarga, de un modo u otro, de pilotear la crisis, es notable que las medidas orientadas a los sectores m&aacute;s pobres brillen por su ausencia. Hasta ahora, las decisiones del Gobierno se orientaron a la clase media o los directamente ricos: desde el beneficio del blanqueo para el que ahorr&oacute; unos d&oacute;lares y los mand&oacute; a Nueva York hasta los cr&eacute;ditos para el que puede cambiar el auto o utiliza la tarjeta para irse de vacaciones a Pinamar o comprarse un plasma&quot;. <\/p>\n<p>A su vez, el 22 de octubre pasado se anunci&oacute; el env&iacute;o al Parlamento del proyecto de nacionalizaci&oacute;n de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), al que CFK calific&oacute; de &quot;estructural y estrat&eacute;gico&quot;. Ello supone que unos 78.000 millones de pesos que manejaban las AFJP pasar&aacute;n a ser gestionado por la ANSES, el ente estatal encargado de administrar la seguridad social. As&iacute;, junto a la expropiaci&oacute;n de Aerol&iacute;neas Argentinas y Austral se dan pasos concretos en el desmantelamiento del modelo neoliberal minuciosamente enarbolado por la d&eacute;cada menemista (1989-1999). Las AFJP contribuyeron a desfinanciar al Estado por los enormes costos de transici&oacute;n de un sistema a otro, no crearon un mercado de capitales amplio, no generaron competencia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>, ni ampliaron la cobertura. <\/p>\n<p>La medida tuvo impacto regional. Desde la reforma pinochetista en Chile de la d&eacute;cada del 80, doce pa&iacute;ses latinoamericano se sumaron al barco privatizador. Luego de m&aacute;s de una d&eacute;cada de fallida gesti&oacute;n, a ra&iacute;z de la decisi&oacute;n del gobierno argentino ahora todos ellas est&aacute;n en jaque. <\/p>\n<p>Como sintetiza Alfredo Zaiat,<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a>&quot;la recuperaci&oacute;n de un sistema estatal de reparto &uacute;nico es una condici&oacute;n b&aacute;sica para la reconstrucci&oacute;n de un tejido social destruido por d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas de ajuste. Pero esa iniciativa no ser&aacute; suficiente si no viene acompa&ntilde;ada por una estrategia de legitimaci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n del Estado como un actor central de la econom&iacute;a en su tarea de intervenci&oacute;n, control y regulaci&oacute;n. La administraci&oacute;n kirchnerista est&aacute; en deuda en esa materia m&aacute;s all&aacute; de lo discursivo, asignatura que ha empezado a pagar con el proyecto que termina con las AFJP&quot;. <\/p>\n<p>Hace exactamente 25 a&ntilde;os, Ra&uacute;l Alfons&iacute;n promet&iacute;a: &quot;Con la democracia se come, se cura y se educa&quot;. La Argentina sal&iacute;a de su trance hist&oacute;rico m&aacute;s duro, luego de ocho a&ntilde;os de una a cruel dictadura. Ha pasado ya un cuarto siglo, el per&iacute;odo m&aacute;s largo de institucionalidad democr&aacute;tica que conoci&oacute; el pa&iacute;s. Visto desde aqu&iacute;, aquella ambiciosa propuesta parece desmedida. Las deudas son muchas y las respuestas escasas. <\/p>\n<p>La Argentina hoy transita un camino ambiguo, en el que por un lado se recuperan algunas empresas escandalosamente privatizadas en &quot;la d&eacute;cada infame&quot; al tiempo que se otorgan groseros beneficios a multinacionales extranjeras. Se avanza en un proyecto semi-industrialista, pero con medidas que benefician fundamentalmente a las capas medias y altas. Se habla de renovaci&oacute;n pol&iacute;tica, pero se apuesta a la rancia ortodoxia justicialista. De cara al bicentenario del 2010 se evoca nuevo acuerdo, pacto o di&aacute;logo social entre empresarios y sindicatos que tenga como intermediario al gobierno, a pesar de que las decisiones, aunque a veces acertadas, huelen a improvisaci&oacute;n coyuntural, cortoplacista. A s&iacute;, en un contexto de reacomodamientos globales quedan a&uacute;n por definir estrategias perdurables que determinen cu&aacute;l ser&aacute; el rumbo que asuma este gobierno. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Cobos, ex gobernador de Mendoza y otrora referente de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical , fue el referente que daba cuerpo a la &quot;Concertaci&oacute;n Plural&quot; con la que el kirchnerismo hizo campa&ntilde;a durante el 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Seg&uacute;n cr&oacute;nicas period&iacute;sticas, el gobierno analiza rebajar en 5 puntos las retenciones a la soja. La decisi&oacute;n tendr&iacute;a su justificaci&oacute;n en la violenta disminuci&oacute;n del precio internacional que se precipit&oacute; de 600 d&oacute;lares por tonelada el &uacute;ltimo abril a los 300 actuales. La gran paradoja es que de aplicarse las derogadas retenciones m&oacute;viles, el tributo se ubicar&iacute;a hoy en 29 por ciento, en lugar del 35 actual. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Producto de este armado, el ex militar carapintada Aldo Rico, de abiertos nexos con la dictadura militar que el kirchnerismo ha confrontado, ha salido electo en San Miguel, un populoso municipios del Gran Buenos Aires. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>El tren bala del gobierno costar&iacute;a m&aacute;s de 5000 millones de d&oacute;lares, incrementar&iacute;a la deuda externa y s&oacute;lo comunicar&iacute;a 4 ciudades. A su vez, representar&iacute;a s&oacute;lo 1000 km de v&iacute;as, mientras que la red ferroviaria actual tiene s&oacute;lo 28.841 km, un poco menos del 70 por ciento de la existente en 1957, 43.938 km. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Que en t&eacute;rminos concretos consisti&oacute; en la participaci&oacute;n minoritaria del grupo &quot;nacional&quot; Esquenazi en YPF SA a trav&eacute;s de una empresa sin domicilio en Argentina y que cotiza totalmente en el exterior. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>La pol&iacute;tica desde el 2003 hab&iacute;a sido mantener un d&oacute;lar en la banda de 3 y 3,3. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>Argenopress, Argentina: Efectos de la crisis sobre el empleo y t&aacute;cticas para enfrentarlos. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>De las 26 empresas originales quedan s&oacute;lo diez, entre las que, a s vez, la mayor parte de los aportantes se concentra en tres. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a><i>P&aacute;gina 12<\/i>, &quot;Saltar Barreras.&quot; <\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace tan s&oacute;lo un a&ntilde;o, el escenario pol&iacute;tico argentino presentaba a priori condiciones inmejorables para la flamante presidenta: cinco a&ntilde;os de crecimiento econ&oacute;mico continuo a tasas chinas, precios de los commodities por las nubes, una sociedad en calma, los sindicatos a su favor y un partido justicialista disciplinado. 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