{"id":1567,"date":"2008-11-19T17:12:12","date_gmt":"2008-11-19T17:12:12","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1567"},"modified":"2008-11-19T21:39:59","modified_gmt":"2008-11-19T21:39:59","slug":"5681","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5681\/","title":{"rendered":"El nuevo orden boliviano"},"content":{"rendered":"<p><b>El lunes 20 de octubre La Paz amaneci&oacute; expectante. La incertidumbre ahogaba, mientras en el congreso la oposici&oacute;n pol&iacute;tica postergaba hasta lo insoportable la aprobaci&oacute;n de la convocatoria a refer&eacute;ndum para la Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado. El tiempo corr&iacute;a veloz y desde los suburbios los movimientos sociales advert&iacute;an. Ya de madrugada, el presidente de la Conalcam (Coordinadora Nacional por el Cambio), Fidel Surco, hab&iacute;a bajado a la c&eacute;ntrica plaza Murillo para informar del ultim&aacute;tum: los parlamentarios tendr&iacute;an plazo s&oacute;lo hasta el medio d&iacute;a. De no ser as&iacute;, sitiar&iacute;an al congreso hasta que resolvieran sus diferencias. Mientras, lentos, constantes, los m&aacute;s de 10 kil&oacute;metros de marchistas avanzaban a paso firme rumbo a la sede del poder en Bolivia con un objetivo inclaudicable. <\/b><\/p>\n<p>Ocho d&iacute;as les tom&oacute; a los manifestantes unir Caracollo (departamento de Oruro, a 200 km de La Paz) con el centro del poder pol&iacute;tico boliviano. Durante toda la semana la movilizaci&oacute;n estuvo en la agenda medi&aacute;tica, pero ese lunes ocup&oacute; el centro exclusivo de las miradas: la radio la segu&iacute;a paso a paso, segundo a segundo. La sensaci&oacute;n que se transmit&iacute;a era la de una marea que no se sab&iacute;a exactamente d&oacute;nde estaba, pero que azotaba, era masiva, avanzaba indetenible, convencida. El congreso deb&iacute;a apurarse, la multitud estaba &quot;emputada&quot;. Y eran tantos, tant&iacute;simos (el oficialismo hablaba de m&aacute;s de un mill&oacute;n, cuando en Bolivia viven poco m&aacute;s de nueve) que hasta los medios opositores deb&iacute;an reconocer sus dimensiones hist&oacute;ricas. Como el primer d&iacute;a en Caracollo, a la cabeza estaba el Presidente Evo Morales. &quot;Sigo siendo un dirigente sindical&quot; hab&iacute;a declarado en los d&iacute;as previos. Ese lunes lo demostr&oacute; con los hechos. <\/p>\n<p>El objetivo desde un inicio fue claro: mediante los medios, las organizaciones sociales jugaban al poker con los congresistas opositores. Se sab&iacute;an rotundamente victoriosos, s&oacute;lo precisaban que los legisladores lo comprendieran. Y con ese esp&iacute;ritu, cobijados por los sectores populares pace&ntilde;os, al promediar la tarde llegaron a la Plaza Murillo. Pero all&iacute; la certeza del triunfo se volvi&oacute; a postergar. Hizo falta pasar la noche en vigilia (en al menos tres ocasiones Morales debi&oacute; tomar la palabra para frenar a las organizaciones que hastiadas amenazaban con tomar el Parlamento por asalto) hasta que el congreso efectivamente votara al mediod&iacute;a siguiente por la convocatoria a refer&eacute;ndum constitucional y dirimitorio el 25 de enero pr&oacute;ximo. Ese martes en el aire sobrevolaban aires de reconquista, del paso &quot;de la rebeli&oacute;n de ayer a la revoluci&oacute;n de hoy&quot;. Finalmente los movimientos sociales consegu&iacute;an el s&iacute;mbolo por el que tanto hab&iacute;an luchado. Lo que en ese momento no quedaba del todo claro era el costo t&eacute;cnico que se debi&oacute; pagar por esa contundente victoria pol&iacute;tica. <\/p>\n<h3>El pacto Constitucional-Congresal <\/h3>\n<p>Hace tiempo el vicepresidente &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Linera sostiene que la &quot;salida pactada&quot; es la opci&oacute;n para quebrar el famoso &quot;empate catastr&oacute;fico&quot; que impide la construcci&oacute;n de un nuevo n&uacute;cleo hegem&oacute;nico que defina la disputa por la direcci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica de la sociedad boliviana. En este contexto, priorizando el simbolismo del triunfo pol&iacute;tico sobre los retrocesos concretos que implican los cambios acordados, junto al recientemente designado ministro del Desarrollo Rural, Carlos Romero, trabaj&oacute; por un pacto Constitucional-Congresal. <\/p>\n<p>Antes, aunque en penumbras y otra vez desfasando el impacto pol&iacute;tico del t&eacute;cnico, el gobierno ya hab&iacute;a consensuado sustanciosas modificaciones al cap&iacute;tulo de autonom&iacute;as junto a los prefectos del Consejo Nacional Democr&aacute;tico<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a> (Conalde) en Cochabamba. All&iacute; la sensaci&oacute;n fue que ante la intransigencia de unos dirigentes regionales aislados y deslegitimados por la masacre del Porvenir del 11 y 12 de septiembre, el gobierno decidi&oacute; arrinconarlos para dar finalmente un portazo buscando nuevos interlocutores en el Congreso. Sin embargo, punto por punto, todo lo acordado en Cochabamba fue incorporado en la posterior discusi&oacute;n parlamentaria. Como resultado, el nuevo texto constitucional incorpora 101 modificaciones a sus 411 art&iacute;culos votados en Oruro. <\/p>\n<p>Dos son los puntos en los que m&aacute;s cedi&oacute; el gobierno. El primero de ellos, trasfondo permanente de la disputa boliviana, es el tema tierras. En las Constituci&oacute;n aprobada en Oruro se establec&iacute;a que toda propiedad que no cumpliera con una funci&oacute;n econ&oacute;mico-social, que tuviera servidumbre o superara los 5000 o 1000 hect&aacute;reas (en este punto no hubo acuerdo, por lo que desde un principio se resolvi&oacute; someterlo a refer&eacute;ndum dirimitorio el 25 de enero) ser&iacute;a inmediatamente expropiada. Sin embargo, en La Paz esta radical medida fue matizada producto de un acuerdo alcanzado por el diputado de Podemos Carlos B&ouml;hrt y el ministro Romero: producto de la Constituci&oacute;n consensuada no habr&aacute; una nueva reforma agraria dado que la resoluci&oacute;n no ser&aacute; retroactiva por lo que los recortes a la extensi&oacute;n m&aacute;xima de la tierra ser&aacute;n aplicados &uacute;nicamente en los futuros procesos de adjudicaci&oacute;n agraria. <\/p>\n<p>Tan vital resultaba este punto en las negociaciones que uno de los pocos &iacute;tems en los que prefectos y Gobierno no lograron ponerse de acuerdo en Cochabamba fue justamente en lo que atiene a la potestad sobre la tierra, hidrocarburos, recursos forestales, h&iacute;dricos y justicia. Sin embargo, la gran conquista para estos sectores es que el nuevo proyecto constitucional reconoce cuatro tipos de autonom&iacute;as: las departamentales, las regionales, las municipales y las ind&iacute;genas<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a> con sus respectivas competencias administrativas. <\/p>\n<p>En los hechos, a partir de las elecciones de 2005 los prefectos son elegidos por sufragio popular. Sin embargo, en el actual texto constitucional cuya esencia es de 1936, dicha designaci&oacute;n corresponde al Ejecutivo. En el caso de que se apruebe el proyecto de nueva carta magna, ser&aacute; derecho constitucional de las regiones elegir a sus propias autoridades. <\/p>\n<p>En el corto plazo, estas reformas representan un reconocimiento a los postulados de los prefectos opositores. Sin embargo, desde una &oacute;ptica estructural las modificaciones implican una potencial reconfiguraci&oacute;n futura del mapa pol&iacute;tico boliviano. As&iacute; lo ve la investigadora social Lourdes Montero: &quot;El mismo MAS es producto de la ley de participaci&oacute;n popular<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a> que fue un espacio para ensayar el poder estatal. Es cierto que hoy es un reclamo de las elites cruce&ntilde;as, pero en el mediano plazo esta descentralizaci&oacute;n puede ser la puerta para la democratizaci&oacute;n del poder que traiga grandes transformaciones en la vida social nacional&quot;. <\/p>\n<p>Otras de las concesiones que el Ejecutivo tuvo que realizar para viabilizar la convocatoria al refer&eacute;ndum fueron la significativa limitaci&oacute;n a las atribuciones de la justicia comunitaria consagrada en Oruro, la incorporaci&oacute;n del concepto Rep&uacute;blica repudiado por los movimientos sociales y la &quot;naci&oacute;n boliviana&quot; en lugar &quot;del pueblo boliviano&quot;. El debate en torno a este &uacute;ltimo punto fue central. La oposici&oacute;n argumentaba que de consagrarse el Estado Plurinacional que reconoce la existencia de 36 naciones se abr&iacute;a la puerta para una futura ruptura de la unidad nacional. As&iacute; fue que se acept&oacute; la incorporaci&oacute;n de la &quot;naci&oacute;n boliviana&quot; que, seg&uacute;n el coordinador nacional de la representaci&oacute;n presidencial para la Asamblea Constituyente, Juan Carlos Pinto, expresa al conjunto de las otras naciones que son parte del pa&iacute;s: &quot;Para la clase media y los sectores de oposici&oacute;n exist&iacute;a el gran temor de no ser tomados en cuenta, ya que sin duda hab&iacute;a un &eacute;nfasis en la diversidad, pero no quedaba muy claro qu&eacute; hacer con el proceso intercultural que ha creada el mestizaje nacional&quot;. <\/p>\n<p>Sin embargo, a lo largo de la negociaci&oacute;n, el punto que m&aacute;s posterg&oacute; el tan ansiado acuerdo fue la reelecci&oacute;n de Morales. Tanto en Argentina en 1994 como en Venezuela en 1999 y en Ecuador recientemente, las transformaciones a las constituci&oacute;n incorporan una reelecci&oacute;n presidencial. La metodolog&iacute;a es la siguiente: luego de un proceso constituyente, el nuevo proyecto se somete a refer&eacute;ndum. Una vez aprobado el texto, todos los cargos se reeligen empezando de cero. Es entonces que a partir de ese momento cuentan los dos mandatos que indica la carta Magna. En el caso boliviano, esto implicar&iacute;a la posibilidad de que Morales, en caso de que sea acompa&ntilde;ado por la voluntad mayoritaria, se quedara en el Palacio Quemado hasta el 2019. Lo acordado sin embargo, fue que a pesar de que el proyecto constitucional incorpora la reelecci&oacute;n, el actual mandato no s&oacute;lo se acortar&aacute; sino que el presidente podr&aacute; participar de elecciones consecutivas s&oacute;lo una vez m&aacute;s. As&iacute;, Morales podr&aacute; permanecer en el poder hasta el 2014, d&aacute;ndole la chance a la fragmentada oposici&oacute;n de ensayar a lo largo de ese per&iacute;odo liderazgos alternativos. <\/p>\n<p>Sin embargo, no todo fue atraso. El martes 21, desde el palco, conmovido, Garc&iacute;a Linera explic&oacute; que la nueva Constituci&oacute;n tiene cuatro n&uacute;cleos fundamentales. El primero es la igualdad de todos los ciudadanos, a quienes se les reconocen los mismos derechos, al tiempo que se pone fin al colonialismo. En segundo n&uacute;cleo, dijo, es el reconocimiento de las diversas formas de trabajo. El tercer n&uacute;cleo del texto es el reconocimiento del derecho de los pueblos, de las naciones ind&iacute;genas, de las regiones y de los departamentos a formas de autogobierno. Y el cuarto es el reconocimiento de los derechos econ&oacute;micos y sociales de todos los habitantes del pa&iacute;s. La Constituci&oacute;n, liberal en este punto, respeta la propiedad privada y garantiza la herencia. A su vez, el nuevo texto convierte en constitucionales dos bases del Estado de Bienestar que ya ha fundado Evo: el pago de la Renta Dignidad (una jubilaci&oacute;n universal para todos los mayores de 60 a&ntilde;os) y el Bono Juancito Pinto (un auxilio anual en dinero para todos los alumnos). <\/p>\n<p>Para el polit&oacute;logo y ex constituyente Ra&uacute;l &quot;Chato&quot; Prada, &quot;a pesar de los cambios no se ha modificado el n&uacute;cleo estructural. Sigue Plurinacional, sigue siendo un sistema auton&oacute;mico y pluralista jur&iacute;dico ling&uuml;&iacute;stica, cultural, pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente. Sigue siendo una constituci&oacute;n que recupera los derechos relativos al medio ambiente y a la biodiversidad, sigue siendo un texto que otorga la propiedad de los recursos naturales al pueblo bolivianos que son estrat&eacute;gicos por lo que no son mercantilizables y el Estado asume el rol de gran gestor de la econom&iacute;a&quot;. <\/p>\n<p>En el campo econ&oacute;mico, la expectativa est&aacute; depositada en que se pueda romper el modelo de desarrollo basado en la extracci&oacute;n que gener&oacute; la &quot;modernizaci&oacute;n excluyente&quot; que imper&oacute; en los 90. Es por eso que uno de los ejes centrales es el status de inmodificabilidad que se le concede a la nacionalizaci&oacute;n de los recursos naturales. As&iacute; lo analiza el liberal semanario Pulso: &quot;Si todo marcha como prev&eacute;, y gracias a la acumulaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s impresionante que ha conocido hasta hoy la joven democracia boliviana, su gesti&oacute;n (la de Morales) lograr&aacute; en enero reconstruir el capitalismo de Estado que estableci&oacute;, de facto, la Revoluci&oacute;n Nacional de 1952; inaugurar el Estado de bienestar; y otorgar un estatus in&eacute;dito&mdash;aunque en gran parte ret&oacute;rico&mdash;a las organizaciones e identidades ind&iacute;genas&quot;. <\/p>\n<p>Este estatus se expresa en la nueva definici&oacute;n del Estado boliviano como Plurinacional: &quot;Ese es nuestro aporte para el pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n para toda Am&eacute;rica Latina. Esta diversidad que somos tiene una valoraci&oacute;n fundamental para nuestro presente y futuro, desde el reconocimiento del pasado. Lo Plurinacional est&aacute; como transversal en casi todo: en la econom&iacute;a plural, en la justicia comunitaria, en los derechos colectivos de los pueblos ind&iacute;genas&quot;, explica Pinto. <\/p>\n<p>Sin embargo, como ya se ha se&ntilde;alado, la incorporaci&oacute;n del concepto &quot;naci&oacute;n boliviana&quot; volvi&oacute; un h&iacute;brido al nuevo proyecto de Carta Magna. As&iacute; lo reconoce Prada, quien a lo largo de la asamblea constituyente form&oacute; parte de la comisi&oacute;n Visi&oacute;n Pa&iacute;s: &quot;Una vez acordado que el Estado Plurinacional era el concepto m&aacute;s id&oacute;neo, se plante&oacute; que lo m&aacute;s coherente hubiera sido la Confederaci&oacute;n de Naciones. Sin embargo, se evalu&oacute; que a&uacute;n no existe madurez pol&iacute;tica para dar ese paso. Ahora, producto de las negociaciones qued&oacute; esta constituci&oacute;n mixta no exenta de varias contradicciones&quot;. <\/p>\n<p>En el horizonte inmediato, la perspectiva es ganar con al menos dos tercios al parlamente plurinacional en diciembre de 2009. Luego, el debate ser&aacute; por el marco interpretativo que mediante las leyes org&aacute;nicas, articulen y ejecuten el nuevo texto constitucional. <\/p>\n<p>No obstante, para el gobierno la discusi&oacute;n es de largo alcance. Diversos analistas coinciden en que hoy existe una &quot;nueva temporalidad de los pactos pol&iacute;ticos&quot;, que se traduce en una fecha m&aacute;s corta de caducidad de las nuevas constituciones. Pinto lo ratifica: &quot;Siempre hemos hablado de una constituci&oacute;n de transici&oacute;n. Hasta aqu&iacute; hemos podido llegar con el empate, dando cabido a las minor&iacute;as para poder seguir avanzando pol&iacute;ticamente. Esta no es una constituci&oacute;n de 50 a&ntilde;os, Ecuador la cambi&oacute; en diez a&ntilde;os, quiz&aacute; nosotros lo hagamos antes&quot;. <\/p>\n<h3>De Media Luna a Cuarto Menguante <\/h3>\n<p>Como ya se ha insistido, en el campo pol&iacute;tico el acuerdo implic&oacute; la confirmaci&oacute;n del quiebre de la columna vertebral de la oposici&oacute;n tanto pol&iacute;tica como regional. Por un lado, dentro de la &quot;media luna&quot;, el balance de las tomas de instituciones p&uacute;blicas post revocatorio sigue provocando gruesas fisuras en el bloque auton&oacute;mico. Tal es as&iacute; que el secretario de autonom&iacute;as, Carlos Dabdoub, debi&oacute; reconocer el retroceso del movimiento producto de las &quot;deleznables tomas&quot; de agosto realizadas por la Uni&oacute;n Juvenil Cruce&ntilde;ista. Por su parte, el nuevo presidente unionista, &Aacute;nyelo C&eacute;spedes, coincidi&oacute; en el repliegue, pero responsabiliz&oacute; de ello a la prefectura que no se hizo cargo del proceso que impuls&oacute;. <\/p>\n<p>Ahora, con el nuevo texto consensuado, las elites econ&oacute;micas y regionales en sus focos m&aacute;s radicales del Beni y Santa Cruz se hunden en encarnizados debates con sus otrora compa&ntilde;eros de causa. Por su parte, varios referentes tarije&ntilde;os, siempre m&aacute;s moderados en sus reclamos, ya anunciaron que votar&aacute;n por el s&iacute;. De Pando, intervenido por el Ejecutivo luego de la masacre, poco se sabe. Chuquisaca, son su bandera de la capital&iacute;a hace tiempo qued&oacute; marginada, olvidada desde el inicio por sus propios compa&ntilde;eros del Conalde. As&iacute;, lo que antes fue una s&oacute;lida &quot;Media Luna&quot; que promet&iacute;a ampliarse con la incorporaci&oacute;n del departamento de Chuquisaca, ahora se resigna a un &iacute;nfimo y desorientado &quot;Cuarto Menguante&quot;. <\/p>\n<p>Para todos ellos el dilema es complejo: votar por el no, como repite una y otra vez Morales, es ratificar la vieja constituci&oacute;n, es oponerse a las autonom&iacute;as, es declararse a s&iacute; mismos ilegales. <\/p>\n<p>En el palacio Quemado lo resumen del siguiente modo: &quot;Los grupos que conspiraron contra el gobierno sufrieron en agosto una derrota electoral, en septiembre un fracaso c&iacute;vico-militar y en octubre un rev&eacute;s pol&iacute;tico&quot; . <\/p>\n<p>A esto se suma las eternas disidencias con la oposici&oacute;n partidaria encabezada por Podemos de Jorge &quot;Tuto&quot; Quiroga que en los meses previos viabiliz&oacute; en el Senado la convocatoria al refer&eacute;ndum revocatorio de agosto que opac&oacute; el avance de las regiones impulsado por los sucesivos refer&eacute;ndum auton&oacute;micos. Ahora, quebrada, la oposici&oacute;n partidaria en su abrumadora mayor&iacute;a opt&oacute; por la supervivencia y acept&oacute; votar a favor de un nuevo refer&eacute;ndum. <\/p>\n<p>&quot;Veo que la derrota es tan catastr&oacute;fica para la derecha, los errores tan terribles, que se han quedado sin bandera, sin territorio, se han quedado sin l&iacute;deres y vamos a ver c&oacute;mo logran construirlo en un a&ntilde;o. Un nuevo programa alternativo, de derecha o de centro va a tardar. Yo les doy un m&iacute;nimo de cinco a&ntilde;os en los que podr&aacute;n construir, intentar levantarse para hacer una oposici&oacute;n seria a Evo&quot;, afirm&oacute; Garc&iacute;a Linera. <\/p>\n<p>&quot;El conflicto social ser&aacute; ahora conflicto electoral&quot;, agrega Prada. Y en este punto la oposici&oacute;n partidaria parece coincidir. Relegados los prefectos del centro del escenario, es el momento de rearticulaci&oacute;n nacional de los disgregados partidos. Todo el arco que nuclea al anti-masismo (o anti-evismo) es consciente que carece de liderazgos y &oacute;rganos de representaci&oacute;n. Los prefectos, ahora de retirada, reconocen que a pesar de su s&oacute;lido piso electoral, tienen un techo demasiado bajo y regionalizado. La propia l&oacute;gica de su radicalidad genera que su capacidad de proyecci&oacute;n nacional fuera siempre muy limitada. <\/p>\n<p>Abierto el di&aacute;logo en Cochabamba, el prefecto de Tarija, Mario Coss&iacute;o, crey&oacute; encontrar su oportunidad de mostrarse como el opositor sensato, dialoguista. Sin embargo, las tensiones internas gestaron el fracaso de dicha negociaci&oacute;n. Con ella, se frustr&oacute; tambi&eacute;n su perspectiva futura. <\/p>\n<p>En el parlamento, la oposici&oacute;n tambi&eacute;n sobrevive a los graves golpes y marginaci&oacute;n que fue acumulando a lo largo de estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Quiroga dif&iacute;cilmente pueda erigirse en el l&iacute;der opositor que aglutine fuerzas. Su pasado como vicepresidente del ex dictador Hugo Banzer y la brutal derrota ante Morales en 2005 opacan sus chances. <\/p>\n<p>Otro con perspectivas es el empresario cementero Samuel Doria Medina, l&iacute;der de la concertista Unidad Nacional. Por estos d&iacute;as su campa&ntilde;a se centra el en la convocatoria a un &quot;Frente Democr&aacute;tico de Izquierda&quot; dentro de la que se elija por voto al futuro candidato opositor unificado. Para dicho fin entabl&oacute; conversaciones con el ex presidente Carlos Mesa y el alcalde de Potos&iacute; y l&iacute;der de Alianza Social, Ren&eacute; Joaquino. <\/p>\n<p>Otra de las opciones es el eterno resurgir del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). No por casualidad, en las &uacute;ltimas semanas realizaron elecciones internas de las que sali&oacute; elegida jefa nacional Mirtha Quevedo. Sus virtudes camale&oacute;nicas deber&aacute;n otra vez ponerse a prueba para lograr desligarse de su &uacute;ltimo presidente, Gonzalo S&aacute;nchez de Lozada y aquel &quot;octubre negro&quot; de 2003. Para ellos, la campa&ntilde;a ya empez&oacute;: &quot;MNR s&iacute;, gonismo NO&quot;, gritaron de la noche a la ma&ntilde;ana las calles pace&ntilde;as. <\/p>\n<p>Un parteaguas para todos estos sectores ser&aacute; su postura de cara al refer&eacute;ndum del 25 de enero pr&oacute;ximo. Se estima que en su gran mayor&iacute;a, salvo rupturas menores por dentro de Podemos, votar&aacute;n por el s&iacute;, que seg&uacute;n algunas encuestas obtendr&iacute;a m&aacute;s del 80%. <\/p>\n<h3>Un nuevo n&uacute;cleo hegem&oacute;nico <\/h3>\n<p>De aqu&iacute; en m&aacute;s, el gobierno tiene por delante una disputa en el terreno que m&aacute;s le gusta y conoce: habr&aacute; elecciones el 25 de enero y el 6 de diciembre venidero. Como afirma Montero, &quot;la m&aacute;quina electoral cohesiona&quot;. Y eso, en momentos candentes como estos, es lo que el Ejecutivo precisa. <\/p>\n<p>Desde su asunci&oacute;n el 22 de enero de 2006, Morales someti&oacute; su mandato al voto popular directa o indirectamente en reiteradas ocasiones obteniendo siempre un crecimiento paulatino y constante<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. Ahora le quedar&aacute; ratificar esa tendencia sustentado en la adhesi&oacute;n simb&oacute;lica de las bases al nuevo texto constitucional y al v&iacute;nculo carism&aacute;tico que Morales entabla con los movimientos sociales que los sustentan. <\/p>\n<p>El nacimiento de este &quot;evismo&quot; sea quiz&aacute; una de las principales caracter&iacute;sticas del actual proceso. La preeminencia de la opci&oacute;n por el liderazgo de Morales (evismo) por sobre lo org&aacute;nico (masismo) es el eje central sobre el que va avanzando este &quot;proceso de cambio&quot;. <\/p>\n<p>En repetidas oportunidades el gobierno ha reivindicado el t&iacute;tulo de&mdash;y se presenta como un&mdash;&quot;gobierno de los movimientos sociales&quot;. Lo cierto es que detr&aacute;s del mandatario se aglutinan todas las fuerzas, silenciando las disidencias y postergando los debates. Su reelecci&oacute;n es casi un hecho en 2009, tal es as&iacute; que la oposici&oacute;n se desangr&oacute; en los debates para imposibilitar su re-reeleccion reci&eacute;n en 2019. Sin embargo, hay un punto sobre el que intelectuales y dirigentes alertan: el llamado &quot;empoderamiento&quot; de los movimientos sociales en el gobierno corre el riesgo de la lisa subordinaci&oacute;n a la agenda gubernamental. <\/p>\n<p>En un reciente encuentro de organizaciones latinoamericanas en Santa Cruz, Herv&eacute; Do Alto puntualiz&oacute; esta amenaza en tres riesgos concretos: <\/p>\n<p>&#149;&nbsp; La posibilidad de que la acci&oacute;n de las organizaciones se vea sistem&aacute;ticamente sometida a la agenda gubernamental . <\/p>\n<p>&#149;&nbsp; El riesgo de una &quot;estatizaci&oacute;n&quot; de las organizaciones mediante la &quot;cooptaci&oacute;n&quot; de los l&iacute;deres sindicales . <\/p>\n<p>&#149;&nbsp; La presi&oacute;n ejercida desde el gobierno por &quot;cerrar filas&quot; detr&aacute;s de &eacute;l podr&iacute;a tener otro efecto negativo que ya se pudo observar estos &uacute;ltimos meses: la de impedir al mismo tiempo cualquier debate sobre la pertinencia de las iniciativas y pol&iacute;ticas gubernamentales para no obstaculizar su propia acci&oacute;n. <\/p>\n<p>Pinto reconoce la dificultad: &quot;En estos dos a&ntilde;os los movimientos sociales han cesado en su capacidad de propuesta. Ahora se vive una reconstituci&oacute;n, desde la perspectiva de que no sean s&oacute;lo el apoyo del gobierno, sino el equilibrio del proceso de cambio&quot;. En concreto, se refiere al surgimiento de la Conalcam y la vitalidad que Morales una y otra vez le otorga a la Central Obrera Boliviana (COB). <\/p>\n<p>En este marco, se desdibujan tambi&eacute;n las cr&iacute;ticas de las organizaciones a los retrocesos acordados en el congreso. En los &uacute;ltimos d&iacute;as surgieron diversas voces acusadoras de lo que entienden como &quot;claudicaciones&quot;.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a> Sin embargo, todos ellos decidieron encolumnarse detr&aacute;s del proyecto gubernamental y ya anunciaron que votar&aacute;n por el s&iacute;. <\/p>\n<p>Para entender este fen&oacute;meno resulta nodal pensar la vocaci&oacute;n de poder dual del movimiento popular en la historia boliviana: &quot;Siempre hubo un v&iacute;nculo de pacto y confrontaci&oacute;n al mismo tiempo con el estado, porque los movimientos sociales sab&iacute;an que cualquier radicalismo los quitaban de la mesa de negociaci&oacute;n. Los sectores populares saben que de una demanda maximalista se consigue el 50%. No hay una l&oacute;gica de suma cero como cree la oposici&oacute;n. El horizonte de lo posible est&aacute; mediado por la racionalidad. Queremos que Evo siga siendo presidente, dicen, y si eso implica sacrificar algunas de las conquistas de la constituci&oacute;n, adelante. A su vez, hay una cultura general de que no todo est&aacute; dicho en las leyes, son las acciones pol&iacute;ticas las que determinan la radicalidad o no de una nueva constituci&oacute;n&quot;, a&ntilde;ade Montero. <\/p>\n<p>De aqu&iacute; en m&aacute;s, la certidumbre pol&iacute;tica alcanzada otorgar&aacute; respiro y espacio al gobierno para volcarse a la gesti&oacute;n. Deber&aacute; demostrar que lo puede hacer en un marco de crisis mundial que en el plano interno golpea con la ca&iacute;da del precio de los minerales y la disminuci&oacute;n de las remesas. <\/p>\n<p>En lo que respecta a los sectores m&aacute;s radicales que sienten que su opci&oacute;n por la &quot;salida revolucionaria&quot; fue descartada, tendr&aacute;n por delante sus peque&ntilde;as batallas. Por ejemplo, en la confrontaci&oacute;n con la DEA y la condena al ex prefecto de Pando Leopoldo Fern&aacute;ndez. <\/p>\n<p>En Bolivia ha nacido un nuevo orden, con una nueva hegemon&iacute;a no s&oacute;lo consolidada, sino consensuada. Probablemente no tenga la radicalidad que amplios sectores quisieran. Pero la iniciativa, ahora s&iacute;, qued&oacute; definitivamente en el Palacio Quemado. &quot;La crisis que confrontamos, con un Estado y una sociedad fracturados, no es una herencia del neoliberalismo, sino de toda la historia republicana. Y un Estado, como dice Ehbers, puede cohesionarse por la violencia o a trav&eacute;s de la ideolog&iacute;a&quot;, dice Romero. Gan&oacute; la ideolog&iacute;a, y con ella se impuso, nuevamente en boca de Romero, un nuevo &quot;n&uacute;cleo hegem&oacute;nico&quot; que ordene el espacio pol&iacute;tico para consolidar y profundizar el proceso de cambio. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>El Conalde est&aacute; conformado por los prefectos de Chuquisaca, Santa Cruz, Beni, Tarija y, hasta la masacre del Porvenir del 11 y 12 de septiembre, Pando. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Las departamentales y las regionales tendr&aacute;n capacidad legislativa, mientras que las ind&iacute;genas se crearan como un espacio &quot;de planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n&quot;. Respecto de las competencias exclusivas, las departamentales tendr&aacute;n 36, las municipales 43 y las ind&iacute;genas 23. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>La Ley de Participaci&oacute;n Popular entr&oacute; en vigor en Bolivia en 1994. Con esta ley se les otorga una relativa autonom&iacute;a de gesti&oacute;n p&uacute;blica a los municipios urbanos y rurales, que reci&eacute;n fueron creados. Las formas de organizaci&oacute;n social de los pueblos ind&iacute;genas adquieren tambi&eacute;n, por primera vez, un reconocimiento jur&iacute;dico, as&iacute; como determinados derechos de participaci&oacute;n a nivel local. La Ley de Participaci&oacute;n Popular forma parte de un paquete de reformas de la coalici&oacute;n en el gobierno (MNR-MBL 1993-97) bajo la presidencia de Gonzalo S&aacute;nchez de Lozada (MNR). Parte de este paquete de reformas son: la reforma de la constituci&oacute;n, la ley de capitalizaci&oacute;n, la reforma educativa, la ley para la descentralizaci&oacute;n y la Ley agraria que se aprob&oacute; a fines de 1996. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>En 2005 obtuvo 53,7%, 135 de los 255 representantes en la Asamblea Constituyente en julio de 2006 y en el revocatorio de agosto 2008 sac&oacute; el 67,41%. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>El dirigente y ex presidente de la bancada de constituyentes del MAS Rom&aacute;n Loayza, la presidenta de la asamblea constituyente Silvia Lazarte y el concejal del alto y referente del Movimiento 17 de Octubre. Roberto de la Cruz fueron algunos de ellos. <\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lunes 20 de octubre La Paz amaneci&oacute; expectante. La incertidumbre ahogaba, mientras en el congreso la oposici&oacute;n pol&iacute;tica postergaba hasta lo insoportable la aprobaci&oacute;n de la convocatoria a refer&eacute;ndum para la Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado. El tiempo corr&iacute;a veloz y desde los suburbios los movimientos sociales advert&iacute;an. 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