{"id":1600,"date":"2008-12-18T10:38:35","date_gmt":"2008-12-18T10:38:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1600"},"modified":"2008-12-18T16:19:01","modified_gmt":"2008-12-18T16:19:01","slug":"5756","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5756\/","title":{"rendered":"EEUU-M&eacute;xico:&iquest;Se modificar&aacute; la agenda bilateral?"},"content":{"rendered":"<p><b>Cuando Estados Unidos eligi&oacute; a Barack Obama a la presidencia, M&eacute;xico observaba con algo m&aacute;s que una simple curiosidad. El drama de las elecciones y la amenaza de crisis econ&oacute;mica captaron la atenci&oacute;n de una naci&oacute;n donde la mayor&iacute;a de las familias tiene parientes que han emigrado a EEUU y m&aacute;s del 80% de las exportaciones se destinan al mercado de ese pa&iacute;s. <\/b><\/p>\n<p>Durante la larga campa&ntilde;a, y en particular en las primarias Obama-Clinton, tres temas mantuvieron a M&eacute;xico en el escenario pol&iacute;tico: la renegociaci&oacute;n del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte -TLCAN-, la creciente violencia de la guerra contra las drogas y la Iniciativa M&eacute;rida, y la inmigraci&oacute;n. Este art&iacute;culo se refiere a los dos primeros. <\/p>\n<p>Lo que suceda en estos temas definir&aacute; la relaci&oacute;n bilateral durante al menos los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os. La presidencia de Obama debe tomar ahora algunas decisiones dif&iacute;ciles para dar seguimiento a las promesas de campa&ntilde;a, en el contexto de una crisis de seguridad en M&eacute;xico y de la crisis econ&oacute;mica mundial que r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en el tema n&uacute;mero&nbsp;uno del electorado estadounidense y en m&aacute;xima prioridad de la nueva Administraci&oacute;n. <\/p>\n<h3>Anticipaci&oacute;n e incertidumbre <\/h3>\n<p>M&eacute;xico, al igual que el resto de Am&eacute;rica Latina, acogi&oacute; el final de la era Bush, con un suspiro de alivio. George W. Bush fue considerado <i>persona non grata<\/i> por las grandes mayor&iacute;as de todo el hemisferio luego de la invasi&oacute;n de Irak y de la adopci&oacute;n de la estrategia agresivamente imperialista de seguridad nacional, que justific&oacute; la tortura, el unilateralismo y los ataques preventivos. Como lo han se&ntilde;alado l&iacute;deres y medios de comunicaci&oacute;n latinoamericanos, la elecci&oacute;n de un presidente afro-americano fue una se&ntilde;al, no s&oacute;lo de una ruptura de las barreras raciales, sino tambi&eacute;n de la posibilidad de una actitud de mayor cooperaci&oacute;n hacia los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, independientemente de su orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica. <\/p>\n<p>Sin embargo, las expectativas de una relaci&oacute;n dr&aacute;sticamente redefinida no son muy altas. Para la izquierda mexicana la pregunta es: hasta d&oacute;nde ir&aacute; el cambio que el nuevo presidente est&aacute; dispuesto y tendr&aacute; capacidad de realizar. Hay escepticismo respecto a la capacidad del sistema pol&iacute;tico estadounidense de alterar fundamentalmente sus designios hegem&oacute;nicos en el hemisferio (o en cualquier otro lugar). Es m&aacute;s, en el marco del TLCAN y con el pleno apoyo del presidente derechista Felipe Calder&oacute;n, la relaci&oacute;n EEUU-M&eacute;xico se ha tornado tan supeditada a las corporaciones&mdash;desde de la negociaci&oacute;n de las normas del comercio y de las inversiones, hasta cuestiones clave de uso de los recursos naturales&mdash;que el &quot;espacio pol&iacute;tico&quot; para la diplomacia se ha reducido considerablemente. <\/p>\n<p>Si bien la ciudadan&iacute;a espera algo entre &quot;un mal menor&quot; y &quot;el amanecer de una nueva era&quot; en la relaci&oacute;n EEUU-M&eacute;xico, la presidencia de Obama tiene al presidente Felipe Calder&oacute;n mordi&eacute;ndose las u&ntilde;as. &Eacute;l, junto con el otro aliado de la administraci&oacute;n Bush en la regi&oacute;n, &Aacute;lvaro Uribe, fueron los &uacute;nicos l&iacute;deres latinoamericanos a quienes John McCain visit&oacute; en su gira de campa&ntilde;a en julio. Uribe respald&oacute; abiertamente la candidatura de McCain y critic&oacute; a Obama; Calder&oacute;n fue m&aacute;s cauto al expresar su preferencia por el candidato republicano. <\/p>\n<p>En una entrevista de Radio F&oacute;rmula del 2 de septiembre, Calder&oacute;n opin&oacute; que, de los dos candidatos, McCain &quot;tiene un mayor conocimiento de la realidad mexicana&quot;. Como punto a favor del derrotado candidato conservador, tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que fue &eacute;l quien patrocin&oacute; &quot;la propuesta m&aacute;s avanzada sobre la cuesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n&quot;, en referencia al proyecto de ley McCain-Kennedy rechazado por el Congreso, haciendo apenas un gui&ntilde;o a las propuestas de inmigraci&oacute;n de Obama. <\/p>\n<h3>Renegociar el TLCAN <\/h3>\n<p>Pero la verdadera raz&oacute;n detr&aacute;s de la ferviente esperanza de Calder&oacute;n de que McCain pod&iacute;a ganar la presidencia de EEUU era el TLCAN. <\/p>\n<p>&quot;Las deficiencias del TLCAN eran evidentes cuando se firm&oacute; y ahora tenemos que modificar el acuerdo para resolverlas&quot;, declar&oacute; Obama durante la campa&ntilde;a. Repet&iacute;a este mensaje a tal punto que, en un momento dado, Obama y Clinton se disputaban sobre m&aacute;s quien se opon&iacute;a al TLCAN; pero era sobre todo un intento por ganar votos en los estados de mayor poblaci&oacute;n obrera, donde la p&eacute;rdida de puestos de trabajo relacionada con el Tratado ha sido devastadora. <\/p>\n<p>Obama defiende la inclusi&oacute;n en el texto del Acuerdo (y no en acuerdos laterales, como los negoci&oacute; el entonces presidente Clinton) de est&aacute;ndares laborales y ambientales, y un principio rector de que &quot;un acuerdo comercial no s&oacute;lo debe ser bueno para <i>Wall Street<\/i>, sino que tambi&eacute;n deber&iacute;a ser bueno para <i>Main Street<\/i>&quot; (la calle). Adem&aacute;s se&ntilde;al&oacute; que &quot;hay que modificar el TLCAN para que quede claro que las leyes y reglamentos justos elaborados para proteger a los ciudadanos en cualquiera de los tres pa&iacute;ses no pueden ser anulados simplemente a petici&oacute;n de los inversores extranjeros&quot;. <\/p>\n<p>El presidente electo Obama ha indicado que entiende el v&iacute;nculo entre el TLCAN y la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de los agricultores mexicanos, y que el enorme incremento de la inmigraci&oacute;n mexicana a los EEUU durante el per&iacute;odo del TLCAN es, al menos en parte, resultado de las consecuencias del acuerdo comercial. <\/p>\n<p>Recordemos que el opositor de Calder&oacute;n, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, tambi&eacute;n se postul&oacute; sobre una plataforma que inclu&iacute;a la renegociaci&oacute;n del TLCAN. Cuando Calder&oacute;n gan&oacute; las elecciones de 2006 por medio punto porcentual, bajo una nube de acusaciones de fraude nunca esclarecidas, se abri&oacute; un profundo cisma en la sociedad mexicana entre sus seguidores y una masa movilizada de personas, en su mayor&iacute;a pobres, que exig&iacute;a un cambio de fondo en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica codificada en el TLCAN. <\/p>\n<p>La oposici&oacute;n al TLCAN en M&eacute;xico ha sido masiva. No una sino dos veces&mdash;en 2003 y 2007&mdash;m&aacute;s de 100.000 ciudadanos, en su mayor&iacute;a campesinos, salieron a las calles para exigir la renegociaci&oacute;n del cap&iacute;tulo agr&iacute;cola que obliga a los agricultores mexicanos a competir con productos subsidiados de EEUU en el mercado nacional. Dos millones de campesinos han sido desplazados de la agricultura debido, en gran parte, a la afluencia de importaciones. <\/p>\n<p>La admisi&oacute;n de fallas en el TLCAN reabrir&iacute;a en M&eacute;xico un debate sobre el modelo econ&oacute;mico orientado a la exportaci&oacute;n, que Calder&oacute;n&mdash;un neoliberal pura sangre&mdash;no ver&iacute;a con agrado. <\/p>\n<p>En respuesta, Calder&oacute;n ha hecho coro con el presidente George Bush para tratar de pintar el llamado a la renegociaci&oacute;n como un retroceso hacia el proteccionismo. &quot;Estoy preocupado por el retorno al proteccionismo en Estados Unidos, que se ha hablado con gran superficialidad de la anulaci&oacute;n o modificaci&oacute;n del TLCAN&quot;, habr&iacute;a dicho en una entrevista radial, seg&uacute;n report&oacute; la prensa. <\/p>\n<p>El embajador de M&eacute;xico, Arturo Sarukhan, declar&oacute; al <i>Houston Chronicle<\/i> que &quot;el probable final del juego (de la renegociaci&oacute;n del TLCAN) va a ser la disoluci&oacute;n de lo que hemos construido durante estos &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os&quot;. <\/p>\n<p>Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y algunos parlamentarios en los pa&iacute;ses del TLCAN lo ven como una oportunidad y han presentado demandas para la revisi&oacute;n y renegociaci&oacute;n del TLCAN. Estas demandas no se derivan de posiciones nacionalistas, sino de una creencia com&uacute;n de que el Acuerdo beneficia a las empresas transnacionales antes que a los ciudadanos de a pie. <\/p>\n<p>Si&mdash;y es un gran SI&mdash;la administraci&oacute;n de Obama cumple con sus promesas de renegociar el TLCAN, finalmente obligar&iacute;a al gobierno mexicano a reconocer las desigualdades generadas al amparo del TLCAN y a permitir que los sectores con reclamos leg&iacute;timos y alternativas viables tengan incidencia, en un momento en que el modelo econ&oacute;mico que encarna entra en una crisis mundial. El primer requisito ser&iacute;a un verdadero estudio de impacto del TLCAN que incluya el impacto social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico en los tres pa&iacute;ses. Las modificaciones resultantes podr&iacute;an deconstruir algunos de los aspectos m&aacute;s descaradamente injustos de la agenda pro-corporativa del comercio y las inversiones. <\/p>\n<h3>ASPAN y el Plan M&eacute;xico <\/h3>\n<p>La Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de Am&eacute;rica del Norte (ASPAN) es un acuerdo de caballeros entre las tres ramas ejecutivas de los pa&iacute;ses socios del TLCAN. Extendi&oacute; en la pr&aacute;ctica el TLCAN hacia el &aacute;mbito de la seguridad y llev&oacute; al proceso de integraci&oacute;n regional a un &aacute;mbito subterr&aacute;neo. El ASPAN cre&oacute; una serie de grupos de trabajo de funcionarios p&uacute;blicos y dirigentes del sector privado cuyas deliberaciones no son supervisadas por los respectivos poderes legislativos ni en muchos casos conocidas por el p&uacute;blico. <\/p>\n<p>Durante la campa&ntilde;a, Obama fue cuestionado sobre la ASPAN por grupos de derecha que la ven como un preludio de una futura Uni&oacute;n Norteamericana. &Eacute;l respondi&oacute; que esta Uni&oacute;n no existe y que la ASPAN debe revisarse. <\/p>\n<p>Esta es una importante oportunidad para que activistas de M&eacute;xico y aliados en los otros dos pa&iacute;ses insistan en la abolici&oacute;n de la ASPAN. <\/p>\n<p>Aquellas actividades necesarias que se est&aacute;n llevando a cabo bajo los auspicios de ASPAN pueden y deben ser canalizadas a trav&eacute;s de las instituciones oficiales que tienen que rendir cuentas ante el poder legislativo y estar abiertas a la revisi&oacute;n y los aportes ciudadanos. <\/p>\n<p>Las organizaciones mexicanas por la justicia global desde hace mucho tiempo han criticado a la ASPAN por su falta de transparencia y la forma en que se la ha utilizado para imponer las prioridades de la administraci&oacute;n Bush a M&eacute;xico, incluyendo recomendaciones para la privatizaci&oacute;n gradual de la compa&ntilde;&iacute;a petrolera estatal PEMEX y las leyes anti-terroristas que criminalizan la protesta social. <\/p>\n<p>Sin embargo, la agenda de seguridad del gobierno Bush-Cheney ahora ha sido impuesta como parte del paquete de ayuda militar\/policial conocido oficialmente como la Iniciativa M&eacute;rida o Plan M&eacute;xico. El Plan M&eacute;xico ha colocado la relaci&oacute;n EEUU-M&eacute;xico en un sendero peligroso. Multiplic&oacute; por 10 la ayuda total a M&eacute;xico y enrumb&oacute; la relaci&oacute;n binacional hacia una alianza que otorga fondos p&uacute;blicos a empresas de defensa y de tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n de EEUU; a la vez que refuerza el control sobre el territorio mexicano para imponer el modelo econ&oacute;mico. Reproduce en M&eacute;xico las pol&iacute;ticas de Bush de seguridad fronteriza, de lucha contra los estupefacientes y de lucha contra el terrorismo, que no s&oacute;lo han fracasado sino que han erosionado los derechos ciudadanos. <\/p>\n<p>El problema para la gobernabilidad y la seguridad p&uacute;blica en M&eacute;xico que constituyen los carteles transnacionales del narcotr&aacute;fico, es real. Pero ning&uacute;n an&aacute;lisis serio del modelo de &quot;guerra contra las drogas&quot; que se enfoca en la interdicci&oacute;n y enfrentamiento para controlar la oferta ha demostrado que logre sus objetivos declarados. Desde la adopci&oacute;n del modelo de confrontaci&oacute;n&mdash;a la vez que se descuidan otras opciones de rehabilitaci&oacute;n, prevenci&oacute;n, reforma de la pol&iacute;tica de drogas, o conversi&oacute;n de cultivos&mdash;la violencia relacionada con las drogas se ha disparado en M&eacute;xico. <\/p>\n<p>Las organizaciones mexicanas de derechos humanos han comenzado a monitorear el impacto del Plan M&eacute;xico y de la guerra de Calder&oacute;n contra las drogas en general, que incluye el despliegue de unidades del ej&eacute;rcito nacional en el combate interno al narcotr&aacute;fico. De la iniciativa, algunas apoyan los aspectos de reforma judicial y policial, mientras que otras demandan la suspensi&oacute;n del plan Bush en favor de ayuda al desarrollo, junto a programas en EEUU de reducci&oacute;n del tr&aacute;fico de armas hacia M&eacute;xico, de reducci&oacute;n del mercado de las drogas il&iacute;citas y de control del blanqueo de dinero en el sistema financiero. <\/p>\n<p>La plataforma de Obama para Am&eacute;rica Latina apoya la Iniciativa M&eacute;rida y aboga por su ampliaci&oacute;n a toda la regi&oacute;n. El Congreso de EEUU consign&oacute; 400 millones de d&oacute;lares a M&eacute;xico para 2008, el primer a&ntilde;o de un plan proyectado para tres a&ntilde;os, y los fondos para 2009 ser&aacute;n considerados en breve. <\/p>\n<p>El equipo de Obama ha anunciado que la ayuda exterior prometida ser&aacute; ajustada a la baja debido a la crisis financiera. Algunas estimaciones anticipan el regreso de los tres millones de mexicanos como resultado de la combinaci&oacute;n de las redadas y el desempleo, al tiempo que las nuevas migraciones est&aacute;n disminuyendo. <\/p>\n<p>La administraci&oacute;n Calder&oacute;n ha anunciado programas limitados de emergencia para hacer frente al desempleo, pero ser&aacute;n insuficientes dado el impacto esperado de la crisis. El enorme presupuesto asignado a la seguridad, la disminuci&oacute;n del precio del petr&oacute;leo y la orientaci&oacute;n del gobierno hacia soluciones de mercado inhiben su capacidad para responder. <\/p>\n<p>La generaci&oacute;n de empleo y el desarrollo son pr&aacute;cticamente inexistentes en la agenda bilateral dominada por el Plan M&eacute;xico. <\/p>\n<p>No deber&iacute;a ser as&iacute;. Nos guste o no, tanto la proximidad geogr&aacute;fica como el avanzado nivel de integraci&oacute;n regional significan que los mercados laborales, las econom&iacute;as e incluso las familias tienen v&iacute;nculos transfronterizos intr&iacute;nsecos. La suspensi&oacute;n del Plan M&eacute;xico dejar&iacute;a a M&eacute;xico, junto a sus contrapartes de una amplia gama de instituciones internacionales, la delicada tarea de la reforma de la seguridad y liberar&iacute;a fondos para canalizar hacia programas binacionales que no comprometan tanto la soberan&iacute;a mexicana ni militarizaren tanto la sociedad mexicana. Al abordar las necesidades humanas y los objetivos de desarrollo, muchas de las causas fundamentales de la producci&oacute;n, el comercio y el consumo de drogas ilegales podr&iacute;an ser mejoradas y se podr&iacute;a construir una relaci&oacute;n m&aacute;s positiva entre M&eacute;xico y el nuevo gobierno de Estados Unidos. <\/p>\n<p>Al desprenderse la herencia Bush de la agenda bilateral, se contribuir&iacute;a mucho a la construcci&oacute;n de una relaci&oacute;n m&aacute;s fuerte e igualitaria entre M&eacute;xico y EEUU Con tantas cosas cambiantes, nadie sabe como ser&aacute; la <i>Obama-nizaci&oacute;n<\/i>. Sin embargo, la puerta se ha abierto para avanzar en cuestiones cr&iacute;ticas que demasiado tiempo han estado represadas por la alianza conservadora. No es cuesti&oacute;n de esperar y ver; la sociedad civil organizada debe tomar la iniciativa. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Estados Unidos eligi&oacute; a Barack Obama a la presidencia, M&eacute;xico observaba con algo m&aacute;s que una simple curiosidad. 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