{"id":1633,"date":"2009-02-19T00:10:34","date_gmt":"2009-02-19T00:10:34","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1633"},"modified":"2009-02-19T13:12:56","modified_gmt":"2009-02-19T13:12:56","slug":"5882","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5882\/","title":{"rendered":"Los presos inmigrantes, atrapados en el laberinto de la subcontrataci&oacute;n"},"content":{"rendered":"<p><b>Los inmigrantes encerrados en el gran reclusorio a las afueras de la peque&ntilde;a ciudad de Pecos, al oeste de Texas, se amotinaron dos veces en los &uacute;ltimos meses quej&aacute;ndose de la mala atenci&oacute;n m&eacute;dica. Sus reclamaciones, desatadas por la muerte de un preso puesto en solitario, se unen al coro de otras muchas en todo el pa&iacute;s referentes a la atenci&oacute;n m&eacute;dica en los presidios para inmigrantes. <\/b><\/p>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1432.jpg\" width=\"320\" height=\"240\" vspace=\"5\" hspace=\"5\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">El Reclusorio del Condado de Reeves<\/font><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>La atenci&oacute;n m&eacute;dica en el Reclusorio del Condado de Reeves, como casi todos los aspectos del encarcelamiento en Estados Unidos, est&aacute; subcontratada. Por consiguiente, los inmigrantes presos no saben exactamente qui&eacute;n los encarcela, qui&eacute;n es responsable de prestarles asistencia m&eacute;dica ni a qui&eacute;n deben dirigir sus quejas o informar de sus agravios cuando tienen motivos para ello. <\/p>\n<p>En todo Estados Unidos, pero sobre todo a lo largo de la frontera sudoccidental, cientos de miles de inmigrantes, legales e ilegales, se encuentran en medio de un auge del negocio de la subcontrataci&oacute;n para el trato con los prisioneros. La reclusi&oacute;n de inmigrantes est&aacute; enriqueciendo a un pu&ntilde;ado de empresas que son c&aacute;rceles privadas, y proveedores de atenci&oacute;n m&eacute;dica en reclusorios y correccionales mientras suministra un alud de ganancias a los gobiernos condales en las &aacute;reas rurales de la naci&oacute;n. <\/p>\n<p>Ya a mediados de los 1980s el Condado de Reeves decidi&oacute; que la mejor perspectiva para su desarrollo econ&oacute;mico estaba en construir una &quot;prisi&oacute;n especulativa&quot;. En aquel tiempo, el remoto condado, que ocupa el tramo norte del Desierto de Chihuahua, se tambaleaba econ&oacute;micamente. <\/p>\n<p>Los agricultores de algod&oacute;n y ganaderos abandonaron sus tierras al bajar los niveles de las aguas subterr&aacute;neas y aumentar los costos de perforaci&oacute;n. El auge petrolero que empez&oacute; en los 1950 quebr&oacute; al irse agotando las reservas. El cierre de la gran mina azufrera de la zona y de una procesadora de alimentos a principios de los 1990s dej&oacute; a varios centenares sin empleo. <\/p>\n<p>Con licitaciones que ganaban los proveedores de camas al menor costo y la contrataci&oacute;n de personal de guardia para prisiones, en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os el Condado de Reeves expandi&oacute; la c&aacute;rcel original de 300 camas hasta el actual complejo carcelario de 3,763 camas. El Reclusorio del Condado de Reeves es hoy el epicentro de la vida econ&oacute;mica del condado. <\/p>\n<p>El condado, donde uno de cada tres habitantes vive por debajo del l&iacute;mite de pobreza, proyecta recibir en 2009 un ingreso a sus cofres de 67,200 millones de d&oacute;lares a partir del negocio de encarcelamiento de inmigrantes. Casi 500 habitantes encuentran empleo en el reclusorio de inmigrantes, que paga a sus guardias $14.95 d&oacute;lares la hora. <\/p>\n<p>La tercerizaci&oacute;n o subcontrataci&oacute;n de servicios para el reclusorio se explica toda ella en t&eacute;rminos de gastos, ingresos y utilidades. En otras palabras, los prestadores de servicios carcelarios&mdash;en este caso, principalmente la Oficina Federal de Prisiones (OFP, o BOP en ingl&eacute;s)&mdash;busca concretar negocios con las c&aacute;rceles p&uacute;blicas y privadas que logren los costos m&aacute;s bajos y por ende los costos m&iacute;nimos por cama por d&iacute;a. A mayor n&uacute;mero de presos que ocupan las camas del Reclusorio de Reeves, m&aacute;s elevadas ser&aacute;n las ganancias que entren por concepto de pagos por d&iacute;a, y m&aacute;s altas las utilidades. <\/p>\n<p>El fundamento del negocio de subcontrataci&oacute;n de servicios carcelarios es b&aacute;sicamente el mismo que el de cualquier otra empresa, a saber, la suma y sigue de gastos y ganancias. <\/p>\n<p>Pero en el caso del Reclusorio de Reeves, como con veintenas de otras prisiones para inmigrantes, el negocio carcelario es algo m&aacute;s complicado, pues involucra un laberinto de agencias federales, gobiernos locales, contratistas y subcontratistas particualares, bonos p&uacute;blicos e inversionistas privados. <\/p>\n<h3>El Laberinto del Condado de Reeves <\/h3>\n<p>Sin suficiente espacio en las prisiones del gobierno federal, y renuente a la construcci&oacute;n de nuevas c&aacute;rceles, La OFP, como la mayor&iacute;a de agencias federales de detenciones, subcontrata una cantidad creciente de sus &quot;encargados&quot; y casi todos o todos sus detenidos inmigrantes. La OFP subcontrata pr&aacute;cticamente a todos sus &quot;residentes extranjeros delincuentes&quot; a prisiones condales privadas en el Suroeste de E.U. <\/p>\n<p>Anticip&aacute;ndose a una demanda siempre en aumento de lo que la industria carcelaria llama &quot;camas&quot;, el Condado de reeves ha emitido una serie de bonos sobre ingresos de proyectos para financiar la construcci&oacute;n y el mantenimiento de su reclusorio siempre en expansi&oacute;n. Convencidos de que el auge del negocio carcelario es perdurable, inversionistas privados compran estos bonos, proporcionando as&iacute; los 90 millones de d&oacute;lares que el condado requer&iacute;a para su proyecto carcelario. <\/p>\n<p>El Condado de Reeves funciona como una especie de testaferro o &quot;prestanombres&quot; de la industria carcelaria privada. Al ser gobierno, puede emitir bonos de ingresos que atraigan a los inversionistas porque el ingreso de los bonos (de una porci&oacute;n de los pagos por d&iacute;a que hace el gobierno federal) est&aacute; exento del pago del impuesto sobre la renta. Como la prisi&oacute;n es una instalaci&oacute;n p&uacute;blica, todos los gastos de capital y operativos tampoco pagan impuestos sobre ventas y propiedad. <\/p>\n<p>Los gobiernos federal, estatales y locales pierden todos esos ingresos provenientes de impuestos. Pero la exenci&oacute;n del pago de impuestos conserva bajos los costos, lo que hace del Reclusorio del Condado de Reeves en una propuesta atractiva tanto para el gobierno federal como para la industria carcelaria particular. <\/p>\n<p>Aunque el mismo Condado de Reeves dirig&iacute;a inicialmente la prisi&oacute;n, ahora subcontrata a el Grupo GEO (GEO Group), la segunda corporaci&oacute;n carcelaria m&aacute;s grande del mundo, la administraci&oacute;n y la direcci&oacute;n de las funciones de la misma. La Correction Corporation of America (Sociedad Correccional de Estados Unidos) tambi&eacute;n dirigi&oacute; el reclusorio para el condado durante tres a&ntilde;os. <\/p>\n<p>El Grupo GEO no invierte en el reclusorio, pese a la destrucci&oacute;n de parte del mismo por incendio durante los motines recientes. Cada a&ntilde;o, factura al condado un respetable cargo por direcci&oacute;n&mdash;4,750 millones de d&oacute;lares en 2008&mdash;as&iacute; como costos administrativos&mdash;1,250 millones de d&oacute;lares tambi&eacute;n en 2008&mdash;para cubrir la n&oacute;mina de su equipo gerencial de 12 miembros, incluyendo los $125,000 d&oacute;lares anuales para el vigilante principal. <\/p>\n<p>Los presos inmigrantes, que t&eacute;cnicamente est&aacute;n bajo custodia del gobierno federal, y detenidos en una prisi&oacute;n de propiedad del gobierno, ven &uacute;nicamente la cara privada de la industria carcelaria estadounidense: es la de Geo Group, que maneja el reclusorio y contrata y supervisa a los cientos de celadores pagados por el condado. El espacio de lujo en el estacionamiento de la prisi&oacute;n se reserva para el &quot;Ejecutivo Geo&quot;, para el vigilante y todos los dem&aacute;s altos ejecutivos son funcionarios de GEO que reportan a la sede corporativa de Boca Rat&oacute;n, en Florida. <\/p>\n<p>El Grupo GEO, que representa los &quot;20 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n de las Correccionales Wackenhut&quot;, declara ser un &quot;l&iacute;der global en la prestaci&oacute;n de servicios gubernamentales, subcontratados y diversificados.&quot; Fundado con el lema &quot;Pericia Global en Outsourcing&quot; (&quot;Global Expertise in Outsourcing&quot;), el Grupo GEO es una trasnacional especializada en suministrar seguridad y &quot;servicios carcelarios&quot; a gobiernos del mundo entero. <\/p>\n<p>En colaboraci&oacute;n estrecha con GEO en el Reclusorio de Reeves, funciona la Asociaci&oacute;n de Red M&eacute;dica (PNA por sus siglas en ingl&eacute;s), una empresa privada que afirma especializarse en atenci&oacute;n &quot;correccional a la salud&quot;. La PNA es responsable del cuidado m&eacute;dico en la prisi&oacute;n para inmigrantes de Reeves y en otras nueve prisiones manejadas por GEO, entre ellas otras cinco en Texas. <\/p>\n<p>El condado contrat&oacute; a la PNA antes del contrato de direcci&oacute;n y operaciones con GEO. En el contrato de GEO con el condado se estipulaba expl&iacute;citamente que los cuidados y atenci&oacute;n m&eacute;dicos se dejaban como responsabilidades del condado. Pero el condado ha subcontratado los servicios m&eacute;dicos a la PNA, la cual recibe del condado un pago diario de 5.85 d&oacute;lares estadounidenses. <\/p>\n<h3>El complejo p&uacute;blico\/privado <\/h3>\n<p>Por supuesto, la OFP y otras agencias federales podr&iacute;an construir y operar sus propias c&aacute;rceles. Sin embargo, desde los a&ntilde;os 1980s el gobierno federal ha incrementado la subcontrataci&oacute;n del manejo de sus presidiarios, especialmente de los inmigrantes. <\/p>\n<p>El lanzamiento de la &quot;guerra antidrogas&quot; que condujo al encarcelamiento masivo de los usuarios y vendedores de drogas al menudeo de bajo nivel cre&oacute; el escenario para esta nueva era de subcontrataci&oacute;n del manejo de presos. Ante el n&uacute;mero creciente de presos convictos y el aumento en la inmigraci&oacute;n ilegal, las prisiones y centros de detenci&oacute;n p&uacute;blicos se sobrepoblaron; pero en los niveles federales o locales no hab&iacute;a suficiente voluntad pol&iacute;tica para invertir el dinero de los impuestos en la construcci&oacute;n de nuevas prisiones. <\/p>\n<p>Convenientemente, el ascenso de la derecha pol&iacute;tica a finales de los 1970s y especialmente durante la administraci&oacute;n Reagan trajo una nueva y ampliamente adoptada convicci&oacute;n ideol&oacute;gica que favoreci&oacute; la disminuci&oacute;n del papel gubernamental y la privatizaci&oacute;n. En 1983, enfrentado a los n&uacute;meros crecientes de inmigrantes detenidos, el Servicio de Inmigraci&oacute;n y Naturalizaci&oacute;n, con la bendici&oacute;n del presidente Reagan, comenz&oacute; a subcontratar el manejo de los inmigrantes. <\/p>\n<p>Si bien el SIN dio el primer paso hacia la subcontrataci&oacute;n de detenidos federales a c&aacute;rceles privadas, el U.S. Marshals Service (Comisariado de Estados Unidos) y la Oficina de Prisiones a la larga le siguieron. Al principio, casi todas las subcontrataciones se hac&iacute;an directamente a empresas privadas. La Corporaci&oacute;n Correccional de Estados Unidos (CCA) y la Wackenhut se iniciaron en el negocio carcelario al subcontratar el manejo de inmigrantes para el SIN entre 1983 y 1985. <\/p>\n<p>Durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, los gobiernos de condados se han subido a la explotaci&oacute;n de la subcontrataci&oacute;n de servicios carcelarios, usualmente en colaboraci&oacute;n con la industria carcelaria privada. CCA, GEO y otras empresas carcelarias privadas se han lanzado sobre la oportunidad del financiamiento p&uacute;blico para construir y conservar las prisiones que manejan. <\/p>\n<p>Actualmente hay veintenas de condados que han seguido el ejemplo del de Reeves, construyendo prisiones nuevas con bonos sobre ingresos de proyectos para alojar a presos subcontratados de agencias federales y gobiernos estatales. Estos condados, generalmente pobres y de zonas rurales, constituyen un componente fundamental de la industria de la subcontrataci&oacute;n de servicios carcelarios en Estados Unidos. <\/p>\n<p>Lo que comenz&oacute; como una privatizaci&oacute;n de una responsabilidad b&aacute;sica del gobierno, durante los &uacute;ltimos veinticinco a&ntilde;os ha evolucionado hasta convertirse en un complejo carcelario en donde dominan los inversionistas y las corporaciones privados mas con una nueva y cada vez m&aacute;s amplia participaci&oacute;n del gobierno local. <\/p>\n<p>Como en el caso del Condado de Reeves, el negocio carcelario es un complicado laberinto con cuyo manejo lucran corporaciones como GEO. Empero la floreciente industria carcelaria privada en Pecos y otros lugares depende fundamentalmente del gobierno para obtener un suministro constante de presos, pagos por d&iacute;a en mayor abundancia, e incluso para el capital para construir y mantener ese laberinto carcelario privado. <\/p>\n<p>Cuando la Oficina de Prisiones firm&oacute; su contrato m&aacute;s reciente con el Condado de Reeves para suministrarle hasta 3,753 camas para &quot;residentes extranjeros delincuentes&quot;, fue el Grupo GEO, no el condado, quien anunci&oacute; el nuevo contrato. En su bolet&iacute;n de enero de 2007 a publicaciones de negocios, el Grupo GEO alarde&oacute; de que cre&iacute;a &quot;que el Complejo de Detenci&oacute;n del Condado de Reeves (en adelante, &quot;el Complejo&quot;) es la mayor instalaci&oacute;n correccional y de reclusi&oacute;n bajo direcci&oacute;n privada del mundo.&quot; <\/p>\n<p>Forma parte de un complejo mucho m&aacute;s formidable, inmensamente lucrativo. En una &eacute;poca en que la mayor parte de las dem&aacute;s industrias se est&aacute; contrayendo, la industria carcelaria privada contin&uacute;a en ascenso. El Grupo GEO alcanz&oacute; otro a&ntilde;o r&eacute;cord en 2008 cuando su ingreso neto subi&oacute; a m&aacute;s del 14%. <\/p>\n<p>La clave del lucrativo rengl&oacute;n fundamental del complejo carcelario, lo son los presos inmigrantes subcontratados por el Condado de Reeves. Aun cuando se amotinaban para exigir una asistencia m&eacute;dica decente, estos inmigrantes subcontratados eran una fuente primordial de utilidades para el complejo carcelario p&uacute;blico\/privado. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los inmigrantes encerrados en el gran reclusorio a las afueras de la peque&ntilde;a ciudad de Pecos, al oeste de Texas, se amotinaron dos veces en los &uacute;ltimos meses quej&aacute;ndose de la mala atenci&oacute;n m&eacute;dica. 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