{"id":1637,"date":"2009-04-23T11:00:20","date_gmt":"2009-04-23T11:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1637"},"modified":"2009-04-24T19:37:59","modified_gmt":"2009-04-24T19:37:59","slug":"6077","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6077\/","title":{"rendered":"El coraz&oacute;n sojero de la guerra gaucha"},"content":{"rendered":"<p><b>El  comienzo es conocido. Fue la resoluci&oacute;n presidencial 125, del 10 de marzo de  2008, aquella que determinaba la aplicaci&oacute;n de retenciones m&oacute;viles a la  exportaci&oacute;n de granos, la que inaugur&oacute; el conflicto entre el Gobierno y el  campo. El entonces Ministro de Econom&iacute;a Mart&iacute;n Lousteau fue el encargado de  transmitir la noticia: &quot;Consiste en una primera medida para el  reordenamiento de la cadena alimentaria&quot;, asegur&oacute; despreocupado. Se  buscaba, seg&uacute;n sus palabras, contener la inflaci&oacute;n de los alimentos y alentar  la incorporaci&oacute;n de valor agregado.<\/b><\/p>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1533.jpg\" width=\"400\" height=\"291\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Para 1991 la soja ya era el principal cultivo de Argentina. Foto: www.ergoeco.org.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>  Pero el proyecto  desencaden&oacute; lo inimaginable. A un a&ntilde;o del anuncio la tarea de reconstrucci&oacute;n  cronol&oacute;gica se vuelve casi descabellada. Se sucedieron paros agrarios y cortes  de ruta; cacerolazos en la capital y los principales centros urbanos; inicios  de tregua; acuerdos; otra vez lock-out; renuncias (Lousteau incluido); debates  en el Congreso, en el Senado hasta la muerte, el 17 de Julio de 2008, de la  Resoluci&oacute;n 125 por el voto &quot;no positivo&quot; del Vicepresidente Julio  Cobos.<\/p>\n<p> Y cuando se pensaba  que se hab&iacute;a llegado al final, otra vez la rueda se ech&oacute; a andar. La crisis  financiera internacional puso en evidencia la paradoja del triunfo ruralista:  el porcentaje fijo de las al&iacute;cuotas en un momento de ca&iacute;da de los precios de  los commodities resultaba m&aacute;s perjudicial que la movilidad. Frente a este  cambio en el escenario mundial las entidades agrarias demandaron entonces la  anulaci&oacute;n total de retenciones. Volvieron as&iacute; los discursos presidenciales y  los actos ruralistas, las mesas de negociaciones (cinco hasta el momento),  nuevos avisos y nuevos cortes. Todo igual, pero enmarcado adem&aacute;s en una sequ&iacute;a  de dimensiones hist&oacute;ricas.<\/p>\n<p> A pesar de toda esta  vor&aacute;gine, un elemento estuvo siempre en el centro del conflicto. Desde abril de  2008 todas las miradas apuntan a los ingresos de la soja. Aunque no se trate  ahora de cifras tan extraordinarias como las del a&ntilde;o pasado ese bot&iacute;n sigue  siendo el protagonista de esta &quot;guerra gaucha&quot;.<\/p>\n<p> En la actualidad,  ambas partes se han sincerado al respecto. La Mesa de Enlace -que agrupa desde  la hist&oacute;rica entidad de peque&ntilde;os productores, la Federaci&oacute;n Agraria Argentina  (FAA), hasta la tradicional Sociedad Rural, pasando por la Confederaci&oacute;n Ruralista  Argentina (CRA) y Coninagro- ya aclar&oacute; que poco importan los acuerdos en torno  al sector ganadero, los productos l&aacute;cteos, el trigo y las econom&iacute;as regionales,  si no se toma en cuenta su principal demanda, la anulaci&oacute;n de las al&iacute;cuotas a  esta oleaginosa.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n el Gobierno,  inmerso en un ciclo de desgaste, confirm&oacute; que entre sus proyecciones la  anulaci&oacute;n no es un panorama posible. En 2008, las retenciones a las  exportaciones de soja&mdash;semilla, aceite y torta o harina&mdash;representaron para el  fisco 17.200 millones de pesos (alrededor de 5000 millones de d&oacute;lares). La  dependencia fiscal es tal que con la amenaza recesiva en puerta, dif&iacute;cilmente  se puedan abandonar esos ingresos.<\/p>\n<p> Las elecciones  legislativas de Junio parecen ser la &uacute;ltima carta de esta gesti&oacute;n para resolver  este conflicto y por eso apuestan a volverlas un plebiscito nacional. Desde  esta perspectiva es entendible la medida de coparticipar con las provincias un  30 por ciento de las retenciones y armar un Fondo Federal Solidario, como la forma  m&aacute;s inteligente de buscar aliados entre intendentes y gobernadores y a su vez  medir lealtades rumbo a las urnas<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">1<\/a>.<\/p>\n<p> La Mesa de las  entidades ya entendi&oacute; este mensaje y varios de sus representantes hoy amagan  con candidaturas. Como ejemplo est&aacute; Carbap, confederaci&oacute;n asociada a la CRA y bajo control de dirigentes ligados al ex  Presidente Duhalde, que hoy juega abiertamente en la interna del Partido Justicialista. Mientras tanto, los ruralistas mantienen  una estrategia de alternancia entre las medidas de fuerza, cada vez m&aacute;s  desgastadas, y la b&uacute;squeda de alianzas con la mayor&iacute;a de la oposici&oacute;n pol&iacute;tica  que defiende a rajatabla el modelo sojero.<\/p>\n<p> La pareja  presidencial esperaba empezar el mandato de Cristina Kirchner con un triunfo  pol&iacute;tico; la iniciativa sobre las retenciones implic&oacute; todo lo contrario. El  desenlace de la 125 dej&oacute; en claro que la aparici&oacute;n del Estado despu&eacute;s de tantos  a&ntilde;os de desregulaci&oacute;n no iba a ser tan f&aacute;cilmente asimilada. Todav&iacute;a menos si  se la encaraba desde un desconocimiento absoluto sobre el &aacute;rea de injerencia y  sin una estrategia global y un modelo de desarrollo agr&iacute;cola.<\/p>\n<h3>Genealog&iacute;a del boom sojero<\/h3>\n<table align=\"right\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1534.jpg\" width=\"372\" height=\"476\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Foto: argentinacontaminada.blogspot.com.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Para 1991 la soja ya  era el principal cultivo del pa&iacute;s. Las transformaciones de la demanda global de  alimentos, sobre todo por el consumo de India y China, y el constante avance de  la valorizaci&oacute;n financiera, hab&iacute;an derivado en un crecimiento sostenido de los  precios de los productos del campo y sus derivados, lo que en Argentina deriv&oacute;  en la &quot;expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola&quot;. Un corrimiento sobre  montes nativos, selvas y yungas, de producciones cerealeras y de oleaginosas  destinados al mercado de exportaci&oacute;n.<\/p>\n<p> La aparici&oacute;n de la  semilla transg&eacute;nica en 1996 no hizo m&aacute;s que robustecer este camino. Las  promesas de rentabilidad se expand&iacute;an y la ausencia de regal&iacute;as para su compra  allanaban el terreno. El Estado, en pleno auge neoliberal, destinaba ahora toda  su confianza en la autorregulaci&oacute;n del mercado y hac&iacute;a desaparecer aquellos  organismos supervisadores de las actividades agroindustriales y agropecuarias,  como la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes. El mismo  destino sufr&iacute;an las pol&iacute;ticas regulatorias de fijaci&oacute;n de cuotas y de garant&iacute;a  de precios m&iacute;nimos para los productores.<\/p>\n<p> La estrategia de  difusi&oacute;n de esta semilla fue tan eficaz que en pocos a&ntilde;os se elimin&oacute; toda  competencia no transg&eacute;nica, estableci&eacute;ndose un verdadero monopolio. Hoy la soja  argentina tiene nombre y apellido, se llama RR y pertenece a la multinacional  Monsanto. Est&aacute; implantada en 17 millones de hect&aacute;reas  de diez provincias y seg&uacute;n estimaciones del grupo Cenda<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\" title=\"\">2<\/a>,  sigui&oacute; expandi&eacute;ndose en la campa&ntilde;a 2008-2009, despu&eacute;s del  conflicto por las retenciones, en 400.000 hect&aacute;reas m&aacute;s.<\/p>\n<p> Las siglas hacen  alusi&oacute;n a su cualidad de &quot;Resistente al  Roundup&quot;, nombre comercial del glifosato, tambi&eacute;n de Monsanto, que mata  toda la maleza pero deja crecer en la tierra rociada la m&aacute;gica semilla de  laboratorio. Este herbicida es hoy pilar de la industria sojera, pero fue  denunciado en varias oportunidades por los posibles efectos negativos sobre la  salud, incluso sobre la de los chanchos chinos, m&aacute;ximos consumidores de soja  argentina<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\" title=\"\">3<\/a>.<\/p>\n<p> La adopci&oacute;n de la  semilla produjo efectos r&aacute;pidos y radicales en el pa&iacute;s. Entre los m&aacute;s obvios y  conocidos se sit&uacute;a el enorme aumento de las tasas de ganancia. Sin embargo,  esta rentabilidad, que se present&oacute; entre los defensores del libre mercado bajo la  f&oacute;rmula de la teor&iacute;a del derrame, es decir con un final de bienestar general  para todo el &quot;campo&quot;, tuvo resultados dispares.<\/p>\n<p> Por un lado,  porque la  falta de pol&iacute;ticas compensatorias para otros cultivos, facilit&oacute; el avance de la  soja sobre zonas extrapampeanas, como Chaco y San Luis, que no cuentan con las  mismas condiciones de fertilidad, y por lo tanto de rentabilidad, que la &quot;Pampa  H&uacute;meda&quot;<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\" title=\"\">4<\/a>.  Pero adem&aacute;s, porque esta rentabilidad diferencial se hizo todav&iacute;a m&aacute;s notoria  en relaci&oacute;n a otras producciones regionales como la de los yerbateros  correntinos, los aceituneros riojanos, los algodoneros chaque&ntilde;os, el sector  vitivinicola o la ganader&iacute;a. Como se&ntilde;ala Francisco Gatto, la posconvertibilidad  benefici&oacute; a las provincias ricas pero no lleg&oacute; al resto del pa&iacute;s. El ciclo de  crecimiento no logr&oacute; reequilibrar el mapa econ&oacute;mico, sino que al contrario  reforz&oacute; las viejas desigualdades territoriales<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\" title=\"\">5<\/a>.<\/p>\n<p> Asimismo este paquete  biotecnol&oacute;gico produjo una distribuci&oacute;n diferencial de ingresos entre los  distintos estratos sociales. Los Censos Nacionales Agropecuarios de 1988 y 2002  muestra un proceso de centralizaci&oacute;n de capital en el campo que implica una ca&iacute;da  de la participaci&oacute;n de los trabajadores en el total de Producto, a pesar de que  la tarea es m&aacute;s calificada Tambi&eacute;n organismos como el Registro Nacional de  Trabajadores Rurales (Renatre) muestran c&oacute;mo la gran mayor&iacute;a de los contratos  con jornaleros se mantuvieron en negro, alimentando as&iacute; toda una l&oacute;gica de  evasi&oacute;n fiscal que existe en el sector.<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\" title=\"\">6<\/a><\/p>\n<p>\n  El cambio por la  semilla transg&eacute;nica signific&oacute; adem&aacute;s una mayor escala  m&iacute;nima para las explotaciones porque los productores con menos hect&aacute;reas no  pueden asimilar la tecnolog&iacute;a requerida y el uso creciente de  capital. Seg&uacute;n el trabajo del economista Javier Rodr&iacute;guez <i>Las consecuencias de la soja transg&eacute;nica. Argentina 1996-2006<\/i>, hay  en el pa&iacute;s un primer estrato de peque&ntilde;as explotaciones, de hasta 200 hect&aacute;reas  que directamente no hace soja y un segundo estrato, ubicado entre las 200 y 500  que tampoco tiene buena escala pero alquila predios a terceros con mayor  capitalizaci&oacute;n o a pooles de siembra&quot;.<\/p>\n<p> Esto significa que no  s&oacute;lo aumentaron notoriamente los precios del suelo, sino que adem&aacute;s la soja  transg&eacute;nica habilit&oacute; una concentraci&oacute;n de tierras en manos de aquellos capaces  de comprar tecnolog&iacute;a: los censos muestran que disminuy&oacute; en 81.000 el n&uacute;mero  total de explotaciones agropecuarias entre 1988 y 2002. Junto a ello, se  generaliz&oacute; el contratismo y se extendieron novedosas formas de organizaci&oacute;n en  el campo, como los fondos de inversi&oacute;n, los pooles y los grupos de siembra.<\/p>\n<p> El caso ejemplar de  esta &quot;revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica&quot; es el Grupo Grobo Agropecuaria, que  cultiva 160 mil hect&aacute;reas, de las cuales el 90 por ciento son arrendadas, y  factura aproximadamente 400 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o. Una emprendimiento de &quot;sin  tierras&quot;, como lo define con cinismo su presidente Gustavo Grobocopatel,  en el que se unifican las nuevas tecnolog&iacute;as (siembra directa, inform&aacute;tica y  gen&eacute;tica) con fondos de inversi&oacute;n y un mecanismo de arriendos y fideicomisos  que le asegura ganancias sin m&aacute;s desembolso que los costos de producci&oacute;n. A  esto se suma una gesti&oacute;n sustentada en la especulaci&oacute;n financiera por el precio  artificial de los alimentos en la Bolsa de Chicago y un modelo de  terciarizaci&oacute;n de servicios, que expulsa mano de obra del campo y funda lo que  se dio en llamar &quot;una agricultura sin agricultores&quot;<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\" title=\"\">7<\/a>.<\/p>\n<p> Como se&ntilde;alan Norma  Giarraca y Tom&aacute;s Palmisano en <i>Expansi&oacute;n  sojera y paro agrario<\/i>, &quot;frente al desplazamiento de la producci&oacute;n  familiar, hay un notorio avance de empresas que manejan grandes vol&uacute;menes  avalados por contratos eventuales y buscan rentabilidad a corto plazo; a la vez  que se genera paulatinamente un estrato de peque&ntilde;os rentistas que alquilan su  tierra frente a la imposibilidad de competir en escala y tecnolog&iacute;a con los  grandes productores&quot;<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\" title=\"\">8<\/a>.<\/p>\n<p> Es este nuevo patr&oacute;n  de desarrollo agrario, por eso, el que fortalece la imagen tantas veces  repetida de un campo indivisible, unificado. Una comuni&oacute;n fundada en el cambio  de idiosincrasia que implic&oacute; el paquete tecnol&oacute;gico en los peque&ntilde;os productores  y que hoy permite unir sus demandas a la tradicional Sociedad Rural de la  otrora oligarqu&iacute;a o la Asociaci&oacute;n Productores en Siembra Directa (Aapresid), la  entidad que mejor representa a los pooles de siembra.<\/p>\n<p> Tal como asegura Jose  Luis Livolti, l&iacute;der del Movimiento Campesino de Liberaci&oacute;n Nacional, corriente  disidente de FAA, &quot;hoy la entidad defiende a la franja de productores  sojeros que tiene entre 200 y 500 hect&aacute;reas en la Pampa H&uacute;meda. Se trata de  peque&ntilde;os productores antiguamente diversificados que hoy cultivan unicamente  soja, o que se convirtieron en rentistas porque les conviene alquilarle al  vecino o al pool de siembra<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\" title=\"\">9<\/a>.  A ellos se suman los peque&ntilde;os empresarios del transporte del cereal y empresas  de servicios que cosechan soja. Este es el nuevo sujeto de la Federaci&oacute;n  Agraria&quot;<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\" title=\"\">10<\/a> Aclar&eacute; en la nota al pie.<\/p>\n<p> Por detr&aacute;s de unos y  otros, se encuentra un campo que nadie quiere ver. Ese &quot;otro&quot;  universo de tres millones de ind&iacute;genas y campesinos que no producen oleaginosa  ni suscriben a los agronegocios y que fueron los primeros en denunciar la  sojizaci&oacute;n del pa&iacute;s. En algunas provincias, como en Mendoza, el 60 por ciento  de esa poblaci&oacute;n vive bajo la l&iacute;nea de la pobreza y el 22,6 por ciento es  indigente.<\/p>\n<p> Aunque silenciados  por los grandes medios de comunicaci&oacute;n, este sector reclam&oacute; a trav&eacute;s de sus  organizaciones sociales<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\" title=\"\">11<\/a> un debate sobre el modelo sojero y sus respectivos efectos sobre el medio  ambiente y los productores familiares, pidiendo a su vez una reforma agraria  integral y un modelo de soberan&iacute;a alimentaria. Pero poco (o nada) habl&oacute; la Mesa  de Enlace de estas demandas; pocas (o nulas) pol&iacute;ticas llev&oacute; a cabo el Estado  para remediar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<h3>El coraz&oacute;n del modelo<\/h3>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1535.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Protestan contra las retenciones de la resolucion presindencial<br \/>125 en Santa Fe, Argentina. Foto: www.unosantafe.com.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Alfredo Zaiat en una  editorial titulada &quot;Saber sobre el campo&quot;, comentaba a prop&oacute;sito del  fracaso de la 125: &quot;Las soluciones t&eacute;cnicas a los problemas econ&oacute;micos no  sirven si no est&aacute;n supeditados a un programa global dominado por la orientaci&oacute;n  pol&iacute;tica de un gobierno. Aunque pertinente, la medida no pudo superar las  limitaciones que emergieron de la pol&iacute;tica&quot;<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\" title=\"\">12<\/a>.<\/p>\n<p> Durante el conflicto,  un argumento constante entre los ruralistas fue la falta de un modelo de  desarrollo agrario. El Estado, alegaban, s&oacute;lo aparece para hacer caja; ni para  incentivar pol&iacute;ticas, ni para proteger cultivos. Las ambiguas respuestas desde  el gabinete presidencial en torno al destino de las retenciones, no hac&iacute;an m&aacute;s  que alimentar esta convicci&oacute;n.<\/p>\n<p> Lo cierto es que hoy  el modelo econ&oacute;mico argentino aunque, en el discurso oficial se ensalce con  otros elementos, no tiene m&aacute;s que dos pilares: una moneda devaluada y la  aplicaci&oacute;n de un paquete de retenciones que permita transferir recursos del  campo a la industria. En el pa&iacute;s urge una pol&iacute;tica de crecimiento con un plan  integral que justifique las contribuciones de cada sector para sostenerlo<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\" title=\"\">13<\/a>.<\/p>\n<p> En resumidas cuentas,  al Gobierno le falt&oacute; legitimidad y varios elementos auspiciaban el recelo. Uno  de ellos fue que mientras se cuestionaba la rentabilidad extraordinaria de los  sojeros y la monoproducci&oacute;n, el gobierno no ofrec&iacute;a soluci&oacute;n alguna para el  comportamiento oligop&oacute;lico de las acopiadoras y exportadoras, y peor a&uacute;n, se  frenaba la reglamentaci&oacute;n de la Ley de Bosques Nativos -aquella que pone limite  a la deforestaci&oacute;n-, beneficiando as&iacute; a los grandes inversores del agronegocio<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\" title=\"\">14<\/a>.<\/p>\n<p> Hoy la crisis  internacional puso en evidencia la independencia del sistema financiero  respecto al mundo productivo. El problema del papel que genera papel. Como  se&ntilde;alaba Javier Rodr&iacute;guez &quot;los precios actuales dejan en evidencia que las  retenciones m&oacute;viles y segmentadas por estrato son un instrumento eficaz para  modificar los precios relativos e igualar rentabilidades, adem&aacute;s de que  permiten hacer una transferencia de recursos a la industria, que es el sector  donde se crea mayor valor agregado y puestos de trabajo&quot;. Pero siempre y  cuando estas medidas est&eacute;n asociadas a una pol&iacute;tica general que cuestione el  coraz&oacute;n de los agronegocios y no haga peligrar la soberan&iacute;a alimentaria del  pa&iacute;s en el mediano plazo.<\/p>\n<p> Hasta ahora, esta  discusi&oacute;n fue un di&aacute;logo de sordos en la que estuvo ausente una discusi&oacute;n a  fondo sobre el patr&oacute;n de desarrollo agrario. Y as&iacute;, mientras se suceden  acusaciones y panfletos, la soja sortea disputas de poder y se sigue  extendiendo por todo el territorio argentino.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\"> <\/a> El pa&iacute;s  actualmente se caracteriza por una fuerte centralizaci&oacute;n fiscal: el Gobierno  nacional hoy se queda con el 70% de los ingresos, frente al 50% de los a&ntilde;os  previos a la dictadura del &#8217;76. <\/li>\n<li><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\" title=\"\"><b> <\/b><\/a> La  expansi&oacute;n de la superficie cultivada con cereales y oleaginosas pas&oacute; de 21.2  millones de hect&aacute;reas en la campa&ntilde;a 1994-1995 a 27.1 millones de hect&aacute;reas en  2001-2002. La soja representa el 95.5 por ciento de esta expansi&oacute;n, <a href=\"http:\/\/www.cenda.org.ar\/\">www.cenda.org.ar<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\" title=\"\"> <\/a> La  periodista Marie-Monique Robin acaba de sacar un libro titulado &quot;El mundo  seg&uacute;n Monsanto&quot; donde denuncia el funcionamiento de esta empresa l&iacute;der en  la venta de agrot&oacute;xicos. Ver entrevista en Cr&iacute;tica Digital: <a href=\"http:\/\/www.criticadigital.com\/impresa\/index.php?secc=nota&#038;nid=22026\">http:\/\/www.criticadigital.com\/impresa\/index.php?secc=nota&amp;nid=22026<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\" title=\"\"> <\/a> Abarca  casi toda la Provincia de Buenos Aires, el centro y sur de Santa Fe, el sureste  y centroeste de C&oacute;rdoba, medio Entre R&iacute;os y un tercio de La Pampa.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\" title=\"\"> <\/a> &quot;Crecimiento  econ&oacute;mico y desigualdades territoriales: algunos l&iacute;mites estructurales para  lograr una mayor equidad&quot; (<a href=\"http:\/\/www.noticiasdelsur.com\/biblioteca\/CapVIII.pdf\">www.noticiasdelsur.com\/biblioteca\/CapVIII.pdf<\/a>) Para m&aacute;s informaci&oacute;n Alejandro Rofman e investigadores  de CEUR\/Conicet publicaron en Realidad Econ&oacute;mica 240 (enero 2009) un art&iacute;culo  titulado &quot;Subordinaci&oacute;n productiva en las econom&iacute;as regionales de la  posconvrtibilidad&quot;. <\/li>\n<li><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\" title=\"\"> <\/a> Las  &uacute;ltimas estimaciones del organismo muestran que la poblaci&oacute;n ocupada en el  sector es de 1.378.172 personas, es decir el 8.2% de la Poblaci&oacute;n  Econ&oacute;micamente Activa (PEA). De esos, s&oacute;lo 325.000 tienen salarios en blanco y  en promedio ganan 1.208 pesos mensuales, los sueldos m&aacute;s bajos de toda la  econom&iacute;a. <\/li>\n<li><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\" title=\"\"> <\/a> Seg&uacute;n  el Censo 2002 la masa de empleo rural cay&oacute; de 4,6 millones de personas en 1991  a 2.6 millones de personas diez a&ntilde;os despu&eacute;s. Es decir, que el 37.8 % de los  habitantes rurales abandonaron sus pueblos. Las corporaciones agropecuarias  insisten en que el empleo y la transferencia se produce por la relaci&oacute;n con  otros sectores, como el transporte, los servicios y sobre todo la industria  vinculada. El argumento, es f&aacute;cil de ver, tiene una trampa. El desarrollo de la  industria aparece como proceso autom&aacute;tico en relaci&oacute;n a la demanda de insumos  en el campo. S&oacute;lo un ejemplo para mostrar la falacia: la demanda de tractores  no garantiz&oacute; una mayor producci&oacute;n metalmec&aacute;nica, sino que se importaron  alrededor del 85 por ciento. <\/li>\n<li><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\" title=\"\"><\/a>8 <a href=\"http:\/\/www.ger-gemsal.org.ar\">http:\/\/www.ger-gemsal.org.ar<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\" title=\"\"> <\/a> Quienes alquilan sus  predios tambi&eacute;n se sumaron al rechazo porque la renta se paga en soja,  incluyendo las retenciones. <\/li>\n<li><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\" title=\"\"> <\/a> Entrevista  a Jos&eacute; Luis Livolti en P&aacute;gina 12, &quot;La derechizaci&oacute;n es lamentable&quot;, <a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-121963-2009-03-23.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-121963-2009-03-23.html<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\" title=\"\"> <\/a> Los  pueblos originarios y los campesinos se pronunciaron sobre todo a trav&eacute;s del  Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena (MNCI) y del Frente Nacional Campesino  (FNC), conformado por el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase),  los Movimientos Agrarios de Misiones (MAM), Formosa (Mocafor), y Jujuy  (Mocaju). Para m&aacute;s informaci&oacute;n ver el art&iacute;culo &quot;Otras entidades, otras  demandas&quot; publicado por Dar&iacute;o Aranda en el diario Argentino P&aacute;gina 12 (<a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/\">www.pagina12.com.ar\/<\/a>).<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\" title=\"\"> <\/a> <a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-121548-2009-03-15.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-121548-2009-03-15.html<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\" title=\"\"> <\/a> <a href=\"http:\/\/www.eldiplo.org\/dossier.php3?numero=107&#038;dossier=107\">http:\/\/www.eldiplo.org\/dossier.php3?numero=107&amp;dossier=107<\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\" title=\"\"> <\/a> Otro tanto se puede decir sobre el gui&ntilde;o oficial a la expansi&oacute;n  minera en el pa&iacute;s y el veto la ley de Presupuestos m&iacute;nimos para la protecci&oacute;n  de los glaciares y del ambiente periglacial, propuesta destinada a preservarlos  como reservas estrat&eacute;gicas de recursos h&iacute;dricos y proveedores de agua de  recarga de cuencas hidrogr&aacute;ficas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El comienzo es conocido. Fue la resoluci&oacute;n presidencial 125, del 10 de marzo de 2008, aquella que determinaba la aplicaci&oacute;n de retenciones m&oacute;viles a la exportaci&oacute;n de granos, la que inaugur&oacute; el conflicto entre el Gobierno y el campo. 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