{"id":16490,"date":"2015-09-23T22:29:00","date_gmt":"2015-09-24T03:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=16490"},"modified":"2015-12-31T23:08:33","modified_gmt":"2016-01-01T04:08:33","slug":"15-anos-de-iirsa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/15-anos-de-iirsa-2\/","title":{"rendered":"Interconexi\u00f3n sin integraci\u00f3n: 15 a\u00f1os de IIRSA"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-16482\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/11057672_1200712119954986_4715066922800667046_n-300x200.jpg\" alt=\"11057672_1200712119954986_4715066922800667046_n\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/11057672_1200712119954986_4715066922800667046_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/11057672_1200712119954986_4715066922800667046_n.jpg 360w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/strong><\/p>\n<p><em>Han pasado 15 a\u00f1os desde la creaci\u00f3n de la Iniciativa para la Integraci\u00f3n de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y se impone un balance desde la perspectiva de su aporte a la integraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Una ciudad de Quito arrasada por los efectos del cambio clim\u00e1tico, cobij\u00f3 el Seminario Internacional 15 A\u00f1os de IIRSA, \u201cMiradas cr\u00edticas sobre la integraci\u00f3n sudamericana\u201d. El d\u00eda que comenzaba el encuentro, martes 15 de setiembre, gigantescas nubes envolv\u00edan la ciudad que sufr\u00eda 22 incendios forestales, tres de ellos en la ciudad y el resto en el sector rural colindante. La sequ\u00eda causa estragos y hasta 18 barrios de la ciudad sufren racionamiento de agua<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>El seminario fue convocado por la Coalici\u00f3n Regional por la Transparencia y la Participaci\u00f3n, integrada por distintas organizaciones de varios pa\u00edses<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, que se propuso hacer un balance a la mitad del trayecto de un proyecto que fue pensado para su implementaci\u00f3n en 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En estos 15 a\u00f1os el proyecto inicial sufri\u00f3 algunas transformaciones. Por un lado, pas\u00f3 a integrarse en la UNASUR en el consejo denominado COSIPLAN (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento); por otro, el proyecto avanz\u00f3 sustancialmente y se expandi\u00f3 de forma vertiginosa, lo que hace necesario un nuevo acercamiento al tema<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Un poco de historia<\/strong><br \/>\nEl 29 de agosto de 2000 llegaron a Brasilia los presidentes sudamericanos convocados por el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. Desde un comienzo la IIRSA se planteaba como un vasto proyecto asociado al ALCA, pero con un perfil regionalista.<\/p>\n<p>El propio Cardoso, partidario del ALCA, manifestaba sus diferencias con los pa\u00edses del norte. \u201cLos pa\u00edses m\u00e1s ricos, los m\u00e1s poderosos, que son los que tienen m\u00e1s barreras comerciales que nos afectan, quieren ir muy r\u00e1pido, sin percibir que nosotros no podemos, porque nos vamos a caer\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>En la reuni\u00f3n participaron los doce presidentes sudamericanos y 350 empresarios latinoamericanos. Cardoso sent\u00f3 las bases del proyecto IIRSA y defini\u00f3 el objetivo de su pa\u00eds de \u201ctrabajar juntos\u201d, liderando sin imponer para \u201cresolver nuestros problemas internos, que son muchos\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>El ge\u00f3grafo Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves sostiene que el origen te\u00f3rico y pol\u00edtico de la IIRSA y del Plan Puebla Panam\u00e1 se encuentran en dos estudios. El primero fue <em>Infraestructure for Sustainable Development and Integration of South America <\/em>realizado por Eli\u00e9zer Batista da Silva en 1996 para la Corporaci\u00f3n Andina de Fomento (CAF), la Vale do Rio Doce, el Business Council for Suastainable Development Latin America, el Bank of America y la Companhia Auxiliar de Empresas de Minera\u00e7\u00e2o<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>El segundo se denomin\u00f3 <em>Estudo sobre Eixos Nacionais de Integra\u00e7\u00e2o e Desenvolvimento<\/em>, en 1997, promovido por el BNDES, el ministerio de Planeaci\u00f3n, el banco ABN Amro, la multinacional estadounidense Bechtel, Consorcio Brasiliana y Booz Allen &amp; Hamilton do Brasil Consultores. La lectura de quienes financian estos trabajos permite deducir los intereses que encarnan.<\/p>\n<p>El concepto de <em>ejes de integraci\u00f3n y desarrollo<\/em> sustituye al de <em>regi\u00f3n<\/em> como n\u00facleo de la acci\u00f3n gubernamental, privilegiando los flujos por sobre los territorios habitados por pueblos y naciones<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>La IIRSA es una iniciativa que rompe con la tradici\u00f3n hist\u00f3rica de Latinoam\u00e9rica como una regi\u00f3n con personalidad propia, para situarse en el estrecho marco de Am\u00e9rica del Sur. El concepto de Am\u00e9rica Latina hab\u00eda nacido en el siglo XIX en contraposici\u00f3n a la Am\u00e9rica imperialista, pero ahora asistimos a un paulatino desplazamiento que coloca en el centro del escenario la idea de Am\u00e9rica del Sur, como destaca con acierto Porto Gon\u00e7alves.<\/p>\n<p>Por el contrario, Sudam\u00e9rica es una espacio geopol\u00edtico formulado por los estrategas militares ligados a la dictadura brasile\u00f1a (1964-1985), como Golbery do Couto e Silva, uno de los principales te\u00f3ricos de la doctrina de seguridad nacional elaborada en la d\u00e9cada de 1950 por la Escuela Superior de Guerra. Fue adem\u00e1s creador del Servicio Nacional de Informaciones en 1964, presidi\u00f3 la filial de la multinacional estadounidense Dow Chemical y fue autor del libro \u201cGeopol\u00edtica del Brasil\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Con el gobierno Lula, Sudam\u00e9rica se convierte en \u201cun nuevo espacio de afirmaci\u00f3n geopol\u00edtica\u201d que coincide con la crisis hegem\u00f3nica de Estados Unidos<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Ese viraje deja de lado el car\u00e1cter antiimperialista que hab\u00eda generado el concepto de Am\u00e9rica Latina. El resultado es preocupante: Am\u00e9rica del Sur es el espacio en el que se expanden las grandes empresas brasile\u00f1as financiadas por el BNDES y apoyadas por Brasilia, para la realizaci\u00f3n de Brasil como potencia regional y global, mientras se acepta de hecho la hegemon\u00eda estadounidense en Am\u00e9rica Central y el Caribe.<\/p>\n<p><strong>Cosiplan y expansi\u00f3n de la IIRSA<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La derrota del ALCA en 2005 y la llegada al gobierno de fuerzas progresistas y de izquierda impuls\u00f3 una redefinici\u00f3n de la IIRSA. El COSIPLAN se cre\u00f3 en la cumbre de presidentes de agosto de 2009 en Quito. Desde ese momento, la IIRSA es el Foro T\u00e9cnico para temas relacionados con la planificaci\u00f3n de la integraci\u00f3n f\u00edsica de la UNASUR. El Consejo est\u00e1 integrado por las ministras y los ministros de las \u00e1reas de infraestructura o planeamiento.<\/p>\n<p>El organismo se ha dotado de un comit\u00e9 coordinador, grupos de trabajo y un foro t\u00e9cnico, design\u00e1ndose presidencias pro t\u00e9mpore rotativas por pa\u00edses. Hasta 2015 se han realizado seis reuniones de ministros del COSIPLAN. El Comit\u00e9 de Coordinaci\u00f3n T\u00e9cnica (CCT) est\u00e1 integrado por funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF, Banco de Desarrollo de Am\u00e9rica Latina y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA).<\/p>\n<p>Sin embargo, lo m\u00e1s notable es la importante expansi\u00f3n que tuvo la cartera de proyectos en los \u00faltimos a\u00f1os: de 335 en 2004 con 37.000 millones de d\u00f3lares de <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">best online casino<\/a>  inversi\u00f3n a 579 proyectos con 163.000 millones de d\u00f3lares en 2014. La Cartera de Proyectos se ampli\u00f3 en m\u00e1s del 72% y aument\u00f3 m\u00e1s de cuatro veces la inversi\u00f3n total estimada<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Por otro lado, hay 106 proyectos ya concluidos y 179 en fase de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 70% del financiamiento de las obras es p\u00fablico y una parte importante corresponde al brasile\u00f1o BNDES, aunque la crisis en ese pa\u00eds est\u00e1 disminuyendo ese financiamiento. Casi el 90% de los proyectos son del \u00e1rea de transporte, siendo la mitad en carreteras, que se llevan la mitad de la inversi\u00f3n. Casi un tercio de la inversi\u00f3n total est\u00e1 destinada a energ\u00eda, en particular usinas hidroel\u00e9ctricas, que son las obras m\u00e1s criticadas por los pueblos.<\/p>\n<p>El eje con m\u00e1s cantidad de proyectos es Mercosur-Chile con 123 y 55.000 millones de d\u00f3lares, lo que supone un 25% del total para uno s\u00f3lo de los nueve ejes multimodales que conectan los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico. Por pa\u00edses, Argentina supera a todos los dem\u00e1s con un total de 180 proyectos que la involucran, seguida de Brasil con 106.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16494\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cartera-300x170.png\" alt=\"cartera\" width=\"600\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cartera-300x170.png 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cartera.png 690w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16495\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cantidad_proyectos_etapas_ejecucion-300x141.png\" alt=\"cantidad_proyectos_etapas_ejecucion\" width=\"600\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cantidad_proyectos_etapas_ejecucion-300x141.png 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/cantidad_proyectos_etapas_ejecucion.png 808w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>Las obras de la IIRSA generan resistencias ambientales y sociales, como lo manifiestan los conflictos en torno a las represas de Jirau y Santo Ant\u00f4nio en el r\u00edo Madera en Brasil, las represas sobre el r\u00edo Inambari en Per\u00fa y la construcci\u00f3n de la carretera que atraviesa el TIPNIS en Bolivia<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Adem\u00e1s muestran una nueva geograf\u00eda de las luchas sociales que tienen como escenarios los corredores de la IIRSA, que desbordan los marcos del Estado-naci\u00f3n para situarse all\u00ed donde los flujos del capital afectan pueblos y medio ambiente.<\/p>\n<p>Un relevamiento del Laboratorio de Estudio de Movimiento Sociales y Territorialidades de la Universidad Federal Fluminense, muestra que en los ejes de la IIRSA existen 1.347 poblaciones territorializadas: 664 comunidades ind\u00edgenas, 247 comunidades campesinas, 146 de afrodescendientes, 139 comunidades de poblaciones tradicionales (pescadores, mariscadores, junqueros), 60 organizaciones sociales (sin techo, desempleados) y 59 organizaciones ambientales<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Para esas comunidades la IIRSA es una iniciativa neocolonial, una imposici\u00f3n vertical que nada tiene que ver con sus intereses y que supone una agresi\u00f3n para ellas. Este nuevo colonialismo afecta tanto a comunidades que viven en Brasil como a las que est\u00e1n en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n y benefician a un bloque de poder financiero e industrial en el cual el empresariado brasile\u00f1o\/paulista ocupa un lugar central.<\/p>\n<p><strong>Balance: m\u00e1s interconexi\u00f3n que integraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El centro del debate en el Seminario Internacional gir\u00f3 en torno a las consecuencias estrat\u00e9gicas del proyecto. En los diez \u00faltimos a\u00f1os, adem\u00e1s de los ambientales y sociales han ido apareciendo otros focos de inter\u00e9s y cr\u00edtica respecto a la IIRSA, como el d\u00e9bil impulso hacia integraci\u00f3n generado y la falta de estrategias de largo plazo en las que se incluyan el conjunto de obras.<\/p>\n<p>Jorge Acosta, coordinador de la UNASUR en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, acept\u00f3 lo que plantearon otros participantes del Seminario de que \u201cno existe una estrategia para la integraci\u00f3n en la regi\u00f3n sudamericana\u201d. Agreg\u00f3 que \u201cla estrategia IIRSA a\u00fan no ha fracasado pero va mal, con muy bajos impactos y efectividad\u201d, para concluir que si no se logra llegar a una visi\u00f3n general de la regi\u00f3n seguir\u00e1n imperando los marcos nacionales.<\/p>\n<p>El investigador del instituto Ibase, Gerardo Cerdas, se\u00f1al\u00f3 que las obras de la IIRSA \u201cse decantaron por las grandes obras de infraestructura en detrimento de infraestructuras sociales de mayor impacto para la poblaci\u00f3n, evidenciando el car\u00e1cter centr\u00edpeto de estas obras enfocadas hacia el comercio internacional de commodities, que hoy en d\u00eda es la principal relaci\u00f3n sudamericana con el mercado global\u201d.<\/p>\n<p>Record\u00f3 que ninguna instituci\u00f3n de la regi\u00f3n y ning\u00fan gobierno realiz\u00f3 actos conmemorativos de la creaci\u00f3n de la IIRSA para debatir con los pueblos los avances y dificultades del proyecto. Resalt\u00f3 la necesidad de \u201cencontrar mecanismos de financiamiento aut\u00f3nomos, soberanos y no comerciales para pensar otro tipo de desarrollo y recuperar el debate sobre la nueva arquitectura financiera de la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n se trata de una necesidad urgente ante la acelerada penetraci\u00f3n de capitales chinos que \u201cponen nuevos desaf\u00edos a la autonom\u00eda sudamericana\u201d ante su dependencia hist\u00f3rica de capitales externos.<\/p>\n<p>El acad\u00e9mico brasile\u00f1o Fabio Barbosa dos Santos, destac\u00f3 que seg\u00fan los n\u00fameros sobre las obras concluidas, en ejecuci\u00f3n y proyectadas, la IIRSA va muy bien. Pero, en contraste, la integraci\u00f3n no avanza. \u201cCuando la IIRSA se incorpor\u00f3 al COSIPLAN hubo un cambio al ponerse como objetivos la integraci\u00f3n f\u00edsica de los pa\u00edses, las econom\u00edas de escala y las cadenas productivas\u201d.<\/p>\n<p>Pero la construcci\u00f3n de infraestructura regional forma parte del \u201cproceso de internacionalizaci\u00f3n de las multinacionales brasile\u00f1as, b\u00e1sicamente las grandes constructoras, apoyadas en los pr\u00e9stamos del BNDES que crecieron un 3.000%\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>_________________________________________________________________________<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>\u201cNo debemos confundir interconexi\u00f3n con integraci\u00f3n\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>_________________________________________________________________________<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cree necesario desmitificar al Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, ya que desde el gobierno \u201cneutraliz\u00f3 la ALBA, reproduce el patr\u00f3n hegem\u00f3nico en el mundo, no contradice a los Estados Unidos y promueve un desarrollo regional basado en sus empresas\u201d.<\/p>\n<p>Destac\u00f3 que la IIRSA no promueve la integraci\u00f3n regional ya que alimenta a quienes se le oponen, porque la exportaci\u00f3n de <em>commodities<\/em> nunca puede ser la base de la integraci\u00f3n sino la complementariedad productiva. Concluy\u00f3 advirtiendo que \u201cno debemos confundir interconexi\u00f3n con integraci\u00f3n\u201d, que los 15 a\u00f1os de IIRSA \u201ccorresponden al per\u00edodo en que el Buen Vivir despunta como horizonte civilizatorio alternativo, pero ambos son irreconciliables porque la IIRSA tiene un car\u00e1cter antipopular que es necesario denunciar y enfrentar\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, se debati\u00f3 sobre el gran problema que enfrenta un proyecto como la IIRSA: las grandes inversiones en obras de infraestructura, sin definiciones estrat\u00e9gicas, pueden desembocar en \u201chacer obras por hacerlas\u201d, beneficiando s\u00f3lo a las grandes empresas y al principal Estado de la regi\u00f3n, pero no a los pa\u00edses peque\u00f1os ni a los pueblos. La regi\u00f3n no debe dejarse arrastrar por los mercados y el capital financiero, ya que corre el riesgo de convertirse apenas en una \u201cperiferia de lujo\u201d, como se\u00f1ala el economista Jos\u00e9 Luis Fiori.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el \u201cInforme Mensual de Zibechi\u201d para el Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"http:\/\/cipamericas\/org\/es\" target=\"_blank\">cipamericas\/org\/es<\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>El Comercio<\/em>, 15 de setiembre de 2015<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Centro de Derechos Econ\u00f3micos y Sociales (CDES) de Ecuador, Derecho, Ambiente y Recursos Naturales de Per\u00fa (DAR), Asociaci\u00f3n Ambiente y Sociedad de Colomb\u00eda (AAS), Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario de Bolivia (CEDLA) y el Instituto Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis Sociales (IBASE). En\u00a0<a href=\"http:\/\/servindi.org\/actualidad\/opinion\/740\">http:\/\/servindi.org\/actualidad\/opinion\/740<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> V\u00e9ase como referencia el art\u00edculo publicado nueve a\u00f1os atr\u00e1s: Ra\u00fal Zibechi, &#8220;IIRSA: la integraci\u00f3n a la medida de los mercados&#8221; Programa de las Am\u00e9ricas (Silver City, NM: International Relations Center, 13 de junio de 2006). En <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3314\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3314<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cAm\u00e9rica do Sul debe ousar mais, diz FHC\u201d, <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 1 de setiembre de 2000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u201cFHC pede reciprocidade em abertura\u201d, <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 2 de setiembre de 2000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves, \u201cOu inventamos ou erramos. Encruzilhadas de Integra\u00e7\u00e2o Regional Sul-americana\u201d, IPEA, 2011, p. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibid., pp. 12-13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> M\u00e9xico, El Cid Editor, 1978.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves, p. 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Fuente: <a href=\"http:\/\/www.iirsa.org\/Page\/Detail?menuItemId=32\">http:\/\/www.iirsa.org\/Page\/Detail?menuItemId=32<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Sobre estos conflictos puede consultarse: \u201cBolivia: Un nuevo triunfo de la gente com\u00fan\u201d, 23 de octubre de 2011 en <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/5629\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/5629<\/a> y \u201cRebeli\u00f3n en la Amazonia brasile\u00f1a\u201d, 12 de abril de 2011 en <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/4257\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/4257<\/a>, ambos en el Programa de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves, p. 23.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado 15 a\u00f1os desde la creaci\u00f3n de la Iniciativa para la Integraci\u00f3n de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y se impone un balance desde la perspectiva de su aporte a la integraci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":16482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-16490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16490"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18147,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16490\/revisions\/18147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16490"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=16490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}